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La entrada A Toda Sinceridad: La cadena triguera argentina blanqueó que está funcionando en el marco de un régimen de “responsabilidad social” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Hoy el evento “A Todo Trigo 2021”, organizado en forma virtual por la Federación de Acopiadores, se transformó en una auténtica vidriera del estado de situación del mercado argentino de trigo, el cual, si bien está virtualmente intervenido, tal fenómeno nunca había sido hasta ahora reconocido públicamente por los actores del sector privado, quienes, en el marco de una “mesa del trigo”, administran de común acuerdo la oferta disponible para diferentes usos con el propósito de evitar la cuotificación o el cierre directo de exportaciones por parte del Estado argentino.
Javier Buján, presidente de la Cámara Aribitral de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, indicó que “si bien lo mejor es el mercado libre”, el mercado argentino actualmente se rige en el marco de una “autorregulación” consensuada entre todos los participantes de la cadena triguera. “Nunca sabemos cómo puede llegar a intervenir un gobierno en un determinado momento; hoy se alcanzó un nivel de diálogo importante y tenemos que seguir avanzando en ese camino”, afirmó.
“No tenemos que tener miedo de que cruja la cadena, pero sí es importante que no se rompa; el tema es llegar a un punto en el cual podemos llevar adelante el comercio con el menor daño colateral posible”, graficó Buján, para luego añadir que, con la intervención instrumentada por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, además de una implosión productiva, la calidad del cereal disminuyó tanto que hubo que habilitar un cupo de “trigo baja proteína” para malvenderlo como recurso forrajero.
Diego Cifarelli, presidente de la Federación de la Industria Molinera, apuntó que “se evolucionó mucho en la cadena; no tengo dudas de que se ha encontrado un espacio de madurez enorme” en referencia a la “mesa del trigo” conformada a comienzos del presente año.
El representante del sector molinero recordó que “el gobierno nos dijo o arreglan entre ustedes o no tengo otra opción que intervenir” y que, ante esa disyuntiva, se “creó un espacio de diálogo entre los diferentes eslabones de la cadena” en el cual, por ejemplo, se acordó que la exportación se retiraría del mercado cuando terminase de comprar el saldo exportable determinado por el Ministerio de Agricultura.
Cifarelli indicó que, luego de presentar evidencias de que la harina tiene una incidencia ínfima en la estructura final de costos de los panificados, las autoridades gubernamentales finalmente aceptaron liberar los precios de las bolsas de harina destinadas a la industria alimentaria, aunque el sector sigue subsidiando con sus propios recursos el paquete de harina destinado a consumo familiar. Para poder compensar ese quebranto, dijo que es necesario que se habilite la posibilidad de “exportar hasta el último gramo de harina que se pueda”.
Gustavo Idígoras, presidente del Centro de Exportadores de Cereales, señaló que prefería no hablar de autorregulación, sino de “responsabilidad social en función de la situación que está atravesando la Argentina”. Y recordó que Fernando Rivara, el presidente del Federación de Acopiadores, fue el primero que mencionó ese concepto durante la primera reunión de la “mesa del trigo”.
“Lo que hemos asumido es una responsabilidad enorme para ser coherentes con la cadena de valor que queremos, pero insertada en la realidad argentina”, aseguró Idígoras, para posteriormente mencionar que eso representa un gran esfuerzo en la actual coyuntura, dado que las limitaciones de exportación autoimpuestas se presentan en un momento de altísima demanda internacional de cereales. “Los exportadores vamos a ser consecuentes si hay un consenso en la cadena de valor”, afirmó.
Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales (CRA), señaló que, si bien el productor tiene claras intenciones de invertir este año en el cultivo de trigo para aprovechar los elevados precios internacionales y la humedad disponible en el perfil del suelo de buena parte de las regiones agrícolas, no deja de tener dudas frente a las recurrentes amenazas intervencionistas que provienen desde el Ministerio de Desarrollo Productivo.
“El productor no pretende ganancias extraordinarias: quiere previsibilidad porque la rentabilidad se obtiene a partir de la continuidad de las reglas de juego”, aseguró Chemes.
En ese sentido, el subsecretario de Mercados Agropecuarios de la Nación, Javier Preciado Patiño, dijo que “el compromiso del Ministerio de Agricultura es dar previsibilidad, mantener las reglas de juego y generar riqueza para todos los argentinos”.
