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La entrada La verdad sobre los sitios “porno” para contratistas rurales que provocan miradas lujuriosas y suspiros se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Cuando cae la noche y todos en la casa se van a dormir, llega el momento en el cual, subrepticiamente, los contratistas, ya sea en su celular o la compu, visitan estos sitios culposos mientras se babean al observar –vamos a decirlo finalmente– el precio de las cosechadoras usadas en EE.UU.
Una cosechadora John Deere S550 modelo 2012 usada se consigue en el Medio Oeste de EE.UU. a un valor de 120.000 dólares, mientras que en la Argentina el modelo más básico de esa categoría no baja de los 400.000 dólares, lo que hace que los usados también sean muy onerosos.
Argentina, además de aplicar elevados aranceles para la importación de cosechadoras, impide el ingreso de equipos usados, con lo cual el sueño de la cosechadora propia –especialmente en momentos sin acceso al crédito– es inalcanzable para muchos.
“Aquí las cosechadoras nuevas y usadas son muy caras; la importación de equipos usados permitiría solucionar el problema de la gente que no llega a tener los recursos necesarios para comprar una cosechadora”, indicó a Bichos de Campo Jorge Ernesto Scoppa, presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (Facma).
“Cuando se observan los precios de las cosechadoras usadas en EE.UU. son muy tentadores, pero aquí siempre se frenó porque eso haría caer mucho el precio de las máquinas usadas”, añadió.
El último intento por desregular esa restricción lo implementó el gobierno de Mauricio Macri a fines de 2016, cuando, por medio de la resolución 1205, habilitó la importación de maquinaria usada con aranceles reducidos, pero la iniciativa no prosperó debido a las presiones de los sectores afectados por la medida.
También existen algunas iniciativas legislativas al respecto. El último proyecto en la materia fue presentado por el diputado nacional Héctor “Cacho” Bárbaro (Misiones; Frente de Todos), quien propuso crear un régimen de “importación casual de maquinaria e implementos agrícolas usados procedentes de países del Mercosur”. Sin embargo, como muchos otros proyectos destinados al agro, quedó en el olvido.
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]]>La entrada Un réquiem para los neumáticos: Sólo se consiguen recapados y ya se están entregando maquinarias sin cubiertas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Eso es lo que descubrió Juan Rebolini, productor y contratista, cuando tuvo que cambiar cuatro cubiertas delanteras de sus tractores. Consultó a distintos proveedores desde Bahía Blanca hasta Olavarría y solo consiguió neumáticos recapados o “resucitados”.
“Lo que tiene la recapada es que por ahí de pinta está muy linda pero el casco original está cuarteado o reseco. Lo que termina pasando es que se deforma la goma, se agrieta y la parte que parece nueva se rompe o se sale. Eso trae otras roturas como las de rodamientos, ejes, bolilleros o dirección”, comentó Rebolini a Bichos de Campo.
Sigue el faltante de cubiertas agrícolas. Estas que recién pusimos parecen nuevas pero son de la nueva moda de andar comprando recapadas sobre cascos viejos, resecos y gastados. pic.twitter.com/v1HNOEm9XD
— Juan Rebolini (@jrebolini) June 7, 2021
Lo más curioso es el negocio que se ha levantado alrededor de esto, porque para conseguir un neumático recapado tenés que dejar, casi como si fuese un trueque, tu cubierta original. “Estás obligado a entregar la cubierta usada para que te vendan, ni siquiera podes guardártela como auxilio. El único mercado de cubiertas es el usado y así van reciclando”, aseguró el productor.
La situación se replica en otras provincias. El productor entrerriano Andrés Rizzo tuvo la suerte de conseguir pero a un valor que roza el delito. “El que vende se la juega con el precio porque no puede reponerla. Si se te rompe una rueda de un tractor y llamas a los proveedores locales y zonales no tienen. Los que tienen no te pasan y si te pasan un precio es exorbitante”, señaló a este medio.
De nuestro archivo: Peligra la cosecha argentina de soja por faltante de neumáticos: “Máquina que ande dando vueltas y se le rompa una cubierta va a quedar parada”
Esto se condice con lo que observan los proveedores. “Yo vendí las últimas dos gomas de cosechadora que tenía hace dos meses y no las pude reponer mas. Cubiertas de sembradora no hay desde noviembre. Esa plata la tenés que invertir en cualquier otra mercadería que puedas manotear, pero no en lo puntual que vos vendiste”, dijo Luis La Barba, proveedor de neumáticos de Entre Ríos, a Bichos de Campo.
Edgardo Guerrini, propietario de la empresa mendocina Guerrini Neumáticos SA, sostuvo que desde principio de año que la situación no ha cambiado. “Se mantiene la posición talibana de no permitir importaciones y el gobierno hace oídos sordos. Hoy en Argentina un neumático de camión vale 800 dólares cuando en el mundo vale entre 250 y 300”, indicó.

