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Lácteos Mayol – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com .:: Periodismo que pica ::. Sat, 14 Aug 2021 22:26:13 +0000 es-AR hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.13 http://wi631525.ferozo.com /wp-content/uploads/2018/06/cropped-mosca-32x32.png Lácteos Mayol – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com 32 32 Paulina Mayol comenzó a dirigir la pyme láctea que su bisabuelo fundó en 1936: Se enfrentó con el gremio Atilra y con las resistencias al cambio de sus mayores http://wi631525.ferozo.com/paulina-mayol-comenzo-a-dirigir-la-pyme-lactea-que-su-bisabuelo-fundo-en-1936-se-enfrento-con-el-gremio-atilra-y-con-las-resistencias-al-cambio-de-sus-mayores/ Sat, 14 Aug 2021 13:58:58 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=75448 La firma Lácteos Mayol elabora todo tipo de quesos y dulce de leche desde 1936. La fábrica se encuentra a varios kilómetros de la localidad bonaerense de Gobernador Udaondo, en medio del campo, y fue fundada por Ernesto Mayol, su bisabuelo, que llegó de Paraguay casi sin estudios, fundó un pequeño tambo en esa zona […]

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La firma Lácteos Mayol elabora todo tipo de quesos y dulce de leche desde 1936. La fábrica se encuentra a varios kilómetros de la localidad bonaerense de Gobernador Udaondo, en medio del campo, y fue fundada por Ernesto Mayol, su bisabuelo, que llegó de Paraguay casi sin estudios, fundó un pequeño tambo en esa zona -conocida como la Cuenca del Abasto- y advirtió luego que toda la leche se iba sin procesar en trenes hacia Buenos Aires. Allí decidió, 85 años atrás, agregarle valor.

Paulina recuerda la gesta de su bisabuelo, que fue continuada por su abuelo, su padre y su tío, con una bandera de Paraguay al lado de la argentina, en el acceso a la pequeña planta.

Ella parece darle mucho valor a esa historia y fue por eso que hace unos pocos meses ganó algo de fama en los medios cuando su familia decidió enfrentar al poderoso gremio de la industria láctea Atilra, que bloqueó de modo violento el lugar exigiendo que se afiliaran bajo su convenio colectivo todos los trabajadores, incluso los del campo que tenía la pyme láctea. Eran 14 sus empleados en total.

“Si había algo malo, yo estaba dispuesto a regularizarlo. Pero me planté e hice las denuncias correspondientes por las que aún esperamos el accionar de la justicia, por los métodos que eligió el gremio para reclamar. Me dolió que actuaran destruyendo las fuentes de trabajo”, explicó a Bichos de Campo la gerenta de Lácteos Mayol. Es que luego de estudiar la carrera de contadora, la mujer de poco más de treinta años decidió volver a Udaondo y hacerse cargo de la empresa familiar de casi un siglo. Seguro que ése, más que pelear con el gremio, es el gran desafío que ahora enfrenta.

Mirá la entrevista completa a Paulina Mayol:

Cuando Paulina volvió a trabajar en la firma de su familia también chocó en muchas ocasiones con su padre Luis y su tío Dardo, que estaban acostumbrados a hacer las cosas de modo mucho más artesanal: trabajaban y trabajaban sin parar. Los choques de cultura fueron tanto o más intensos que con el gremio.

Es que la joven contadora advirtió de inmediato que había que profesionalizar muchos procesos y hasta modificar el rumbo productivo de la empresa familiar, para evitar un choque que parecía cantado. Paulina aclara que a sus mayores “no les reprocharía nada a ellos, ni loca”, en referencia a que ellos lograron sostener la láctea por 80 años a costa de trabajo. Pero había que girar el timón. Estaba convencida.

“El hecho de ser mujer quizás llevó a que algunas cosas costaran mas y la falta absoluta de profesionalización generaba una resistencia muy fuerte al cambio, en parte por miedo a lo nuevo y al fracaso. Fue un trabajo de hormiga en cada uno de los sectores de la empresa”, explicó.

Había mucho que cambiar, empezando por el packaging de los quesos y el dulce de leche, que era azul y oro porque su tío era fanático de Boca y hasta pintó toda la fábrica con los colores de ese club.