Por su parte, Miguel Cané, presidente de Argentrigo, sostuvo que, en la actual coyuntura, no tiene sentido generar conflictos entre los diferentes eslabones de la cadena triguera porque es necesario “ser adultos y saber dialogar con nuestros pares para construir con ellos, porque son nuestros socios estratégicos y no nuestros enemigos”.
Por último, Ernesto Crinigan, presidente del Centro de Corredores y Agentes de la Bolsa de Cereales, aseguró que es necesario “evitar por cualquier medio volver al modelo (de intervención oficial)” porque “quedó demostrado que no funciona, mientras que en los últimos años tenemos incrementos de área y de producción”.
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]]>La entrada Javier Buján: “Yo no soy de los que cree que la cosecha traerá una lluvia de ofertas” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“La soja se perdió el tren de precios y está 60 dólares abajo del año pasado. Y no se descartan nuevas bajas de valores. No es muy loco hablar de una soja al regreso de los 225 dólares la tonelada”, dijo a Bichos de Campo el corredor y analista Javier Buján.
Escuchá lo que decía Javier Buján:
Al respecto de las nuevas bajas que se pueden esperar en soja, el presidente de la corredora Kimei Cereales, advirtió que “para el volumen que tenemos este año, hay poco comercializado. Eso ejercerá alguna presión”. Luego se sumó al debate entre quienes prevén que el productor se sentará sobre la soja y no venderá (lo que demorará las liquidaciones del sector exportador) y quienes prevén que le será muy difícil retener sus granos, por falta de capital.
“Yo no soy de los que cree que la cosecha en general traerá lluvia de ofertas. El campo no es ajeno a lo que le pasa al país, con las tasas altas y a que tenemos un dólar que parece un electrocardiograma. Y más considerando el panorama político, lo que más allá de que disparará ventas, no creo que haya una oferta que nos tape”, analizó Buján, quien se desempeña además como presidente de la Cámara Arbitral de la Bolsa de Cereales.
Buján apuntó que “esta lluvia de ofertas está sucediendo inicialmente más con el maíz que con la soja. Pero también digamos que el volumen compensa la perdida de precio. Los productos top en el panel de negociación hoy son el maíz y el girasol. Lo que los viene salvando es el rinde promedio, el margen bruto”.
En referencia al trigo, el analista explicó que “es competitivo a nivel mundial, de eso no hay dudas, pero recordemos que somos los proveedores más alejados. Eso hace que tengamos un trigo disponible a 25 o 30 dolares menos de lo que costaba hace 60 días”.
Buján recordó que “lo inusual de este cereal es que subió su valor mientras se cosechaba. Tuvimos un trigo de 230 a 200 dólares la tonelada hace apenas 45/60 días, y hoy hablamos de trigo a 175/180 dólares la tonelada. Desapareció Brasil por ahora del mercado, aunque creemos que será un gran comprador hacia mediados de abril, lo que traerá un rebote seguramente. En el mientras tanto, si salís de Brasil, tenés que salir a pelear con el trigo del Mar Negro, lo que es complejo más allá de que tengamos un trigo de calidad”.
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]]>La entrada El trigo pinta muy lindo pese a las heladas y las retenciones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>De todos modos, el volumen de trigo a cosechar es realmente importante. Según las estimaciones de la Secretaría de Agroindustria, la cosecha sumaría 19,4 millones, apenas por debajo del volumen logrado en el ciclo 2017/18, cuando se llegó a 19,7 millones de toneladas.
Si se cumple ese pronóstico, la producción del cereal habría aumentado 63% respecto de lo cosechado hace tres años, cuando la siembra se hizo bajo las condiciones que impuso la política kirchnerista que limitaban el acceso a los mercados internacionales y en consecuencia desalentaba la competencia por el grano entre la exportación y la molinería en el mercado local.
Ver ¿Efecto de las retenciones?: Caen 30% las exportaciones de harina de trigo
Este año, además, se dieron otros factores que ayudaron a los productores locales y que impulsaron los valores. En el cierre de la semana pasada, la posición enero del Matba (mercado de futuros) cotizaba en 208 dólares por tonelada, lo que significa 46 dólares o casi 30% más que en igual fecha del año pasado. La diferencia es levemente mayor en las posiciones post cosecha.
