Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Lo leyó en Bichos antes que en el Boletín Oficial: Por orden judicial, publicaron la resolución para controlar el polémico trigo HB4 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>¿Y por qué se iban a mandar la parte? Porque Bichos de Campo publicó el texto completo de la Resolución 535/2021 el mismo día en que fue firmada por Serrano, es decir el 15 de octubre pasado. La explicación oficial en aquel momento fue que esa norma no debía publicarse en el Boletín Oficial porque involucraba a una sola empresa (Bioceres). Pero el 17 de noviembre, un fallo del Juzgado Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal 3 ordenó a INASE a hacer pública toda la información referida al trigo HB4, incluyendo los lugares donde está sembrado.
Hace unos días, el INASE había informado a la cadena triguera (que está preocupada porque se produzca un caso de contaminación del trigo convencional con esa variante transgénica, que pueda afectar la colocación del cereal en los mercados) que el trigo HB4 ocupa exactamente poco más de 52 mil hectáreas (de las cuales ya se había cosechado un 15%) sobre un total de 370 lotes agrícolas. De todos modos, todavía no se conoce la ubicación exacta de cada uno de ellos.
Más allá de mandarnos la parte, la publicación ahora de la mencionada Resolución secreta confirma lo que se había informado entonces. En principio, que ante la presión de la cadena la Comisión Nacional de Semillas (Conase) había ordenado crear “la Comisión de Auditoría de Trigo HB4 en el ámbito de la Dirección de Fiscalización, dependiente de la Dirección Nacional de Articulación Federal del INASE”. Ese es la oficina del Estado que debe ocuparse de evitar esa posible contaminación, asegurando que ni una espiga de ese trigo se escape de los campos sembrados por Bioceres bajo convenios especiales con unos 250 productores.
No es lo único establecido por aquella resolución. También se estableció que:
La entrada Lo leyó en Bichos antes que en el Boletín Oficial: Por orden judicial, publicaron la resolución para controlar el polémico trigo HB4 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Los acopiadores reclaman máximas garantías y no descartan pedir la destrucción total del polémico trigo HB4 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Todo esto nació mal”, apunta el veterano ante la primera pregunta de Bichos de Campo, orientada a indagar si no estamos frente a una de las grandes discusiones idiotas que solemos mantener los argentinos. En rigor, lo que arrancó siendo una buena noticia (la Argentina desarrolló un trigo transgénico que puede soportar mejor el estrés hídrico o la falta de lluvias) parece haberse convertido en una catástrofe nacional (Bioceres y el Ministerio de Agricultura se vieron obligados a instrumentar un costoso sistema de control para evitar que ese trigo contamine al resto de la cosecha). Cosa de Mandinga.

“Lo que nos alarmó este año fue la propia explicación de Bioceres diciendo que había sembrado 55 mil hectáreas de trigo HB4. Esas 55 mil hectáreas para ensayos convengamos que parece un poco mucho. Estamos hablando de 200 mil toneladas más o menos de trigo que podría convertirse en semilla y eso alcanza para sembrar 2 millones o más de hectáreas. Eso causó una gran conmoción porque ahí se prendieron todas las alertas!”, nos explicó Dente. La Federación de Acopiadores que él integra forma parte de un frente con los molinos y los exportadores de cereales, que advierte que lo que parecía un avance podría terminar provocando perjuicios a la cadena triguera.
Ese frente fue el que forzó a las autoridades de Agricultura, que en octubre de 2020 aprobaron el trigo HB4 pero condicionado a un aval semejante desde el gobierno de Brasil (que todavía no sucedió), a montar ahora un fenomenal operativo para evitar casos de contaminación desde esas 55 mil hectáreas sembradas con la variedad transgénicas al resto de la producción que surja de 7 millones de hectáreas sembradas con el cereal convencional. Todo a las apuradas, cuando ya está encima la cosecha.
“Tiene que haber protocolos muy estrictos porque frente a un grano que pueda contaminar el resto, la tolerancia de recibo es cero para el trigo común. Y además no tiene ninguna diferenciación a simple vista. Entonces es muy fácil que inconscientemente, involuntariamente, se produzca algún canal de contaminación. Esperemos que eso no ocurra”, afirmó Dente.
Mirá tona la entrevista:
La semana pasada, según contó el asesor de los Acopiadores, el MInisterio de Agricultura y la propia Bioceres presentaron al resto de la cadena el plan de trabajo para evitar ese posible caso de contaminación, que sería muy dañino para la reputación y las posibilidades comerciales del trigo argentino ante el resto del mundo.
“No hay peor cosa que se comente en el mundo que la Argentina podría llegar a tener un trigo contaminado. Sería como la aftosa, un horror desde el punto de vista de prestigio e inclusive de precios de esa mercadería”, advirtió el acopiador, que resaltó que “el mercado del trigo es un mercado no OGM (genéticamente modificado)”.
Para Dente, a esta altura de las circunstancias, “no solo hay que ser muy bueno sino sobre todo demostrar que uno es muy cuidadoso”.
Las explicaciones de las autoridades no dejaron del todo tranquilos a los acopiadores, que ven imposible segregar ese cereal modificado cuando llegue a los silos de la cadena comercial. Dente, en ese sentido, manifestó que todos los controles deben realizarse en el lugar de la cosecha del trigo HB4,que son unos 370 lotes en total en todo el país. Allí el cereal modificado debería quedar inmovilizado.
