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La entrada El acuerdo establece que ACA, Molinos y Viterra se quedarán con los activos de Vicentin si la empresa no puede seguir operando se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Todos los actores del concurso coincidimos que no alcanza el tiempo del 16 de diciembre y que es altamente probable que presentemos en los próximos días un pedido de prórroga”, aseguró Estanislao Bougain, integrante del directorio de Vicentin, durante la primera audiencia con acreedores realizada esta semana en formato virtual. Está prevista la realización de otras cinco audiencias más en los próximos días con diferentes grupos de acreedores.
La propuesta contempla una quita sobre el capital del 70%, dolarización de las deudas pesificadas, un pago inicial de 20.000 dólares a todos los acreedores quirografarios y el saldo del monto restante en trece cuotas anuales consecutivas sin actualización por tasa de interés alguna.
El acuerdo contempla que la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), Molinos Agro y Viterra Argentina aportarán 720 millones de dólares tanto para asegurar las operaciones de las instalaciones industriales y portuarias de Vicentin, en el marco de contratos de molienda a fasón y logísticos, como para abonar lo comprometido a los acreedores. También se destinarán para afrontar eventuales contingencias.
Las contingencias que afronta Vicentin son múltiples y abarcan numerosos expedientes abiertos por la Afip y el Banco Central (BCRA), que incluyen multas por exportaciones de biodiésel e importaciones temporales de soja, reclamos por ajustes de precios de exportación y divisas no liquidadas e investigaciones por compras de bienes y servicios de proveedores que emplearon facturas apócrifas, entre otras.
Los fondos aportados se destinarán a un fideicomiso, pero el acuerdo establece que, si las contingencias terminan haciendo inviable la operatoria de Vicentin, los activos de la empresa serán adquiridos por ACA, Molinos Agro y Viterra, que deberán seguir abonando los montos comprometidos a los acreedores.
“En caso de que se presenten contingencias, los interesados comprarán los activos de Vicentin sin dejar de pagar a los acreedores”, explicó Bougain.
Cuando se lo consultó a Bougain sobre el pago de intereses para las trece cuotas anuales, el abogado respondió que la propuesta “no contempla el pago de intereses porque no se estructuró como una propuesta financiera, sino como el resultado de lo que produzcan los activos durante esos años”.
Lo cierto es que no contemplar una tasa de interés para un período nada menos que de trece años representa una quita adicional del capital, la cual se suma a la dolarización por realizar con un tipo de cambio de 60,77 $/u$s, el cual, si bien era el vigente al momento de la presentación del concurso preventivo, está bastante lejos de los actuales 105,5 $/u$s.
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]]>La entrada Vicentin formalizó su propuesta: Sigue siendo pijotera, pues plantea una quita del 70% y devolución del saldo en 13 cuotas, salvo para los acreedores más pequeños se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Como se había anticipado, la misma plantea una conversión a dólares de todos los pasivos acumulados (a un tipo de cambio de febrero de 2020 de 60,778 pesos por dólar), para a partir de allí efectuar una quita importante del 70% en esos saldos.
Luego, los acreedores más grandes cobrarán a los premios, pues se establecen 13 cuotas de 30 millones de dólares (en realidad U$S 29.954.000) a partir del año y medio del primer pago. Es decir que los grandes acreedores comenzarán a cobrar con suerte a mediados de 2023. Tampoco establece la propuesta una tasa de interés por el tiempo que le lleve cancelar su pasivo dolarizado. Las cuotas serán anuales y siempre de la misma cifra.
El primer pago sumará 28 millones de dólares y cubrirá apenas 20 mil dólares por cada acreedor. Se supone que la inmensa mayoría de productores que entregaron soja y otros granos a la cerealera que ingresó en default en febrero de 2020 se beneficiarán con esa medida, pues el dinero que les debe Vicentín no llega a ese piso. De este modo no tendrán que esperar los 15 años previstos para recuperar la plata, como sucederá con los bancos extranjeros y los grandes acreedores de la compañía.
Una cuota inicial de 28 millones de dólares más 13 pagos posteriores de 30 millones cada uno implican una suma total de solo 418 millones de dólares dividida en casi tres lustros, tratando de cancelar un pasivo que al momento del inicio del concurso llegaba a casi 1.300 millones.
Esta es la propuesta:
2021-11-16 Escrito nueva propuesta concordataria post TS
Se estima que la mayoría de los acreedores, de todos modos, prestará conformidad con esta oferta de pago, que ahora debe seguir los tiempos del procedimiento previsto en el concurso de acreedores. La otra opción, como está escrito en la jurisprudencia, sería rechazarla y esperar que el juez Hernán Lorenzini declare la quiebra de la compañía aceitera que llegó a exportar hasta 2019 cerca del 6% del total de granos y subproductos de la Argentina.
