Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Desde la Cámara de Nutrición Animal, Juan Pablo Ravazzano dice que es momento de que la Argentina comience a exportar más alimentos para animales se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La CAENA nuclea a casi la totalidad de las empresas vinculadas a la producción de alimentos para animales, tanto de producción como mascotas, así como a aquellas especializadas en la fabricación de premezclas, micro nutrientes y aditivos. Antes era mezclar un par de ingredientes y no mucho más. Pero la incorporación de conocimiento y tecnología les ha permitido desarrollarse como empresas de punta y consolidar a sus alimentos como verdaderos paquetes tecnológicos, que ahora aspiran a conquistar un lugar en los mercados internacionales.

“La producción intensiva se profesionalizó en el mundo y de la mano de esa profesionalización e intensificación de la industria, también la parte alimenticia se fue desarrollando. Es una evolución”, dijo a Bichos de Campo Juan Pablo Ravazzano, presidente de CAENA, que agrupa casi al 90% de la producción nacional de alimentos para animales.
En el mercado interno, esta evolución ha quedado de manifiesto en las estimaciones de demanda registradas por la Cámara. Según los últimos cálculos efectuados en el año 2017, la compra y elaboración de raciones superó las 20 millones toneladas adquiridas, siendo las categorías más demandadas las destinadas a bovinos para producción de carne y leche, y aquellas para aves parrilleras y ponedoras.

¿Y cuál es la base de estos productos? El maíz y la soja, que luego se complementan con vitaminas, minerales, aminoácidos y aditivos en su mayoría importados. Es por esta razón que cualquier restricción a la importación de esos subproductos supone un gran costo para la industria que, en palabras de Ravazzano, “se traduce en menor producción de carne, leche y huevos”. En algún momento, hubo problemas para que las autoridades del Banco Central aflojaran con las divisas necesarias para realizar esas compras. Pero por suerte, contó el ejecutivo, finalmente han ido entendiendo que esos aditivos son parte de un complejo productivo mucho más relevante.
Si bien hasta ahora la Cámara no ha registrado mayores inconvenientes en la importación de las materias primas necesarias, es un tema que no descartan y que puede volverse un obstáculo a la hora de proyectar incluso un crecimiento de esta agroindustria hacia el mercado externo.
Mirá la nota completa con el presidente de CAENA:
-¿Ya realizan exportación de alimentos balanceados procesados?– le preguntamos a Ravazzano.
-Se hace y tenemos experiencias de casos exitosos dentro de la cámara. Hay un mercado interesante en el mundo para nuestros productos. El sector empezó exportando a países limítrofes como Paraguay, Uruguay, Bolivia y Chile. Brasil también es un gigante que tenemos al lado, pero que está sumamente abastecido y tiene tecnología tan buena como la nuestra. Después vienen Ecuador y Colombia. Centro América es un potencial mercado porque ahí no producen casi cereales.
-¿Qué le pedirías a las autoridades para consolidar este derrotero exportador?
-Casi todos nuestros productos tienen algún componente de soja, por lo que tenemos retenciones que van del 5% al 21% dependiendo de la posición arancelaria. Desde la Cámara hemos logrado en algunos momentos bajar algunos puntos de retención, pero no deja de ser un factor que al momento de salir al mundo nos dejan detrás de nuestros competidores. Gracias a que tenemos una materia prima de excelencia se compensa un poco esa diferencia, pero el número para exportar es fino y hay que ser muy eficiente en la producción.

-¿Cuál es el mejor mercado de ustedes como productores de balanceado? ¿Las mascotas o los animales de producción?
-Las empresas que hacen alimento para mascotas están más en productos de consumo masivos. Después tenés empresas más abocadas a alimentos para la producción. Son mercados distintos. Con la mascota vas al consumidor, tenés que hacer un buen marketing y posicionar tu producto con referentes de consumo humano. En lo que es animales de producción tenés que tener una excelente calidad para poder demostrar que ese alimento te va a generar una mejor conversión alimenticia y una mejor ganancia diaria. Por lejos este es el mayor mercado en volúmenes.
-¿Qué nicho podría explotar más la Argentina en los mercados internacionales?
-El alimento de mascotas tiene un potencial enorme, en la pandemia creció mucho. Hay mercado para alimentos para mascotas, con bolsitas de un kilo que tienen un altísimo valor agregado, Peor también hay un mercado interesante para pre iniciadores como los sustitutos lácteos. La Argentina tiene muy buena tecnología y buenas materias primas para elaborar estos alimentos que tienen cierta complejidad.
La entrada Desde la Cámara de Nutrición Animal, Juan Pablo Ravazzano dice que es momento de que la Argentina comience a exportar más alimentos para animales se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada ¡Yerba mate importada en las góndolas de Misiones! Los colonos denuncian que no deja de ingresar esa infusión desde Paraguay y Brasil se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Como si eso fuera poco, molinos de esa provincia anunciaron en los últimos días con bombos y platillos que importarán marcas extranjeras. Esto fue lo que denunció con gran preocupación la Asociación de Productores Agrícolas de Misiones (APAM), en medio de una cosecha que está reputando después de un 2020 difícil, que dejó una merma en la producción.
“La Yerba Kurupí, que es la yerba paraguaya empaquetada, hacía un tiempo que se veía en algunos supermercados, pero ahora se ha vuelto generalizada. Y ahora el molino Mate Rojo, que tiene plantaciones de yerba, secaderos y hasta marca propia, anunció que importará Yerba Canarias, de Brasil. Yo sé que en algunas partes de Buenos Aires y Entre Ríos ya se conseguía, pero que un molino de la zona se haga importador es un golpe bajo”, dijo a Bichos de Campo Cristián Klingbeil, presidente de la APAM.

