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La entrada Locos por los Bajos: La familia Puccini ofrece un testimonio del enorme potencial presente en el norte santafesino se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>No se trata de una zona fácil porque cada tanto una gran inundación “borra” todo lo que se haya hecho en los campos y, luego de que el agua se retira, es necesario empezar de nuevo.
Pero en el establecimiento de 2500 hectáreas localizado a unos kilómetros del pueblo de Fortín Charrúa, departamento de 9 de Julio, el sistema ganadero pudo aguantar los embates de las inundaciones gracias a una serie de canales y terraplenes diseñados por el encargado histórico del campo, Aroldo Ortiz, que permiten, además de un rápido escurrimiento de los excesos hídricos, contar con zonas elevadas de resguardo para la hacienda ante la ocurrencia de eventos severos.
El sistema, creado a partir de las observaciones en el terreno realizadas por Aroldo, está siendo estudiado por investigadores y técnicos de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) en el marco de un acuerdo firmado por esa institución con el Ministerio de Infraestructura, Servicios Públicos y Hábitat de la provincia de Santa Fe.
Dos años atrás los Puccini –que además son propietarios de la distribuidora de productos veterinarios TRT– contrataron a Matías Cavallotti, ambos integrantes del CREA Cuña Boscosa (región Norte de Santa Fe), para potenciar el sistema productivo de El Charrúa.
Uno de los primeros cambios implementados fue intensificar la recría para reducir de 24 a 15 meses el servicio de las vaquillonas con inseminación a tiempo fijo y repaso con toros Angus caracterizados por facilidad de parto.
El destete, si el año climático viene sin sobresaltos –como el actual– se hace de manera convencional, mientras que está la opción de hacerlo precoz o híper-precoz en situaciones de restricciones forrajeras. Las terneras ingresan por unos dos meses a un corral de inicio para luego ser derivadas a verdeos (avenas solas y consocionadas con melilotus) y pasturas de alfalfa.
“El macho sigue el mismo proceso, pero en septiembre pasa a campo natural con gramillares, espartillo y algo de melilotus, rotan en esos tres tipos de ambientes, hasta que en el próximo invierno los que alcanzan los 400 kilos de peso se destinan a feedlot de hotelería”, explica Matías en un artículo publicado en la última edición de la Revista CREA.
Los novillitos más rezagados se terminan en el propio establecimiento con una segunda vuelta por el campo natural, pero esta vez con suplementación de semilla de algodón –recurso abundante en la zona–, que aporta tanto proteína como energía para obtener ganancias de 300 a 500 gramos/día/cabeza. La suplementación se ofrece en comederos de autoconsumo.
Se incrementó la carga para ubicarla en 0,85 cabeza/ha, más del doble que el promedio regional, con la meta de autoabastecerse completamente de terneros propios, condición indispensable para mejorar el control de la gestión sanitaria del rodeo.
“Este es el primer año en el cual vamos a destetar la vaquillona de segundo servicio y esperamos un aumento en los indicadores reproductivos”, comenta Matías, quien es médico veterinario. En los últimos dos años el porcentaje de preñez del campo se ubicó en un promedio de 83,5%, pero el objetivo es estabilizarlo en al menos un 85%.
Para alcanzar tales avances fueron necesarios aportes de varios frentes. Uno consistió en la incorporación de un paquete tecnológico orientado a maximizar la productividad agrícola, actividad que está enfocada en atender las necesidades de la ganadería. Esa tarea está en manos de la agrónoma Pilar Imhoff, quien es la esposa de Matías.
“Comenzamos a implementar análisis de suelos para definir estrategias de fertilización tanto en los sorgos doble propósito como en los verdeos y pasturas, además de comenzar a incorporar barbechos químicos, siembra directa y establecer un red de proveedores de servicios agrícolas que puedan garantizar siembras óptimas y pulverizaciones en tiempo y forma”, señala Pilar. La zona cuenta con un elevado nivel sales en la napa freática, por lo que la siembra directa representa una tecnología casi obligatoria para evitar el ascenso salino en los suelos.
Otro gran desafío para intensificar el planteo estaba en la disponibilidad de agua, dado que el recurso presente en la napa suele tener un nivel de sales tóxico para animales y no es posible además extraer un caudal significativo del mismo.
Afortunadamente, lograron contactar a Mario Basán Nickisch, ingeniero en recursos hídricos del INTA Reconquista y coordinador del equipo técnico interdisciplinario de los Bajos Submeridionales en la provincia de Santa Fe, quien, luego de estudiar el caso, propuso crear un sistema de “cosecha” y gestión de agua que permitió potenciar la productividad de los 1200 vientres presentes en el establecimiento.
El proyecto contempló la construcción de represas para recolectar agua de lluvia, la cual, por medio de interconexiones con los caños que transportan el agua proveniente de la napa, se mezcla en proporciones adecuadas para los rodeos de cría y recría, de manera tal que el nivel de sales presente en el recurso no interfiera en la productividad programada.
Mario capacitó a Aroldo, quien, con la ayuda de un conductímetro, revisa regularmente el nivel de sales presente en el agua proveniente de la napa para calcular la proporción que puede mezclarse con el agua de lluvia y así lograr que la presencia de sodio en el recurso sea la adecuada.
Si bien los animales nacidos en zonas con altos niveles de sal en agua son más tolerantes que aquellos criados con agua dulce, no deben, sin embargo, recibir agua con más de 10 gramos de cloruro de sodio por litro en el caso de rodeos de cría y con hasta 7 gramos para recría.
