Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Alberto Fernández perdió las elecciones a pesar de la enorme ayuda que recibió del agro argentino se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La causa de la derrota, increíblemente, fue anticipada por el propio Fernández en abril del año pasado, en pleno inicio del encerramiento obligatorio que provocó un desastre económico que se extiende hasta la actualidad.
– ¿Teme que en un futuro, cuando el temor al coronavirus decrezca, cuando se empiece a controlar la situación sanitaria pero se sientan los dolores que va a producir la crisis económica que deja esta pandemia, la aprobación que usted hoy cosecha pueda convertirse en lo opuesto y lo responsabilicen por un enfriamiento de la economía mayor? –preguntó por entonces Jorge Fontevecchia.
– No, no temo –respondió Fernández–. Si es lo que me toca afrontar, es lo que afrontaré. Es la consecuencia que estoy esperando. Yo no espero hacer todo esto y que crezca la economía, no. Yo sé que estoy haciendo todo esto y estoy estancando la economía. Eso lo tengo claro. Pero estoy evitando que el estancamiento no lleve a la quiebra a nadie.
Curiosa lógica la del presidente, quien, luego de promover cierres de empresas, colapsos de rubros económicos enteros y bancarrotas familiares, creía que eso podría solucionarse distribuyendo un volumen masivo de pesos argentinos, algo que, si bien puede hacerse hasta el infinito, no va a generar mágicamente la creación de riqueza si no se presentan las condiciones adecuadas para que tal fenómeno ocurra. Por supuesto: además no es para nada recomendable imprimir dinero si uno ya se encuentra inmerso en un proceso inflacionario sistémico.
Ahora bien, más allá del desastre generado por el encerramiento obligatorio y la emisión descontrolada, ¿cómo se explica la crisis en un período excepcional de ingresos de divisas?
Las naciones periféricas, es decir, que no tienen una moneda aceptada a nivel global y, por lo tanto, deben vivir de los ingresos generados por los bienes y servicios que exportan, pueden aumentarse el sueldo produciendo más o recibiendo más divisas por medio de un incremento de los precios de aquello que ofrecen. O ambas situaciones a la vez, que es lo que sucedió este año con la Argentina.
Pero, a pesar del enorme incremento del salario que recibió el país en 2021, la mayor parte de la población vive ajena a esa situación e incluso –insólitamente– faltan divisas para importar bienes esenciales.
La razón detrás de esa tremenda incongruencia es que el modelo económico de sustitución de importaciones expiró (no ahora, hace décadas), pero la Argentina lo sigue implementando como si se tratase de la última moda en materia de desarrollo.
Para tapar los gigantescos agujeros que presenta el modelo de sustitución de importaciones, se recurre el megaendeudamiento, favoreciendo negocios financieros en desmedro de los productivos y, cuando se corta ese “chorro” de dinero, entonces se emite papel higiénico a más no poder para luego implementar megacepos, cepos y cepitos a todos los órdenes económicos.
Así, asfixiando a los sectores productivos de todas las maneras posibles, que son los que generan riqueza y empleo genuino, no existe ninguna cantidad de divisas suficiente para sacar adelante al país, a menos que se promueva la integración económica y comercial del mismo con las principales naciones del mundo, tal como quiere hacer el presidente uruguayo Luis Lacalle Pou.
Por ese motivo, la pregunta clave no es porqué Alberto Fernández perdió las elecciones, sino qué opciones tienen las argentinos para no seguir perdiendo de manera sistemática.
La entrada Alberto Fernández perdió las elecciones a pesar de la enorme ayuda que recibió del agro argentino se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Las nuevas caras del agro en la política: Pablo Cervi busca llegar al Congreso para lograr que la producción frutícola esté en agenda de una vez por todas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>A diferencia de otros precandidatos, este no es el primer roce de Cervi con la política. Ya había acompañado al intendente de la ciudad homónima como candidato a senador. Aunque en el sector se lo conoce mucho más por haber sido elegido presidente de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI), entre 2015 y 2018.

