Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Un gráfico clave para explicar porqué la soja es la única moneda presente en la economía argentina se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La soja es la única moneda que tiene la Argentina. Y Juan Manuel Garzón, economista Jefe del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamérica (Ieral-Fundación Mediterránea), armó un gráfico que ayuda entender eso de manera muy clara.
Se trata de la evolución de la existencia final de soja medida en términos relativos. En Brasil ese indicador fue bajando a medida que China, luego del bloqueo comercial aplicado en 2018 por Donald Trump, comenzó a priorizar la compra de la soja sudamericana en desmedro de la estadounidense. Y luego, a partir de 2020, con la “explosión” de precios agrícolas, ese proceso se potenció.
Pero mientras que en Brasil la soja “quema” las manos de los productores, en la Argentina –increíblemente– ocurre el fenómeno inverso provocado por el descalabro generado por inadecuadas políticas económicas.
Con la introducción del primer “cepo cambiario” en 2011, los empresarios agrícolas comenzaron a emplear la soja como resguardo de valor frente a los ataques realizados al peso argentino por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Cuando no se dispone de moneda propia ni acceso a divisas, el capital se conserva con lo que se tiene más a mano. Desde hace varios años las existencias de soja en Argentina (fin de cada ciclo) equivalen al 20% de la producción, mientras que en Brasil no llegan al 3-5%. pic.twitter.com/L3HqxVmU3q
— Juan Manuel Garzón (@Jgarzon02) November 16, 2021
Si bien en los primeros tiempos del gobierno de Mauricio Macri (2016 y 2017) hubo intentos por estabilizar el mercado cambiario, la no resolución del problema de fondo –el déficit fiscal crónico– volvió a destruir el valor de la moneda argentina. Y la proporción de ahorro en soja se incrementó.
El proceso dejó de crecer a partir de 2020, con la presidencia de Alberto Fernández, gracias a los altísimos precios internacionales que registró la soja desde entonces, lo que motivó un mayor impulso vendedor, porque los problemas cambiarios, lejos de aminorarse, crecen mes tras mes.
Para compensar en parte ese fenómeno, en el último tramo de la gestión de Macri se volvió a implementar el régimen de las “retenciones anticipadas”, un invento originalmente kirchnerista que permite adelantar parte de la liquidación de divisas vía derechos de exportación.
La entrada Un gráfico clave para explicar porqué la soja es la única moneda presente en la economía argentina se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Juan Manuel Garzón sobre el cierre de exportaciones de carne: “Darle un manotazo al mercado no es una solución de un estadista: bajará los precios por un año pero luego tendremos problemas más graves” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El economista Jefe de la fundación, Juan Manuel Garzón, reforzó esta idea en diálogo con Bichos de Campo. “Lo que queda por delante es ir hacia un esquema de comercio administrado; ahora se tendrán que ir pidiendo autorizaciones, si te dejan o no te dejan, qué volumen y qué cortes poder exportar, algo que ni siquiera existe en los países exportadores con los que competimos”, respondió.
Garzón trazó un comparativo de lo que sucedió en 2006 cuando Néstor Kirchner cerraba las exportaciones de carne por 180 días, pero que en realidad derivó en 9 años de veda y regulaciones, y el actual cierre de 30 días dispuesto por Alberto Fernández a partir del 20 de mayo pasado.
“En 2006 no se sabía todavía muy bien si eran medidas excepcionales o si realmente el Gobierno quería gestionar el comercio internacional de carne desde una oficina del Estado; hasta que se supo que esto era realmente así pasaron dos o tres años”, examinó el economista.
“Ahora es diferente, los plazos son más cortos porque el paro ganadero fue más rápido y mucho más consensuado; incluso la salida de los capitales de inversión en ganadería será más rápida. En aquel entonces no teníamos ni Mesa de Enlace y no fue hasta 2009 que confirmamos la mayor faena de hembras, conformando el peor año ganadero para la Argentina”, resaltó.
Mirá la entrevista completa a Juan Manuel Garzón:
https://youtu.be/KojVWLXWq24
Debieron transcurrir tres años, de 2006 a 2009, para visualizar todos los efectos negativos bien expuestos en el sector de ganados y carnes. “En 2010 ya quedaron en evidencia las consecuencias de medidas tomadas cuatro años atrás;: no teníamos exportaciones, no teníamos producción como para sostener los niveles de consumo interno que teníamos antes de la intervención, empezó a volar el precio de la hacienda porque ya no había animales y empezó a volar el precio de la carne porque la hacienda ya se había hecho muy caro”, apuntó Garzón.