Pero hay que tener en cuenta que a partir de septiembre pasado volvieron las retenciones para el trigo y otros granos, lo que significa que el productor debería estar percibiendo 20 dólares más. Si el Estado no hubiera vuelto a dar el manotazo, la brecha con el precio de diciembre del año pasado hubiera superado los 60 dólares.
Para los analistas hay varias cuestiones que sostienen los precios del trigo. El corredor Javier Buján explicó que este fue un año particular en el cual se combinaron varias cuestiones. En primer lugar destacó que falló la producción en diferentes países europeos. En segundo término, Rusia estableció el mes pasado impuestos internos al cereal, lo que redujo su competitividad exportadora y la oferta global en un mercado necesitado de abastecimiento.
“Finalmente hay que señalar que este año el productor vendió en forma anticipada cerca de 7 millones de toneladas. Ahora lo que hace es entregar, sin tanta necesidad de venta en forma disponible”, apuntó el corredor. Esto no deprime los precios, como usualmente ocurre en los momentos de cosecha.
Buján consideró que la cotización del trigo en niveles superiores a los 200 dólares por tonelada hace competitivo el trigo argentino en el mundo y recomendó a los productores que utilicen las herramientas disponibles para asegurar la rentabilidad del cultivo.
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]]>La entrada Javier Buján: “Pese a Bolsonaro, el trigo a Brasil seguirá entrando” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Buján despejó dudas ante el cambio de gobierno en el vecino país y los temores de los exportadores locales de trigo. “Pese a (Jair) Bolsonaro o al TEC (Tarifa Externa Común del Mercosur, sobre las cuales hay muchos rumores), Brasil va a seguir comprando nuestro trigo porque es el más barato del mundo para ellos, si lo comparás con Estados Unidos o Rusia, los otros mercados competidores. La demanda va a estar activa”, señaló.
Aquí la entrevista completa con Javier Buján:
Para el analista, tampoco influirá tanto la calidad en la demanda de los molinos del vecino país. “Entre un trigo ruso con 14% de proteína y uno argentino con 11%, ellos se quedan con el nuestro. Porque además de que la proteína no sea todo lo que define la calidad panadera, los molinos brasileros están acostumbrados a nuestro trigo y prefieren la homogeneidad en la oferta”, detalló Buján a Bichos de Campo.

En cuanto a la importancia que tendrá el vecino país para la exportación del trigo argentino, pronostica que de las 7,5 millones de toneladas que importa Brasil, entre 5 a 6 serán de acá. “Creo que vamos a andar por ahí, no menos”, dijo Buján.
¿Y para otros destinos cuánto quedaría?, le preguntó Bichos de Campo. Si tomamos 5 millones de toneladas para el mercado interno -este año se consumieron 4,8 millones- y una oferta total de 20 (teniendo en cuenta que algo de tgrigo quedó guardado), hay que contar que quedan unos 8 a 9 millones para otros destinos además de Brasil, según calculó Buján.
Sobre la situación de los trigales argentinos, hubo heladas que marcaron a la baja algunos rindes. Pero el especialista contó que en general ve una buena producción. “No llegaramos a las 20 millones de toneladas previstas hace un tiempo, pero estaremos en 19 millones”, señaló.
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]]>La entrada Javier Buján: El informe del USDA y los precios de la soja se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En diálogo con Bichos de Campo, Javier Buján, analista de granos y presidente de la Cámara Arbitral de Buenos Aires, dijo que “si bien bajó el stock inicial de la campaña venidera, fue inesperada la mayor producción esperada en soja por el USDA, lo que hizo que en Argentina también se copiara la tendencia y cayeran muy fuertes los precios de la soja disponible y de la nueva”.
Escuchá la entrevista completa con Javier Buján:
La lectura de este analista es que “la recuperación del mercado mundial no significó otra cosa que un reacomodamiento de precios de la soja en virtud de lo sucedido este año en Argentina”. Es decir atribuyó la suba de los últimos meses a la sequía que recortó 30% de la producción. “No fue producto del poroto o de la guerra comercial Estados Unidos versus. China, ya que mientras eso hizo que perdiera precio a nivel mundial, en Argentina lo ganamos”.
Buján aseguró que “si bien se vendió más que el año pasado debido a que la producción de soja fue de 36 a 37 millones de toneladas, aún queda un caudal importante por vender”. A esto hay que sumarle “las importaciones, cuyo número está estimado en 4 a 5 millones de toneladas y cuyo impacto es más psicológico que real. Era imposible no importar, porque de lo contrario estaríamos con fábricas cerradas y suspensiones en el área del Up River”.