Para tentar a los acreedores a aceptar, Vicentin planteó que este esquema permitirá mantener operativas las plantas que posee la compañía y que por el momento trabajan prestando servicios a fazón a otros operadores del negocio exportador, entre ellos ACA, Molinos Agro y Viterra (ex Glencore). En conjunto, esas tres empresas han estado negociando para quedarse con la mayoría accionaria de Vicentín a cambio de inyectar el capital necesario para formular esta propuesta. Este escenario se confirma en esta propuesta.
Es que “con el propósito de asegurar el anticipo por parte de los Interesados Estratégicos de los fondos comprometidos” Vicentin se comprometió a transferir a ese grupo “una parte sustancial de sus activos”.

Son estos la Planta y Puerto de San Lorenzo; la Planta Ricardone; el paquete accionario de Renova S.A. de titularidad de Vicentin; el 100% del paquete accionario de Oleaginosa San Lorenzo S.A.; el 100% del paquete accionario de Renopack SA; y el 34% del paquete accionario de Patagonia Bioenergía SA.
Además la familia Vicentin deberá ceder a sus socorredores “la porción de acciones de estas sociedades” que posee como Vicentin Family Group en las siguientes sociedades: el 50% Río del Norte; Vicentin Desarrollos; Diferol; el 0,39% de Friar; el 0,60% de Buyanor; el 10,20% de TPR; el 10,20% de Playa Puerto; el 3% de Juviar; 3% de Sir Cotton; 2,99% de Algodonera Avellaneda; 5% de ENAV; y 5% de Sottano.
Al grupo liderado por Viterra y conformado también por ACA y Molinos, la propuesta de Vicentin al juzgado lo denomina IE (Interesados Estratégicos). Tras anunciar el avance de las tratativas que se iniciaron en mayo pasado, el presidente de Vicentin informa que “en dicho acuerdo sus respectivas partes han reunido los términos y condiciones substanciales de una transacción de inversión muy relevante y que no sólo sustenta esta mejora, sino que permitiría a la concursada sobrellevar las presentes dificultades y sostener la continuidad de sus operaciones y sus empleos, minimizando las consecuencias negativas de esas dificultades”.
Cofco, Cargill y Viterra lideraron los embarques durante este primer semestre de altos precios
Gracias a esa inyección de capital, los dueños actuales de Vicentin, que en medio de la crisis han mantenido por separado el flujo de fondos de otras compañías del grupo, y hasta vendieron activos como el frigorífico Friar, se comprometieron a destinar e flujo de Vicentin SAIC por 15 años al pago de esta deuda. ” Nadie retira nada hasta terminar de pagar”, fue su promesa a lo acreedores.
Con la inversión que harán las tres cerealeras que ahora tomarán el control de Vicentin, el grupo deudor promete cubrir varias cosas:
Al parece no habrá una única inyección de capital sino un esquema de capitalización paulatina, pues los fondos prometidos por Viterra, ACA y Molinos Agro se inyectaran a través de fazones por toda la duración del Acuerdo (los 15 años), o directamente para “ser capitalizados (si esto resulta posible) o para adquirir los activos”. También se promete que se podrá utilizar dicho dinero para “atender contingencias si hubiese que pagarlas”.
“Adicionalmente, se venderán activos ‘non core’ para reforzar los fondos para la normal operación de la empresa”, informó Scarel al juzgado, al tiempo que -para dar transparencia a la operación- indicó que se “prevé la constitución de un fideicomiso donde se alojarán los activos de industrialización de oleaginosas” realizadas en las plantas pertenecientes a Vicentin.
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]]>La entrada Se vienen análisis generalizados para descartar una posible contaminación con trigo HB4: ¿Qué métodos de detección se utilizan y quién los paga? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Esas hectáreas ya comenzaron a cosecharse en el norte y se suponía que el INASE (Instituto Nacional de Semillas) iba a tener un control estricto sobre ellas, pues deben aplicarse las generales de la ley a los productos OGM que están en vías de desregulación. Pero la verdad terminó siendo que el organismo tenía poca idea de lo que sucedía y recién ante la presión de la cadena comercial triguera -que teme una contaminación de las partidas del trigo convencional-, el Ministerio de Agricultura tuvo que salir a mostrar mayor dedicación por el asunto. Por eso INASE mandó georreferenciar todos los puntos donde se almacenará ese trigo y a desactivar gran parte de la producción para que no pueda ser utilizada como semilla.
No parece ser suficiente para los privados que deben vender el trigo (acopios y cerealeras), que argumentan que una sola espiga del trigo HB4 que se filtre de dicho cerco y se mezcle con una partida de trigo convencional podría provocar una catástrofe, con reclamos desde los países importadores que podrían resultarles muy “onerosos”. Y este año habrá trigo para exportar: habrá cerca de 21 millones de toneladas de las que los argentinos preservaremos solo 6,5 millones como “bien cultural”. El resto, afuera.
