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La entrada Alerta economías regionales: El proyecto de Presupuesto 2022 contiene la amenaza de un gran tarifazo energético se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“¿Cuál es el nivel del tarifazo que le estamos dando al sector privado como para que las transferencias corrientes sean el mayor ajuste del gasto público que hay acá”, indicó ayer Espert refiriéndose al proyecto de Presupuesto 2022.
“Estamos engañando al pueblo que representamos: el ajuste de gasto público que tiene este (proyecto de) presupuesto es solamente hasta ahora un gran tarifazo”, denunció el diputado de Avanza Libertad durante el primer debate de la Comisión de Presupuesto de la Cámara baja tras la renovación de las bancas
“Debería ser una causa nacional que en la Argentina primero desaparezca urgente el déficit fiscal y que prontamente tengamos superávit fiscal para poder bajar impuestos, porque la gente nos da más de pagar impuestos”, manifestó Espert durante la presentación del proyecto de Presupuesto Nacional 2022 realizado ante los diputados por el ministro de Economía Martín Guzmán.
El economista recordó que la presión impositiva actual representa un 34% del Producto Bruto del país y que, a pesar de esa enorme masa de recursos, los servicios básicos brindados por el Estado nacional son insuficientes, pésimos o nulos.
“Para llenarlo de amigos del poder, de ñoquis, de transa, de chanta delincuente en muchos casos para eso sí hay Estado presente; ahora, Estado presente para devolver los impuestos de la gente bajo las formas bienes públicos, no lo hay”, afirmó.
Ahora bien, ¿a qué se refirió Espert con el eventual tarifazo de tarifas eléctricas que aplicaría el gobierno de Alberto Fernández en algún momento de 2022? Veamos.
Los subsidios contemplados en el proyecto de presupuesto para el sector energético alcanzan un monto de 873.397 millones de pesos, una cifra nominal 1% menor a la del ejercicio 2021, algo que en términos reales implicaría una reducción importante si se considera una inflación prevista (en el mejor escenario) del orden del 60% para 2022.
Para la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), que cubre buena parte del subsidio de las tarifas eléctricas, se prevé un aumento nominal del 15%, o sea una baja considerable en términos reales.
Para la empresa estatal Integración Energética Argentina (IEASA), que tiene a su cargo la comercialización de la energía eléctrica proveniente de los emprendimientos binacionales Salto Grande y Yacyretá, el ajuste nominal es nada menos del 33%.
Pero la peor parte se la llevan los subsidios gasíferos, lo que permite anticipar que el año que viene se instrumentarán importantes subas de las tarifas de gas natural a empresas.
Ante ese panorama, aquellas producciones intensivas de las diferentes economías regionales que dependen del uso intensivo de energía eléctrica –como es el caso, por ejemplo, del arroz, las vides o los olivos–, pueden resultar comprometidas. Lo mismo con aquellas empresas agroindustriales que realizan un uso intensivo de gas natural.
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]]>La entrada Una pequeña productora riojana denuncia la pasividad del gobierno frente a dos enfermedades que matan lentamente sus olivos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Los árboles de los que Juana produce y vive están afectados por la bacteria Xylella fastidiosa y el hongo Verticillium, dos enfermedades que están poniendo en jaque a la actividad olivícola tradicional en esa provincia. En Bichos de Campo ya hemos contado de qué se trata: son enfermedades que por ahora no tienen cura y que afectan sobre todo a la variedad Arauco, que es la más tradicional en La Rioja.
Juana es afiliada a la filial local de la Federación Agraria, que contó esta historia. La Arauco es la única variedad argentina de aceituna reconocida por el COI (Consejo Oleícola Internacional), Según esta productora, está desapareciendo por falta de articulación de políticas activas para hacer frente a dichas enfermedades que van secando las ramas de los árboles, sin que nada las detenga.
Aquí la propia Nieto describe el problema. Ella dice que su finca tenía una capacidad de rpoducción de unos 14 mil kilos, pero que debido a estas enfermedades “hoy estoy cosechando 2.000 kilos”:
Según Juana, ningún organismo público está haciendo demasiado frente a este silenciosa sentencia de muerte “Nadie hace nada, ni los visitan los organismos como INTA y SENASA para hacer un estudio, frente a la economía regional emblemática de esa zona que permite subsistir a las familias”, describe el texto enviado por la Federación Agraria.
