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La entrada Inteligencia Artificial aplicada al agro: Resultados positivos de dos AgTech refuerzan la posición de liderazgo de Argentina se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Uno de esos casos es el de la empresa rosarina Sima (Sistema de Monitoreo Agrícola), que surgió en 2013 en Argentina con el objetivo de ofrecer a los productores una plataforma simple, completa e inteligente para monitorear, controlar y analizar los datos de los cultivos. Hoy está presente en 8 países de América Latina y cuenta con más de 3 millones de hectáreas monitoreadas.
Recientemente anunciaron, en base a su sistema de alertas zonales, que las hectáreas bajo alerta de adversidades aumentaron más del 400% interanual y que en plena campaña triguera, las hectáreas con posibles dificultades pasaron de 16.000 a más de 82.000 en el territorio nacional, debido principalmente a la presencia de malezas. Esta identificación se logró gracias a unos 30 lotes que emitieron las alertas iniciales, y que motivaron la prevención en el resto de los productores.
“El mes pasado hubo una gran preponderancia de raigrás criollo, con aproximadamente un 60% de presencia entre las posibles adversidades que se presentaron y notamos diferencias de detección al respecto de lo reportado en 2020. Mientras ese año las alertas enviadas fueron sobre enfermedades (Roya anaranjada), en el 2021, para el mismo mes, las alertas enviadas fueron más de malezas (raigrás criollo) y en menor medida para roya”, comentaron desde Sima.
El funcionamiento de la empresa es bajo un mecanismo colaborativo, donde los propios usuarios son los que ayudan a sus “vecinos”. Así, cada productor emite una alerta que le va a llegar a su par, el cual también usa la plataforma, y así se logra una red colaborativa dentro de la comunidad en los millones de hectáreas que la empresa tiene en Latinoamérica.
La otra AgTech que dio muestras satisfactorias probadas es ZoomAgri, una compañía fundada en el 2017 que determina la calidad física y pureza varietal en tiempo real de commodities agrícolas, pre siembra y post cosecha, tales como la cebada cervecera, y que también determina la calidad física de granos y oleaginosas como el trigo y la soja, combinando tecnologías como procesamiento de imágenes, inteligencia artificial e internet de las cosas.
Las soluciones que ofrecen son validadas y utilizadas por todos los actores de la cadena, desde semilleros, productores, acopios, exportadores, procesadores y laboratorios. La empresa cuenta con oficinas en Argentina, España y Australia pero tiene clientes en 18 países y una base de datos de más de 100 millones de imágenes únicas de granos y oleaginosas. Hace poco realizó una ronda de inversión por 3,3 millones de dólares para digitalizar el testeo de los commodities del agro, acumulando 4.75 millones de dólares en fondos recaudados a la fecha.

“La determinación de calidad es el foco de nuestro desarrollo, pero la oportunidad va más allá, por ejemplo, podemos desarrollar soluciones de trazabilidad. A su vez, la determinación de pureza varietal permitirá proteger los derechos de propiedad intelectual de muchas compañías de semillas”, dijo Fernando Martínez de Hoz, cofundador de ZoomAgri.
Además de los avances tecnológicos, ZoomAgri ha innovado con el modelo de negocios. Hasta ahora, los equipos de determinación de calidad eran vendidos, lo que generaba a los actores de la cadena la necesidad de realizar inversiones costosas. A partir de ahora, los clientes reciben el equipo en comodato, sin costo inicial y pagan únicamente por los análisis que realizan, eligiendo la opción de pagar por cada análisis individual o un fee mensual con análisis ilimitados.
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]]>La entrada Con acento cordobés y tonada salteña, pero en Sillicon Valley: Cecilia y Lucas crearon Webee para desarrollar tecnología digital accesible para el campo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Hoy Flores y Funes celebran haber sellado una alianza nada menos que con Microsoft para desarrollar Internet de las Cosas (IoT) e Inteligencia Artificial más accesible. Lo comunicaron este jueves en un evento que transmitieron a través de Microsoft Teams y que llamaron: Agro 4.0: La revolución de los datos en el campo argentino.
“Microsoft en un socio tecnológico muy fuerte y trae a nuestra mesa el soporte, no sólo en infraestructura tecnológica sino también toda la logística de la nube de Microsoft Azure, para dar escala al sistema y a los distintos procesos que estamos desarrollando con los clientes, y a su vez nos da un entendimiento comercial más acelerado que nos permite desarrollar más soluciones para generarles a esos clientes rentabilidad en sus procesos y servicios”, dijo Cecilia Flores a Bichos de Campo.

