Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Los padres de la agroecología: “En cada análisis de suelo que hacemos notamos que cada año hay menos nutrientes”, advierte Martín Zamora desde el INTA se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
El ingeniero agrónomo tiene su base en la Chacra Experimental Barrow, cerca de Tres Arroyos, donde hace más de 9 años funciona un módulo agroecológico. En diálogo con Bichos de Campo, alertó que “en los últimos 7 años se perdió el 30% de la materia orgánica de los suelos de la región pampeana”, y se preguntó: “¿Quién asume ese costo?”.
“Seguir insistiendo solo en producciones como la soja y el maíz no es sostenible en el tiempo. Podremos hacerlo 10 o 15 años más, pero ¿Y después?”, manifestó el agrónomo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), que cuenta con un posgrado en la Universidad Nacional de Mar del Plata.
Zamora se recibió a fines del ´95 y comenzó de inmediato a trabajar en Tres Arroyos, con lo cual, hace más de 20 años que está metido en esto de la agroecología. Su primera oportunidad de trabajo la tuvo con la escuela agropecuaria de Tres Arroyos, cuando fue convocado por Santiago Sarandón, otro de los referentes en el tema, no solo a nivel nacional sino también latinoamericano.
Mirá la entrevista a Martín Zamora:
Desde que se vinculó con el INTA, Zamora aseguró que “en cada análisis de suelo que hacemos notamos que cada año hay menos nutrientes, menos fósforo, azufre, zinc, boro, y más adelante serán otros nutrientes los deficientes. Siempre hay un balance negativo en el suelo, lo que acarrea más costos a los productores, ya que para mantener los rendimientos deben usar más insumos. Y ahora se suma otro problema grave que son las malezas resistentes”.
Estos mayores costos productivos se hacen notar. Zamora expresó que “hace 20 años sembrar una hectárea de trigo en Tres Arroyos salía 200 dólares y hoy sale 450 dólares. Y si bien hay aumentos de productividad, eso no se ve reflejado en el margen bruto del productor. Esto solo pueden absorberlo productores grandes, pero no los chicos de entre 300 a 500 hectáreas, y así vemos menos productores en la pampa”.
Para el coordinador de agroecología en el INTA, el problema es que “se sigue pensando que emparchando un sistema se lo puede mejorar, en lugar de pensar en un cambio de sistema. Siempre atacamos las consecuencias de aplicar un modelo, pero nunca atacaremos las verdaderas causas que originan esos problemas”.
Luego de ocho años de ensayos, el INTA mostró los resultados económicos de la agroecología
Como solución a evitar que el suelo termine subsidiando las consecuencias de la fuga de nutrientes, Zamora propuso “pensar una forma distinta de producir alimentos, en una mirada holística o integral, la cual es aportada por la agroecología. El modelo soja/maíz no podrá seguir existiendo, porque en la búsqueda de más rendimientos necesitaremos más nutrientes, y en consecuencia, una mayor fertilización y extracción de estos. Así terminaremos sin materia orgánica en los suelos. Hay que cambiar la mirada de los sistemas. La forma en que hoy hacemos los cultivos no es sustentable”.
Le preguntamos a Zamora qué pensaba de las revisiones profundas como la que está realizando la Asociación de Productores en Siembra Directa (Aapresid), que está apuntalando fuerte la incorporación de cultivos de servicio para lograr una “agricultura siempre verde” que regenere los suelos. “Funcionan, sí. Pero si los meto en un sistema actual de producción, le generará un costo económico y financiero alto al productor, porque obtendrá el ingreso de esos servicios recién dentro de un año y medio. Y así no van a querer hacerlo”, explicó.