Dente también dijo que la cadena triguera no tiene por qué hacerse corresponsable de los controles, pues “el trigo HB4 es de Bioceres y además está prohibido”.
En este sentido, contó que le exigieron a Bioceres que informe primero dónde está ubicado cada lote del trigo (la información está en poder del Instituto Nacional de Semillas y fue difundida parcialmente en las últimas horas pero sin esas precisiones). Pero además reclamaron que la empresa de biotecnología contrate una certificadora que de cuenta de que se están haciendo bien las cosas.
“Yo me imagino que un protocolo de esta naturaleza, tan riguroso como este, debe estar certificado, es lo más elemental”, indicó Dente, que de todos modos ironizó que “parece que no hay certificadora”.
-¿Y entonces qué hacemos? ¿Quemamos todo?
-De alguna manera estamos obligados a creer que los protocolos van a funcionar. Pero para poder creer, el que los organiza tiene que dar señales claras- reclamó Dente, que insistió en que Bioceres se niega a dar a conocer la posición exacta de los lotes y no cuenta con una certificadora independiente.
El acopiador afirmó que este es el momento de “meterle con todo” a los controles, “para tener la tranquilidad nosotros y además para defender la calidad del trigo argentino. Estamos en defensa del prestigio de nuestro trigo, aislando todo esto”.
-A esta altura, ¿qué es lo que se debería hacer? ¿El Estado debería revisar la autorización al trigo HB4 que otorgó en su momento?
-Frente a esta emergencia el Estado tiene que estar muy encima de Bioceres y asegurar que se van a cumplir con todos los protocolos. Tiene que haber un seguimiento muy estricto de qué se va a hacer con esos granos. Y en última instancia habrá que mandar a destruirlos. Si no.. ¿a título de qué queda tanto trigo en el mercado? ¿Cuál es el valor que puede tener hasta tanto no esté aprobado? Ahí es donde nosotros enfatizamos que el trigo es de Bioceres y la responsabilidad es de Bioceres.
-¿Qué quieren decir con esto?
-Que frente a cualquier contaminación que pudiera llegar a haber la responsabilidad originaria es de Bioceres. Pero también van a tener que cuidarse mucho los funcionarios que están encargados del contralor de este proceso, porque si mañana llegara a haber algún problema, con perjuicios importantes, cada uno va a querer sacarse la responsabilidad de encima. Es un proceso donde tanto Biocerss como las autoridades que autorizaron hacer ensayos de tanta magnitud, van a tener que cuidarse de que el protocolo cierre perfectamente bien.
Dente agregó que los Acopiadores reclamaron tanto a Bioceres como al gobierno que tomen “seguros de caución” o “pongan garantías particulares” aceptando hacerse cargo de la responsabilidad por todo este proceso. “No puede ser que al mismo tiempo que decís ‘esto no va a pasar’ no te hagas cargo por si llegara a pasar”, explicó.
La entrada Los acopiadores reclaman máximas garantías y no descartan pedir la destrucción total del polémico trigo HB4 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada ¿A cruzar los dedos? El gobierno informó dónde está sembrado el trigo HB4 y qué medidas tomará para evitar una contaminación se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Para empezar se conoce ahora con precisión, a partir de la difusión de un informe elaborado por el Ministerio de Agricultura, el INASE (Instituto Nacional de Semillas) y la propia Bioceres, que no son 55.000 las hectáreas sembradas con el HB4 (pensando en producir semillas para cuando se libere) sino 52.755 hectáreas, y que casi la mitad de ellas están ubicadas en la Provincia de Buenos Aires.
Para tener una dimensión, vale decir que estas siembras equivalen a más de 2 ciudades de Buenos Aires enteras, ya que se estima que la capital federal ocupa unas 22 mil hectáreas, el equivalente a 22 mil manzanas de 100 x 100 metros.

De toda la superficie sembrada en los meses de invierno ya se han cosechado unas 7.000 hectáreas, el 14% del total, con rindes más bien pobres pues hasta ahora se obtuvieron solo 8.700 toneladas. De todos modos, es lo habitual en las provincias del norte, que son las que primero se trillan. Los números se irán engrosando a medida que avance la recolección cada vez más al sur. Suponiendo que el promedio sea finalmente igual al nacional, de unos 3.000 kilos por hectárea, estamos hablando de casi 160 mil toneladas. En silobolsas de 200 toneladas cada uno, habrían falta unos 800.

Se sabe dónde está ubicado cada lote de trigo HB4 y está es la condición inicial para montar ahora un estricto programa de control, que pueda evitar la fuga de esa variedad y un potencial episodio de contaminación que pueda perjudicar al resto del cereal producido en la Argentina, cuyo principal destino será la exportación. Se espera una cosecha cercana a las 21 millones de toneladas, y de ese volumen los argentinos solo consumiremos unas 6,5 millones.
