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La entrada Ya hay una pyme argentina que comenzó a producir cannabis medicinal junto al INTA de Pergamino se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El prototipo de cultivo comenzó hace unos días en de la Estación Experimental del INTA Pergamino, dentro de invernáculos de alta tecnología bajo los máximos estándares en materia de bioseguridad, se informó desde la compañía.

El germoplasma escogido inicialmente es de alto contenido en CBD y por ahora todo tendrá un alto contenido experimental. En rigor, esta campaña se testearán diferentes técnicas de cultivos y de extracción vegetal, con miras a obtener las certificaciones necesarias para poder luego producir a mayor escala y exportar a diversos mercados internacionales el aceite de cannabis.
La empresa de capitales privados nacionales junto a la prestigiosa entidad pública producirá en el país cannabis con fines medicinales. Como establece la legislación que autorizó esta posibilidad, el proyecto se desarrolla en el marco de un acuerdo público-privado con fines productivos y de investigación científica.

“Estamos muy entusiasmados por este camino que empezamos a recorrer junto a proveedores locales, experimentando y adaptando los recursos propios en la búsqueda de generar una ecosistema de base nacional que nos potencie como industria y nos permita proyectarnos al mundo”, explicó Sebastián Tedesco, cofundador de Pampa Hemp junto a Pablo Fazio.
El emprendedor aclaró que por ahora “estamos en una etapa de experimentación, bajo nuestras condiciones medioambientales, entendiendo cuáles son los procesos más eficientes para lograr los mejores resultados en términos de volumen y calidad”. En una segunda etapa el proyecto pasará “a una fase de mayor escala de la mano del uso de genéticas nacionales propias con las que venimos trabajando hace años”.
Cannabis medicinal: INTA trabaja en once proyectos de investigación localizados en siete provincias
A diferencia de otras metodologías estandarizadas que implican la importación de insumos y maquinaria, Pampa Hemp aseguró que está buscando aprovechar esta oportunidad para generar soluciones a las necesidades que plantea el cultivo junto a empresas nacionales.
Natalia Prece, la coordinadora del equipo de trabajo que armó el INTA Pergamino para trabajar en este proyecto, también aclaró que “estamos dando los primeros pasos para la generación de nuevas capacidades dentro de la institución, lo que implica un gran desafío profesional para todo el equipo involucrado”.
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]]>La entrada La historia detrás de la foto: Un investigador del INTA Pergamino, dedicado a proteger cultivos, tiene que presenciar cómo malezas e insectos se le ríen en la cara se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La cuestión es que septiembre de 2019 el juez Carlos Villafuerte Ruzo, titular del Juzgado Federal 2 de San Nicolás, dispuso, en el marco de la causa 70.087/18, una zona de exclusión de 1095 metros en Pergamino para pulverizaciones terrestres y otra de 3000 metros para aplicaciones aéreas. En esa franja no se pueden utilizar agroquímicos. La medida afectó a 631 de las 744 hectáreas del predio del INTA Pergamino.

Mariano decidió publicar esta semana en su cuenta de Twitter una foto de un cultivo de sorgo sembrado en el área de restricción del INTA Pergamino, en el cual puede verse, tal como él mismo definió, que el “sorgo no se rinde, pero viene perdiendo por puntos la pelea contra las malezas”.
“Y, para colmo de males, ¿quiénes llegaron a la fiesta? Sí, los pulgones. Por suerte no es en todo el lote, pero en los manchones donde están, la batalla está perdida”, expresó.

Lo cosechado en ese lote de sorgo –que seguramente será bastante menos del potencial– será comercializado para generar un ingreso que será administrado por la Cooperadora del INTA Pergamino, que se encarga de adquirir elementos, realizar reparaciones o inversiones que se consideren necesarias en la estación experimental del norte bonaerense.
Desde la Regional del INTA se propuso en su momento al juez Villafuerte Ruzo la posibilidad de realizar en la zona de restricción ensayos agronómicos con empleo de dosis mínimas de productos de muy baja toxicidad, pero el magistrado no lo autorizó, por lo cual los cultivos producidos en el área se hacen rogando para que no aparezcan malezas, plagas y enfermedades que los castiguen o que eventualmente los liquiden.

