Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Se aleja el sueño de convertir a Córdoba en un gran polo productor de garbanzos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“La producción de garbanzo en la provincia de Córdoba durante la campaña 2020/21 resultó en 39.800 toneladas. Este valor representa un 36% menos respecto a la producción de la campaña anterior y un 57% menos si se lo compara con el promedio de las últimas 5 campañas”, destacó un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba.

¿Qué sucedió? Principalmente hubo una disminución en la superficie sembrada (10% menos que la campaña 2019/20), pero también menores rendimientos por “la marcada condición de sequía en el período crítico del cultivo”.
La falta de lluvias fue clave. En la campaña que acaba de concluir se sembraron 40.500 hectáreas de garbanzo, pero solamente el 15% de las mismas correspondió a superficie sembrada bajo riego. El 85% del cultivo correspondió a secano.
“La pérdida en esta campaña fue de aproximadamente 6.600 hectáreas en secano, lo que representa alrededor del 17% de la superficie sembrada total y se estima que la causa principal fue la falta de agua en el período crítico del cultivo”, se explayó el informe.

Como se ve en este gráfico, la retracción en la superficie sembrada ya lleva varios años. A la incertidumbre climática se suma el hecho del bajo precio de la leguminosa, las complicaciones sanitarias sufridas en años anteriores y la falta de agua en el perfil.
“Si comparamos con el promedio de las 5 campañas anteriores vemos igualmente una disminución pero del 29%”, remarcó le Bolsa.
Colón y Totoral fueron los departamentos donde mayor número de hectáreas sembradas hubo esta última temporada. El departamento Río Primero, por su parte, aportó unas 8.100 hectáreas al total, sumando de este modo entre los tres departamentos mencionados, el 67% del área.
La entrada Se aleja el sueño de convertir a Córdoba en un gran polo productor de garbanzos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La alegría de ser distintos: El gobierno aceptó clasificar garbanzos y arvejas para potenciar sus exportaciones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Por esa razón, la Cámara de Legumbres (CLERA) realizó un pedido a las autoridades para identificar con claridad los matices de cada producto a través de habilitar nuevas partidas o posiciones arancelarias. Según la entidad, esta división “contribuirá a una mejor y más correcta identificación de las exportaciones de legumbres de nuestro país”.
“Después de diferentes gestiones llevadas a cabo en lo que va del año por nuestra cámara, con el trabajo y colaboración del Ministerio de Agricultura, la Dirección General de Aduanas y el Senasa, fue posible concluir en la resolución correspondiente para la apertura de nuevas partidas arancelarias para arvejas y garbanzos”, celebró la cámara de productores.

CLERA recordó que el complejo legumbres exportó en 2019 más de 460 millones de dólares a 90 destinos del mundo.
“Celebramos la atención que nos han prestado los diferentes referentes del Estado en este trabajo mancomunado, lo que redundará en una mayor eficiencia comercial sectorial, con el consecuente incremento de ingresos de divisas al país”, indicó un comunicado.
Luego se explicó que en el caso de la arveja, hasta hoy existía una única posición arancelaria que no permitía diferenciar a las dos variedades: la arveja verde y la arveja amarilla.
Ambos tipos tienen, mercados sumamente diferenciados. El principal mercado de la arveja verde es la industria del enlatado, mientras que la variedad amarilla se destina al mercado de ingredientes alimenticios, consumo forrajero y mercados de menor poder adquisitivo.
Después de siete años de gestiones, la Argentina podrá comenzar a vender arvejas a China
La apertura de nuevas posiciones, según la CLERA, “permitirá la diferenciación de los precios FOB de referencia de cada una de ellas, evitando distorsiones por diferenciales de precios entre ambos mercados”.
Hasta ahora los precios índices respondían a las operaciones de las arvejas tipo verdes, cuyo valor al ser mayor imponía un arancel adicional también a la arveja amarilla, impidiendo “en muchos casos la concreción de operaciones de exportación”.
También se podrá comenzar a diferenciar los diferentes calibres de garbanzos que Argentina exporta, lo que “en definitiva significa distinguir sus tamaños y sus calidades permitiendo el correcto análisis segmentado”, se explicó.
La Argentina exportó en 2019 más de 106.000 toneladas de garbanzos, por valores superiores a los 50 millones de dólares, a más de 55 diferentes países.
“La segmentación por tamaño nos permitirá conocer las coincidencias de usos y destinos, ya que los garbanzos partidos o menores a 7 milímetros son usualmente destinados a molienda, es decir a la producción de harinas, mientras que los de 7 milímetros se destinan fundamentalmente a la producción de hummus, el de 8 milímetros para los paquetes y los de 9 milímetros para “roasting” (asados) o paquetes”, se enumeró.
