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juventud – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com .:: Periodismo que pica ::. Fri, 19 Nov 2021 19:59:30 +0000 es-AR hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.13 http://wi631525.ferozo.com /wp-content/uploads/2018/06/cropped-mosca-32x32.png juventud – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com 32 32 Emilia Macor integra la juventud Aapresid y asegura que la tecnología es el camino hacia una mayor sostenibilidad: “Lo que no se mide y se registra, no se puede mejorar” http://wi631525.ferozo.com/emilia-macor-integra-la-juventud-aapresid-y-asegura-que-la-tecnologia-es-el-camino-hacia-una-mayor-sostenibilidad-lo-que-no-se-mide-y-se-registra-no-se-puede-mejorar/ Fri, 19 Nov 2021 19:59:30 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=86046 Con 23 años recién cumplidos, la productora y futura ingeniera agrónoma, Emilia Macor, ha recorrido más camino dentro de las instituciones agropecuarias que muchos otros productores de mayor edad. Luego de haber participado varios años en el ateneo de la Sociedad Rural de Adelia María, localidad al sur de la provincia de Córdoba de la […]

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Con 23 años recién cumplidos, la productora y futura ingeniera agrónoma, Emilia Macor, ha recorrido más camino dentro de las instituciones agropecuarias que muchos otros productores de mayor edad. Luego de haber participado varios años en el ateneo de la Sociedad Rural de Adelia María, localidad al sur de la provincia de Córdoba de la que es oriunda, se unió a la juventud Aapresid, a la par de sus estudios de grado, en donde ya coordina un grupo de perspectiva e integración que busca mejorar la comunicación del sector.

Todo lo que recuerda de chica está atravesado por el campo y su producción. Sus padres se dedicaron durante mucho tiempo a la explotación mixta, pero a partir del año 2005 las 300 hectáreas de las que son dueños, y otras 170 que alquilan, viraron exclusivamente a la agricultura. Aún así, durante muchos años estuvo interesada en llevar adelante estudios vinculados a las ciencias económicas. No fue sino hasta su ingreso en la juventud de la Sociedad Rural que decidió apostar al proyecto familiar y estudiar agronomía.

“Ahí tuvo mucha influencia mi historia familiar, el contexto en el ateneo y el apoyo de los mayores. Los jóvenes podemos tener todo el impulso del mundo, la energía, las ganas, pero si no tenés el apoyo de los más grandes, es más difícil. El secreto está en el trabajo conjunto”, dijo a Bichos de Campo Emilia Macor.

Cuando inició sus estudios en la Universidad Nacional de Río Cuarto, sintió que le faltaba tener una relación más cercana con otros colegas de su edad y se sumó a la juventud de Aapresid. Su trabajo en ese espacio la llevó en muchas oportunidades a vincularse con la mesa de los adultos.

“No es una cuestión de edad, sino de actitud. Por ahí llevamos temas de conversación a la mesa y le pegamos una desacomodada a los más grandes. Hay que entender que el productor que venía pensando hace 50 años de la misma forma, de un día para el otro no va a cambiar. El contexto generacional afecta. Pero siempre, en cualquier institución, se puede discutir mientras estén de por medio los valores del respecto, la responsabilidad, la empatía y la solidaridad”, aseguró la productora.

¿Y qué está en la agenda de estos jóvenes? Principalmente la búsqueda de la sostenibilidad y el cuidado del ambiente.

“Nosotros venimos con un chip basado en la sostenibilidad de los sistemas productivos, porque estamos viendo los efectos. El productor agropecuario es el primero que sufre el impacto del cambio climático, porque está trabajando en línea directa con el recurso natural. La mirada joven le sirve al productor”, consideró Macor.

Con la irrupción de la pandemia, la productora regresó a Adelia María y comenzó a trabajar, junto a su padre, en la aplicación de tecnologías que permitieran llevar un mejor registro de la producción. El primer paso fue ordenar y sistematizar la información para saber con seguridad qué insumos se aplicaban, en qué cantidades y cuáles eran sus costos. También analizaron el impacto de los ensayos que realizaban, por ejemplo con distintos híbridos de maíz para mejorar el reciclado de nutrientes, y compararon sus resultados en distintas parte del campo.

