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La entrada Esta debe ser la primera nota sobre Lenguaje Inclusivo para un portal agropecuario: ¿Por qué nos irrita tanto? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Santiago Kalinowski es licenciado y profesor en Letras (Universidad de Buenos Aires), doctor en estudios hispánicos y director del Departamento de Investigaciones Lingüísticas y Filológicas de la Academia Argentina de Letras*.
–¿Por qué el lenguaje inclusivo genera tanta irritación y rechazo?
-Porque es una lucha política por la igualdad de género. Es una intervención en el discurso público que busca que se tome conciencia sobre una injusticia en la sociedad y de la urgencia de que eso cambie. Entonces, quienes se benefician del modo en que la sociedad está organizada, reaccionan de un modo violento porque no quieren perder privilegios.
–¿Entonces es una “irritación política”?
-Así es. Y surge ante el intento de las minorías de lograr una sociedad más igualitaria, una sociedad que implique menos privilegios para el varón blanco heterosexual y de clase favorecida.

-“No por cambiar la lengua va a cambiar el mundo”, se argumenta…
-Esto es cierto. Pero quienes dicen eso se olvidan de que toda lucha política (desde la Revolución de Mayo al Peronismo, por ejemplo) se vio rodeada de rasgos discursivos propios que buscan cambiar cosas en la sociedad. Porque el consenso se logra por medio del mensaje y por lo tanto hay que configurar un discurso para lograr un objetivo de cambiar algo en lo social. Luego, el cambio se concretará en la sociedad a través de distintos mecanismos.
–Otro argumento es que la lengua no cambia porque a alguien “se le ocurra”.
-Tienen razón. Las gramáticas cambian con el tiempo. Una muestra (entre muchas) es la incorporación del voseo. Aunque al principio fue rechazado y hasta prohibido en la radio finalmente nada se pudo hacer contra su uso porque tenía que ver con la identidad de un pueblo.
–¿Entonces el lenguaje inclusivo no quiere cambiar la gramática?
-¡Para nada! El Lenguaje Inclusivo no viene a cambiar la gramática sino lo social. Muchos dicen que está condenado al fracaso porque creen que su triunfo sería convertirse en gramática, pero ese no es su objetivo: su objetivo es lograr la igualdad de derechos en la sociedad. Fracaso sería que se convirtiera en gramática y la desigualdad siguiera.
-¿Por qué está tan naturalizado el masculino genérico?
-Que el masculino genérico exista no es una casualidad. Vemos que las sociedades son patriarcales desde hace miles de años, así que desde que el humano evolucionó como especie que usa lengua empezó a quedarse como telón de fondo la idea de que era el varón quien ocupaba todos los espacios: la religión, el arte, la ciencia, la política. Como el varón ocupó todos los lugares de visibilidad, el hablante asumió que cuando un género no estaba marcado se podía presuponer como masculino general ante la duda. El masculino genérico es abrumador porque la desigualdad en la sociedad es universal.
–¿Y quienes dicen que la lengua es inocente y que los racistas son los hablantes?
-Bueno, basta recordar que son los hablantes los que codifican la lengua (de un modo inconsciente) y transfieren a la lengua sus valores y prejuicios para que esta afirmación no se sostenga. El masculino genérico es el eco gramatical de un ordenamiento social.
–¿Por qué muchos esgrimen que el verdadero lenguaje inclusivo es el braile o el de señas?
-No me parece apropiado comparar el braile o el lenguaje de señas y descalificar la búsqueda de la igualdad de género, argumentando que lo verdaderamente inclusivo tiene que ver con alguna discapacidad. Una inclusión no cancela la otra. Todo el mundo se asustó cuando el Lenguaje Inclusivo se volvió una posibilidad pronunciable y dejó de ser sólo x y @. El Lenguaje Inclusivo implica la lucha de género que es la lucha más importante de esta época y no pierde relevancia por no ser masivo: los movimientos que quieren cambiar la sociedad son siempre núcleos minoritarios de vanguardia. Es lo que siempre ha pasado en las luchas políticas humanas.
¿Podemos hablar como queramos?
Todos los hablantes tenemos derecho de tener nuestra propia configuración discursiva (que no es la configuración gramatical) y no se puede aceptar la prohibición que el otro se exprese de la manera que le parezca mejor. Ahora, que quede claro: no se trata del derecho a nuestra propia gramática porque nadie puede imponer un cambio gramatical ni torcer la evolución lingüística de una sociedad porque ésta depende de un enorme y complejo sistema que ningún grupo ni institución puede dominar.
–¿Cuál es el aporte que puede destacar del Lenguaje Inclusivo a la sociedad?
-Creo que sin esta discusión hubiera sido mucho más difícil una ley de identidad de género, porque la cuestión del transgénero es un tema que la sociedad puede evitar y tomarlo como algo de segundo plano. Y uno de los efectos que tuvo la intervención de la lengua con el Lenguaje Inclusivo es que para mucha gente tornó “personal” algo que le era ajeno, como la cuestión trans. Porque si uno quiere que los políticos levanten la bandera de la identidad sexual deben sentir que hay una ganancia política o que al menos no hay una pérdida. No vamos a esperar que un político se inmole por una causa, pero sí apoyará temas que pueda capitalizar y ahora puede tomar lo trans como algo que le hacer tener más llegada a distintos sectores.

