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La entrada Mientras esperan una segunda cachetada electoral, los dirigentes rurales van apuntando las “malas decisiones” del gobierno se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Pero mientras eso sucede, los principales referentes de la Mesa de Enlace no pierden la posibilidad de ir apuntando las medidas del gobierno que consideran desacertadas, en especial las intervenciones sobre los mercados de productos básicos como la carne vacuna y el maíz.
El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Jorge Chemes, participó el lunes de la exposición rural de Salliqueló y, en tono decididamente opositor, sostuvo que la ideología del Gobierno “se interpone a lo que realmente necesita el campo”.
“Estamos teniendo un Gobierno que toma decisiones equivocadas y si hay sector donde se sienten esas decisiones mucho más fuerte, es en el campo”, reafirmó el dirigente rural. Y agregó: “Lamentablemente, nuestros bolsillos terminan pagando los efectos de decisiones políticas equivocada que este gobierno está llevando a cabo. Decisiones que no terminan de sorprendernos diariamente. Todos los días me pregunto cuál es la motivación que lo lleva a que termine decidiendo con una altísimo porcentaje de ideología y con una total falta de sentido común y de criterio decisiones equivocadas como la que estamos viviendo con el tema de las exportaciones de carne”.
Chemes, que consideró la medida como un “cachetazo” hacia el sector ganadero, que según él, todavía se encontraba en plena recuperación de la crisis que lo afectó durante los anteriores gobiernos kirchneristas, indicó que desde la dirigencia rural se le explicó a los funcionarios los efectos de las restricciones y cómo la carne de vaca no afectaba al mercado interno. “Sin embargo nunca tenemos una respuesta lógica. Por eso creo que la ideología se interpone a lo que realmente necesita el campo. La solución es producir más y para hacerlo se necesita generar confianza”, explicó.

En la Exposición de Saliquelló también estuvo el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Horacio Salaverri, quien en la misma línea que Chemes, realizó un “llamado de atención al Gobierno” por la actual situación social y económica. “Lo hago en el sentido que después de las elecciones pareció el Gobierno perder el rumbo y tuvo una semana de desatinos y, en realidad, Argentina no está preparada para desatinos”, explicó.
Salaverri calificó a la Argentina actual como “un país endeble con un 40% de pobreza que no está para que haya rencillas de poder que terminan perjudicando a los productores. Entonces, vaya de acá el pedido al Gobierno de que tenga la templanza necesaria en armar un gobierno y gobernar como pueden dos años más, que Argentina no necesita peleas de poder”, subrayó Salaverri.

El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, estuvo por su parte reunido con su comisión directiva y los socios de esa entidad en la provincia de La Pampa. Desde allí se quejó de la nueva intervencion del gobierno sobre el mercado de maíz, donde el Ministerio de Agricultura cerró de facto las exportaciones de la vieja cosecha aludiendo que no quedaba más saldo exportable.
“Las autorregulaciones basadas en un arbitrario saldo exportable fijado por el gobierno, generan una sobreoferta artificial deprimiendo los precios internos y dificultando su comercialización”, se quejó la SRA. Y acotó que “estas circunstancias no solo generan pérdidas en los precios, sino también desconfianza en la inversión y uso de tecnología proyectando una caída en la productividad nacional y, por ende, en la generación de divisas para el país”.
Según Pino, “Cuando se distorsiona la puja natural por parte de los compradores para la exportación y el consumo interno, y se coordina la suspensión de operaciones durante una ventana de tiempo, germina la falta de transparencia de los precios”, generando “ineficiencias económicas que dan espacio a transferencias de ingresos entre distintos eslabones de la cadena”.
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]]>La entrada Se abren apuestas: ¿Cuánto tiempo tardará el gobierno en cerrar las exportaciones del trigo que todavía ni se cosechó? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El problema ahora no es el trigo “viejo”, que se cosechó el verano pasado y también se vendió como pan caliente. En ese caso, desde hace rato hay un “pacto no firmado” entre los funcionarios de Agricultura, los exportadores y la industria molinera para no declarar más exportaciones de las que se pueden realizar sin comprometer el abastecimiento en el mercado interno. En agosto incluso se hizo una revisión y se aceptó estirar un puchito más las DJVE disponibles, que fueron cerca de 10,5 millones de toneladas. Esto permitió llegar al “acople” con la nueva cosecha más o menos sin sobresaltos.
Pero las cerealeras, para no aburrirse, comenzaron a anotar en los últimos meses una gran cantidad de negocios con trigo nuevo, que es el que se cosechará a partir de ahora y hasta bien entrado el verano. La analista Paulina Lescano tomó el dato oficial de que ya llevan declarados 9 millones de toneladas del cereal 2021/22 y lo comparó con los registros del año pasado, que eran de la mitad, 4,5 millones de toneladas. Es decir que si el año pasado las grandes exportadoras manejaban a 100 km/hora, ahora lo están haciendo a 200 km/hora.