Desde la Federación de Contratistas de Maquinas Agrícolas (FACMA), su presidente Jorge Scoppa señaló a este medio que hoy no se puede salir al campo pensando en que si se rompe algo se conseguirá en el día.
“Sería una casualidad que encuentres. Hoy tenés que pedir, averiguar donde están, hacer 200 o 300 kilómetros y pagar un 30% o 40% más de lo que debería valer”, afirmó.
¿Por qué faltan los neumáticos? En primer lugar porque la producción nacional solo cubre un 20% de la demanda de neumáticos agrícolas, industriales (los que por ejemplo usa un montacargas) y viales (aquellos que usan las motoniveladoras). El 80% restante debe ser importado.

A eso José Armando Giordano, presidente de la Cámara de Empresarios de Repuestos Automotor y Afines de Córdoba (CERAC), le agregó que ha comenzado a percibirse una demora de países productores mayores a las históricas, una demora en los barcos y un aumento en los costos para traer mercadería del exterior. “Lo que vale un contenedor en la actualidad es tres veces más que hace dos años”, indicó a Bichos de Campo.
El segundo problema que se identifica es que el gobierno nacional comenzó a implementar restricciones a la entrada de bienes considerados “no esenciales”, porque las divisas son un bien escaso.
“Las fabricas de maquinaria en Córdoba terminan la maquina y no tienen gomas para ponerles. Llegan a acuerdos con los compradores para entregarlas sin neumáticos”, sostuvo Giordano.
Es importante en este punto recordar que no solo se importan neumáticos terminados sino insumos para producirlos a nivel nacional.

Leandro Ingelmo, presidente de la Cámara Cordobesa del Neumático, comentó a este medio que en Argentina las empresas encargadas del segmento agrícola son Fate y Firestone, y que “a pesar de darle empleo a mucha gente y tener licencias automáticas, tienen dificultades para importar elementos para la producción de cubiertas”.
A corto plazo no hay una solución porque Argentina tiene muchísimas dificultades de hacerse de dólares. Esto es un problema que va a durar”, consideró Ingelmo.
A esta altura muchas entidades se han pronunciado sobre este tema sin obtener una respuesta de las autoridades. El comunicado más reciente fue el de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), que alertó sobre el peligro vial que supone usar neumáticos hasta el extremo de su vida útil.
Frente a este panorama Bichos de Campo consultó a la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA) y desde la entidad se reconoció el impacto que tiene la restricción a la importación en el sector.
“Se han presentado momentos de mayor (pero insuficiente) apertura y momentos de riguroso cierre. Este péndulo se mueve al ritmo de las autorizaciones de las Licencias No Automáticas de Importación. Este comportamiento discrecional tiene un real efecto negativo sobre la planificación, la logística y la optimización de costos en la empresa, situación que se traslada indefectiblemente al consumidor final”.
“La importancia de no lograr un adecuado abastecimiento –agregaron- no solo pondría en riesgo a las fábricas que deben entregar equipos nuevos, sino también la vida de los operarios de estas máquinas que deben decidir la extensión en el tiempo del uso de estos neumáticos, más allá de la recomendación del fabricante, o bien acudir al mercado del neumático usado para reposición”.
La entrada Un réquiem para los neumáticos: Sólo se consiguen recapados y ya se están entregando maquinarias sin cubiertas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Scoppa pidió a los contratistas que hagan respetar las listas de precios de cosecha: “No deberíamos competir tanto entre nosotros y ponernos firmes” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Así lo indicó hoy Jorge Ernesto Scoppa, presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (Facma), durante una charla ofrecida organizada por Expoagro Digital.
“Nosotros estamos expuestos a la libre oferta y demanda, pero todo tiene un límite, por eso tenemos que respectar nuestras listas orientativas; seguramente algunos merecen un descuento por la cantidad (de hectáreas cosechadas), la zona u otras cosas, pero tenemos que ser unidos y superar esos problemas que hacen a la rentabilidad”, añadió.

Scoppa indicó que, con los elevados precios que están registrando los granos gruesos, los empresarios agrícolas no deberían tener inconvenientes en abonar por la cosecha los precios orientativos publicados por Facma, los cuales están calculados para asegurar una rentabilidad adecuada a los contratistas, además de permitir la amortización de los equipos.
En el caso de la soja, por ejemplo, el valor de referencia publicado por Facma es de 6588 $/ha para un rendimiento de 28 qq/ha, mientras que para 32 qq/ha sube a 6982 $/ha y para 38 qq/ha a 7669 $/ha. “No deberíamos competir tanto entre nosotros y ponernos firmes, porque de lo contrario no vamos a poder amortizar nuestros equipos”, aseguró.