En ese proceso de profesionalización, un veterinario llamado Joaquin Chiozza Logroño comenzó a manejar el tambo de la familia, produciendo cambios importantes tales como asegurar las reservas de alimentos para que las vacas puedan pasar el invierno sin depender de la compra de rollos o granos fuera de la empresa. También comenzó a variar la genética del plantel lechero, pasando paulatinamente de la raza Holando hacia Jersey, que ofrece una leche con más sólidos, más funcional para la industria.

“Joaquín es nuestra mano derecha en el campo y un apasionado de lo que hace buscando de modo permanente la innovación. Gracias a él comenzamos a migrar hacia una explotación agroecológica. Empezamos a producir casi el 100% de las reservas que tenemos en el campo y a producir nuestro propio alimento balanceado”, resaltó Paulina Mayol.

“La idea de la producción agroecológica no comenzó pensando en el negocio en sí sino en tener una mayor conciencia sobre el cuidado ambiental. Estamos convencidos de trabajar en esa línea. Luego, si podemos sacar alguna ventaja de este proceso, trataremos de hacerlo. Pero de momento nos importa producir de modo amigable” con el ambiente, recalcó Paulina.

El tambo aporta el 60% de la leche diaria que procesa la planta para hacer quesos de todo tipo, y un dulce de leche muy reconocido por su sabor. La fábrica de los Mayol tiene un par de proveedores más en la zona, pero Paulina reconoce que “es difícil conseguir leche en la zona porque ningún productor nuevo nos entrega”. La mayoría prefiere seguir entregando su leche, como en tiempos de su bisabuelo, en 1936. Vacalin es la principal compradora en la zona.

“Veo en el tambero de toda la vida la resistencia a un cambio de usina o a un cambio de esquema y así diversificar sus riesgos. La realidad es que hay estructuras muy arraigadas en la zona y muy difíciles de librar”, reflexionó.

“Lo que una más quiere es generar fuentes de trabajo en su pueblo, pero lo acontecido con Atilra me hizo repensar el modelo de empresa”, comentó paulina Mayol, quien se vio obligada a retroceder con una serie de inversiones previstas en la planta láctea, para cumplir compromisos con otras empresas alimenticias. Incluso pensaban ponerse a producir dulces de otras frutas, para proveer a un socio mucho más grande que ellos. Pero el conflicto paralizó esos emprendimientos.

“Abandonamos proyectos de crecimiento y de diversificación. La idea era migrar a la producción de otro tipo de dulces y teníamos un proyecto en desarrollo con Molinos Cañuelas pero hoy lo pusimos en el freezer, a la espera de resoluciones judiciales ya que no sabemos si tendremos que reincorporar a personal despedido imputado en la causa penal” que se inció tras el bloqueo de Atilra, sintetizó.

Mayol trabaja ahora con diez empleados, cuatro menos que antes y con un 40% menos de materia prima. Es una pequeña Pyme láctea que se aproxima a celebrar su centenario, si los contextos se lo permiten.

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Una radiografía de ATILRA, el gremio de la industria láctea del que muchos dicen sentir “miedo” http://wi631525.ferozo.com/una-radiografia-de-atilra-el-gremio-de-la-industria-lactea-del-que-muchos-dicen-tener-miedo/ Sun, 14 Mar 2021 12:48:35 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=61095 Si algo caracterizará a esta nota será la escasez de nombres propios. Contornear al gremio que nuclea a la mayoría de los trabajadores del sector lácteo es una tarea difícil. Esto no responde a la falta de información sino más bien a un tema de miedos. Ciertos capítulos de la historia reciente de la Asociación […]

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Si algo caracterizará a esta nota será la escasez de nombres propios. Contornear al gremio que nuclea a la mayoría de los trabajadores del sector lácteo es una tarea difícil. Esto no responde a la falta de información sino más bien a un tema de miedos. Ciertos capítulos de la historia reciente de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) fueron colocados, por algunas de las fuentes que accedieron a hablar con Bichos de Campo, bajo el paraguas del famoso “off the récord”. Es decir, “de esto no se habla”, y si se dice, no fui yo quién lo dijo.

Capítulo 1. Pensar en ATILRA es tener en mente a su secretario general, Héctor “Etín” Ponce, que ingresó a la Asociación en las elecciones de 2002, luego de desplazar a su jefe, Vicente Troncoso, por el 93.83% de los votos. Los números alientan a pensar que se trató de una victoria muy esperada por los afiliados, pero lo cierto es que fue la única lista que se presentó. Teniendo en cuenta que Ponce sigue en el cargo desde entonces, decanta de esta forma el primer rasgo distintivo del sindicato: no es sencillo consolidar una oposición.

