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La entrada Argentina se queda sin divisas: Emergencia en el agro por la escasa disponibilidad de cubiertas con precios imposibles y la venta informal de neumáticos recapados se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Eso es lo que le ocurrió a Leandro Salica, contratista en la zona de Villa Ángela, en la provincia de Chaco. En conversación con Bichos de Campo indicó que en septiembre de 2020 adquirió dos cubiertas del rodado 12-4-36 para una pulverizadora autopropulsada por un valor de 37.200 pesos cada una, es decir, 74.400 pesos en total. Sin embargo, este año el valor de esos mismos neumáticos había subido a 170.000 pesos, 340.000 pesos el par, lo que le implica un aumento nominal de más del 350%.
Un dato no menor es que la venta de esos artículos se pudo hacer únicamente al contado, ya que la empresa comercializadora acusó que era de esa misma forma en la que había podido originar la mercadería.
Carlos Favaron, contratista que brinda servicios de pulverizaciones y cosecha en Charata, Chaco, pasó por la misma situación que Salica. “Una goma 12-4-46 para pulverizadora yo la pagaba históricamente entre 17.000 y 18.000 pesos. El año pasado, las últimas que conseguí ya las pagué 138.000 cada una, 1500 dólares en ese momento”, contó a Bichos de Campo.
Pero para el caso del rodado 14-9-46, el problema es aún mayor, ya que no la consigue ¡desde 2019!. “Yo tenía en stock dos gomas que las usé el año pasado y las saqué porque se habían soplado, es decir que se les había hecho globo y se pueden reventar. Este año, cuando se me rompieron dos gomas delanteras, que son las que pisan los palitos de soja y de maíz, les tuve que poner gomas con cámaras para salir del paso. Hoy no tengo más repuesto: si se me rompen las gomas, se me paran las máquinas”, aseguró Favaron.
Y esta situación se replica de igual forma en otras provincias. Sergio Zorat, contratista de siembra de la localidad de Avellaneda, en Santa Fe, registra problemas para reemplazar las cubiertas de su tractor John Deere desde los inicios de la pandemia de Covid-19.
“Tengo un rodado 520-80-R42. Es grande, de entre 1,80 y 2,00 metros de altura. El año pasado salvamos la situación con un neumático usado de la cosechadora de un amigo. Este año tuvimos la mala suerte de volver a romper una cubierta y tener que salir a buscar”, contó Zorat a este medio.
El contratista y su socio dieron con un concesionario representante de John Deere, que les ofreció dos cubiertas a 380.000 pesos cada una. Pero en este escenario quien demora la decisión pierde y, luego de que los socios se tomaran 72 horas para analizar la compra, la empresa ya las había vendido. “Hay gente que las tiene y no te las quiere vender porque no saben a qué precio se las van a reponer”, afirmó.
Lo cierto es que desde el año pasado el mercado paralelo es el único súper activo, aunque, claro, con neumáticos mayormente usados y recapados. Tal es así que las redes se han inundado de avisos de cubiertas reacondicionadas ante la desesperación de transportistas y propietarios de maquinarias agrícolas que necesitan contar con algún tipo de repuesto para poder seguir trabajando. Ese fenómeno ya fue alertado en varias oportunidades por las entidades vinculadas al agro por el riesgo que encierra el uso de cubiertas usadas.
El mismo problema que tienen propietarios de máquinaria agrícola está presente en las fábricas que dependen de ese insumo crítico. Bichos de Campo habló con Elbio Dolzani, dueño de la empresa fabricante Dolbi Máquinas Agrícolas, quien remarcó que hoy hay gran incertidumbre alrededor de la renovación de stocks de neumáticos.
“Parece que día a día se agrava cada vez más. Lamentablemente, hoy estamos al límite con la cantidad de cubiertas que tenemos. Los compromisos de entrega de maquinaria son mayores a las cantidades que hoy tenemos en stock”, apuntó Dolzani.
“Para la maquinaria que tenemos comprometida para el primer semestre del año que viene, los neumáticos no los tenemos y los distribuidores no nos pueden garantizar que en enero vayamos a contar con estos productos”, explicó, preocupado, el empresario.
En ese sentido, Dolzani agregó que “hoy las prioridades hacen que primero pensemos en conseguir neumáticos y luego pensemos en su precio. En un año han aumentado más de un 200%. Aquel importador que hace un año viene remándola para conseguir cubiertas, hoy las tiene y no sabe si mañana las va a reponer”.
Las noticias para el sector no son alentadoras, porque a comienzos del presente mes de octubre las autoridades del Banco Central (BCRA) reforzaron las restricciones para que los importadores puedan acceder a divisas al tipo de cambio oficial con el propósito de concretar operaciones, al punto tal que en la medida hasta quedaron comprendidas las empresas de fertilizantes en plena campaña de maíz 2021/22.
El problema es que la mayor parte de los neumáticos de uso agrícola que se emplean en la Argentina no son fabricados en el país y, por lo tanto, requieren ser importados para garantizar la disponibilidad interna de los mismos.
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]]>La entrada El pecado original: En el primer semestre crecieron 45% las importaciones “subsidiadas” de alimentos que en muchos casos se podrían producir acá se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Según el Monitor de Comercio Exterior publicado por Agricultura, estos primeros seis meses se utilizaron casi 4.000 millones de dólares en traer muchas de cosas que la Argentina ya produce. Esto es, se gastaron unos 1.300 millones de dólares más que en el primer semestre del año pasado, con el agravante de que son dólares subsidiados de algún modo por todos los argentinos.