“El sistema está diseñado para aguantar una sequía durante unos cinco a siete meses en función de la cantidad de hacienda presente actualmente en el campo; para períodos mayores, la empresa tiene la posibilidad de enviar los terneros a otros campos de la firma o venderlos, pero la meta desde siempre fue conservar en el establecimiento el rodeo de cría”, señala Matías.
Otro aspecto clave para consolidar el proceso de potenciación del campo es desarrollar un sólido equipo de trabajo, para lo cual se está realizando una readecuación de las viviendas de los cinco trabajadores que residen en el establecimiento y de una familia que ingresará próximamente, la cual cuenta con dos niños en edad escolar y a la que se le proveerá un automóvil para poder trasladarlos a la escuela rural que se encuentra a unos doce kilómetros del establecimiento.
La principal restricción es que, debido a la mala calidad del agua de la zona, ese recurso para uso hogareño depende del agua de lluvia recolectada, mientras que el agua para consumo debe ser provista en botellones. Otro aspecto por mejorar, en el que están trabajando, es mejorar la conectividad presente en el campo. El establecimiento, por otra parte, no cuenta con una conexión al servicio de electricidad, para lo que cuentan con dispositivos alimentados por paneles fotovoltaicos.
“Sabemos que la conformación de un equipo de trabajo profesional es un factor esencial para el éxito del proceso de intensificación, motivo por el cual estamos haciendo grandes esfuerzos para mejorar las condiciones de vida y de trabajo del personal”, afirma Matías.
Esa preocupación también se extiende a la simplificación y facilitación de las tareas realizadas en el establecimiento. Por ejemplo, al rodeo de vacas, que estará pariendo durante el mes de septiembre, se le realizó una ecografía para determinar con anticipación a las integrantes del rodeo “cabeza de parición”, de manera tal de concentrar las labores en el mismo, con el ahorro de tiempo que eso representa, además de brindar mayor margen de acción a los trabajadores en caso de que se presente algún problema. Todos los trabajos de sanidad y reproducción están a cargo del médico veterinario Sebastián Volkart.
La empresa además cuenta para el encargado del establecimiento con un sistema de bonificación asociado a indicadores productivos ganaderos, el cual no es cobrado por el empleado, sino derivado a un “fondo familiar” que está conformado por kilos de novillo Liniers, el cual debe ser destinado a los hijos cuando finalicen el colegio secundario para financiar estudios terciarios, universitarios o bien el desarrollo de un emprendimiento personal.
“Gracias a ese fondo, Aroldo contó con los recursos para financiar la educación de su hija, quien hoy es vicedirectora de un colegio en la ciudad santafesina de Lanteri”, remarca Matías, quien añade que se está evaluando extender el sistema de bonificaciones al resto de los empleados.
“La empresa tiene planes para crecer y desarrollarse en una región que, si bien presenta muchos desafíos, creemos que tienen mucho por aportar a la ganadería argentina y al desarrollo de la provincia”, concluye.
Matías Cavalloti, para homenajear a Rubén Puccini, presidente de la empresa agropecuaria familiar, y al encargado del establecimiento, Aroldo Ortiz, creó un sitio de Instagram (locosxlosbajos) en el cual pueden verse imágenes de ambos pioneros.
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]]>La entrada Soledad Aramendi: “Mi mejor universidad fueron los quilombos familiares y económicos” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Oriunda de Villa Cañás, Santa Fe, donde tiene el campo familiar, hoy Soledad vive en la ciudad de Rosario, a unos 200 kilómetros de allí. “Pero voy y vengo todo el tiempo y además mi número de celular sigue teniendo prefijo de Cañás para que cualquier gringo me encuentre”, contó entre risas en diálogo a Bichos de Campo.
Es hija única y siempre sintió la libertad de estudiar lo que quisiera y no por imposición o mandatos. Por eso se abocó en un principio a otras carreras ajenas al campo, primero medicina y luego arquitectura, pero en 2001, con 20 años de edad, decidió hacerse cargo de la empresa agropecuaria familiar a raíz de diversos problemas que aparecieron en medio de la gran crisis económica que se avecinaba con la implosión de la “convertibilidad”.
“Yo siempre le decía a mi papá que mi mejor universidad fueron los quilombos familiares y económicos a resolver. Cuando yo me metí en el campo, no estaba siquiera preparada, pero la defensa por lo propio pesó más y además pude rodearme de profesionales con los cuales terminé solucionando todos los problemas”, relató Soledad.
“Tuve que tomar decisiones económicas importantes, pero siempre lo hice consensuando con mis viejos y, por fortuna, pudimos entendernos y arribar a buen puerto. La intención era estar unidos los tres sin importar lo que pasara”, agregó.
Hoy, sin la presencia física de sus padres, Soledad emprende su labor codo a codo con otros profesionales que la ayudan en la tarea, mientras se aboca en paralelo a su función gremial en la SRR. “Siempre me fue mejor actuando bajo presión, porque siento que termino resolviendo mejor”, confesó.
El campo de Soledad, de escala mediana, en su momento tenía un planteo mixto, pero hoy sólo se dedica a la actividad agrícola. “Desde 2001 tuve una tormenta que duró unos años, y después siento que fue perder para ganar; es decir, seguimos con los granos pero tuve que deshacerme de las vacas; tuve que alquilar en un momento porque estaba parte del campo inundado y aparte porque no tenía espalda financiera para hacerle frente. Luego lo tomé para producirlo yo por las mías”, comentó.