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]]>La entrada Una Navidad con pechugas importadas: La producción argentina de pavos lucha por sobrevivir ante la competencia feroz de Brasil se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Es complicado producir. Estamos con falta de genética y el INTA Pergamino es el único que la provee a los productores que quedan. Hay muy poco apoyo del Estado a esta producción y se sabe que el pavo brasileño, el Sadia, entra a precios irrisorios de dumping a la Argentina”, dijo a Bichos de Campo Jorge Herman, productor de pavos hace más de veinte años en Mercedes, provincia de Buenos Aires.
Aún teniendo que recorrer más de 5000 kilómetros y pasar por todos los eslabones de la cadena, es decir la producción, faena, frío, transporte, impuestos y comercialización, la pavita brasileña, gracias a la economía de escala, ingresa con un precio más barato que la producida en la Argentina. Hoy en día, el precio por kilo de la pavita se consigue en el país a $450.

Es por este motivo que Herman, en el establecimiento “La Rubia”, que comparte junto a su familia, decidió virar su estrategia y producir pavos “a campo”, de una forma semi intensiva y con cuidados muy específicos para centrarse sobre todo en la calidad del producto final.
“El pavo no tiene grasa, la calidad biológica proteica es superior a todas las otras carnes. Los costos para los productores son inferiores a los de la carne vacuna y está ahí nomas con la carne porcina. Si hubiera más difusión de la actividad, de la bondad de la carne de pavo, sin duda las escalas serian distintas”, aseguró el mercedino.
Los insumos son los mismos que para criar pollos: sólo difieren las cantidades. Maíz, pellet de soja, soja extrusada o núcleo conforman la dieta básica. Los mayores recaudos deben tomarse en los primeros estadios del pavo, donde es más susceptible a contraer enfermedades –especialmente afecciones como la difteroviruela- o incluso a ser lastimado por otros ejemplares.
“De acuerdo con el manejo se pueden dar situaciones de canibalismo. En las actividades intensivas es muy bravo. Se da en toda la avicultura, pero no se difunde. Por eso se despica a la ponedora”, contó el productor, que agregó que esto no ocurre con producciones a campo, donde las aves cuentan con un mayor espacio disponible.
El otro gran problema se da con los frigoríficos. Cada vez es más difícil encontrar establecimientos que ofrezcan servicios para la faena de pavos. Aunque el proceso sea el mismo, donde la única diferencia está en el tamaño de las perchas y norias en las que se traslada al animal, los frigoríficos no tienen interés en trabajar con escalas productivas reducidas
“Es una limitante y la hemos trabajado también con el INTA Pergamino. Es un tema también para el pequeño productor de corderos o lechones. No hay inversiones públicas o privadas para solucionar esta traba”, se lamentó Herman.
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]]>La entrada Pensando en las huertas familiares, el INTA desarrolló dos variedades de choclo dulce con polinización abierta se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>De acuerdo con Daniel Presello, investigador en mejoramiento genético de esa experimental, “Anita INTA y Eusilia INTA son dos nuevas variedades específicamente pensadas para la agricultura familiar de la región templada”.
Con respecto a sus propiedades, su obtentor destacó su calidad y rusticidad. “Además se trata de dos cultivares de maíz dulce de polinización abierta no transgénicas, que ya se encuentran inscriptos en el Instituto Nacional de Semillas (INASE), y poseen mutaciones naturales que mejoran la dulzura, consistencia cremosa y terneza del grano para consumo fresco”, epxlicó.
“Ambas variedades están adaptadas a las condiciones ambientales de la región maicera, presentan buenas características agronómicas y tienen buen comportamiento ante las enfermedades locales”, explicó Presello.

Con respecto al proceso de obtención de los nuevos cultivares, el investigador detalló que “fueron formadas a partir de la variedad Candelaria Dúo INTA, a la que se le introgresaron genes que expresan las características del maíz para choclos”.
En el cultivo comercial de maíz dulce se utiliza mayormente semilla de híbridos por la alta productividad y uniformidad de planta y espiga, lo que facilita el manejo y permite la recolección en una sola cosecha.
“Las variedades de polinización abierta son menos productivas que los híbridos, pero tienen ventajas en las huertas familiares por su período de cosecha más prolongado y porque se puede utilizar parte del grano como semilla para la campaña siguiente sin que se pierdan las características varietales”, explicó el investigador.
Para su manejo, recomendó la siembra temprana, luego de que en la región pasó el riesgo de heladas y la temperatura del suelo es suficientemente alta para la germinación.
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]]>La entrada Gustavo Ferraris del INTA repasa las estrategias de los productores para hacer frente a un año agrícola definitivamente seco se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Todo este combo genera dudas y temores entre los productores, que necesitan tomar decisiones agronómicas acertadas para alcanzar el mejor rinde posible en la campaña 2020/21, aunque no es una tarea imposible.
El ingeniero agrónomo y experto en nutrición de cultivos, Gustavo Ferraris, del INTA, explicó a Bichos de Campo que pese a las adversidades que se presentan, “hay mejores tecnologías de la información y de procesos que permiten adoptar estrategias de mitigación frente a un año seco como el presente, donde se incrementa la población de plagas que afectan fundamentalmente a la soja, tales como trips, arañuelas y oruga bolillera”.