Es importante aclarar que las importaciones se realizan al precio del dólar oficial, que por estos días ronda los 100 pesos. Ese es el precio que pagan entonces los importadores de todos los rubros cada vez que ingresan una mercadería al país. Si tenemos en cuenta que en el mercado paralelo la divisa estadounidense les cuesta a los argentinos cerca de 180 pesos, salta a la vista que estas compras de alimentos al exterior son generosamente apalancadas por el propio Estado argentino.
No sería demasiado criticable que se utilicen los dólares que administra el Banco Central, y que se niegan a los propios argentinos, para importar insumos o bienes que no se producen internamente. Ahora bien, el punto más preocupante del análisis de esta información radica en que se nota un aumento de las importaciones de muchos alimentos que se producen a nivel local.
Dentro del rubro de las carnes, por ejemplo, las importaciones de carne porcina y aviar registraron un importante crecimiento. Para el caso de los cerdos se importaron 18.943 toneladas, contra las casi 11.000 del año anterior. La carne de pollo, por su parte, duplicó las cifras del periodo anterior llegando a las 4.430 toneladas.
En la misma línea, los lácteos también percibieron un aumento. Se importaron 379 toneladas de leche fluida, contra cero toneladas el año anterior. También se adquirieron 960 toneladas de queso, un 106% más que en 2020, y 65 toneladas de manteca, lo que equivale a un 163% más.
Ahora bien, ¿qué pasa con las frutas y verduras? Si bien Argentina atraviesa por una crisis de sobreproducción de cebolla, el país adquirió este año 98 toneladas de esta hortaliza del extranjero. También aumentó increíblemente la compra de papa fresca en el exterior en un 165%: compro 3.428 toneladas contra las 1.291 del año anterior.
El aumento quizás más importante fue el de los limones en un 507%, ya que importó 1.209 toneladas contra las 199 del 2020. Le siguieron en segundo lugar las naranjas con un 315% y 2.237 toneladas adquiridas.
Algo similar ocurrió con las manzanas y las peras. Mientras el Alto Valle registra una crisis prolongada entre los productores de fruta por la baja rentabilidad de esos cultivos, se importaron 946 toneladas de manzana, un 214% más, y 285 toneladas de pera, lo que equivale a un 134% de aumento.
Por su parte los arándanos aumentaron sus importaciones en un 117%, las uvas un 89%, las avellanas en un 71% y las nueces en un 55%.
El caso de la banana es paradojal ya que si bien su importación creció solo un 6%, el número de toneladas compradas en el exterior es tal que la banana nacional no tiene casi lugar en el mercado nacional. En el primer semestre de 2020 se importaron 224.003 toneladas y en lo que va de este año otras 236.392.
En la categoría de productos nacionales también se encuentra la yerba mate, que registró un aumento en su importación del 7%; el té de 128%; el tabaco de 65%; y el azúcar de 97%. Para el caso del vino y el mosto de uva, este semestre se importaron 228 toneladas contra 109 del mismo periodo de 2020, es decir un 109% de aumento.
Las importaciones que sí se encuentran más justificadas son las de alimentos que no se producen a nivel nacional como el café y el cacao. Del primero se importaron 17.672 toneladas y del segundo 19.497.
¿Qué paso con las legumbres y los cereales? Las primeras registraron un aumento en su importación de 255%, siendo las lentejas las primeras en la lista con 8.754 toneladas adquiridas. Le siguieron las arvejas en segundo lugar con 1.268 toneladas y los porotos con 696.
En cuanto al maíz, su importación aumentó un 45% ya que se compraron 282 toneladas contra 66 el año anterior. Para el caso de la molinería, se importaron 1.597 toneladas de harina de maíz y 828 de harina de trigo, un 44% más.
Quienes también aumentaron de forma sorprendente fueron las importaciones de algodón y de cuero: la primera creció un 1089% con 368 toneladas, y la segunda un 53% con 2.271 toneladas.
Llegando hacia el final del informe hay que aclarar que este monitoreo incluye también las siguientes categorías: maquinaria agrícola, cuya importación creció un 30%; plaguicidas y herbicidas, que aumentaron un 21% y alimentos para mascotas, cuya adquisición creció un 85%.
A los 3.995.486 millones de dólares que se gastaron en el primer semestre de 2021 en importar alimentos y otros productos de los complejos agropecuarios deben restarse además unos 1.500 millones que corresponden a los granos de soja que ingresan desde países vecinos (fundamentalmente Paraguay y Bolivia) para ser procesados por la industria aceitera local, y que luego son reexportados desde aquí, neutralizando esta balanza.
De todos modos, como se puede observar en el cuadro comparativo elaborado por Agricultura en base a datos del INDEC, en muchos rubros resulta preocupante el despilfarro de dólares oficiales:
| ENERO – JUNIO 2021 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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]]>La entrada No hay dólares para importar neumáticos, pero las divisas sí aparecen para que ingrese… ¿carne vacuna de Brasil? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Las fotos que van a ver a continuación fueron sacadas este viernes en un supermercado Carrefour de la ciudad de La Plata. En una primera mirada, confirmarían que están ingresando al país cortes bovinos de Brasil a precios muy competitivos para los consumidores, tanto que hasta podrían representar una competencia desleal para los productores locales. Para este tipo de importaciones, muy inusuales por cierto, necesariamente hubo un guiño de las autoridades liberando los dólares a valor oficial necesarios para concretarlas.