La única noticia alentadora para los productores es que por el momento los precios que se exigen en los supermercados superan por al menos 100 pesos a los de las marcas nacionales. Si el medio kilo de yerba local se mueve entre los 140 y los 200 pesos, el medio kilo de yerba paraguaya supera en algunos casos los 300 pesos.
A esta situación hay que sumarle también la importación que se realiza de yerba canchada desde esos dos países, es decir la yerba gruesa que se termina de moler en los molinos nacionales.
“Según los números a los que pudimos acceder, se está comprando yerba a 1,31 dólares, lo que equivaldría a 135 pesos aproximadamente según el dólar oficial, y nuestra yerba se está comercializando por arriba de los 160 pesos”, indicó Klingbeil, quien también integra el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), como director suplente por el sector productivo.

¿Y por qué se importa yerba? El presidente de APAM explicó que dada la merma en la producción que se dio en 2020 -causada por una conjunción de malos precios, malas condiciones climáticas y falta de inversiones que repercutieron en los rendimientos-, y el aumento en el consumo interno en medio de la crisis sanitaria, los molinos nacionales comenzaron a adquirir stocks extranjeros. Este tipo de operaciones, además, se ven ayudadas porque se realizan al valor del dólar oficial.
“A eso hay que sumarle que a Paraguay y a Brasil le estaban sobrando kilos de yerba y empezaron a reforzar su venta. Como el volumen importado era importante, esos países comenzaron a acomodar el precio. Se había empezado con un dólar y monedas, y fue subiendo hasta llegar al valor actual de 1.30 dólares”, sostuvo Klingbeil.
Según datos del Ministerio de Agricultura nacional, entre enero y agosto de este año se llevan importadas 29.571 toneladas de yerba mate, un 12% más respecto de las 26.449 importadas en igual lapso del año pasado. En valor, en tano, esas compras bajaron un 8%, lo que demuestre lo competitiva que se ha vuelto la yerba de Brasil y Paraguay. En total, la Argentina lleva gastados 21,7 millones de dólares.
Este contexto supone una complicación mayor este año, ya que Argentina podría cerrar este ciclo productivo superando el récord de producción de 2019 que fue de 837 millones de kilos de hoja verde. Según las declaraciones juradas recolectadas por el INYM, en agosto de este año ingresaron a los secaderos de la zona productora 130,1 millones de kilos de hoja verde, y en el período que va de enero a agosto, los ingresos de hoja verde sumaron 768 millones de kilos.

“Se nota que están entrando muchos yerbales nuevos en producción. Hace poco salió la limitación de las plantaciones por parte del INYM, pero los yerbales que se plantaron en los últimos tres o cuatro años están haciendo que estemos teniendo una cosecha bastante significativa contra todo pronóstico. Lo grave de esto es que los molineros hicieron un stock con yerba importada, y si no se hace algo para o desalentar la importación corremos el peligro de que quede producción en nuestras chacras”, afirmó con pesar el dirigente de los colonos misioneros.
El actual presidente del INYM, Juan José Szychowski, también resaltó la preocupación por esta situación, aunque consideró que el sector no tiene mucho por hacer, ya que los movimientos del dólar y el régimen de las importaciones son cuestiones del gobierno nacional.
“Lo que tiene que entender el gobierno es que con estos dólares de importación, de exportación, con los costos que manejamos y con nuestro esquema tributario y laboral, se arma un combo que no nos deja competir con nadie. No me sorprendería que las marcas de yerba importada bajen sus precios para competirnos en frente de nuestras narices”, concluyó Klingbeil.
La entrada ¡Yerba mate importada en las góndolas de Misiones! Los colonos denuncian que no deja de ingresar esa infusión desde Paraguay y Brasil se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Trabas comerciales: Empresas lácteas alertan que sus productos no están ingresando a Brasil y ven demasiada pasividad en el gobierno se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Nosotros somos Brasil-dependientes. Si Brasil se resfría, nosotros tenemos un problema grave. Y no es como Argentina que avisa con tiempo previo que va a trabar las importaciones. Brasil te traba la importación en la frontera y te deja los camiones parados entre 30 y 40 días. En productos perecederos como los lácteos eso es complicadísimo”, dijo a Bichos de Campo Fernando Ramos, gerente de Comercio Exterior de APyMEL.
Lo cierto es que esta problemática no es nueva, ya que Brasil demora el otorgamiento de licencias de forma cíclica, en varios productos que exceden a la cadena láctea como aceite, harina y azúcar.

Para el caso particular de la industria láctea, los productos que se exportan requieren de licencias no automáticas, que deben ser tramitadas 30 días antes del despacho y que son evaluadas por distintos organismos ministeriales de Brasil. Los productos que comúnmente se exportan son el queso mozzarella, el queso en barra, la leche en polvo y el dulce de leche, además de otros quesos duros y azules.
“Si mi licencia cae en un estado brasilero con superávit de leche, me la pueden cajonear. Y esa demora de 30 a 40 días me saca del mercado”, aseguró el gerente, que a continuación agregó: “Esto pasó doscientas veces. Es un manejo habitual de Brasil con Argentina. Hay una relación bilateral que no es imparcial.¿Y qué hace Argentina al respecto? Represalias no toma porque no tiene la capacidad de control que tiene Brasil”.
Un factor importante a tener en cuenta, y que agrava la situación, es que ha iniciado la primavera, momento en donde se produce entre un 25% y un 30% más de leche, lo que genera un excedente productivo.
El lector podría pensar que dicho excedente puede ser destinado hacia otros mercados, sin embargo la falta global de contenedores y el elevado precio que han adquirido los fletes -producido en parte por los desbarajustes de la pandemia durante el 2020- ha ocasionado que sea imposible trasladar esa mercadería.
Un ejemplo de esto es el envío de leche en polvo a Argelia, uno de los principales mercados de Argentina después de Brasil. Dado que el país africano compra la mercadería en puerto, el envío corre a costa del país exportador. Según APyMEL, Argentina pagaba normalmente entre 50 y 80 dólares por tonelada para llegar a ese destino, y ahora esa cifra ha escalado hasta los 200 dólares.
“Eso si conseguís el espacio. Y el precio de la leche es el precio de mercado, no podemos sumarle esos 200 dólares del envío. Aunque quisiéramos sortear el problema con Brasil y apuntar a otros mercados, hoy no tenemos forma de hacerlo”, manifestó Ramos.
¿Y qué está haciendo el gobierno frente a esta situación? Por el momento pareciera que nada y desde el sector lácteo denunciaron que el cobro del 9% de las retenciones, calculadas en base a un normal funcionamiento del mercado, los ha dejado contra la espada y la pared.
“Además Brasil nos exige, para la importación, un protocolo sanitario que es realmente complejo, y a los productos brasileros que ingresan a la Argentina, Senasa no los controla. Es ilógico el planteo”, sostuvo el gerente.
Dicho protocolo incluye las certificaciones de calidad y el registro de los establecimientos habilitados en el Ministerio de Producción de Brasil, desde donde se realiza el control comercial y sanitario para la asignación de las licencias de importación.