El Ministerio de Agricultura apuró este esquema de control un poco por las exigencias de la cadena comercial (acopios, molinos y cerealeras rechazan el HB4 con el argumento de que el consumidor, aquí y en el mundo, no quiere un trigo transgénico) pero otro poco para cubrir sus propios pifies. Esa cartera aprobó la innovación de Bioceres en octubre de 2000, pero condicionó la venta de semillas a que Brasil (principal mercado del cereal argentino) también lo aceptara. Esto no sucedió o mejor dicho sucedió a medias (pues el vecino país solo aprobó la harina de trigo HB4). Por lo tanto, sigue estando prohibido sembrar el HB4.
¿Y entonces? ¿Por qué hay más de 52 mil hectáreas sembradas? Porque el INASE autorizó a la empresa INDEAR (formada por Bioceres y el Conicet) hacer esta expansión para comenzar con la producción de la semilla que sería vendida en caso de una aprobación. Por eso ahora es el propio organismo el que debe cuidar también sus propias espaldas. Si hubiera una contaminación que nadie desea, sería de algún modo corresponsable.
Hacia fines de la semana pasada, Agricultura reunió a toda la cadena triguera para presentar su plan para evitar esta desgracia. Y en las últimas horas se conocieron detalles del sistema que ya se está ejecutando, porque la cosecha ya comenzó. No todos los sectores se quedaron tranquilos, pero desde la agroexportación dijeron a Bichos de Campo que el esquema de trabajo parece riguroso y era mejor de lo que esperaban. “Ahora tenemos que ver que se cumpla y mostrarle al mundo que estamos dándole las garantías que necesitan”, resumió la fuente.
Este es el documento presnetado por las autoridades:
Trigo HB4 presentacion 19_11
En principio, ya se sabe que todo el trigo HB4 que se coseche será almacenado en silobolsas dentro de los propios lotes identificados, y que la propia Bioceres controlará la custodia del almacenaje en esos bolsones “mediante sistemas de sensores remotos que registraran principalmente movimiento y variables de calidad. De esta manera Bioceres podrá en todo momento conocer el lugar y el estado de la producción HB4”.
El esquema se completará con un sistema de trazabilidad en blockchain donde se registrarán todos los movimientos de unas 350 cosechadora con monitor de rendimiento calibrado y transmisión en tiempo
real; tolvas que tengan registro de peso; y camiones con gps, control de peso y transmisión en tiempo
real. En total hay 250 empresas agrícolas involucradas (de golpe aparecieron 25 más respecto de los 225 productores informados originalmente) que han firmado 372 contratos de siembra con la compañía que desarrolló el HB4. El lote más grande tiene casi 3.000 hectáreas. Pero en promedio son mucho más pequeños, de 142 hectáreas.

El INASE dispondrá de unos 50 agentes para realizar inspecciones en cada uno de esos 372 puntos de control y verificar, entre muchas cosas, que los equipos que han participado de la siembra y los que participen de la cosecha sean adecuadamente lavados, para evitar que sean vehículos de una contaminación hacia los campos.
Este sistema permitirá, según prometieron las partes involucradas, “elaborar un mapa interactivo y un monitor de seguimiento permanente en el Ministerio de Agricultura y el control de siembra y cosecha de Trigo HB4”, que a la vez permitirá “informar a los actores de la cadena sobre las tareas de control y el estado de confinamiento de las semillas cosechadas”.
Adicionalmente, las grandes cerealeras han comenzado a instrumentar otras dos estrategias para evitar el escenario más temido: en todos sus contratos de compra del trigo imponen una cláusula especial para comprometer al productor a no vender ese trigo resistente a la sequía y al mismo tiempo comenzaron a instrumentar un sistema de controles en los puertos, ante el ingreso de camiones cargados con el cereasl que comenzará a intensificarse en los próximos días.
La entrada ¿A cruzar los dedos? El gobierno informó dónde está sembrado el trigo HB4 y qué medidas tomará para evitar una contaminación se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Éramos pocos y apareció la justicia: Obligan a Bioceres y al gobierno a mostrar todas sus cartas en torno al polémico trigo HB4 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Pero faltaba un protagonista: la justicia.
En una derivación de una vieja causa de acción colectiva sobre cultivos transgénicos, esta semana el juez federal Santiago Carrillo ordenó al Ministerio de Agricultura publicar de inmediato y sin restricciones toda la información que se tuvo en cuenta para autorizar el trigo transgénico HB4, que es tolerante al estrés hídrico y resistente al herbicida glufosinato de amonio.
Informó la agencia Tierra Viva que este juez rechazó suspender la autorización a ese transgénico y por ahora se limitó a pedirle a todos los actores involucrados que muestren todas sus cartas. El HB4 fue aprobado por una resolución del Ministerio de Agricultura en octubre de 2020: tanto el Senasa como la Conabia habían dado su opinión favorable. Pero como las autoridades políticas del Ministerio veían cierto peligro en la fase comercial por su introducción, la aprobación final del cultivo quedó en suspenso hasta que Brasil, principal mercado del trigo nacional, diera su visto bueno. Esto sucedió a medias hace unos días, pues en el vecino país solo se aprobó la harina. Por eso en la Argentina la venta comercial de esta variedad sigue suspendida.
En medio, sucedió que Bioceres implantó en convenio con más de 200 productores para sembrar el trigo HB$ bajo condiciones de preservación, pensando eventualmente en tener una importante oferta de semillas para la campaña que viene. En total han sido 55 mil hectáreas que ya se han comenzado a cosechar. Esta situación incrementó el temor de la cadena comercial a una contaminación y la presión sobre Bioceres para que ofrezca garantías de que no se le escapará ni una sola espiga. De eso trató la reunión realizada el viernes en la cartera agropecuaria.