En la visión de Garzón, si Argentina hubiese mantenido las exportaciones durante todos estos años de intervención podría haber exportado cerca de 9 mil millones de dólares más de lo que finalmente recibió, una cifra que representa casi lo mismo que perdió la Argentina tras la sequía de 2018. Es mucho dinero y marca a las claras que una medida como esta te puede significar un fracaso grande.
“A Argentina le viene costando mucho consolidar sectores en la exportación y sólo nos están quedando el agro y sus derivados industriales, porque fijate que en lo que es industria pesada no logramos sostenernos mucho”, planteó Garzón.
Según el economista jefe de Fundación Mediterránea, “esta medida afecta a los productores, a los consumidores y también a la macroeconomía; el Banco Central comienza a preocuparse y los números económicos comienzan a flaquear”.
“En el corto plazo puede que los precios de la hacienda y de la carne bajen y que te suba el consumo y que hasta tengas buena faena, pero cuando luego dejás que transcurra el tiempo y que la cadena se acomode a las nuevas señales del Gobierno, todos esos buenos resultados se irán diluyendo, se empezará a perder participación en el mercado externo y caerá el consumo”, sintetizó.
Y los motivos que llevan a pensar esto a Garzón, es porque la secuencia actual es muy similar a la de 2006. “En aquel entonces, primero se aumentaron los derechos de exportación del 5% al 15%. Cuando asumió Alberto Fernández en diciembre pasado los subió del 5% al 95. En aquel entonces se crearon los ROE y ahora también se creó un registro nuevo, que aunque tenga un nombre diferente- ahora se trata de una Declaración Jurada- es lo mismo, implica un permiso especial por medio del cual, además de pedir permiso a la Aduana y al Senasa se debe pedir permiso también en Comercio Interior y en la Ex Oncca (actual Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario).
-¿Qué se puede hacer frente a esta suba en el precio de la carne?
-Primero dejar que el mercado se acomode. Los precios altos son la mejor herramienta para bajarlos en el sentido de que incentivan la producción y permiten que fluya la inversión hacia ese sector- respondió el economista.
Ante el problema actual de altos precios, Garzón sugirió hacer dos cosas: “bajar los impuestos que tengas sobre ese sector, por ejemplo la carne sigue teniendo un IVA de 10,5% y sabemos que ese impuesto está pensado para que lo pague el consumidor. Por lo tanto ya ahí podrías bajarle un 10% al precio de la carne, tanto bovina como de pollo o de cerdo; o bien subsidiar el consumo vía algunas de las herramientas que tiene el Gobierno, como por ejemplo, la tarjeta Alimentar que va a segmentos sociales en problemas”.
“Darle un manotazo al mercado para bajar los precios por un año y luego tener problemas más graves, no es una solución de un estadista. No podemos seguir esta dinámica donde la política pública se define en base a las próximas elecciones”, concluyó.
La entrada Juan Manuel Garzón sobre el cierre de exportaciones de carne: “Darle un manotazo al mercado no es una solución de un estadista: bajará los precios por un año pero luego tendremos problemas más graves” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Pese al aumentazo, en Argentina la carne cuesta un 6% menos que en Brasil, un 15% menos que en Uruguay y un 30% menos que en Chile se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La suba de precios de 2020 tiene mucho que ver con el comportamiento social que hubo en el año de la pandemia. La gente no gastó en otros rubros -como por caso indumentaria o esparcimiento- y derivó ingresos a los alimentos. Por eso se dio la suba tan marcada en este producto.

El economista de IERAL/Fundación Mediterránea, Juan Manuel Garzón, se tomó el trabajo de comparar en moneda dura (dólares) los precios de diferentes cortes vacunos en Argentina, Uruguay, Brasil y Chile, según lo publicado por cadenas de supermercados y tiendas on-line.
La conclusión es que, a pesar del gran incremento de precios del producto a nivel local, los argentinos acceden a su alimento preferido a un valor -medido en dólares-, que todavía resulta inferior al que pagan los consumidores de los países vecinos, donde la ganadería y la demanda interna están también desarrolladas.

“A pesar de la suba de fines de año, en la comparación con los valores que rigen en los mercados de carnes de países vecinos, los precios locales se encuentran en niveles similares o inferiores, medidos por supuesto en una misma moneda”, explicó Garzón entre las conclusiones de su informe.