El poder de este secretario se concentra en Sunchales, provincia de Santa Fe, donde otrora brillaba la sede central de SanCor. En 1987 ingresó a la planta de la cooperativa de esa localidad, donde logró convertirse en delegado.

Aunque muchos cargan responsabilidades en la crisis de SanCor, que se empezó a vislumbrar en 2007, a los altos costos laborales en esa actividad industrial, también es cierto que Etín jugó fuerte a favor del primer rescate de la principal empresa láctea argentina de entonces por parte del gobierno de Venezuela, que aportó 70 millones de dólares a cambio de envíos de leche en polvo. En la historia del gremio, una página ilustre sucedió en marzo de ese año, cuando el ex presidente Néstor Kirchner, su esposa Cristina y el presidente venezolano Hugo Chávez, interrumpieron el almuerzo que estaban compartiendo en la quinta de Olivos y salieron a saludar a los más de mil afiliados de Atilra que los esperaban con gorros, banderas, bombas y redoblantes para agradecerle por ese rescate a SanCor.

Chávez se puso un sombrerito amarillo, color que caracteriza el márketing del gremio. Todavía estaba muy lejos el macrismo, que también se apropio de ese color.

La consolidación del poder ATILRA se dio luego del 2008, con el recordado “conflicto del campo”.  Si bien Etín brindó algunas entrevistas en las que se posicionaba en contra de aquella ofensiva de Cristina Fernández, un acuerdo firmado entonces para dar el primer pago de compensaciones a las empresas lácteas hizo que su timón cambiara de rumbo.

Ésto se cristalizó con el acuerdo firmado en 2009 para instaurar el famoso “aporte solidario”, que todas las empresas –sin importar su tamaño- deben pagar al gremio por cada trabajador afiliado. Recién durante el gobierno de Mauricio Macri, (y luego de varios rounds que enfrentaron a ATILRA con las pymes lácteas en la justicia, ya que muchas denunciaban que este aporte compulsivo las llevaba a la quiebra), con la firma del convenio laboral de 2017, este montó se diferenció entre las pymes y las empresas grandes. Las primeras comenzaron a pagar un 50% menos.

“Supo repartir el fuego”, comentaron las fuentes a Bichos de Campo. El trabajo de Ponce consistió en mostrar el poderío económico alcanzado por ATILRA, ya sea con fiestas realizadas a todo trapo de las que participaban figuras del mundo artístico, como el auspicio a clubes de fútbol (en la actualidad es Colón de Santa Fe, el que lleva la sigla sindical en la camiseta) o a boxeadores diversos. Incluso montó un centro de salud de último nivel en Sunchales, y construyendo el Centro Educativo Tecnológico (CET).

La proyección del gremio fue tal que en 2015 hasta propuso hacer un acuerdo con APLA (una asociación de productores lecheros sin personería jurídica) para levantar una planta de secado de leche. El proyecto nunca se concretó. Hubiera mostrado a los sindicalistas convertidos en patrones.

Capítulo 2. Pensar en ATILRA también es pensar en la relación que mantiene con el sector empresarial. Desde hace años existe un tironeo con la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas de la Industria Láctea (Apymel), y en menor medida con el Centro de la Industria Lechera (CIL).

Los pequeños productores nucleados en Apymel insisten en conformar un convenio laboral pyme que tenga en cuenta que su realidad económica, tecnológica y productiva no es la misma que la de las grandes empresas. Para los empresarios, el convenio de ATILRA es de los más caros que existe y es puesto en discusión cada año durante las paritarias. En 2019 este sindicato cerró la paritaria récord, con un 55% de aumento, por encima de la inflación.

Ver ¿Cuánto gana un trabajador de la industria láctea afiliado a Atilra?

A pesar de los pedidos del sector pyme al Ministerio de Trabajo, ese convenio diferencial no se ha podido concretar aun y según fuentes consultadas se relaciona en parte con la posición del CIL. Dado que las grandes empresas tienen mayor espalda para afrontar los aumentos de cada año, un convenio diferencial implicaría un trato más competitivo en función de los pequeños empresarios.