Pero el juez Carillo, a cargo del Juzgado Contencioso Administrativo Federal 3, quiere saber más y en un fallo otorgó un plazo de 20 días para implementar un procedimiento de participación ciudadana, que permita a toda persona interesada hacer denuncias, proveer información o hacer presentaciones de cualquier tipo en materia del proceso de aprobación de este cultivo.
La resolución consideró que hubo un incumplimiento “claro e incontestable” por parte de Agricultura al restringir el acceso la información pública y no implementar ningún procedimiento de participación ciudadana, tal como lo ordena la normativa nacional y el vigente Acuerdo de Escazú, que garantiza el acceso a la información, la participación pública y el acceso a la justicia en asuntos ambientales en América Latina y el Caribe. Sobre todo, si se tiene en cuenta que se trata del primer trigo transgénico aprobado en el mundo.
“El evento de transformación de trigo HB4, como lo reconoce la propia Indear SA (Bioceres), es el primero que se autoriza de su especie a nivel mundial; circunstancia que revela la clara necesidad de un amplio ámbito de acceso a toda la información disponible en la materia y de participación pública en el proceso de toma de decisiones”, sostuvo el juez en la resolución que aquí compartimos:
000099188La orden judicial responde a un pedido de suspender el trigo transgénico que había realizado Daniel Sallaberry, abogado en una demanda colectiva por daño ambiental que pide suspender todos los OGM presentes en el país desde 1996. En paralelo, un grupo de productores agroecológicos también pidió la misma medida. En ambos casos, se denuncia que no hay certeza sobre los posibles efectos en la salud y el ambiente de la liberación del transgénico y se alerta sobre el riesgo para la salud que suponen las fumigaciones con glufosinato de amonio, entre otros puntos.
Los denunciantes habían pedido al juez la suspensión de la aprobación del trigo HB4 y lo mismo hizo el fiscal de esta causa, pero el juez no aceptó tomar esa medida tan drástica. De todos modos, puso el acento en la falta de transparencia que existió en torno a este proceso. Por eso estableció un plazo de 20 días al Ministerio de Agricultura para que “diseñe, implemente y ponga en funcionamiento un procedimiento de participación adecuado a los estándares constitucionales que permita a todo interesado efectuar presentaciones ante la autoridad de aplicación, las que deberán ser consideradas en el marco de lo dispuesto por la Resolución 41/2020”.
Esa Resolución es la que aprobó, con la firma del secretario de Alimentos y Bioeconomía, Marcelo Alos, el trigo HB4 pero condicionado a Brasil. El artículo 3 estableció además que Bioceres tiene que suministrar a las autoridades toda información nueva que surja sobre el trigo HB4 y que esa información podrá afectar o invalidar su autorización. El artículo 4 decía: “La presente medida quedará sin efecto si, a criterio de la autoridad competente, existe nueva información científico-técnica que invalida las conclusiones científicas o comerciales en las que se basaron los dictámenes que sirven de sustento y antecedentes de la presente autorización”.
Para el juez Carillo, esos dos artículos dan la pauta de que la aprobación del trigo transgénico es un “procedimiento inacabado, no definitivo, que requiere de un flujo de información continuo, adecuada y suficiente que permita su sostenimiento”. Por ese motivo considera prioritario que se establezca un sistema de recepción de denuncias, información y presentaciones en general con las características previstas en el Acuerdo de Escazú que “permita enriquecer el procedimiento decisorio llevado a cabo por la autoridad administrativa”.
El juez también ordenó al INASE (Instituto Nacional de Semillas) presentarse en los Tribunales y le dio cinco días para publicar en el Boletín Oficial la resolución 535/2021, del 15 de octubre de 2021, en la que el organismo creó una Comisión de Auditoría del Trigo HB4.
Esa resolución, increíblemente, fue publicada en Bichos de Campo como anticipo periodístico. Pero nunca fue publicada en el Boletín Oficial con el argumento de que como se refería solamente a una empresa (Bioceres) no resultaba obligatoria su divulgación. Es la normativa que ordenó a la empresa introductora desactivar gran parte de la producción de trigo HB4 que obtuvo en las últimas dos campañas, para que no puedan ser utilizadas luego como semilla. Bioceres implantó primero 6.000 hectáreas con esa variedad y en esta campaña unas 55.000 hectáreas, según informó la propia empresa. En el INASE, hay que decirlo, no tuvieron registro acabado sobre los lugares hasta que escaló la polémica.
La entrada Éramos pocos y apareció la justicia: Obligan a Bioceres y al gobierno a mostrar todas sus cartas en torno al polémico trigo HB4 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El gobierno argentino aclara que el trigo HB4 todavía no está liberado y anticipa un riguroso sistema para su segregación se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Hoy, por lo que anunció la firma Bioceres, la Comisión Técnica de Bioseguridad de Brasil (CNTBio) autorizó en su reunión mensual la comercialización de la harina proveniente de la molienda del trigo HB4. Esto hizo subir varias posiciones la acción de la firma argentina en el Mercado de Nueva York, pues se supone que es un aval muy claro a la adopción de esa variedad genéticamente modificada. ¿Pero esto significa que realmente quedó liberada la venta de semilla y la posibilidad de siembra en la Argentina?