–Muchas mujeres se quejan de que igualdad no es la “e” sino que les paguen lo mismo que a un hombre…
-La “e” no es un objetivo en sí mismo sino un recurso retórico usado para contribuir, justamente, a un cambio social que es la igualdad para hombres, mujeres, personas trans y todos los colectivos minoritarios. Y la igualdad incluye la igualdad de remuneraciones.
-¿Y cuando dicen que el Lenguaje Inclusivo es una falta de respeto al español?
-El español no tiene sentimientos. La lengua no es una cosa sagrada que no se puede tocar sino una herramienta para la evolución humana y vive en nuestras mentes, no en una biblioteca. La lengua es para comunicar todos los contenidos comunicables que sea necesario. Cuando se hace estéticamente, como lo hacía Julio Cortázar en algunos de sus textos u otros autores que inventan palabras, se toma de buen grado. Pero cuando se interviene la lengua con una búsqueda política, ahí no gusta. En verdad, lo que molesta es el feminismo que está atrás.
–En su opinión, ¿qué falta para que el Lenguaje Inclusivo se instale más?
-El objetivo que se propuso el Lenguaje Inclusivo es instalar un tema en la agenda pública así que me parece imposible que se instale más. Ya es un éxito rotundo. Desde el punto de vista de la instalación en la gramática, no importa porque ese no es su objetivo.
Nota de la redacción: Las declaraciones del entrevistado son opiniones personales y no expresan la postura institucional de la Academia Argentina de Letras.
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]]>La entrada Pablo Solo Díaz, pintor y payador: “Creo que el campo esconde y tapa una historia compleja, interesantísima y densa” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>-¿Se considera un hombre de campo?
-A esta altura no sé qué se entiende por “un hombre de campo”. Nací en la ciudad, crecí entreverado con la campaña y su cultura. Hace cuarenta años que vivo y trabajo en el partido de Las Flores, provincia de Buenos Aires. Que aquellos que observen mi obra saquen sus propias conclusiones.
–¿También es maestro rural?
-Sí. Con mi título de Maestro Nacional de Dibujo trabajo en cinco escuelas desparramadas en un radio de cincuenta kilómetros, rurales todas. También me gusta mucho dar talleres, los he dado en distintos eventos, en ferias del libro, o en escuelas o bibliotecas. Ahora voy a trabajar más tiempo en mi obra: escribir, dibujar y pintar. Y payar, claro.

–¿Dónde suele payar?
-Los payadores somos medio como los juglares de la edad media a quienes todos los escenarios les servían. A mí me pasa algo así. Me gusta decir mis pensamientos en versos improvisados o escritos dónde sea que me escuchen. Trabajé mucho en jineteadas los primeros años, recorriendo el país con mi guitarra y mi relato. Después aparecieron otros ámbitos y lo mismo actúo en encuentros de payadores en Argentina, Chile y Uruguay que en bibliotecas, museos, escuelas, sociedades de fomento, municipios o plazas.
–¿Tiene un unipersonal inspirado en Martín Fierro?
-Así es. Hace más de una década que comencé a personificarlo y con ese espectáculo he recorrido media Argentina en moto, desde Tecnópolis hasta el Centro cultural Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires y desde la Feria del Libro en CABA hasta escuelas de montaña de Amaicha del Valle, a dónde tuve que llegar con los títeres a cuestas por huellitas donde se va en mula.
-¿Y esta cuarentena cómo lo trata?
-En febrero, antes de que empezara todo esto, recorrí la Patagonia chilena, la zona del Aysen, improvisando con colegas como Saúl Huenchul, en encuentros que juntaron los tres países del cono sur, Chile, Uruguay y Argentina. Ahí realicé varias funciones del “A perro, perro Martín Fierro” y me invitaron para que vuelva. En abril íbamos a ir a Minas, Uruguay pero se canceló por la pandemia.