Frente a este panorama, APyMEL se reunirá este miércoles con funcionarios de la cartera de Agricultura, y presentará una solicitud, que también será apoyada por el Centro de la Industria Lechera (CIL), para realizar una baja de retenciones temporal hasta que pase la primavera, y para reubicar los stocks existentes en mercados abiertos para Argentina.
“El Gobierno está dedicado a hacer política y a buscar votos, y se está olvidando que hay una situación comercial que continúa”, concluyó Ramos.
La entrada Trabas comerciales: Empresas lácteas alertan que sus productos no están ingresando a Brasil y ven demasiada pasividad en el gobierno se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada “Las frutas del Alto Valle son buenas por naturaleza”: La Cámara de Fruticultores lanzó una campaña para aumentar el consumo de peras y manzanas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“La campaña es poner en marcha un anhelo que teníamos hace muchos años. La idea es trabajar en dos sentidos: aumentar el consumo per cápita de peras y manzanas, y revalorizar al sector productor”, comentó a Bichos de Campo Marcelo Loyarte, director ejecutivo de CAFI.
Argentina es la primera exportadora mundial de peras del hemisferio sur, y la quinta en manzanas. Este sector productivo representa más de 40.000 hectáreas cultivadas, más de un millón y medio de toneladas producidas y más de 450 mil exportadas. Sin embargo, desde hace varios años los números del consumo interno de estas frutas han estado en una constante baja. En Argentina el consumo per cápita de manzana llegó a estar en los 12 kilos y hoy ese número ha bajado a los 6,5 kilogramos. Las peras por su parte, se han mantenido entre 1,8 y 2,1 kilos.

Según indicaron desde la Cámara, esto se debe principalmente a dos razones. La primera es que la fruta siempre fue considerada como un postre, y por tanto ha perdido la competencia contra las campañas de marketing de aquellos productos industriales más elaborados.
“En todo lo que es la mayor sofisticación del consumo de postres, con herramientas de marketing más avanzadas e inversión en publicidad, nosotros nos fuimos quedando atrás y ahora la idea es recuperar ese terreno. Ya no hay duda de que su consumo es saludable, ahora hay más conciencia”, señaló Loyarte.
La segunda razón se vincula a la baja en el poder adquisitivo de los consumidores, que ha impactado de lleno en la demanda de alimentos frescos como frutas y verduras.
Mirá el spot publicitario:
-¿Por qué considerás que no se pudo avanzar con esta campaña antes?- le preguntamos al director.
-Es complejo. Requiere recursos y una estrategia. La agenda sectorial siempre se nos complicaba con otros temas, pero esta vez dijimos que había que arrancar. Seguramente se convertirá en algo más grande, en donde participen más empresas. Esto está abierto a seguir trabajando para ampliarlo.
-¿En qué sentido plantean la revalorización del sector productor?
-Nosotros decimos que las manzanas y las peras son buenas para cuatro cosas: son buenas para el medio ambiente, para la economía y la sociedad, para la salud y para la producción. Dedicarse a eso está bueno y consumirlo también está bueno. Para nosotros hay mucho de valor en lo que hace a la producción, empaque y comercialización, y así lo queremos mostrar. Por eso la campaña va a contener no sólo recomendaciones y acciones para adaptar el consumo, sino también para que la gente conozca dónde y cómo se produce la fruta.
La campaña se enfocará principalmente en los consumidores de AMBA, en Rosario, en Santa Fe y en Córdoba capital.
-¿Cómo ves actualmente al sector?
-El 2021 es un año que terminó con volúmenes similares a los del año pasado en cuanto a mercados externos, y en lo que es mercado interno se dio una desaceleración en las últimas semanas. Si bien es cierto que hay una desaceleración estacional en esta época del año, vemos también una cierta represión de la demanda general.
A continuación Loyarte remarcó: “La campaña intenta levantar la mirada un poco más allá de la coyuntura. No vamos con ella a aumentar el consumo ahora. Sabemos que esto es un objetivo de mediano y largo plazo pero un día había que empezar”.
La entrada “Las frutas del Alto Valle son buenas por naturaleza”: La Cámara de Fruticultores lanzó una campaña para aumentar el consumo de peras y manzanas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La otra carrera de los Morresi: Producen cítricos, los empacan, exportan y dan trabajo a 230 familias en la localidad de San Pedro se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Antes de incursionar e instalarse definitivamente en la actividad frutícola, los Morresi también pasaron por el rubro carnicero. “Mi papá tradicionalmente era carnicero y a la vez repartía mercadería para otras 10 carnicerías. En tiempos de la dictadura, un día se dispuso una veda y sólo se podía vender carne de vaca por 15 días y otros 15 días no se podía. Eso obligó a que mi papá se quedara con una sola carnicería y entonces empezamos a probar con la fruta”, recordó Jorge Abel Morresi en diálogo con Bichos de Campo.
Para ese momento San Pedro ya estaba consolidado como polo citrícola, con cerca de 15 mil hectáreas de plantaciones, sobre todo de naranjas. “No teníamos idea del rubro, no teníamos campo siquiera, pero empezamos a traer fruta de Río Negro (peras y manzanas) en una camioneta Ford 600 y luego la vendíamos en el garaje de mi casa. Nos fue gustando la idea”, relató el patriarca familiar.
Mirá la entrevista completa a Jorge Abel Morresi:
Tiempo más tarde pudieron adquirir una quinta de naranjas para ir metiéndose en el mundo citrícola. Para aquel momento, Jorge Abel ya tenía más de 18 años e vendía también en el antiguo Spinetto, uno de los mercados mayoristas de frescos más importante de Buenos Aires luego del Abasto, ambos hoy reconvertidos a shoppings. “Vendí fruta en ese mercado por 12 años y ahí aprendí mucho”, contó.
“Antes de pasar a las plantas cítricas yo era duraznero y me costaba pasar el invierno. Es decir, el durazno es un producto espectacular en el que se trabajaba bien durante tres meses; te podés volver millonario sin darte cuenta o fundirte sin darte cuenta tampoco. Al mismo tiempo, me costaba vender la naranja en el mercado durante los meses de frío”, rememoró. De a poco se fue especializando en los cítricos hasta que aprendió a conseguir calidad e incluso se animó a exportarlos. Tenía buenos argumentos: Morresi sostiene que siempre la mejor “Naranja Ombligo” está en San Pedro.
“Mi primera exportación fue para Holanda. Hasta al intendente me acuerdo que llamé para contarle que había logrado cargar un camión de naranjas de San Pedro para exportar”, rememoró Jorge Abel con orgullo.
Hoy la planta de empaque de Morresi Fruit se abastece 70% de producción propia y otro 30% de producción comprada a productores independientes. La empresa está inscrito como exportador e importador y hasta ofrece el servicio de exportación a otros productores.
No solo ingresa fruta de la zona, donde ha caído mucho la superficie implantada con cítricos. Los Morresi producen fruta propia en San Pedro y también en Entre Ríos.
Hay un hecho bisagra en la historia de progreso de Morresi Fruit y es, según Jorge Abel, que la empresa “explotó” cuando comenzaron a trabajar con él sus hijos, Federico y Matías. “Llegaron con buena mentalidad y la cambiaron toda. Algunos padres pensamos que los hijos no van a poder, pero eso es mentira. Vienen con unas ideas que aunque a uno les cueste aceptarlas, es la realidad”, reconoció.