Incluso la productora mencionó que “acá está funcionando la fábrica de Nucete, cuyo propietario es el señor ministro de Gabinete nacional, Juan Manzur, al que también se le están secando muchos olivos “.
“La olivicultura se está perdiendo en esta zona día tras día, y no sé qué va a pasar de acá a unos años, afectando tanto a productores chicos como los grandes, como Don Manzur, y lo peor de todo es que nadie se acerca a brindarnos asistencia técnica frente a este drama que vivimos”, cerró la productora.
Magdalena Brizuela es “la enfermera de la Arauco”, la única variedad argentina de olivo
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]]>La entrada Pequeña gran lección del encargado de una finca: “Al olivo se lo llama planta vecera, porque a veces da, a veces no…”, dice Horacio Aguero se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>San José es un pueblo rural cercano a Villa Dolores, cuya principal producción era de papa. También se solía cultivar allí maíz, sandía, melón y menta. No había olivos en esa zona hasta que una familia de Buenos Aires decidió plantarlos y montar una fábrica de aceite.

Horacio nos explica que “la vida útil de una planta de olivo ronda los 50 años y el aceite de oliva mantiene sus propiedades intactas por un mínimo de dos años”. También afirmó que lo mejor es que “la fábrica del aceite de oliva debe ubicarse próxima al olivar porque el mejor aceite resulta de ser procesado dentro de las 24 horas posteriores a haber sido cosechado. Entonces, la aceituna que se cosechó a la mañana, en general se procesa a la tarde del mismo día”.
Horacio nos mostró la pequeña fábrica de aceite, que como muchas otras cuenta con equipamiento italiano: por centrifugado se separa el aceite del orujo. El aceite se cuela, se filtra, para quitarle las impurezas y se almacena en un tanque de 1000 litros de acero inoxidable, para luego fraccionarlo en envases de litro o de la medida que se desee.
“Al olivo se lo llama planta `vecera`, porque `a veces da y a veces no`”, dice el veterano Horacio, con el característico humor cordobés.
El rendimiento de un árbol, en efecto, varía por efecto del clima y mermará, por ejemplo, si sufre una granizada. La etapa de la floración es un tiempo muy delicado para la planta –explica Horacio- y si cae una lluvia copiosa o si la planta sufre el acoso de fuertes vientos, quedará luego con pocas aceitunas.

“De cada flor sale una aceituna. Las aceitunas verdes y las negras son las mismas, sólo que estas últimas tomaron ese color oscuro porque se dejaron madurar. Para empezar a cosechar, un 30% del total de las aceitunas debe estar, en la planta, de color negro, ya maduras”, asegura.
Un secreto para él es que el olivo tiene que tener unas 400 horas de frío, cada invierno, para llegar a tener una buena floración y que su producción sea buena. Sobre todo con una buena calidad de aceite. “Por este motivo, en un año podemos producir 700 u 800 litros, y al otro, 300 o 500 litros”, nos dijo Aguero.
Sigue contando el encargado de la finca: “En este momento estamos atravesando una gran sequía, porque hace 5 o 6 meses que casi no llueve. Pero como el olivo cuenta con raíces profundas tiene cierta resistencia. Además, acá tenemos una perforación de donde sacamos agua cuando no llueve, y hacemos riego por gravedad”, aclara. “En esta época, al final del invierno, que viene la floración, debemos regar cada 15 o 20 días”.
Don Horacio nos detalla con orgullo: “El aceite que elaboramos es de primera calidad, extra virgen. Los dueños se encargan de la parte bromatológica y ya obtuvieron todos los permisos para comercializarlo. Lo venden en Buenos Aires, bajo la marca Wayra. Y acá ya hay gente que lo está conociendo y lo pide. Además, los médicos lo están recetando a sus pacientes.”
Horacio siguió dándonos más detalles: “En la empresa trabajan 10 o 12 personas, en general jóvenes, que ya conocen bien el oficio. Es un buen trabajo, liviano, que les queda cerca de sus casas y por eso no es difícil conseguir mano de obra. En los comienzos de este proyecto, los dueños nos llevaron a varios lugares para capacitarnos, por ejemplo, a una fábrica de Nogolí, en San Luis”.

Finalmente, Horacio nos completó la información de la pequeña empresa olivícola: “Los dueños acertaron en la elección de las variedades, `le pegaron justo`: Manzanilla y Arbequina. El aceite que sale de cada una es muy similar, pero se elaboran por separado. La Manzanilla madura antes que la Arbequina y se procesa primero. La Manzanilla es más para mesa, tiene menos aceite que la Arbenquina, pero da su aceite también y en el sabor hay muy poca diferencia”.