A eso se le sumó la incorporación de plataformas AgTech que permiten un mejor control y la aplicación de la agricultura de precisión, con las herramientas que tenían disponibles, para mejorar los rendimientos del sistema.

“Algo que destaco de mis papás es que me abrieron las puertas y me dejaron espacio para participar. Yo entiendo a la tecnología como la manera más viable de ir en pos de sistemas de producción sostenibles. Hoy en día el campo es uno en el que tratamos de reducir el uso de agroquímicos, tanto por el impacto ambiental como porque nosotros vivimos ahí. El problema que vemos en todos lados es que lo que no se mide y se registra, no se puede mejorar”, afirmó Macor a este medio.

Este notable interés por las nuevas tecnologías llevó a la joven a desarrollar también un mockup (boceto inicial) de una aplicación para crear un sistema de trazabilidad de la leche, haciendo uso de las herramientas de blockchain. Una vez recibida, espera poder continuar con su desarrollo y verla en funcionamiento, en tanto que entiende que los consumidores demandan cada vez más información de las distintas cadenas productivas.

En la actualidad Macor se encuentra coordinando un equipo de perspectiva e integración dentro de Aapresid, cuyo objetivo es unir y mejorar la comunicación entre el campo y la ciudad.

“El campo tiene que comunicar y es una tarea de todos los que estamos en el sector. Hay también una cuestión social en el intercambio de información, es vital. Hoy tenemos todo a un click de distancia y eso hay que aprovecharlo”, concluyó la productora.

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Las nuevas voces del agro: La juventud de Coninagro se propuso derribar los principales mitos sobre el impacto ambiental de la ganadería http://wi631525.ferozo.com/las-nuevas-voces-del-agro-la-juventud-de-coninagro-se-propuso-derribar-los-principales-mitos-sobre-el-impacto-ambiental-de-la-ganaderia/ Wed, 20 Oct 2021 13:57:05 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=83365 Las juventudes están obteniendo un rol cada vez más activo dentro de las entidades ruralistas, sobre todo en lo que hace a la comunicación del sector. El dinamismo y la claridad de sus formas de expresarse es una bocanada de aire fresco, que aporta a una mejor vehiculización de los mensajes, y que también prepara […]

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Las juventudes están obteniendo un rol cada vez más activo dentro de las entidades ruralistas, sobre todo en lo que hace a la comunicación del sector. El dinamismo y la claridad de sus formas de expresarse es una bocanada de aire fresco, que aporta a una mejor vehiculización de los mensajes, y que también prepara el terreno para nuevas y renovadas discusiones.

Uno de los principales temas en la agenda juvenil, en casi todos los ámbitos a nivel nacional, es el cambio climático y el cuidado del medio ambiente. Enmarcado en ese contexto, miembros de la juventud de Coninagro participaron hoy de un seminario organizado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), sobre las nuevas tendencias de la cadena cárnica nacional, en el que se propusieron rebatir los principales mitos sobre el impacto ambiental que se le adjudican a la ganadería.

En el ruralismo los jóvenes comienzan a hacer ruido: ¿Quiénes son los representantes de las juventudes en las entidades agropecuarias?

Mito 1: “La Ganadería es la actividad que más contamina el planeta”.

Barbara Errobidart, integrante de la juventud de Coninagro en Buenos Aires, indicó que esta afirmación en falsa ya que hay una confusión en el método que se utiliza para medir a los gases de efecto invernadero, en el cual se tiene en cuenta el carbono emitido por cada kilo o tonelada de carne, pero no lo absorbido por las pasturas y los suelos.

“Los gases emitidos por la ganadería son parte de un ciclo biológico natural, a diferencia de otras actividades como son la industria y el transporte, en las cuales se extrae metano lo más profundo de la tierra y se lo libera en la atmosfera generando un desequilibrio en ese ciclo biológico natural”, sostuvo la bonaerense.

“Las moléculas de metano que producen las vacas son liberadas a la atmosfera y después de un tiempo se rompen y forman dióxido de carbono y agua. El agua queda suspendida formando vapor de agua, que es parte del ciclo de la lluvia, y el dióxido de carbono es captado por las plantas en el proceso de la fotosíntesis”, agregó.