Microsoft apoya a Webee ofreciéndoles Microsoft Azure en la oferta de sus productos y servicios. Se trata de una nube pública de pago por uso que permite compilar, implementar y administrar rápidamente aplicaciones en una red global de datacenters (centros de datos) de Microsoft. Estas soluciones de IoT e Inteligencia Artificial forman un ecosistema de más de 1.000 dispositivos para monitoreo remoto, automatización de procesos industriales y agricultura de precisión.
“Queremos democratizar el acceso a dispositivos de IoT y generar desarrollos sustentables que ayuden a reducir la huella de carbono. Tenemos varios clientes en Argentina en el sector ganadero y en el de manufactura trabajando con procesos industriales. Diferentes tipos de aplicaciones que utilizan la misma tecnología”, puntualizó Flores.
La empresa está dividida entre Córdoba, donde reside el equipo de ingenieros y desarrolladores, y Silicon Valley, en California, Estados Unidos, donde viven Cecilia y Lucas junto a su pequeña hija.

En esta pareja “techie”, Funes es ingeniero electrónico y Máster en Innovación tecnológica y Cecilia Flores es licenciada en Marketing y Comunicaciones. Junto a Fernando López Iervasi, gerente de Microsoft Argentina y Mariano Amartino, director para Startups en Latinoamérica, presentaron casos concretos del uso de la tecnología para los cultivos, la ganadería y la productividad de los campos.
Para entender en concreto la propuesta, Cecilia recordó a un cliente muy particular en la zona del Caribe, quien en tan sólo 24 horas perdió 2 millones de dólares en melones por no haber hecho un control eficiente. Apareció un hongo que se propagó en toda la siembra.
“Todos los procesos de agricultura tienen un alto porcentaje de control o de supervisión visual que se hacen por lo general a mano para garantizar la producción. Este cliente nuestro tenía una persona que pasaba cada 24 horas para controlar la producción y para detectar algún problema que pudiera afectarla. Esa persona era un control visual habitual, pero por algún motivo ese control falló y se perdió toda la siembra”, recordó la emprendedora.

¿Y cómo lo ayudaron desde Webee? “Tener asertividad sobre los procesos de la agricultura es muy importante para evitar este tipo de perdidas, por eso nosotros le aplicamos sensores de bajo costo que le permitieron obtener información critica de ciertos procesos productivos y tenerla a disposición a través de su celular. Ahora puede controlar, por ejemplo: temperatura y humedad de suelo con visión computarizada sobre la producción”, describió Flores.
Los sensores permiten en todos los casos tomar una decisión de manera inmediata. Por ejemplo mejorar la aplicación de fertilizantes, el consumo de agua o las plagas. “Los usos son muchísimos y nuestra tecnología permite hacer ciertas tareas de un modo menos costoso, más eficiente y además en la fracción de tiempo que habitualmente requieren este tipo de producciones”, remarcó.
Existe otro cliente que Cecilia y Lucas tienen en el segmento avícola, y que también vio cambios inmediatos. “Le permitimos monitorear la temperatura y la humedad de sus incubadoras en tiempo real. Pensemos que cada una alberga en promedio unos 95 mil huevos y que un cambio de tan solo un grado centígrado puede destruir toda la producción”, resaltó la fundadora de Webee.
Desde ahora ese productor avícola puede controlar en tiempo real la temperatura y tomar decisiones ante un cambio mínimo reportado. “Nos pareció un caso clave por el impacto que significaría una perdida como la suya en términos de eficiencia, y no solo para ese productor sino también para el ambiente por el desperdicio que eso acarrea”, aclaró.