Aunque Soledad no tenga más animales- tenía rodeo de cría con vacas Angus y Aberdeen Angus-, confiesa que su intención es volver a la actividad pecuaria. “Siempre digo que la agricultura es un lindo número, pero la ganadería es una pasión”, resaltó.

Su recuerdo de las dos grandes inundaciones que sufrió el campo y la zona en general, una en el 2000 y la segunda en el 2017, le deja un sabor amargo de a ratos. “Lo que tiene la llanura pampeana es que cuando hay grandes períodos de lluvias se complican los campos por el agua. La laguna La Picasa, de la cual estaré a unos 40 kilómetros aproximadamente, es como una gran masa de agua que genera presión sobre las napas; entonces, cuando estás en período grande de lluvias, hace que brote el agua desde abajo del suelo, y algún canal cercano también afecta”, indicó.
– Pudiste rehacerte muy bien, con tus padres y luego sin ellos
-Aprendí a aceptar las dificultades, porque cuando sentís que no podes producir, te genera una parálisis, y es lo que le pasó a mis viejos y que les impedía resolver. Por eso digo que aprendí a aceptarlos a ellos y los entendí perfectamente porque en 2017 lo viví en carne propia. Esto también se reflejó en mi lucha gremial, porque todo esto me llevó a querer solucionar problemas hídricos a nivel regional.
-¿Y cómo llegaste a la Sociedad Rural de Rosario?
-Empecé a hacer cursos vinculados a los agronegocios y ahí me invitaron a formar parte de la Sociedad Rural de Rosario en 2013, donde encontré un ámbito de pares, tanto productores como profesionales con los que pude compartir problemas y necesidades, y a la vez informarme con lo ultimo a nivel tecnológico e impositivo y administrativo. Desde 2017 adquirí un rol más activo y la misma situación me llevó a eso, sobre todo luego de la gran inundación de aquellos años. También me vinculé a nivel provincial y nacional buscando el apoyo de otras instituciones, como la Bolsas de Comercio de Rosario y la gente del canal San Antonio, a través de Carsfe, un brazo de CRA en la provincia de Santa Fe, para lograr soluciones, pero siempre nos chocamos con la voluntad política de turno. Trabajar en pos del bien común es algo que me llena como persona. Si yo por ejemplo necesito una obra hídrica regional para solucionar un problema individual, entonces eso te demuestra que tenés que luchar también por otros para lograr tu propio bien. Todos los lugares que gané o conseguí los logré trabajando. Hace cuatro años me ofrecieron ocupar el puesto de vicepresidente de SRR, un rol que se renueva cada dos años, así que llevo dos mandatos acompañando a Tomás Layús en la presidencia, quien también va por su segundo mandato.
-¿Cómo es un día a día en tu vida?
-Hay días que estoy todo el día en el campo o viajando, yendo y viniendo, y hay otros días que estoy en la Rural o en mi escritorio resolviendo cuestiones propias y de la entidad. Tengo gente que me ayuda en el campo y eso hace más llevadera la tarea. Siempre pude delegar en profesionales y eso también es bueno.
-¿Y cómo estás hoy?
Hoy también estamos atravesando un gran cambio, y por eso quiero marcar que soy parte de una gran convocatoria que habrá a nivel nacional el próximo viernes 9 de julio. La gente que la está generando va desde autoconvocados a integrantes del mundo gremial. Estamos logrando un campo unido con gente de otras actividades económicas también. Es un reclamo para alentar medidas para el trabajo y la producción. Es también en descontento hacia el manejo político económico del gobierno nacional. Hay comerciantes, del rubro turismo, docentes, personal de la salud. Apunta a todos y muchos de ellos están en la organización. El punto neurálgico será San Nicolás (Buenos Aires), ruta nacional 9, kilómetro 228, entre los dos puentes. Habrá un gran escenario montado y una extensión de 3 kilómetros para vehículos, para que la gente pueda estar con el distanciamiento social debido y los cuidados en pandemia. Por eso habrá un gran equipo de sonido. Hablarán diversos representantes, todavía no tenemos estipulada la cantidad de voceros y cerraría el acto la Mesa de Enlace Agropecuaria. Quiero marcar que más allá del descontento con el gobierno actual, es una organización totalmente apartidaria y los símbolos que nos unen son la solidaridad y la empatía, porque pienso que de esta salimos entre todos.

– ¿Qué es para vos el campo argentino? ¿Cómo lo ves? ¿Viste la actividad agropecuaria en otros países?
-Para mí el campo argentino genera una de las redes de actividades más trascendentes de la economía del país. Además de ser el responsable de producir los alimentos que consumen los argentinos, sus exportaciones proveen al país más del 66% de las divisas, lo que lo convierte en un partícipe necesario del crecimiento económico y cuyo potencial no tendría límites si tuviéramos otras políticas de gobierno. A diferencia de otros países, en donde se subsidia al sector agropecuario, en Argentina se cobran impuestos confiscatorios por producir, y a pesar de eso, el país logra competir y ganarle mercados a los países que sí subsidian a sus productores agropecuarios; esto se debe en gran parte al potencial e innovación argentina en materia productiva de alimentos. Si no nos cobraran tantos impuestos por producir, si eliminaran los impuestos a los alimentos y productos, cuántos problemas solucionaríamos.
-Frente al concepto común en el que se suele recaer de que “el campo es un mundo liderado por hombres”, ¿Qué pensas? ¿Es tan así? ¿Vos crees que hay machismo en el sector agroindustrial?