Este peligro incierto generó -según pudo averiguar Bichos de Campo de fuentes del sector exportador directamente involucradas con el asunto-que en todos los contratos de compraventa de trigo haya que aclarar que el cereal está “libre de HB4”, de modo de hacer al productor que entrega el grano de algún modo corresponsable ante un eventual incidente de contaminación. Esta situación es ya generalizada en cooperativas, acopios y exportadoras. Todos se cubren de ese modo.

Pero no parece suficiente. Y entonces al menos una de las empresas que reciben trigo para exportarlo ha comenzado a hacer también una serie de análisis sobre los camiones de trigo que ingresan en sus instalaciones de San Lorenzo. Se trata de Molinos Agro, pero sería injusto decir que la decisión se limita solo a ellos. Esta semana habrá una reunión entre funcionarios del gobierno y representantes de toda la cadena comercial. Allí quedará implícitamente acordado que este sistema de detección del gen HB4 se extenderá muy rápido a todas las empresas.
¿Y cómo funciona entonces el sistema de detección que comenzará a implementarse en todas las terminales portuarias?
Cada camión que llegue debe venir amparado por un contrato dónde el productor declara que es un trigo “libre de OGM”. Eso incluye al HB4, obviamente, porque es el único trigo transgénico que anda dando vueltas por el mundo en este momento.
La empresa exportadora, para asegurarse que eso realmente sea así y el trigo no esté contaminado, realizará primero un test morfológico de la carga. Por ahora hay una sola empresa que ofrece este servicio y que confesó a Bichos de Campo estar recibiendo pedidos no solo de los exportadores sino también desde varios acopios: es Zoom Agri, que ya tiene mucho camino hecho reconociendo y clasificando las diferentes variedades de cebada,

¿Cómo funciona este primer análisis? Zoom Agri provee a sus clientes de un scanner donde se colocan unas cuantas espigas del trigo que arribó al puerto. Esos granos son sometidos a una intensa sesión de fotografías, de frente y de perfil, que envían la información a la nube. Allá arriba, complejos algoritmos construidos en base a todas los tipos de trigo presentes en el mercado, identifican en menos de un minuto y medio de qué variedad de trigo se trata. La Inteligencia Artificial es la que actúa como una primera barrera.
¿Y por qué este sistema podría identificar un trigo con el ADN modificado? En realidad este test no analiza la composición genética de cada granito. Lo que haría es detectar las únicas dos variedades utilizadas por Bioceres para multiplicar su evento HB4, que son la I 201 y la I 202. El sistema de Zoom Agri puede detectar esas variedades. Si no lo hace, el camión pasa sin problemas. Pero si llega a ser una de ellas, se clava el freno para iniciar otro proceso.
-¿Y cuánto cuesta ese test?- le preguntamos directamente a la gente de Zoom Agri.
-Se cobra de dos formas. Una es a nivel de análisis individual, que son 5 dólares por análisis. Pero también hay una especie de abono de 1.500 dólares mensuales que toman las empresas que deben hacer una gran cantidad de análisis. En ese caso el costo se diluye mucho, porque imaginemos que una exportadora recibe 6.000 camiones por mes y que cada uno de ellos carga 30 toneladas de trigo.

Por ahora, Molinos Agro se está haciendo cargo del costo de aplicar este primer filtro y se estima que lo mismo sucedería con todas las demás empresas que han pedido tener sus propios scanner. Es además lo que le pedirá el Ministerio de Agricultura al sector comercial: que trate de absorber los costos sin descontarlos de la factura del productor de trigo, que poco tiene que ver con el origen de esta situación.
Se supone que este análisis permitirá descartar el riesgo de contaminación en la mayoría de los camiones con trigo que lleguen a los puertos. ¿Pero qué sucederá en el caso de que algún rodado cargue con alguna de las dos variedades que podrían contener el trigo HB4?
Primero se repite el test morfológico para descartar “falsos positivos”. Pero si el resultado es insistidor, entonces lo que están haciendo en Molinos Agro es recurrir a un segundo análisis, que también pagan ellos y que sería semejante a un test PCR para detectar el coronavirus o la variedad Intacta en soja: la famosa tirita con un reactivo especial que marcaría la presencia del gen que se busca.
¿Y si ese segundo análisis diera positivo? Por ahora no sucedió, pero qué miedito…
Nos explicaron los exportadores: “Nosotros repetimos el análisis de las tiritas dos veces, para estar seguros. Si continuara siendo positivo la última instancia es ir a cámara (en referencia a la Cámara Arbitral de las Bolsas de Cereales). Recién ahí los costos (aquí aparece el valor de 16.000 pesos por cada test que ha sido tan mencionado) se deberían pagar a medias, como es uso y costumbre. O eventualmente lo pagará el productor se se confirma la presencia de HB4, por haber incumplido con el contrato” pactado.