La joven concluyó la explicación indicando que al mismo tiempo que se libera metano a la atmosfera, la ganadería pastoril incorpora y almacena carbono en el suelo, compensando esa emisión. “Por eso decimos que nuestros sistemas ganaderos siguen el ciclo biológico de la naturaleza”, sostuvo Erriobidart.

Según un estudio del INTA, la intensificación ganadera es la mejor alternativa para reducir el impacto ambiental de la actividad

Mito 2: “El excesivo consumo de agua en la ganadería secará el planeta”.

Desde la juventud de Coninagro en Córdoba, Federico Nicolino explicó que alrededor de esta afirmación también hay un error de estimación y medición. Indicó en primer lugar que cuando se habla de la huella hídrica de un producto, se tiene en cuenta la cantidad de agua que se empleó para producir un kilo del mismo.

“Hay dos maneras de medir esta huella: la tradicional y la huella del análisis del ciclo de la vida. La huella hídrica tradicional tiene en cuenta el agua de lluvia, la liberada por el suelo y las platas, el agua de los acuíferos y la que es utilizada durante el desecho de afluentes. Ahí es donde se da el error. El consumo de agua de la atmosfera es la gran cantidad de agua que consume y libera el pasto, independientemente de si las vacas estén sobre él o no, por lo cual no tiene nada que ver con la producción ganadera”, consideró el joven.

“Cuando se mide la huella hídrica por este método, el gasto de agua de la ganadería es unos 15.000 litros. En cambio cuando el análisis se hace usando la huella del análisis del ciclo de la vida, la cantidad de agua que realmente se utiliza para lograr un kilo de carne varía entre los 40 y los 60 litros”, puntualizó.

Un estudio del IPCVA asegura que más del 80% de las tierras de pastoreo demuestran potencial para el secuestro de carbono

Mito 3: “La ganadería compite con el hombre por los alimentos”.

Errobidart señaló que para llegar al final del ciclo de producción de la carne, una animal pasa por tres etapas: la cría, la recría y el engorde. Las dos primeras etapas comprenden un gran porcentaje de pasto en las dietas, mientras que en la tercera se adicionan los granos.

“Si bien a nivel mundial el engorde es el momento en donde el mayor consumo de granos hay, en nuestro país el 50% de los animales son terminados a pasto. El 80% de la ganadería nacional es en base pastoril, siendo los bovinos una de las pocas especies que pueden digerir el pasto y convertirlo en un alimento de alto valor nutritivo”, afirmó.

A continuación agregó: “Las vacas no nos roban el alimento sino que digieren el pasto que nosotros no podemos consumir y lo transforman en proteína de alto valor biológico para el consumo humano”.

La charla concluyó con un llamamiento a todos los productores ganaderos, para que mejoren aquellos aspectos que aún hace falta mejorar para dar con una ganadería sustentable a nivel nacional, y también con un pedido de apoyo al Estado y a la sociedad en su conjunto, para “construir un país sustentable para todos”.

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En el ruralismo los jóvenes comienzan a hacer ruido: ¿Quiénes son los representantes de las juventudes en las entidades agropecuarias? http://wi631525.ferozo.com/en-el-ruralismo-los-jovenes-comienzan-a-hacer-ruido-quienes-son-los-representantes-de-las-juventudes-en-las-entidades-agropecuarias/ Sun, 15 Aug 2021 11:25:20 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=76396 Cada vez es más común ver que los micrófonos dentro del ruralismo los sostienen los más jóvenes. Ya sea para refutar una “fake news” en redes -como el mensaje sobre la industria lechera que dio la cantante María Becerra en los últimos días-, como para posicionarse a favor del regreso de la educación rural presencial, […]

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Cada vez es más común ver que los micrófonos dentro del ruralismo los sostienen los más jóvenes. Ya sea para refutar una “fake news” en redes -como el mensaje sobre la industria lechera que dio la cantante María Becerra en los últimos días-, como para posicionarse a favor del regreso de la educación rural presencial, los jóvenes han sumado la palabra “involucrarse” a su vocabulario diario. ¿Y por qué se tienen que involucrar? Porque esperar que los cocos caigan solos de la palmera es perder el tiempo y porque, sobre todo, el “futuro” ya llegó.

