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La entrada Con acento cordobés y tonada salteña, pero en Sillicon Valley: Cecilia y Lucas crearon Webee para desarrollar tecnología digital accesible para el campo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Hoy Flores y Funes celebran haber sellado una alianza nada menos que con Microsoft para desarrollar Internet de las Cosas (IoT) e Inteligencia Artificial más accesible. Lo comunicaron este jueves en un evento que transmitieron a través de Microsoft Teams y que llamaron: Agro 4.0: La revolución de los datos en el campo argentino.
“Microsoft en un socio tecnológico muy fuerte y trae a nuestra mesa el soporte, no sólo en infraestructura tecnológica sino también toda la logística de la nube de Microsoft Azure, para dar escala al sistema y a los distintos procesos que estamos desarrollando con los clientes, y a su vez nos da un entendimiento comercial más acelerado que nos permite desarrollar más soluciones para generarles a esos clientes rentabilidad en sus procesos y servicios”, dijo Cecilia Flores a Bichos de Campo.

Microsoft apoya a Webee ofreciéndoles Microsoft Azure en la oferta de sus productos y servicios. Se trata de una nube pública de pago por uso que permite compilar, implementar y administrar rápidamente aplicaciones en una red global de datacenters (centros de datos) de Microsoft. Estas soluciones de IoT e Inteligencia Artificial forman un ecosistema de más de 1.000 dispositivos para monitoreo remoto, automatización de procesos industriales y agricultura de precisión.
“Queremos democratizar el acceso a dispositivos de IoT y generar desarrollos sustentables que ayuden a reducir la huella de carbono. Tenemos varios clientes en Argentina en el sector ganadero y en el de manufactura trabajando con procesos industriales. Diferentes tipos de aplicaciones que utilizan la misma tecnología”, puntualizó Flores.
La empresa está dividida entre Córdoba, donde reside el equipo de ingenieros y desarrolladores, y Silicon Valley, en California, Estados Unidos, donde viven Cecilia y Lucas junto a su pequeña hija.

En esta pareja “techie”, Funes es ingeniero electrónico y Máster en Innovación tecnológica y Cecilia Flores es licenciada en Marketing y Comunicaciones. Junto a Fernando López Iervasi, gerente de Microsoft Argentina y Mariano Amartino, director para Startups en Latinoamérica, presentaron casos concretos del uso de la tecnología para los cultivos, la ganadería y la productividad de los campos.
Para entender en concreto la propuesta, Cecilia recordó a un cliente muy particular en la zona del Caribe, quien en tan sólo 24 horas perdió 2 millones de dólares en melones por no haber hecho un control eficiente. Apareció un hongo que se propagó en toda la siembra.
“Todos los procesos de agricultura tienen un alto porcentaje de control o de supervisión visual que se hacen por lo general a mano para garantizar la producción. Este cliente nuestro tenía una persona que pasaba cada 24 horas para controlar la producción y para detectar algún problema que pudiera afectarla. Esa persona era un control visual habitual, pero por algún motivo ese control falló y se perdió toda la siembra”, recordó la emprendedora.

¿Y cómo lo ayudaron desde Webee? “Tener asertividad sobre los procesos de la agricultura es muy importante para evitar este tipo de perdidas, por eso nosotros le aplicamos sensores de bajo costo que le permitieron obtener información critica de ciertos procesos productivos y tenerla a disposición a través de su celular. Ahora puede controlar, por ejemplo: temperatura y humedad de suelo con visión computarizada sobre la producción”, describió Flores.
Los sensores permiten en todos los casos tomar una decisión de manera inmediata. Por ejemplo mejorar la aplicación de fertilizantes, el consumo de agua o las plagas. “Los usos son muchísimos y nuestra tecnología permite hacer ciertas tareas de un modo menos costoso, más eficiente y además en la fracción de tiempo que habitualmente requieren este tipo de producciones”, remarcó.
Existe otro cliente que Cecilia y Lucas tienen en el segmento avícola, y que también vio cambios inmediatos. “Le permitimos monitorear la temperatura y la humedad de sus incubadoras en tiempo real. Pensemos que cada una alberga en promedio unos 95 mil huevos y que un cambio de tan solo un grado centígrado puede destruir toda la producción”, resaltó la fundadora de Webee.
Desde ahora ese productor avícola puede controlar en tiempo real la temperatura y tomar decisiones ante un cambio mínimo reportado. “Nos pareció un caso clave por el impacto que significaría una perdida como la suya en términos de eficiencia, y no solo para ese productor sino también para el ambiente por el desperdicio que eso acarrea”, aclaró.