En lo que respecta a los problemas para abastecerse de insumos importados, Scoppa dijo que “todo lo que son autopartes para la maquinaria, los precios son el día a día en estos momentos y hay mucha escasez de elementos básicos”.
“El problema de las cubiertas nos está preocupando mucho. Hemos hecho gestiones ante el Ministerio de Agricultura de la Nación y nos derivaron a Comercio Exterior y no hemos tenido respuesta. Se ha ido achicando el stock de mercadería por el tema de las divisas”, remarcó.
El presidente de Facma solicitó a las máximas autoridades del gobierno nacional que liberen completamente la importación de neumáticos para evitar inconvenientes en la cosecha gruesa que viene en camino.
“El gobierno tiene que entender que tiene que liberar las importaciones. El ingreso de neumáticas tiene un demora de unos 90 días desde que se autoriza (la operación de comercio exterior). Creo que va a haber máquinas paradas porque no todos tienen cosechadoras con gomas nuevas o en stock y eso es preocupante”, alertó.
En cuanto a la producción local de neumáticos, Scoppa dijo que “en el país hay una sola fábrica (Fate) y lamentablemente no es competitiva y además necesita insumos importados para producir y en este momento tiene agotada la producción”.
También recordó que la mayor parte de la maquinaria agrícola presente en el país cuenta con neumáticos importados porque los fabricados localmente no podrían soportar el elevado peso de los equipos.
“Las fábricas de sembradoras tienen vendida toda su producción y eso es bueno porque en siembra se está trabajando con alta tecnología”, apuntó Scoppa, aunque reconoció que el parque de cosechadoras presente en el país requiere una actualización.
Por último, pidió a las autoridades de Vialidad Nacional que unifiquen criterios para establecer un solo permiso de circulación en todo el país que garantice el libre tránsito de maquinaria agrícola por las diferentes provincias con un hisopado que tenga 72 horas de duración y sin imposición de cuarentenas obligatorias por parte de los gobiernos provinciales.
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]]>Si algo nos ha demostrado la historia de este país es que en la adversidad el empresario argentino intentará seguir trabajando a toda costa. Tal es el caso de Juan Rebolini, un productor agropecuario de la zona de General Lamadrid, provincia de Buenos Aires, que, al no conseguir una cubierta para su pulverizadora, optó por pedir una usada en sus redes sociales.
Twitter es Servicio!
Necesito con urgencia una cubierta usada o nueva para pulverizador PLA!
No las dejan importar hace meses.Rodado 320/90R46
Por favor RT@julianimhoff @vientonortesa @BumperCrop1 @marianoluna79 @AleMOnofrio
— Juan Rebolini (@jrebolini) February 23, 2021
“Pregunté en cada rincón del país y no hay. Llamé a la primera gomería que me salió por Google en Uruguay y tenían. Así de abismal es la diferencia que estamos viviendo. Terminamos comprando usadas para salir del paso”, dijo Rebolini a Bichos de Campo.
Ahora bien, ¿a qué se debe esta falta de stock a nivel nacional?
En primer lugar es importante aclarar que en Argentina más del 80% de las cubiertas provienen del exterior, ya que el país no cuenta con la estructura industrial necesaria para suplir la demanda interna. Entre las empresas que producen a nivel local –Fate, Pirelli y Bridgestone- solo cubren menos del 20% de lo demandado en materia de neumáticos agrícolas, industriales (los que por ejemplo usa un montacargas) y viales (aquellos que usan las motoniveladoras).
Si bien en la mayor parte del mundo sobran las divisas luego de la súper emisión realizada el año pasado por parte del principales naciones, en la Argentina son un bien escaso porque son pocos los que se animan a invetir en el país que, recordemos, no tiene acceso al crédito internacional y aún no sabe cómo va a pagar el préstamo de última instancia concedido por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Ante esa esa coyuntura, en el último año el gobierno nacional comenzó a implementar diferentes restricciones orientadas a desincentivar importaciones de bienes considerados “no esenciales”.
Hasta el tercer trimestre del 2020, el otorgamiento de licencias para ingresar cubiertas del exterior era automático. Sin embargo, posteriormentese se tornó cada vez más difícil lograr que las autoridades económicas y monetarias liberasen divisas para importar ese bien estratégico para el sector agroindustrial.

“Teniendo en cuenta que las empresas importan al tipo de cambio oficial -dólar comercial-, y el BCRA tiene que autorizar la venta de importaciones a las empresas, al no haber divisas suficientes se genera un cuello de botella que lleva a mayores controles o restricciones”, indicó a Bichos de Campo Emilio Felcman, director del Departamento de Estudios Económicos y Costos de FADEEAC.