En el hipermercado de origen francés había una gran oferta de cortes congelados envasados al vacío. La tapa de cuadril brasileña se vendía a 599 pesos por kilo y el vacío a 647 pesos por kilo. Todo excelente carne de “novillito”.Por la etiqueta, parecía ganado faenado en el estado de San Pablo, Brasil.
Nota de la redacción: Otra versión que se conoció luego de publicada esta nota, y que aquí añadimos, es que en realidad la carne era argentina e iba a ser destinada a Brasil. Por eso los datos que figuran en la etiqueta son los de una empresa importadora paulista, como exigen las normas de allá. Esta hipótesis dice que como el mercado brasileño estaba saturado, Carrefour Argentina decidió suspender esa operación y entonces volcó dichos cortes a sus propia cadena local de distribución. Ese caso sería más grave aún, pues la carne no estaría bien etiquetada ni se informaría el origen a los consumidores argentinos, algo exigido por las normativas.
Lo cierto es que este lote de carne (brasileña o no) estaba casi regalada. En su relevamiento en más de 300 bocas de expendio correspondiente a fines de febrero, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) estableció que esos mismos cortes, pero de origen argentino, tenían un precio superior, de 641 pesos en el caso del cuadril y de 669 pesos por kilo de vacío. Es decir que la carne bovina paulista se estaba vendiendo ahora, fines de marzo, más barata que la local un mes atrás. La diferencia ha de ser más abultada contando los nuevos aumentos registrados en los últimos días.
Los alimentos importados con el tipo de cambio oficial (97,2 $/u$s) están de alguna manera subsidiados, dado que los mismos ingresan con un valor inferior al que tendrían que tener si fuesen abonados con el valor real del dólar (145,8 $/u$s cotiza hoy el “contado con liquidación”).
Para eso sí hay dólares. Una explicación posible puede ser que las autoridades del Ministerio de Desarrollo Productivo, que son quienes monitorean los sectores sensibles del comercio, hayan decidido abrir el grifo, a través de los grandes supermercados, y permitir la importación de ciertos alimentos como mecanismo para contener el aumento de la canasta básica. De hecho, no está prohibido traer carne de Brasil y otros países del Mercosur. Y aquí, la carne vacuna es uno de los alimentos que más subió en 2020, cerca de un 70%. Los mayores aumentos, por casi 20%, se concentraron en diciembre pasado.
Los grandes supermercados ya están colaborando activamente con este intento oficial por sofocar los aumentos de la carne y, junto a los grandes frigoríficos exportadores del Consorcio ABC, anunciaron en enero pasado una oferta de cortes baratos. Los híper iban a poner una mitad y los frigoríficos la otra de 6000 toneladas mensuales, equivalentes a solo 3% del consumo mensual de carne en el país.

Según el último dato disponible en el Ministerio de Agricultura, los volúmenes de carne bovina congelada ingresada del extranjero (lo más probable es que sean cortes llegados de Brasil o de Uruguay) más que se duplicaron respecto del año anterior.
En efecto, en el primer mes del año la Argentina consumió 4,35 millones de dólares para importar 1879 toneladas de carne vacuna congelada a un precio promedio de unos 2300 dólares por tonelada o 2,3 por kilo.
Hay una evidente aceleración de este negocio, que un año antes -en enero de 2019- había implicado solo 965 toneladas por 1,7 millones de dólares. Si uno anualizara la cifra gastada en importar carne en enero pasado, resultaría en importaciones cercanas a los 50 millones de dólares para 2021. En todo 2020 no se llegó a esa suma, ya que el ingreso de carne congelada fue en todo el año de 14 mil toneladas, por 30 millones de dólares.
Como sea, para importar carne sí aparecen los dólares comerciales a disposición de los supermercados. Por supuesto, se trata de un negocio ínfimo respecto del consumo total de carnes en la Argentina, que supera las 2 millones de toneladas anuales.
Históricamente la situación era a la inversa. Durante décadas fue habitual que la Argentina exportara algunos cortes (especialmente la picaña) hacia el enorme mercado paulista. Pero con el correr de los años el vecino país se convirtió en uno de los dos grandes exportadores globales de carne y la Argentina fue cayendo en desgracia e incluso salió del ránking de los diez principales exportadores de ese alimento. Recién en los últimos años viene recuperando posiciones, a punto de exportar en 2020 un volumen récord de 900 mil toneladas.
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]]>La entrada El gobierno dice que se importó 70% más de neumáticos agrícolas y responsabiliza a los privados por los faltantes se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Fuentes del Ministerio de Desarrollo Productivo destacaron en el caso de los neumáticos para maquinaria agrícola que en los primeros dos meses del año se importaron 20.800 unidades, y hay 27.700 más con autorización, pero que aún no fueron nacionalizados por los propios importadores.
En ese universo no nacionalizado, el reporte menciona entre ellos las marcas Martolio, 17.600; Prometeon, 1.600, Titan 3.900; Michelin 3.000 y 2.200 en fabricantes de maquinaria agrícola.
“La suma entre lo nacionalizado y lo disponible para utilizar es de 48.500 unidades. Es un crecimiento del 70% respecto a las importaciones del mismo período de 2020”, analizaron las fuentes oficiales, tratando de quitar la responsabilidad de la órbita oficial. De todos modos, no negaron los faltantes.