Entre los países productores y exportadores de la región, la carne argentina tiene precios más bajos. “Argentina aparece con el precio de la carne más baja, en promedio, de 781 pesos por kilo. Le sigue Brasil con 832 pesos por kilo y Uruguay con 845 pesos pesos”. Chile, en cambio, es un país importador del alimento: allí la carne se paga más cara que en el resto de la región, a un promedio de 1.040 pesos por kilo.
En la comparación con Uruguay, el trabajo del IERAL tomó como referencia 15 cortes de la res y los valores en cadenas de supermercados de ambos países. La conclusión es que la carne vacuna es 15% más barata en Argentina, aunque esa brecha era todavía mayor a mediados de año. Si en Uruguay el valor promedio en diciembre fue de 7,20 dólares, en la Argentina fue de 6,20 dólares por kilo. Siempre contabilizando esos 15 cortes comunes.
Uruguay exporta cerca del 70% de la carne que produce y solo deja 30% en su mercado interno. A la inversa de lo que sucede en la Argentina.

Respecto de los precios que paga el consumidor en Chile, los precios de la carne vacuna en Argentina son 31% más bajos. Para ese análisis se consideraron 13 cortes que promediaron en el país trasandino los 10,5 dólares por kilo, mientras que aquí el valor fue de 7,20 dólares.
En la comparación con Brasil no se logró acceder a una base de precios de cortes de carne como en los restantes países por lo que la comparación se hizo sólo con tiendas on-line. Garzón en este caso aclaró que se consideró 8 cortes de carne vacuna, teniendo en cuenta a su vez la diversidad geográfica que tiene ese país,
“Se encuentra para estos 8 cortes un precio promedio de 832 pesos por kilo que compara con un valor medio de 781 pesos por kilo en los dos supermercados de Argentina que fueron relevados (Jumbo y Dinosaurio). Argentina aparece con una carne bovina en promedio un 6% más barata que en Brasil”, precisó.
Cabe aclarar que Brasil es el principal exportador mundial de carne vacuna, aunque su consumo per cápita es bastante inferior al de Argentina y Uruguay.
La entrada Pese al aumentazo, en Argentina la carne cuesta un 6% menos que en Brasil, un 15% menos que en Uruguay y un 30% menos que en Chile se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Queríamos tanto al campo: Debería crecer cerca del 15% el aporte de divisas en 2021 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Es un salto de más del 15% en el ingreso de divisas. Va dedicado a la tribuna que valora el aporte del campo a la economía. Y a la gilada que no lo hace y suele menospreciar el aporte del sector.
Garzón, en el trabajo, construye varios escenarios probables. En todos los casos, incluso el más pesimista, el aporta de agrodólares sería en 2021 mayor al de 2020. Las brechas van entre los 2.600 millones de dólares y los 6.500 millones de dólares, en el mejor de los escenarios.
“Debe recordarse que el sector agroalimentario es el principal generador de divisas netas (produce más de las que consume) y tendrá un rol clave para satisfacer demandas en recuperación de insumos importados de otros sectores productivos (de la industria no agropecuaria), de bienes de consumo de las familias y también para abastecer a una formación de activos extranjeros (empresas y personas) que, en menor o en mayor intensidad, siempre está presente en la economía argentina”, contextualizó Garzón, para que el dato que aporta cobre significación.
En materia de precios medios de exportación, este análisis del IERAL se construye en función de precios futuros y estimaciones propias. Por caso la soja se supone a un valor promedio de 448 dólares, el maíz a 198 dólares, la harina de soja a 423 dólares, etcétera. Luego se realizaron dos escenarios alcistas y dos bajistas, que podrían ocurrir en función de cómo evolucionen las variables fundamentales del mercado.

Lo que suceda con la sequía, de todos modos, será clave. En este sentido, se suponen en principio cinco escenarios de volúmenes de cosecha. El promedio es una campaña agrícola bastante parecida a la del año previo, y dos escenarios con clima acompañando (rindes medios normales o superiores) y dos escenarios con clima adverso.
“Una aclaración importante es que los escenarios con problemas climáticos suponen sequías entre suaves y moderadas, ni extremas ni excepcionales, es decir caídas de rindes medios de entre 5% y 10%”, aclara Garzón, dejando en claro que todo podría cambiar si el episodio climático es más extremo.
Luego, teniendo precios y cantidades esperadas, hizo la siguiente proyección:

¿Cuánto exportaría entonces la Argentina agrícola? Los escenarios que combinan caídas de volúmenes y de precios serían los menos favorables, con embarques por 25.800 millones de dólares y 28.400 millones.