Recientemente publicó el libro “Futuro”, en el que recorre y analiza los diferentes segmentos de la economía neuquina, y condensa alguna de las preocupaciones que se inscriben en su plataforma de campaña: los altos costos productivos y la dependencia provincial a los hidrocarburos.
“Estando en la cámara empresaria me di cuenta de esta regla del 70-30 que se habla: 30 es lo que uno puede hacer adentro de la cadena, y el 70 es lo que influye en el todo. Sino no nos involucramos y tratamos de cambiar el entorno es muy difícil salir adelante. Dentro de Neuquén tenemos la influencia de Vaca Muerta y en la actividad frutícola, con alta carga de impuestos. Es una dificultad para producir en nuestra región”, dijo el precandidato a Bichos de Campo.
Mirá la nota completa acá:
¿Y qué piensa del Congreso? Que la actividad para los temas agropecuarios es muy poca.
“En 2017 salieron solo dos leyes para el agro argentino. La ley de semillas por ejemplo, que no solamente es semilla para cultivos extensivos sino que incluyen variedades de frutales. Al no tener seguridad, quienes desarrollan las variedades es difícil que traigan materiales nuevos a Argentina”, señaló.
En este sentido consideró que la única forma de instalar temas de interés es a través de la unión de aquellos que tengan una agenda común. “Empezando por acuerdos se puede avanzar hacia algo más grande”, afirmó.
-¿Qué es lo que está al tope de tu agenda?- le preguntamos.
-En principio la idea sería avanzar en cuestiones impositivas sobre la actividad frutícola. Después hay gran potencial en poner tierra bajo riego, pero para eso necesitaríamos de una energía eléctrica barata o accesible. Teniendo a Vaca Muerta, que es posible vincularla con la producción, hay un potencial en Neuquén de 160.000 hectáreas para poner bajo riego. Eso podría generar mucho empleo, diversificación y una salida de la dependencia del petróleo. Hoy es imposible porque tenemos la tercera tarifa más cara de todo el país siendo que producimos el 30% de la energía de Argentina.
La entrada Las nuevas caras del agro en la política: Pablo Cervi busca llegar al Congreso para lograr que la producción frutícola esté en agenda de una vez por todas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Las nuevas caras del agro en la política: El misionero Cristian Klingbeil cree que hacen falta más representantes de las economías regionales en el Congreso se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>A priori el agro debería estar contento porque encara el desafío con varios nombres que prometen tener en su agenda de trabajo a las problemáticas más urgentes del sector. Pero la realidad es que los postulantes son muchos y los asientos en el Congreso muy pocos.
Cristian Klingbeil, presidente de la Asociación de productores Agrícolas de Misiones (APAM) y director suplente por el sector productivo en el directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), es uno de los precandidatos que considera que hay problemáticas cuya solución ya no puede demorarse más.
“La invitación me llegó por amigos del radicalismo de Oberá. Los que lideran las listas en los primeros lugares me sorprendieron porque manejan mucha información sobre el agro: saben qué cantidad de productores y producción tenemos, y están al día con los problemas que hay. Eso me terminó de convencer”, dijo el precandidato a diputado nacional a Bichos de Campo.
Mirá la entrevista completa acá:
Klingbeil se encuentra tercero dentro de la lista que encabeza Martín Arjol, junto a Úrsula Waidelich, que disputan un lugar dentro de la alianza de Juntos por el Cambio en Misiones. Ese interbloque presentó cinco listas distintas en esa provincia, por lo que la votación será reñida.
-¿Cuáles son problemáticas del sector que has identificado en Misiones?- le preguntamos.
-Con CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) me di cuenta de que muchos de los problemas que tenemos nosotros, los pequeños productores, los tienen todos los pequeños productores regionales de todas las economías del país: problemas con los precios que recibe el productor por su producción, problemas con la mano de obra y los planes sociales, cuestiones energéticas y de conectividad en nuestras chacras. Creo que son problemas para solucionar dentro del ámbito nacional.