“Con casi 3 meses de venta en stock sin nacionalizar, el problema no es la falta de abastecimiento sino la mala planificación de los importadores”, afirmaron.
En el segmento de neumáticos de camiones, el informe destacó que en los primeros 2 meses del año se importaron 82.100 neumáticos y hay 47.500 más con autorización para ser vendidos en el país.
No obstante, advirtieron que esos neumáticos que cuentan con autorización aún no fueron nacionalizados por quienes los importan. Entre ellos citaron a Goodyear (14.500 unidades); Prometeon (11.300), Bridgestone (3.000); Michelin (3.000) y 11.500 de empresas que presentaron cautelar, Corral y Larocca.
“La suma entre lo nacionalizado y lo disponible para utilizar es de 129.600 unidades”, aclararon las fuentes, al señalar que se trata de una caída del 12% respecto a las importaciones del mismo período del año anterior. De todos, en este rubro, Desarrollo Productivo aclaró que “esta caída se compensa con el crecimiento de la producción nacional, que de va ganando participación en el mercado”.
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]]>La entrada Peligra la cosecha argentina de soja por el faltante de neumáticos: “Máquina que ande dando vueltas y se le rompa una cubierta va a quedar parada” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Si algo nos ha demostrado la historia de este país es que en la adversidad el empresario argentino intentará seguir trabajando a toda costa. Tal es el caso de Juan Rebolini, un productor agropecuario de la zona de General Lamadrid, provincia de Buenos Aires, que, al no conseguir una cubierta para su pulverizadora, optó por pedir una usada en sus redes sociales.
Twitter es Servicio!
Necesito con urgencia una cubierta usada o nueva para pulverizador PLA!
No las dejan importar hace meses.Rodado 320/90R46
Por favor RT@julianimhoff @vientonortesa @BumperCrop1 @marianoluna79 @AleMOnofrio
— Juan Rebolini (@jrebolini) February 23, 2021
“Pregunté en cada rincón del país y no hay. Llamé a la primera gomería que me salió por Google en Uruguay y tenían. Así de abismal es la diferencia que estamos viviendo. Terminamos comprando usadas para salir del paso”, dijo Rebolini a Bichos de Campo.
Ahora bien, ¿a qué se debe esta falta de stock a nivel nacional?
En primer lugar es importante aclarar que en Argentina más del 80% de las cubiertas provienen del exterior, ya que el país no cuenta con la estructura industrial necesaria para suplir la demanda interna. Entre las empresas que producen a nivel local –Fate, Pirelli y Bridgestone- solo cubren menos del 20% de lo demandado en materia de neumáticos agrícolas, industriales (los que por ejemplo usa un montacargas) y viales (aquellos que usan las motoniveladoras).
Si bien en la mayor parte del mundo sobran las divisas luego de la súper emisión realizada el año pasado por parte del principales naciones, en la Argentina son un bien escaso porque son pocos los que se animan a invetir en el país que, recordemos, no tiene acceso al crédito internacional y aún no sabe cómo va a pagar el préstamo de última instancia concedido por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Ante esa esa coyuntura, en el último año el gobierno nacional comenzó a implementar diferentes restricciones orientadas a desincentivar importaciones de bienes considerados “no esenciales”.
Hasta el tercer trimestre del 2020, el otorgamiento de licencias para ingresar cubiertas del exterior era automático. Sin embargo, posteriormentese se tornó cada vez más difícil lograr que las autoridades económicas y monetarias liberasen divisas para importar ese bien estratégico para el sector agroindustrial.

“Teniendo en cuenta que las empresas importan al tipo de cambio oficial -dólar comercial-, y el BCRA tiene que autorizar la venta de importaciones a las empresas, al no haber divisas suficientes se genera un cuello de botella que lleva a mayores controles o restricciones”, indicó a Bichos de Campo Emilio Felcman, director del Departamento de Estudios Económicos y Costos de FADEEAC.
La escasez, como es esperable, provocó un aumento considerable del valor interno de las cubiertas con un ajuste del orden del 70% en 2020. Y en lo que va de este año, según FADEEAC, el piso aumento ya está en un 12%. En paralelo, los insumos para fabricar las cubiertas –CVR y caucho natural- al ser commodities registraron aumentos significativos en el último tiempo que rondan el 20%.
Los trámites para solicitar importaciones se complicaron aún más cuando el gobierno comenzó a exigir una proyección anual de importaciones a las empresas distribuidoras de neumáticos.

“Evidentemente desconocen las mínimas prácticas de economía, porque en un país que tiene una inflación tan elevada, que registra una pérdida de mercado interno desde 2018 hasta la fecha, hacer una predicción en ese marco es prácticamente imposible”, aseguró a este medio Rubén García, presidente de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA).
García agregó que no sería extraño pensar en que la Organización Mundial del Comercio (OMC) le aplique a la Argentina una sanción por incumplir la normativa común a todos los países miembro: liberar los pedidos de licencia en menos de 60 días.
¿Y en qué situación se encuentran los empresarios? Edgardo Guerrini, propietario de la empresa mendocina Guerrini Neumáticos SA, confesó a Bichos de Campo que no recibe una licencia aprobada desde agosto de 2020 y que optó por acudir a la Justicia para tener un mínimo stock de mercadería.
“Como hay una demanda sostenida nuestro inventario es inexistente. Hemos omitido hacer la proyección anual porque es una pérdida de tiempo. No hay ninguna luz en el camino que indique que el gobierno va a tomar una medida diferente al respecto”, dijo.