Para la cámara de legumbreros, “estos usos tan diferenciados justifican su exportación a distintos mercados y a diferentes precios. De no haber diferenciación “significa muchas veces la imposibilidad de exportarlos, cuando su comercialización en el mercado interno es compleja por falta de demanda y valores muy inferiores a los obtenibles en el mercado mundial”.
La entrada La alegría de ser distintos: El gobierno aceptó clasificar garbanzos y arvejas para potenciar sus exportaciones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Adrián Poletti: Para sobrevivir a los bajos precios hay que mejorar la productividad del garbanzo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
Definiendo este contexto Adrián Poletti (foto), un reconocido asesor en cultivos especiales, describe el principal desafío de los productores de garbanzo en la Argentina. Para el especialista, el secreto del negocio del garbanzo “pasa por privilegiar el ingreso por hectárea. Hay que conseguir producciones más altas por hectárea; no queda otra alternativa porque el precio pagado por el es muy bajo”, recomendó.
Poletti habló en una charla organizada por el llamado clúster del garbanzo, que existe desde hace casi un año en Córdoba, junto a la Sociedad Rural de Jesús María y con apoyo del Ministerio de Agricultura de esa provincia. Allí intentó responder el interrogante sobre cómo lograr la mejoría productiva que define como necesaria. “Debemos tener en cuenta la tecnología correcta a aplicar, desde el barbecho hasta la pre cosecha. Así pasaremos de un margen riesgoso a uno beneficioso”, indicó. Pero advirtió: “Para eso hay que meter plata, sino no llegamos”.
Descargar libro sobre El Cultivo del garbanzo
India es el principal productor y consumidor mundial de legumbres, con una producción anual estimada en 25 millones de toneladas, seguida por Canadá, Rusia y la región del Mar Negro, Estados Unidos, Australia y Myanmar, la ex Birmania. La Argentina, en tanto, es uno de los grandes productores y exportadores de porotos, ocupando el puesto 5 a nivel mundial y el puesto 7 en el mercado de garbanzos. Pero su mayor potencial de crecimiento está en las arvejas y, para el profesional, “la materia pendiente está sin duda alguna, en las lentejas”.
En el caso del garbanzo, durante mucho tiempo la Argentina tuvo una producción deficitaria que no alcanzaba a cubrir la demanda interna. Por eso se realizaron importaciones de esta legumbre por lo menos hasta 2001. A partir del año 2004, según un documento del Conicet, lentamente comenzó a incrementarse la superficie sembrada. Y ahora la Argentina es una exportadora neta de esa legumbre. La producción ahora se concentra en el centro norte de Córdoba, donde se siembran unas 60 mil hectáreas.
El garbanzo compite por la superficie con el trigo, es un cultivo de invierno. Por eso, en esto muchos productores están decidiendo si siembran o no. Para ayudarlos a definirse, Poletti expresó que, “aunque no veremos valores tan altos, los mismos serán un poco más atractivos hacia fines del semestre que viene”. Aclaró que todo dependerá de lo que hagan Canadá y Argentina, que son dos países que tallan fuerte en el mercado internacional. En función de eso el mercado tomará nota.
“El mercado mundial espera que Argentina y Canadá definan su área de siembra porque así se sabrá como operará el mercado a futuro, de modo tal que el que decida sembrar lo debe hacer apuntando tecnológicamente a sacar muchos kilos por hectárea. Esto se sabrá desde ahora hasta mediados de junio en Argentina, y desde ahora hasta fin de mayo en Canadá”, puntualizó.

Poletti, que además es dueño de la plataforma AgTrace-food.com dedicada a la trazabilidad de insumos, manifestó que actualmente, el precio FOB de garbanzo está en 540 dólares por tonelada, y la capacidad teórica de pago al productor es de 300 dólares la tonelada.
Dados todos los condicionantes externos que tiene el sector de cultivos especiales, tales como clima, precio del dólar a nivel internacional, caída de precios y grandes stocks de garbanzo disponible en el mundo, Poletti recomendó que el productor trabaje en dos sentidos: “aumentar la productividad por hectárea, de forma tal que pueda tener un cultivo rentable en las actuales condiciones, y apelar al uso de la tecnología correcta de insumos en un ambiente correcto, bajo buenas reservas hídricas”.
Ver Jorge Reynier: “El productor que se pasa al garbanzo no vuelve nunca más al trigo”
Por otra parte, Poletti consideró necesario “que los insumos que se utilicen estén alineados con los insumos que requieren los mercados de mayor poder adquisitivo para ser usados en el cultivo. De esa forma podemos aumentar la cantidad producida, captar valor con cultivos trazados, brindando información acerca de cómo fueron producidos, de manera tal de hacerlo valer en el país de destino”.