Esa observación no debe opacar las disidencias que también tienen las grandes empresas con el gremio. Uno de los puntos conflictivos ha sido el pago a las obras sociales. Durante las paritarias de 2020, teniendo en cuenta el contexto de pandemia, ATILRA exigió un doble aporte solidario –además del ya acordado- para contribuir con OSPIL, la Obra Social del Personal de la Industria Lechera. Los reclamos llegaron de parte de empresas como Mastellone que tenía a sus empleados enmarcados en MediFé.

Capitulo 3. Ahora bien, ¿cómo encara ATILRA sus reclamos? Todas las fuentes consultadas coincidieron en que se hace a través de un método sistemático de aprietes, amenazas y huelgas. “El gremio no lo va a blanquear porque es el famoso ‘de ésto no se habla’. Lo que hay que hablar es grave y es un problema estructural en Argentina”, señaló un conocedor a Bichos de Campo.

Fue, palabras más o palabras menos, lo que denunciaron los integrantes de la familia Mayol, que se dedican a industrializar leche en una pequeña planta de Udaondo, que lleva más de 85 años en el negocio, y que estuvo bloqueada varios días por integrantes de ATILRA.

“Estamos frente a un gremio mafioso. Me robaron implementos de la fábrica y me rompieron aparatos”, denunció Dardo Mayol, que luego presentó una denuncia penal contra los sindicalistas. La respuesta del gremio fue que los dueños de la empresa violaron “de manera sistemática y recurrente los derechos de los trabajadores”. Incluso Ironizaron llamando a los Mayol como “la familia Ingalls”.

Como sea, venciendo el miedo, la asociación Apymel llegó a protestar en un comunicado contra los modos de acción del gremio. “La situación atravesada por este socio de nuestra entidad preocupa por los métodos empleados”, blanqueó en un comunicado.

A veces las cosas se han desbordado. En 2008, unos 150 miembros de ATILRA viajaron a Rosario para protestar contra la seccional del gremio, que estaba manejada por opositores a Ponce. El encuentro derivó en una violeta pelea que terminó con un muerto y diez heridos.

En la relación con el gremio, la debilidad más grande de la industria láctea es trabajar con un producto perecedero, la leche. Una huelga o bloqueo en una fábrica supone una pérdida de dinero muy importante. Sin embargo, en un intento por evitar la mala publicidad, ATILRA agregó una clausula en la que habilita el procesamiento de la leche por parte del personal jerárquico. A todas luces se trata de un truco, ya que no cualquiera puede operar la maquinaria necesaria ni descargar los camiones.

Hay que aclarar que estos “métodos” gremiales no son aplicados con todas las empresas y que las peleas son estratégicas. En el caso de Mayol parece no haber quedado más remedio. “Hay una irregularidad hace mucho tiempo que se trato de solucionar con el diálogo y no se logró”, dijo el abogado Alberto Coronel, apoderado de ATILRA, al medio Tranquera.

Esto no es sin embargo el tratamiento que aplican sobre SanCor, que mantiene a más de 500 empleados en la categoría de “suspensión indefinida”, cobrando 10.000 pesos por mes. Varias veces Ponce se ha pronunciado a favor de un nuevo rescate oficial a la malograda cooperativa de Sunchales, que ya tuvo que vender buena parte de sus plantas. En ese caso, no se hacen los bloqueos en defensa de los trabajadores y sus derechos. Algunos deslizan incluso que el gremio podría llegar a ser uno de los socios capitalistas que están detrás de BAF, el fondo de inversiones que es el principal acreedor de SanCor.

Como sea, hay cientos de empleados con sus derechos vulnerados. “ATILRA avaló que esto suceda. Se presentó junto a SanCor en el Ministerio de Trabajo, manifestó que conoce de la crisis financiera y facilitó este régimen de suspensiones. La empresa Verónica es otro caso testigo”, dijo un empleado de la planta de distribución de SanCor en Don Torcuato.

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Se dictó la conciliación obligatoria y el gremio Atilra abandonó de madrugada el bloqueo a la láctea Mayol http://wi631525.ferozo.com/se-dicto-la-conciliacion-obligatoria-y-el-gremio-atilra-abandono-de-madrugada-el-bloqueo-a-la-lactea-mayol/ Sat, 06 Mar 2021 12:23:17 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=60435 Esta madrugada del sábado, cerca de la una de la mañana, los gremialistas de Atilra acataron la conciliación obligatoria distada por las autoridades provinciales y cesaron el bloqueo de la pyme láctea Mayol, ubicada en la localidad de Udaondo, en el partido de Cañuelas. El conflicto provocó una reacción de la comunidad lechera de la […]

La entrada Se dictó la conciliación obligatoria y el gremio Atilra abandonó de madrugada el bloqueo a la láctea Mayol se publicó primero en Bichos de Campo.