¿Con qué contrato? Con aquel que decía que estaba entregando un trigo “libre de GMO”.
“No podemos perder de vista que nosotros tenemos hoy un negocio caminando que es la exportación de trigo. Un barco que sale del país con 30 o 35 mil toneladas equivale a llevar carga por unos 10 millones de dólares. Tener semejante suma en tránsito y que haya riesgo de rechazo en el mercado de destino es un riesgo que no podemos correr. Habría costos directos y otros intangibles, como perder destinos, perder credibilidad y la confianza de los clientes”, explicaron desde el sector cerealero. Ese es el argumento para tomar tantas prevenciones.
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]]>La entrada El concurso de Vicentin en la recta final: Tres agroindustrias quieren salvar a la empresa, pero las entidades bancarias están perdiendo la paciencia se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Así lo informaron representantes de las tres compañías interesadas durante una audiencia en línea organizada el pasado 4 de noviembre por el juez del concurso preventivo de Vicentin, Fabián Lorenzini, quien convocó a las partes para que informen a los acreedores y trabajadores los avances en las negociaciones y los detalles de la propuesta concordataria.
El video de la audiencia fue difundido esta semana con el propósito de que los miles de acreedores que integran el concurso sepan cómo se está desarrollando la etapa final del proceso, dado que el período de exclusividad –luego de haber sido prorrogado– vence el próximo 16 de diciembre, lo que implica que no hay mucho tiempo para terminar de definir y acordar una propuesta superadora entre los principales acreedores.
La audiencia, que se extendió por casi dos horas y media, permitió evidenciar que ACA, Molinos Agro y Viterra tienen intenciones de integrar una sociedad que gestione la mayor parte de los activos de Vicentin. ACA y Molinos son usuarios de los servicios de molienda ofrecidos por Vicentin, mientras que Viterra, como accionista mayoritario, es socia de Vicentin en Renova S.A.
Sin embargo, el evento también fue un reflejo de cómo los representantes de las entidades bancarias –que son, en términos de la masa concursal, los principales acreedores– están a un paso de perder la paciencia frente a la falta de precisiones aportadas por el directorio de Vicentin.
Omar Scaler, el presidente del directorio de Vicentin, aseguró que envió a los acreedores un “proyecto de propuesta”, al tiempo que Estanislao Bougain –otro director– expresó, con una envidiable tranquilidad, que “la propuesta en su conjunto no está, no existe, porque necesitamos un paso más para poder terminarla y creemos que estamos muy próximos para poder realmente tenerla escrita”.
Lorenzini, prácticamente rogó a los directores de Vicentin que mostraran algo concreto. “Espero que ustedes entiendan la gravedad del momento; sé que lo entienden, pero es mi obligación hacerles notar que el motivo de esta audiencia, el principal motivo de esta audiencia, además de, por supuesto, escuchar a todos los demás (interesados), es saber en qué consiste la propuesta concordataria; no considero que a esta altura de la situación sea una demanda irrazonable ni mucho menos”, dijo el juez casi implorando que aporten algún dato concreto.
“Si no formulamos la propuesta en términos claros, al menos a grandes rasgos y con un trazo grueso, veo muy difícil que en el tiempo que nos queda para el período de exclusividad se puedan reclutar las conformidades de todos los acreedores, así que les pido que hagan un esfuerzo, que me entiendan y que por favor indiquen por lo menos los lineamientos generales que nos permitan comprender hacia dónde estamos encaminados”, insistió el juez.
Estanislao Bougain tomó la palabra, pero, lejos de aportar, claridad, señaló que la propuesta contempla dolarizar los créditos pesificados de todos los acreedores –tanto granarios como no granarios– para hacer un pago inicial por “una suma que tenemos que determinar de definir exactamente”. No detalló cuáles serían los términos de la dolarización de las deudas pesificadas. Y comentó que la propuesta general sería abonar el 30% de la deuda en un plazo de 15 años, sin hacer mención a ninguna tasa de actualización de las cuotas por abonar.
Julio Fermo de Columbus Zuma Investment Banking, asesor de entidades internacionales IFC y FMO, pidió la palabra para expresar que el diseño de un proyecto de propuesta, teniendo en cuenta que se trata de un proceso que involucra unos 1500 millones de dólares, “exige de un cierto nivel de profesionalismo y seriedad que no están alineados con lo que nosotros hemos recibido hasta este momento; con eso quiero decir que nos han compartido términos muy vagos que no nos permitieron siquiera llevar adelante un análisis serio y en este punto quiero ser muy claro: tenemos una profunda vocación por alcanzar un acuerdo porque sabemos de los efectos que supone no alcanzar un acuerdo”.