-Por un lado es verdad que la mayoría de los productores de la actividad agropecuaria son hombres, sin embargo, eso no significa que las mujeres tengan un rol secundario en dicha actividad; las mujeres siempre estuvieron acompañando a los hombres, como desde los inicios de la historia humana. No obstante hoy las mujeres que formamos parte de la actividad agropecuaria y tenemos una mayor visibilidad hacia el resto de la sociedad, y por lo tanto una mayor preponderancia.

– ¿Qué cambiarías del campo argentino si estuviera en tus manos ese poder?
-Lo que me gustaría cambiar del campo argentino es la visión del campo como el ‘granero del mundo’; me gustaría que la Argentina sea la rotisería del mundo, y para llegar a eso necesitaríamos generar una cadena productiva y una red de comercialización que a su vez genere muchas nuevas fuentes de trabajo genuino. Creo que estamos a la vanguardia de investigación biotecnológica para producir más alimentos y de mejor calidad, sostenibles y sustentables con el medio ambiente. Podemos ser la fuente educativa del mundo en materia de producción de alimentos. Lograr un desarrollo de infraestructuras necesarias para que cada rincón de la Argentina pueda producir alimentos para muchos más que 400 millones de seres humanos.
– ¿Consideras que hay que hacer política para lograr cambios?
-Si, efectivamente la política es necesaria para consolidar los cambios que necesita el país, ya sea en la economía, la seguridad o la educación. Se necesitan acuerdos y consensos de políticas a corto, medio y largo plazo, más allá del color político de turno, imprescindibles para el crecimiento sostenible del país.
Es prioritario que el gobierno forje expectativas sólidas de crecimiento económico, a través de políticas, como la reducción de impuestos en los sectores productivos y en los alimentos, tan básicas y necesarias de implementar de forma inmediata para el desahogo de la sociedad; establecer políticas monetarias razonables para bajar la inflación, mantener las reglas de juego del mercado internacional y generar las condiciones macroeconómicas para atraer inversiones privadas a la Argentina. Además de políticas de inversión pública en infraestructura: imprescindible para el desarrollo energético, económico, productivo y comercial en el país y con el mundo.
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]]>La entrada La historia detrás de la foto: el santafesino Juan Manuel Durá volcó con sus vacas por el mal estado de los caminos y asegura que “es frustrante producir en nuestra zona” se publicó primero en Bichos de Campo.
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Luego de aquel incidente, el productor, cuyo tambo está en San Genaro, a 10 kilómetros del lugar del accidente, comentó que las vacas afortunadamente están vivas, pero golpeadas.
“Las estaba llevando al mercado para venderlas como conserva; el tema es que llegaron todas embarradas, golpeadas y a una se le quebró una oreja y todo eso representa penalizaciones a la hora de efectuar la venta”, comentó Dura en diálogo con Bichos de Campo.
“Todavía no puedo creer lo rápido que actuaron. Se ve que no querían que yo documentara nada”, aclaró. Sin embargo, el productor llegó a tomar algunas imágenes, las cuales luego fueron compartidas en Twitter por Tiago Carignano, otro productor de la zona.
La bronca de Dura es que lo que le ocurrió es moneda corriente. “Estoy indignado: nos cobran por mantener caminos que termino arreglando yo mismo. Hace años que reniego siempre con lo mismo; sufrí una situación similar hace poco en el camino que pasa por el frente de mi campo y en ese momento el Comité de Cuenca y la comuna se pasaban la pelota uno al otro sin hacer nada, entonces tuve que arreglarlo yo mismo porque de lo contrario no podía transitar”, recordó.
Centeno y sus caminos la misma historia que se repite… plena campaña! pic.twitter.com/Drt388sQtb
— Tiago Carignano (@carignanotiki) April 8, 2021
La determinación del tambero, en aquel momento, fue agarrar la pala él mismo para cavar un pozo de ambos lados del camino de modo que escurra el agua, para luego dejarlo orear y, finalmente, acomodarlo con la niveladora de arrastre. “Lo más irónico es que en ese momento los empleados municipales, que estaban limpiando alcantarillas, me pasaban por al lado, yo les pedía ayuda y ni siquiera se dignaron a levantarme un poco de tierra con la retroexcavadora”, se lamentó.
En otro episodio de los tantos que lamenta recordar, Durá rememoró que desde el municipio tenían que dragar un camino completo a inicios del presente año y le dejaron la retroexcavadora en su establecimiento para guardarla hasta tanto volvieran al día siguiente para trabajar.

“Ese día yo observaba como venían, trabajaban un rato y luego se volvían a la sombra, y así sucesivamente. Terminaron haciendo 600 metros en un mes. Una cosa de locos, la ineficiencia que hay en los empleados municipales es realmente indignante”, dijo.
Lo que más molesta a Durá es que siente que los agobian a los productores y dueños de fábricas lácteas de la zona con los cobros de tasas por hectárea e impuestos inmobiliarios. “Es una doble imposición que nos hacen porque, por un lado, le cobran a las fábricas lácteas por usar los caminos y a los tamberos nos cobran por mantenerlos, pero la ironía es que no arreglan nada y entonces lo terminamos arreglando los productores”, explicó.
“Decidí no pagar mas la tasa vial hace dos años porque me cansé de esta situación, de que no me arreglen el camino; siempre que intento hablar con ellos prometen y nunca hacen nada”, despotricó.
Durá es delegado del Comité de Cuenca del Arroyo Las Turbias, en la localidad santafesina de San Genaro, el cual se canalizó en la década del ´90. “Mi papá estaba en el grupo de productores que hizo la canalización desde El Trébol hacia San Genaro y que desemboca en una cañada; era una obra inicial para 60.000 hectáreas, pero por manejos políticos le agregaron otras 200.000 hectáreas más y no agrandaron el troncal, lo que hace que, cuando llueve arriba, tengamos un ‘río’ en la zona a las cinco horas”, explicó.