-¿De qué forma lo inspira el campo?
-Sus temporales inspiran, creo. Sus tensiones. La gesta de su gente. Sus andares. Mi primera muestra fue en 1986, en San Telmo. Venía de tres años de cruzar de a caballo la provincia de Buenos Aires de este a oeste, había llegado a los montes de caldén en la provincia de La Pampa, Quehué, Achá, Utracán, Leuvucó, Potrillo Oscuro. Volví a leer a Mansilla y “vi” los toldos ranqueles y a Mariano Rosas entre los médanos, buscando respuestas. Esa muestra se llamó “Los desaparecidos de la Campaña al Desierto”, título tomado de una reflexión de David Viñas en “Indios, ejército y frontera”.
-O sea que no tiene una mirada bucólica…
-Para nada. Me interesa de lo rural sus tensiones; creo que el campo esconde y tapa una historia compleja, interesantísima, densa, fuerte. Un espacio donde mujeres y hombres de distintas culturas intentaron hacerse un lugar, crecer, formar sus hijos, hacer su historia. El devenir de la propiedad de la tierra, los arrendatarios que poblaron y sembraron y después fueron desplazados, tal es así que los mapas de catastro ni los registran. El ocaso y la desaparición del ferrocarril. Los pueblos pequeños. Hay mucha vida silenciada ahí. No es un paisaje sólo lo que motiva. Es un paisaje observado en la pasión de su gente.

-¿Qué le provocó el boom de la soja?
-Sorpresa primero, horror después. Recuerdo que cuando apareció la siembra directa, en los 90, un vecino, chacarero de toda la vida, probó de aporcar un pedacito del maíz transgénico que habían sembrado. Estaba seguro de que aporcando iba a tener mejor rinde pero terminó resultando que eso que parecía que iba a dar de comer al mundo… en realidad nos está matando. Mató la vida rural, que hoy agoniza. Quién sabe ahora qué sucederá cuando esta pandemia y sus cuarentenas terminen. Tal vez tomemos conciencia. El agua, el aire y la tierra nos pertenecen, son patrimonio de la humanidad. No pueden envenenarse así nomás… porque da dinero. Y sin embargo lo estamos haciendo. El despoblamiento rural no es algo solo nuestro, empezó en el mundo después de la Segunda Guerra y aquí también se dio y se da. La posibilidad de revertirlo, se me ocurre, es saludable y necesaria. Con una tierra que no esté envenenada por agrotóxicos.
-¿Qué se puede hacer para evitar el desarraigo?
-Desde mi ignorancia, desde ser sólo una persona sensible y un maestro que trabaja hace treinta años en la zona, creo que lo principal es que haya trabajo. Pero no trabajo precario: estabilidad y posibilidades de progresar. Hace falta conectividad, luz eléctrica, escuelas rurales. Se están quemando las naves en muchas zonas. Se va rumbo al “desierto” del que hablaban en el siglo XIX. Se quitan tranqueras, molinos, puestos, mangas, corrales. Montes y casas también. Se entierra todo. Parece un chiste pero es así. Un chiste macabro. ¿Entonces? Así no se volverá a poblar, al contrario. Quedamos atados a un modelo que, con perdón, nos está matando. Literalmente.
-¿Siente que hay una grieta entre la persona de campo y el urbanita?
-Tenemos un país extenso y con naciones previas a lo que hoy llamamos “Argentina”, como la Guaraní, la Quechua, la Diaguita, la Tehuelche y otras… A eso se sumó la variedad de costumbres que trajeron los “gringos” que vinieron de toda Europa más los que llegaron -por la fuerza- de África a poner el lomo y que dejaron su sangre en las vanguardias de todos los ejércitos. Esa suma de “argentinidades”, por decirlo de alguna manera, somos hoy. Por eso es muy difícil, creo, hablar de un país. Somos un gran rompecabezas donde cada pieza llena un espacio imprescindible, entonces puede ser que haya, entre otras muchas grietas que también hay, una grieta de desconocimiento entre lo urbano y lo rural. Sin embargo como dice Jorge Drexler hablando de la música: ‘las cosas solo son puras si uno las mira de lejos’. Mirando de cerca todo está entreverado. Todo se mezcla de alguna manera. Y entonces terminamos siendo un pueblo mestizo en muchísimos sentidos.
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]]>La entrada Luis Molina pide ayuda frente al hambre de los Wichi: “Sin amor por el prójimo, ¿qué seríamos como sociedad?” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>–¿Dónde están ubicadas las comunidades?
-En la localidad de Dragones, a 500 kilómetros de Salta capital, cerca del límite con Jujuy.
-¿Cuáles son los problemas principales?
-Muchos: desde salud y desnutrición hasta falta de agua potable. Pero el problema principal son los desmontes que realizan grandes empresas y que los echan de sus tierras, que es de donde ellos obtienen tradicionalmente su alimento. Les contaminan sus aguas, les espantan sus animales con las topadoras y entonces ellos se van a otras que tienen cada vez menos recursos. Nada de esto es reconocido por autoridades.
–¿Cómo se le ocurrió hacer esta colecta?
-Al ver las noticias de que estaban muriendo niños wichis le envié un mensaje al líder de la comunidad y no sólo me lo confirmó sino que me dijo otras comunidades que viven monte adentro estaban siendo corridas de sus tierras y se estaban muriendo de hambre… y como son muy pacíficos no son de hacer reclamos, entonces no pasa nada.
–¿Y ya juntó 5.000 kilos de comida?
-Sí. Luego de que publiqué en mi Facebook que tenía esta iniciativa me contactaron desde un grupo de empresarios cristianos de Mendoza que ya estaban juntando alimentos pero aún no habían ido porque no conocían la comunidad y querían contactar a algún referente. Al saber de mi plan nos unimos y entre todos nos aseguramos de que la mercadería se entregue a quien lo necesite.