Eso es lo que sostienen quienes integran hoy la Mesa de Enlace Joven, un espacio formado en 2019 por los ateneos y las juventudes de las principales entidades del sector agropecuario: Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Federación Agraria (FAA), Coninagro y la Sociedad Rural Argentina (SRA).

“Antes se hablaba de los futuros líderes del sector agropecuario y ahora me refiero a la formación de los líderes del presente, líderes en un aspecto amplio y no sólo del sector”, dijo Ivana Vidal, futura politóloga y presidenta del Ateneo de la SRA, a Bichos de Campo.

El trabajo de la juventud ruralista se coordina entre aquello realizado al interior de cada institución, y lo planteado en conjunto de cara a la sociedad.

“Nuestro día a día está del lado de ir formándonos. Por más que muchos conocen el sector, tratamos como grupo de salir. Creo que la persona humana tiene un sentido de pertenencia, y como jóvenes involucrarnos en estas organizaciones hace que empecemos a levantar la voz y ser más activos”, consideró Vidal.

Aún así, la joven nacida en la localidad de América, en la provincia de Buenos Aires, afirma que no hace falta provenir del campo para sumarse. “El único requisito es tener pasión, interés y compromiso”.

¿Y qué pasa con la agenda? Desde Jovita, el cordobés Matías Ratto, secretario de la Juventud de Federación Agraria, afirmó que si bien hay un espacio de trabajo propio distinto del de la entidad madre, ya que se trata de un ámbito formacional en el que se suman herramientas para el desarrollo social, profesional e incluso gremialista, a veces “la juventud no escapa del contexto en el que vive el sector agropecuario”.

“El principal problema que tiene la producción agropecuaria en Argentina, y los productores en forma particular, es que hay una alta presión impositiva sumada a una falta de políticas de largo plazo que sean claras. Después también está el tema de la falta de conectividad. Pensar hoy en día en que los jóvenes se puedan quedar y desarrollar en el medio rural, en la heterogeneidad de regiones que tiene nuestro país, es importante”, afirmó Ratto a Bichos de Campo.

Este pensamiento quedó cristalizado en un documento que estas juventudes presentaron hace dos años, en el que denunciaban el problema del desarraigo rural y de la alta migración del campo a las ciudades, en búsqueda de mayores oportunidades de desarrollo.

“Más allá de que sea transitorio, porque uno está de paso en las instituciones, creo que la participación en esta instancia te ayuda a comprender esa diversidad de opiniones y generar los consensos que hacen falta para salir adelante. Ese es un problema grave que vemos en el arco político argentino”, agregó el joven cordobés licenciado en Agronomía.

En ese mismo sentido el tandilense Santiago Alem, presidente de Ateneo CRA a nivel nacional, consideró que las juventudes deben involucrarse porque se debe trabajar “hacia el fortalecimiento institucional”.

Afirmó a continuación a este medio que transpolar esta discusión a la “mesa de los mayores” arroja mejores resultados de los que se obtendrían trabajando cada uno de manera individual.

“Siempre que hablamos con los mayores nos dicen que ellos no tuvieron la oportunidad de formarse y agarrar el roce necesario durante su juventud, y que fueron haciendo camino al andar con sus cargos. Nosotros tenemos esa posibilidad de equivocarnos en el proceso de aprender”, indicó.

El trabajo desde estas bases apunta también a achicar la famosa y extendida brecha entre el campo y la ciudad. “Creo que tenemos un protagonismo muy interesante en el presente, en el día a día del sector y de las instituciones, que nos acercan un poco a la sociedad y al accionar social. Muchas veces se planta un paredón compuesto por mitos y hay que lograr que esos mundos se acerquen”, sostuvo Alem.

Y dentro de todo este arco participativo, se gesta sin dudas el próximo recambio generacional, que vendrá de la mano de nuevas agendas y planes de acción.

“Nosotros somos el presente. Por ahí falta que los grandes acepten que podemos aportar a sus ideas e innovar. Todos los jóvenes de las entidades coincidimos en que falta un recambio. Ocurre lo mismo con el lugar que tiene la mujer”, dijo desde Pampa del Indio la chaqueña Camila Hutak, presidenta de la Juventud de Coninagro y futura licenciada en gestión ambiental, a Bichos de Campo.

