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La entrada Dignamente: Una Fundación promueve en Santiago del Estero el trabajo agropecuario como herramienta de cambio se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Es el caso de la Fundación Dignamente que dirigen Heriberto Roccia y su esposa Sol Scheurer, dos jóvenes oriundos de Río Cuarto que apenas superan los 30 años. Él es administrador de empresas y ella ingeniera agrónoma y lo que se propusieron fue rescatar a niños malnutridos y enseñar a las madres cómo el trabajo agropecuario puede convertirse en la herramienta para recuperar el sentido de la vida.

Pocos años atrás hicieron un viaje al norte y se conectaron con la difícil realidad social de la región. Fue entonces que decidieron poner manos a la obra. Hoy dirigen una ONG que tiene en Santiago del Estero cuatro centros de formación ubicados en Quimilí, Weisburd, Tintina y Campo Gallo. Cuentan con un equipo interdisciplinario de 50 profesionales de la pediatría, nutrición, psicopedagogía, trabajo social y también, por supuesto, con ingenieros agrónomos.
“Recuperamos niños que están desnutridos. Trabajamos fuertemente con la familiar con programas de oficio, para que puedan aprenden los valores que tienen que ver con el trabajo. En un orden de prioridades, el principal problema es garantizar que los niños tengan un cerebro desarrollado para estudiar y trabajar. Hasta que no garanticemos eso no seremos un país en vías de desarrollo”, contó Heriberto.
Escuchá el reportaje completo:
Según Roccia, para que eso ocurra hay que trabajar también con el entorno del niño y muchas de esas madres lamentablemente no cuentan con un trabajo y no tienen por lo tanto un ingreso genuino.

“En la Fundación tenemos programas de horticultura y de producción textil. El de horticultura surgió porque una nutricionista nos señaló la necesidad de incluir las verduras en dietas desbalanceadas. Entonces hicimos una alianza con el INTA para nos provean de mucha tecnología y así se armaron las parcelas para cada familia, que miden 10 x 15 metros, donde se produce para el autoabastecimiento y el excedente se vende. Así obtienen además un ingreso fruto de su trabajo”, explicó Heriberto.
El titular de Dignamente agregó que “esto tiene que ver con un proceso de transformación social que implica respetar horarios, tiempo de espera de la producción, tener un proyecto. Todo eso va transformando a las personas. Se les despierta la dignidad y se modifica incluso el comportamiento respecto del cuidado del niño. Es un trabajo que busca cortar el espiral de la pobreza”.

Heriberto apuntó que la fundación se financia con el aporte, entre otros, de “muchas personas del rubro agropecuario, porque tienen en su mente y en su vida el desarrollo impregnado, porque aportan a una causa y ven resultados y porque tienen una mirada de crecimiento y desarrollo”.
Quienes quieran apoyar esta iniciativa pueden hacerlo a través de la web www.dignamente.org o en sus redes sociales @dignamenteok. “Un tarro de leche para nosotros ya es importante”, finalizó.
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]]>La entrada Malnutrición en Argentina: “La carne es saludable siempre que sea bien consumida”, aseguró Natalia Zavaroni, de la Fundación Conin se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En este marco, el trabajo de la Fundación CONIN es central. Fundada en 1993 por el Dr. Abel Albino, utilizando de referencia los trabajos del Dr. Fernando Mönckeberg en Chile, esta ONG trajo a la Argentina un nuevo modelo para tratar los casos de desnutrición infantil y sobre todo, para crear estrategias que sirvan a su prevención.
En resumidas cuentas, se trata de la instauración de centros de tratamiento ambulatorios y específicos, que evitarán que estos niños con malnutrición severa ingresen a centros de tratamiento general, donde puedan adquirir otras enfermedades. Este enfoque ha resultado en más de 17.000 niños recuperados en todo el país. CONIN cuenta con 100 centros de prevención distribuidos en 18 provincias.