“Estamos predispuestos a hacer todos los esfuerzos que hagan falta para tratar de lograr un acuerdo dentro del período exclusividad, pero lo que no podemos desconocer es que, para alcanzar un acuerdo, previamente hay que recibir una propuesta y esa propuesta tiene que ser formulada con todos los detalles que supone el análisis de algo tan complejo como es una propuesta concordataria en el marco de un proceso tan difícil”, disparó Fermo.
Cuando llegó el turno de las empresas interesadas en buscar una solución, Mario Rubino, gerente general de ACA –cooperativa que es el principal acreedor granario en el concurso– manifestó que ese mismo día, el 4 de noviembre, habían logrado un acuerdo de intención no vinculante “porque todavía nos faltan elaborar los contratos definitivos para poder hacer la oferta vinculante”.
“Las tres empresas que estamos acá (por ACA, Molinos y Viterra) no somos inversores que venimos a buscar fondos para obtener rentabilidad y e irnos al lograr el pico de esa rentabilidad y darle otro destino al capital; somos tres empresas del sector con importantes inversiones realizadas en la Argentina”, explicó el directivo de ACA.
Rubino detalló que la iniciativa comprende una inversión conjunta de 720 millones de dólares, de los cuales 100 millones están computados para afrontar eventuales contingencias futuras, para luego añadir que al contratar los servicios agroindustriales de la concursada se logró mantener la estructura de la misma en funcionamiento “con momentos de márgenes positivos y con momentos de márgenes negativos, como está ocurriendo actualmente, pero en esta instancia de negociación siempre nos comprometimos a poder mantener la empresa en marcha”.
Por su parte, Amancio Oneto, vicepresidente de Molinos Agro, apuntó que existen contingencias que hacen que “no sea posible que podamos hacer una capitalización inmediata” de Vicentin y que “eso lleva hacia a una cierta complejidad en la estructura de la operación”. Y agregó que “la estructura a la que arribamos (en el acuerdo) no es la estructura que nosotros hubiéramos soñado”. Palabras misteriosas para un acuerdo que, por el momento, debe permanecer en la confidencialidad.
Cuando le llegó el turno a Sergio Díaz, representante del Banco Nación (BNA), no tardó en reconocer que la propuesta realizada por Vicentin “no cubre las expectativas que teníamos nosotros en cuanto al crédito privilegiado” de la entidad que conforma el concurso, por medio del cual el BNA tiene la posibilidad de recibir, como parte de pago, todos las liquidaciones de ventas de bioetanol elaborado en la unidad industrial de Avellaneda de Vicentin, dado que esa misma fue, precisamente, la garantía del crédito.
La cuestión del bioetanol, lejos de tratarse de un detalle, representa un aspecto central para que pueda desarrollarse el acuerdo de rescate, porque las tres empresas interesadas consideran a la planta de etanol maicero un activo estratégico, aunque –por supuesto– el mismo no tendría utilidad alguna si todo lo que genera va a parar al BNA. Por ese motivo, el directorio de Vicentin solicitó a las autoridades de la entidad oficial que “liberen” a esa fábrica para que los pagos se hagan en función de las utilidades generadas por la misma –con una garantía hipotecaria atada a la instalación industrial– y no por su facturación. Ese pedido no convence para nada al presidente del BNA Eduardo Hecker, quien en reiteradas oportunidades se manifestó en contra de las actitudes emprendidas tanto por el anterior como el actual directorio de la concursada.
En ese sentido, Julián Echazarreta, directivo de ACA y ex secretario de Agricultura de Alberto Fernández, hizo un paréntesis para contextualizar la situación y recordar que la capacidad ociosa de la industria aceitera argentina ronda el 40% y que la posibilidad de que las fábricas de Vicentin puedan seguir trabajando permiten “disfrutar de cierta paz social”. En otras palabras: usar el caso Vicentin como un activo político puede terminar siendo un pésimo negocio para el gobierno nacional, sin mencionar, claro, el drama social que representaría la quiebra definitiva de la empresa concursada.
Otro tema complejo es que la propuesta no parece tener interés en la planta industrial que Vicentin tiene en la localidad santafesina de Ricardone, que, por tener una capacidad de molienda de casi 4400 toneladas/día, es muy ineficiente respecto de la unidad de San Lorenzo, que puede moler 16.650 toneladas/día de oleaginosos.
Lorenzini, al finalizar el encuentro virtual, volvió a insistir con el hecho de que el directorio de Vicentin debe presentar una propuesta concreta cuanto antes. “La propuesta siempre se puede mejorar, pero si no hay propuesta, la discusión va a seguir siendo una discusión muy etérea, muy poco telúrica, y tenemos que aterrizar el problema para evitar justamente que se sigan atrás poniendo umbrales del tiempo que ya lamentablemente no podemos extender más”, argumentó el juez.