Según altas fuentes del gobierno argentino, para nada.
“Este es un primer paso, pero hay que ir despacio. Aprobaron la harina (el producto final de la molienda) y no el grano. Pero con esto solo no alcanza para liberar la siembra en la Argentina”, aclaró un funcionario del Ministerio de Agricultura consultado por Bichos de Campo, que está empapado con este tema e incluso trabaja a contrarreloj para dar garantías a la cadena triguera nacional de que no se producirá una contaminación del trigo convencional con esta variedad transgénica, como muchos temen.
Para empezar, consideró la fuente, por ahora el aval de la CTNBio no solo es incompleto (pues abarca solo el producto harina elaborado a partir de las espigas del trigo HB4) sino que es simplemente un pronunciamiento técnico que debe ser todavía validado “políticamente” por las autoridades de Brasil.
“Si la parte política de Brasil aprueba esta normativa técnica adoptada con la harina, es un paso gigante y todo lo demás se va a dar por añadidura. Van a tener que aprobar también el grano para que puedas ingresar el trigo para hacer esa harina, porque si no sería una gran contradicción”, explicó el funcionario.
Pero esta situación promete estirar más los tiempos hasta la liberación definitiva del HB4.
Por un lado porque la Abitrigo (la entidad que agrupa a los molinos de ese país) anunció que iniciaría acciones legales contra la decisión de la CTNBio. Para esto se abre ahora un plazo de al menos 30 días, pues luego de la publicación respectiva de la aprobación de la harina de trigo HB4 se puede impugnar administrativamente esta decisión técnica.
Si existe y prospera una impugnación, que debe realizarse primero ante organismos pertinentes como el Ministerio de Agricultura de Brasil (Mapa), el organismo de vigilancia sanitaria (Anvisa) o el Instituto de Medio Ambiente de Brasil, la comercialización de la harina puede llegar a suspenderse por dos años. Pero si se rechaza, el permiso concedido por la CTNBio quedaría vigente.
Para las autoridades argentinas, de todos modos, eso tampoco alcanzaría a destrabar las siembras del HB4 en el país, pues falta el permiso al grano.
Esta variedad transgénica -que sería la única autorizada a escala global- se ha sembrado la última campaña 2021/22 sobre 55.000 hectáreas pertenecientes a 225 productores argentinos seleccionados por Bioceres, con los cuales se firmaron estrictos contratos de bioseguridad. De ellas, ya se han cosechado cerca de 10.000 hectáreas en el norte del país, con rindes pobres de menos de 1.000 kilos por hectárea. Pero la cosecha se generalizará y aumentará cuando las trilladoras vayan bajando hacia el sur.
El temor a una filtración de ese trigo modificado que contamine el resto de las cargas que la Argentina envía con su saldo exportable (de unos 14 millones de toneladas) a muchos países del mundo -además de a Brasil-, fue el principal argumento de acopiadores, molinos y exportadores argentinos para rechazar (al igual que Abitrigo), la habilitación comercial del HB4 tanto en la Argentina como en el vecino país.

En ese sentido, la fuente oficial consultada por Bichos de Campo comentó que la semana próxima el gobierno presentará a acopiadores y exportadores un diagrama o “tablero de control” del sistema ideado oficialmente para garantizar la segregación absoluta de esa variedad OGM y evitar que salpique al resto del trigo.
“Se van a sorprender mucho con la cantidad de variables” que se tomarán en cuenta para evitar este escenario de contaminación, indicó el funcionario, que, por supuesto, está negociando todos los días este tema con la propia Bioceres. De hecho, al dar la buena noticia surgida de la CTNBio, la empresa rosarina aclaró que no tenía pensado vender ni grano ni semilla esta campaña.
-Más allá que el trigo HB4 finalmente no esté autorizado, en el mercado ya se habla de controles muy onerosos para “certificar” que el trigo convencional está “libre” de ese OGM- apuntó Bichos de Campo a su interlocutor en la cartera agropecuaria.
-Se están diciendo muchas cosas, pero no es así. Por ahora en el mercado local nadie aplica controles y ni siquiera se sabe si existe la capacidad para controlar. No hay un método homologado tampoco- respondió la fuente, negando que los test puedan llegar a costar 5 dólares por tonelada de trigo o 16 mil pesos por camión, como dicen las versiones.
En los despachos oficiales, más bien, se inclinan por pensar qué el método para testear cargas a futuro no será un análisis genético (como se hacía con la soja Intacta), sino algo mucho más económico e igualmente efectivo, como el test por imágenes que ofrecen plataformas como Zoom Agri, y que ya se aplica para identificar variedades de cebada. También aclararon que, para el gobierno, los costos de ese sistema no deberían ser descontados de la billetera del productor.