“El producto ya está a la venta en Buenos Aires, así es que lo pueden buscar en los comercios de allá”, nos despide.
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]]>La entrada Esteban Santipolio cerró un círculo perfecto para su pequeña finca de olivos: Agrega muchísimo valor sin depender de insumos externos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Tutuna es una pequeña empresa familiar de San Juan dedicada a producir olivos agroecologicos. Se llama así porque a los dos años la hijita de Esteban y Gisela se puso a comer aceitunas de modo desesperado. No paraba hasta que sus padres le quitaron el frasco para que no se empachara. “Tutuna, tutuna”, se puso a reclamar la pequeña.
Esteban Santipolio es ingeniero agrónomo y durante mucho tiempo trabajó asesorando emprendimientos olivícolas en San Juan. En 1988 finalmente pudo comprar su propia finca de 8 hectáreas de Pocito, al sur de la capital provincial. Allí ya había viejos olivos que venían de la época de los primeros inmigrantes. Decidió conservarlos y dedicarse a la producción de aceite. Luego pudo renovar algunas variedades.

Hace unos ocho años, en Tutuna pudieron comparar un equipo italiano que le permitió industrial su propia producción de olivos sin depender de otra fábrica de aceite. Allí produce unos 8.000 litros anuales, que comercializa sobre todo en las ferias agroecológicas de la zona (en la casa de Sarmento, en el centro de San Juan, hay una feria del ProHuerta en la que participan) y también en Córdoba.
Hoy producen tres aceites varietales y también aceitunas griegas, que son las aceitunas negras
Mirá la entrevista completa a Esteban Santipolio:
Gisela Villarreal, la compañera de vida de Esteban, venía de vivir en la Patagonia, donde estudió cosmética natural. Ni bien comenzaron con la producción de aceite de oliva agroecológica, ella se puso a elaborar cremas, jabones y pomadas a partir de ese insumo. Tiene una gran variedad de productos de los cuales se muestra muy orgullosa.

Para preparar la línea de cosmética, en Tutuna ya utilizan unos 1.000 litros de aceite de oliva de los 8.000 litros que producen en total. De ese modo, agregan muchísimo más valor a ese producto.
“Es agregado de valor. Hoy el pequeño productor, si agrega valor sigue produciendo, pero si no lo agrega es muy difícil seguir haciendo. Y si baja costos, que es lo que propone la agroecología, tiende a generar un sistema que se sostiene a si mismo y no depende de insumos externos”, nos dijo Esteban, explicando el razonamiento que aplicaron para poder vivir de lo que generan en esas 8 hectáreas.
Santipolio se ha convertido en uno de los muchos agrónomos que creen que hay que revisar todo lo que aprendieron en la facultad y por eso toda su producción se realiza bajo los principios de la agroecología. En su propio el establecimiento, con el orujo de la prensada de la oliva (el desecho) elabora un biofertilizante que utilizan en la propia finca.
“Los consumidores no quieren comprar más alimentos con residuos de agroquímicos. La agroecología puede ser una herramienta para darles respuesta, porque es barata y tiene soluciones que se generan en la misma finca, y que podes adaptar a cualquier rubro, no solo a lo intensivo, como la vid o el olivo, sino también a la agricultura pampeana”, afirma.
El monte de olivos está todo regado por un sistema de goteo, al que alimenta con energía solar. Los paneles están sobre el techo de una fresca galería que corona la casa familiar, la que está abierta a todos los visitantes que pasen por esa bella zona sanjuanina.
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]]>La entrada Se identifican genes para pensar en una cura de la verticilosis, una enfermedad que va marchitando los olivos de modo silencioso se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Esta enfermedad, también conocida como “la Seca” en España, está causada por el hongo de suelo Verticillium dahliae, que penetra en la planta a través de las raíces y tapona su sistema vascular marchitándolo.
La noticia es importante para el sector olivícola en la Argentina, en especial en La Rioja, principal provincia productora con su variedad Arauco. Es que allí la enfermedad de “la rama seca” es un dolor de cabeza para los productores y por ahora no tiene remedio. Muchos árboles se están marchitando en esa provincia lentamente debido a esa enfermedad, a la que se ha sumado últimamente el ataque de una bacteria igualmente peligrosa para los olivos, la Xylella Fastidiosa.