Por su parte, Gonzalo Vila, presidente de Geveco S.A neumáticos Dunlop en Argentina, afirmó que el intento de proteger a la industria nacional terminó por generar un escenario de falta de competencia y, por consiguiente, un espiral de escasez, suba de precios y baja de calidad.
“No hay una racionalidad en la decisión. Nadie no puede estar de acuerdo en defender la industria nacional, pero no debería defenderse arruinando o quebrando a la competencia. La industria nacional debería verse favorecida con subsidios, ventajas fiscales, créditos blandos y otros beneficios que no se le da al producto importado. Las importaciones sin ningún tipo de control son nocivas al igual que el control absoluto”, dijo.
Muchos empresarios agrícolas y contratistas están entrando en un estado de pánico porque se viene encima la cosecha de soja y, en caso de requerir una cubierta, saben que las posibilidades de conseguirlas son muy bajas, lo que implica tener que detener la recolección del cultivo que representa la principal fuente de ingresos del año (además del mayor aporte de divisas que tiene la economía argentina).
Ya en 2020 la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (FACMA) había enviado una carta al secretario de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa, Ariel Schale, para alertar sobre este panorama. Pero no obtuvieron respuesta. Hoy la situación es crítica.

“En la cosecha fina ya hubo maquinas demoradas por no conseguir cubiertas. Muchos ya están cosechando maíz y en veinte días se comienza a cosechar la soja. Hay maquinarias que no se pueden terminar de armar por faltante de insumos y autopartes. Peligramos quedar varados en el campo a principios de la cosecha”, resaltó Jorge Scoppa a Bichos de Campo.
Desde el barrio porteño de Mataderos, el dueño de la empresa importadora Lumaga Neumáticos SRL, Gabriel Scarsi, dijo con pesar que “máquina que ande danto vueltas y se le rompa una cubierta es máquina que va a quedar parada”.
“Se cree que somos los importadores los que hacemos subir los precios y hacemos desabastecer el mercado y no es así. Esto no es un problema a nivel empresa, sino a nivel país”, afirmó el empresario, que desde hace ocho meses no recibe una licencia aprobada y actualmente intenta sostener su negocio con las cámaras para neumáticos.
“En el negocio de neumáticos, la importación es inherente al negocio. No es un tema de voluntad o inversión, sino de estructura industrial y de integración internacional. Si fuera tan fácil pongamos mañana una fábrica de neumáticos y llenémonos de plata”, remarcó Gonzalo Vila, presidente de Geveco S.A.
La entrada Peligra la cosecha argentina de soja por el faltante de neumáticos: “Máquina que ande dando vueltas y se le rompa una cubierta va a quedar parada” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Los fabricantes de maquinaria agrícola quieren que la “integración” sea definida por ley: Solo hasta 40% de cada equipo podría ser importado se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En su balance sobre la actividad en 2020, la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma) reconoció que “el proyecto de Ley de Maquinaria Agrícola es de gran importancia” para el sector, que se encuentra “trabajando en conjunto con los tres gobernadores de las provincias donde están radicadas las industrias: Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba”. La idea, según fuentes del sector, es intentar que el Congreso trate este asunto en sus sesiones ordinarias de 2021.
La idea de los fabricantes locales es que una ley termine con la discrecionalidad que muchas veces aplican los funcionarios para determinar cuando una pulverizadora o tractor es considerado como un “producto argentino” y cuando se le otorga un tratamiento como importado. De esta decisión, a la vez, depende si el vendedor recibe apoyo del Estado.
“Pedimos un sistema espejo, como tiene Brasil o como tiene todo el mundo, donde a la máquina nacional se le dan ciertos beneficios que no se le dan a la máquina importada. Por ejemplo, reintegros y créditos de la banca nacional. Si no te instalás en Brasil no podés vender”, explicó Néstor Cestari, el rpesidente de Cafma, al realizar un balance de la actividad fabril en este año de pandemia.
Céstari, que fabrica tolvas en Colón, denunció concretamente que,m debido a este gris, “en Argentina los bancos nacionales le dan créditos a las máquinas importadas”.
“El sistema que tiene Brasil es 60/40: integran un 60% en el país y pueden importar un 40% y si no lo pueden producir en el país, lo compran en el país a un productor nacional pero siempre el 60% es nacional. Es lo que le exige Brasil para declararlo producto nacional en Brasil, para acogerse a las ventajas. Eso es lo que pedimos y pretendemos para proteger a la industria nacional, para tener las mismas herramientas para luchar, no solamente para cuando ellos ingresan al país sino para cuando nosotros salimos también”, se explayó el industrial
Respecto del año que termina, el presidente de CAFMA recordó que “el hecho de que la labor productiva de la maquinaria agrícola fuera declarada esencial representó un beneficio para el sector, porque si bien hubo un parate breve al principio, en abril se empezó a trabajar y la actividad nunca se detuvo”.
En este escenario, destacó que las ventas de maquinaria agrícola para el mercado interno fueron creciendo: desde marzo en adelante se vivió un primer trimestre neutro, en el segundo trimestre ya hubo un incremento del 6% o 7% y ya en el tercer trimestre, las cifras de ventas subieron más del 20%.
La estimación para 2020 es de una suba de entre 25-30% respecto de 2019, según CAFMA. Esto contando también la maquinaria importada.