La siguiente parte de la historia nos la contó Matías Morresi, contador de profesión, quien confesó que su padre exageró un poco cuando le tira flores a él y a su hermano por lo que hicieron en la planta. “Él es el que lleva la historia de este lugar. Pero sí creo que cuando nos sumamos con mi hermano le dimos la fuerza para seguir ¿Qué más quiere un padre que sus hijos continúen en el rubro”, dijo a Bichos de Campo.
“Junté experiencia en otras empresas de Buenos Aires cuando me recibí y para cuando volví acá intenté volcar todo ese conocimiento. Un punto que le faltaba a mi papá era la parte tecnológica, entre otros cambios que fueron necesarios para que el negocio no se cayera”, reflejó.
Mirá la entrevista completa a Matías Morresi:
En San Pedro comenzó a reducirse la superficie de cítricos (ahora habría solo unas 2.500 hectáreas) y bajó notablemente la cantidad de fruta exportada por problemas de competitividad frente a otros jugadores, como Perú o Sudáfrica,. “Simplemente nuestros competidores pasaron a estar más baratos que nosotros y las políticas de Argentina no nos ayudaron”, simplificó Matías Morresi.
Hay que entender que la fruta que se produce en San Pedro se puede vender en contra estación a mercados como el europeo o el ruso. “Acá se trabaja así, cuando produce el hemisferio sur competimos con ellos, con países como Brasil, Chile, Uruguay y Sudáfrica, exportando al hemisferio norte. Y cuando producen los del hemisferio norte nosotros tenemos fruta sólo para mercado local o de estación”, describió Matías.
El joven Morresi comentó que “el riesgo de esta actividad es que maneja mucha mano de obra, con lo cual muchos productores optaron por poner soja con menos personal y no someterse al riesgo de tener más gente y estructura empleada para quizás no conseguir un rendimiento favorable”.
Pero lejos de acovacharse, los hermanos Morresi le pusieron más ingenio, para precisamente tener el empaque abierto funcionando a pleno todo el año sin descuidar producción ni mano de obra, fomentando el tan hablado “valor agregado” al que se refieren día y noche los políticos.
“Empezamos a traer fruta de Entre Ríos al ver que podíamos estirar la temporada haciendo mandarinas o naranjas de jugo, ya que acá en San Pedro tenemos la mejor naranja de ombligo del país pero Entre Ríos es el mejor productor de mandarinas y naranjas de jugo. Entonces metimos más variedad de productos, tanto para exportación como para mercado interno y eso nos permitió una continuidad e incrementar la temporada”, agregó el joven.
Esa continuidad les permite tener al empaque de fruta funcionando de modo permanente y amortizar costos fijos y de personal. Ahora los Morresi decidieron construir cámaras de frío para tener fruta disponible casi siempre.
Una ventaja con la que cuentan Morresi Fruit y otros dos o tres empaques instalados en la localidad bonaerense es que están cerca de Buenos Aires y de Rosario, además de los puertos.
“El beneficio que tenemos trayendo fruta de Entre Ríos y empacándola acá en San Pedro es que si hay problemas climáticos en otra zona estamos más cerca y con un flete más corto la logística se hace mucho más fácil. A su vez tenemos la posibilidad de hacer Aduana acá. Traemos los contenedores de Buenos Aires, consolidamos acá y ya los devolvemos cerrados al puerto, con lo cual el cliente lo abre directo en el destino”, sintetizó Matías.
No obstante, el empresario encendió una luz de alerta. “Siento que es necesario capacitar más gente porque la actividad cultural (en las fincas citrícolas y en la planta) se está perdiendo, ya sean ingenieros o gente para la cosecha y el empaque. Creo que precisamos inversión en capacitación. De lo contrario será cada vez más difícil conseguir gente para estas actividades. Por eso queremos darles la estabilidad de poder trabajar todo el año”, concluyó.
La entrada La otra carrera de los Morresi: Producen cítricos, los empacan, exportan y dan trabajo a 230 familias en la localidad de San Pedro se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La localidad sanjuanina de Médano de Oro le escapa a los problemas de sequía y ofrece un suelo fértil para la producción de espárragos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Cuando estudiás los suelos hablas de un porcentaje de aire, de minerales y de agua, eso hace a su calidad. Los suelos de San Juan generalmente son esqueléticos, tienen menos de un 1% de materia orgánica. En la Pampa Húmeda se habla de suelos que tienen entre 3% y 5%. En Médano de Oro, en cambio, la particularidad es que hay pedazos que son fondos de laguna y que tienen entre un 15% y 20% de materia orgánica”, explicó el productor e ingeniero agrónomo, Juan Manuel Gioja, a Bichos de Campo.

