Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada La Peña del Colorado: Un brindis por los que trabajan en este país, donde los políticos hacen siempre lo contrario se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Así fue como anduvimos por Tucumán, por Córdoba, por la provincia de Buenos Aires, y hace muy poco por Santiago del Estero.
En todos los casos nos maravillamos de encontrar a personas que a diario emprenden, arriesgan y siguen apostando al trabajo y a la producción a pesar de las adversidades que todos conocemos. En todos los casos hallamos un común enemigo: los gobernantes de turno, que despliegan políticas con permanente esquizofrenia. Es decir, con una suerte de doble personalidad: una que propone programas de desarrollo, pero en paralelo otra que no se ocupa de que haya seguridad jurídica, estabilidad económica, reglas de juego claras, previsibilidad, infraestructura, educación y capacitación, buenos caminos, trenes, seguridad policial, acceso al crédito y tanto más.
Esto me remonta al personaje “El Contra”, de Juan Carlos Calabró. Vieron que todos nos cruzamos con personas que van a hacer siempre lo contrario de lo que les pedimos, y que como no dejan de hacernos la contra, nos obligan a pedirles que hagan lo contrario a lo que nosotros deseamos que hagan, para que, finalmente, al hacernos la contra, hagan lo que nosotros queríamos que hicieran.
Así hemos llegado a escuchar que si les damos a las y los gobernantes mil ideas de cómo salir de la crisis, pues ellas y ellos se ocuparán de hacer todo al revés, porque de eso se trata: de impedirnos crecer, como cuando alguien nos pone un palo en la rueda, por envidia, celos o vaya a saber qué oscura motivación.

Alguien, con mucha malicia, demonizó al “campo” con una generalización odiosa e injusta. Nos resultó maliciosa, porque en el campo están los peones, los propietarios chicos, medianos y grandes, los ricos que lo son por su talento o buena suerte y algunos mafiosos que tienen mucho poder porque hacen trampa. De estos últimos, los hay en todos los sectores privados e incluso en el Estado.
El campo genera divisas, pero no logra agregar valor a través de la industrialización de la materia prima, que generaría mucho más. Seguimos siendo el granero del mundo. Todos queremos ganar más y nadie se negaría a agregar valor para aumentar sus ventas. Y de nuevo llegamos a la conclusión de que los gobernantes nos llevan a una inflación desmedida, a endeudarnos, a saber que es más seguro invertir en la especulación financiera que en el trabajo y la producción.
Tenemos pocas opciones. O comenzamos a proponer a los gobernantes que queremos más inflación, más inseguridad, más desigualdad, más pobreza, para ver si, por hacernos la contra, se equivocan y empiezan a hacer lo que verdaderamente necesitamos y queremos. O si no, deberíamos empezar a pensar en buscar otros caminos alternativos a la partidocracia, que más bien se ha convertido en “dedocracia”. No puede ser que todos los que pasan por nuestra casa de gobierno se equivoquen siempre en nuestro perjuicio y nunca hagan lo que cualquier ciudadano sensato haría.
Los invito a escuchar una obra poética y musical de excelencia, escrita por el poeta uruguayo, Horacio Ferrer, quien se aquerenció en nuestro país, la Argentina, y le cantó a esta cultura común, la rioplatense. La música es de Astor Piazzolla y la obra se titula Milonga del Trovador. La dedico a toda esa gente que sigue apostando desde muy temprano, al trabajo y a la producción, sabiendo que es nuestra única salida a la mayor crisis de nuestra historia.
Pero también se la dedico a los jóvenes que se están yendo de nuestro pago, en busca de un futuro mejor para sus vidas. A todos les deseo Feliz Año Nuevo y les dedico la bella versión del grupo vocal Cantoral junto a Rubén Juárez en voz y bandoneón. Y además, les dejo la letra para que la aprendan a cantarla en el mundo entero:
Milonga del Trovador
Letra: Horacio Ferrer / Música: Astor Piazzolla
A León Benarós
Soy de una tierra hermosa
de América del Sur,
en mezcla gaucha de indio con español.
De piel y voz morochas
vi en mi guitarra
que al mundo van las coplas, y me fui yo.
Con un rumor de nido
volaban tras de mí,
aquellos pañuelitos en la estación.
Pero soy peregrino
y a mi nostalgia
le canto así en la oreja del corazón:
Vamos a la distancia, sí,
que soy el trovador,
si la distancia llama,
yo jamás veré ponerse el sol.
Vamos a la distancia, ya,
y si no llego, amor,
vos le darás mi alma
de argentino y de cantor.
Mi casa es donde canto
porque aprendí a escuchar
la voz de Dios que afina en cualquier lugar,
ecos que hay en las plazas
y en las cocinas,
al borde de una cuna y atrás del mar.
Si en esta andanza un día
me espera la vejez,
ya mi niñez le hará la segunda voz;
y al fin con dos gargantas,
a mi agonía,
le cantaré en la oreja del corazón:
Vamos a la distancia, sí,
que soy el trovador,
si la distancia llama
yo jamás veré ponerse el sol.
Vamos a la distancia, ya,
y si no llego, amor,
vos le darás mi alma
de argentino y de cantor.
La entrada La Peña del Colorado: Un brindis por los que trabajan en este país, donde los políticos hacen siempre lo contrario se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>