“Hay que considerar que en estas cifras están contempladas las ventas comprometidas hasta marzo/abril de 2021, ya que muchas fábricas están trabajando con pedidos para el primer semestre del año que viene”, aclaró el directivo.
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]]>La entrada Hasta octubre, pico de las siembras, había crecido cerca de 10% la demanda de agroquímicos y fertilizantes se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En este escenario, la Consultora IES (Investigaciones Económicas Sectoriales) se las ingenia para dar a conocer un panorama aproximado sobre el devenir de ese sector. De allí surge el dato de que en el acumulado de diez meses de 2020, “la producción local de agroquímicos y fertilizantes continuó
con el sendero de recuperación iniciado durante 2019, tras la fuerte merma en los niveles productivos que ocasionó la sequía histórica ocurrida en el país en el año 2018″.
De acuerdo a esta información, la producción de agroquímicos se expandió un 10,3% entre enero y octubre, tras haber crecido un 11,6% durante el 2019”.
La mayor producción contabiliza los productos importados utilizados en la formulación de los agroquímicos que luego se comercializan localmente. En este sentido, IES remarcó que debido al encarecimiento del dólar “la participación de las importaciones sobre el consumo interno total ha retrocedido levemente en el acumulado a octubre de 2020. De esta manera, el componente importado del mercado de agroquímicos acaparó un 67,3%, con una leve retracción de 1 punto porcentual con respecto al 68,5% observado en el mismo período de 2019”.
Respecto de los fertilizantes, el documento difundido este lunes da cuenta de que “en lo que va del año 2020, el consumo de fertilizantes ha presentado un incremento como consecuencia de la buena performance de la campaña 2019/20 y de las buenas expectativas de siembra para el ciclo 2020/21”.
En total, el consumo de fertilizantes se incrementó un 7% en los primeros diez meses de 2020, por un total estimado de 4,8 millones de toneladas. En este caso, las importaciones “han presentado una expansión del 5,2%, por debajo del incremento del consumo”.
En materia de exportaciones, en los primeros diez meses de 2020, el rubro agroquímicos y fertilizantes mostró “una contracción tanto en valores como en cantidades”, en tanto que las importaciones verificaron una expansión en las compras en volúmenes, pero una caída en valores.
Entre enero y octubre, las exportaciones de agroquímicos alcanzaron los 189 millones de dólares, un 11,7% de caída con respecto a igual periodo de 2019. “La caída se debió, principalmente, a los herbicidas a base de glifosato, los cuales presentaron una estrepitosa caída del 58,5% y totalizaron 23 millones, frente a los 57 millones de igual período de 2019”, se explicó.
Informe sobre comercialización de insumos – Noviembre 2020 en #AgriRed pic.twitter.com/DcsaFr9w5S
— Esteban Moscariello (@moscarielloe) December 4, 2020
La balanza sigue siendo absolutamente desfavorable a la Argentina, como históricamente sucede en este rubro de insumos. En cuanto a las importaciones de agroquímicos y fertilizantes, IES dice que presentaron un descenso en valores y alcanzaron los 1.770 millones de dólares en el acumulado hasta octubre, un 6,3% por debajo de los 1.889 millones de igual periodo de 2019.
“La contracción respondió a una merma del 18,9% de las compras de los abonos con dos o tres fertilizantes, una caída del 5,3% de los herbicidas en base a glifosato, y un descenso del 1,4% de los productos orgánicos. Por su parte, el glifosato exhibió un significativo incremento del 6,7%, y alcanzó los 138 millones frente a los 129 millones de igual período de 2019. Por su parte, los fungicidas, presentaron una contracción del 3,7%, al registrar 106 millones”, indicó el informe privado.
Para la consultora IES, “el sector continuaría con buenos niveles de actividad. Luego de la dinámica que experimentó la siembra por parte de la campaña fina 2020/21, y con las perspectivas relativamente positivas para la campaña gruesa”.
De todos modos, se aclaró que “un factor para monitorear la cuestión del acceso a las divisas por parte de los importadores, ya que en caso de que vuelvan las trabas aplicadas durante junio, podría complicarse la adquisición de insumos importantes para la producción”.
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]]>La entrada ¿De qué se quejan los productores en Venezuela? “El gran negocio aquí es la importación: la finca más grande es un puerto”, nos dice el colega Gilberto Esteva se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>¿Pero qué problemas atraviesa realmente el agro venezolano? Gilberto Esteva Grillet dirige hace 20 años el portal Visión Agropecuaria desde el estado Portuguesa, en la parte occidente de Venezuela, una zona clave en agricultura extensiva, resumió a Bichos de Campo la situación de los productores de su país con una fase lapidaria: “Hemos regresado a los años ´60”, declaró.
“En maíz supimos sembrar hasta 250 mil hectáreas llegando a rindes de 5 mil a 6 mil kilos por hectárea y hoy no se siembran mas de 100 mil hectáreas con rindes de 3.500 kilos por hectárea. En arroz manejamos la misma cifra de hace años. En café éramos autosuficientes y desde antes del petróleo vivíamos de él, y aunque todavía quedan algunos vestigios de ese reconocimiento mundial por ese producto, lo cierto es que hoy quedó relegado a producciones marginales en los cerros de no más de 2 o 3 hectáreas y el Gobierno se apoderó de la mayoría de las marcas que había, las expropió e hizo lo que quiso”, remarcó el periodista venezolano.