“La malnutrición es un desequilibrio, por carencias o excesos, en cuanto a los aportes energéticos o de micronutrientes. El déficit son todos los tipos de desnutrición y el exceso que son el sobrepeso y la obesidad. Históricamente hemos relacionado la carencia a la pobreza y el exceso a la abundancia y el sedentarismo. Hoy se sabe que en Latinoamérica conviven ambas patologías y se pueden dar en una misma comunidad, familia o individuo”, explicó a Bichos de Campo Natalia Zavaroni, nutricionista y directora operativa de la Fundación CONIN.
Esta problemática no es ajena a la situación mundial general, y se ha agravado sustancialmente con la pandemia. Reportes internacionales analizados por esta Fundación indican que esta crisis generará mayores complicaciones en lo económico, sanitario y nutricional, y que afectará de lleno en la situación socioeconómica de estas poblaciones vulnerables en el futuro.
Mirá la entrevista completa a Natalia Zavaroni acá:
-En Argentina tenemos exceso de producción de alimentos. ¿Cómo definís este contrasentido?
-Es parte y atraviesa al concepto de malnutrición. La inequidad en la distribución de los alimentos no es algo sólo de acá. La falta de seguridad alimentaria tiene que ver con diversos factores, entre ellos los sistemas alimentarios. Son cadenas gigantescas que van desde la producción, elaboración, transporte, almacenamiento, comercio, mercado, precios, ventas y desperdicio. Dentro de los Objetivos del Desarrollo Sostenible que se han propuesto para el 2030, los países tienen que trabajar para resolver la malnutrición en todas sus formas.
Desde esta perspectiva, lo que pase en los primeros mil días –que van desde la concepción hasta los dos años de la persona- serán claves para su desarrollo posterior. La malnutrición afecta a la salud actual y futura: actual porque aumenta la morbimortalidad al no desarrollarse las defensas necesarias, y futura por generar cambios en la musculatura y en el desarrollo cognitivo.
“Impactará en el desenvolvimiento escolar y laboral. Ésto genera perpetuación de la pobreza”, aseguró la especialista.
-Hay minorías que dicen que no hay que comer carne, que la leche es mala. ¿Es un lujo dar cierto tipo de debates? En todo caso, ¿Qué dieta necesita un chico de dos años para ser fuerte?
-Es bueno discutirlo porque sino la comunidad termina opinando de algo que no conoce. Es muy importante lo que pase con la mama en el embarazo. La lactancia materna es lo mejor que le puede pasar a ese niño. A partir del año tiene que comer lo que come la familia, y debe ser saludable. Mientras más chiquito va a requerir más proteínas de alto valor biológico, y eso va a ir modificándose en la primera infancia hasta la adolescencia. La carne es saludable siempre que sea bien consumida.
Zavaroni indicó que lo importa es controlar que no se trate de carne ultra procesada. En este sentido se refirió a un informe sobre el que trabajó CONIN, que demostró que la cantidad de carne consumida por las poblaciones vulnerables no difiere sustancialmente de la adquirida por las clases más altas. Por el contrario, la diferencia está en el tipo de carne (si es blanca o roja) y en los cortes y su calidad.
“Este tema del lunes sin carne tiene muchísimos años, su origen es de la época de guerras donde se proponía no comer algún alimento para que le llegue a las tropas. Las poblaciones vulnerables no comen carne todos los días, por lo que promover un día sin su consumo no afectará y está dentro de las recomendaciones. Se puede comer carne de forma adecuada”, concluyó.
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]]>La entrada Los chicos comen pésimo de norte a sur: Un informe global presentó alarmantes cifras sobre la malnutrición de los niños de Argentina se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En el norte del país se concentra la mayor cantidad de casos de niños con retraso del crecimiento, mientras que en la zona centro y sur del país hay más casos de sobrepeso infantil. El estudio se centró en aquellos territorios “altamente rezagados”, es decir, que exhiben niveles significativamente superiores al promedio nacional.