–¿A cuánto espera llegar? ¿A qué productos?
-Queremos llenar un acoplado o semirremolque que deben abastecer a unas 300 personas entre todas las comunidades. Serán unos 10.000 kilos de alimentos no perecederos (leche en polvo, harina, fideos, remedios de venta libre, agua, yerba, azúcar).
–¿Cómo van a llevar todo esto?
-Aún estamos viendo el modo. Tengo la donación de combustible y reuniones estas semanas con empresas para que nos ayuden o ver la forma de pagar el transporte.
–¿Desde dónde saldrá el camión?
-Desde Olavarría. Son 2.300 kilómetros. Y en total seremos unas 45 personas de acá y de Mendoza, entre las cuales hay médicos, enfermeros y trabajadores sociales.
–¿Cuándo tienen pensado viajar?
-Por seguridad no vamos a decir día ni hora. Algunos contactos de allá me avisaron que si saben que van camiones con mercadería, grupos de punteros les cortan el camino y les hacen bajar una “cuota” para pasar, así que debemos ir con cuidado. Es un lugar hostil para un fotógrafo de prensa que quiere no sólo ayudar sino también mostrar la verdad.




–Justamente… usted es reportero gráfico y ha estado en varias zonas de conflicto. ¿Por qué elige estas misiones?
-Elijo esto porque amo a las personas. Sin amor por el prójimo, ¿qué seríamos como sociedad? Mis fotos han trascendidos en los medios retratando los pozos de agua y la guerrilla en Mozambique; el rescate de huérfanos de la trata para venta de órganos y el tráfico sexual, niños en estado crítico en África, donde sufrí en mis brazos la muerte de dos… eso me marcó para siempre y supe que tenía que hacer algo por los demás.
–… (esto significa que no hay nada para decir y que la entrevista sigue)
-Mis fotos han dado la vuelta al mundo y sé que ayudaron a tener conciencia de lo que pasa. También mi fe cristiana me lleva siempre a pensar en el más necesitado y vulnerable, me duele… He realizado fotos llorando, siendo apedreado, tiroteado, enfermo con malaria, corriendo, casi secuestrado por la guerrilla, ya ni sé.
–¿Qué le dicen su familia y amigos?
-Mis amigos dicen que estoy loco pero me apoyan y mi familia es parte. Tal vez no los llevo a estos lugares, pero me ayudan mucho. Mi esposa es mi sostén, sin ella no podría hacer nada y mis dos pequeños hijos cuentan en la escuela estas cosas, y sé que algún día harán lo mismo.
–¿Cómo se puede contribuir con los wichis y con su proyecto?
-Con alimento no perecedero. Si alguien quiere dar dinero, ¡genial! Pero básicamente con contactos, sumando gente que quiera “hacer” y orando por nosotros.
Contacto: mstudioagencia@gmail.com / @Luismolinafotografo / 2284-595828
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]]>La entrada Entre aligot y pascadas: Pigüé rescata la influencia francesa en la cocina de sus vecinos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“La tarea del grupo es identificar los platos que se preparan en Pigüé desde el momento de su fundación; trabajamos con la memoria de la gente y hasta el momento tenemos unos 15” preparados, explica Marcelo Champredonde, doctor en Estudios Rurales de la Universidad de Toulouse 2 Jean Jaurés (Francia) e investigador de INTA Bordenave.
Algunos de los platos que permanecen son el aligot (una suerte de puré con mucho queso y ajo); las papas trufadas (también con queso) y las pascadas, bocadillos de verdura de buen porte.