Los mismos sensores colocaron en las salas donde nacen los pollitos y donde se hace el engorde. “Es importante tener precisión sobre estas variables y para que te des una idea de lo sencilla que es la tecnología, la instalación se hizo sin ir de modo presencial; le enviamos todos los sensores en una caja, el cliente los instaló y comenzó a ver la información en una aplicación móvil”, simplificó.
A comienzos de 2020 Webee ingresó al programa de Microsoft para Startups, donde emprendedores reciben beneficios específicos tales como el acceso a los clientes de Fortune 500- una lista anual de las corporaciones más grandes de los Estados Unidos, clasificada por ingresos- a través de la venta en equipo, facilidades en el uso de la nube, herramientas de Microsoft y conexiones con comunidades locales para desarrollar proyectos.
En septiembre del año pasado alcanzaron apoyos por 2 millones de dólares de fondos de inversión cuando Cecilia Flores ganó el concurso Female Founders Competition (Competencia de Fundadoras) del cual participaron 1.500 mujeres y estuvo organizado por M12 Venture Capital de Microsoft, una compañía de inversión e incubación fundada por Melinda Gates para ayudar a incentivar el liderazgo de las mujeres en la tecnología.
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]]>La entrada ¿Habrá tecnología 5G para el agro argentino? Los tres capítulos a resolver: marco regulatorio, macroeconomía y despliegue de infraestructura se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Esto dependerá de muchas cuestiones, entre ellas, tener una economía sana sin tanto vaivén inflacionario, disminuir la sobrecarga impositiva que tiene el sector de la industria de las telecomunicaciones y conseguir un marco regulatorio estable debido a que en los últimos años hubo muchos cambios normativos en la legislación de las telecomunicaciones.
Para dar debate a todas estas cuestiones el Centro de Estudios sobre la Convergencia de las Comunicaciones (ConverCom) convocó a representantes de la industria de las Telecomunicaciones. El objetivo fue dar a conocer las buenas experiencias aplicadas en América Latina, Chile por caso, que realizó una licitación pública de espectro para esta tecnología. La reunión se propuso también indagar sobre las limitaciones que existen en Argentina para implementar la llegada del 5G, más allá de que haya algunas pruebas y ensayos.
La mayor parte de los disertantes coincidió en que se requiere de un mayor trabajo público privado además de capacitación y educación digital en la sociedad.
En telecomunicaciones, se denomina 5G a la quinta generación de tecnologías de telefonía móvil. Es la sucesora de la tecnología 4G que provee de conectividad a la mayoría de teléfonos móviles actuales. Si el 4G aumentó la velocidad y dio mayor ancho de banda, el 5G viene a mejorar todo eso y una de sus características principales es que tendrá mayor ancho de transporte de datos.
Pero el 5G no implicará sólo tener un servicio de internet más rápido sino que se asocia a poder desarrollar aún más la famosa IoT (del inglés “Internet of things” o la Internet de las Cosas), lo que significa conectar más personas y dispositivos que podrán transmitir datos al mismo tiempo.
A pesar de que la empresa Telecom del grupo Clarín, a través de su red de telefonía móvil Personal ya tiene en funcionamiento 10 antenas móviles con tecnología 5G -cinco sitios móviles en la ciudad de Buenos Aires con tecnología Huawei y otros cinco sitios con tecnología Nokia en la ciudad de Rosario-la solución tecnológica de quinta generación requiere definiciones regulatorias para la prestación de los servicios prometidos, como por ejemplo, el espectro dedicado.
Claudio Ambrosini, presidente del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), participó de la apertura del segundo encuentro virtual de ConverCom 2021 y reconoció que como es mucha la diferencia establecida con la tecnología 4G deberá reforzarse la red en el país.
El gerente de soluciones de red para el cliente de Nokia, Guillermo Wichmann, destacó las oportunidades que se abren con el 5G en la mejora de servicios de misión crítica, minería y agronegocios, pero también mencionó las limitaciones actuales: “El 5G se concentró en todo lo que es misión crítica, básicamente para maquinas conectadas que requieren de mucha capacidad y baja latencia. En el caso de la conectividad en el agro, los tractores generan 1 gigabyte por día pero de repente un muchacho aparece con un pendrive para poder bajar esa información. En ese segmento creo que el 5G dará una respuesta efectiva”.
Wichmann también consideró que el beneficio del 5G en Argentina se traduciría en una mejora del Producto Bruto Interno (PBI) del país. “Desde Nokia, junto a consultoras de mercado y utilizando modelos matemáticos, calculamos que el PBI de la región latinoamericana se incrementaría en 1% agregado anual hasta el año 2035, lo que en Argentina representaría 302 mil millones de dólares adicionales del PBI por el uso y la aplicación de la tecnología 5G”, estableció.
El periodista y coordinador del think tank ConverCom, José Crettaz, dialogó con Bichos de Campo sobre las implicancias de tener tecnología 5G en Argentina, y dijo que “es uno de los países mas grandes del mundo a nivel territorial, y por ende el desafío en cuanto a despliegue tecnológico también debe ser muy grande para poder alcanzar al 5G. Otro tema es que Argentina tiene su población distribuida de modo desparejo y en los últimos 15 a 20 años tuvo atrasos tecnológicos”.
Crettaz recordó que durante los años 2012 y 2013 los teléfonos móviles colapsaban con la red 3G, y que ya en 2014 y de modo muy tardío se licitó el espectro para el 4G en el país. En cuanto al posible advenimiento de la tecnología 5G. consideró que hay tres capítulos primordiales a resolver son el marco regulatorio, la macroeconomía y el despliegue de Infraestructura en las telecomunicaciones.
“Mientras que en Chile tienen cuantificado que el desarrollo del 5G tendrá un impacto de un punto en su PBI, acá a una empresa de telecomunicaciones se le complica armar un plan de despliegue que lleva varios años porque es complicado invertir y sacar los dólares en una economía donde la moneda se devalúa de modo constante y tenemos una inflación galopante”, consideró el periodista.
Se estima que recuperar la inversión en 5G puede llevar hasta una década. En efecto, el 4G llevó, en promedio, una recuperación de 8 años en todo el mundo, y no menos importante es la cuestión regulatoria.
Brasil inauguró la primera antena 5G en una zona rural y ya sueña con la agricultura digital
“Argentina es un Frankestein en materia de comunicaciones porque tiene pedazos de leyes y de decretos, y montones de resoluciones, leyes parcialmente derogadas y fragmentos de Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) que son contradictorios entre sí”, declaró el coordinador del ConverCom.
A modo de hacer un racconto de lo accidentada que está la Argentina en materia de regulaciones en comunicaciones, Crettaz describió: “En 2014 salió Argentina Digital, una ley que buscaba brindar acceso a los servicios de la información y las comunicaciones en condiciones sociales y geográficas equitativas, con los más altos parámetros de calidad, pero nunca se reglamentó”.
“Luego vino otro decreto que derogó parcialmente esa ley (uno de Macri) y ahí se creo el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom). Pero ahora llegó otro Gobierno con un nuevo DNU cambiando lo anterior y convirtiendo las telecomunicaciones en servicio publico y diciendo que va a imponer los precios”, agregó.