Una de las estrategias de mitigación más importantes que, según Ferraris, tomó el productor en esta campaña es el ajuste en las rotaciones. “Ha aumentado, por ejemplo, la superficie de maíz de siembra tardía que se empieza a implantar por estos días en detrimento del temprano, y eso es algo que ha funcionado muy bien en campañas previas con ciclos La Niña, ya que en esos períodos se reducen las precipitaciones durante la primavera pero tenemos una compensación hacia febrero o marzo que es cuando ocurre la floración de estos cultivos”, declaró el especialista.
Frente a este escenario, Ferraris manifestó que hay otros cultivos como el sorgo que “resisten mejor a la sequía y a los golpes de calor, y el contar con buenos precios hizo que su superficie creciera de modo notable”.
Otra gran herramienta de manejo de cultivos tradicionales extensivos como el maíz o la soja bajo pulsos secos es el sistema de siembra directa. Ferraris argumentó que “este sistema no provoca una gran remoción del suelo y deja una cobertura de residuos, mejora las condiciones físicas del suelo tales como la porosidad y favorece el aprovechamiento de las lluvias, reduciendo la evaporación y bajando las temperaturas en los meses de verano”.
El Magister en Ciencias del Suelo dijo que “también hay una serie de estrategias complementarias como por ejemplo, la selección de grupos de madurez un poco más largos en el caso de la soja, o apelar a siembras más tardías. A los productores les aconsejamos que utilicen algunas de estas opciones porque funcionan durante los años secos”.

“Inclusive está bueno hacer el aprendizaje acerca de cómo se comportan determinadas micro regiones donde la disminución o la intensidad de las precipitaciones es más frecuente en algunas zonas que en otras, y eso se da de modo sistemático y repetido a través de los años. En esos casos, donde tenemos ambientes o suelos más desfavorables debemos tomar medidas más drásticas de conservación de la humedad, bajando densidad de siembra o bien cambiando las rotaciones hacia cultivos que sean más tolerantes”, agregó el ingeniero agrónomo.
De acuerdo a Ferraris, en estos últimos años “se apeló a implementar un sistema mucho más amigable, con la posibilidad de rotar y con mercados más abiertos, lo que al productor puede darle rentabilidades similares con diferentes cultivos; este momento no es como el que tuvimos en 2008 o 2011 donde se dio una gran proporción de monocultivo de soja, sino que hay más rotación, lo que significa que los suelos están en mejores condiciones y que hay más coberturas de residuo sobre la superficie, lo que nos permitirá amortiguar mejor los efectos de la sequía”.
En cuanto al uso de los agroquímicos, el agrónomo del INTA Pergamino manifestó que “la fertilización mejoró notablemente, lo que le permite a la planta tener mejores fortalezas ante las adversidades, y también aprendimos a utilizar mejor los herbicidas e insecticidas y a tener a disposición productos más específicos, más residuales y con mucha menor toxicidad”.

“En años secos se dan más aplicaciones, cambia el perfil de los productos utilizados y es más difícil lograr aplicaciones exitosas. Por ejemplo, se usan más insecticidas para plagas como araña, trips y oruga bolillera, y se usan menos fungicidas para control de enfermedades ya que, al haber menos humedad en el ambiente, en general la presión tiende a bajar”, remarcó Ferraris.
Sin embargo, el agrónomo aclaró que “las aplicaciones en años secos como este se vuelven más dificultosas porque al haber menor humedad relativa y mayores temperaturas, se generan condiciones predisponentes a que se den más perdidas por evaporación de productos aplicados, con lo cual habrá que tener mas cuidado en el uso de aceites y coadyuvantes, y buscar los mejores horarios del día para que esas aplicaciones sean mas efectivas, tratando de aplicar cuando los cultivos no estén tan estresados”.
Por último, Ferraris expresó que “uno de los grandes desafíos que tenemos es poder implantar sojas de segunda sobre trigo, el cual, aunque ha sufrido estrés hídrico, cuenta una gran habilidad para tomar agua del suelo ya que tiene un sistema radicular muy potente y prácticamente tiene agotado el perfil hasta los dos metros de profundidad”.