“Nuestro objetivo es similar al de los mayores, seguimos los pasos de lo que es Coninagro madre, pero también nos estamos formando como futuros dirigentes rurales. En nuestro caso tocamos la realidad del cooperativismo, de las economías regionales y del arraigo rural en el país. Es importante que actuemos, sino nadie nos va a llamar”, remarcó Hutak.

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Jorge Giacobbe es lapidario con la estrategia comunicacional del agro: “Lo que piensan los jóvenes del campo es peor que lo que piensa el resto de la sociedad” http://wi631525.ferozo.com/jorge-giacobbe-es-lapidario-con-la-estrategia-comunicacional-del-agro-lo-que-piensan-los-jovenes-del-campo-es-peor-que-lo-que-piensa-el-resto-de-la-sociedad/ http://wi631525.ferozo.com/jorge-giacobbe-es-lapidario-con-la-estrategia-comunicacional-del-agro-lo-que-piensan-los-jovenes-del-campo-es-peor-que-lo-que-piensa-el-resto-de-la-sociedad/#comments Wed, 04 Nov 2020 12:58:47 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=50315 Hace un tiempo ya, la consutora Giacobbe & Asociados realizó un estudio de percepción con 2500 encuestados para conocer cuál es la visión que la sociedad tiene sobre el agro, analizando también los mitos, prejuicios y preconceptos que operan en la población argentina sobre la gente del campo, sus reclamos y sus tareas. En base […]

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Hace un tiempo ya, la consutora Giacobbe & Asociados realizó un estudio de percepción con 2500 encuestados para conocer cuál es la visión que la sociedad tiene sobre el agro, analizando también los mitos, prejuicios y preconceptos que operan en la población argentina sobre la gente del campo, sus reclamos y sus tareas. En base a esos resultados y a su propia percepción, Jorge Giacobbe (hijo) construye un diagnóstico que no por crudo deja de ser necesario. Mejor dicho, resulta imprescindible escucharlo.

“Tomamos algunas divisiones tales como las ciudades pequeñas, intermedias y grandes para comprobar si en las ciudades pequeñas era favorable el clima del campo y notamos que no lo era. También hicimos un corte sobre los jóvenes, para ver si el problema del campo en relación con el resto de la sociedad está en vías de solucionarse, y notamos que está más bien en vías de profundizarse, porque lo que piensan los jóvenes del campo es peor que lo que piensa el resto de la sociedad”, dijo Giacobbe a Bichos de Campo.

Para el especialista en opinión pública, “hay una batalla cultural que se perdió en todos los campos. Si los jóvenes opinan peor que las edades intermedias o altas, eso significa que el problema se va a profundizar. Hoy los jóvenes no tienen al campo puesto ni en un lugar de prestigio ni como objeto de deseo para desarrollarse allí a futuro; se tiran de cabeza a pensar en Amazon, en Google o en Silicon Valley respecto del campo, siendo que este campo es el Silicon Valley para otros”.

Mirá la entrevista completa a Jorge Giacobbe:

Puede que la gente de la ciudad esté repleta de preconceptos sobre los productores. Pero también hay cosas que revisar en la propia percepción que tiene de si la gente de campo, Giacobbe manifestó que “se auto perciben como si fueran héroes, porque arriesgan mucho con lo que hacen, porque agachan el lomo y le pusieron mucho valor agregado, porque crecieron en las últimas décadas sin ninguna ayuda del Estado o con la pata en la cabeza. Esto es lo que ellos piensan de ellos mismos”.

“Pero del otro lado hay una sociedad que los ve como anti héroes, que cree que son pocos y que se llevan los dólares, que son ricos, que no arriesgan nada, que las que trabajan son las máquinas, que el trabajo que producen es poco y de baja calidad, que negrean a la gente, que contaminan, que rocían a los niños con ´agrotóxicos´ cuando están en el patio de una escuela y que producen alimentos que son transgénicos”, avisó.

– Entonces, de algún modo, ¿el productor agropecuario se considera víctima y la opinión pública lo considera victimario?