Un informe del INTA describe el Verticillium dahliae como un hongo polífago, que habita en el suelo, responsable de marchitamientos y declinamientos en numerosas especies. Es el causal de la “verticilosis”, del olivo, llamada comúnmente por los productores “parálisis parcial” o de “pardeo del olivo”. Y es que ese patógeno induce marchites súbita de una o varias ramas durante el verano, cuyas hojas se mantienen adheridas. La marchites se extiende sucesivamente a otras ramas, hasta producir la decrepitud del árbol.
Cuenta un informe de Olimerca, que hasta el momento no se han encontrado tratamientos eficaces y rápidos para combatir esa infección, por lo que identificar los genes que están implicados en la resistencia a la verticilosis ayuda en la creación de marcadores que faciliten el proceso de selección e identificación de nuevas variedades.
En esta experiencia realizada en España, el principal productor mundial de olivos, los investigadores observaron que hay múltiples genes implicados en la respuesta a la infección por V. dahliae e incluso diferentes mecanismos de respuesta. De esta forma, no se puede hablar solo de un gen que se encuentre en el olivo, sino de todo un conjunto de genes que se encargan de construir distintas barreras protectoras y que puede variar entre los distintos genotipos.
Magdalena Brizuela es “la enfermera de la Arauco”, la única variedad argentina de olivo
En el trabajo, titulado ‘Nucleotide diversity analysis of candidate genes for Verticillium wilt resistance on olive’ y publicado en la revista Scientia Horticulturae, los expertos compararon 77 genotipos (conjunto de genes de un individuo) procedentes del Banco de Germoplasma Mundial de Olivo, localizado en el Centro Ifapa de Alameda del Obispo.
La mayoría de estos genotipos ya habían sido previamente evaluados para su respuesta a la verticilosis mediante inoculaciones artificiales en condiciones controladas y clasificados en función de su resistencia al hongo en diferentes categorías (extremadamente susceptible, susceptible, moderadamente susceptible, resistente y altamente resistente).
De esta manera, los investigadores han conseguido tener una variedad representativa de la especie O. europea. Así, han estudiado los genes de subespecies guanchica (típicos de las Islas Canarias), y cerasiformis (procedentes de la Isla de Madeira). Hbaría que hacer lo propio a futuro con las variedades cultivadas en la Argentina, en especial con la Arauco.
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]]>La entrada Sin miedo a la reconversión, Viviana Bertero erradicó sus vides en Mendoza para elaborar un aceite de oliva premium se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Almaoliva es el nombre de su sueño hecho realidad. Ubicada en Coquimbito, en el departamento mendocino de Maipú, la finca de Bertero producía vides, pero de baja calidad enológica, con lo cual, viendo que el mercado ya hablaba de la revolución vitivinícola, asumió el riesgo de reconvertir el viñedo. Su padre quería sacar los viejos parrales e implantar nuevas variedades de vid, pero Viviana, junto a su esposo Sergio, quien ya trabajaba en el sector del aceite de oliva, sintió que era la oportunidad perfecta para pasar de un proyecto familiar vitivinícola a uno olivícola.
“Tenemos una finca donde antes teníamos vides y ahora tenemos olivos y una fábrica de aceite de oliva. Y ya con el nombre de este proyecto familiar queremos indicar que esto es algo que hacemos con el alma. Cuando embotellamos un aceite cuidamos todos los detalles del proceso productivo para que, desde el seno de nuestra familia, llegue directo a las familias de consumidores”, relató Bertero a Bichos de Campo.
Mirá la entrevista completa a Viviana Bertero:
La productora relató que consiguieron su primera cosecha en 2006, y que se trató de la primera plantación de variedad coratina de la región. Para obtener un litro de aceite de calidad premium, Bertero expresó que se requieren entre 6 y 7 kilos de aceitunas.
Sus tres hijos están entrando en el negocio. Mariano ya es ingeniero industrial, y Carolina y Delfina aún se encuentran estudiando, una diseño de producto y la otra administración, pero según Bertero, “de a poco se están metiendo en el negocio, no sólo para dar una mano sino también para formarse”.
Acerca de si hay analogías entre el vino de calidad y el aceite de oliva, Bertero declaró que si. “Hay puntos de contacto y ambos fueron desarrollando sus industrias de modo parecido. Claramente el vino lleva un poco más de delantera al haberse posicionado en el mundo, pero el aceite de oliva le sigue sus pasos”, manifestó.