Ver: Javier Buján: “Está errado quien piense que la suba de los granos compensa las pérdidas por sequía”
En referencia a las coberturas que le conviene hacer al productor, el analista aclaró que “cubrirse no es vender, sino tomar pisos que sean rentables, pero no necesariamente vender. Hay dos tipos de coberturas, una es el PUT, que te asegura un piso, y otra es el CALL, que te asegura el acompañamiento de la suba. Cuando uno habla de cubrir, habla de cubrir precio, lo que no significa vender y quedar expuesto a lo que pase. Si vendés, podés tomar una cobertura de un CALL, y si el mercado se da vuelta para arriba, recuperás gran parte de lo que dejaste en el camino al vender el forward”.
Nos dio un ejemplo concreto con el trigo para mostrar la necesidad de tomar coberturas para evitar riesgos: “Si el productor vendía en enero de este año a 170 dólares, y gastaba 1 dólar, quedándole 169 dólares y comprando un CALL de julio, sobre junio- julio lo vendía y recuperaba 40 a 50 dólares, dependiendo de la opción que hubiera tomado. Si bien no alcanzaba los 240 o 250 dólares a los que había llegado el mercado, los 170 dólares los transformaba en no menos de 220 dólares”, explicó Buján.
La entrada Javier Buján: El informe del USDA y los precios de la soja se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El Hot Sale del agro: Se esperan fuertes descuentos por la baja calidad de la soja se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En medio de una devaluación importante, muchos de los argentinos que disfrutan de sus pequeñas timbas cotidianas quizás aprovechen alguna oferta descolocada en el marco del “Hot Sale”. Los productos y viajes por el mundo fueron ofrecidos a precios locos en pesos, que además ahora se cubren con una menor cantidad de dólares que antes.
El “Hot Sale” también llegará hasta el sector agrícola, pero de modo completamente diferente. Los “fuertes descuentos” que se esperan perjudicarán claramente al productor en vez de beneficiarlo. ¿Cuándo? ¿Cómo? Cuando el tipo finalmente, después de dos semanas de intensas lluvias, pueda ingresar con la cosechadora a su lote de soja, levante lo poco que le había dejado la sequía y envíe esa mercadería a alguno de las fábricas aceiteras, que son las que absorben la mayor parte de la cosecha local del poroto (este año, casi toda), para transformarla en harina y aceite.
Esto está sucediendo ahora mismo, está comenzando a suceder. Ha sido tanta la humedad que recibieron los cultivos en las últimas semanas (en algunas zonas cayeron hasta 500 milímetros en menos de quince días), que lo que levantan la cosechadora es en muchos casos casi como un masacote. Es decir, un bodoque húmedo compuesto por granos podridos, brotados, verdes y acaso alguno que haya quedado seco y sano.
Hay muchos testimonios como éste dando vueltas en las redes sociales, que grafican bien la situación:
Para que se entienda lo que pasa con la soja. Primero se perdió 30 por ciento por la falta de lluvias. Después llovió todo de golpe. Y ahora en la cosecha pasa esto: pic.twitter.com/lpogICXjRx
— Matías Longoni (@matiaslongoni) May 13, 2018
Extraoficialmente se estima que el exceso de humedad afectó con mayor severidad cerca de 3 millones de hectáreas sembradas con soja. En esos casos, a la falta de desarrollo adecuado de los cultivos durante el verano (cuando se forman los granos) provocado por la falta de lluvias, se sumarán ahora graves daños en la calidad de la producción por el exceso de agua y el retraso en la cosecha. ¿Cuánto daño? Imposible saberlo con precisión por ahora. Pero los analistas consultados coinciden en que será “mucho daño”.
Para empezar, se sabe que están apareciendo con mucha frecuencia lotes con hasta 50% de grano dañado.
Un primer indicio de lo mal que viene la mano lo dio la Bolsa de Comercio de Rosario. “Un informe de calidad sobre 119.000 toneladas de soja analizadas por la Cámara Arbitral de Rosario reportó que el 42,5% superó el límite de tolerancia de granos verdes del 10%. En promedio, la incidencia de granos verdes es la mayor desde la campaña 2010/11”, señaló.
Es decir, que casi la mitad de la cosecha de soja no cumple con el 10% de tolerancia de presencia de granos verdes, y entonces ya es pasible de algún descuento en el precio pagado al productor por el comprador.