Junto a Poletti, en la charla de Córdoba expuso el ingeniero Eduardo Fabano, que se enfocó más en el tratamiento de semillas, pero ambos especialistas coincidieron en que “hay mercados que pagan las Buenas Prácticas Agropecuarias”. La charla completa de ambos asesores en cultivos especiales puede revivirse cliqueando aquí.
La entrada Adrián Poletti: Para sobrevivir a los bajos precios hay que mejorar la productividad del garbanzo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Los productores de legumbres sueñan con vender a China: “Si la dejamos pasar, la vamos a perder”, advierten se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Somos una economía regional que produce a más de 1.000 kilómetros del puerto en la mayoría de los casos y la caída en el precio internacional ha hecho que en algunos cultivos se trabaje a pérdida. Es el caso del garbanzo, que cayó a menos de 600 dólares la tonelada cuando el costo se eleva a 750 dólares, dependiendo del flete”, destacó Rafaelli. En CLERA recientemente realizaron su clásica jornada anual de actualización técnica, donde debatieron los principales problemas que enfrenta la actividad y las oportunidades que vislumbran a futuro.
Escuchá aquí la entrevista completa con el titular de CLERA:
La Argentina tiene una larga tradición exportadora en porotos. Se venden cerca de 500 mil toneladas al año entre poroto alubia y poroto negro. Pero Rafaelli aclara que el actual estancamiento pasa por los elevados costos de competitividad, por la logística interna sobre todo.
“Egipto pone mercadería en puerto de destino en Europa en 3 a 7 días y nosotros en 40 días. Por eso tenemos que dar algo a cambio, calidad o precio, y hoy no estamos en condiciones” de hacerlo, destacó Rafaelli a Bichos de Campo.
En este marco, el dirigente ve una gran oportunidad en lograr el acuerdo fitosanitario con China, lo que le permitiría a la Argentina ubicar cerca del 25% de lo que exporta hoy de porotos, entre varios granos. “Es la mejor oportunidad que tenemos, pero si la dejamos pasar la vamos a perder”, destacó.
Ver Jorge Piorno: “Nuestro consumo de porotos apenas alcanza para jugar al truco”
La negociación sanitaria para podee vender legumbres a China data de 9 años, y según el directivo en algunos momentos dependió de la Argentina. Ahora la pelota está del lado del gigante asiático. “Estamos esperando que se aprueben las plantas exportadoras que la Argentina sugirió y Senasa certificó. Es el mercado más grande que tenemos por delante y si no lo dejamos pasar, lo va a agarrar otro”, se ilusionó Rafaelli.
En estos momentos, el ministro de Agricultura Luis Miguel Etchevehere se encuentra en China.
La entrada Los productores de legumbres sueñan con vender a China: “Si la dejamos pasar, la vamos a perder”, advierten se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Con los garbanzos inflados: El cálculo de neo-retenciones deja fuera de competencia a los cultivos especiales se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La voz cantante la lleva la Sociedad Rural de Jesús María, que envió una nota al ex ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere. Allí lo insta a evaluar el impacto que está teniendo el actual sistema de retenciones sobre el garbanzo y otros cultivos que conforman la paleta de “especialidades”.
Jorge Reynier: “El productor que se pasa al garbanzo no vuelve nunca más al trigo”
La agrónoma Melisa Braun, del CREA Córdoba Norte, aportó datos para fundamentar este reclamo. Aseguró que el nuevo decreto 793/2018 afectó severamente los negocios de exportación de especialidades “haciendo que hoy la producción sea inviable y afectando directamente a la cadena de valor”
¿Cuál es el problema? La especialista indicó que la mayor distorsión de las neo-retenciones sobre el garbanzo y otras especialidades se produce porque la alícuota a pagar se “se calcule sobre un valor FOB de REFERENCIA y NO sobre valores ACTUALES/REALES de ventas FOB”.
Esto quiere decir que un funcionario en Buenos Aires determina que el valor FOB oficial de exportación del garbanzo sea de 540 dólares por tonelada (esto según la última circular del 11 de octubre) y entonces la neo-retención se determina aplicando un tributo de 4 pesos por dólar exportado (es decir, la tonelada paga 2.160 pesos).
Pero los productores afirman que ese valor FOB Oficial es antojadizo y no siempre coincide con el que realmente cobran en una operación, por lo que la neo-retención aplicada realmente suele ser mucho mayor al porcentaje del 12% que se estableció como máximo.