Hace veinte años que Juan Manuel se dedica junto a su familia a la producción de espárragos. Tienen 20 hectáreas que destinan a la producción de espárrago en fresco, aquel que vemos en atados en las verdulerías, y una pequeña fábrica en la que hacen conservas desde hace dos años. La misma se llama “Los Juanes” y produce conservas de espárragos enteros al natural, y pasta especiada de espárragos, ideal para untar.
Pero obtener rindes de este cultivo es una tarea ardua que requiere mucha atención. En primer lugar se trata de un cultivo perenne, lo que implica que no se planta ni se cosecha todos los años. Se puede realizar a través de un plantín, que se obtiene mediante una previa germinación de semillas, o se puede hacer a través de un almacigo colocando la semilla directo en el campo.
“Con eso se hace una planta que la tenés por todo un año, de una primavera a la otra, y de ella se sacan unas “arañitas”, que es el método de propagación del espárrago. Se le dice así porque es muy parecido a una araña, y es como el órgano de multiplicación de la planta, una suerte de esqueje. Eso es lo que llevás luego a campo”, indicó Gioja.
“Vos lo sembrás en una primavera. En la siguiente primavera crece un poco hasta hacerse un arbusto de un metro o metro y medio de alto, dependiendo las condiciones. Ese año no se le corta nada o se le corta sólo un 10%. Al año siguiente se le corta un 50% del óptimo. Al siguiente es cuando se empieza a cosechar. Estás como tres años hasta que entra en producción”, agregó el productor.
Generalmente entre mayo y julio el arbusto de la planta de espárrago se pone amarillo por las bajas temperaturas, momento en el que es cortado y removido del lote. Es allí donde se preparan las líneas o camas de cosecha: las raíces que quedan luego del corte son tapadas con un poco de tierra, a la espera de que broten los turiones o espárragos tal y como los conocemos. Los mismos surgen de las reservas de la planta.
Cuando la temperatura de crecimiento es la óptima, entre los 25 y los 30 ºC, estos tallos emergen, y son cosechados cuando llegan a tener alrededor de 15 centímetros de largo. “El cosechador, cuando van saliendo los turiones, mete la mano en la tierra y los quiebra. Nunca dejamos que vuelva a hacerse arbusto hasta que termine la cosecha”, sostuvo el sanjuanino.
-¿Considerás que es un cultivo complejo?- le preguntamos.
-Sí. El esparrago es muy intensivo, nosotros estamos casi cuatro meses cortando todos los días entre las tres y las cuatro de la madrugada. Eso es para que no se deshidraten los turiones. A las 7 u 8 de la mañana los trabajadores terminan de recorrer ese sector, y se los llevan a un lugar donde se hacen los paquetes y se lavan. Se habla de dos personas por hectárea que tienen que ir todos los días. El día que no vas el esparrago se pasa, se florece su punta porque crece hasta tres centímetros por día.

-¿Hay mercado para el espárrago en Argentina?
-Sí, por ahora sí. El año pasado con la pandemia no sabíamos que iba a pasar pero se vendió todo. Cuando empieza la campaña hay espárragos que se importan desde Perú y después se deja de importar porque comienzan a estar los de acá. En diciembre regresa la importación en algunos segmentos.
Por año, Los Juanes obtienen un promedio de 8000 atados de espárrago por hectárea. Aunque varían las unidades que lo conforman, sobre todo por su tamaño, los paquetes pesan aproximadamente 600 gramos.
-¿Hay alguna plaga que afecte a este cultivo?
-La verdad es que tiene pocas enfermedades. Hay excepciones como que el suelo tenga algún hongo como el fusarium, o plagas como los trips cuando no se le pone nada. Como es tierra muy fértil, cuando se le pone agua el desafío es mantenerla libre de malezas.
-¿Y cómo afrontan la escasez de agua de la provincia?
-Tenemos riego por goteo. En Médano de Oro es de agua de pozo. Somos independientes de la sequía vinculada a la falta de agua de deshielo. Los pozos son del Estado, pero no dependemos de esa red de agua general.

En el caso del departamento de Rawson, recientemente se lanzó un programa de subsidios para pequeños productores de espárragos de menos de cinco hectáreas, para fomentar la colocación de mangas de riego y eficientizar su uso.
Algo destacable es que, gracias al trabajo intensivo de esta familia, el Ministerio de Agricultura de la Nación les otorgó un certificado de denominación de origen del espárrago de Médano de Oro.