-El productor cree que tiene el prestigio que puede tener un leñador canadiense o un bombero de Nueva York, y en realidad tiene el prestigio de un barco ballenero japonés. Esa diferencia de percepciones genera un problema que es muy importante resolver en estos tiempos, que es el problema del permiso social. Hoy nadie puede ejercer una actividad sin el permiso social o sin la anuencia de la sociedad. Si la sociedad está en contra, la política se va a aprovechar todo el tiempo. La gente cree que el campo paga pocos impuestos. En las encuestas, la mayoría nos responde que si asumieran la presidencia de la Argentina le pondrían más impuestos al campo o se los dejarían tal cual están. Al campo le ponen más impuestos y lo agobian, pero no entiende que el plan de salida de esto no es hablando más con la política ni esperando que cambie el gobierno para que haya un giro ideológico; el campo necesita una alianza con la opinión pública. El día que esta los proteja, el sistema política no le podrá tocar más el bolsillo ni podrá abusar más de ellos.

-Entonces el problema es más profundo que lo ideológico. ¿Es cultural?

-Si. Un político no se mete, por ejemplo, con un cuartel de bomberos, ni le saca el autobomba, porque está puesto en un lugar de prestigio social y de cuidado, ningún político se animaría a eso. En cambio, cuando un gobierno le aumenta los impuestos al campo nadie dice nada porque la opinión pública está de acuerdo. Por eso pienso que el campo debe lograr la protección de la opinión pública para ser intocable; sin embargo el campo insiste en seguir haciendo lobby con la política, la cual, además, cambia cada 4 años. Una alianza con la opinión pública es mucho más estable.

Miremos el caso del ‘farmer’ norteamericano, que es una figura de prestigio muy importante, de configuración de la identidad general nacional, tanto que cualquier persona que quiere llegar a la presidencia de los Estados Unidos debe arrodillarse ante este sector durante la campaña. Aunque el peso real sea poco, porque el campo tiene muy bajo peso en términos de la economía de ese país, siendo menos del 1%, nadie se mete con los ‘farmers’ porque la opinión pública le tiene mucho prestigio. Eso es lo que creo que debemos trabajar acá.

– Están los dos lados de la grieta y la estigmatización que se tiene del productor argentino. ¿Cómo construir un consenso social entonces?

-La identidad nacional está en pugna entre aquellos que dan batalla. Los que no la dan pierden el partido 10 a 0 y esto es lo que pasó con el campo. Siempre hay algún productor que de buena leche me dice: ´Jorge, además de levantarme a las 5 de la mañana todos los días, además de agacharme para sembrar, para cosechar, de rezar para que llueva, de arreglar mis máquinas; además de todo el esfuerzo que tengo que hacer y de aportar los pocos dólares que entran, ¿Tengo que convertirme en un sujeto comunicacional?´ Y yo tengo que decirle que sí, aunque suene cruel, porque implica pedirle cada vez más. Pero es así, porque no dieron batalla, porque se dejaron ganar sin entrar siquiera al ring. Si vos querés convencer a alguien de su error, primero tenés que abrirle simbólicamente la tapa de la cabeza y ver cómo es esa maraña de mitos y prejuicios cual si fuera una bomba para ir desactivando uno a uno. No hay que enojarse con eso, sino que hay que entender las razones sobre porqué el otro te critica o te pone en un lugar diabólico o nocivo.

Sergio Berensztein asegura que “el campo nunca tuvo un lobby efectivo porque hay mucha fragmentación”

-¿Y cómo se da esa batalla?

-No se trata de ir a la batalla como hace el kirchnerismo, con ese filo en las discusiones, sino que se trata de ir a una batalla desde otro lugar, no desde la confrontación sino desde la seducción. La gente que de buena leche va desde el campo a los medios de comunicación a dar la batalla, a la segunda pregunta del periodista termina irritada, quejándose y diciendo que ellos traen los dólares y que los mismos se gastan en choripanes y planes. Me parece que no deben decirse las cosas desde ese lugar porque eso genera más irritación en un sector al cual el campo necesita convencer y seducir. Mucho antes que los argumentos hay un problema de estilo. Desde lo político necesitamos más Mahatma Gandhi y menos Che Guevara.

-Y volvemos a que el agro comunica mal.