Del otro lado, los escenarios que combinan movimientos opuestos de volúmenes y precios, alzas en unos y bajas en otros, arrojan valor de exportaciones de entre 29 mil millones y 33 mil millones. “Estos escenarios tienen mayor probabilidad de ocurrencia dado que las variables se mueven en
las direcciones esperadas, en caso de haber problemas de producción en Argentina, los precios respondiendo al alza y lo contrario en caso que la campaña sea buena”, explicó el estudio.
La entrada Queríamos tanto al campo: Debería crecer cerca del 15% el aporte de divisas en 2021 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Juan Manuel Garzón: “Será difícil sostener mucho tiempo más el esquema cambiario como está”, advirtió el economista se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Para los productores la fotografía es un nuevo aumento de la brecha entre esa cotización libre (a la cual se puede acceder a la divisa), el dólar oficial y el dólar teórico al que se le liquidan las operaciones con granos. En este último caso, aI al dólar oficial se le restan las retenciones a la soja, el dólar para el productor quedaría en torno a 50 pesos, por lo que la brecha con el dólar libre de 145 pesos llega a 90%.
Juan Manuel Garzón, economista del IERAL, el instituto de la Fundación Mediterránea, lo explicó de esta manera: “Si producís soja en Brasil hoy estarías recibiendo en torno a los 400 dólares por tonelada y en Argentina por la misma tonelada a dólar billete, el que uno se puede llevar a donde quiera, recibiría 150/155 dólares”.
El problema de esta distorsión es que le quita mucha competitividad al sector local. Y es que aquí, “ese mismo inversor o productor enfrenta otros precios similares, como la maquinaria que terminará saliendo lo mismo en dólares aquí que en Brasil”, explicó Garzón.
Escuchá la entrevista a Juan Manuel Garzón:
El economista destacó que esta convivencia con diferentes tipos de cambio exponer a las empresas, y en particular a los productores, “a un riesgo de descalce de los tipos de cambio”.
Explicó: “Cuando exportás soja o carne estás saliendo el tipo de cambio oficial que es el más bajo, pero cuando usas en tus costos bienes importados empiezan a copiar el tipo de cambio más alto. Ese descalce erosiona el negocio y los márgenes y aunque sea en términos graduales llega un punto en que los precios quedan muy desacomodados”.
Para el economista hay un doble efecto que castiga al sector que más dólares aporta y hoy prácticamente es el único que genera divisas genuinas. No solo por el impacto de los derechos de exportación y la brecha cambiaria, que incluye el impuesto solidario del 30%. Ahora se agregó otro descuento del 35% a cuenta del pago del impuesto a las ganancias.
Para Garzón, estas últimas medidas del Banco Central son un reflejo de la fragilidad de la situación financiera cambiaria. A su juicio, el problema es que se actúa “por el lado de la demanda (de dólares), pero las medidas generan problemas por el lado de la oferta de dólares”.
“Se privilegia el corto plazo y las medidas terminan pegando sobre sectores por los cuales los dólares llegan a la Argentina, como el sector agroindustrial”, enfatizó el economista cordobés.
Pero a pesar de las medidas, estimó que la siembra de soja este año será buena, si el clima mejora, y el productor como cada año volverá a invertir en la actividad.
“El efecto no es inmediato, pero cuando tenés años con estas políticas el incentivo a hacer esa apuesta, a incrementar el área y la tecnología se va a erosionando. La sensación que uno tiene es que el Gobierno toma medidas tratando de tomar oxigeno e ir postergando decisiones o cambios más profundos. Pero el esquema cambiario como está es difícil sostenerlo mucho tiempo más”, advirtió.
El analista opinó que en la Argentina hay un problema de fondo que reduce la confianza de los actores en la economía. “El país viene con muchos años de estancamiento y la propuesta del gobierno actual no convence, no parece que vaya a superar los años de recesión, porque se viene haciendo lo mismo que en otros períodos, como sostener el alto gasto público y la carga tributaria”, indicó.
La entrada Juan Manuel Garzón: “Será difícil sostener mucho tiempo más el esquema cambiario como está”, advirtió el economista se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada China te amamos: Afirman que la demanda de carne de ese país se mantendrá firme durante 2020 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Un documento de los economistas Juan Manuel Garzón y Nicolás Torre, del IERAL y la cordobesa Fundación Mediterránea, muestra rasgos de este fenómenos, que se aceleró mucho debido a la combinación de dos virus, el de la Fiebre Porcina Africana (FPA) primero y más recientemente el COVID-19.