Los mismos sensores colocaron en las salas donde nacen los pollitos y donde se hace el engorde. “Es importante tener precisión sobre estas variables y para que te des una idea de lo sencilla que es la tecnología, la instalación se hizo sin ir de modo presencial; le enviamos todos los sensores en una caja, el cliente los instaló y comenzó a ver la información en una aplicación móvil”, simplificó.
A comienzos de 2020 Webee ingresó al programa de Microsoft para Startups, donde emprendedores reciben beneficios específicos tales como el acceso a los clientes de Fortune 500- una lista anual de las corporaciones más grandes de los Estados Unidos, clasificada por ingresos- a través de la venta en equipo, facilidades en el uso de la nube, herramientas de Microsoft y conexiones con comunidades locales para desarrollar proyectos.
En septiembre del año pasado alcanzaron apoyos por 2 millones de dólares de fondos de inversión cuando Cecilia Flores ganó el concurso Female Founders Competition (Competencia de Fundadoras) del cual participaron 1.500 mujeres y estuvo organizado por M12 Venture Capital de Microsoft, una compañía de inversión e incubación fundada por Melinda Gates para ayudar a incentivar el liderazgo de las mujeres en la tecnología.
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]]>La entrada Futurismo: Una empresa apoyada por el gobierno de Misiones promete comenzar a fabricar tractores eléctricos y robots para la agricultura familiar se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Esos tractores futuristas ya tienen nombre y también algunos prototipos: uno de ellos se llamará el robot Huampa Serie I y estará dirigido a la producción intensiva en unidades productivas de pequeña y mediana escala; el otro es un tractor eléctrico y autónomo Huampa Serie II, orientado hacia la agricultura de precisión.

Creer o reventar, por ahora no se ha visto mucho más que bocetos y videos claramente editados. Basta ver la foto contigua, donde la sombra del auto no coincide con la de la persona que camina por la costanera de Posadas. Es más que evidente que se trata de una foto editada.
En la puesta en marcha de la fábrica, a fines de la semana pasada, tampoco se vieron los equipos. El acto contó con la participación del vicegobernador de Misiones, Carlos Arce; y del ministro de Educación, Miguel Sedoff. También estuvo el presidente del Parque Industrial donde se ubicará la planta, Christian Piatti.
“El proyecto nace aproximadamente hace dos años, cuando hicimos el primer lanzamiento de un robot autónomo para la agricultura familiar que se presentó en la localidad de Los Helechos, en Misiones y fue la primera vez que un sistema autónomo para el agro tomó contacto con la tierra en Argentina”, se ufanó el director ejecutivo de Hamelbot, Martín Bueno, a la agencia Télam.
Sobre el Huampa I (foto) informa la página de la empresa dice que uno de sus usos posibles será el de medir la humedad del suelo. “Mediante una sonda capacitiva, autolimpiante, water proof, este se enfoca en el muestreo geoposicionado de humedad de suelo, determinando las condiciones hídricas de la cama de raíces con la finalidad de ajustar calendarios de siembra. También permite monitorear la evolución del estrés hídrico y capacidad de retención de agua e infiltración”.

Hay una serie B del Huampa I que “adiciona a las mediciones de Humedad de Suelo y muestreo, una cámara que permite realizar monitoreo de condiciones de cultivo e incorpora Inteligencia Artificial para el procesamiento de imágenes para determinar estados fenológicos, patologías asociadas a deficiencias nutricionales y enfermedades y grados de madurez del fruto para estimar fecha de cosecha”, define la propia creadora del robot.
Y la serie C del mismo prototipo, agrega “la capacidad de transportar fluidos y realizar aspersión dirigida de alta precisión en cultivos”, además de “realizar fertilización foliar dirigida a sectores de las plantas difíciles de llegar con mochila, pulverizadora y/o nebulizadora”.