Solo en diciembre hay comprometidas DJVE por 2,5 millones de toneladas. Y para enero de 2022, en plena cosecha, se deberán exportar casi 3 millones.
Si sucediera que un temporal infernal destruyera todo el trigo que está creciendo en los campos de la Argentina o que Cristina enviara una carta ordenando a La Cámpora quemar todos los cultivos (las dos cosas suenan improbables, pero en este país nunca se sabe), la Argentina no tendría el grano disponible para cumplir sus compromisos. Sería una tragedia: las cerealeras deberían salir a importarlo de otros países para cumplir sus contratos.
No sucederá, se supone. Y la Argentina tendrá una oferta más que interesante del cereal para cumplir con estas 9 millones de toneladas ya comprometidas y todavía exportar un poco más. El gran interrogante es cuánto más.

Para trazar algún escenario posible, Paulina resto las 9 millones de toneladas de trigo ya declaradas para exportación contra el saldo exportable que calculó el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), en torno a 13,5 millones de toneladas. De allí surge entonces que ya se exportó el 66% del trigo sin cosechar, y que solo quedaría un 33% para hacer nuevos negocios.
En las últimas horas, un pronóstico de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) dio crédito a esta posibilidad al calcular que la Argentina podría cosechar un total de 20,7 millones de toneladas de trigo este verano. Como usualmente se estima el consumo doméstico entre 6,5 y 7 millones de toneladas, y 500 mil toneladas se reservan para semilla, este escenario permite pensar en un saldo exportable cercano al planteado por el USDA, de 13,5 millones de toneladas. La estimación de la BCR se basa en que las últimas lluvias fueron muy oportunas y permitirán redondear un rinde promedio de 31,5 quintales por hectárea.

Pero hay otros analistas mucho más cautelosos que recortan estos pronósticos de producción y por ahora creen que el saldo exportable se ubicaría más cerca de las 12 millones de toneladas. Esto es, entonces ya se habría consumido cerca del 75% del cereal que estará disponible.
El Ministerio de Agricultura local es mucho más cauteloso (cobarde, dirían algunos) que su par estadounidense y no ha lanzado todavía un pronóstico sobre la cosecha 2021/22, a pesar de que esta tarea ya se inició. Pero en su estimación mensual de un mes atrás estimó la demanda interna en cerca de las mencionadas 7,5 millones de toneladas.