Según Bertero, particularmente el aceite de oliva mendocino “es muy valorado a nivel mundial. De hecho nosotros, con Almaoliva obtuvimos en 2010 un premio País, en un concurso en Jerusalén con la variedad coratina que es la insignia de nuestra marca y ese mismo año la comuna de Corato, en la región italiana de la Puglia, nos mandó un reconocimiento por haber ganado un premio con esta variedad fuera de Italia”.
Bertero estudió ingeniería industrial y mencionó que la carrera le permitió obtener una visión más amplia: “Podés estar metida de lleno en la parte técnica de producción, o bien en el área de planificación y comercialización. Es bastante amplia, y de hecho ahora la estudian muchas más mujeres que cuando yo la hice, y me gusta porque me permitió desarrollarme en lo profesional”.
Ante la pregunta indiscutida sobre si le costó desarrollarse en el medio rural como mujer, Bertero dijo que no y trajo a su relato los recuerdos y vivencias de su familia. “El posicionamiento de la mujer en diferentes ámbitos, no solo en el rural, dependen mucho de una misma. Si pienso en mi padre, su vida se desarrolló alrededor de su mamá, de sus tías y de sus abuelas que vivían en un campo del sur de Santa Fe donde cocinaban para 50 a 70 personas por día, para la familia y para la peonada”.
El recuerdo de su madre también lo tiene marcado a fuego como casi testigo de que ser mujer no es impedimento para el desarrollo en el agro. “Mi mamá quedó sin padres desde muy pequeña, fue criada por unas tías, estudió, se recibió a los 17 años de maestra y se fue a trabajar como docente rural al norte de Santa Fe. Ella desarrolló muchas cosas porque además de ser maestra, era mamá y enfermera de sus alumnos. Y aunque yo me haya acercado al agro desde lo profesional, no hay que dejar de lado la mujer rural que acompaña en las actividades del campo rústico”, resaltó.
No obstante, Bertero aclaró que le gustaría que haya políticas orientadas a contemplar actividades familiares y a desarrollar mejor conectividad en las zonas rurales. “Hay mucha actividad de la mujer rural que no está cuantificada; quizás tienen un emprendimiento rural familiar, de dulces caseros o conservas, y estaría bueno permitir que puedan encontrar una salida laboral para obtener sus propios ingresos. Pero también me gustaría que haya más oportunidades para estudiar y desarrollarse, porque independientemente de ser mujer u hombre, encuentro muchas barreras en la falta de conectividad en las zonas rurales”, remarcó.
Los reclamos o inquietudes de Viviana Bertero son los mismos que los de cualquier productor del medio agropecuario, pero más allá de cualquier vicisitud que pueda darle la vida en el interior productivo, esta mujer con alma de oliva sigue apostando a su aceite de oliva, luego de arriesgar y dar el salto hacia lo que otros todavía temen: la reconversión.
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]]>La entrada Buscan garantizar en Mendoza la llegada de hasta 15 mil trabajadores para levantar las sucesivas cosechas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Las entidad advirtió que se podrían “generar grandes pérdidas en el sector, ya que se estima que el 30% del personal necesario para estas tareas proviene de otras provincias principalmente del norte de nuestro país”.
“Se está mirando con mucha preocupación el tema de la mano de obra necesaria para la distintas cosechas de la provincia de Mendoza”, aseguró Alberto Carletti, presidente de la FEM en declaraciones a Radio Nihuil. Agregó que será necesario “habilitar el traslado entre jurisdicciones, ya que hoy cada provincia tiene sus protocolos de tránsito, por lo cual el desplazamiento de las personas es muy complejo, por lo que eso tiene que estar coordinado y es lo que le pedimos al gobierno nacional”.
El empresario calculó que “se van a necesitar entre 12 y 15 mil cosechadores contando desde las primeras cosechas, que habitualmente corresponden al ajo y la cereza, y termina con la uva, los olivos, y los frutos secos como la nuez”, enumeró.
Usualmente “los cosechadores comienzan a llegar a fin de octubre, principio de noviembre que es cuando comienza el flujo. En enero, febrero, y marzo es cuando se produce la mayor actividad”, aseveró.
Desde la cartera económica sostienen que Mendoza y Jujuy trabajan en protocolos sanitarios para el ingreso de los trabajadores temporales. En ese sentido, se informó que autoridades gubernamentales de ambas provincias mantuvieron un encuentro virtual para avanzar en acciones conjuntas que permitan la llegada de mano de obra previo al inicio de la cosecha. Pero no es la única provincia de origen de la mano de obra golondrina.