-Claro, y volvemos al principio, no se está seduciendo a los jóvenes y estos siguen yéndose del campo o de pueblos pequeños, seducidos por las grandes ciudades, donde quizás vivan una menor calidad de vida, pero los padres que tienen y viven en el campo no logran transmitir esas riquezas a sus hijos y entonces los jóvenes prefieren ser oficinistas en cualquier ciudad que quedar a cargo del campo familiar, porque no hay un relato épico que tenga sentido, porque ese relato lo construyeron otras áreas de la producción y otras formas de vivir. Este problema desmembra también a una familia.

– Es claro que para vos no alcanza solo con el lobby político y que habría que ir por otro lado. ¿Cuál es ese otro lado?

-En esto quiero aclarar que para mi tampoco alcanza con lo publicitario; esto no se resuelve con un publicista genial, cuatro carteles y un spot de TV o redes sociales que diga que el campo es bueno. Acá hay que cambiar cultura y eso es un proceso muy largo y muy costoso, no solo en dinero, sino también en esfuerzo personal. Hay mucho nivel de vedetismo y es difícil pensar un plan donde todos se junten. Y si se juntaran, ¿Qué harían? ¿Un spot o un asado para un puñado de periodistas en el campo? ¿Apelarían a las formas clásicas de la publicidad, de la propaganda y del lobby periodístico?

-¿Y entonces qué hacer?

-Yo creo que hay que criar una generación de jóvenes atomizada pero con el mismo espíritu comunicacional. Si juntamos los perfiles de redes sociales, los núcleos a los cuales puede comunicar cada joven que está relacionado al campo, se llegaría a un mayor público que si lo hicieran con un par de carteles y mensajes publicitarios. Si dejan de enojarse con los demás y logran dialogar con una comunicación más épica, en una de esas conseguimos un esquema comunicacional no centralizado, sino atomizado que puede ser mucho más poroso en todos los estratos de la sociedad.

– ¿Creés que las crisis de ahora pueden ser oportunidades para mostrar que el agro puede aportar a la construcción de un bien común y sumar, o esa ya es una batalla perdida?

-Yo creo que una crisis es un momento de oportunidad y debilidad a la vez. Tanto lo creo que lo tengo tatuado en un brazo, pero también creo que los argentinos atravesamos las crisis y no necesariamente aprendemos. Yo creo que las crisis las transitamos como un trauma, y así vamos quedando más heridos, sobre todo los rangos etarios más grandes que están muy rotos. Yo, repito, pondría los cañones en las generaciones menores de 35 años que no vivieron la crisis de 2001 y que vivirán esta crisis presente. Ojalá esta crisis le sirva, no para frustrarse, sino para rebelarse en contra de eso, que es dejar de esperar que sea la política la que lo arregle. En 1972 Argentina tenía 6% de pobres y 4% de desocupados, y la inteligencia sumada de todos los que vinieron después nos convirtieron en todo el quilombo que somos hoy. Nos tenemos que dar cuenta que entre ellos se pelean, pero en definitiva ninguno supo hacerlo bien, y mirá que le prestamos el poder a civiles y militares, a peronistas y radicales, a kirchneristas y al PRO, por izquierda y derecha, por liberales y estatistas.

-¿La política entonces no sirve para cambiar las cosas?

-Dejemos de pensar que esto es algo que resuelve el poder. Esto lo resuelve una nueva generación, con otro espíritu. ¿Qué haces en tu vida cotidiana con el que opina mal de vos? ¿Lo insultas, lo descalificas o intentas seducirlo? Se trata de ver dónde ponés la carga de la responsabilidad, si en vos o en el afuera. Las generaciones que nos preceden siempre pusieron la culpa afuera, entonces siempre es una conversación acerca de quién tiene la culpa. Las nuevas generaciones pueden hacer un click aquí, que no es político ni ideológico, sino psicológico.