“También realizamos talleres en torno a cada plato, identificando las distintas formas de prepararlo que se conocen en Pigüé y que son adaptaciones a las condiciones locales y regionales de las recetas originales. Se registran los procedimientos para facilitar la transmisión de los saberes (elaborar, degustar) a otros miembros de la comunidad, tanto los que viven en nuestra ciudad como los que constituyen la diáspora de pigüenses diseminada en distintos lugares del país y del mundo. Para ello se hizo una actividad abierta a fines de 2019 y se han generado redes sociales sobre comidas piguenses de origen averonés”.
Champredonde cuenta que al proyecto se fueron sumando vecinos y luego instituciones como el Museo de Pigüé, la oficina de Turismo de Saavedra y el grupo de Cambio Rural de Turismo Rural, que es uno de los ámbitos donde más se ponen en valor los platos locales que siguen “latiendo” en la sociedad pigüense desde que fue fundada.

“Los platos evolucionaron en el marco de la cultura pampeana, donde los insumos como quesos, carne, verduras y ciertos hábitos alimentarios presentan diferencias sustanciales con los de la región de origen de aquel grupo fundacional”, reflexiona Champredonde. “Las hibridaciones con poblaciones diversas como criollos, españoles, italianos, ruso alemanes e inmigrantes de otras regiones de Argentina y de países limítrofes fueron imprimiendo esa impronta en los platos: por ejemplo, las papas trufadas se hacen con quesos como el Sardo argentino fresco y las pascadas, con acelga”.
“Aunque se trata de una comunidad multicultural, en la que se identifican aportes de distintas culturas, Pigüé es considerado como un pueblo de franceses donde se destacan algunos componentes heredados de los grupos de colonos averoneses y que son únicos, como los platos que se elaboran desde 1884 y que adoptaron formas propias en el contexto pampeano. Es por eso que constituyen una parte importante del patrimonio local y el desafío del proyecto es que la comunidad se los apropie y asegure la transmisión a las generaciones futuras”, contó el integrante del INTA.
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]]>La entrada Juan Pablo Oppen hace ganadería agroecológica en Gualeguaychú: “Hoy estoy con la misma rentabilidad que cuando arrendaba los campos” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Hoy el campo lo maneja de Juan Pablo Oppen, que es arquitecto y no tenía relación con lo productivo, pero que un día de pronto se tuvo que hacer cargo. Esta es su experiencia:
“Hace unos 5 años, debido a circunstancias familiares, me tocó comenzar a administrar el campo y vi que había modelos productivos alternativos a aquellos que usan agroquímicos y como nunca me gustó mucho la agricultura, eso me llevo a tomar la decisión -con el consenso familiar- de ir cambiando hacia la ganadería”, cuenta Juan Pablo.
“Paulatinamente fuimos recuperando el campo que estaba arrendado y ahora se destina a producir pasto y comida para hacienda propia (y capitalizada). En esta transición tomamos el doble desafío de producir ganadería agroecológica, sin insumos químicos como fertilizantes ni herbicidas, y estamos conforme con los resultados”, añade.