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Esta madrugada del sábado, cerca de la una de la mañana, los gremialistas de Atilra acataron la conciliación obligatoria distada por las autoridades provinciales y cesaron el bloqueo de la pyme láctea Mayol, ubicada en la localidad de Udaondo, en el partido de Cañuelas. El conflicto provocó una reacción de la comunidad lechera de la zona, que se movilizó en defensa de los empresarios y en contra de los aprietes gremiales. La fábrica de la familia Mayol está en la zona hace 86 años.

El bloqueo de esta Pyme láctea comenzó el lunes. La planta, como todas las de su tipo recibe una materia prima muy perecedera -la leche cruda- y por eso no debería detener su actividad. Pero eso sucedió con la protesta realizada por militantes de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (Atilra) Delegación General Rodríguez, que tiene su principal número de afiliados dentro de la enorme planta de Mastellone en ese partido. Pero Mayol es otra cosa muy diferente: tiene apenas 14 trabajadores, de los cuales la mitad están afiliados al gremio específico de la actividad y la otra mitad al sindicato de la Alimentación o al de los trabajadores rurales UATRE.

Ver Atilra bloqueó una Pyme láctea para reclamar la regularización sindical de los empleados: “Estamos frente a un gremio mafioso”, asegura Dardo Mayol

Este viernes, tras una reunión en la Delegación Lobos del Ministerio de Trabajo, aunque sin la presencia de los representantes del gremio, se resolvió dictar la conciliación obligatoria por 10 días y se ordenó que en ese proceso no haya nuevas medidas de fuerza y se intente encontrar una salida a esta disputa por el alineamiento sindical de los empleados. El convenio de Atilra ofrece salarios bastante más elevados para los empleados.

“Estamos acá en forma pacífica. Sabemos que la gente del pueblo no está acostumbrada a este tipo de reclamos, pero nos vamos a quedar el tiempo que sea necesario para defender los derechos de nuestros compañeros”, expresó Heber Ríos, el dirigente regional de Atilra en una entrevista con la radio Actitud 92.5 de San Miguel del Monte. Luego pidió que los dueños de la empresa láctea “muestren los libros y demuestren que no pueden pagar los sueldos del convenio de ATILRA”.

Con este debate de fondo, las partes se volverían a reunir el próximo miércoles a las 9:30.

El portal InfoCañuelas, que viene siguiendo el conflicto desde el inicio, contó que en la reunión frente a la cartera laboral de la provincia de Buenos Aires “la parte empleadora trajo una propuesta gradual que no tuvo respuesta favorable del gremio. Ante esta situación el dueño de la empresa expresó la voluntad de cerrar y emitir telegramas de despido ante lo cual y dado el carácter de este nuevo conflicto, con el fin de preservar los puestos de trabajo, la producción y los derechos laborales, se dictó la conciliación obligatoria”.

El viernes por la noche, pese a esta medida de las autoridades laborales, el titular del Juzgado de Garantías 8 de Cañuelas, Martín Miguel Rizzo, rechazó el pedido de una restricción perimetral solicitada por Dardo Mayol para integrantes de su familia y un trabajador de la firma láctea, quienes se sentían intimidados por la presencia de unos 30 integrantes del gremio junto al portón de acceso a la planta industrial. El juez consideró que no había “condiciones objetivas” que ameriten prohibir la presencia del gremio frente al predio fabril.

Finalmente, cerca de la una de la mañana del sábado, los sindicalistas dejaron el lugar, según confirmó el presidente de la Asociación de Pymes Lácteas (Apymel), Pablo Villano.

La saga, que movilizó en buen número a vecinos de Udaondo y productores lecheros de toda la región en apoyo de la empresa, tendrá su capítulo judicial. Es que Mayol realizó una denuncia ante la fiscal Norma Pippo. Allí relató que en uno de los primeros días del conflicto se dirigió a la planta junto a su sobrina, Maira Denise Mayol, y que recibieron todo tipo de improperios. “Pagale a la gente, viejo garca”, aseguró que le gritaron. Además, al retirarse su sobrina constató que le habían tajeado la cubierta trasera de su auto, y que luego colocaron piedras delante del vehículo para impedir su desplazamiento.