Por último, Estanislao Bougain se comprometió a acceder a ese pedido. “El próximo paso nuestro tiene que ser efectivamente los acuerdos necesarios para presentar la propuesta en el expediente e inmediatamente presentar una cantidad de conformidades, con las que ya contamos y algunas otras que estamos recién empezando a mostrar”, dijo el directivo de Vicentin sin transpirar una sola gota de sudor.
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]]>La entrada Lorenzini convocó a Viterra, Molinos Agro y ACA para que informen el avance de las negociaciones con la concursada Vicentin se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La audiencia tendrá lugar el próximo 4 de noviembre a las 17:00 horas por medio de la plataforma virtual Zoom y, además de Lorenzini, estarán presentes los integrantes de la intervención, la sindicatura y el segundo Comité de Control del proceso concursal.
En agosto pasado Lorenzini exigió al directorio de la compañía agroindustrial que presente un plan de pago concreto a los acreedores antes del próximo 20 de noviembre.
Posteriormente, el representante legal de de Vicentin, Guido Javier Ferullo, presentó el programa en cuestión que tendría una primera fase el 12 de noviembre, cuando la concursada presentará una propuesta de organización empresaria y designará a tres miembros del directorio de Vicentin para que actúen como voceros oficiales en las reuniones presenciales por organizar.
Lorenzini dispuso además que el período de exclusividad vence el 16 de diciembre de 2021, con lo cual no habrá mucho tiempo entre la presentación de la propuesta y la negociación entre los diferentes acreedores, donde, por el volumen de la deuda y el hecho de que buena parte de la misma está dolarizada, la decisión de las entidades bancarias y financieras tendrá un rol relevante.
El período de exclusividad es una etapa del proceso durante la cual la concursada puede ofrecer acuerdos a sus acreedores orientados a subsanar la pérdida de capital ocasionada por la cesación de pagos.
¿Cuáles son las condiciones en las cuales Vicentin ofrece servicios agroindustriales?
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]]>Pero ahora, a partir de un requerimiento del juez concursal Fabián Lorenzini, el representante legal de Vicentin, Guido Javier Ferullo, informó las condiciones del acuerdo con ambas organizaciones.
Los contratos con ACA y Molinos Agro contemplan fazones desde el mes de marzo al mes de diciembre del año 2022 con un volumen minino de 300.000 toneladas mensuales y un máximo de 400.000 toneladas mensuales, cada una de ellas, en la planta industrial, espacios de almacenaje y terminal de embarque de Vicentin en la localidad de San Lorenzo.
Cada una de estas empresas deberá definir 60 días antes del inicio del fazón el volumen por moler en el rango establecido por el contrato. La tarifa a pactar es de 16 u$s/tonelada con un rinde de aceite del 19,80%, de harina del 70,50% base 46% de proteína (de 46,0% a 45,5% se bonificaria 2×1) y cáscara del 6%.
En caso que por causas imputables a ACA o Molinos Agro no se muela el volumen comprometido, se pagaría, por el remanente, hasta completar el volumen mínimo, una tarifa de 8 dólares por tonelada no molida.
Se incluye además una cláusula de rescisión recíproca, sin pago de penalidad, en el caso de que en el proceso concursal devenga en el procedimiento previsto en el art. 48 de LCQ (salvataje y/o cramdown) y/o en caso de que estas empresas decidan no acordar una propuesta vinculante con los accionistas de Vicentin SAIC.
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]]>La entrada Vicentin tantea el humor de los acreedores antes de hacer una oferta final: Plantea pagar solo 485 millones de una deuda total de US$ 1.573 millones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Tanteando la reacción de los acreedores, porque todavía no se trata de una oferta formal presentada ante la justicia sino un anticipo de los “lineamientos”, se adelantó que la compañía planea ofrecer una quita del 70% respecto de la deuda consolidada de 1.573 millones de dólares. Esto deja para repartir solamente 485 millones de dólares entre unos 1.700 acreedores de todo tipo y tamaño. Es el 30%.
La empresa, que ingresó en estrés financiero en diciembre de 2019 y dejó un tendal de productores, cooperativas y acopios sin cobrar por sus granos, está en concurso de acreedores desde febrero de 2020 y ya están venciendo los plazos que fijo el juez Hernán Lorenzini para que presente una propuesta definitiva a sus acreedores. Si no se acepta, se declararía la quiebra.
Pero en el medio, esas tres compañías mencionadas (que son socias o usuarias de las instalaciones de Vicentin) analizan quedarse con los activos y tomar la mayoría accionaria de la aceitera que llegó a concentrar, hace apenas dos años, casi 9% del total de las agroexportaciones argentinas. En las negociaciones, prometieron poner de inmediato 300 millones de dólares para que la aceitera pueda volver a trabajar a pleno y honrar los compromisos que asuma ante sus acreedores.