Dado que el campo estaba erosionado y con muy poca fertilidad, Juan Pablo dice que generar pasto en cantidad suficiente es un proceso largo. Hoy trabajan con pasturas y la idea es trabajar con el banco de semillas que sabe que está en el campo y que “aparece cuando se lo deja descansar el tiempo suficiente”.
“Hasta ahora se ha implantado lotus, cebadilla, festuca, raygrass, trébol rojo y trébol blanco. Para mí este planteo es un desafío porque en otros campos donde trabajo sí utilizamos fertilización”, explica Luis María Luciano, médico veterinario y asesor en el establecimiento. “Aquí la producción de materia seca es un poco inferior ya que estamos en 6.000 kilos por hectárea Implantamos al voleo, en siembra directa, en convencional y con avión. Usamos una sembradora vieja de directa que anda bien. Cada pedazo del campo tiene un trato diferente según la historia del lote y cómo me lo entregaron”, comenta.
Ver también El “barbecho a diente”: El último gran ensayo de los investigadores de la agroecología
En cuanto a cifras, en recría los animales entran con 160 kilos y se van con 340, y la carga es de 1000 cabezas en 500 hectáreas, que son las que hasta ahora han pasado de agricultura a esta ganadería regenerativa. Se trabaja con pastoreo racional, que son parcelas que se van rotando según la disponibilidad del pasto, y se respetan los tiempos de descanso. Tienen un 86% de preñez, hacen entore y también comenzaron a inseminar.
“Hoy estoy con la misma rentabilidad de la que tenía arrendando los campos. La diferencia es que requiere trabajo diario y mucha planificación”, describe Juan Pablo. “Pero estoy recuperando las tierras y hemos entrado en un circulo virtuoso, así que estamos verificando que cada año que pasa es mejor que el anterior”, destaca.
En este planteo hay que hacer “calles” y redes hidráulicas para llevar agua lo más cerca posible de los animales. Estas son esenciales porque al haber muchas parcelas hay que llegar con la hacienda desde la parcela actual a la óptima para comer, que quizás está a dos kilómetros. Para ello arman callejones eléctricos que es lo más operativo y versátil porque se pueden ir cambiando, moviendo y facilitan el trabajo.
“Es más fácil andar por los callejones, se maneja mejor la hacienda porque una sola persona puede hacerlo y los animales se acostumbran y obedecen”, explica Nicolas Dezorzi, que es el encargado del campo. “Se trabaja menos y la hacienda se amansa”.

“Hoy estamos logrando fertilidad con la naturaleza, sin comprar insumos. Siempre pienso en el pobre productor que se embarcó en fertilizantes y agroquímicos que tienen precio en dólares y después está ahorcado para poder pagar lo que compró”, reflexiona Juan Pablo.
“Yo sé que si le pongo urea a la pastura va a estar mucho más alta, pero así no se sanea el campo ni tu bolsillo… Creo que esto al final es cosa de sentido común. Lo que pasa es que durante 20 años nos dijeron que sólo se podía producir si usabas el paquete tecnológico y eso estaba en la cabeza de todos. Por mi parte, estoy dispuesto a devolverle al campo lo que la agricultura convencional le sacó… y sé que eso lleva tiempo”.
Fotos: Laura Secchi
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]]>La entrada Fernando Brys produce hidromiel en Misiones: “Creamos un modelo nuevo para áreas tropicales y subtropicales” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>(Nota: “Meadery” significa “lugar donde se produce hidromiel” y a falta de un término equivalente en castellano y debido a la prohibición de utilizar la palabra “bodega” que se restringe al vino, se termina usando este anglicismo).

“Nosotros creamos este emprendimiento para regenerar la biodiversidad, que es un reto global e ineludible, no sólo para Misiones sino para todo el mundo”, cuenta Fernando Brys, “meadmaker” y director del proyecto familiar que produce miel para elaborar hidromiel, una bebida alcohólica antigua y gourmet, muy consumida en Europa que aquí también está teniendo su público.
“El proceso productivo está basado exclusivamente en la biodiversidad”, continúa. “Regeneramos flora nativa y cultivamos frutos tropicales para incrementar la oferta de flores y así generamos variedad, cantidad y calidad de néctar, polen y mielatos para nuestras abejas. De esta manera obtenemos miel y esa es nuestra principal materia prima: mieles que resultan ser una expresión exacta del lugar para elaborar hidromiel”.
Brys cuenta que comenzó desde muy pequeño a buscar alternativas superadoras para el sector rural de Misiones, gracias a un desafío planteado por su padre. “Tenemos que rediseñar nuestra provincia y buscar alternativas mejores para preservar la selva”, le dijo cuando era chico. Hoy Fernando tiene muy claro que no sólo se debe preservar la biodiversidad sino que el reto es buscar un mecanismo para sostener, incrementar y enriquecerla. Ese -enfatiza- es su trabajo.




“Erradicar desmontes y agrotóxicos requiere un enfoque, conocimientos y tecnología completamente diferentes a los que nos han acostumbrado en Misiones. En este escenario algunos modelos resultan obsoletos, así que fuimos a aprender de algunos de los más expertos del mundo para trabajar en la chacra”.
Hoy la empresa familiar elabora hidromieles en ediciones limitadas y ha logrado un ciclo de producción cerrado (diseño, producción, cosecha, elaboración y fraccionamiento), convirtiéndose en la primera Meadery de Misiones.
“Hemos obtenido una mención de honor a la proyección internacional de la Confederación Económica de Misiones, nuestro trabajo fue declarado de interés provincial y recibimos una medalla de oro en una competición a nivel mundial, la primera en la historia de la provincia de Misiones”, dice con entusiasmo.