La escasez, como es esperable, provocó un aumento considerable del valor interno de las cubiertas con un ajuste del orden del 70% en 2020. Y en lo que va de este año, según FADEEAC, el piso aumento ya está en un 12%. En paralelo, los insumos para fabricar las cubiertas –CVR y caucho natural- al ser commodities registraron aumentos significativos en el último tiempo que rondan el 20%.
Los trámites para solicitar importaciones se complicaron aún más cuando el gobierno comenzó a exigir una proyección anual de importaciones a las empresas distribuidoras de neumáticos.

“Evidentemente desconocen las mínimas prácticas de economía, porque en un país que tiene una inflación tan elevada, que registra una pérdida de mercado interno desde 2018 hasta la fecha, hacer una predicción en ese marco es prácticamente imposible”, aseguró a este medio Rubén García, presidente de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA).
García agregó que no sería extraño pensar en que la Organización Mundial del Comercio (OMC) le aplique a la Argentina una sanción por incumplir la normativa común a todos los países miembro: liberar los pedidos de licencia en menos de 60 días.
¿Y en qué situación se encuentran los empresarios? Edgardo Guerrini, propietario de la empresa mendocina Guerrini Neumáticos SA, confesó a Bichos de Campo que no recibe una licencia aprobada desde agosto de 2020 y que optó por acudir a la Justicia para tener un mínimo stock de mercadería.
“Como hay una demanda sostenida nuestro inventario es inexistente. Hemos omitido hacer la proyección anual porque es una pérdida de tiempo. No hay ninguna luz en el camino que indique que el gobierno va a tomar una medida diferente al respecto”, dijo.
Por su parte, Gonzalo Vila, presidente de Geveco S.A neumáticos Dunlop en Argentina, afirmó que el intento de proteger a la industria nacional terminó por generar un escenario de falta de competencia y, por consiguiente, un espiral de escasez, suba de precios y baja de calidad.
“No hay una racionalidad en la decisión. Nadie no puede estar de acuerdo en defender la industria nacional, pero no debería defenderse arruinando o quebrando a la competencia. La industria nacional debería verse favorecida con subsidios, ventajas fiscales, créditos blandos y otros beneficios que no se le da al producto importado. Las importaciones sin ningún tipo de control son nocivas al igual que el control absoluto”, dijo.
Muchos empresarios agrícolas y contratistas están entrando en un estado de pánico porque se viene encima la cosecha de soja y, en caso de requerir una cubierta, saben que las posibilidades de conseguirlas son muy bajas, lo que implica tener que detener la recolección del cultivo que representa la principal fuente de ingresos del año (además del mayor aporte de divisas que tiene la economía argentina).
Ya en 2020 la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (FACMA) había enviado una carta al secretario de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa, Ariel Schale, para alertar sobre este panorama. Pero no obtuvieron respuesta. Hoy la situación es crítica.

“En la cosecha fina ya hubo maquinas demoradas por no conseguir cubiertas. Muchos ya están cosechando maíz y en veinte días se comienza a cosechar la soja. Hay maquinarias que no se pueden terminar de armar por faltante de insumos y autopartes. Peligramos quedar varados en el campo a principios de la cosecha”, resaltó Jorge Scoppa a Bichos de Campo.
Desde el barrio porteño de Mataderos, el dueño de la empresa importadora Lumaga Neumáticos SRL, Gabriel Scarsi, dijo con pesar que “máquina que ande danto vueltas y se le rompa una cubierta es máquina que va a quedar parada”.
“Se cree que somos los importadores los que hacemos subir los precios y hacemos desabastecer el mercado y no es así. Esto no es un problema a nivel empresa, sino a nivel país”, afirmó el empresario, que desde hace ocho meses no recibe una licencia aprobada y actualmente intenta sostener su negocio con las cámaras para neumáticos.
“En el negocio de neumáticos, la importación es inherente al negocio. No es un tema de voluntad o inversión, sino de estructura industrial y de integración internacional. Si fuera tan fácil pongamos mañana una fábrica de neumáticos y llenémonos de plata”, remarcó Gonzalo Vila, presidente de Geveco S.A.
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]]>La entrada En medio de la crisis, Jorge Scoppa reclamó atención para el sector contratista: “No vivimos de abundancia ni lujos, sólo queremos comprar maquinaria agrícola y poder pagar las cuotas” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Tiene razón Scoppa. No son tantos los productores que en la Argentina trabajan sus propios campos con maquinaria propia. Y en este punto los contratistas (que son “contratados” para prestar ciertos servicios) se vuelven una pieza clave para la siembra y la cosecha de granos. Es decir que son una pieza clave dentro de la cadena que aporta el grueso de las divisas que obtiene la Argentina con la venta de sus granos. Pero no siempre logran instalar sus problemáticas específicas en la agenda pública.