Según Esteva, las cosas en su país han cambiado mucho porque el mismo Gobierno, a partir del liderazgo de Hugo Chávez, expropió empresas y las puso a trabajar con personas que actúan en su favor, sobre todo a partir de los negocios de importación de alimentos. “El gran negocio de Venezuela es la importación. En el momento de la cosecha el Gobierno importa y la finca más grande es un puerto por donde llegan los productos importados”, aseguró el periodista.
Semejante política justo en el momento de cosecha provoca por lógica un derrumbe en los precios agropecuarios y les genera más incertidumbre a los productores. “La idea es llenar los silos de las agroindustrias del Gobierno. Entonces el precio se cae y el productor debe darle su cosecha al mejor postor. Normalmente vienen muchos compradores de Colombia a rematar”, relató.
Mirá la entrevista completa a Gilberto Esteva:
Según esta mirada, muy distinta era la realidad venezolana hasta cerca del año1998, cuando Venezuela registraba excedentes de arroz y se los vendían a Colombia. Según Esteva, “hoy ya no vienen tanto porque la producción de arroz bajó mucho y el productor se reinventó y siembra la soja o el frijol chino luego de la siembra de maíz, que por supuesto es la mas importante de Venezuela, ya que las arepas son el pan nuestro de cada día. Entonces, es la variedad de alternativas lo que le hace seguir insistiendo al agricultor venezolano”.
El chavismo, a principios de este milenio, inauguró una política de intervención muy fuerte del Estado sobre la economía, pero para Esteva claramente no fue una política en favor del productor local sino hacia los negocios de importación.
“Siempre fue negocio la importación de alimentos en Venezuela y no sólo con este gobierno socialista sino que anteriormente también, pero por lo menos algunos como Iván Colmenares, que gobernó Portuguesa en los ´90, hizo paros en la carretera y apoyó a los productores prohibiendo el ingreso de camiones de maíz de afuera hasta tanto la cosecha de aquí estuviese recogida y pagada”, comparó.

Uno de los problemas más acuciantes de los productores venezolanos es el precio al que entregan sus productos. “Antes de este gobierno socialista había tres actores para determinar un precio: la agroindustria que compraba el producto, el productor que llevaba el producto a esa agroindustria y el Gobierno como el réferi o mediador. De todo esto los que siempre salían golpeados eran los productores, porque sólo sobre el momento de la cosecha se enteraban cuánto iban a cobrar”, manifestó el comunicador venezolano.
Para Esteva, los productores “hacían (su trabajo) casi a ciegas y por eso yo los llamo héroes. Estoy en esto de la información agrícola hace 20 años y no he visto personas más entregadas a su labor que ellos, que no saben hacer otra cosa, pero lo que hacen lo hacen bien”.
El periodista aseguró que, para enfrentar esa situación de vulnerabilidad, “en el estado de Portuguesa muchos productores se convirtieron en agroindustria, porque se asociaron a corporaciones fuertes. Entonces los mismos productores se pagan y se dan el vuelto; siempre el Gobierno mete la mano y determina los precios porque tiene que pasarles los costos, pero últimamente obtuvieron cierta rentabilidad”.

Otra gran preocupación para los productores venezolanos es la falta de financiamiento. “Anteriormente el sistema de Gobierno tenía una cartera agrícola de préstamos con intereses bonificados y había un cierto subsidio. Los fertilizantes producidos por nosotros estaban subsidiados y lo mismo el alimento concentrado para animales, pero hoy no hay nada de eso”, explicó Esteva.
“Antes teníamos varios fertilizantes para los cultivos. Hoy hay uno solo y encima costoso porque se importa, y lo mismo ocurre con el petróleo: ya no producimos gasolina sino que se la compramos a Irán”, agregó el periodista.
Para Esteva, Venezuela podría autoabastecerse de muchos de los alimentos que produce porque tiene tierras, agua y una posición geográfica privilegiada. “Tenemos toda una agroindustria montada aunque no esté mantenida. Tenemos los agricultores pero no tenemos tractores nuevos. Todo lo que hay en el campo está avejentado. Teníamos todas las marcas de maquinaria, pero hoy se traen tractores chinos y de la India sin mucha garantía de repuesto o servicio técnico”, se lamentó.
En este contexto, asoma otro problema en lo inmediato, que tiene que ver con el cuidado forestal porque al no tener petróleo los habitantes no tienen gas para cocinar. “Estamos echándole cada vez mas leña al fuego. No es lo mismo cocinar con leña al aire libro que en un departamento, y más si hay que subirla por escaleras, porque el mantenimiento de las centrales eléctricas fue dejado de lado”.

Acerca de la situación energética de Venezuela, Esteva declaró que “supimos enviar electricidad al norte de Brasil y le podíamos dar electricidad a las islas del Caribe, porque el caudal del río Caroní que es un afluente del Orinoco es tan grande, que supimos tener una de las electricidades más baratas del mundo, pero no hubo tampoco generación de energías alternativas, por eso podría decir que hasta estamos peor que Cuba”.
En lo agronómico, Esteva dijo que “es viable la soja, debido a una serie de variedades que logró adaptar la fundación venezolana Danac, dedicada a investigación agrícola. Se la intenta sembrar desde hace un par de años pero las políticas no han ayudado a producirla”.
En un momento la soja y el petróleo valían mucho en el mercado internacional y el comunicador expresó que “el ex presidente Hugo Chávez hizo convenios con Néstor Kirchner y Lula Da Silva para sembrar 500 mil hectáreas; se inauguraron plantas de procesamiento y se decía que iba a salir de todo con la soja, pero como muchas de las cosas fue dinero sin fondo y todo quedó en nada”.