Actualmente la condición de cultivos en sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires es variada de acuerdo a Ferraris. “A medida en que nos vamos hacia el oeste o el norte las reservas son menores que hacia el sur; zonas como Pergamino o Venado Tuerto se vuelven un lugar de transición, es decir, se está mejor que en Córdoba pero peor que en el centro bonaerense, donde las lluvias fueron buenas”, explicó.
Los trigos tienen una perspectiva de rendimiento media inferior a las ultimas dos campañas, pero Ferraris cree que “se pueden alcanzar rendimientos aceptables”. Los maíces tempranos están en buen estado, con una fenología de 6 a 7 hojas y buen nivel de crecimiento; hasta ahora no sufrieron estrés hídrico pero tampoco tienen reservas, por ende dependen de las precipitaciones para dar buenos rendimientos.
La soja de primera recién comienza su ciclo. Ferraris declaró que “por suerte, gracias a las buenas lluvias de fines de octubre se pudo implantar la mayor parte de la superficie, aunque en zonas como Pergamino no se pudo implantar todo. Queda una parte sin sembrar que esperan hacerlo luego de la próxima lluvia, siendo probable que más hacia el llenado de grano puedan usufructuar un retorno de las precipitaciones”.
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]]>La entrada La grieta por los agroquímicos vuelve a apoderarse del INTA: El director nacional desautorizó un pedido de la Experimental Pergamino para poder seguir investigando se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Para los lectores desatentos, “antojadizo” debe ser leído como que es una decisión que no tienen sustento técnico y que surge de un antojo del juez federal de San Nicolás, Carlos Villafuerte Ruzo. Pod´ria haber definido 100, 500 o 1.000 metros, pero definió 1.095.

En agosto de 2019, y tras la denuncia de una vecina del lugar que denunció diversas enfermedades por la presencia de agroquímicos en el agua potable, ese magistrado aplicó el “principio precautorio” y estableció esa fuerte restricción, que dejó fuera de producción -al menos con la modalidad más convencional- cerca de 6.000 hectáreas de las tierras más productivas de la Argentina.
Dentro de esta prohibición, el INTA Pergamino tiene nada menos que 631 de las 744 hectáreas de las que dispone. Y allí, desde hace meses, los investigadores que se dedican a desarrollar tecnologías para la agricultura más tradicional de la zona no pueden ensayar con insumos de origen sintético. Esto representa una gran limitantes la tarea natural del INTA, que es la investigación. Algunos ensayos pudieron amucharse en la zona donde aplicar agroquímicos está permitido. Pero en otros casos eso no fue posible.
Mariano Luna, un reconocido entomólogo que trabaja allí, relató su propia odisea para seguir con los ensayos de control de plagas. Y hasta se tomó la situación con humor, al pedir por las redes sociales que les prestasen algunas hectáreas en otras zonas. Ahora, con la reculada de la conducción del INTA quedo expuesto de mal modo.
Lo que había pedido Trebino, para tratar de salvar estos inconvenientes y poder desarrollar las tareas habituales del INTA, era un permiso judicial o una suerte de excepción. Es decir que se “autorice a continuar con las tareas de investigación y producción” dentro de la experimental y como parte “de un programa de investigación que tiene como objetivo desarrollar un modelo productivo sostenible”.
Pero la organización de la abogada Sabrina Ortiz, llamada Naturaleza de Derechos y que fuera la que inició este conflicto judicial a mitad de 2019, rechazó el pedido del director regional del INTA y denunció que Trebino “oculta” que dentro del predio de la Experimental Pergamino funcionan un jardín de infantes y una escuela agrotécnica.
Para la abogada, el pedido del INTA para poder seguir trabajando se funda “en el falso entendimiento de que los procesos investigativos presentados son benévolos e inocuos, cuando en realidad por las extensiones y el uso de agrotóxicos son tan peligrosos y contaminantes como los procesos productivos desarrollados en las parcelas de los demás imputados y procesados que motivaron el inicio de la causa judicial”. Ortiz llega incluso a desmentir el uso “experimental” de la EEA Pergamino: “Se trata también de procesos productivos cuyas resultas luego son comercializadas y gestionadas por una cooperativa del Inta Pergamino”, afirma sembrando sospechas.