-¿Qué pasa con ustedes los contratistas en estos tiempos de transición económica tan violenta? Por un lado sube el combustible y muchos otros costos. Y la inestabilidad del tipo de cambio altera todos los precios relativos.
-Tampoco quiero que la gente diga que nos la pasamos quejándonos. Lo que pasa es que somos muy agresivos en inversión y trabajo y hoy por hoy chocamos con problemas de tránsito y de abastecimiento de autopartes, o con el tema de la importación de cubiertas.
Mirá la charla con Jorge Scoppa:
-El ciudadano de a pie lee las noticias y ve que la soja llegó a 500 dólares y que la divisa vale mucho más que antes. Pero los productores no cobran ese valor por la retención del 33% y además trabajan con el dólar oficial. ¿Cómo quedan los contratistas en esta ecuación?
-Lamentablemente nuestras tarifas son el pesos y cuando hay inflación siempre terminamos perjudicados, simplemente porque cuando terminamos el trabajo nos suelen dar cheques y a veces hasta a 30 o 60 días. Hoy, con la inflación que tenemos y sumando las cuotas de la maquinaria dolarizadas perdemos gran parte de nuestro trabajo.
Scoppa diferenció a los contratistas/productor que siembran en campos de terceros del contratista que solo es prestador de servicios, recordando que este último no cobra en dólares y se mueve en un tipo de cambio constante, lo cual lo lleva a descapitalizarse y a no poder renovar maquinaria.
Como parte de la misma situación, Scoppa advirtió que “cayó de modo notable la inversión en máquinas cosechadoras porque es imposible pagarlas”. La mayoría de ese mercado se nutre de maquinaria importada. “Hay una fábrica nacional de cosechadoras pero hoy no tiene alta producción, mientras que las que vienen principalmente de Brasil cotizan en dólares y entregan poco dado que las concesionarias saben que no van a poder venderlas”, describió.
A su vez Scoppa reclamó por una deficiencia de la oferta crediticia para su sector. “El Banco Nación está muy lento para dar créditos”, graficó.
“Pero vos viste cómo somos los contratistas; nosotros seguimos. Igualmente creo que es el país el que pierde con esto porque para crecer en producción hay que aumentar la tecnología y tenemos que copiarle a los países vecinos. Brasil en los últimos 7 u 8 años duplicó su producción mientras que nosotros seguimos estancados en 140 millones de toneladas que habíamos logrado en 2020, y este año seguro caigamos”, relató con cierto pesimismo.

Su contundencia fue clara. “Nosotros no vivimos de abundancia ni lujos, sólo queremos comprar maquinaria agrícola y poder pagar las cuotas”, manifestó.
Luego expresó, en ese sentido, que “es necesario mantener una línea diferenciada de créditos ya que somos los que invertimos. Con esto no quiero decir que esté mal que al productor le den beneficios, y me parece mal que si este hoy no tiene el 5% de cereal en su poder no le den un crédito. Nosotros no tenemos ese problema, pero por ahí nos dicen que no tenemos carpetas abultadas para obtenerlos”.
Según Scoppa, la diferencia con los productores está en la fuerza de trabajo e inversión. “Nosotros hacemos trabajar a las máquinas y multiplicamos por 3 la cantidad de hectáreas que hacen los productores, de modo que con la misma máquina, subvencionando un crédito, multiplicaríamos por 3 la producción”, remarcó.
“Si a esa misma maquina la compra un productor, este va a trabajar menos y necesitará subvencionar más crédito. Por eso yo le pediría al gobierno que nos dé una línea estable de créditos”, agregó el presidente de Facma.
En medio del conflicto generado en torno a los transportistas autoconvocados (TUDA), que cortaron muchas rutas en protesta por el fuerte aumento de sus costos y en reclamo de que haya una mayor regulación estatal de las tarifas, el referente de los contratistas evaluó que su situación es bastante parecida. “El problema es a la hora de cobrar porque te quedás con pesos, y si hay una gran devaluación perdemos poder adquisitivo”, indicó.

Respecto de la mala señal que dio el gobierno al cerrar temporalmente las exportaciones de maíz, comentó: “Desde nuestro sector le hicimos hincapié a Basterra (el ministro de Agricultura) en aumentar la producción y en hacer crecer el incentivo por sembrar más maíz, dado que es un valor agregado para el transporte, la maquinaria y los alimentos”.
Observó luego que “por el contrario, creo que este año tendremos menos maíz y aunque hay una incidencia climática en esto, no veo un aliciente desde las autoridades políticas para que agrandemos el área sembrada y potenciemos los rindes por hectárea”.