Entre 2014 y 2019 la inseguridad alimentaria se acentuó y creció 16,6 puntos porcentuales en nuestro país. Según se indicó en el informe de alcance regional, Argentina “prácticamente ha duplicado la población total afectada y ha sumado 3,2 millones de personas a la inseguridad alimentaria grave”. Esto impacta más sobre las mujeres que sobre los hombres.
Ver también: La nutricionista Carolina Ramos advierte que “la equidad nutricional en el país es bajísima”
Argentina se encuentra junto a Chile y Bolivia entre los países con los territorios más heterogéneos y por lo tanto combina algunos altamente rezagados con otros donde mejoran los promedios. En lo que respecta al retraso de crecimiento en niños, las provincias con los peores índices son Formosa, con un 10,3%, Corrientes y Misiones, con un 9;8%, y Santiago del Estero, con 9,4%. Aquellas provincias con rezago más bajo son Jujuy, Tucumán, Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos, San Juan, Neuquén, Chubut y Santa Cruz.
Por otro lado, según los últimos datos disponibles, el porcentaje de sobrepeso infantil en Argentina supera el 10%. El sobrepeso infantil refiere a un niño o niña que tiene un peso muy alto para su estatura y esto también indica una mala nutrición, muy poco equilibrada y sana. Es una meta de la Asamblea Mundial de la Salud que esto no aumente entre los menores de 5 años para el 2025.
Al igual que en Chile, en Argentina la prevalencia del sobrepeso es más alta en los estados del sur y en algunos situados más hacia el centro del país, pero no en el norte. Así, las provincias las provincias más rezagadas em esta materia son las de La Rioja, Santa Cruz y Santa Fe, con un 13%, y Chubut con un 12,3%.
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]]>La entrada Ricardo Rapallo, experto de la FAO, lamenta que sea “más fácil comer mal que bien”: Lo sano sale 60% más caro se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Sin embargo, Rapallo reconoció que el acceso económico explica buena parte del problema en la región. “Según un estudio de la FAO, la estimación a nivel mundial es que el costo de una dieta saludable es cinco veces más cara que una dieta mínima de energías. Y por lo tanto el costo es un factor determinante para muchos”, dijo. En promedio, los precios de una canasta saludable son 60% más caros que los que pagan actualmente la población.
“Los problemas de malnutrición son más acuciantes que en otras regiones del mundo, lo que de algún modo puede explicarse, por los niveles de desigualdad que siguen presentes en muchos países”, agregó el oficial de la FAO. esta organización internacional, que dependen de las Naciones Unidas, nació en tiempos de hambruna, luego de la Segunda Guerra Mundial. Hoy el hambre es solo uno de los problemas de la humanidad, porque otra buena parte de ella padece de malnutrición y hasta de obesidad.
Mirá la entrevista completa a Ricardo Rapallo:
¿Qué cantidad de personas tiene un acceso complicado a alimentos nutritivos y sanos? Rapallo manifestó que en América Latina y el Caribe “se estima que 140 millones de personas sufren inseguridad alimentaria moderada o grave”.
“Son personas que si bien no sufren el hambre dura, tienen incertidumbres acerca de cómo comer bien todos los días de la semana. Estas son cifras pre Covid-19. Si miramos las previsiones de pobreza de la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), hablan de 200 millones de personas que caerán por debajo de la linea de pobreza” luego de la pandemia, aclaró.
La paradoja se hace evidente si tomamos en cuenta que América Latina tiene una capacidad de producción de alimentos muy vasta. “Producimos para alimentar de modo adecuado a muchos mas latinoamericanos y caribeños que los que habitamos hoy día. Es cierto que muchos de esos alimentos se exportan, posiblemente porque encuentran mejor precio afuera o porque no hay tanto consumo interno. Contribuimos, a su vez, a la seguridad alimentaria mundial aunque haya matices entre países”, detalló el especialista.
Entonces, desde la oferta no hay problemas de acuerdo a Rapallo, pero sí los hay desde el acceso económico y también debido a un tema cultural y de acceso físico a tiendas de cercanía.