Esta ante-propuesta intenta conformar primero a los acreedores comerciales, entre los que se cuentan los productores y todos aquellos cuyos “muertos” han sido pesificados en el concurso de acreedores. Para seducirlos a que acepten esta oferta sin manifestar reparos, los directores de Vicentin ofrecen cancelar la deuda de unos 1.100 pequeños productores más rápido. Con quita pero de un saque.
¿Cómo se haría eso? A todos los acreedores se les pagaría de inmediato una primera cuota de 20 mil dólares. Eso -según sus cuentas- cancelaría el pasivo acumulado por más de un millar de pequeños acreedores. Para el resto, incluyendo a los bancos, se plantean pagar los saldos en trece cuotas, a partir de 2024.
A los acreedores “agrarios”, como los llaman los directores de la compañía en concurso, se les ofrece “dolarizar” la deuda al tipo de cambio Banco Nación del día de inicio del concurso, en febrero de 2020. En ese momento el dólar costaba casi 61 pesos y lo que se pesificaría es una deuda total de 32.108 millones de pesos (esto da 526 millones de dólares). Con este argumento, los vicenticos afirman que la quita real a ese segmento sería de solo 50%. A principios de agosto, en una propuesta inicial presentada al juzgado, se hablaba de una quita de 75%.
La inyección de capital (los mencionados 300 millones de dólares) de los tres flamantes socios que ingresarían a la Nueva Vicentin, si es que se concretan estas tratativas y la mayoría de los acreedores acepta esta oferta, permitiría generar los recursos para honrar las 13 cuotas millonarias con los acreedores de valía peso, entre los que se destacan varios bancos internacionales y el Banco de la Nación, que arrancó perdiendo unos 200 millones de dólares en esta crisis empresaria.
En sus charlas con periodistas de los diarios, los ejecutivos que reemplazaron hace meses a los dueños de la compañía -que pertenecían a la familia Vicentin, de mucha historia y arraigo en las ciudades de Reconquista y Avellaneda, en el norte santafesino-, aclararon que quienes llevaron el barco a chocar con el iceberg también son “víctimas” de la situación, pues perderán el control de la aceitera y conservarían apenas 10% del capital social.
Si esta oferta prospera, dijeron los directivos, se formalizará en los próximos días la propuesta formal ante el juzgado de Lorenzini.
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]]>La entrada Agroempresas: Vassalli premia a sus empleados que se vacunen mientras Molinos Agro facturó un 60% más se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La compañía que fabrica cosechadoras y tiene su base de operaciones en la localidad de Firmat, provincia de Santa Fe, cuenta actualmente con un plantel de 320 trabajadores, los cuales podrán recibir un resarcimiento económico si completan su esquema de vacunación con las dos dosis durante agosto.
“Tanto Vassalli como la UOM estuvieron de acuerdo en la importancia de lograr una mayor concientización respecto del tema, porque no se trata sólo de una cuestión personal, sino que es para la protección solidaria de todo el grupo que trabaja en forma conjunta. Tanto la empresa como el sindicato metalúrgico prefirieron tomar el camino que contempla la libertad personal y el respeto al trabajo”, señaló la empresa en un comunicado.

Otra de las compañías del agro que trajo buenas noticias es Molinos Agro, el brazo agroindustrial del Grupo Pérez Companc, que cerró su primer trimestre financiero el 30 de junio pasado con ingresos por poco más de 95.122 millones de pesos, lo que representa un crecimiento de casi el 60% respecto al mismo período del año anterior, cuando anotó ventas por 59.700 millones de pesos.
Lógicamente la suba de los precios internacionales de los commodities del agro fue el espaldarazo que llevó a la empresa a lograr este crecimiento en su facturación, pero también jugó un rol estratégico su mayor participación en el negocio de la molienda de oleaginosas a partir de que comenzara a trabajar a fazón en las plantas de la aceitera Vicentin.
Según las estadísticas oficiales, durante el primer semestre del año, esta empresa se ubicó tercera en el ranking de exportaciones de subproductos, con 2,2 millones de toneladas, acaparando de esta manera el 13,4% del total. En tanto, el rubro aceites se quedó con el segundo puesto con envíos de poco más de 580.000 toneladas. Eso sí, muy lejos de la líder Viterra que exportó 939.000 toneladas.
En este marco, Molinos Agro logró durante su primer trimestre una ganancia operativa de 1.175 millones de pesos, lo que representa un crecimiento del 15% respecto al mismo período del ejercicio anterior.
“Una mejora en los márgenes del complejo oleaginoso y una mayor actividad en el complejo del biodiesel y sus derivados se vieron compensadas por el impacto de una importante volatilidad en los mercados internacionales que afectó negativamente la administración del riesgo comercial”, explican desde la empresa en la memoria de su balance.