Incluso Durá resaltó que han tenido inundaciones en seco. Es decir, aun sin precipitaciones, se presentaba un caudal de agua tan grande que no se llegaba a desagotar a tiempo. “Estamos agobiados al extremo por la falta de obras hídricas y por los problemas de circulación. No te das una idea de los daños que nos han hecho las crecidas por obras que se hicieron mal y por caminos que no se mantienen. Es realmente frustrante producir en nuestra zona”, concluyó.
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]]>La entrada Vivir en un campo cercado por el agua: El duro relato de un matrimonio que trabaja en un establecimiento ganadero en Azul se publicó primero en Bichos de Campo.
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Marta Liliana Arsani y su esposo Carlos Alcides Ortiz viven y trabajan al cuidado de un campo ganadero dedicado a la cría en una zona rural de Azul. Como en muchas otras ocasiones, el acceso al establecimiento, literal, les quedó tapado por el agua.
El campo, que es alquilado por Francisco Barrera, tiene un camino de acceso desde la ruta que se hizo a base de huellas vehiculares. Con las precipitaciones de fines de marzo quedó completamente anegado y esas misma situación persiste llegada la primera semana de abril.
“Para ingresar al campo desde la ruta se deben recorrer 10 kilómetros muy difíciles y complejos. El tema es que el agua no baja como quisiéramos y hay mucho pajonal que provoca anegamientos, sumando a que no hay limpieza regular en desagües y canaletas”, se lamentó Arsani en diálogo con Bichos de Campo.
Desde el municipio de Azul aseguraron que se abrieron compuertas del Arroyo Azul y se limpiaron sumideros, pero la realidad a nivel rural es otra. “Ese camino de la escuela hasta la entrada al campo está descuidado hace meses y con suerte la maquina que nivela habrá pasado dos veces”, se quejó Arsani.
La propia Marta se subió junto a su esposo al tractor y mandó fotos y videos sobre el estado del camino. “Siempre hay que tratar de evitar desgracias pero encima que no tenemos señal de internet o de celular, ahora le sumamos que no tenemos tampoco caminos cuando llueve en la zona. Es como que se complica mucho vivir así. Nunca recibimos tanta agua como este primer trimestre del año”, declaró.
La situación que se vive no viene desde ahora, según Arsani, sino que es un tema de larga data. “Nosotros estamos hace nueve años y el camino al campo se hizo a base de huellas. Luego al municipio se le dio por hacer badenes pero con estas ultimas lluvias te puedo asegurar que si los atravesás con caballos el agua les llega a la panza y un poco más. A nuestro perro lo tapa directamente y hasta lo arrastra con la fuerza que tomó el curso de agua”, explicó.
La movilidad es lo que más complica a este matrimonio, debido a que tienen que recurrir a un sulky para salir al camino y llegar a la ruta en inmediaciones a la escuela número 4 de Azul, o sino deben trasladarse en tractor.
“Para que te des una idea la rueda chica del tractor nos queda toda tapada por el agua, que es agua que ingresa desde el partido de Rauch, pues del otro lado, en otros potreros, no se provoca la acumulación de agua que tenemos acá”, dimensionó.
“Yo pienso que si elevaran el camino y limpiaran las cunetas como se debe no deberíamos volver a tener este problema. Si tenés una camioneta buena pasás. ¿Pero si no tenés un vehículo así, como en nuestro caso? Estamos inundados incluso luego de las lluvias. El camino y la cuneta son una misma cosa para que te imagines, o sea que es lo mismo que no existiese cuneta”, describió Marta.
La mujer manifestó que si tuvieran maquinaria ellos mismos arreglarían el camino. “Por ahora veníamos manteniéndolos con pala como podíamos pero el problema es que cuando llegan estas lluvias torrenciales se complica todo. Hay además, mucho pajonal, mucha suciedad. Veremos qué solución nos dan, la verdad es que cansa mucho que cada año, desde hace nueve años pase siempre lo mismo”, remarcó.
“Acá cuando se rompen las alcantarillas o cunetas meten un poco de tosca y le echan tierra y al poco tiempo vuelven a romperse. Así no pueden arreglarse las cosas. No somos sólo nosotros los disconformes con el manejo municipal en zonas rurales”, aclaró Arsani.
La señora advirtió que puede haber canales clandestinos que complican el panorama, pero está convencida de que la solución pasa por el municipio de Azul. “Hay productores que incluso prefieren dejar sus campos bajo el agua y no hacerse cargo porque sostienen que no les dan los costos”, agregó.
“La verdad no ofende. Lo que pasa es que acá nadie se anima a hablar y entonces la cosa sólo queda entre vecinos, pero hay que enfrentar estas cuestiones; no hay obras viales y los caudales de agua bajan muy pero muy poco. Ya llevamos más de 10 días con esta situación”, sintetizó.

Por ahora el matrimonio se arregla recibiendo provisión de alimentos que le alcanza el inquilino del campo hasta la tranquera y da gracias que no le haya pasado nada al momento. “El inquilino del campo que nos contrata nos ayuda bastante. Mi hija me manda medicamentos desde la ciudad y me dio la dicha de hacerme abuela en febrero pasado”, relató.
“Lo que mas agradezco es que tengamos un servicio tan bueno de parte de los bomberos de Cacharí que siempre ayudan con todos los protocolos necesarios, pero me pregunto cómo pediré ayuda algún día que volvamos a tener estas lluvias y no tenga red celular”, concluyó.