“Muchas familias prefieren comer mal teniendo ingresos suficientes. Eligen comer muchos procesados ricos en azúcares y grasas. Hay también una cuestión de acceso físico, ya que se identificó que hay ciudades y entornos donde directamente no hay tiendas de cercanía que vendan frutas, verduras y legumbres que permitan diversificar la dieta”, describió.
El funcionario de la FAO reconoció que, “a pesar de ser América Latina y el Caribe, una región que consiguió reducir la desnutrición y el retraso del crecimiento de un modo exitoso comparado contra otras partes del mundo, lideramos en el mundo en crecimiento de obesidad y sobrepeso y todavía las políticas son muy incipientes y no muestran los impactos que esperamos”.
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]]>La entrada La obesidad es un problema global y en la Argentina avanza una nueva ley de etiquetado de los alimentos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Resultó ser, según ese trabajo, que el 41,1% de los chicos y adolescentes de entre 5 y 17 años tiene sobrepeso y obesidad. Y en el caso de los adultos, la obesidad creció un 75% entre 2005 y 2018. Hoy, casi siete de cada diez adultos tienen exceso de peso.
En un documento, en coincidencia con el día mundial de lucha contra este flagelo, la FAO pidió a los gobiernos de América Latina, incluida claro la Argentina, que tomen “acciones urgentes” para enfrentar este problema, ya que la prevalencia de la obesidad en adultos en América Latina y el Caribe se ha triplicado desde los niveles que había en 1975, al punto que hoy uno de cada cuatro adultos vive con obesidad. Esto sucede además “en una región donde el hambre ha vuelto a crecer y afecta a 42,5 millones de personas”.
Según el Panorama, cada año 600 mil personas mueren en América Latina y el Caribe debido a enfermedades relacionadas con la mala alimentación, como diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. La alimentación inadecuada está asociada con más muertes que cualquier otro factor de riesgo, algo que amenaza a nuestras futuras generaciones, ya que la obesidad tanto en la niñez como en la adolescencia se ha triplicado entre 1990 y 2016.
Mirá el informe de la FAO y UNICEF:
La FAO publicó el Panorama de la seguridad alimentaria y nutricional 2019, junto a la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (WFP). El documento destaca la necesidad de promover entornos alimentarios más saludables mediante sistemas de protección social, programas de alimentación escolar, regulación de la publicidad, de la comercialización de alimentos y medidas que favorezcan una alimentación adecuada.
A mediano y largo plazo, estas políticas deberían tener bastante impacto sobre diversos rubros agropecuarios.
Las agencias internacionales también subrayan la importancia de mejorar el etiquetado de alimentos con sistemas de advertencia nutricional frontal, asegurar la inocuidad y calidad de los alimentos que se comercializan en la calle y reformular la composición de ciertos productos para garantizar su aporte nutricional.
Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, Panamá y Uruguay han mejorado la regulación sobre publicidad de alimentos, y al menos 13 países de la región han adoptado medidas fiscales y de carácter social que buscan favorecer una alimentación adecuada. La Argentina no figura en esa lista, pero pronto podría estarlo.
En rigor, la diputada nacional por Cambiemos, Gisela Scaglia, presentó un proyecto de ley sobre el Etiquetado Frontal Informativo para el consumo responsable de los alimentos. “Esta ley genera un compromiso de avanzar para mejorar la alimentación e impulsar hábitos saludables en los argentinos. Tenemos altos índices de obesidad infantil y eso nos preocupa, por eso tenemos que buscar desincentivar el consumo de alimentos con alto contenido de azúcares, grasas y sodio. Queremos que los consumidores sepan qué están comiendo y tengan información adecuada a la hora de comprar”, destacó Scaglia.

Si la norma prospera, se aplicará el etiquetado en los envases de alimentos un mensaje de manera gráfica y textual en la cara principal o en el frente para brindar al consumidor información simple y clara relativa al contenido nutricional de lo que contiene. Este etiquetado no reemplaza la tabla nutricional que seguirá aportando información nutricional.