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]]>Los principales clientes de esas plantas industriales de Vicentin son actualmente la Asociación de Cooperativas Argentinas (que es además el principal acreedor granario en el concurso preventivo), Molinos Agro, Unión Agrícola de Avellaneda Cooperativa, Oleaginosa Moreno (Viterra), Agrofederal y Amaggi Argentina.
La planta industrial localizada en San Lorenzo es empleada, en el marco de contratos a fazón, fundamentalmente por ACA y Molinos Agro para procesar soja, mientras que en un segundo orden se encuentra Amaggi y Agrofederal.
En junio pasado, según el último informe elaborado por Diego Telesco, síndico del concurso de Vicentin, la unidad de San Lorenzo procesó 338.104 toneladas de soja.
En tanto, en la planta industrial de Ricardone –de menor capacidad– Unión Agrícola de Avellaneda procesó en junio pasado 13.544 toneladas de soja y 26.601 toneladas de girasol.
Vicentin, por cuenta propia, procesó en junio 6774 toneladas de maíz en la unidad industrial de Avellaneda para elaborar bioetanol y burlanda de maíz. Vale tener en cuenta que las ventas de bioetanol son retenidas por el Banco Nación (BNA), dado que las mismas constituyen la garantía de un crédito concedido por la entidad bancaria estatal.
Molinos Agro cuenta con un contrato vigente hasta el 31 de diciembre de este año por un volumen total de procesamiento de soja de 700.000 toneladas, mientras que Amaggi tiene contrato para procesar otras 30.000 toneladas en el presente mes de agosto.
En cuanto a Viterra Argentina, empresa socia de Vicentin en Renova, realizó un contrato de servicio de descarga, recepción, toma de muestras, pesaje y almacenaje de granos por un volumen de hasta 360.000 toneladas.
Adicionalmente, Vicentin alquila las instalaciones de la unidad de Avellaneda como depósito a Domitec SA, Servipack SRL, Coop. De Trabajo de Confección Textil, Friar SA, Buyanor SA y Algodonera Avellaneda.
Agroempresas: Más incertidumbres que certezas sobre el futuro de Vicentin
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]]>Si bien fuentes ligadas a Vicentin se mostraban optimistas sobre la posible operación de venta, lo cierto es que desde Molinos Agro, Viterra y ACA siempre se mostraron muy cautelosos y, más que de una oferta de compra, hablaron desde el día uno de” una exploración de posibilidades” respecto al futuro de Vicentin.
La alternativa que sigue sobre la mesa es la de la operación de sus plantas de molienda de oleaginosas, algo que ya se está concretando en el marco de acuerdos específicos monitoreados por el proceso concursal, pero no una compra de la totalidad de la compañía.
En tanto, Vicentin se movió rápido en el juzgado que lleva adelante su concurso y pidió tiempo, hasta el próximo mes de marzo, para presentar una oferta de pago a sus acreedores. En los hechos, el directorio de Vicentin debía presentar un plan durante la primera semana de agosto, pero eso se desvaneció junto con el proyecto de venta a Molinos Agro, Viterra y ACA.
Entre tantas idas y vueltas, volvió a aparecer nuevamente el fantasma de la intervención de la empresa. Es que el director del Banco Nación, Claudio Lozano, presentó recientemente un informe en el que detalla la concentración en el negocio de la molienda de soja y exportación de subproductos en manos justamente de Molinos Agro y Viterra, quienes –entre otros jugadores– operan a fazón las plantas de Vicentin.
A partir de ese escenario, Lozano reclamó “una nueva intervención gubernamental en Vicentin y la creación de una empresa testigo en el comercio exterior de granos”.
Informe "Por una nueva intervención gubernamental en el caso Vicentín"
Probablemente, la decisión de expropiar, que en su momento tomara el P.E.N., careció de la preparación de las condiciones políticas y de oportunidad para poder prosperar. Abro Hilo.https://t.co/qgBM2ffyer pic.twitter.com/vuktNPmc78
— Claudio R. Lozano (@Lozano_Claudio) July 29, 2021
“Parece razonable que, cuando venza el período de exclusividad en el marco del concurso, el Estado nacional haga valer sus derechos asociados a los créditos del Banco Nación, del resto de la banca pública y la AFIP, y busque los socios necesarios para que el final de esta historia se acerque a la necesidad de nuestro país y no al fraude de Vicentin. Es decir: no a la extranjerización, sí a la creación de una empresa testigo en el comercio exterior de granos”, afirmó Lozano en un informe elaborado junto a Javier Rameri.
De esta manera, lo único concreto hasta el momento es que la empresa agroexportadora pide todavía más tiempo para salir del default, que en diciembre próximo cumplirá dos años, pero no está claro aún cuál será el destino final de la misma.
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