“Estamos buscando tecnológicamente otras soluciones y estamos armando todos los protocolos para que no haya problemas”, enfatizó el funcionario a cargo de diseñar el que llamó un “ecosistema HB4”, destinado a preservar la cadena de trigo a salvo de posibles contaminaciones. Al decir de Las Primas: los nenes con los nenes, las nenas…
En este esquema, la responsabilidad primordial estará puesta sobre los hombros de la propia Bioceres, que ya informó a las autoridades que acumulará el trigo que vaya a cosechar estas semanas en silobolsas que serán georreferenciados en el campo y que además deberán tener -por exigencia del gobierno- unos equipos para testear online cualquier modificación del estado de esos silobolsas, midiendo por ejemplo la presión.
La entrada El gobierno argentino aclara que el trigo HB4 todavía no está liberado y anticipa un riguroso sistema para su segregación se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Los acopiadores redoblan la presión sobre Domínguez para que ordene la destrucción total del trigo HB4 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Los acopiadores están a la espera de que el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, los reciba para presentar sus reparos y negativa a la producción del trigo transgénico HB4. El funcionario les dijo que entre lunes y martes de esta semana se reunirían, pero por ahora no tuvieron novedades.
La semana pasada, Bichos de Campo dio cuenta de la resolución del Inase (Instituto Nacional de Semillas) que obliga a la empresa Bioceres a desactivar el 80% de la cosecha 2019/20 de esa variedad, que no está aprobada comercialmente para su comercialización o, mejor dicho, está autorizada pero no puede cultivarse comercialmente hasta tanto Brasil también la autorice.
Fernando Rivara, presidente de la Federación de Acopiadores, fue contundente respecto de este tema y de la actitud tanto de los funcionarios como del sector privado. “La medida del Inase no es suficiente, es un parche que no dará resultados y que no sabemos cómo se va a ejecutar”, aseguró.
“El Inase está intentando arreglar un desquicio. Se hizo un desastre con el HB4, nunca atendieron los reclamos, objeciones y avisos de precaución y se les viene un problema gigantesco. Están viendo cómo se puede solucionar”, aseguró Rivara.
Rivara además recordó que en esta campaña 2020/21 se sembraron 55.000 hectárea en 350 lotes distintos de 225 productores con el trigo HB4 y se preguntó entonces si al momento de la cosecha, acondicionamiento y comercialización del grano estarán dadas las condiciones para garantizar que el mismo no se mezcle con el cereal convencional.
El gobierno asegura que cuenta con las herramientas necesarias para brindar garantías al respecto, pero Rivara cree que hay que poner un mayor énfasis. “Van a haber 225 cosechadoras cosechando un trigo transgénico al mismo tiempo, porque esta es una cosecha agresiva, que se hace en poco tiempo, para dar lugar a la siembra de soja de segunda”, advirtió.
Y preguntó: “¿Qué van a hacer los cosecheros después de trillar un lote? ¿Van a estar limpiando las máquinas durante un día completo para que no quede un rastro de grano de trigo transgénico? ¿Quién certifica la limpieza de carros y camiones? ¿Las plantas de silo donde se almacene trigo transgénico no van a almacenar en trigo convencional por dos o tres años años? ¿En qué puerto van a exportar? ¿En qué molino van a moler?. No tienen idea lo que es limpiar un molino, no les importó, se manejaron con una irresponsabilidad escandalosa”.
Luego sostuvo que “la única salida es destruir el trigo transgénico, desgraciadamente, porque no me hace gracia que Bioceres pierda plata”. Vale recordar que la semana pasada el Inase dispuso que Bioceres puede conservar el 50% de la cosecha lograda en 2021/22, mientras que la otra mitad deberá inactivarse.
Rivara, que desde el vamos se opuso a esta innovación, insistió con sus críticas. “La contaminación del trigo convencional, que es el único que compran nuestros clientes, se puede dar en cualquier momento. Es un escándalo lo que hizo el gobierno. Si se produce esa contaminación, ¿quién se va a hacer cargo de los platos rotos? ¿Quién paga las consecuencias? Alguien se tiene que hacer responsable de esto y explicarle a la sociedad el daño a los productores, a la cadena, que se va a recaudar menos plata por pérdidas de mercados y que la población va a consumir harina de trigo transgénico”, enfatizó como si la situación ya se hubiera producido.
La entrada Los acopiadores redoblan la presión sobre Domínguez para que ordene la destrucción total del trigo HB4 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Frente a los temores de la cadena triguera, el gobierno obligará a Bioceres a “desactivar” hasta 80% de las semillas del trigo Hb4 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En este escenario, el Ministerio de Agricultura reconoció la preocupación del sector y, tal como anticipó el jueves Bichos de Campo, elaboró un protocolo especial para asegurar a la cadena triguera que no habrá peligro. Mediante una resolución del Instituto Nacional de Semillas (INASE) conocida este viernes, se decidió crear una “Comisión Espacial de Auditoría para el trigo HB4”, que deberá monitorear todo este espinoso asunto.
“Créase la Comisión de Auditoría de Trigo HB4 en el ámbito de la Dirección de Fiscalización, dependiente de la Dirección Nacional de Articulación Federal del INASE”, dice la normativa que será publicada en los próximos días en el Boletín Oficial. esta es la resolución:
RS-2021-98354418-APN-INASE%MAGYP
La Comisión especial “estará integrada exclusivamente por agentes del referido Instituto Nacional”. Lo primero que hará es recibir información de parte de Bioceres, a la que se le otorgó un plazo de cinco días para informar sobre “el inventario actual de existencias en cada una de las plantas de procesamiento y/o lugares de almacenamiento con georreferencia de su ubicación. Deberá informar material clasificado, no clasificado, descartes y materiales de purga”.