El proyecto busca además regular la publicidad para restringir el uso de herramientas de marketing relacionadas a sorteos, concursos, regalos o promociones de éstos productos. Tampoco se podrán usar para su publicidad o comercialización, juguetes o merchandising que lo acompañen.
“La alimentación no es un juego, por eso también buscamos que estos alimentos no puedan tener juguetes de regalo ni tampoco se promocionen con publicidad engañosa o a través de acciones como sorteos, promociones 2×1 y de entrega gratuita para que los chicos no sean engañados. Hoy muchos chicos eligen comer productos por merchandising que trae y eso es altamente peligroso”, explicó la legisladora.
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]]>La entrada ¿Hambre cero? Suben a 821 millones las personas que todavía pasan hambre en el planeta se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Contextualicemos: la comunidad internacional agrupada en la FAO se ha propuesto el objetivo de llegar a un mundo con “hambre cero” en 2030. Pero en los últimos dos años ese objetivo se ha ido alejando, porque la cantidad de gente con hambre ha ido aumentando. En 2017 alcanzó los 821 millones de personas, una de cada nueve.

Según el informe bienal de la FAO sobre el estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo, presentado con la presencia estelar de la reina Letizia de España, dice que se ha pasado de 804 millones de personas afectadas por la subalimentación (carencia crónica de alimentos) en 2016 a unos 821 millones en 2017, volviendo a los niveles de 2010.
El año pasado, la FAO culpó de esta situación a los desastres naturales. Esta vez han influido, según el organismo, el menor consumo de alimentos per cápita en algunos países y la mayor desigualdad en el acceso a los alimentos en otros.
África volvió a ser el continente con la mayor prevalencia de subalimentación, ya que el hambre allí afectó a más de 256 millones de personas (un 20% de su población), entre otros motivos por el impacto de fenómenos meteorológicos extremos y conflictos en diversas regiones.
Esos mismos factores también explican en parte que la tendencia a la baja del hambre pueda estar ralentizándose en Asia, que sigue albergando al número más alto de individuos que la sufren, 515 millones de personas (11,4% de su población).
Descargue aquí el último informe sobre el hambre de la ONU.
En América Latina y el Caribe, el hambre creció ligeramente hasta los 39 millones de personas en 2017 (6,1% de su población), según las estimaciones, que reflejan sobre todo un deterioro de la situación en Sudamérica por la desaceleración económica. Aquí está incluida la Argentina, aunque desde siempre los porcentajes de población que padece hambre aquí siempre ha estado por debajo del 1%, ya que se trata de uno de los países de la región que producen excedentes alimentarios.

Frente a este nuevo cachetazo de la realidad, la comunidad de la FAO volvió a decir que “estamos todavía a tiempo para cumplir con el compromiso mundial de erradicar el hambre para 2030”, pero reclamó a los países que adopten “medidas urgentes” para revertir la situación actual, donde el flagelo está en crecimiento y o en retroceso.
“No hay tiempo que perder”, señaló el Director General de la FAO, el brasileño José Graziano da Silva, en la asamblea de apertura del período de sesiones del Consejo de Seguridad Alimentaria (CSA). No conseguir erradicar el hambre, añadió, socavará todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), lo que significa que “la pobreza no se acabará, los recursos naturales continuarán degradándose y la migración forzada continuará aumentando”.
Hay también otras formas de malnutrición que se están propagando, en especial la obesidad, que afecta ahora al 13,3% de la población mundial adulta y está en vías de superar al número de personas subalimentadas en el mundo. De no creer, 8 de los 20 países con las tasas de obesidad en adultos que aumentan de forma más rápida se encuentran en África.
“El sobrepeso y la obesidad deben ser un tema de políticas públicas, no un problema privado”, insistió Graziano da Silva, y añadió que “los gobiernos deben asumir la responsabilidad de proporcionar alimentos saludables y nutritivos que sean accesibles y asequibles para todos”.
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