Soja cosechada en Rufino, Factor 19, es decir te pagan el 19% del valor de mercado, Lilita hablame de vender esto a gran escala, quien te compra y te recibe esto? Hay 3 Mill de has en estas condiciones. 37 años laburandoen el campo nunca ví esto. pic.twitter.com/tVAmhcH007
— Guille Goñi Torello (@goni_guille) May 13, 2018
De todos modos, el reglamento que establece las normas de calidad para la comercialización de soja penaliza muchos otros factores, como la presencia de granos negros, granos partidos o dañados, materias extrañas, tierra, etcétera. Incluso se prevé un arbitraje adicional para los camiones de soja que lleguen a puerto en condición “revolcado en tierra”, “olores comercialmente objetables” y “granos amohosados”. Todo, todo se castiga en el precio.
Por ejemplo, a partir de detectar un 5% de porotos “dañados” en una carga, se aplica 1% de descuento por casa 1% de daño.
Los descuentos se van acumulando de tal manera que en algunos casos al productor le convendría directamente no cosechar. Pero es una verdadera trampa, porque la calidad de su mercadería no la conoce hasta los primeros análisis que se realizan en el acopio.
“Si bien hay que esperar unos días para que entre más volumen, está llegando soja con grano dañado del 10 al 84%. Es una catástrofe”, señaló el titular de la Federación de Acopiadores, Fernando Rivara, en declaraciones al diario La Nación. El directivo también dijo que ante la reanudación de la cosecha se está recibiendo grano con una humedad de entre 18 a 21%, cuando lo aceptado es un 13,5%.
Cosechando nuevamente soja.
Mucha perdida por calidad. pic.twitter.com/I01kYFh9R0— Nicolas Fernandez Ll (@NFLLcampo) May 14, 2018
Necesitadas de mercadería para moler este año (hay que recordar que la cosecha local se desinfló por culpa de la sequía de 56 millones de toneladas a solo 37 millones, y entonces creció significativamente la capacidad ociosa de la industria), la mayor parte de las fábricas ha reaccionado bien en primera instancia, ya que ampliaron los límites de tolerancia antes del “rechazo” directo de los camiones que están llegando al puerto. Por ejemplo, en grano verde, muchas aceiteras ya aceptan hasta un 25%.
Javier Buján, presidente de la Cámara Arbitral de Cereales de Buenos Aires, dice que ya están en alerta porque si bien muchas empresas aceptan tomar la carga, no siempre los análisis que se realizan son justos para con el productor. Y podrían cometerse muchos abusos.
“Hemos visto casos donde el resultado a la descarga daba un porcentaje y el resultado en Cámara era sensiblemente inferior”, advirtió. En esa entidad, que debería tener la última palabra en casos de conflictos entre las partes, están preparando un plan de contingencia para hacer análisis rápidos sobre el “dañado” de los granos.
Por su parte, los acopiadores avisaron que pedirán una reunión con Ciara-Cec, que agrupa a los industriales, para pactar condiciones excepcionales ante esta nueva emergencia. Y no son pocos los que piensan que debería tomar la batuta ante esta situación el Ministerio de Agroindustria.
MIRÁ CÓMO LA LLUVIA ARRUINÓ ESTA SOJA
Las últimas lluvias afectaron gravemente los cultivos de soja y complicaron aún más la campaña que venía golpeada por la sequía. Desde la #SRA nos solidarizamos con los productores y sus familias que ven afectadas sus tareas productivas. pic.twitter.com/0gb2OhHlW3— Sociedad Rural (@SociedadRural) May 13, 2018
Cierto es que la menor calidad de la cosecha de soja también perjudica a la industria procesadora, que debe partir de esa materia prima para obtener pellets o aceite de soja de calidad comercial. Pero la peor parte claramente le corresponde al productor.
El propio Buján realizó una cuenta sencilla para explicar la situación. Si los descuentos promedios por calidad van del 5 al 10%, en realidad los productores estaría entregando las 37 millones de toneladas que pudieron cosechar luego de la sequía, pero estarán cobrando solo entre 35,15 millones y 33.3 millones de toneladas. Bastante menos.
Lo que se dice un “Hot Sale” completísimo, un combo perfecto como para terminar de liquidar lo poco que quedaba en stock.