-¿Y qué sucedió con la Dirección de Contratistas que habían prometido crear en el Ministerio de Agricultura, para que ustedes canalizaran sus reclamos específicos?
-Esa dirección fue perdida en el anterior gobierno. Hoy está trabajando Andrés Méndez (un respetado te´cnico del INTA Manfredi) dentro de Agricultura, a cargo de Innovación, Buenas Prácticas y Tecnología Agrícola. Méndez es una persona muy allegada a los contratistas y está haciendo mucha fuerza para que tengamos ese reconocimiento. Lo que pasa es que muchas veces en el ministerio no hay poder de decisión en tema créditos, por ejemplo.
Entre el cúmulo de temas pendientes con el gobierno, Scoppa pidió que se actualice la ley de tránsito de la maquinaria agrícola. La última vez que se hizo fue en 1995, con Felipe Solá como secretario de Agricultura. “Necesitamos adaptar las normativas actuales, como corresponde, para no andar peleando con los puestos camineros, gendarmería y policía comunal”, explicó.
Otra medida que le gustaría que se tome es que puedan tener presencia activa en el Ministerio de Trabajo, donde se negocian los salarios de los trabajadores rurales, incluyendo los que manejan maquinaria agrícola. “Supimos tenerla, y así como la Mesa de Enlace participa, nosotros también queremos ser parte de la mesa de decisiones y propuestas”, expresó Scoppa, molesto porque son solo los ruralistas los que discuten los salarios que luego deben pagar ellos..
“Queremos que el país sepa que el contratista va a trabajar y a apostar, no va a especular. Acá lo malo es la especulación. Nosotros no especulamos. Hay gente que tiene campos alquilados y especula, pero nosotros no entramos en esa. El contratista trabaja, cobra e invierte”, se despidió.
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]]>La entrada Jorge Scoppa representa a un actor clave del agro: “Tenemos que cuidar al contratista, porque es único en el mundo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Tenemos que cuidar al contratista, porque es único en el mundo”, declaró Scoppa a Bichos de Campo en el marco de la última Expoagro. La entrevista se realizó unas horas antes de que la Argentina ingresara en el vértigo del Coronavirus y en estos tiempos de pandemia y cuarentena que coincide, para los contratistas, con la época de mayor trabajo. En rigor, está casi toda la cosecha de soja y maíz por hacer en las próximas semanas.
Mirá la entrevista con Jorge Scoppa:
La mayoría de los contratistas trabajan en la cosecha y cobran un porcentaje de lo recolectado, cosa que les obliga a realizar la tarea de la forma más eficiente posible. Su suerte depende mucho de los éxitos del productor agrícola.
Es así que la coyuntura les impacta en sus números y por ende, en sus inversiones y la posibilidad de renovación de los equipos, que es casi una obsesión. “Cuando un contratista no puede cambiar ni una máquina al año, se siente muy mal porque se queda tecnológicamente”, confirmó Scoppa.
Ver La agricultura tercerizada: los contratistas ya trabajan sobre 80% del área agrícola
“Nosotros, los contratistas, siempre nos vamos a quejar porque queremos invertir año tras año”, destacó el titular de FACMA.
“Tenemos que cuidar la cultura del contratista rural, porque es único en el mundo. Hemos visto de grandes pooles de siembra (de la Argentina) que han ido a otros países como Colombia y luego allí no tienen la maquinaria para trabajar”, ejemplificó. Aquí la situación es buen distinta.
Por eso, Scoppa destacó la importancia de tener políticas oficiales que permitan a los productores trabajar con mayor estabilidad, con reglas de juego claras. “Estos años que los productores rotaron más los cultivos, nos beneficiamos mucho nosotros”, mencionó, elogiando la quita de retenciones y trabas a la exportación que vivió el agro durante parte del gobierno de Cambiemos..
Ver Los contratistas forrajeros empiezan a meter las manos en la bosta
Se calcula que hay entre 10 mil a 11 mil contratistas de todos los rubros de la maquinaria agrícola en el país y unos 4.100 están asociados a FACMA. “Hay mucho para crecer en ese sentido. Es necesario que todos se agrupen porque así es más fácil luchar por acceso al crédito, la única herramienta para hacerse de los equipos”, mencionó Scoppa.
“Tenemos que cuidar al contratista, este actor y cultura única en el mundo”, volvió a remarcar.
La entrada Jorge Scoppa representa a un actor clave del agro: “Tenemos que cuidar al contratista, porque es único en el mundo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Jorge Scoppa, de la Federación de Contratistas, anticipa un año a cara de perro para negociar el servicio de cosecha con los productores se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El año es complicado. El aumento de las retenciones que aprobó el presidente Alberto Fernández de la noche a la mañana, que hasta ahora las ubican en el caso de la soja en 30% y en 12% para el maíz, impactó de lleno en el precio que el productor paga por la recolección.