Ese mismo día Mayol recibió la visita de un empleado que dijo haber recibido amenazas del gremio, que temía por su seguridad y la de su familia.

La fiscal se acercó ayer por la tarde al lugar y habló con los gremialistas con el propósito de identificarlos. Pidió requisar sus vehículos, pero ellos se negaron aduciendo que no se encontraba presente su abogado. “Un auxiliar de la Fiscalía se quedó en el predio. Si en el término de las próximas horas no acceden a identificarse, van a ser procesados por resistencia a la autoridad”, dijo a InfoCañuelas una fuente judicial.

Según esta versión, durante una recorrida por las instalaciones Pippo constató daños en candados, el circuito de cámaras de seguridad y un grupo electrógeno. Además, se levantaron huellas dactilares en uno de los depósitos donde se verificó el robo de quesos y dulce de leche.

La planta industrial, en este escenario, pudo comenzar a funcionar, aunque para el personal y los directivos resultaba “intimidante” la presencia del gremio junto al portón de acceso. Cesó esa inquietud en horas de la madrugada.

fotos: InfoCañuelas

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Atilra bloqueó una Pyme láctea para reclamar la regularización sindical de los empleados: “Estamos frente a un gremio mafioso”, asegura Dardo Mayol http://wi631525.ferozo.com/atilra-bloqueo-una-pyme-lactea-para-reclamar-la-regularizacion-sindical-de-los-empleados-estamos-frente-a-un-gremio-mafioso-asegura-dardo-mayol/ Thu, 04 Mar 2021 22:14:41 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=60301 Desde el lunes pasado Lácteos Mayol, una empresa con 86 años de vida ubicada en Gobernador Udaondo, partido bonaerense de Cañuelas, atraviesa una situación complicada porque integrantes del gremio lechero Atilra tomaron el control de la planta, impidiéndole operar, para exigir que se recategorice a siete de los catorce empleados de la firma como afiliados. […]

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Desde el lunes pasado Lácteos Mayol, una empresa con 86 años de vida ubicada en Gobernador Udaondo, partido bonaerense de Cañuelas, atraviesa una situación complicada porque integrantes del gremio lechero Atilra tomaron el control de la planta, impidiéndole operar, para exigir que se recategorice a siete de los catorce empleados de la firma como afiliados.

Desde Mayol sostienen que eso no es posible y que está en peligro la continuidad de la planta con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo. “Lo que pide Atilra está pensado para las grandes empresas lácteas, pero en una Pyme familiar como la nuestra, que procesa alrededor de 11.000 litros diarios, es imposible cumplir con lo que exigen”, dijo a Bichos de Campo Dardo Mayol, uno de los responsables de la empresa.

El gremio instrumentó un “acampe” frente a la empresa láctea. Los propietarios de la firma denuncian que hubo piedrazos contra la sede administrativa, que rompieron cámaras de seguridad y hasta se cortaron la electricidad y descompusieron un generador. Se colocaron troncos y maderas en los portones de acceso para evitar el ingreso y egreso de vehículos y, como consecuencia del bloqueo, y ya se tiraron más de 10.000 litros de leche.

“De los catorce empleados que tenemos, siete de ellos están afiliados a Atilra y los otros siete en otro gremio, pero Atilra nos intima a pasar a todos los empleados a su gremio y lo hicieron del peor modo. Nos cortaron la luz, tuvimos que poner un generador, pero lo rompieron, y además nos arruinaron las cámaras de seguridad. Hice la denuncia policial porque entrar a la fábrica fue un suplicio. Empezamos a querer mandar leche a otros lados, pero ellos lo impidieron”, explicó Dardo Mayol.

La empresa solicitó una conciliación obligatoria, pero la misma le fue negada por el delegado regional del Ministerio de Trabajo, Dardo Alberto “Beto” Mansilla, ex empleado de Edesur y delegado del gremio Luz y Fuerza en el partido, quien en las últimas horas se acercó a dialogar con los trabajadores. Recién este 5 de marzo la consiguieron y ahora se abre un impasse de negociación con trabajo duro mediante entre abogados y la familia Mayol.