En la web de la empresa, al Huampa II (foto) se los presenta como un “Tractor eléctrico, Autónomo, No tripulado. Tracción simple y asistida con paneles solares, con sistema de tiro en 3 puntos”. Y se destaca que “su diseño contribuye a disminuir la formación de pisos de arado”. No mucho más.
El gerente de este emprendimiento explicó en una entrevista que”el Huampa I es un robot para agricultura familiar que permite recorrer los campos, de chacras chiquitas, hasta 5 hectáreas, y poder tomar imágenes, ver humedad y ser totalmente autónomo. El Huampa II es un tractor, podés traccionar lo que quieras, como un tractor común pero autónomo y a energía solar y eléctrico”.
Según el director ejecutivo de la fábrica el robot Huampa I tendrá un valor aproximado de 10 mil dólares, mientras que el tractor eléctrico Huampa II rondará los 35 mil dólares. En tanto, un tercer prototipo es el del auto eléctrico biplaza C-R2, que costará 10 mil dólares aproximadamente.
“Toda la construcción de estos prototipos se hace con materiales nacionales, salvo el motor, que se trae de afuera, se importa, y lo demás (ruedas, volantes, ejes de transmisión, fibra de vidrio, fibra de carbono), todo es industria nacional, que es del ecosistema de la industria automotriz”, indicó Bueno.
Luego agregó que los tres prototipos “están prácticamente terminados” y ahora “estamos terminando todas las coberturas de fibra y estimamos que en dos meses van a estar los tres modelos en exhibición y para andar”. En ese momento, según la proyección realizada, “más de 50 personas deberán ingresar dentro de los próximos 12 meses” a la empresa promovida por el gobierno de Misiones. Hoy son solo 10 personas las que trabajan en estos prototipos.

Bueno es cofundador de la empresa SmartCultiva de desarrollo de software y productos IT (Internet of Things–Internet de las Cosas–) que abarca desde nanosensores hasta automatizaciones de procesos productivos en la industria AgTech. En asociación con el Estado misionero, ya crearon la primera fábrica argentina de nanosensores FanIOT con base en Misiones, un consorcio público-privado del que depende el área de movilidad sustentable Hamelbot.
Hamelbot está operada por FanIOT y se radicó en Posadas. Es un consorcio público-privado con participación mayoritaria del Gobierno de Misiones, mediante el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología. “Los modelos asociativos públicos-privados, son los nuevos modelos que se están llevando adelante en el mundo para proyectos de gran envergadura en el área de la ciencia y tecnología; tienen la gran flexibilidad de escalabilidad, como así también la de generación de conocimiento y tecnología, que quedará en el país, algo que quizás, en una empresa privada 100% no sucede; ya que los compromisos que genera son con accionistas y no con gobiernos o Estados”, celebró Bueno.
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]]>La entrada La inteligencia artificial llegó a las cosechadoras: Ahora es posible elegir cuatro “combos” automatizados se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Al presentar en un evento virtual los nuevos equipos con sistema Axial, los directivos de la filial argentina de CNH remarcaron que la compañía fue la creadora de esa tecnología de cosecha que permite eficientizar la recolección de granos en entornos ambientales contrastantes (en realidad el sistema fue desarrollado en los años 70 por la estadounidense International Harvester, que luego se fusionó con Case).
CNH apunta con los nuevos equipos a diferenciarse de la competencia. Y lo hace pocas semanas después de que Metalfor anunciara que vuelve a fabricar ese tipo de cosechadoras, habiendo sido justamente la empresa de Marcos Juárez la que, allá por el 2007, anunciara la fabricación en el país de la primera cosechadora Axial, aunque todavía los “fierreros” siguen discutiendo cuan “Axial” realmente era.
Las nuevas de Case IH se fabricarán en la planta que la filial argentina de CNH tiene en Córdoba: “Se trata de un desarrollo global que llega a la Argentina para darle más prestaciones a los productores”, explicó Christian González, vicepresidente de Case IH para Latinoamérica. “La proyección para este año es duplicar la producción de cosechadoras en la planta”, aseguró.