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]]>La entrada Los desafíos de la aceituna de mesa: Romper la dependencia con Brasil y mecanizar la cosecha se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Uno de los grandes ejes del debate pasó porque Brasil sigue fijando el precio del producto, debido a la alta dependencia de las exportaciones argentinas hacia ese mercado. Se coincidió en que la estrategia nacional debe ser salir a buscar otros mercados, atendiendo a agregar valor. Eso por el lado de los precios. Por el lado de los costos, y debido a la creciente dificultad para encontrar mano de obra, se definió como prioridad tratar de mecanizar aún más su proceso de cosecha.
El encuentro virtual fue encabezado por el Crea Valles Cordilleranos y contó con la participación de cuatro referentes: Javier Dufourquet, agregado agrícola en Brasil; Ricardo Márquez, gerente de una firma olivícola en La Rioja; Rafael Pleite, de Global Olive Consulting, de Sevilla; y Gastón Pironi, de Pirimpex International Trading Argentina, una empresa de representación comercial.
Desde siempre, el principal proveedor de aceitunas a Brasil es Argentina. Por eso, todos coincidieron en que las relaciones comerciales con ese país deben continuar siendo buenas. “El importador brasileño tiene una preferencia sobre el modo de elaboración de la aceituna en Argentina, similar al que tiene España, lo que nos da un plus a la hora de competir”, afirmó Pironi. Pero advirtió que “la competencia, tanto de Perú como de Egipto, resta” mercado a las aceitunas locales.

¿Es positiva tanta dependencia con Brasil? Dufourquet analizó que “desde Fundación Exportar se trabajó mucho para salir de ella, porque, en muchas ocasiones, Brasil pasó a competir con nosotros al pasar de exportador a productor de volumen. En este punto, los mercados del Caribe, México o Estados Unidos siempre recepcionaron bien nuestras aceitunas”, remarcó.
“Creo que Argentina debe tener más un nicho de volumen que de precio, y debería salir a buscar otros mercados”, agregó el agregado agrícola, aunque explicó que “desde Argentina estamos trabajando con misiones específicas que consisten en tener reuniones sectoriales, porque, de los 26 estados que tiene Brasil, las aceitunas argentinas llegan a 4 de ellos: Minas Gerais, Porto Alegre, Río Grande do Sul y Curitiba”.
“Brasil tiene 210 millones de habitantes. Por eso creo que podemos hacer un trabajo más fino barriendo otros estados. Hay que analizar las estadísticas y hacer una estrategia de promoción”, describió.

Pironi se mostró más pesimista. “Creo que la dependencia con Brasil es alta y las estadísticas así lo indican. El año pasado el 75% de aceitunas de mesa fue a Brasil. En lo personal, siempre tratamos de abrir mercados. Lo que ocurre es que mercados como Centroamérica, Australia o España pagan tasas de importación mucho más altas que nuestros competidores. Entonces, sin acuerdos comerciales, es muy difícil competir”, describió el broker.
Como dato positivo, Pironi dijo que “empezamos a vender aceitunas de manzanilla a España, lo que permite abrir la brecha y aumentar el volumen en terceros países, por fuera de Brasil. Pero, una vez más, los costos para llegar mas lejos son mas altos, y esto termina incidiendo en el valor del producto final”.
Ver: Mal año para el olivo: La cosecha para aceituna de mesa y aceite caería cerca de 30%
Para el español Rafael Pleite, “Argentina tiene el lastre de que está atada a las fluctuaciones monetarias. Siempre hay mercados de alto valor agregado acostumbrados a pagar bien por los productos y te doy un ejemplo: el año pasado visité por primera vez Australia, y los precios de venta en góndola de variedades de aceitunas tanto verdes como naturales duplicaban el concepto de precio que tenemos en Brasil”.
¿Cómo captar entonces esos mercados? “Debemos dar valor agregado para llegar a países con alto poder adquisitivo. No podemos seguir vendiendo aceitunas con carozo a granel cuando hay países con potencial para comprar algo distinto a lo que se ofrece actualmente”, explicó Pleite.
Entre los disertantes, se coincidió en la necesidad de que el productor primario reconvierta su modo de producción a cosecha mecánica. “El concepto de industria 4.0 le obligará al productor primario a ser más eficiente en trazabilidad”, declaró Pleite.