El más determinante ha sido el primero de ellos, que ya lleva un par de años. La aparición de múltiples casos de la Peste Porcina generó una fuerte caída en la producción china de carne de cerdo, estimada en no menos de 20 millones de toneladas en el transcurso del período 2018/2020. Esto es “aproximadamente el 15% de la producción total de proteínas animales de China (incluyendo las cinco carnes líderes, que son la bovina, la porcina, la aviar, la ovina y el pescado)”.

Una de las vías de China (no la única) para cubrir este faltante ha sido incrementar fuertemente las importaciones, sobre todo de carne porcina y bovina. La Argentina, según esta análisis, ya viene beneficiándose esta situación, ya que en 2019 el 75% de los volúmenes exportados totales por la cadena de carne vacuna se colocaron en el gigante asiático (425 mil toneladas peso producto, el 20% de la producción total). Esto representó el 67% de las divisas obtenidas por el sector. Los chinos gastaron unos 2.065 millones de dólares en cortes de origen argentino.
Ahora, los analistas de la Fundación Mediterránea no creen que esto haya terminado. “Si China logra sortear con relativo éxito el COVID-19 y la crisis económica global, tal como está sucediendo, es factible que estos envíos no sólo se mantengan este año, sino también que se terminen expandiendo”, dijeron Garzón y Torre en el documento. Se lo puede descargar aquí.
La fortísima demanda de carnes desde China toca sobre todo al sector bovino: las importaciones se estarían más que duplicando en el período 2017/20, pasando de 2,4 a 6,4 millones de toneladas equivalentes res con hueso. En términos per cápita, las importaciones totales estarían subiendo de 5,2 kilos a 8,4 kilos en este período de tres años.
Dice el informe del IERAL que “como puede deducirse, la gran aceleración de las importaciones ha modificado la estructura de abastecimiento de carnes de China, aumentando la dependencia de su mercado interno a la producción de otros países. Según estimaciones de USDA, este año el gigante estará importando el 26% de la carne bovina que consumirá, el 10% de la carne porcina y el 5% de la carne aviar; se trata de los porcentajes más altos de los últimos años en todos los casos”.
Por la mayor faena de vacas para China, se detuvo en 2019 la recuperación del stock bovino
La irrupción del coronavirus a comienzos de 2020 puso en duda la fortaleza de este proceso. Pero finalmente “los volúmenes importados en los últimos dos meses, sorprendentemente altos, fueron muy superiores a los de los meses previos y también a los niveles del 2019”, describió el documento. En el mes de marzo, las compras chinas bajo el rubro “carnes y menudencias” totalizaron 919 mil toneladas, un 50% más que en los meses previos. En abril se mantuvieron también en un nivel muy alto, con 862 mil toneladas.
Y aquí sigue la jarana. “Según los registros de la Aduana China (pueden diferir de los registros de la Aduana Argentina), las compras de carnes de origen argentino se ubicaron en 62.700 toneladas en marzo 2020 (peso producto), el volumen más alto de la historia comercial con ese país”. Como siempre, los
envíos fueron mayoritariamente de carne bovina (84%), aunque también fue importante el flujo colocado de carne aviar (15%).

Con sus ventas, la Argentina alcanzó el 24,3% de las importaciones chinas de carne bovina y el 7,3% en carne aviar en marzo. En carne porcina es donde el país aparece más rezagado y hay sin dudas mucho camino por recorrer, ya que el market share es de apenas el 0,2%.
Las conclusiones del trabajo estaban cantadas: “Lo sucedido con las compras chinas hasta abril resulta muy promisorio para los exportadores globales de carnes, entre ellos Argentina. Es muy probable que se confirmen las proyecciones y que el gigante termine con un nivel de importaciones bastante superior al del año pasado, a pesar de la desaceleración económica y los problemas generados por el COVID-19”.
La entrada China te amamos: Afirman que la demanda de carne de ese país se mantendrá firme durante 2020 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Juan Manuel Garzón, del IERAL, expone una visión cruda sobre la actividad productiva: “Estamos frente a una crisis machaza” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Desde esa posibilidad de contar con este crudo disgnóstico, Garzón se declara “pesimista” sobre el futuro inmediato de la economía local. Al parecer no hay buenas noticias ni aquí ni en los países que suelen comprar mercaderías argentinas. “Nuestra economía va a caer junto a la de todos nuestros socios comerciales”, advierte Garzón. En este entorno, agrega que a las empresas agroalimentarias se las notas “navegando entre nieblas y tratando de capear el temporal”.