Bueno, ¿pero qué se puede decir de todos los nuevos modelos lanzados por Case? “La Serie 150 cuenta con una nueva transmisión con cuatro velocidades accionada por un selector eléctrico que facilita el cambio de marchas y aumenta la agilidad operativa con más velocidad, control, calidad en la operación y menos pérdidas de grano”, afirmó Rodrigo Alandia, gerente de Marketing de Case IH.
También cuenta con una nueva tracción auxiliar 4×4 que proporciona un aumento –aseguran– de hasta el 60% en la capacidad de arrastre en condiciones adversas.

Pero la gran novedad viene de la mano de la Serie 250, que cuenta con un sistema inteligente de autorregulación que dipone de cuatro “modos de cosecha” que puede elegir el operario en función del objetivo buscado: Calidad de Granos, Desempeño Balanceado, Rendimiento Máximo y Rendimiento Fijo.
Los equipos de esa serie disponen de 16 sensores posicionados en las diferentes partes de la máquina, los cuales generan datos en tiempo real para alimentar una serie de algoritmos que permiten ir calibrando, de manera automática, la cosechadora a medida que avanza por el lote para cumplir con el “modo” seleccionado.
Es decir: los diferentes “modos” de cosecha proporcionan ajustes instantáneos que hacen que el proceso sea más fácil para el usuario. Eso porque, una vez seleccionado el “combo”, la máquina realiza por sí misma una serie de análisis, en función de las condiciones del suelo y agronómicas, para ajustar la cosecha hasta llegar al punto óptimo de acuerdo al criterio de recolección seleccionado.
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]]>La entrada ¿Cómo será la maquinaria agrícola del futuro? Según Hernán Ferrari, del INTA, funcionarán con bioenergías, harán análisis de suelos y evitarán su compactación se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>De acuerdo con el especialista, “todas las innovaciones apuntan a mejorar la sustentabilidad y lograr que el sistema se mantenga estable”. En este sentido, reconoció que los desarrollos se enfocan en reducir el uso de fitosanitarios y eficientizar la reposición de los nutrientes del suelo. Además, buscan reemplazar los combustibles fósiles por biometano o de origen sintético libres de contaminantes y minimizar la compactación de los suelos, entre otros objetivos amigables con el ambiente.

Entre las principales innovaciones, Ferrari ponderó el rol de los sensores, los datos, el software y la robótica, así como los materiales inteligentes, la conectividad y comunicación entre las maquinarias, los sistemas alternativos de conducción, las cámaras ópticas de detección de malezas y la inteligencia artificial.
Para el investigador, uno de los aspectos más destacados es todo lo referido al análisis de suelos. “Sistemas de relevamiento de datos mediante ondas electromagnéticas, sensores ópticos y frecuencia eléctrica estarán próximamente disponibles en nuestro país y permitirán relevar el estado físico de nuestros suelos”, indicó en un reporte difundido por el propio INTA.
“Conocer con exactitud aspectos tales como salinidad, compactación, humedad y la materia orgánica que tiene el suelo resulta clave en un país productor de alimentos como el nuestro”, señaló Ferrari. Además, explicó que al estar georreferenciados se puede generar un mapa por cada una de esas características y, en consecuencia, accionar en las necesidades de corrección.
En esta línea, detalló que, “en la Argentina hay tres equipos disponibles para medir las propiedades químicas del suelo que, mediante la detección de la radiación gama que naturalmente emite el suelo, se pude determinar con gran exactitud el contenido de macro y micro nutrientes que tiene el suelo: nitrógeno, fosforo y potasio, así como también magnesio, cobalto y zinc, entre otros”.
Como si fuera poco, esta información se mapea y queda disponible para que la fertilizadora genere una dosificación variable por cada uno de los nutrientes que requiera. Este equipo permite tomar 800 muestras por hectárea con un 86% de eficiencia, mientras que el modo tradicional alcanza sólo el 15%. “Una vez que estén calibrados, tendrán una rápida expansión en nuestro país dada su utilidad y simpleza”, adelantó el técnico del INTA.