“Trabajamos a pedido y nos involucramos con el cliente para que a los dos nos sume valor. Hemos realizado distintas actividades gastronómico/turísticas donde han venido chefs a cocinar con la premisa de encontrar todos sus recursos en la chacra. También hacemos reuniones de negocios y catas”, describe.
Y finaliza: “Quiero generar cambios en mi región y en todo el país, trabajar desde mi pueblo para impulsar otro modelo productivo en toda la Argentina. Este emprendimiento es un tributo al monte, a la provincia y una puesta en valor de la producción rural en la chacra”.
La entrada Fernando Brys produce hidromiel en Misiones: “Creamos un modelo nuevo para áreas tropicales y subtropicales” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada “El cóndor es un aliado del ganadero”, confirma el investigador Sergio Lambertucci se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>–Entonces, ¿el cóndor no es una amenaza para el productor?
-No. Los resultados de nuestros estudios indican que no lo es.
-¿Seguro?
-Pero es que al igual que el resto de los buitres (porque es un buitre más) es un ave especializada en comer animales muertos y no en cazar: su cabeza desplumada y patas con dedos largos, fuertes y con unas romas para poder sostener el cadáver cuando tironea con su filoso pico de la carroña, dan cuenta de esto.
–¿Hay excepciones?
-Lo que puede hacer “de ataque” es ultimar a alguna de sus presas, generalmente cuando se encuentra débil o agonizando. Pero no es una especie que esté bien adaptada para matar a un cordero, si esa es la pregunta. Esto no quiere decir que no haya algunos eventos observados, sino que esos son anecdóticos y excepcionales.
-¿Por ejemplo?
-En un estudio reciente realizado junto con los doctores Fernando Ballejo y Pablo Plaza hicimos observaciones intensivas en cuadros de parición que tuvieron miles de ovejas y cientos de pariciones, pero sólo registramos un evento en el que un corderito nació y fue picoteado por jotes de cabeza negra, al cual luego se le sumaron algunos cóndores, que se retiraron un tiempo antes de la muerte del animal. Este evento se prolongó por muchas horas, debido a que las aves carroñeras no están especializadas para matar. Si estos eventos son observados casualmente por un poblador, termina muchas veces siendo magnificado como algo común pero nuestras observaciones sistemáticas en muchas pariciones, y campos llenos de ovejas, nos permiten decir que son casos realmente aislados.
–¿Por qué usted dice que el cóndor es un aliado del productor agropecuario?
-Porque es un experto en búsqueda de carroñas que si no son consumidas se pudren y llenan de agentes infecciosos que podrían afectar la salud tanto del ser humano como del ganado.
–O sea que son como “limpiadores”…
-Exacto. Además, al comerse todas esas carroñas ayudan doblemente al ganadero, ya que de lo contrario atraerían otras especies que sí atacan al ganado, como los perros asilvestrados, o que transmiten enfermedades, como las ratas.
–Y entonces, ¿de dónde sale la creencia?
-Aparentemente de observaciones puntuales que se han magnificado hasta llegar a creencias populares. Cuando alguien ve a un cóndor en el suelo y un animal muerto o moribundo suele pensar que fue atacado, lo cual es luego comentado y amplificado. Además, con la llegada de los europeos a América también llegaron sus creencias, y entre muchas de ellas, una era que los buitres eran una amenaza para al ganadero. Todo esto, sumado al tamaño inmenso de un cóndor que es realmente impresionante (3 metros de extensión alar), es probable que haya sido la génesis del mito.
–El cóndor, ¿está en riesgo de extinción?
-Sí. En los países del norte de Sudamérica está críticamente amenazado, con poblaciones muy reducidas tanto en Ecuador, Colombia y Venezuela. Hacia el sur su población es más abundante, lo cual no indica que no esté bajo amenaza si se considera que en una sola carroña envenenada pueden morir por ejemplo 34 cóndores (más del 10% de la población de los 3 países antes mencionados) como nos sucedió recientemente en Argentina.
–¿Qué mensaje quisiera darles a los productores?
-Que mantengan a los cóndores en sus campos, que son muy importantes para la salud de esos ecosistemas y porque sin ellos los problemas pueden ser mayores.
Fotos: Documental Manquewenüy. DF: Bruno Osorio
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]]>La entrada Era rubia y de ojos celestes: Anabela Cleppe es la nueva pulpera de Dufaur, en el partido de Saavedra se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Venimos de una familia muy arraigada al lugar, que siempre está viendo qué hacer por el pueblo. Por remate municipal en 2006 con mi marido compramos el edificio donde había funcionado un almacén de ramos generales, con el único objetivo de utilizar el galpón que estaba al fondo y que linda con el patio de nuestra casa”, cuenta Anabela.