Ahora, si hay miseria que no se note, dice el refrán. Esteva dijo que “uno va al mercado y consigue todo. Aquí hay un boom de lo que damos a llamar bodegones, que son supermercados o abastos pequeños pero que tienen muchas cosas importadas. Podés conseguir aceite de oliva, carne de Paraguay o de Argentina, café o azúcar de Brasil, café de Colombia, pero solo el 20% de esas marcas son venezolanas. El negocio pasa por montar una empaquetadora, ponerle una marca, comprarle a al Gobierno esa importación y comercializarla”.
Según Esteva, “el sueldo promedio de un venezolano de 0,80 centavos de dólar mensual solo le permite comprar medio kilo de queso al mes”. ¿Y cómo viven?. Esteva dijo que “hay un gran oficio que se inventó en estos tiempos que es el bachaqueo, es decir, la reventa de productos, un fenómeno laboral ilegal que surgió alrededor de 2013 con la crisis económica en Venezuela y que consiste en la compra de bienes subsidiados para posteriormente revenderla por un precio real, quedando el subsidio como ganancia personal, y según Esteva, el Gobierno no escapa a este negocio.
Cómo puede hacerse política para destruir riqueza en un país como Venezuela, se preguntarán. “Eso hay que preguntárselo a estos políticos que dicen llamarse como tales. Hoy hablan de Venezuela pero no conocen cómo es. Hay una hegemonía comunicacional que todos los días repite que estamos bien, que estamos avanzando y que ahora sí vamos a cambiar, y entonces sacan a dos o tres productores y te muestran cómo lo ayudan, y le entregan semilla, pero es todo una mentira, una gran farsa, y lo peor es que hay mucha gente que sigue creyéndolo”, respondió Esteva.
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]]>La entrada Los cerdos vuelan: Suben faena, producción, precios y las exportaciones un 71% interanual se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Los valores del capón mejoran cada semana, lo que ayuda a sostener la rentabilidad en un contexto de fuerte suba del maíz y de la soja. Los valores de la hacienda porcina rondan los 110 y 115 pesos por kilo vivo y hace pocas semanas atrás llegaron a empatar a los del ganado vacuno.
Pero también mejoraron los indicadores macro del sector. Entre enero y septiembre de este año, la faena -según el Ministerio de Agricultura- creció 3,5% y la producción llegó al 7,1%. Esa diferencia, que equivale a 488 mil toneladas, se dio debido a que los capones se vendieron con más kilaje.
Las importaciones por su parte bajaron un 44% interanual. Esto no es un dato menor teniendo en cuenta que ingresó carne desde mercados cercanos como Brasil e incluso de otras latitudes como Dinamarca, país en donde se permite el engorde con insumos no autorizados en Argentina, dando lugar a una competencia desleal. De más está decir que esto generó un dolor de cabeza en más de un productor.

El indicador que pegó el mayor salto fue el de las exportaciones, sumando en los primeros nueve meses del año 30 mil toneladas. Esto significó un 20% más de lo embarcado en 2019 y un 71% más de lo correspondiente al mismo período, enero-septiembre, del año anterior. China se convirtió en el destino de mayor tracción luego de la crisis que generó la peste porcina africana, obligando a descartar miles de animales, y dejando un faltante de 18 millones de toneladas.
Las ventas al extranjero acumuladas este año duplican por ejemplo el total embarcado hace pocos años, en 2016.
A pesar del gran crecimiento porcentual, su incidencia en el total producido no es alta, pasó del 5% al 6% del total, cuando por caso en el rubro vacuno significan el 30% de la carne producida.
Esa todavía baja participación de las exportaciones es la que permitió que el consumo este año se mantenga en los 15 kilos por habitante por año según el dato oficial, aunque los privados dicen que sería cercano a los 19 kilos.
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]]>La entrada Crónicas robadas: “El Gobierno le pone un freno de mano a las importaciones de maquinaria” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Las importaciones de maquinaria agrícola están con el freno de mano puesto, en un escenario de restricción a la salida de dólares.
Varios rubros de agromáquinas que ocupaban posiciones arancelarias con licencias automáticas fueron trasladados a licencias no automáticas.
En esa situación se encuentran, entre otros segmentos, los tractores, las cosechadoras, las pulverizadoras y las fertilizadoras.
El encuadramiento dentro de las licencias no automáticas implica que esos productos deben someterse a un período de evaluación para que las autoridades oficiales determinen si pueden ingresar al país.
Antes de Expoagro y de la pandemia, seguían sin repuntar las ventas de maquinaria agrícola
En esa situación se encuadraron las posiciones tras la disposición del Ministerio de Desarrollo Productivo que expresa haber “identificado una serie de bienes respecto a los cuales, en función de la actual coyuntura económica, resulta indispensable evaluar sus flujos comerciales”.
Restricciones. Si bien hay autorizaciones para la entrada de repuestos, otros insumos esenciales como los neumáticos agrícolas tienen totalmente bloqueada la puerta de acceso.
Al mismo tiempo, el Banco Central les solicitó a las entidades bancarias que hagan un análisis exhaustivo de las operaciones de comercio exterior.
También los bancos tienen que consultar en la Web del Banco Central para recibir autorizaciones respecto a las transferencias de divisas al exterior.
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