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]]>La entrada Fernando Carretero, productor inundado de Urdampilleta: “No pido un transbordador espacial sino que limpien 500 metros de canal” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Hace 30 años que luchamos por limpieza de canales y electrificación rural”, declaró Carretero a Bichos de Campo.
Carretero manifestó que producir en Bolívar ya de por si es complejo, al formar ese partido parte de la Cuenca del Salado. “Es una producción complicada por tener suelos encharcables cuando cae mucha agua de precipitación. De modo que los problemas de anegamiento son frecuentes, aunque tengamos suelos buenos. La realidad de Urdampilleta es que cada dos años nos inundamos”, describió.
El productor afirmó que “hace más de 70 años que nos inundamos. Como productores agropecuarios tuvimos un aumento de entre el 15% y el 70% de la tasa vial y del Inmobiliario. Por nuestro campo puntual pasa un canal que hace 70 años que no tiene mantenimiento, y por eso toda el agua de lluvia se acumula, y ahora en invierno los días son más cortos y le cuesta más salir al agua”.
Escuchá la entrevista completa realizada a Fernando Carretero:
Para dimensionar el problema originado en la falta de obras hídricas que enfrentan en Urdampilleta, Carretero graficó: “Hicimos miles de reclamos con los vecinos y todo sigue igual. Hoy mi abuelo tiene 84 años, y la última vez que se limpió el canal que pasa por nuestro campo mi abuelo tenía 6”.
Describió el agrónomo que “conozco zonas mucho más bajas que la de Bolívar y con buenas obras de infraestructura, esos campos se vuelven más productivos. Entonces el problema está más que claro”.
El productor confesó que en este momento “estamos cosechando adentro del barro y a consecuencia de esto se nos rompió el diferencial. Por eso, todo se hace cuesta arriba y más complicado con el agua. Tratamos de terminar con la soja y de continuar con el maíz”.
Carretero declaró que manejan 1500 hectáreas entre campo propio y alquilado. “De 700 hectáreas que son propias, unas 200 hectáreas quedan bajo el agua que no se va en todo el invierno. La verdad es que esta situación te frustra”, se lamentó.
“Mi reclamo no es político. Nuestra idea es seguir pagando impuestos para la limpieza del canal, si la hicieran. Pero eso no pasa. En 2019, el presupuesto del partido de Bolívar en todo lo que es Hidráulica fue 0. No se hizo absolutamente nada, y el dinero está, pero no están los medios para hacer las obras”, concluyó. Fuentes de ese municipio consultadas por Bichos de Campo aclararon que la responsabilidad sobre esas obras corresponde a la dirección provincial de Hidráulica, cuyos funcionarios han prometido una visita a la zona que todavía no se concretó.
En un video que compartió en las redes sociales, Carretero manifestó: “Acá teníamos 160 vaquillonas entoradas listas para parir, y tuvimos que salir corriendo con ellas. A no ser que consiguiéramos una lanchita para cada ternero que fuera naciendo y un barco para las vacas, era imposible sostenerlas acá”.
“Este es el abandono que tenemos en Bolívar, esto es la falta de canales reflejada en 120 hectáreas. Yo no miento cuando digo que hay agua. Es infernal el agua que hay, y no se va. Lo que hace falta es algo tan simple como unas alcantarillas y un canal. No pido un transbordador espacial, pido que limpien 500 metros de canal. En esto pagamos vial e inmobiliario y las soluciones no existen”, imploró el productor.
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]]>La entrada Alarma por fuertes lluvias en el sudoeste chaqueño. Testimonios de productores se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Según los registros oficiales, en Gancedo cayeron 350 milímetros de agua en 4 horas, en Hermoso Campo 300 mm, en Chorotis 250 mm, y en Santa Silvina, Pinedo y Villa Ángela 250 mm (en cada localidad). El Servicio Meteorológico pronostica una mejoría temporaria para este sábado”, comunicó el gobierno de Chaco.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió un informe en el que alerta por tormentas fuertes que podrían prolongarse hasta el martes 18 de febrero en el Centro y sur de Chaco, Centro y sur de Corrientes, Norte de Santa Fe, Centro y este de Santiago del Estero. “Algunas pueden ser localmente fuertes y estar acompañadas de fuerte actividad eléctrica, abundante caída de agua en cortos periodos, ráfagas y ocasional caída de granizo”, comunicó el SMN.
“Los montos de precipitación total acumulada podrán ubicarse entre 20 y 100 mm en el transcurso del viernes 14. Los valores mayores se esperan especialmente sobre el centro y sur de Chaco y el este de Santiago del Estero, en donde puntualmente podrán superarse los valores mencionados anteriormente”, agregó el SMN.
Testimonios de productores

El productor Rubén Rach de Charata, al sudoeste de Chaco, comentó a Bichos de Campo que “la lluvia fue importante. En la zona urbana cercana a Charata cayeron unos 120 milímetros, pero en la zona rural fue más abundante, de 260 milímetros, y hacia Gancedo el panorama es más complicado, con 360 milímetros caídos. Y la complicación viene porque venimos de un 2019 con excesos hídricos, en donde superamos ampliamiente los milimetrajes históricos en la zona”.
“Hasta ayer teníamos muy bien implantados los cultivos de soja, maíz y algo de algodón, el cual ya venía perjudicado por picudo. Y aunque es temprano para hacer una evaluación de daño, la situación de momento es complicada. Estos milímetros caídos nos perjudican, por eso espero que no se den más lluvias como estima el SMN, porque se agravaría la situación”, agregó Rach.