Con respecto a la robótica, Ferrari no dudó en decir que “la Argentina está al nivel de las innovaciones que muestran Alemania o Estados Unidos”. Y, en esta línea, puntualizó que en nuestro país hay muchos prototipos, de los cuales uno está a punto de salir al mercado. Autónomo, eléctrico y capaz de realizar aplicaciones de fitosanitarios ultra selectivas con un ahorro de entre el 60 y 80% de principio activo.
En cuanto a los desarrollos tecnológicos en materia de pulverizaciones, para Ferrari, la Argentina está mucho más adelantada que Europa con aplicaciones hiperselectivas y prototipos en desarrollo capaces de resolver la exo y endo deriva, principales problemáticas en la materia.
Otro punto destacado para Ferrari en materia de innovaciones es la energía. “Dentro de 25 años no se utilizarán más combustibles fósiles y las nuevas maquinarias emplearán bioenergías como el biometano o combustibles sintéticos para su funcionamiento que se complementarán con transmisiones infinitamente variables, basadas en motores eléctricos integrales”, adelantó.
En esta línea, confirmó que en la Argentina hay prototipos que utilizan purines de producciones porcinas y de tambos como fuentes de energía.
Entre los puntos a mejorar en el sector nacional, Ferrari señaló la necesidad de avanzar, tal como lo acaba de lograr Europa mediante la firma de un convenio, en la interconexión entre las maquinarias, más allá de la marca que tenga el tractor, la cosechadora, la sembradora o la pulverizadora.
A su vez, señaló la necesidad de incrementar el patentamiento de los desarrollos nacionales que hoy se ubica sólo en el 17% de las innovaciones.

Otro punto destacado que plantea un desafío para nuestro país es la compactación de los suelos. De acuerdo con Ferrari, en la Argentina el 65% de la superficie productiva está pisoteada por el tránsito de la maquinaria agrícola. “Esto genera que, en esa huella, haya una reducción de entre el 28 y el 32% de rendimiento del cultivo posterior”, indicó.
“Si bien Europa tiene un 15% de huellas mediante el tránsito controlado, en la Argentina, debido al sistema productivo donde intervienen máquinas de diferentes anchos de labor, el tránsito controlado resulta una operación de difícil adopción y la incorporación de orugas, para mitigar la compactación, se vuelve un equipamiento de alto costo”, reconoció Ferrari.
De todos modos, se mostró optimista al indicar que en el mundo hay desarrollos de ruedas neumáticas o de flejes deformables que se comportan como orugas y son significativamente más accesibles, que surgen como una verdadera alternativa para esta problemática. “Una vez que se adopte en nuestro país habrá un cambio radical”, concluyó.
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]]>La entrada Los robots de uso agrícola ya son una realidad: Llegan a combatir las malezas resistentes de forma económica y libre de químicos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El portal sobre tecnología y ciencia OneZero recopiló dos historias de éxito en cuanto a la fabricación de robots que sirvan para librar de malezas los lotes sin recurrir a costos muy elevados. Estos ejemplos parecen ser una punta de lanza en lo respecta a otros proyectos que puedan surgir pensando en la eliminación de malezas de forma mecánica y con tecnología de visión artificial. Uno de los casos proviene de Estados Unidos y el otro desde Inglaterra.
Clint Brauer, cofundador de Greenfield Robotics, creció en la granja con sus padres en Cheney, Kansas. De adolescente se fue a la gran ciudad y se volcó de lleno en el mundo tecnológico y digital. Años más tarde volvió al campo con un propósito bien claro: demostrar que se podía producir granos a gran escala sin agroquímicos.
A Brauer le interesaba la idea de lograrlo bajo siembra directa, porque conocía los beneficios de esto sobre el suelo, los microorganismos, la fertilidad y sustentabilidad de los recursos. A diferencia de la Argentina, en Estados Unidos solo el 12% del total cultivado con cultivos extensivos se hace bajo directa, sin labrar la tierra.
Pero ahí Brauer se encontró con un problema, que era la dificultad para eliminar las malezas sin roturar el suelo y la dependencia a productos químicos que la siembra directa traía. Así que sin estos, y con lo costoso y físicamente duro que sería controlarlas a mano con una asada o lo que sea, pensó que la solución vendría sin duda de la mano de la robótica.
Experimentó cortar en una superficie repetidamente al yuyo colorado. La maleza más complicada y diseminada hoy en día, que ya ha demostrado numerosas resistencias a los herbicidas y que una vez que gana altura y logra semillar, se reproduce de a medio millón de semillas diminutas. Logró resultados exitosos y a lo largo de los años notó que desaparecía en buena medida.