“Eso tiene que ver con la historia y la cultura de la zona, y va acompañado del análisis del producto a través del cual logramos una diferenciación, no sólo del sabor sino de parámetros fisicoquímicos. Nos permitió distinguirnos de las esparragueras de Mendoza o del sur de la provincia de Buenos Aires”, afirmó Gioja.
“El espárrago tiene esto de la cuestión intensiva, pero es un cultivo muy noble y tradicional de esta zona”, concluyó el productor.
Fotos: Los Juanes – Diario de Cuyo
La entrada La localidad sanjuanina de Médano de Oro le escapa a los problemas de sequía y ofrece un suelo fértil para la producción de espárragos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Al final, la Reina Batata vivía en San Pedro: La familia Manresa la produce desde 1900 y su principal mercado es el interno se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
“Los que trajeron la batata fueron mis bisabuelos mallorquines. El apellido de Manresa viene de Mallorca y hace mucho que estamos con esto. Después de algunos avatares del país y de no poder comercializar, nuestro padre alquiló un lavadero de batatas en 1993, que posteriormente compró. Él desarrolló el proceso y nosotros lo continuamos”, dijo a Bichos de Campo Sebastián Manresa.
Sebastián es psicólogo de profesión pero en lugar de llevar a personas al diván está ocupado de aquella planta de empaque y de la venta de la raíz (porque eso es la batata) hacia el mercado interno. Su hermano Nicolás está por recibirse de veterinario, y se ocupa de coordinar las tareas a campo. Para tener oferta de batatas todo el año, reparten la producción entre unas 140 hectáreas en el partido de San Pedro, en el norte bonaerense, y otro tanto en la provincia del Chaco.
Mirá la nota a Sebastián Manresa:
“La batata llega al lavadero con tierra del campo porque se cosecha extrayéndola por debajo de esta, salvo que venga de una zona de suelo más liviano, tipo arena, que se desprende más fácil. Todo depende del momento y de la zona donde se coseche. Luego, en el empaque, la lavamos con agua y fricción y la clasificamos por tamaño; los calibres más grandes van a industria, con los cuales hacen dulce de batata sobre todo, y los calibres medianos o mas chicos van a los supermercados”, explicó Sebastián.
Dado que la batata tiene, como todos los cultivos, una determinada estacionalidad, el desafío de los Manresa fue lograr tener la planta activa todo el año. “Trabajamos con otras zonas del país. Un poco se guarda acá en San Pedro, otro poco se cosecha en Colonia Caroya y en Cruz del Eje, Córdoba, luego en Chaco donde también producimos y después en Formosa”, contó Sebastián.
“Rompemos la estacionalidad y logramos producción todo el año. Pero los años que tocan más heladas, suele ingresar mucha batata de Brasil para compensar la falta”, añadió.
-¿Y se puede almacenar la batata?
-Si, se puede almacenar. Acá hacemos la pila sobre un cerco al reparo y se la tapa para protegerla del agua. Así puede conservarse de 3 a 4 meses pero no siempre. También puede conservarse a cámara tratando de controlar todos los parámetros de humedad y temperatura, pero el costo de lograr eso es mayor y el mercado no siempre devuelve ese costo que se aporta.
En cuanto a la comercialización, Sebastián describió que “como el ciclo de la batata es indeterminado, mientras no nos apure el frío podemos mantener el producto en tierra, otras veces nos apuramos a vender cuando sabemos que su precio va a bajar, pero otras veces le erramos. La verdad es que si supiéramos exactamente lo que sucediera, no seríamos productores”.
Desde hace un par de años los Manresa comenzaron a hacer ensayos de exportación, pero es un filón de negocios muy pequeño todavía para ellos: el año pasado y este hicieron dos contenedores, de modo que su subsistencia depende 100% del mercado interno, en donde venden a industrias y supermercados.
Lo que más los condiciona para exportar es la logística: “Hay cosas a mejorar. No hemos conseguido los rendimientos que queríamos al llegar a destino, por lo que no se justifica el riesgo ni el gasto a veces porque es difícil conjugar los tiempos de transporte en barco con la vida útil de la batata. Seguiremos probando pero sin meternos de cabeza. Nuestro principal cliente es el mercado interno”, remarcó Sebastián.
En el campo, donde se estaban comenzando a preparar los almácigos, Nicolás Manresa contó a Bichos de Campo que en San Pedro el ciclo de la batata comienza durante los primeros días de agosto. “Esta es una producción intensiva y debemos partir de la producción de nuestro propio material de propagación, por lo cual hicimos primero los almácigos hacia fines de julio para luego tener los plantines, y así hasta pasar por el trasplante a partir de octubre cuando ya no tenemos riesgo de heladas. La cosecha se dará desde febrero a mayo, la fecha límite antes que lleguen los fríos”, desarrolló.
Mirá la nota a Nicolás Manresa:
El ciclo de la batata tiene aproximadamente 120 días pero Nicolás informó que suelen arriesgarse a sacarla un poco antes, en detrimento del rendimiento. “La batata es una raíz engrosada que crece bajo tierra y que si la dejás allí sigue creciendo, al menos hasta que llegan las heladas y detienen su crecimiento”, comentó.
La cosecha es 100% manual. Lo único que tienen mecanizado es el proceso de exteriorización de las raíces, lo cual realizan con un arado de dos rejas. “Se invierte la planta quedando las raíces hacia afuera y toda la parte aérea queda enterrada, cosechándose a mano. Se va juntando en canastos que luego vuelcan lo recogido en big bags y después, con una especie de grúa se van cargando y se llevan al galpón donde se procesan”, reflejó el productor.
Según explicó Nicolás, al igual que los sembradíos de papa, la batata necesita rotaciones permanentes entre campos. “Siembra directa 0. Nosotros no podemos hacer nada de eso porque necesitamos tener un suelo bien trabajado y aireado, con lo cual sí o sí tenemos que rotar y lo hacemos con otros cultivos como soja, maíz y sorgo. Por ende, tratamos de hacer un año de batata y mínimo dos años de descanso para utilizar el mismo campo”, resumió Nicolás.
La entrada Al final, la Reina Batata vivía en San Pedro: La familia Manresa la produce desde 1900 y su principal mercado es el interno se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Argentina Impotencia: Por el “cepo cambiario” Tito López tiene que malvender las paltas porque las importadas ingresan con precios subsidiados se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Fue con esto en mente que realizó sucesivos viajes a México y España para adentrarse en el tema. Arrancó con 3127 plantas, que recién al tercer año produjeron lo suficiente como para dar los primeros pasos en el mercado, y para el quinto año la plantación se volvió sustentable económicamente. Hoy su producción abarca 15 hectáreas.
“Es un tema técnico bastante difícil. Es como que aquí producimos palta contra natura. La cantidad de agua que cae en el tiempo que cae no es la que quiere la palta. Tenemos mucha agua en poco tiempo. Un riego complementario ayuda muchísimo”, dijo Héctor López a Bichos de Campo.
Mirá la entrevista completa acá:
Dado que la planta de palta es oriunda de zonas con climas más tropicales, es importante contar con un suelo profundo y lo suficientemente trabajado para que el líquido pueda perforar y oxigenar toda la raíz -que se caracteriza por ser muy fina y débil- sin que ésta se pudra. Es por esto que el riego ayuda a mantener equilibrada la humedad del suelo y a contrarrestar los días más fríos.
Luego de un 2018 con condiciones climáticas muy favorables, que ayudaron a aumentar exponencialmente la producción, desde el 2019 se registra una falta importante de humedad y el total de paltas obtenido ha disminuido en los últimos años. Aún así, se estima que en Tucumán se logra conseguir un promedio de 5000 toneladas de paltas por hectárea.