Mientras tanto en la región despuntaba el turismo y así fue que en 2011 llegó a Dufaur una propuesta del INTA Cambio Rural para difundir el turismo rural y ver la posibilidad de formar un grupo en esta zona. Si bien el almacén estaba en total abandono y deterioro, luego de esa charla Anabela sintió que algo se podía hacer. Esa reunión fue el comienzo del proyecto “Pulpería”.
“El tema era que había tanto por limpiar y reconstruir que entrábamos y salíamos sin poder hacer nada y no sabíamos cómo arrancar. Fue un poco desesperante, había de todo por todas partes. Entonces fue cuando intervino la gente, nuestros vecinos, amigos y familiares… gente linda que nos acompaña. Así, entre todos, trabajando codo a codo días y días, logramos el almacén que hoy es y que sea un lugar de todos, con la historia del pueblo impregnada en sus paredes”.




Hoy ‘La Moderna’ se utiliza para reuniones familiares, eventos programados desde el grupo de turismo rural Raíces de Campo al que pertenece la pulpería o particulares, para actividades culturales como presentación de libros y espectáculos. Y cada vez que organizan algo a Anabela le llegan los mensajitos preguntando: “¿Necesitás algo?”.
“Si bien aún no estamos en actividad plena, basta con abrir las puestas de La Moderna para que algún vehículo pare a conocer y recorrer el lugar con gente que se interesa por las actividades que desarrollamos y por nuestra historia. Nuestro sueño es habilitarlo como restaurante de campo y que oficie, a su vez, de centro cultural. Me interesa que sea un espacio de oferta de aquellas cosas que en nuestro ámbito son carencias como espectáculos, talleres y capacitaciones”, explica.
“Dufaur es mi lugar en el mundo. Sueño con un Dufaur que encuentre en el turismo la veta para seguir existiendo y creciendo, con el compromiso de su gente. Y que a la vez siga siendo ese lugar que siempre pueda ofrecer su valor más preciado: la tranquilidad y el sentir de familia”.
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]]>La entrada Graciela Gallo, especialista en turismo rural, tiene un consejo para los emprendedores: "La clave es tender puentes" se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Graciela Gallo es docente de la Universidad de Buenos Aires y directora de carrera y del Centro de Emprendedores de la Escuela Argentina de Negocios (EAN). Tiene más de 8 años de experiencia facilitando proyectos de turismo rural y comunitario en casi todas las provincias de nuestro país.
–¿Todos podemos ser emprendedores?
-Sí, pero no todos decidimos emprender en el mismo momento de nuestra vida. Hay quienes tienen la chispa tan activa que ya se los ve haciendo cosas propias y originales desde muy jóvenes, otros pasan por tranquilos períodos de estabilidad y luego “emprender” es un desafío que les da una inyección de nuevas cosas.
–¿Cuáles son los tres tips a la hora de emprender?
-1) Si tu emprendimiento no te motiva, cambiá de rumbo. 2) Nunca emprendas solo, y que esos otros hagan una mínima validación del proyecto. 3) Aprendé a someter tus ideas a la opinión de otros (y hacé de eso un esquema para mejorar).
–¿Cuáles son los errores más comunes y cómo se pueden evitar?
Tirarse a la pileta sin haber contemplado al menos un poco de agua en ella, y encima sin compañía.
–¿Es decir?
-Muchos proyectos son originales y creativos pero no son sometidos a una verificación de viabilidad mínima y si no funcionan, el desánimo es tal que cuesta mucho empezar de nuevo o retomar.
–¿Cuáles son los momentos más difíciles?
-Una de las trabas más comunes es la salida al mercado. La inserción, la comercialización y la comunicación son temas muy sensibles y necesarios de ser atendidos.
–¿Cómo se superan?
-Armando alianzas y estrategias y estando abiertos a capacitaciones y actualizaciones. También, aceptando que si algo no funciona bien es mejor replantearse el camino.
–Usted siempre habla de “tender puentes”…
-Exacto. Si todos vinculamos a alguien que necesita algo con otro que puede ayudar, estaremos cambiando la forma de emprender en nuestro país. Las ideas se comparten, los contactos se muestran y los conocimientos se ponen a disposición. Yo emprendo todo lo que hago de esa manera y obtengo más gratificaciones y éxitos que si lo hiciera con miedo a abrir mis proyectos a otros… ¿Pedimos otro café?
–Por supuesto.
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