Por eso, para el agrónomo, “hay que pensar en un sistema productivo de bajo impacto ambiental y social, y que se empiecen a acercar los consumidores con los productores, porque ese es el problema, hoy están alejadas esas posiciones, entre el que quiere comer sano y el que quiere producir con el máximo potencial. No deberían ser conflictos. Hay otros modos de producción. Las tecnologías de procesos son importantes para la producción y sin embargo no las usamos. En un sistema maíz/soja prácticamente no las usamos”, evaluó.
En definitiva, para Zamora no alcanza cuando no se cambia la mirada sobre los sistemas productivos. “La actual es una mirada muy de estrategia lineal: me aparece este problema y lo soluciono con este medicamento. Tenemos que analizar por qué aparece ese problema, si es una consecuencia de algo o si es un problema real”, remarcó.
En el mismo sentido, el experto del INTA cree que tampoco servirán si la agricultura de precisión o la digital si se aplican solo para salvar una consecuencia del sistema productivo, reduciendo por ejemplo las aplicaciones de agroquímicos. “Muchas veces actuamos sobre las consecuencias de que aparezca una enfermedad, plaga o maleza. Eso no es más que la consecuencia de aplicar una forma de agricultura. Mientras mantengamos eso no vamos a cambiar”, describió.
https://www.facebook.com/martin.zamora.9400/videos/10216589748557848/
“Hay que sacarnos la anteojera de que soja y maíz se pueden hacer como ahora. Necesitamos investigación e integrar más productores para hacer una nueva forma de producción, pero tiene que ser algo que se haga en conjunto. Por supuesto que no será a corto plazo, pero ya hay miradas distintas. La agroecología es la única que avanzó en sostener una forma de producción diferente y la que da respuestas”, concluyó.
La entrada Los padres de la agroecología: “En cada análisis de suelo que hacemos notamos que cada año hay menos nutrientes”, advierte Martín Zamora desde el INTA se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Martín Zamora, del INTA, afirma que hacer trigo bajo el modelo agroecológico es rentable, sobre todo por la fuerte reducción de los costos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Esta chacra del Ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense actúa por convenio con el INTA como Unidad Operativa del Centro Regional Buenos Aires Sur, y tiene un área de influencia que abarca más de 2 millones de hectáreas pertenecientes a los distritos de Tres Arroyos, Adolfo González Chaves, San Cayetano y Coronel Dorrego.
Ver Luego de ocho años de ensayos, el INTA mostró los resultados económicos de la agroecología
Zamora recordó que “los sistemas simplificados actuales enfrentan costos muy altos, principalmente, en insumos químicos como fertilizantes y herbicidas”, y destacó que en términos generales, “para producir una hectárea de trigo se necesita un rendimiento de 3.500 kilos sólo para salvar los gastos”.
Destacó luego los resultados obtenidos por su equipo en la Chacra Barrow. Según este visión, allí ya se demostró que con un manejo agroecológico en trigo es posible reducir costos, aumentar la rentabilidad y minimizar el impacto ambiental.
Bichos de Campo hizo hace un tiempo un programa especial sobre estos ensayos. Podes mirarlo acá:
Según el especialista, a medida que se conocen los datos de beneficios sociales, ambientales y económicos de este manejo agronómico, se incrementa el interés de los productores por los postulados de la agroecología. “Hay un crecimiento exponencial de demanda. Sólo en Buenos Aires hay más de 100 grandes productores en pleno proceso de transición hacia la agroecología”, aseveró Zamora.
Por su parte, Agustín Barbera, que es extensionista de la misma Chacra Experimental, aseguró que “los productores consultan, en principio, motivados por una cuestión económica y por la falta de rentabilidad de sus sistemas”.
La entrada Martín Zamora, del INTA, afirma que hacer trigo bajo el modelo agroecológico es rentable, sobre todo por la fuerte reducción de los costos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Luego de ocho años de ensayos, el INTA mostró los resultados económicos de la agroecología se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Zamora recibió a Bichos de Campo en la chacra Barrow, ubicada a pocos kilómetros de Tres Arroyos, en el sur bonaerense. La clave de esta visita era conocer por primera vez los números de la agroecología. O mejor dicho, el resultado económico de los ensayos que viene realizando el equipo liderado por Martín sobre un lote de 10 hectáreas trabajado desde 2011 bajo esa modalidad. Al lado, otro lote de 15 hectáreas se continuó explotando de modo convencional, para tener un punto de comparación. El mismo lote, el mismo clima, pero muy diferentes modos de trabajar.
Mirá la entrevista completa con Martín Zamora:
El investigador del INTA nos contó que desde hace bastante tiempo existen productores que vienen demostrando que los planteos agroecológicos extensivos pueden ser exitosos, no solo productivamente sino también económicamente. El caso más icónico es el de “La Aurora”, el establecimiento de Juan Kier en Benito Juárez, quien desde hace casi dos décadas decidió dejar de utilizar insumos de origen químico. Pero faltaba una validación oficial, la palabra autorizada del INTA. Esa fue la apuesta realizada en Tres Arroyos. “Era un desafío. Nosotros lo tomamos”, dice Matín.
La primera decisión en este ensayo fue “olvidarse” de la forma de hacer agricultura hasta ese momento. En el campo de al lado, se continúo haciendo con siembra directa rotaciones de avena-trigo-soja, que arrojaron rendimientos muy competitivos para la zona, al lado de los logrados por los productores CREA de la región. Pero en el módulo agroecológico, el equipo del INTA alteró todas las fórmulas.
“En general lo que cambiamos es la forma en que asociamos los cultivos. Estratégicamente manejamos los cultivos para no depender del uso de urea y otros fertilizantes químicos, no depender del uso de herbicidas, fungicidas e insecticidas. Al principio fue una transición. Empezamos a usar cada vez menos hasta que no necesitamos más”, relató Zamora. La última aplicación se hizo a los dos años y medio desde que arrancó el ensayo en 2011. es decir que ya llevan varias campañas sin realizar aplicaciones.
La otra gran decisión fue incorporar la ganadería. Como se observa en el resumen comparativo de la producción en ambos campos, la mayor parte de los años el módulo agroecológico tuvo su principal objetivo puesto en la producción de carne. Las rotaciones de cultivos consociados en general apuntaron a brindar forraje para los bovinos y así se redujo notablemente el número de cosechas convencionales.