Brauer contactó a un amigo, Steven Gentner, fundador de RoboRealm, una compañía de software de visión artificial. A diferencia de las soluciones complejas que buscaban diversas industrias, este grupo enseña a los robots a identificar las hileras y discernir entre cultivo o maleza. No parecía demasiado dificultoso.
Gentner afirmó lo que su amigo pensaba cuando lo llamó: que veía a la producción agrícola a gran escala muy adecuada para la introducción de los robots debido a que está hípercontrolada, con hileras y distanciamientos que se mantienen durante muchas de hectáreas a la misma distancia.
Ver Andrés Méndez: “El mundo va hacia una robotización, para diferenciar planta por planta”
Gentner comenzó primero con un cortacésped a control remoto, donde el operario caminaba detrás de él como un conductor de autos de carrera de juguete. Luego, al modelo de segunda generación le agregó la función de visión artificial y sacó al operador del campo.
De este modo, el robot se movía solo con baterías e identificando al cultivo para no cortarlo y derribar solo a la maleza. Todo monitoreado con computación a bordo y GPS cinemático en tiempo real para seguir a los robots desde cualquier dispositivo y ver que todo vaya con normalidad.
En Inglaterra surgieron otro tipo de robots con el mismo propósito. Allí, por razones de espacio, tienen más cerca las prohibiciones de agroquímicos. En toda Europa la lista de prohibidos es grande, lo que hace a la robótica todavía más atractiva.