El productor destacó que debido a este panorama, y ante la posible pérdida en plena campaña de cultivos, “es bueno intentar sobrellevar la situación con alguna reserva de campaña anterior, pero si ya se repite como ahora, el hecho de tener dos campañas seguidas con problemas de agua, se complica más el panorama. Esperemos que el clima y Dios se apiaden de nosotros”.

Walter Islas, ingeniero agrónomo y asesor de empresas agropecuarias en el límite entre Chaco y Santiago del Estero, vive en Gancedo, en donde ocurrió el temporal, dijo que “desde octubre al momento llevábamos entre 500 y 550 milímetros caídos, pero las últimas lluvias complicaron el panorama. En un campo llovieron 400 milímetros, y ahora el mismo se encuentra drenando, pasando el agua en plena ruta, y la complicación es que el drenaje de esa agua caída en los campos del norte de Gancedo, donde yo asesoro, alimentan la cuenca del Palmar, y van a terminar provocando anegamientos en la zona”.
Entre las localidades inundadas según Islas, al momento, figuran Gancedo, Pinedo, Hermoso Campo, Charata y Corzuela. “Estas zonas ya venían con problemas de anegamiento. En el corto plazo, hay muchos caminos rurales y rutas complicadas, y a nivel productivo, la soja, que ya estaba en período reproductivo avanzado, entre R3 y R5, ya presenta problemas de anegamientos en muchos lotes, y hay lotes de maíz de primavera que estaban siendo cosechados o a punto de ser trillados, y ahora se complica también su situación. Y también se estaban cosechando algunos lotes de sorgo. Un productor de Pinedo por ejemplo, me comentó que tiene unas 400 hectáreas de sorgo que estaban para ser cosechadas y ahora no podrá hacerlo”.

Ernesto Luis Iván, productor de La Tigra, al sur de Sáenz Peña, Chaco, comentó que “los pronósticos no son alentadores. Por razones de seguridad se efectuó el corte total de la ruta nacional 89 que une a Chaco con Santiago del Estero, y se destaca por atravesar zonas altamente productivas. En este momento, hay 40 centímetros de agua sobre la calzada”.
Iván remarcó que “el agua se desplaza hacia el sur por arriba de la cinta asfáltica. Llama la atención que, mientras esto sucede en el sudoeste, la zona centro norte de la provincia sigue con un déficit de agua importante y al momento no se registran precipitaciones”.
Recientemente, las provincias de Santa Fe, Chaco y Santiago del Estero acordaron un Plan Hídrico, con el objetivo de solucionar los problemas recurrentes de los bajos submeridionales, como inundaciones, sequías y anegamientos, promover un manejo coordinado y racional de los recursos hídricos, con obras de infraestructura que lleven soluciones a las tres provincias. El Plan lleva la firma de los tres gobernadores de las provincias involucradas: Omar Perotti, Jorge Capitanich y Gerardo Zamora.
Durante 2019, en la provincia de Chaco habían llovido entre 1600 y 2000 milímetros, lo que es una cifra muy alta si se piensa que la media anual histórica para la zona estaba entre 770 y 800 milímetros.
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]]>La entrada Otro documental que demoniza el "agronegocio" se produjo con ayuda oficial y se estrenará en un cine público se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En la crónica de Télam que anticipa el estreno en el Gaumont se cuenta que el filme sigue de cerca al fotógrafo Matías Sarlo en medio de un campo de soja de la Pampa Húmeda, en un registro que aparece como “un modo de indagar sobre productos que comemos y no son alimentos”, según señaló el propio director.
Fidalgo contó que gracias a esta producción logró “empezar a conocer el laburo de un montón de gente, a establecer otro tipo de contacto con la naturaleza, y a indagar sobre el tema de los alimentos que comemos”.
“Muchas productos que ponemos sobre la mesa no son alimentos, la soja no es un alimento apto para consumo humano, es un insumo para engorde de animales”, señaló.
Mirá un resumen de “Fotosíntesis”;
En esta película, el director acompaña y captura el trabajo de Sarlo, fotógrafo free lance oriundo de Rafael Obligado, provincia de Buenos Aires, que en este proyecto tiene como meta retratar en un período de 10 años como desparece una cultura del trabajo en el campo, arrasando con los trabajos y los pueblos. Fidalgo y Sarlo hicieron juntos 50 viajes por la Pampa Húmeda (llegando a Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y el norte de Buenos Aires).
“Yo soy de Rosario, una ciudad rodeada de campos, pero cuando hablamos del campo no sabemos de qué estamos hablando”, reconoció el director, que de todos modos consideró: “Hacer esta película fue como tomar un poco de conciencia de qué es lo que nos rodea, me abrió un camino para hacer mis propias búsquedas, siempre me interesó la ecología pero era como algo abstracto”.
La idea de Sarlo que luego se retrata en el documental era hacer un registro en un período de 10 años sobre las mutaciones y cambios de costumbres y pérdidas culturales del mundo rural a partir de la sojización o intensificación del modelo extractivista, con la aplicación de los llamados paquetes agrotecnológicos. El fotógrafo organiza series temáticas de 10 fotografías y las clasifica: remates rurales, chacras abandonadas, prácticas rurales que persisten, historias de vida.
“El documental muestra un poco lo que pasa después del agronegocio, la desintegración de los pueblos. Hay mucha soledad en esos pueblos en los que la economía es lo que los mueve hasta que no empecemos a salir de este encierro del agronegocio”, expresó el cineasta. “El diagnóstico ya lo tenemos, hay personas que se fueron a vivir al campo y se encontraron con que los fumigan con agrotóxicos a 100 metros, y hay enfermedades, problemas, cáncer”, describió.