López, quien es miembro de la Asociación Argentina de Productores de Palta, sostuvo que además de tener en cuenta el clima, se debe prestar atención a la situación de las importaciones de palta en el país, provenientes de países limítrofes como Chile.
“Tenemos que lograr que se cierren en la época de nuestra cosecha. Este año tuve que vender al mismo precio del año pasado porque todos los mercados estaban inundados por la competencia extranjera. Esa palta entra con un dólar oficial de 100 pesos, el importador que compra tiene una subvención de todos nosotros”, aseguró.
Para este productor una de las soluciones para evitar ese problema, generado por el “cepo monetario”, es la vuelta a la comercialización directa en las fincas, evitando los intermediarios que aparecen en el camino hacia los supermercados.
“Lo conveniente es tener la fruta en el árbol y cuando vienen los clientes cortan la fruta, la pesan y la llevan. Los productores estamos intentando cortar el pase de manos porque se termina encareciendo mucho el producto”, afirmó.
La entrada Argentina Impotencia: Por el “cepo cambiario” Tito López tiene que malvender las paltas porque las importadas ingresan con precios subsidiados se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El pecado original: En el primer semestre crecieron 45% las importaciones “subsidiadas” de alimentos que en muchos casos se podrían producir acá se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Según el Monitor de Comercio Exterior publicado por Agricultura, estos primeros seis meses se utilizaron casi 4.000 millones de dólares en traer muchas de cosas que la Argentina ya produce. Esto es, se gastaron unos 1.300 millones de dólares más que en el primer semestre del año pasado, con el agravante de que son dólares subsidiados de algún modo por todos los argentinos.
Es importante aclarar que las importaciones se realizan al precio del dólar oficial, que por estos días ronda los 100 pesos. Ese es el precio que pagan entonces los importadores de todos los rubros cada vez que ingresan una mercadería al país. Si tenemos en cuenta que en el mercado paralelo la divisa estadounidense les cuesta a los argentinos cerca de 180 pesos, salta a la vista que estas compras de alimentos al exterior son generosamente apalancadas por el propio Estado argentino.
No sería demasiado criticable que se utilicen los dólares que administra el Banco Central, y que se niegan a los propios argentinos, para importar insumos o bienes que no se producen internamente. Ahora bien, el punto más preocupante del análisis de esta información radica en que se nota un aumento de las importaciones de muchos alimentos que se producen a nivel local.
Dentro del rubro de las carnes, por ejemplo, las importaciones de carne porcina y aviar registraron un importante crecimiento. Para el caso de los cerdos se importaron 18.943 toneladas, contra las casi 11.000 del año anterior. La carne de pollo, por su parte, duplicó las cifras del periodo anterior llegando a las 4.430 toneladas.
En la misma línea, los lácteos también percibieron un aumento. Se importaron 379 toneladas de leche fluida, contra cero toneladas el año anterior. También se adquirieron 960 toneladas de queso, un 106% más que en 2020, y 65 toneladas de manteca, lo que equivale a un 163% más.
Ahora bien, ¿qué pasa con las frutas y verduras? Si bien Argentina atraviesa por una crisis de sobreproducción de cebolla, el país adquirió este año 98 toneladas de esta hortaliza del extranjero. También aumentó increíblemente la compra de papa fresca en el exterior en un 165%: compro 3.428 toneladas contra las 1.291 del año anterior.
El aumento quizás más importante fue el de los limones en un 507%, ya que importó 1.209 toneladas contra las 199 del 2020. Le siguieron en segundo lugar las naranjas con un 315% y 2.237 toneladas adquiridas.
Algo similar ocurrió con las manzanas y las peras. Mientras el Alto Valle registra una crisis prolongada entre los productores de fruta por la baja rentabilidad de esos cultivos, se importaron 946 toneladas de manzana, un 214% más, y 285 toneladas de pera, lo que equivale a un 134% de aumento.
Por su parte los arándanos aumentaron sus importaciones en un 117%, las uvas un 89%, las avellanas en un 71% y las nueces en un 55%.
El caso de la banana es paradojal ya que si bien su importación creció solo un 6%, el número de toneladas compradas en el exterior es tal que la banana nacional no tiene casi lugar en el mercado nacional. En el primer semestre de 2020 se importaron 224.003 toneladas y en lo que va de este año otras 236.392.
En la categoría de productos nacionales también se encuentra la yerba mate, que registró un aumento en su importación del 7%; el té de 128%; el tabaco de 65%; y el azúcar de 97%. Para el caso del vino y el mosto de uva, este semestre se importaron 228 toneladas contra 109 del mismo periodo de 2020, es decir un 109% de aumento.
Las importaciones que sí se encuentran más justificadas son las de alimentos que no se producen a nivel nacional como el café y el cacao. Del primero se importaron 17.672 toneladas y del segundo 19.497.
¿Qué paso con las legumbres y los cereales? Las primeras registraron un aumento en su importación de 255%, siendo las lentejas las primeras en la lista con 8.754 toneladas adquiridas. Le siguieron las arvejas en segundo lugar con 1.268 toneladas y los porotos con 696.
En cuanto al maíz, su importación aumentó un 45% ya que se compraron 282 toneladas contra 66 el año anterior. Para el caso de la molinería, se importaron 1.597 toneladas de harina de maíz y 828 de harina de trigo, un 44% más.
Quienes también aumentaron de forma sorprendente fueron las importaciones de algodón y de cuero: la primera creció un 1089% con 368 toneladas, y la segunda un 53% con 2.271 toneladas.
Llegando hacia el final del informe hay que aclarar que este monitoreo incluye también las siguientes categorías: maquinaria agrícola, cuya importación creció un 30%; plaguicidas y herbicidas, que aumentaron un 21% y alimentos para mascotas, cuya adquisición creció un 85%.
A los 3.995.486 millones de dólares que se gastaron en el primer semestre de 2021 en importar alimentos y otros productos de los complejos agropecuarios deben restarse además unos 1.500 millones que corresponden a los granos de soja que ingresan desde países vecinos (fundamentalmente Paraguay y Bolivia) para ser procesados por la industria aceitera local, y que luego son reexportados desde aquí, neutralizando esta balanza.
De todos modos, como se puede observar en el cuadro comparativo elaborado por Agricultura en base a datos del INDEC, en muchos rubros resulta preocupante el despilfarro de dólares oficiales:
| ENERO – JUNIO 2021 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
La entrada El pecado original: En el primer semestre crecieron 45% las importaciones “subsidiadas” de alimentos que en muchos casos se podrían producir acá se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Para Juan Uccelli la dinámica estacional de los precios del cerdo no tiene lógica y armó un plan para intentar estabilizarla se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Uccelli cree que uno de los principales problemas del sector es que el valor del cerdo en el mercado argentino pasa de forma cíclica por un período de cuatro meses de malos precios y otros cuatro donde puede llegar a las “nubes”. Ese desbalance, afirma, produce desajustes que afectan el desarrollo de esta producción. Fue así que Uccelli propuso un proyecto para intentar estabilizar la dinámica de los precios.