Mirá la charla con el economista Juan Manuel Garzón:
El economista jefe del IERAL, antes de la charla con Bichos de Campo, había recorrido el espinel de las diferentes economías agropecuarias, buscando algunos indicadores objetivos para compartir. No encontró demasiados datos que pudieran sofocar su optimismo. “En términos generales esta situación les cabe a todos. Quizás puedas encontrar alguna cadena, por ejemplo vinculada a las legumbres. que se sostienen bastante bien; o algo en cítricos por los limones. Pero si amplias la mirada y sumás economías, vas a ver que la mayoría de ellas está con problemas… y la mayoría graves”.
“Este año todos lo van a preferir olvidar rápido. Y eso que todavía estamos entrando en la tormenta y más allá no está para nada despejado el horizonte”, disparó -sin piedad- el economista cordobés.
Razona Garzón que “el coronavirus llegó y nos encontró con nuestra carga de problemas de arrastre, con nuestros problemas de competitividad históricas. Todas esas variables no han cambiado, y esto hace que se note más el problema de competitividad cuando el mercado está retrocediendo más que avanzando.. Uno puede ir escondiendo problema cuando está en avanzada. Pero cuando hay retroceso, se hace más evidente nuestra debilidad ante este contexto”.
-¿Entonces la pifian aquellos que se entusiasman con que la Argentina va a salir de esta crisis del coronavirus exportando más alimentos?
-Por ahora eso es solo una expresión de deseo.
Juan Manuel, de todos modos, establece algunas diferencias entre los distintos tipos de sectores. “Hay que mirar cadena por cadena y fijarse a quién le vende. Mucha de la información que llega de China hay que tomarla con mucha precaución, pero al parece va a ser uno de los pocos países del mundo que seguirá creciendo. Pero Europa está cerrado, Rusia tiene problemas muy graves y con el petróleo a este precio se vienen abajo; Estados Unidos también parece muy complicado. Empezás a pasar revista a ver quién sigue y no te queda nadie. Por eso digo que estos meses van a ser muy complejos”.
Tampoco se salvarían aquellas actividades más enfocadas a vender alimentos en el mercado doméstico. Dice el economista de la Mediterránea que “todavía no hemos tomado conciencia. Hoy las previsiones más optimistas hablan de una caída de 6 a 7% del PBI. Con una caída del consumo a ese nivel o más, en realidad estamos frente a una crisis machaza”.
-¿Si pudieras reunirte con Alberto Fernández qué le recomendarías?
-Le diría que el manejo estuvo muy aceitado en materia sanitaria. Pero que desde mayo debe atender la cuestión de la economía y comenzar a liberar actividades. Si no lo hace, la asistencia del Estado sera insuficiente y se podrán venir tormentas muy graves en el segundo semestre.
La entrada Juan Manuel Garzón, del IERAL, expone una visión cruda sobre la actividad productiva: “Estamos frente a una crisis machaza” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Por los problemas de la economía local, el cerdo pisó el freno y dejó de crecer a tasas chinas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“El ímpetu que traía la cadena ha menguado mucho en los últimos meses y lo ha hecho desde la raíz, desde la producción de animales, que parece haber entrado en una meseta de la que está costando salir”, advirtieron los analistas cordobeses.
El documento evalúa, en función de los datos disponibles, que cuando se acerca el cierre del 2019 la producción de carne está convergiendo a una tasa de crecimiento de entre 1,5% y 2,5% anual, lo que representa “una gran desaceleración en el ritmo de expansión que se traía desde hace más de una década”, y que era de más del 8% promedio año entre 2007 y 2018.
“La ausencia de inversiones importantes en nuevas granjas y/o en ampliación de establecimientos existentes (básicamente incremento de madres en producción) es uno de los factores que explica el menor dinamismo”, explicaron los expertos del IERAL. Otra razón esgrimida tiene mejor tinte, pues vincula este amesetamiento al hecho de que “las granjas medianas y grandes se han acercado mucho a los estándares productivos de países líderes, las mejoras de productividad a las que se puede aspirar se van haciendo más pequeñas”.