“Hasta ahora lo que nosotros hacemos es cultivos de cosecha de invierno (sobre todo trigo, pero también podría pensarse en sorgo o incluso en maíz) y los otros cultivos los usamos para la ganadería, pero no solo pensando en su aporte forrajero sino también por los otros servicios que prestan”, explica Martín. Se refiere a que los “servicios ecosistémicos”: las combinaciones (se trata siempre de asociar una gramínea a una o más leguminosas) aportan una cobertura vegetal suficiente que reduce la presencia de malezas, reemplazando a los herbicidas, y a la vez actúan fijando nitrógeno en los suelos, en reemplazo de la aplicación convencional.

Con el correr de los años, en el lote convencional se realizaron solamente cuatro especies, contra once que alternaron en el lote vecino. Se hicieron 33 pasadas con agroquímicos, contra solo dos del lote en transición (los primeros años). Y se pusieron 840 kilos de úrea contra nada alambrado de por medio. En materia de Fósforo, necesario en la zona, la mayor diferencia está en que las aplicaciones fueron reemplazadas por afrechillo de trigo. Lo único que crece en el planteo agroecológico es la cantidad de inoculaciones.
Así las cosas, en materia de rendimientos del trigo cosechado, Martín resume que “hemos tenido años de mejores rendimiento en el módulo agroecológico y otros a la inversa, pero en el promedio de cuatro o cinco años que hemos podido evaluar, no varía el rendimiento en uno u otro sistema. Los promedios son los mismos”.
-¿Y si el rendimiento es el mismo, cómo convencés al productor a hacer el cambio?- pregunta Bichos de Campo.
-El primer argumento es que se mantienen los rendimientos, que no decrecen. Eso es muy importante. Pero después está el hecho de que el productor deja de ser tan dependiente de insumos externos. Nosotros acá estamos en unos 300 o 400 dólares por hectárea como costo de un trigo, y eso es gran parte compra de fertilizantes, compra de semillas, compra de agroquímicos. Allá enfrente (habla del lote agroecológico), todo eso no se utiliza. Se utilizan otras estrategias, que son biológicas- nos responde el experto.

En el caso del trigo, comparando el promedio de las cuatro últimas cosechas, el módulo agroecológico rindió 3.452 kilos/hectárea contra 3,.534 kilos del módulo convencional. Pero mientras en el primero el costo de producción fue de 221 dólares por hectárea, en el modelo actual el costo trepaba a 401 dólares. El gran ahorro se registra en el renglón “insumos” que cae casi 190 dólares por hectárea. Es ese luego el factor que permite entender el salto del margen bruto que deja el cultivo en uno y otro caso. En el modelo actual fue de 135 dólares. En el ecológico, de 277 dólares.
A eso falta sumarle los ingresos por la carne, así como al otro planteo deberían añadirse los ingresos que deja la soja.
“Nosotros podemos asegurar que tenemos un 58% de reducción de costos directos de producción en nuestro sistema. Y como mantenemos los rendimientos, el margen es un 100% más de dinero que al productor le queda en el bolsillo”, afirma Zamora. Haciendo la comparación de otro modo, por cada dólar invertido el productor convencional recibiría un retorno de 1,40, mientras que en agroecológico obtendría, gastando ese mismo dólar, nada menos que 2,30 dólares. Más que se duplica la inversión.

El coordinador nacional de agroecología en el INTA está convencido de otras ventajas de estos nuevos sistemas por sobre los modos actuales de producción. Uno es que, al recostarse en la ganadería, necesariamente debería incorporar mano de obra que se radique en el campo. Pero la razón fundamental es la ambiental: en el módulo de la chacra Barrow ya hay indicadores concretos de recuperación de la materia orgánica.
Zamora sabe que no hay recetas y que todo esto es un proceso que debe adaptarse a cada caso, a cada productor. “Se trata de compartir saberes y conocimientos, porque en todos lados están surgiendo productores que necesitan y piden este tipo de alternativas”, explica. Entre las limitaciones, por ejemplo, esta corriente agronómica todavía no logra responder demasiado bien a aquellos productores que en otras zonas del país están volvados a la producción de soja y maíz.
El especialista del INTA, por ahora, se muestra satisfecho con haber podido demostrar que “otro tipo de agricultura es posible, no solo desde el punto de vista ambiental sino además desde el punto de vista de la rentabilidad”.
La entrada Luego de ocho años de ensayos, el INTA mostró los resultados económicos de la agroecología se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>