Habiendo planteado estas cuestiones en varias oportunidades sin la obtención de una respuesta concreta, Klingbeil consideró que el gobierno provincial los ha “ninguneado” lo suficiente y que es momento de “cambiar el rumbo político” para trabajar con una mirada más amplia a nivel nacional.
“Seguimos teniendo una Argentina en la que solo se discute la política agraria como si fuese que todos tenemos soja, y no somos escuchados desde la producción de yerba, té, tabaco, citrus, peras, manzanas o cebolla, en la que se están por perder miles de kilos por problemas de fácil solución cuando se tiene la voluntad política. Eso está faltando desde hace muchas décadas”, aseguró el precandidato.
“Las economías regionales tienen un movimiento económico muy fuerte, son las producciones que reparten la plata en sus municipios y provincias, generan un derrame muy importante y eso no se está teniendo en cuenta”, agregó.
–¿Si lográs un lugar en el Congreso que es lo que estaría al tope de tu agenda?
-Hoy por hoy el principal problema es que estamos perdiendo cosecha porque no podemos compatibilizar la mano de obra en blanco con los planes sociales. Eso es fundamental y es el primer objetivo. Después está la búsqueda de lograr el arraigo de los productores en las chacras, crecer en producción en Misiones y en todo el país, y generar mano de obra genuina con un salario justo. Hay que buscar mecanismos que le alivianen la carga impositiva a los pequeños productores.
Cristian cree que hacen falta en el Congreso muchas más voces que reflejen los intereses de las múltiples producciones presentes en las distintas regiones argentinas, las cuales suelen estar ausentes tanto en las propuestas como en los debates legislativos.
La entrada Las nuevas caras del agro en la política: El misionero Cristian Klingbeil cree que hacen falta más representantes de las economías regionales en el Congreso se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Un empresario agropecuario encabezará una lista de precandidatos a diputados en la provincia de Buenos Aires ¿Quién es? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Pero la cuestión es que la mayor parte de la gente no lo reconoce como empresario del agro, sino como economista, porque no suele hablar mucho sobre sí mismo en las entrevistas.
Estamos hablando de José Luis Espert, oriundo de Pergamino, partido bonaerense donde precisamente se encuentra el campo familiar que administra junto a sus dos hermanos.
“Heredamos el establecimiento agrícola de mi padre, un inmigrante español, quien falleció recientemente. Para nosotros el campo era nuestra fuente de ingresos y la forma de vida de nuestra familia”, rememoró Espert.
“Desde chiquito mamé el campo: aprendí a manejar el tractor, a andar a caballo y realizar diferentes tareas rurales; es parte de mi vida”, añadió en diálogo con Bichos de Campo.
Luego de terminar la “colimba”, Espert comenzó a estudiar economía en la ciudad de Buenos Aires para desarrollar su toda su carrera en ámbitos porteños. “En ese período de mi vida lo vi un poco más de lejos el campo, hasta que me empezó a ir bien en mi profesión de economista y, junto con mis hermanos, comenzamos a alquilar campos de terceros hace unos veinte años. Y me empecé a meter mucho más en la actividad”, comentó.
Si bien en Pergamino se dedica sólo a la actividad agrícola, Espert también tiene una “pata” en la ganadería, dado que la familia de su esposa, Mercedes González, es propietaria de la cabaña Los Retoños, localizada en el norte de la provincia de Santa Fe y dedicada a las razas Braford y Brangus.
– Si bien desarrollaste una carrera como economista, conocés de primera mano los números del sector.
– Sí, claro. No sé si debe haber muchos economistas que tengan una idea cabal y profunda de la realidad agropecuaria. Soy una “rara avis” en ese sentido.
– Es cierto. No es fácil encontrar economistas que entiendan sobre cuestiones agropecuarias. Nos hemos encontrado con economistas muy conocidos que no saben cuándo se cosecha el trigo…
– Un día otro economista muy conocido me preguntó por qué en el sector agrícola se hablaba de campañas que incluían dos años, como 2020/21, ¿por qué si se produce en un año se hace referencia al siguiente? Increíble.