Ahora, ¿es imaginable lograr una cosecha 100% mecanizada? “Hay un tabú tendiente a creer que cosechando así se pierde calidad. Todo lo contrario. La mecanización arroja aceitunas de primera y de segunda, pero toda la aceituna es vendible, nada es para descartar. Todo responde a la baja de costos. En este punto, es en la cosecha mecánica en donde podemos hacer la diferencia. En nuestra empresa tenemos plantas de 12 años y el 85% a 90% lo hacemos de modo mecánico”, manifestó Márquez.
Acerca de los cambios que deben darse para lograr la mecanización total en las variedades de mesa (ese sistema de cosecha es mucho más habitual en los olivos para elaborar aceite), Márquez dijo que “debemos apoyarnos en certificaciones de calidad. De a poco las fincas deberán tener certificaciones BPA (Buenas Prácticas Agropecuarias) y tendrán que que salir de la zona de confort”.
“Esto de la cosecha mecanizada es a prueba y error. El agricultor debe mejorar la calidad, controlar las plagas, trabajar mucho en podas y cosechar en el momento justo, tener maquinaria confiable y hacer despachos rápidos.
El industrial, por su lado, tiene que hacer inversiones en maquinaria de recepción que limpie ramas, hojas, etc. Ambos deben cambiar cosas”, añadió el productor CREA.
El español Pleite destacó que en Europa “se están consumiendo más aceitunas desde que arrancó la cuarentena”. Explicó que, más allá de que el lema en España es ´se venden todas, hasta las buenas´, en alusión a que ese país consume todo tipo de calibres y calidades, ahora “se está dejando de consumir la aceituna con hueso para pasar a una demanda mayor de aceitunas rellenas, desguazadas. En Grecia, Egipto y Turquía sucede lo mismo”.
La entrada Los desafíos de la aceituna de mesa: Romper la dependencia con Brasil y mecanizar la cosecha se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Mal año para el olivo: La cosecha para aceituna de mesa y aceite caería cerca de 30% se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Desde su propio emprendimiento llamado AlmaOliva, ubicado en Maipú, Mendoza, Castello envió un relevamiento de cómo viene la cosecha de olivos en todo el país: el panorama es desalentador ya que se estima una contracción de la oferta para aceitunas para aceite cercana al 30% respecto del año pasado.
Lo más grave que describe Sergio es que hay zonas en estado de total abandono. Por ejemplo, “la proyección de la cosecha en la provincia de Catamarca es muy baja. En Tinogasta vaticinan que la cosecha 2020 equivaldrá al 15% de una cosecha normal y uno de los principales motivos es que en el Valle Central la mayoría de la plantaciones de aceitunas se encuentran abandonadas”, describió.

En La Rioja, principal provincia productora, sucede algo similar y se espera una baja del 50% en aceituna aceitera y entre un 30/40% en la aceituna de mesa.
Castello subraya que en esta región ya prácticamente finalizó la cosecha de aceituna de mesa y ya están por comenzar con la cosecha aceitera, con las complicaciones de mano de obra y logística que se produce en este momento de cuarentena.
De todos modos, el experto aclara que en las plantaciones de la zona norte, la cosecha de aceituna aceitera está “muy tecnificada”, es decir que se realiza con máquinas cosechadoras, lo que hace que sea un poco menos complicada la necesidad de mano de obra.
En la zona sur de San Juan y Mendoza, no cambia mucho el pronóstico de cosecha. En estas dos provincias hay plantaciones tradicionales que sí precisan que la cosecha se realice a mano. En San Juan se prevé una caída del 30% y en Mendoza la situación no difiere mucho, pero la caída es muy variable: hay campos con caída de cosecha del 20% y otros con caídas de más del 60%.
Es decir que, según el análisis de Castello, la proyección general de la caída de la cosecha ronda el 30%. En el sur de Mendoza, más precisamente en San Rafael y Villa Atuel, la caída es muy importante, más del 50%.
Ya en la Patagonia, en Neuquén el pronóstico es más alentador, según las fuentes consultadas la cosecha 2020 se asemejará a una cosecha normal. Y en otras zonas de menor producción, como el sur de Buenos Aires, la caída rondará alrededor del 60%, es decir una proyección muy baja de producción 2020.
La conclusión del especialista es que “en general la caída de producción en la industria de las aceitunas, sea aceituna de mesa, como aceituna aceitera es muy importante, con un promedio del 30% en todo el país”.