“Estamos ante una buena cosecha pero con incertidumbre en lo que respecta a los valores. Si bien hoy está sostenido lamentablemente no podemos pensar que se mantengan con los cambios constantes y la actualidad económica del país”, señaló Jorge Scoppa, presidente de la Federación de Contratistas de Máquinas Agrícolas (Facma), en diálogo con Bichos de Campo.

Como si fuera poco, la oferta de créditos en pesos para que los contratistas puedan hacer sus inversiones, tener nuevas tecnologías y así aumentar la competitividad y la capacidad de trabajo, casi no existe. “Los números del contratista no están bien por el tipo de cambio y las inversiones nuestras son en dólares. No vamos a poder invertir sino tenemos crédito. Por más que tengamos una buena cosecha va a servir de transición y amortizar las cuotas, pero no para nuevas inversiones”, comentó Scoppa, invitando a la banca privada a ampliar y pesificar sus carteras crediticias.
En la próxima edición de Expoagro, entonces, los bancos tendrán que mostrar toda su artillería para que la mega muestra del campo atraiga a este tipo de cliente, que es ni más ni menos quien hace sonar la campana de las empresas de maquinaria agrícola ante una venta.
“El contratista necesita que vuelva el crédito del Banco Nación por sobre todo, que subsidie la tasa. El Estado recauda entre 6 y 7 mil millones de dólares por retenciones al campo, y debería devolverlo a través del banco”, pidió el titular de la Federación.
“El contratista es el último eslabón de ajuste y Facma está en contra de estos impuestos distorsivos”, así se refirió Scoppa en relación a las retenciones. Pero a su vez, dio a conocer quienes en el sector agropecuario son más aguerridos en la disputa de si pagar un quintal más o no por el servicio prestado.
Para sorpresa de algunos y para confirmación de otros: “El problema son los grandes pooles de siembra o grandes establecimientos que son los que más te pelean el precio, sobre todo al final de la cosecha. Y los grandes contratistas trabajan muy por debajo de las tarifas”, reveló el presidente de Facma.

Actualmente el valor de la tarifa orientativa por el precio de la cosecha de soja 19/20, según AgroContratistas, va desde los 74 dólares a 89, dependiendo un rendimiento estimado entre 28 y 40 quintales la hectárea.
En Argentina, los contratistas rurales son responsables de más de 60% del componente de labores de la producción granaria, y sobre todo en los últimos años ha tenido un auge, y lo va a seguir teniendo, ya que para amortizar equipos de gran porte se necesita un gran número de hectáreas, por lo que no es la mejor opción económica para un productor pequeño o mediano tener su maquinaria propia también.
Según Facma, el promedio de antigüedad de las maquinas es de 10 años. “No tendríamos que superar los 7 años, pero si seguimos así va a haber un estancamiento que se va a notar en el futuro”, advirtió Scoppa.
La entrada Jorge Scoppa, de la Federación de Contratistas, anticipa un año a cara de perro para negociar el servicio de cosecha con los productores se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Los emoji del agro: El contratista Jorge Scoppa está 😬 por la inestabilidad y la falta de créditos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Este Gobierno se equivocó y no queremos volver al pasado. Hay que superar todo esto y eso es lo difícil”, señaló Scoppa a Bichos de Campo.
“Lo feo de todo esto es que estamos en un una muestra magnífica, llena de tecnología e innovación y solo se comprará un 20 o 30% (respecto de otros años). A los contratistas nos gusta venir a estas ferias y llevarnos una máquina, pero sin créditos es imposible”, indicó.
Aquí la entrevista completa:
“Los créditos dolarizados no nos sirven a nosotros, que cobramos en pesos. algunos por ahí los pueden tomar igual, pero son muy pocos”, dijo Scoppa.
Por último y justificando su elección de dientes apretados, marcó: “Trabajaremos para salir de este pantano, serán eternos los 7 u 8 meses que faltan, pero esperamos nuevas políticas y que no se vuelvan a equivocar”.
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]]>La entrada Los contratistas: otro gran invento argentino se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>A pesar de que el sector agrícola de la Argentina y los Estados Unidos tienen bastantes semejanzas (ambos países producen soja, trigo y maíz con insumos y tecnologías similares), hay un rasgo en el que las diferencias son abismales: la mano de obra. Sucede que mientras en el país del Norte la mayor parte de las tareas agrícolas son realizadas por los propios “farmers”, en estas pampas muchos productores han dejado esa tarea en manos de “contratistas”. Pagan por sus servicios.