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]]>La entrada El productor chaqueño que sembró soja dos veces este año. Y dos veces la perdió… se publicó primero en Bichos de Campo.
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“En el sudoeste de la provincia perdimos todo; tanto girasol como algodón y aún no sabemos lo que quedará de maíz. Encima, seguimos sin poder transitar por caminos vecinales”, se lamentó en Bichos de Campo Ernesto Iván, productor del municipio La Tigra, ubicado en el departamento O’Higgins.
Escuchá el reportaje completo a Ernesto Iván:
Iván destacó que “si bien soy algodonero de muchos años, acá tratamos de diversificar los cultivos. Y si bien nos consideran zona marginal, tenemos el privilegio de poder hacer una variedad de cultivos extensivos que en otros lugares no se puede hacer. De cualquier modo, el algodón es el cultivo que mejor enfrenta las adversidades climáticas en Chaco”.
Ver: En el Chaco dan por perdidas medio millón de hectáreas agrícolas, un tercio del total

Iván remarcó que el saldo de esta campaña no deja recursos para afrontar pagos pendientes. “Yo también sembré soja en diciembre, que es la fecha óptima para esta zona, y con los 400 milímetros acumulados en la primera quincena de enero, perdimos la siembra al 100%. Volvimos a sembrar a inicios de febrero, luego de varios días soleados, e incluso hicimos dos tratamientos de fungicida foliar de primera marca, porque daban buenas perspectivas, pero otros 400 milímetros caídos en abril, nos agudizó los problemas y terminó con la soja días previos a su cosecha”, relató.
En cuanto al algodón, Iván describió que “estamos reiniciando la cosecha en zonas no inundadas, y con una calidad inferior a la esperada”. Y en referencia al maíz, el productor dijo que “ahí quizás sí tengamos rendimientos aceptables, con porcentajes de humedad recomendados”.
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]]>La entrada Llega algo de plata para los productores inundados del Chaco se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>A través del Fondo Nacional para la Mitigación de Emergencias y Desastres Agropecuarios (Foneda), que desde 2009 dispone de un presupuesto de 500 millones de pesos para atender este tipo de emergencias, un monto que no se actualiza desde entonces, el jueves se pagaron 43,9 millones de pesos a la Provincia del Chaco, que se suman a los 43.2 millones entregados el viernes pasado.
En un comunicado, el secretario de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, sostuvo que con esta entrega “estamos cumpliendo lo prometido en mayo de este año; vamos a continuar trabajando para colaborar y seguir brindando soluciones a los productores”.
Los montos enviados equivale al 87% de los 100 millones de pesos comprometidos en el convenio. Además, Agroindustria informó que los productores afectados recibirán 38.982.871,39 pesos como aporte provincial. Son sufras insignificantes frente a las pérdidas que han estimado las propias autoridades del Chaco, que hablaron de 25 mil millones de pesos.
Con estos fondos se busca asistir económicamente a los productores de hasta 500 hectáreas sembradas, que cuenten con certificado de emergencia agropecuaria, para la compra de los insumos de la próxima campaña 2019/2020 y recomponer sus unidades productivas, estableciendo un monto máximo de 179.360 pesos por productor.
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]]>La entrada Pablo Orsolini, tras la inundación en el Chaco: “El agua que se retira deja los campos con pasto podrido” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El productor describió que “las pérdidas en soja llegan al 80% en Chaco, mientras que el 20% restante sembrado en la zona del noroeste de la provincia y en partes de Santiago del Estero, tuvo, por suerte, menor porcentaje de lluvias, lo que les permitió cosecharla. En la parte ganadera lo pasamos peor, porque el agua que se retira deja los campos con pasto podrido y encima se nos viene el invierno, lo que no nos dará rebrote hasta la primavera”.
Escuchá el reportaje completo a Pablo Orsolini:
La semana pasada, el gobernador Domingo Peppo estimó las pérdidas para el sector en 25.000 millones de pesos. Pero Orsolini dijo: “Creo que se queda corto el gobernador porque son mucho mayores las pérdidas”.
Hacia fines de mayo, ante este fenómeno de intensas lluvias, se declaró el estado de Emergencia Agropecuaria en la provincia. Orsolini, como la inmensa mayoría de los productores, indicó que este mecanismo es absolutamente ineficaz frente a la situación. “Algunos pudimos trasladar nuestros animales, pero muchos tuvieron que vender lo poco que tenían para afrontar los gastos. También hay muchos que directamente perdieron todo. A ellos, que perdieron sus animales y que no son sujetos de crédito, ¿de qué pueden servirles los subsidios del gobierno provincial de 100 mil pesos cada uno? Apenas les alcanzará para comer, pero no para mucho más”.
Ver: Por la inundación, los Orsolini tuvieron que alojar 300 vacas preñadas en el patio de su casa
“Hay un compromiso de 100 millones de pesos del gobierno nacional, y otros 100 millones de pesos del gobierno provincial. Eso sería en concepto de Asistencia No Reintegrable (ANR). Y luego están las líneas de créditos de los dos bancos que más operan en la provincia, que son el Banco Nación y el Banco del Chaco. En cuanto al Banco Nación, ya sabemos lo burocrático que es en su procedimiento de otorgamiento, por eso no tengo muchas esperanzas con esa entidad. Si no tenés al día tu jubilación, por ejemplo, ya no podés acceder al crédito”.
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