El año pasado, Bichos de Campo recorrió la ruta del olivo en La Rioja para mostrar la importancia de esta economía regonal:
La entrada Mal año para el olivo: La cosecha para aceituna de mesa y aceite caería cerca de 30% se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada CNA 2018: En el país hay medio millón de hectáreas con frutales, pero solo Mendoza concentra el 37% se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Sin discriminar todavía por tipo de fruta, el ránking de provincias frutícolas continúa con Tucumán (53 mil hectáreas), San Juan (52 mil hectáreas), La Rioja (37 mil hectáreas), Río Negro (35 mil hectáreas), Entre Ríos (32 mil hectáreas), Catamarca (25 mil hectáreas) y Corrientes (20 hectáreas). Como fruto de una gran diversidad, Salta también forma parte de este ránking con 30 mil hectáreas. En total, hasta aquí ya tenemos 477 mil hectáreas, más del 90% del total.
| Total del país | 514.700,8 |
| Buenos Aires | 6.139,3 |
| Catamarca | 25.304,2 |
| Chaco | 22,2 |
| Chubut | 560,3 |
| Córdoba | 5.246,7 |
| Corrientes | 20.622,9 |
| Entre Ríos | 32.733,8 |
| Formosa | 2.311,1 |
| Jujuy | 6.646,0 |
| La Pampa | 110,8 |
| La Rioja | 36.991,2 |
| Mendoza | 193.349,8 |
| Misiones | 4.406,3 |
| Neuquén | 7.737,5 |
| Río Negro | 35.439,5 |
| Salta | 30.273,3 |
| San Juan | 51.899,2 |
| San Luis | 351,0 |
| Santa Cruz | 224,6 |
| Santa Fe | 509,7 |
| Santiago del Estero | 858,1 |
| Tierra del Fuego | 0,6 |
| Tucumán | 52.962,6 |
Una gran curiosidad es que en Tierra del Fuego el INDEC detectó la existencia de 0,6 hectárea dedicada a la fruticultura. Se reparten entre la producción de frambuesas y grosellas. Bichos de Campo deberá hacer alguna nota sobre esto. Otra provincia con una mínima actividad productora de frutas es el Chaco, extrañamente, con solo 22 hectáreas.
La importancia superlativa de Mendoza y San Juan tiene que ver sobre todo con la relevancia que tiene la vid para ambas provincias. Y es que la uva es el frutal más difundido en el país, con 185 mil hectáreas en total. De ellas, Mendoza tiene 133 mil.
La importancia de la vid, en combinación con la del olivo, es la explicación de por qué La Rioja aparece también fuerte en el ránking de provincias frutícolas. Y es que el olivo es el segundo árbol frutal en importancia a nivel nacional, con 53 mil hectáreas implantadas con variedades para hacer aceite y otras 25 mil hectáreas dedicadas a la producción de aceitunas de mesa.
Por la importancia de este complejo es que también Catamarca suma millas para aparecer en el ránking.
Luego de la vid y el olivo aparece con fuerza el limón (con Tucumán como nave insignia). Según el CNA 2018, en total había 58 mil hectáreas implantadas con esa fruta cítrica. De pomelo, su primo hermano, hay cerca de 3 mil hectáreas.
La naranja, con 40 mil hectáreas, y la mandarina, con otras 23 mil hectáreas, constituyen el complejo de los cítricos dulces. Allí tallan fuerte las provincias del Litoral, Entre Ríos y Corrientes, que también ingresan en el top ten de las frutícolas.
El Alto Valle de Río Negro y Neuquén, está visto, anda en franca decadencia. Tiene una capacidad de producción bajo riego de casi 60 mil hectáreas, pero actualmente se registraron solamente 19 mil hectáreas de manzana y otro tanto de peras, cumando un total de 38 mil hectáreas.
Entre los frutos secos, el nogal hace su aporte con unas 15 mil hectárea.
En total el INDEC registró la producción de 42 variedades de frutas en el país. Hay rarezas de todo tipo y color: 64 hectáreas de ananá, 9 de dátiles, 5 de quinotos, 83 de gundas, 24 de grosellas, 34 de moras, 577 de papayas y 979 hectáreas implantadas con tunas.
Pero la rareza más grande es media hectárea dedicada a la producción de chirimoya. Está en la provincia de Formosa, donde existen 23.00 hectáreas implantadas con frutales. Sin duda es la más diversa.
La entrada CNA 2018: En el país hay medio millón de hectáreas con frutales, pero solo Mendoza concentra el 37% se publicó primero en Bichos de Campo.
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