– Es algo llamativo porque la economía argentina depende del flujo de divisas que aporta el sector agropecuario.
– Por supuesto. Más allá de ser productor agropecuario, soy economista con cuatro títulos: soy licenciado, master y doctor en economía y además tengo una maestría en estadística. Cada vez que los precios de los granos andan bien, la economía argentina camina o evita una crisis. El sector agroindustrial, bien medido, es el que mayor valor agregado genera en el país. Vivimos en un país netamente agropecuario, por eso es demencial el genocidio económico autoinfligido que hace la Argentina con el sector más dinámico que tiene; por eso nos va cómo nos va.
– ¿Te considerás un defensor de los intereses del agro?
– Mis ideas son afines a los intereses del agro. Yo no defiendo al sector de manera corporativa, sino porque tenemos ventajas comparativas en agro que no las estamos explotando; es como tener a (Lionel) Messi para jugar al rugby en lugar del fútbol. Argentina sería un país con un primer estadio de desarrollo muy rico si tuviese al agro como aliado en lugar de combatirlo. Eso es la materia “Economía Internacional I”: dedicate a lo que sos bueno y después, cuando tengas recursos, comenzarás a explorar otras actividades, como hizo Chile, que empezó exportando cobre y hoy es uno de los principales exportadores mundiales de salmón. Si te enriquecés haciendo aquello en lo que sos bueno, después podés empezar a generar otros negocios. Nosotros con el delirio de la sustitución de importaciones empezamos a tratar de hacer industria pesada antes de poner “al mango” nuestra maquinaria agropecuaria, petróleo, energía eólica y turismo, por ejemplo.
– ¿Crees que va a haber espacio en el próximo Congreso para defender esos temas?
– Creo que vamos a hacer una buena elección y vamos a entrar al Congreso y si hay un proyecto de ley que voy a impulsar cuando sea diputado es transformar al Mercosur en una plataforma para que Argentina firme Tratados de Libre Comercio (TLC) con los principales países del mundo, porque el libre comercio es crítico para todos los sectores eficientes y dinámicos de la Argentina, como el agro, las economías regionales, la energía y la minería. El libre comercio es la bendición; el veneno es la sustitución de importaciones.
– ¿Por qué?
– Porque se garantizan rentas extraordinarias para los que sustituyen importaciones, entonces, ¿para qué vas a invertir en un sector con altos impuestos y perseguido por los gobiernos y que además es una industria a cielo abierto con los riesgos que eso implica? Por eso no es casual que muchas de las inversiones que se realizan en el agro provienen de gente que ha hecho grandes diferencias con la sustitución de importaciones, como es el caso de (José Ignacio) se Mendiguren.
– ¿Cómo sería la manera más conveniente de integrar a la Argentina con el mundo?
– Hoy la moda es firmar TLC más que abrirse de manera unilateral; será entonces a través de TLC con las principales economías del mundo, porque sin libre comercio el campo está perdido, así como también el sector energético y minero, las economías regionales y, en definitiva, el país en su conjunto. Argentina tiene mucho para venderle al mundo, pero a mucha gente esto le asusta porque las veces que Argentina abrió su economía al comercio terminó fundida y reventada la industria, pero eso no fue por la reducción arancelaria, como sucedió durante la gestión de (Carlos) Menem, sino porque el atraso cambiario provocado por el Estado al endeudarse externamente para financiar déficit fiscal. Creemos que el libre comercio es la “vaca sagrada”, pero para eso es indispensable hacer lo necesario para que eso no tenga vuelta atrás una vez implementado; eso requiere una profunda reforma del Estado para bajar impuestos, para poder competir con el mundo y una profunda reforma laboral para tener un mercado laboral acorde a las necesidades de la economía argentina. Lo que propongo no es nada original, sino lo que hacen las economías productoras de commodities.
– ¿La reforma laboral implica precarizar el trabajo?