Se trata de un fenómeno bien criollo: se estima que en el país existen entre 11 y 12 mil equipos de contratistas. Son pequeñas Pymes que, con unos pocos trabajadores y algunas máquinas, recorren durante largos meses las diversas zonas agrícolas del país haciendo los trabajos más rudos en los establecimientos que los contratan. Según el Ministerio de Agroindustria, existen contratistas para todas las tareas rurales posibles. Pero la inmensa mayoría se dedica a la siembra, las pulverizaciones y a la cosecha de granos. Actualmente cubren entre 70% y 90% del área agrícola.
Una primera lectura diría que en la Argentina los agricultores tercerizan estas tareas porque tienen dinero suficiente para hacerlo. La verdad es otra bien distinta: en EE.UU. son los productores los que manejan tractor y cosechadora porque la actividad les asegura una rentabilidad suficiente como para amortizar esos equipos a pesar de disponer de superficies pequeñas. Aquí sucede que hay que usar los recursos al máximo para exprimirles rentabilidad. Los primeros contratistas surgieron así: fueron los pequeños productores que salieron a prestar servicios fuera de sus lotes para completar un ingreso decente.
Los primeros contratistas fueron pequeños productores que salieron a prestar servicio para completar un ingreso decente.
Jorge Scoppa es presidente de la Federación Argentina de Contratistas Rurales (Facma), que agrupa a 4.500 de estas pequeñas empresas diseminadas en todos los pueblos de la región agrícola. Tienen la sede en Casilda porque más o menos por aquella zona empezó esta historia, cuando los gringos de Santa Fe, Córdoba o el norte bonaerense, que se dan mucha maña con la maquinaria, comenzaron a tomar trabajos en tierras ajenas. Primero fueron hacia los campos trigueros del sur. Ahora muchos también migran hacia los campos sojeros del norte. “Esto requiere de mucha vocación. Un equipo de cosecha bien puede llegar a recorrer, de punta a punta, unos 2.500 kilómetros de distancia”, dice el directivo.
Un equipo o “comparsa” varía de acuerdo a la escala de cada contratista: los hay con 1 o 2 cosechadoras, los hay con 5 o 6. En el caso del pequeño, son por lo menos 5 trabajadores además del patrón, que casi siempre convive con ellos y va supervisando el trabajo y atendiendo a los clientes. Muchas veces es mano de obra familiar: son hijos de productores que encuentran en el oficio un modo de seguir vinculados a la actividad.
La que está concluyendo fue una de las temporadas más hostiles. En enero, con los intensos calores, muchas cosechadoras se incendiaban mientras levantaban el trigo. A partir de abril lo que vino fue la lluvia y la ciclópea tarea de cosechar en campos plagados de barro. “Lo peor fue llegar a cada uno de los lotes, porque la red de caminos rurales está destruida”, afirma un contratista que ahora viajó al norte a levantar el maíz de segunda. Pronto volverá a su pueblo y comenzará la otra parte del trabajo: el desguace de la maquinaria para hacerle mantenimiento y dejarla lista para la nueva campaña. Los contratistas son todos “fierreros”apasionados.
A pesar de que son la mano de obra del agro, los que levantan la cosecha se llevan una porción menor de un negocio que factura unos us$ 30.000 millones al año. Las tarifas se pactan libremente con el que contrata el servicio, aunque Facma establece valores de referencia que se construyen a partir de los costos e incluyen un razonable 20% de utilidad. Scoppa relata que el sector se profesionalizó mucho y que cada contratista mantiene una cartera de clientes más o menos fija. “No es como antes, que salías a la pesca y ponías las máquinas en la rotonda a la espera de trabajo”, rememora.
Villulla describe a los contratistas como “un actor subordinado en la cadena”.
Juan Manuel Villulla, investigador del Centro de Estudios de Ciencias Económicas de la UBA, fue más allá: escribió un libro (“Las cosechas son ajenas”, editorial Cienflores) sobre los trabajadores asalariados que dependen de los contratistas, es decir sobre quienes manejan la maquinaria. En diálogo con Télam, Villulla dice que el mercado de los contratistas es “ultra competitivo” y describe a esas Pyme como “un actor subordinado en la cadena”. ¿Por qué? Porque su tarea es clave, pero “en términos económicos se quedan con una porción chica de lo que es la rentabilidad del negocio agrícola, a groso modo 10%”.
Si eso es lo que le toca a estos empresarios, mucho más chica es la tajada que se llevan sus empleados. “De la facturación total del año pasado, el costo de la mano de obra representó de 2% a 3%”, mensura Villulla. Porciones mucho más interesantes se reparten los dueños de los campos en arriendo, los proveedores de insumos, los flete y el propio Estado, que todavía se apropia de 30% en el caso de la soja.
La entrada Los contratistas: otro gran invento argentino se publicó primero en Bichos de Campo.
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