La entrada El Hot Sale del agro: Se esperan fuertes descuentos por la baja calidad de la soja se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Javier Buján: “Está errado quien piense que la suba de los granos compensa las pérdidas por sequía” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En charla con Bichos de Campo, el analista del mercado de granos y presidente de la Cámara Arbitral de la Bolsa de Cereales advirtió además que “hay que ver cómo queda parado el productor ante este escenario de sequía, para enfrentar la próxima campaña ¿Créditos como solución? ¿Para qué? Creo que deben darse otras medidas que brinden un mejor resultado. Difiriendo un impuesto al productor, no le cambiás nada”, explicó.
Para Buján, “ojalá lleguemos a 42/43 millones de toneladas en soja, pero creo que las (estimaciones de las) Bolsas de Cereales están arriba de los niveles que finalmente tengamos”.
En ese sentido, explicó que “se trata de una seca muy heterogénea que complicará también al consumo interno, cuyo volumen en Argentina es enorme. La seca golpea duro por retracción de oferta, tanto en maíz como en soja. Y pese a los altos valores a los que cotizan ambos cultivos en el mercado, no se vende porque no se sabe cuánto se va a cosechar”, añadió Buján.
Escuchá el reportaje completo a Javier Buján:
Para Buján, la mayor parte de los productores tienen parte de sus granos comprometidos. “Se vendió maíz y soja forward, y hay canjes hechos para devolver en las cosechas, y hasta arrendamientos”.
“Teniendo en cuenta que un maíz a marzo se cotizó a 180 dólares la tonelada en Rosario, y una soja se ofreció a más de 300 dólares la tonelada, uno se pregunta porqué no se vende a esos precios que están súper-inflados. Es porque los productores ya tienen comprometida una buena parte de su volumen, y si venden más y luego cosechan menos, terminan incumpliendo ventas. Por eso lo bueno es mirar los mercados de futuros, no para vender futuros, sino para tomar coberturas con opciones”, recomendó el analista.
“El golpe más grande para el mercado de granos a nivel internacional pasa por la harina de soja, debido a que la Argentina es el primer exportador mundial, abarcando 50% del mercado, y los que nos siguen en este mercado lo hacen lejos. En una semana la harina subió 16 dólares en Chicago, cosa que no ocurre con el aceite ni con el poroto. Se hace difícil reemplazar la harina de soja argentina”, desarrolló Buján.
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]]>La entrada Una pregunta boba: ¿Por qué existen tantas diferencias de precios para el girasol? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Los cambios en las políticas para el campo, como la quita de retenciones y de los ROE, sin dudas contribuyeron a una normalización en el comercio de granos y significaron un gran espaldarazo a la producción. Pero eso no eliminó todas las distorsiones dque existían en el proceso de formación de los precios. Por el contrario, las medidas pusieron en evidencia que no todo es transparente y que sigue habiendo descuentos “extras” por problemas en el circuito comercial. Ese es el caso del girasol.
“El cultivo no tiene futuro de volumen si el mercado no mejora”, sostuvo el consultor Alejandro Meneses, quien señaló que “sigue habiendo problemas en la formación del precio. Lo importante sería transparentar el mercado, que es el primer paso para el desarrollo de cualquier cultivo. Eso significa contar con mercados abiertos, pizarras, forwards anticipadas que incentiven al productor”.
La mayor parte del girasol que se produce se destina a la industria, que luego exporta el aceite. Prácticamente no existen negocios al exterior como semilla y eso, que debería ser meritorio, constituye uno de los grandes problemas para el cultivo. En la campaña pasada la industria compró casi 2,8 millones de toneladas de girasol, mientras que la exportación de semillas fue de apenas 108 mil toneladas.
Al no haber competencia de la exportación con las fábricas por la oleaginosa, dicen los especialistas, la formación del precio queda en manos de una sola parte de la demanda: las fábricas aceiteras. Algo parecido sucedió durante los años de la gestión de Guillermo Moreno con el comercio de trigo y maíz: no había competencia. Esto derivó en una trasferencia millonaria de recursos del sector productivo a la demanda (exportadores, consumos de maíz y molinos harineros).
Con el girasol pasa lo mismo, no se paga lo que se debería, aunque en este caso no sucede por la intervención del gobierno en el mercado sino por fallas en el funcionamiento de la cadena de valor.