“Necesitamos que la alícuota no esté sobre calculada. Es decir que sea calculada sobre valor FOB real de cada producto, y no utilizar uno de referencia. Para esto, debemos exigir con urgencia la actualización de los valores FOB de acuerdo a la realidad”. indicó el trabajo de Braun, que además se queja porque todo el descuento recae finalmente sobre el productor y no sobre otros actores de la cadena.
Para tratar de explicar el problema, el especialista Adrián Poletti aclaró que el valor FOB oficial no es erróneo, ya que se determina por dos vías: por el promedio del valor Fob que se está cargando durante el mes y con datos reales del mercado informado por las propias cámaras sectoriales.
Pero Poletti reconoció que “el problema es que los cultivos especiales tienen dentro de su valor FOB un alto componente de costos referidos a servicios (procesamiento, bolsas, cargas, fletes, gastos de despacho), que dado el famoso costo argentino, en muchos casos es tan alto como el valor de la mercadería misma”.
“Es por este punto donde la retención efectuada queda totalmente desproporcionada respecto al 12% que el gobierno quiso imponer. Como no es posible hacer una retención sobre los servicios que forman el precio FOB, el impuesto queda completamente gravoso contra el precio al productor. Es cierto que este sistema de retenciones está haciendo inviable la producción de muchos de estos cultivos si no hay un cambio rápido en su forma de liquidar”, indicó el especialista en cultivos especiales.
En la carta a Etchevehere, la rural de Jesus María le recuerda que el garbanzo, al que se puede caracterizar como una “economía regional”, se ha instalado en el centro norte de Córdoba (Departamentos Colón, Río Primero, Totoral y Tulumba) como “una alternativa atractiva para el invierno, desplazando a un trigo incierto para estas latitudes”.
“Tratándose de una especialidad, que tiene como destino la exportación, requiere adecuar la mercadería para ese mercado (limpieza, selección y embolsado), todo lo cual se realiza en origen. De este modo, además de incorporar una rotación agronómica adecuada, genera inversión en infraestructura industrial y consecuentemente un plus de empleo en pueblos y ciudades del interior”, destacaron los productores cordobeses.
Natalio Iglesias: “Para que la gente entienda, los porotos no cotizan en bolsa”
La SRJM indicó que la distorsión que provocan los precios FOB oficiales no son privativas del garbanzo, sino que se extienden a otros cultivos como el maní, los porotos y el maíz pisingallo. Son todos cultivos que “al no contar con mercados de referencia, están expuestos a precios inestables y muy volátiles, al tiempo que son inexistentes los mercados de futuros y coberturas”.
“Si a esta incertidumbre le sumamos el costo de alistamiento, entonces el impacto de retener 4 pesos por dólar FOB es sensiblemente mayor al que sufren las commodities agrícolas tradicionales”, se explicó.
La entrada Con los garbanzos inflados: El cálculo de neo-retenciones deja fuera de competencia a los cultivos especiales se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Jorge Reynier: “El productor que se pasa al garbanzo no vuelve nunca más al trigo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Jorge Reynier, presidente de Primore, una exportadora de legumbres, y tesorero de la Cámara de Legumbres de Argentina (CLERA), habló en Bichos de Campo sobre el contexto en que se desenvuelve la actividad. Diferenció con mucha claridad dos tipos de legumbres: las de verano y las de invierno.
“Las de verano, los porotos, se siembran y cosechan en el noroeste argentino. Y las de invierno, garbanzo, arvejas y lentejas, se cultivan en el sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires”, explicó.
Escuchá el reportaje completo a Jorge Reynier:
Reynier precisó que “en el país se siembran 600.000 hectáreas, de las cuales unas 150.000 son de porotos blancos, 200.000 son de porotos negros, 140.000 hectáreas se dedican a garbanzos, y las restantes hectáreas son destinadas a otros tipos de legumbres”.
Córdoba, que reúne el 50% de la producción de garbanzos a nivel nacional, fue hace poco, el epicentro de una jornada nacional organizada por CLERA. Allí se dieron proyecciones de lo que viene: “Esperamos una producción de 400.000 toneladas de porotos, 100.000 toneladas de arvejas y lentejas, y unas 200.000 toneladas de garbanzos, aunque en Córdoba, se estiman pérdidas de entre 30 y 40% de área con garbanzos debido a problemas climáticos”, enunció Reynier.
“Las carencias de producción que se dan en muchos países productores de legumbres, debido a los cambios climáticos, llevó a subas de los productos en el mercado internacional. Llegamos a vender a 1.500 dólares la tonelada de garbanzos. En 2016 en Córdoba, hubo rendimientos superiores a los 2.000 kilos. Por eso digo que el productor que pasa a garbanzo, no vuelve nunca más al trigo”.
La entrada Jorge Reynier: “El productor que se pasa al garbanzo no vuelve nunca más al trigo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>