Como sea, quedó planteado un escenario casi insólito, en el que la Argentina ya agotó prácticamente todo el saldo de trigo que tendría para exportar en 2022, pero que todavía ni cosechó. Las grandes cerealeras, una vez más, se anticiparon a marcarle la cancha al resto de los operadores. Parece inevitable que en algún momento -más pronto que tarde- será necesario volver a cerrar el Registro de DJVE, como ya sucedió la semana pasada con el maíz, donde se alcanzó el saldo exportable teórico de 38,5 millones de toneladas y se cerró la puerta cuando faltan todavía 5 meses para la nueva cosecha.
En toco caso, con el final cantado, las apuestas van atinarle al momento justo en que se producirá esta intervención (¿será en noviembre, en diciembre, o en enero?). También se ponen fichas sobre la manera en que se producirá. Es decir, si será disimulada y amable como fue durante el último ciclo agrícola. O por las malas, como ahora le gusta ejercer al gobierno kirchnerista, despojado casi por completo de albertismo.
Preguntas incómodas ¿Por qué para el maíz sí pero para el trigo no?
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]]>La entrada Pelotazo en contra: Las trabas a la exportación terminaron afectando la oferta de carne también para el consumo de los argentinos se publicó primero en Bichos de Campo.
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“La medida se tomó para que haya más carne para los argentinos. Pero cuando miramos retrospectivamente, vemos que cayó la cantidad de hacienda faenada y la producción con relación al periodo enero/agosto de 2020”, explicó.
Según este análisis, la mayor parte de la caída en la faena se dio en la oferta de carne de las categorías que abastecen al consumo interno, es decir vaquillonas, novillitos y novillos.
“La faena hasta agosto fue de 585 mil cabezas menos con relación a enero- agosto del año pasado, lo que significan 134 mil toneladas menos de carne vacuna. Por supuesto implicó menos empleo en los frigoríficos”, indicó el analista.
Costamagna aseguró, en base a este análisis, que “más intervención es menos producción y empleo, porque cuando miramos las estadísticas hasta mayo veníamos con la misma tendencia del año pasado en faena, consumo y exportaciones. Ahí se produjo un quiebre que llevó a algunos productores a hacer una retención forzada” en sus ventas de hacienda.
Desde el primer bloqueo exportador (que luego se refinó con cupos), el ganadero que pudo estiró los procesos productivos para evitar malvender tanto vacas como hacienda liviana, y al mismo tiempo escapar de una posible descapitalización en hacienda.
Esto, según el análisis de Costamagna, derivó en menos oferta para los dos mercados que debe atender el sector cárnico: el interno dispuso de 97.500 toneladas menos y las exportaciones se achicaron en 37.000 toneladas.
Pero además hubo otro efecto en el precio. Hasta mayo pasado, el valor del novillo cotizaba en línea con el dólar blue, pero desde entonces su valor en pesos se frenó, lo que significó una caída de su cotización. Al mismo tiempo siguió corriendo la inflación, lo que se tradujo en un retraso de entre 1,5 y 2% por mes en la cotización de esa categoría y también en las otras que suelen proveer la carne que va al mercado doméstico.
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]]>La entrada Paula Español: “Si seguimos viendo comportamientos especulativos, no nos va a temblar el pulso de cerrar las exportaciones de carne” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Así lo indicó hoy la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, durante una entrevista radial, en la que remarcó que si bien “estamos en conversaciones (con la industria frigorífica), esto realmente tiene que tener un parate”.
En lo que respecta a los productos agrícolas, Español comentó que no planean permanecer inactivos frente al importante aumento registrado por los mismos en el mercado internacional durante el último año.
“Estamos viendo una suba del 130% en dólares del aceite de girasol en un año (en el mercado internacional); entonces en un contexto así hay que avanzar con ciertas herramientas en la administración del comercio de este tipo de productos, que pueden ser subas de retenciones, encajes (sic), cupos (de exportación), es decir, hay medidas que se pueden tomar y que realmente se están evaluando”, advirtió.
En el caso concreto del aceite de girasol, si bien la funcionaria no lo mencionó, ya existe, a través de un fideicomiso específico, el compromiso del sector aceitero de destinar este una suma de 190 millones de dólares para mantener acotados los precios internos de ese alimento básico.
En lo que respecta a la decisión –tomada esta semana– de imputar a la filiales argentinas Mondelēz y PepsiCo, junto con Bagley (Arcor), por presuntas infracciones para intentar zafar del régimen de precios máximos implementado en el último año por el gobierno nacional, Español aseguró que eso no sucederá más gracias a la implementación de la flamante resolución 283/2021.
¿Qué dice esa resolución? Implementa el Sistema de Fiscalización de Rótulos y Etiquetas (SIFIRE), por medio del cual las grandes empresas de alimentos, perfumería, cuidado personal, aseo y limpieza del hogar deberán, cada vez que lanzan un nuevo producto, enviar el rótulo a Comercio Interior para que, en un plazo de hasta diez días hábiles, el mismo sea aprobado o no.
“Evitemos estos comportamientos y que realmente podamos hacer un análisis de los rotulados previamente para decir me parece que esto no va, que esto engaña a los consumidores, para que podamos tener otra dinámica y poder trabajar mejor”, explicó la funcionaria.
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]]>La entrada El de la leche ya es un mercado intervenido: El gobierno no permite aumentos al público y entonces las lácteas también congelan los pagos al productor se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Estamos en el período del año de menor producción y eso debería significar una recomposición de los precios de la materia prima. En efecto, en enero el precio de lo que cobra el tambero aumentó 6% y llego a los 23 pesos, aunque sigue por debajo de los costos que son de 25 a 26 pesos. En este contexto, los productores esperaban para febrero una suba similar.
Pero la política sigue metiendo la cola y le hace pagar a los eslabones de la producción (industria y tambos) el costo del muy ineficiente control de precios sobre la cadena láctea. De hecho, la mayoría de los analistas estiman una inflación en torno al 50% para este año.
Ignacio Bastanchuri, productor de Navarro, indicó que los “inspectores de zona de La Serenísima informaron que el gobierno los había intimado por el tema del supuesto desabastecimiento y que no les autorizaron aumentos en los Precios Cuidados. Por eso tomaron la decisión de congelar el precio en febrero y repetir el de enero, pero con costos todavía más altos”.
Bastanchuri entrega leche a La Serenísima hace 40 años. Dijo que se trata de “una noticia preocupante por el desfasaje entre precios y costos que ya había en el sector productivo. Somos la parte fina del hilo”, señaló.
La versión fue confirmada por Raúl Miguel, productor de la localidad bonaerense de Salliqueló. “Nos llamaron para decirnos que no pudieron actualizar las listas de precios y como siempre el primer fusible somos los productores. La suba que estaba pronosticada no la pueden implementar. Esperemos que no esté todo cerrado y que se pueda revertir esto”.
La Cámara de Productores del Oeste de Buenos Aires (Caprolecoba) en su reciente informe sobre la situación sectorial alertó por los efectos perjudiciales de este tipo de políticas.
“En el devenir de una actividad económica, como es la lechería, manda el mercado. La pretensión de desconocer esto, sólo puede distorsionar por un tiempo las cosas, generar problemas innecesarios, pérdidas a los actores intervinientes, y a toda la sociedad”, consideró la entidad.
Y agregó: “Hoy en el mercado interno, no es el consumidor quien dice hasta cuánto acepta pagar por los lácteos; y en el externo, las industrias no pueden capturar en plenitud los muy buenos precios de este año (que así, tampoco llegan al productor). Otra vez un gobierno se decide por un mercado intervenido, cuyo perjuicio final, ya conocemos”.
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