El Ministerio de Agroindustria informa un valor FOB de girasol de 335 dólares y un FAS (capacidad de pago al productor) de 5.300 pesos. Esas cotizaciones están lejos de las que informan los diferentes mercados locales de granos, en los cuales hay una amplitud de precios para el girasol mucho mayor a la que se observa en trigo, maíz y soja.
Hay valores para la venta disponible en la zona de Rosario cercanas a los 6.000 pesos y otras en puertos como el de Quequén de menos de 5.000 pesos. Por otro lado, en sus informes diarios la Bolsa de Comercio de Rosario informó precios del girasol para entrega de 300 dólares para una importante fábrica aceitera, mientras que algunos corredores ese mismo día -para ese mismo comprador y en las mismas condiciones- ofrecían 40 dólares más por tonelada. De todos modos son 35 dólares menos que el FAS informado por Agroindustria.
El analista Gustavo López cree que esa diferencia de valores obedece en parte a la baja disponibilidad de la mercadería en algunas zonas, lo que obliga a fletes muy caros que se reflejan en el precio anunciado.
Por su parte, el corredor Javier Buján coincide con Meneses en la falta de transparencia que existe para la formación del precio local del girasol. El corredor explicó que, dependiendo del momento del año, el descuento en el precio puede llegar a los 40 dólares por tonelada respecto de la capacidad teórica de pago de la exportación. Sobre una producción de 3,5 millones de toneladas se puede calcular un descuento en el ingreso de los productores de 1.000 millones de dólares.
Buján destacó que hay varias cuestiones por mejorar para lograr un mejor funcionamiento del mercado. En primer lugar, consideró que “hay que actualizar el estándar de comercialización”.
El mercado está dividido en dos partes, el de girasol común o condición cámara y el alto oleico, que tomó vuelo por los premios en los últimos años y generalmente se produce por contrato.. Pero en el medio quedaron muchas variedades que no están comprendidas en ninguna de estas dos puntas y que terminan siendo castigadas ya que no califican como alto oleico. Entonces se las paga como condición cámara.
“El girasol cámara puede tener hasta 39,5% de ácido linoleico y el alto oleico debe tener más de 80%, el que está en el medio no recibe premios sino castigos”, agregó Buján.
El corredor explicó además que se requiere de la segregación por tipo para atender mejor a la demanda. “Por no tener bien definidas las condiciones comerciales salió girasol para determinados destinos que no pedían esa mercadería y eso fue castigado por los compradores”, indicó.
Además señaló que hay un problema vinculado a la cuestión sanitaria: “Las fábricas piden que no se lo fumigue porque si aparecen residuos hay castigos comerciales e incluso rechazos. Pero el Senasa al mismo tiempo restringe la circulación con insectos vivos, y entonces el productor tiene ahí un problema”.
En coincidencia con Meneses, Buján considera que es necesario recuperar la exportación de semillas porque esto generaría más competencia. “En 2016 arrancamos la campaña con un valor por tonelada de us$ 265/270 y cuando apareció la exportación se fue a us$ 300 de golpe y las fabricas acompañaron. Pero para eso primero el sector privado y el público deben acordar las correcciones necesarias a los estándares de comercialización”.
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]]>La entrada Javier Buján: “Latinoamérica demanda 20 millones de toneladas de trigo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El analista agregó: “El productor argentino entendió que, para vender mejor, debía producir mejor. Por eso trabajamos tanto en la Cámara Arbitral, sobre todo en Buenos Aires, sobre la base de la concientización de que se levante la calidad del trigo para lograr un cereal condiciones cámara como correspondía. Y esto dio resultado. Recordemos que sobre el final del gobierno de Cristina Fernández teníamos un trigo de tan sólo 100 dólares la tonelada, cuando se pedía un piso de 150 dólares. Hoy estamos con un trigo que superó los 150 dólares, llegando a los 175 dólares”.
Escuchá el reportaje completo:
La recuperación del mercado internacional por parte del trigo argentino es para Buján un hecho. “Aprovechamos mercados, y así llegamos con un trigo de calidad a Argelia, al que exportamos más de 1 millón de toneladas. Está bien que en parte esto se debe al fracaso del mercado francés, que es el que más llegaba a ese país. Pero así y todo nuestro trigo llegó”, dijo Buján.
Buján cree que además hay mercados a fidelizar, en especial en suelo latinoamericano, como Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, más allá del problema político actual. “Tenemos 20 millones de toneladas de demanda allí. No hace falta matarnos para llegar a Vietnam o Bangladesh”, resumió Buján.
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