Frente a esta reacción, lo que hizo ahora Parera, la máxima autoridad administrativa del INTA luego de su presidenta Susana Mirassou, es pedirle formalmente a Villafuerte Ruzo que “desestime” el pedido que había hecho Trebino para continuar con los ensayos.
La situación vuelve a dividir a la comunidad de investigadores del propio INTA. Hay una camada importante de trabajadores, la mayoría de ellos incorporados durante el gobierno de Cristina Kirchner, que deploran públicamente los agroquímicos y prefieren promover la agroecología como método alternativo. Pero también hay muchos investigadores de larga data que afirman que prescindir de insumos sintéticos será imposible al menos en el corto plazo, y si la Argentina pretende mantener los niveles productivos actuales.
Los sindicalistas de ATE que representan a los trabajadores de Pergamino están claramente alineados con la primera posición. Enviaron una carta al juez pidiendo que la institución no sea exceptuada de la prohibición, como el resto de los campos de la zona.

Parece absurdo que un organismo técnico no logre consensuar una posición técnica respecto de lo que solo son insumos. Pero la gran carga ideológica que existe en torno al debate social sobre los agroquímicos ha permeado hasta el Instituto que debería ser palabra autorizada en la materia. Tanto así que en tiempos del kirchnerismo el INTA y sus investigadores tenían prohibido pronunciarse en torno a este tipo de debates de modo público. Luego, en 2018, los kirchneristas acusaron al gobierno de Macri de haber prohibido utilizar a sus técnicos la palabra “agrotóxicos” para referirse a los productos fitosanitarios.
En este debate casi infantil y bastante idiota, en el que la desautorización de Parera parece haberle dado la razón al sector que deplora los agroquímicos, la más afectada es la comunidad productiva de Pergamino, que pide el cese de la antojadiza distancia establecida por la justicia federal (repetimos que no hay argumentación técnica para que sean 1.095 metros de exclusión, cuando hay municipios que establecen distancias preventivas mucho menores a esa) y la vigencia efectiva de la ordenanza municipal 8126/14, que regulaba sobre estas cuestiones.
“La ordenanza da suficientes garantías para asegurar la salud de la población y el cuidado del ambiente. Es
necesario destacar que con ligeras variantes, este tipo de medidas rige en todo el ámbito de la Provincia de Buenso Aires”, dijeron en un comunicado una decena de organizaciones de productores de esa zona.
En esta carta a su comunidad, las entidades recordaron “el perjuicio de la medida precautoria en las 6.000 hectáreas afectadas en el periurbano de la ciudad de Pergamino, con la consiguiente pérdida de productividad que impacta no solo en la economía de los más de 100 productores afectados, sino también a la comunidad toda”. También marcaron “las externalidades negativas en el deterioro de los suelos por las labranzas y la no reposición de nutrientes y la proliferación de malezas y plagas, entre otros aspectos ambientales”.
Pero ante esas situaciones los ambientalistas no ofrecen reparos.
Las entidades de productores también fueron solidarias con el INTA, al recordar que el fallo judicial de larga data “afectaba al desenvolvimiento de la investigación, la experimentación y la enseñanza, ya que en la zona afectada desarrollan actividades instituciones públicas y empresas privadas dedicadas a la innovación de tecnologías para el sector agropecuario”.
“El INTA, con su Estación Experimental de Pergamino que data de 1912, ha producido en su rica trayectoria innumerables desarrollos tecnológicos en beneficio de la producción agropecuaria del país. Basta mencionar sus aportes en variedades mejoradas de especies forrajes, cereales y oleaginosas, producción de carnes vacuna, aviar y porcina. De sus experimentos en manejo de suelos, rotaciones de cultivos, control integrado de malezas y plagas, surgieron los principios de la agricultura conservacionista moderna adaptada a esta región, entre los cuales se destaca la siembra directa”, subrayaron.