Lo cierto es que hay menos inversiones para producir carne porcina. Garzón y Rossetti explican esta situación en “la reducción de márgenes, las restricciones financieras, ciertas fallas en la implementación del IVA (saldos técnicos a favor en el IVA inversiones), y particularmente la incertidumbre respecto al futuro de la economía argentina”. Clarito: el contexto no ayudó al cerdo.

El consumo interno, que fue la gran locomotora de esta producción en los últimos tiempos, “se está ubicando cerca de los 15 kilos promedio por habitante, pero con tendencia estable o a la baja, que coincide con lo que está pasando con la producción y las importaciones”.
Ver Juan Manuel Garzón: “Por primera vez en Córdoba se faenan más porcinos que bovinos”
En este escenario, dice el trabajo que es probable que el año cierre con un consumo igual o levemente inferior al de 2018, lo que es toda una novedad considerando que el mercado interno venía creciendo en 1 kilo por año desde el 2012 hasta el año pasado.
En materia de márgenes, luego de un 2018 adverso para el sector, con rentabilidad negativa durante muchos meses (debido sobre todo al fuerte reacomodamiento de los precios del maíz), “el excedente económico que obtienen las granjas muestra una recuperación en 2019 en los distintos tipos de establecimientos, aunque con importantes matices”, indicó el documento.
Así, en los planteos caracterizados como de productividad baja (2.563 kilos por año) la recuperación de márgenes solo alcanza para reducir el rojo y las granjas llevan perdidos en promedio 2,8 pesos y 0,2 pesos por kilo de capón producido en lo que va del año (para dos modelos de establecimientos de 250 y 500 madres respectivamente.
Por su parte, las dos granjas denominadas de alta productividad (3.536 kilos por año) muestran márgenes positivos y superiores a los del 2018, con 7,3 y 9,2 pesos, promedio por kilo, para los dos casos de 250 y 500 madres.
Para los analistas de la Fundación Mediterránea, “si bien los costos han seguido creciendo con fuerza, incluso a mayor ritmo que en el 2018, los márgenes se recuperan gracias al gran desempeño del precio del capón”, que mostró hasta noviembre una suba interanual del 78%, contra el 69% de los costos totales.
Ver Informe de Coninagro: La producción de carne de cerdo se duplicó en solo siete años
De cara al futuro, los expertos analizaron que “hay un cambio de gobierno y seguramente de políticas económicas y comerciales. Es altamente probable la suba de derechos de exportación sobre granos y harinas proteicas, medida que podría bajar costos de alimentación en establecimientos de producción intensiva de animales”.
Aunque advirtieron que “a su vez hay riesgo de suba de derechos de exportación sobre carne bovina (y quizás todas las carnes), lo que se reflejará en menores precios de hacienda y por carácter transitivo de sus animales competidores, caso del capón o el pollo”.
La entrada Por los problemas de la economía local, el cerdo pisó el freno y dejó de crecer a tasas chinas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada ¿Y qué sucedería en el campo de Pirulo si a Alberto se le ocurre poner retenciones tan altas como en la época de Cristina? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
Lo que muestra este gráfico, elaborado por los economistas Juan Manuel Garzón y Nicolás Torre, son los márgenes netos esperados para la campaña agrícola 2019/20 en el campo de Pirulo. Lo de Pirulo lo pusimos nosotros para explicar el cuadro. Pirulo es un productor que desde hace 17 años hace siempre lo mismo. En su campo propio de Jesús María, en el norte de Córdoba, siembra todas las campañas desde 2001/02 la misma proporción de trigo/soja de segunda o maíz o soja de primera. Nunca cambia nada Pirulo. Siempre utiliza los mismos insumos para sembrar: el mismo herbicida, las mismas semillas.
A partir del mismo campo, el campo de Pirulo, los economistas del IERAL desde hace largo rato que hacen el mismo ejercicio, aunque sin ponerle nombre al productor: calculan el margen neto que dejará la actividad agrícola de ese establecimiento. Por supuesto que se trata de un ejercicio teórico, en el que no cambia ni el clima, ni la cantidad de insumos utilizados (kilos y tipo de semilla, dosis de fitosanitarios, etcétera).
Pirulo es un productor argentino promedio que, como todos los productores, en esta momento está en ascuas porque tiene que sembrar los granos, pero no sabe si el nuevo gobierno de Alberto Fernández, que asumirá el 10 de diciembre, subirá las retenciones justamente a esos granos: la soja y el maíz. Todo parece indicar que sí. Entonces está muy bueno el ejercicio teórico de los economistas del IERAL. Permite suponer cómo impactará una suba de retenciones en esta explotación agrícola. La del pobre Pirulo.