Una vez definido cuánto y dónde conserva Bioceres de las semillas (en principio, la que se cosechó de las 7.000 hectáreas sembradas en la primera campaña, porque las otras 55.000 hectáreas todavía no han sido cosechadas), el INASE le permitirá “conservar hasta un 20% en calidad de semilla, debiendo identificar, en este caso, lugar de almacenamiento y condiciones del mismo, a fin de permitir su control y verificación”.
¿Y qué sucederá con el resto? El artículo 4° de la norma dictada hoy define con claridad que “todo material que no se encuentre incluido en el artículo que antecede (es decir en el 20% mencionado), deberá ser desactivado en su poder germinativo y/o procesado, debiendo informarse a la Comisión el lugar de procesamiento, cronograma de trabajo y destino del mismo, en un plazo que no exceda de los 10 días”.
Respecto del nuevo material sembrado en la campaña 2021/22 (las mencionadas 50 mil hectáreas), Bioceres también deberá informar en cinco días todos los lugares de siembra. Según anticipó oportunamente Bichos de Campo, estos están distribuidos entre 225 productores en todo el territorio nacional.
La compañía también deberá acreditar ante la nueva Comisión “un cronograma de cosecha que contendrá, como mínimo, el establecimiento a cosechar, superficie a cosechar, fecha de inicio de tareas, contratista que interviene, cosechadora o cosechadoras afectadas, y cualquier otro dato de interés” sobre este proceso.
A la vez se exigirá de la empresa con sede en Rosario, “un plan detallado de
preservación de identidad y confinamiento, que contenga asimismo un plan de contingencia que prevenga y remedie las posibles fugas de material”.
“Las plantas que se involucren en el procesamiento y almacenaje de Trigo HB4 deberán estar exclusivamente dedicadas al manejo de este material, no pudiendo procesar otro trigo convencional”, se estableció.
En el caso de esta cosecha, Bioceres será obligada a destruir la mitad de la cosecha esperada y solo podrá utilizar como reserva de semilla el otro 50%.
La entrada Frente a los temores de la cadena triguera, el gobierno obligará a Bioceres a “desactivar” hasta 80% de las semillas del trigo Hb4 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Luego de casi 70 años, Argentina tiene un nuevo mapa único de “subregiones trigueras y de otros cereales invernales” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Las autoridades del Instituto Nacional de Semillas (Inase), por medio de la resolución 487/2021, dispusieron un nuevo mapa único de las “subregiones trigueras y de otros cereales invernales”, es decir, que comprende también a la cebada, avena y centeno.
El nuevo mapa “será el que se utilizará para la presentación de nuevos cultivares de cereales de invierno al Régimen de Fiscalización de Semillas”, especificó el Inase, para añadir que los cultivares se recomendarán además según las subregiones contempladas en el nuevo mapa.
Por otra parte, la Red de Ensayos de Variedades de Trigo y el Programa Nacional Calidad de Trigo, entre otras redes de evaluación de cultivares invernales, se ordenará según el nuevo mapa.
“Se recomienda la adopción de este nuevo mapa a los fines educativos y para difundir toda información técnica en el ámbito público y privado”, indica la resolución firmada por el presidente del Inase Joaquín Manuel Serrano.
El nuevo mapa fue avalado por el Comité de Cereales Invernales y la Comisión Nacional de Semillas (Conase) para la elaboración del mismo se consultó a especialistas del INTA, referentes académicos y técnicos de empresas semilleras.
En los fundamentos de la medida se señala que el mapa de subregiones actualmente vigente databa del año 1952 y que el mismo, además de presentar límites parcialmente definidos, tenía varias falencias al no interpretar debidamente las diferentes ecorregiones cerealeras.
La entrada Luego de casi 70 años, Argentina tiene un nuevo mapa único de “subregiones trigueras y de otros cereales invernales” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Laura Hansen dirige el INTA San Pedro, donde se trabaja para garantizar la sanidad de los materiales de propagación de cultivos claves para la región se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“La experimental de San Pedro siempre se dedicó a producciones intensivas. Siempre fue una zona frutícola y de viveros muy importante. Para planificar lo que hará el INTA, primero debe trazar un diagnóstico el cual realiza junto a los productores a través del consejo asesor local. Cada INTA tiene su consejo asesor y ellos definen los problemas; uno de los más fuertes que salió acá fue la falta de material de propagación para iniciar los cultivos”, contó a Bichos de Campo la ingeniera agrónoma.
¿Y qué son los materiales de propagación? “Es la forma en como arranca un cultivo, el cual puede arrancar con una semilla, con una estaca o con una yema, es decir, cuando uno tiene una planta frutal cuyo pie es de un tipo y la copa es de otro se injerta con una yema. Eso también es material de propagación. Lo que ocurre es que si ese material no es sano y no está bien identificado el producto final no estará bueno”, explicó Hansen.
Mirá la entrevista completa a Laura Hansen:
-¿Y cómo se notan los malos materiales de propagación?