Tom Jewers es un granjero del condado de Suffolk y miembro de Small Robot Company. También vio que la roturación permanente de los suelos no era sustentable en el sistema agrícola. Por eso desarrolló esta startup de robótica agrícola que fabrica dispositivos que eliminan de forma eléctrica a las malezas.
A diferencia del robot desarrollado por Greenfield Robotics, este se centra en la tecnología fotográfica y escaneo avanzado: mira mejor de lo que el ojo humano puede ver. Dick, como se llama el robot, tiene el tamaño de un automóvil pequeño y se mueve con instrucciones preelaboradas (mapeo) por el campo. Va a ritmo de una caminata humana, identificando las malezas y enviando un rápido pulso eléctrico sobre cada plántula.
En cuanto a los precios de los equipos, Brauer se basó para fabricar su robot en que no cueste más de lo que representa el gasto por herbicidas hoy en Estados Unidos, que en promedio se calcula en 75 dólares por hectárea y en algunos casos puede alcanzar hasta 150 dólares. En la Argentina los costos no están muy por debajo de eso.
Habrá que seguir de cerca estas innovaciones que vienen del norte, ya que podrían hasta fabricarse modelos similares en el país, con la ciencia y técnica local. Sería una solución que propone cerrar grietas y debates sobre el sistema agrícola actual.
La entrada Los robots de uso agrícola ya son una realidad: Llegan a combatir las malezas resistentes de forma económica y libre de químicos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Microsoft promete una tecnología para llevar internet a los campos a través de los canales que no usa la TV se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La compañía creadora del Windows, la estadoundiense Microsoft, anunció esta jueves en Buenos Aires que trabaja para poner a disposición de los productores argentinos -los de todo el mundo, en realidad- una innovación que podría remediar parte del severo problema de falta de conectividad que existe en el campo: se trata de la tecnología de “estaciones cognitivas”, que es muy novedosa a nivel global y se espera se difunda como reguero de pólvora en los próximos años.
¿Cómo se entiende? Básicamente lo que han logrado tanto Microsoft como otras compañías es poder transmitir la señal de Internet sobre frecuencias utilizadas hasta ahora solamente por canales de televisión abierta. En criollo, hoy si uno prende la tele en el campo y no tiene cable, quizás tenga la suerte de recibir alguna señal de aire, pero en la mayoría de los canales solo tendrá una “pantalla lluviosa” y este molesto ruidito: “shhhhhhhhhhhhhhhhhhh”. No pregunten cómo, pero por ahí se va a poder entrar una señal de Wi Fi.
Ver Basf se suma a la ola de la agricultura digital y estimula a creadores de aplicaciones
“Este programa apunta a solucionar el problema de conectividad de internet existente en las zonas rurales al acceder a espacios libres de las frecuencias de TV, para establecer enlaces de banda ancha de alto rendimiento entre las conexiones de internet del hogar del agricultor y una estación base utilizada en el campo”, se explicó en una gacetilla de Microsoft sobre el lanzamiento de FarmBeats, una iniciativa de la compañía de Bill Gates para llenar de datos los campos de todo el mundo y aplicar con ellos su segundo gran chiche: la Inteligencia Artificial.
Aquí le ponemos un video donde se explica (en inglés) cómo viene la pelota:
Con este avance, se sobreentiende, los productores ya no deberán andar descargando los datos de su celular ni andar de aquí para allá con un pen drive, porque habrá Wi Fi sobre toda la superficie de su campo y entonces todos los dispositivos (desde el dron que toma imágenes hasta los sensores de la cosechadora, o los chips de los bovinos, o hasta el propio teléfono celular de cada chacarero) estarían recopilando y enviando datos en tiempo real. Esto permitirá un procesamiento inmediato de múltiples variables que alimentarán a su vez los algoritmos que recomendarán a los productores qué hacer para incrementar su productividad o utilizar menos insumos.
En las oficinas de la corporación informática en Buenos Aires, expuso el científico indio Ranveer Chandra, el creador de Farmbeats. Explicó que el programa viene no solo con esa antenita milagrosa que hará que de la tekle salga el Wi Fi sino con un conjunto de sensores, software y procesadores que permitirán capturar gran cantidad de información (la que necesite cada productor en función de su actividad) y procesarla con mucha rapidez.
“Nuestros desafío principal es conseguir los datos. Porque si no tenemos los datos no podemos aplicar la Inteligencia Artificial en el campo”, explicó el experto en perfecto inglés. Luego indicó que cuando se echen a rodar estos avances en la mayor parte de los campos del mundo, la agricultura pegará un vuelco de 180 grados, por la cantidad de aplicaciones que podrían encontrarse. Como ejemplo mostró imágenes de drones sobre un campo ganadero que muestran con claridad donde bostean las vacas. El dato bien procesado y combinado con otros servirá para determinar qué zona del lote ha sido mejor fertilizada.
Ver nota del gobierno de 2016: Enacom firmó un convenio con Microsoft
Este presentación de Microsoft para tentar el agro local se produjo una semana después de que el capo global de esa compañía, Brad Smith, fuera recibido por el presidente Mauricio Macri. Justamente allí se tentó al gobierno argentino para que el país “adoptara el uso de radios cognitivas bajo la aisgnación dinámica del espectro, con el fin de asegurar la provisión de servicios de internet en lugares sin infraestructura o que por su baja densidad poblacional no resultan rentables para los servicios tradicionales”, indicó una gacetilla distribuida tras ese encuentro.
“Microsoft pone a disposición del gobierno esta tecnología sin costo alguno”, afirmaba también esa comunicación. Por lo pronto, el tema comenzó a ser analizado por la Secretaría de Comunicaciones, que debería otorgar la licencia para el uso de ciertas frecuencias de la televisión para estos fines. Microsoft, por su parte, está a la búsqueda de socios y operadores que luego se ocupen de difundir estas tecnologías en el territorio.
Nuestro sitio amigo Valor Soja contó hace unos días de qué trata esta tecnología que podría revolucionar muchos modos de hacer las cosas en el agro local. Se denomina técnicamente TVWS y, según el análisis de ese medio, “promete terminar con el apagón digital presente en muchas regiones agropecuarias”.
“Ojala (sin acento)”, diría el gaucho.
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