Mayol cree que el bloqueo instrumentado por los gremialistas en realidad se organizó con el propósito de hacer inviable la operación de la empresa, de manera tal que tenga que malvenderla.

“Atilra puso en juego una empresa de 86 años que empezó con mi abuelo. Hoy estamos enfrentando un proceso de reconversión y ahora esta situación, que nos pega muy duro, con la terrible desolación de vernos obligados a cerrar la planta si esto continúa”, se lamentó Mayol.

“Quiero que entiendan que estamos frente a un gremio mafioso. A mí me robaron implementos de la fábrica y me rompieron aparatos. Ahora pude conseguir que mañana podamos trabajar y conseguimos también una custodia policial”, definió..

Hoy jueves se realizó una concentración, convocada por la Sociedad Rural de Bransdsen y la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), en apoyo a la firma láctea. “Los productores y procesadores de leche debemos unirnos y tomar cartas en el asunto. Defendemos la propiedad privada, la libertad de circulación y el trabajo digno”, sostuvieron ambas instituciones por medio de un comunicado.

Las autoridades del municipio de Cañuelas emitieron un comunicado manifestando su apoyo y solidaridad con la Pyme láctea y solicitaron que el Ministerio de Trabajo actúe para solucionar el conflicto. “Los métodos para conseguir los logros sindicales no deben bajo ninguna circunstancia poner en riesgo la sustentabilidad de una empresa que siempre ha sido familiar”, señaló un comunicado del municipio liderado por Marina Fassi, dirigente de Frente para la Victoria y esposa del ex intendente de Cañuelas, Gustavo Arrieta.

“Creemos que la situación de nuestras Pymes merece un tratamiento especial en relación a las grandes empresas. En el caso particular de Lácteos Mayol S.A., hablamos de varias generaciones de una familia representativa de nuestra comunidad, cuyo dulce de leche es además un símbolo de nuestro distrito ante el País e incluso el mundo”, agrega el municipio de Cañuelas en su comunicado.

El asesor, analista lácteo y coordinador del sitio DairyLando, Marcos Snyder, consideró de Atilra “es una fuerza bruta y mafiosa” que además efectuó “hechos de violencia e hizo pintadas en la casa de los dueños; eso debería estar castigado independientemente del motivo que haya detrás. Mayol es un laburante como pocos y el dulce de leche que elaboran en su planta lleva años de historia. No sé porqué no hay todavía una conciliación obligatoria”.

“En la era Macri (en referencia al gobierno anterior), Atilra se mantuvo quieta, pero con este gobierno se permiten estas actuaciones con total impunidad. Cuando yo fui gerente de Apymel tuve problemas con ellos, porque actuaban de manera similar con otras empresas. A una planta, por ejemplo, la bloquearon porque habían echado a una persona que robaba y entonces le impedían el ingreso de la leche hasta tanto lo reincorporaran”, agregó Snyder.

En relación al reclamo que hace Atilra a la empresa Mayol, Snyder declaró que “están pidiendo recategorizar a la totalidad de empleados que tiene la planta y con sus métodos está poniendo en peligro a esos mismos empleados a los que supuestamente quiere ayudar. Lamentablemente se afecta toda una historia lechera por culpa de estos brutos mafiosos”.

Por su parte, el representante gremial de Atilra, Heber Ríos exige que Lácteos Mayol regularice a sus empleados y asegura que los mismos están en la informalidad hace más de diez años. Según Ríos, la situación de reclamos lleva tres años y, ante la falta de respuesta, procedieron a realizar una medida de fuerza.

En el año 2008, en pleno conflicto del campo con el gobierno por la “resolución 125”, Lácteos La Cabaña de Rafaela (Santa Fe), una Pyme familiar, tuvo que cerrar sus puertas luego de una acción instrumentada por Atilra similar a la que se está observando en el caso de Mayol.

“En aquel momento le exigían lo mismo que a Mayol: recategorización, mayor incorporación de personal; le bloquearon la planta durante días, tuvieron que tirar leche”, recordó Elida Thiery, periodista especializada en el sector lácteo. “El conflicto empezó en julio de 2008 y a los dos meses terminó cerrando la empresa. Y recién hace un año y medio sus hijos y sobrinos reabrieron esa pequeña planta y hacen una producción casi artesanal bajo el nombre Lácteos Armando“, explicó.

 

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