Como una gran conclusión se podría decir que Argentina presenta inseguridad jurídica y falta de reglas de juego claras y la pregunta ineludible es ¿Quién va a querer invertir así?
Acerca del capítulo infraestructura, Crettaz hizo un comentario importante: “Las antenas hay que ponerlas en algún lugar, terreno o edificio y muchos municipios prohíben eso. En el caso del 4G recuerdo que, por ejemplo, en Nogoyá, Entre Ríos resolvieron poniendo antenas en los cementerios, pero el 5G requiere de muchas estaciones de base nuevas; ya no hablamos de altas torres o antenas sino que en muchos casos pueden instalarse en interiores de edificios”.
A su vez, debido a que hay más transmisores, cada uno debe funcionar a niveles de potencia más bajos que la previa tecnología 4G, lo que significa que el nivel de exposición de radiación de las antenas 5G deberá ser más bajo.
Las frecuencias son otro tema clave, para lo cual el Estado debe hacer las licitaciones. “Primero se deben definir las frecuencias. En el espectro están la radio, la TV y las líneas celulares, por ende el Estado debe definir qué porciones del espectro destinará a la comunicación vía 5G ya que en él no entra todo porque de lo contrario se provocarían interferencias. Por eso el Estado debe asignar frecuencias, limpiarlas, proceso que lleva de 1 a 2 años, y luego llamar a licitación”, precisó Crettaz.