En el comunicado se recordó que dentro de esta área de la experimental, se encuentra la ECANA (Escuela de Ciencias Agrarias, Naturales y Ambientales) dependiente de la UNNOBA y la Escuela de Educación Secundaria (EESA N°1) Lorenzo R. Parodi. “En la primera se forman Ingenieros Agrónomos y en la segunda Técnicos Agropecuarios. Ambas unidades académicas no pueden realizar las prácticas que establecen los respectivos planes de estudios por las prohibiciones establecidas, lo que afecta a la adecuada formación de ambos tipos de profesionales”, se destacó.
Este escrito está firmado por la Asociación Ingenieros Agrónomos del Norte de Buenos Aires, Coninagro, la Federación Agraria, los grupos CREA, la Regional Aapresid Pergamino-Colón, la Sociedad de Cerealistas del Norte de la Provincia de Buenos Aires y la Sociedad Rural de Pergamino.
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]]>La entrada Un mundo nuevo: Mariano Luna celebra el renacer del “manejo integrado de plagas” de la mano de los cultivos de servicio se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Como todos los mortales en medio de la cuarentena obligatoria, Luna se puso a reflexionar sobre lo que hace y cómo se hace. Una cosa que celebró en una charla con Bichos de Campo fue que con toda esta nueva movida de los cultivos de servicio (o de cobertura) estén proliferando insectos benéficos que cooperan para mantener a raya a ciertas plagas dañinas. Esto permite, por lógica, hacer un menor uso de productos químicos o insecticidas.
“Estamos viendo que con el cultivo de vicia invernal se está dando abrigo a enemigos naturales de las orugas, por ejemplo, notando un menor ataque por isocas”, mencionó el técnico.
Aquí la entrevista completa con el investigador del INTA Pergamino:
Luna remarcó que de este modo está resurgiendo un viejo concepto, que es anhelado por la mayoría de los técnicos: el “manejo integrado de plagas (MIP)”. Este concepto básicamente señala que los ataques de ciertas poblaciones de insectos sobre los cultivos son producto de numerosos factores que alteran la ecología. Por ejemplo, ante la ausencia de cierta especie depredadora de otra, ésta cobra fuerza y prvoca un mayor daño a los cultivos. Por eso se considera que el remedio no debería ser tan sencillo como aplicar un producto químico para eliminar la plaga. Desde esta visión, la insistencia de ir por este camino termina no siendo sustentable y a la larga se generarán resistencias que harán más insostenible la producción.
Desde la mirada del MIP, lo aconsejable es realizar manejos culturales en los cultivos y solo realizar una aplicación cuando no queda otra.
“Estos pensamientos datan de 1954”, recordó Mariano. “Así es, son de esa época, luego durante los años ’60 se implementaron y el los ’70 se crea el MIP como concepto”, agregó. Cuestión que la revalorización de este tipo de prácticas se basa en viejos conceptos.
Ver ¿Qué hace un entomólogo?: Gastón Zubarán nos cuenta para qué sirve estudiar los insectos en el campo
Según la definición del INTA, el manejo integrado de plagas se trata de un sistema de selección de técnicas de control integradas en una estrategia de manejo. O un sistema de regulación de plagas, que teniendo en cuenta su hábitat y la dinámica poblacional de las especies consideradas, utiliza todas las técnicas y métodos apropiados, compatibilizando al máximo su interacción con el objeto de mantener las plagas en niveles que no originen daños económicos.
Además de los cultivos de servicio, que están siendo adoptados por buen número de productores, Luna mencionó que los ‘corredores sustentables’ o las siembras bajo de los alambrados como técnicas muy valiosas para fomentar y dar refugio a los enemigos naturales de varias plagas. “Pero siempre debemos avanzar con precaución y monitorear de cerca las poblaciones, porque por ejemplo ahora está apareciendo una plaga,que es la mosca barrenadora del tallo de la soja que antes no estaba”, alertó.
Yendo un poco a la tecnología que Luna ve se aplicarán en un futuro no muy lejano, queda más que claro desde la cuarentena en casa que “sin duda todas las App para el monitoreo de los lotes es lo que se utilizará”, aseguró el investigador del INTA. “Todo lo que tiene que ver con drones que te permitan recorrer todo el campo y medir hasta defoliación, que es el daño que generan las orugas, y allí definir momentos de aplicación”, mencionó.
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