“Esto de los cuatro meses es histórico hace rato y no hay una respuesta lógica. Abril, mayo, junio y julio son meses muy complicados y de septiembre en adelante el precio sube. La buena intención que trato de poner en esto es estabilizar el precio a través de comunes acuerdos entre los distintos eslabones, para que el precio no baje tanto cuando baja, ni que suba tanto cuando sube”, dijo Uccelli a Bichos de Campo.
¿Por qué se habla de que no hay una razón lógica? Porque para el consultor se trata de una cuestión casi ligada al costumbrismo. Allá por la década de 1990, cuando el consumo anual de carne de cerdo por persona rondaba aproximadamente los seis kilos, la ingesta de chacinados representaba casi el total de ese número. Durante las épocas frías la demanda de chacinados bajaba y se traducía en una baja del precio del cerdo.
Actualmente, si bien los chacinados participan cada vez menos en el armado del precio del cerdo, aún perdura esa lógica y cada año, durante esos cuatro meses, los precios descienden.
El especialista explicó además que muchos productores venden animales demasiados livianos cuando suben los precios para aprovechar el momento. “La lógica diría que hay que hacer al revés: cuando los precios caen, uno debería vender animales con menor peso y no gastar tanto en alimento. Y cuando valen tendría que ponerle más peso, pero nosotros hacemos lo inverso”, señaló Uccelli.
El consultor aseguró que buena parte de los sucede no obedece “una real situación del mercado, sino que tiene que ver con la forma en la que los operadores lo mueven”. ¿Cómo puede corregirse esto? Allí entra el trabajo de este especialista que propuso, en primer lugar, lograr una mayor comunicación y articulación entre todos los actores de la cadena: productores, plantas de faena, matarifes, exportadores, carnicerías, supermercados y distribuidores.
ISP N35A3 Proyecto de estabilidad
La ventaja que tiene el sector, según Uccelli, es que puede determinarse, con una precisión del 95%, el nivel de producción que se podrá obtener en seis meses. Eso se determina en función del ciclo de los animales, donde un lechón puede ser faenado como capón luego de 5,5 a 6,0 meses. A partir de allí puede saberse la cantidad de kilos de carne que estarán a disposición y calcular cuánto de eso será consumido a nivel local y cuánto puede ir a la exportación.
Otra de las propuestas del proyecto consiste en analizar a fondo la exportación de carne porcina y reordenar los cortes que se mandan para mejorar su valor. Actualmente Argentina exporta entre el 5% y el 6% de lo que produce, y el 80% se destina a China. El resto se divide entre Rusia y países africanos.
Lo que se exporta son medias reses trozadas en tres partes, sin cabeza, patas y manos. Para Uccelli, este es un aspecto muy relevante, porque en China esos tres componentes del animal, que no se envían al mercado asiático, son muy cotizados allá, mientras que dejarlos para el mercado interno representa una pérdida de dinero.
“Si exportáramos eso le daríamos un mejor valor a la media res y seguramente bajaríamos el costo del jamón, de la paleta, del carré y de la bondiola, para ser más competitivos, como Brasil, porque las patas, manos y cabezas de cerdos son muy consumidos y tienen un precio muy alto”, aseguró el consultor. Pero eso no es todo, tener un mercado como el chino que concentra tanta demanda, puede ser un riesgo y por eso el proyecto también alienta la búsqueda de nuevos destinos comerciales.
La entrada Para Juan Uccelli la dinámica estacional de los precios del cerdo no tiene lógica y armó un plan para intentar estabilizarla se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>