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CRA mueve su semillero: Leandro nos cuenta por qué es importante promover una “juventud ruralista” http://wi631525.ferozo.com/cra-mueve-su-semillero-leandro-nos-cuenta-por-que-es-importante-promover-una-juventud-ruralista/ Wed, 02 Oct 2019 14:24:52 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=28264 El salteño Leandro Carrizo es estudiante de agronomía y se podría decir que es el “primer presidente” que han tenido los jóvenes de CRA (Confederaciones Rurales Argentina). Sucede que los tradicionales ateneos juveniles ligados a las sociedades rurales enroladas dentro de esa entidad decidieron organizarse de modo diferente y reemplazaron lo que antes era una […]

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El salteño Leandro Carrizo es estudiante de agronomía y se podría decir que es el “primer presidente” que han tenido los jóvenes de CRA (Confederaciones Rurales Argentina). Sucede que los tradicionales ateneos juveniles ligados a las sociedades rurales enroladas dentro de esa entidad decidieron organizarse de modo diferente y reemplazaron lo que antes era una “mesa coordinadora” por una “mesa ejecutiva nacional”. El cambio, nos explica Leandro, resultó en “una organización un poco más vertical” pero bastante más ejecutiva. Es lo que se busca: hacer cosas.

Leandro explica que “para que exista un ateneo tiene que existir antes una sociedad rural” que lo contenga. En el país existen 49 ateneos de base, que son pocos respecto de la cantidad de sociedades rurales que se encolumnan dentro de CRA, que son alrededor de 300 en todo el país. Es decir, tirón de orejas para los dirigentes más veteranos del ruralismo, que todavía no convocan a los jóvenes que deberían sucederlos en la mayor parte de las rurales de base.

“El gran desafío es reactivar ateneos que en algún momento funcionaron y dejaron de existir, y generar que se creen nuevos ateneos en las sociedades rurales donde nunca existieron”, define Carrizo. Según el joven dirigente, esto sería bueno para el ruralismo porque la juventud siempre “aporta otra mirada, una mirada más fresca y que no está enviciada con distintos intereses”.

Mirá la entrevista completa con Leandro Carrizo:

Para Leandro, además, resulta muy importante para CRA tener un semillero de nuevos dirigentes. “El ateneo es empezar desde jóvenes a vincularse con las problemáticas del sector y de la sociedad, para que el día de la mañana uno ya tenga un conocimiento previo”, reflexiona.

-Yo eso lo comparto. Pero seguramente dentro de CRA debe haber muchos dirigentes carcamanes que no lo comparten- lo provocamos desde Bichos de Campo.

-Seguramente, pero yo creo que ahí hay un grave error. El recambio tiene que ser paulatino. No queremos ‘tirar a los viejos por la ventana’, como se dice por ahí. Queremos conjugar la experiencia de los mayores con la visión de los jóvenes. Seguramente los resultados van a ser muy positivos- nos contestó.

Como sea, un intento concreto de aportar miradas más frescas a la dirigencia agropecuaria tradicional sucedió cuando los dirigentes juveniles de las cuatro entidades de la Mesa de Enlace tomaron el documento que ese bloque presentó a los candidatos a la presidencia. En el punto 13, vinculado a la juventud, los chicos hicieron sus propios añadidos. Nos contó Leandro que aportaron ideas para mitigar el gran problema que enfrentan actualmente los jóvenes rurales, que es el desarraigo forzado de sus lugares.

El documento joven pone los ejes en cuatro puntos: “Conectividad, que es muy importante para poder desarrollarse y formarse; Educación a distancia, para que una persona no tenga que salir del pueblo si quiere acceder a una educación superior; Desarrollo y oportunidades en los pueblos rurales; y también un mayor Vinculamiento de los jóvenes con las instituciones” locales, enumera el presidente de los Ateneos CRA.

Los jóvenes de CRA, a través de su mesa directiva, tienen participación en los consejos que tiene la entidad. “Todos los meses participamos en el consejo, donde podemos exponer nuestras ideas”, realza Leandro, que se metió en 2013 en el ateneo de la Sociedad Rural de Salta y desde allí no paró de hacer cosas dentro del ruralismo.

Mientras desgrabamos esta entrevista, nos llega una gacetilla de CRA que informa que el 12 y 13 de octubre se realizará el Congreso de Ateneo CRA en Villaguay, Entre Ríos. “Este encuentro anual reúne a los jóvenes de todo el país que integran los Ateneos pertenecientes a todas las rurales de CRA y se constituyen en ámbito de formación y trabajo de la nueva dirigencia ruralista”, explica el comunicado.

CRA mueve su semillero. Nos alegramos por eso.

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