-Por ejemplo, si hay un productor que quiere hacer un monte de pecan o de durazno y compra las plantas en un vivero como una determinada variedad y luego resulta que es de otra, pues después no podrá cumplir con el requerimiento del mercado al cual apuntaba a vender.
El proyecto consensuado con el INTA, entonces, es convertir al INTA en un proveedor confiable de “material controlado de propagación” y por eso están construyendo nuevos invernaderos en la experimental ubicada a la vera de la ruta 9, además de otros que ya tenían desde hace varios años. En el financiamiento de estos avances, la tarea de la cooperadora es determinante.

Con esta iniciativa, el INTA San Pedro se ubica al principio de la cadena, dando certeza, incluso certificando la sanidad de esos materiales, para lo cual deben estar libres de enfermedades virósicas. “Las virosis en cítricos por ejemplo, no se manifiestan al principio sino que lo hacen cuando la planta es grande, entonces un productor recién a los 20 años, cuando está en plena producción, lo nota”, indicó.
Hansen amplió que en el caso de cítricos hay una normativa obligatoria para que la calidad sea identificada. En las otras especies no existe tal normativa, pero igualmente en este INTA se propusieron como objetivo primordial posicionarse como proveedores de materiales sanos y de calidad también en batata, pecanes, rosales y en durazneros. Son todos cultivos con fuerte presencia productiva en esta zona del norte provincial.
Así las cosas, por un lado en la Experimental montaron un Centro de Incremento Regional de Material Cítrico Certificado. Hay tres invernaderos, el primero tiene la planta abuela, una planta grande que viene del INTA Concordia donde hacen saneamiento y de la cual sale una yema y se puede multiplicar. En el segundo invernadero se hacen más plantas de cada abuelo, es decir los padres. Y en el tercer invernadero se hacen los plantines que luego serán distribuidos entre los multiplicadores comerciales o viveros.
“El plantín es la primera etapa de la producción de una planta cítrica, por medio de la cual pones una semilla que también es libre de virus, esa semilla da un plantín y cuando este llego a un calibre se injerta con una yema que sale de acá”, resaltó.

Esos plantines el INTA San Pedro los vende a otros viveros productores que luego sí venden el material a los productores. “A través de la cooperadora se entrega la semilla o plantín al vivero, este lo debe tener también en un invernadero porque así lo indica la norma, lo cría y cuando llegó a tamaño injerto pide acá la yema, y después de un año de injerto se vende. Todo esto va con papeles porque hay un sistema de trazabilidad que sigue el Instituto Nacional de Semillas (Inase)”, desarrolló Hansen.
Los invernaderos que enorgullecen al INTA se dedican a cítricos y duraznos tradicionales de la zona, pero ahora incorporaron las batatas, e incluso habrá un invernadero dedicado a cultivos nativos de la región y hasta se comenzará a ensayar con cannabis medicinal. La sonrisa de Laura al final de la nota lo dice todo.
La entrada Laura Hansen dirige el INTA San Pedro, donde se trabaja para garantizar la sanidad de los materiales de propagación de cultivos claves para la región se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El sistema Bolsatech sigue vigente hasta el 28 de febrero de 2022: Luego nadie sabe qué sucederá se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La filial argentina de Bayer Crop Science decidió recientemente suspender su negocio de semillas y eventos biotecnológicos en soja en el país, lo que implica que dejará de abonar el costo de los análisis realizados por los laboratorios de las Bolsas de Cereales y de Comercio del país con el propósito de detectar usos ilegales de la tecnología Intacta.
Fuentes del Instituto Nacional de Semillas (Inase) indicaron a Bichos de Campo que la continuidad del sistema está asegurada hasta el 28 de febrero de 2022, con lo cual Bayer puede eventualmente reclamar la propiedad intelectual presente en los granos cosechados este año.
Lo que sucederá a partir del 1 de marzo de 2022 aún está por resolverse. En ese sentido, existen tres alternativas: que el sistema Bolsatech se desactive para buscar otro mecanismo alternativo de control; que pase a ser financiado por otras empresas o bien que el Inase se haga cargo del costo del mismo (esta última alternativa, en función de la actual coyuntura, luce muy poco probable).
En el caso de los contratos con los multiplicadores, la filial argentina de Bayer –tal como se adelantó– avisó con antelación que no iba a renovar los contratos de licencia del evento Intacta, pero no objetará la venta de cultivares que ya multiplicados para su comercialización. Se estima que este “waiver” podría tener efectos no sólo en la presente campaña 2021/22, sino quizás también en la 2022/23.
El sistema Bolsatech surgió en 2016 cuando el entonces ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, para contrarrestar el sistema privado de control y cobro del canon del evento Intacta en terminales portuarias implementado por la filial argentina de la entonces existente Monsanto, decidió recuperar el monopolio de la fiscalización de semillas –por medio de la resolución 207/2016 del Inase– a partir de la cual se instrumentó una red de análisis genéticos en el marco de acuerdos con los laboratorios de las cámaras arbitrales, de manera tal que la gestión de tal información permaneciese en manos del Estado. El sistema Bolsatech fue sucesivamente prorrogado en las campañas 2016/17, 2017/18, 2018/19, 2019/20 y 2020/21.
La entrada El sistema Bolsatech sigue vigente hasta el 28 de febrero de 2022: Luego nadie sabe qué sucederá se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>