En este ejercicio, Garzón y Torre construyeron tres escenarios que coinciden en los precios futuros de los granos (se toman los últimos valores del MATBA) y en la dinámica de los precios y del tipo de cambio oficial (en los tres casos se supone que la tasa de inflación acumula un 27% entre octubre y mayo de 2020, mientras que el tipo de cambio subirá solo un 14%). Lo que cambiaron son justamente las retenciones o Derechos de Exportación, en tres escenarios:
¡Pobre Pirulo! Sembrar sin saber cuánto valdrá finalmente su producción (las retenciones las pagan los exportadores, pero se las descuentan del precio la productor)…
Los resultados son los que se resumen en el cuadro que abrió esta nota. Por las condiciones de mercado (precios y costos), “los márgenes netos 2019/2020 del establecimiento de referencia disminuyen en los tres escenarios respecto de la situación 2018/2019, y obviamente son mucho peores en el escenario de mayor presión fiscal. Además los expertos concluyen que “en todos los escenarios, para esta localización y con los supuestos productivos que se utilizan, los márgenes netos del maíz se ubican por encima de los de la soja”.
Todo mal para Pirulo. Vamos a la pregunta del título:
¿Qué sucedería en el campo de Pirulo si a Alberto se le ocurre poner retenciones tan altas como en la época de Cristina? Sus márgenes netos -que ya son peores a los del año anterior- se reducirían otro 30%, más o menos, en todos los casos. Bajarían de unos 21 mil pesos a 14 mil pesos por hectárea de maíz en su campito de Jesús María. De 18 mil pesos a 13 mil en el caso de una hectárea de soja.
Dicen los economistas del IERAL que “en una perspectiva más larga, los márgenes podrían ser similares a los promedio de últimas 17 campañas sólo si los DEX (derechos de exportación) se mantuviesen sin cambios bajo el marco legal actual”. Es decir, si Aberto se resigna a no subir las retenciones.
Pero si al nuevo gobierno se le ocurre retocar las retenciones, Pirulo y otros como él cobrarán menos que en el promedio de rentabilidad registrada entre 2002 y 2017. Y así arrancarán perdiendo.
La entrada ¿Y qué sucedería en el campo de Pirulo si a Alberto se le ocurre poner retenciones tan altas como en la época de Cristina? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Juan Manuel Garzón: “Por primera vez en Córdoba se faenan más porcinos que bovinos” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Vemos que la carne de cerdo se adaptó muy bien a Córdoba y toda la cadena productiva adaptada a esta carne creció. Hoy la provincia tiene una densidad de granjas que pelea cabeza a cabeza con la de Buenos Aires, e incluso se ve una reconversión de muchos frigoríficos a una faena dual, tanto bovinos como porcinos. También hay cada vez más frigoríficos especializados en cerdos, y la tendencia es que producimos más porcinos de los que consumimos”, explicó a Bichos de Campo Juan Manuel Garzón, economista del Ieral.
El economista agregó que “otras provincias copiarán la misma dirección de Córdoba, porque la carne de cerdo tiene ventajas de producción importantes al respecto de la carne bovina, y porque se adapta perfectamente a la dieta de una familia. Por eso creo que tiene aún mucho recorrido por hacer en los próximos años”.
Garzón remarcó que “para que Córdoba tuviera este fenómeno, se armó un sistema que permitió un despegue más acelerado de la actividad. Se combinaron atributos como facilitadores tecnológicos y proveedores de insumos, y hasta se agregaron difusores, como desde el propio Ieral, desde donde venimos difundiendo la actividad porcina”.
Escuchá el reportaje completo a Juan Manuel Garzón:
En cuanto al número de cabezas porcinas faenadas en Córdoba, el economista declaró que “durante los primeros 4 meses del año se faenaron más de 300.000 cabezas, lo que nos da un promedio mensual de poco más de 80.000 cabezas, lo que marca un nivel 5% o 6% arriba de la faena bovina en la provincia”.
Lo que hay que destacar según Garzón es “la tendencia que se está dando. Tener frigoríficos especializados en cerdos nos hace ver una pelicula y es la que sostiene que todo establecimiento que no se adapte, quedará atrasado, porque la carne bovina está muy estabilizada, al menos en Córdoba”.
La entrada Juan Manuel Garzón: “Por primera vez en Córdoba se faenan más porcinos que bovinos” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>