Se calcula que ya hay entre 200 a 250 millones de personas usando la tecnología 5G en el mundo, mientras que en Argentina parece ser que habrá que seguir esperando atentos a las demoras que impliquen la regulación, la economía, los frenos a despliegue de infraestructura y las dilaciones en las frecuencias a asignar.
Y no es menor pensar que la tecnología hoy se encuentra en conflicto entre dos superpotencias: Estados Unidos y China, países que durante los últimos años estuvieron involucrados en la llamada “guerra comercial” en torno a acuerdos comerciales, control de rutas, manejo de materias primas y cadenas de suministro de productos y ahora también en el terreno de las telecomunicaciones donde el 5G juega un rol clave.
Al respecto de esta tecnología, el intento de Estados Unidos es el de evitar el uso de productos hechos en China como aquellos bajo la marca Huawei- consideran que el despliegue de antenas y equipos chinos les abre la posibilidad de sufrir ataques tecnológicos con consecuencias negativas sobre los derechos humanos y la privacidad, y China por su parte con amenazas de restricciones a marcas norteamericanas como Apple o Boeing.
“Hablar de 5G en Argentina implicará entrar en esa guerra tecnológica de oriente – occidente y tomar partido de algún modo. Por eso decimos que hablar de 5G es hablar también de ciberseguridad”, concluyó Crettaz.
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]]>La entrada El caso Smartium Agro: Una apuesta a un campo inteligente, repleto de sensores que “hagan hablar” a vacas y cultivos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El fundador de Smartium Agro, Andrés Travacio, explicó a Bichos de Campo de qué se trata. “Hacemos Internet de las Cosas para el Agro, lo que significa conectar cualquier dispositivo a internet, y así una persona pueda seguir una vaca, una maquinaria, el estado del suelo o del clima. Todo desde su casa y a control remoto”.
El producto estrella de Smartium Agro y uno de sus primeros lanzamientos es un sensor lanza para silobolsas. E aparatito, en realidad, tiene múltiples sensores de humedad, temperatura y hasta de dióxido de carbono. Envían datos que, leídos por algoritmos inteligentes, detectan problemas de calidad y seguridad del grano almacenado en tiempo real. “Mide la calidad del grano almacenado, pero no sólo eso, sino que, ante casos de rotura del silobolsa te manda un alerta”, describió Florencia Bonicelli, integrante del equipo Smartium Agro.
Mirá la entrevista completa a Florencia Bonicelli y Andrés Travacio:
“Smartium es una mezcla de dos mundos, el del campo con el de la tecnología, con particularidades muy diferentes entre uno y otro, y a veces entendernos entre uno y otro es complicado. Congeniar todo eso y alinear equipos lleva tiempo”, apuntó Travacio. “La idea es que los productores puedan tomar mejores decisiones y optimizar su trabajo en el día a día”, agregó Bonicelli.
El corazón de Smartium Agro, según Travacio, es el de “potenciar tecnologías que no son desplazadoras de trabajo en el campo, sino que todas las capas de información que vamos generando le permiten al productor hacer Inteligencia Artificial, usando muchos menos recursos”.
Dentro de la paleta de productos de la empresa también hay estaciones Meteorológicas (LoRAIN e iMetos ECO D3), que brindan al productor parámetros de lluvia, humedad y temperatura, y que permite planificar, organizar y optimizar las tareas y los tiempos, con resultados económicos.


“Tenemos dos estaciones, una más simple y otra más compleja. La básica mide temperatura, humedad y pluviómetro, y te manda alertas para tomar decisiones. Y la más compleja es del tipo agronómica, ya que mide intensidad y dirección del viento, con lo cual favorece decisiones de aplicaciones de productos”, desarrolló Travacio, y resaltó que “al ser datalogger, permiten incorporar otro tipo de sensores como los freatimetros para medir la influencia de la napa”.
Acerca del grado de adopción tecnológica de parte de los productores, Travacio reveló que “el INTA viene haciendo un trabajo muy interesante desde 1980 a la actualidad, en donde evalúa cómo es la curva de adopción de distintas tecnologías por parte del productor argentino, y hay un abismo entre las tecnologías blandas y las duras como el caso de la maquinaria. La predisposición a incorporarlas es totalmente diferente”.

Travacio recordó que con los sensores empezaron en 2013 con una tecnología israelí. La probaron en unos campos pero vieron que las prestaciones de esa tecnología no eran las adecuadas para la situación de Argentina por las grandes distancias que había que cubrir.
“En Israel había campos con menores superficies y acá había que cubrir cientos de kilómetros. Además, la distancia entre poblados es larga, y al tener baja densidad poblacional se complica. No podés poner una torre al lado de la otra. Hoy lo vivimos con la cobertura del servicio de celulares”, explicó.
Por esa geografía de Argentina, de baja densidad poblacional y grandes distancias, desde la empresa notaron que esa primera tecnología incursionada no fue buena, razón por la cual empezaron a ensayar otra tecnología de comunicaciones, que es la que usan actualmente. Se llama LoRa. “Hay una alianza global y también para Argentina y América del Sur hay una banda o frecuencia especial asignada, que está homologada. Entonces seguimos esos protocolos”, remarcó Travacio.
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