– De ninguna manera: el trabajo ya está precarizado desde el momento que tenés seis millones de trabajadores en negro con estas leyes laborales.
– ¿Y cuál debería ser el tipo de cambio adecuado para el sector?
– El dólar es una cuestión instrumental: para que no se funda medio país cuando se abre la economía, es necesario hacer una fuerte devaluación, pero eso es instrumental, porque a la larga lo que se necesita para consolidar al libre comercio es una profunda reforma del Estado que permita reducir impuestos y una profunda reforma de todas las leyes laborales. Es necesario cambiar la “punta de lanza”, es decir, el desarrollo argentino no puede estar sostenido más con la sustitución de importaciones, sino con el libre comercio, para lo cual es necesaria una reforma fiscal y laboral, de manera tal que no haya vuelta atrás con el libre comercio, como pasó ya dos veces en el último medio siglo. El tipo de cambio es un cuestión instrumental, porque lo que importa son las cuestiones estructurales. Se necesita una reforma que reduzca drásticamente el tamaño del Estado, eliminando a los “ñoquis” y “transas” que le roban el dinero a los contribuyentes y a los buenos empleados públicos, para poder eliminar el déficit estructuralmente y bajar impuestos estructuralmente, empezando con la eliminación de los derechos de exportación.
– ¿Sos optimista con respecto a si en algún momento puede llegar a presentarse el escenario para implementar tales reformas?
– En este recorrido político corto, de dos años y medio que ya tengo, veo en políticos que no imaginarías que se dan cuenta que esto ya no funciona más, aunque no lo hacen por convicción, sino por conveniencia, porque entienden que con veinte millones de personas viviendo de planes sociales, seis millones de trabajadores en negro, cuatro millones en villas miseria, inseguridad y narcotráfico, este país va a ser cada vez más difícil de gestionar. Los que viven de la política ven que con la realidad social vigente el país se torna en algo inmanejable y empiezan a “parar la oreja”. Creo que hay una oportunidad interesante al respecto, pero –reitero– no por convicción, sino por necesidad de los políticos profesionales. Esta efervescencia de políticos liberales o pseudo liberales que aparecen en las diferentes listas de precandidatos, donde hasta (Florencio) Randazzo habla de la necesidad de una reforma laboral, todo eso comenzó en 2019 con mi candidatura (a presidente) y al parecer la pandemia y el mal manejo del gobierno con la cuarentena cavernícola profundizó la apertura de muchos, que ahora están dispuestos a escuchar ideas que nosotros venimos proponiendo hace décadas.
La entrada Un empresario agropecuario encabezará una lista de precandidatos a diputados en la provincia de Buenos Aires ¿Quién es? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada En las próximas elecciones primarias hay candidatos del agro para todos los gustos: La lista completa se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Un relevamiento realizando por la Fundación Barbechando detectó presencia de referentes del agro en listas de Juntos por el Cambio, Frente de Todos, Hacemos por Córdoba (lista del gobernador Schiaretti), Avanza Libertad (liderada por José Luis Espert, quien, además de economista, es empresario agropecuario), +Valores (Cinthia Hotton), Socialismo y partidos provinciales.
Entre los principales referentes del sector se encuentran:
Sergio Busso (precandidato a diputado por Córdoba). Ministro de Agricultura y Ganadería de Córdoba. Cuatro en la lista schiarettista que encabeza Natalia de la Sota.
Marco Giraudo (precandidato a diputado por Córdoba). Productor cordobés dedicado al maní y vicepresidente del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores en representación de Coninagro. Integra una de las listas de Juntos por el Cambio.
Carlos Iannizzotto (precandidato a diputado por Mendoza). Ex presidente de Coninagro, presidente de Fecovita y productor viñatero. Encabeza la lista con un partido que en 2019 fue aliado a Juntos por el Cambio.
Pedro Galimberti (precandidato a diputado por Entre Ríos). Productor agropecuario e intendente de Chajarí; presidió la Sociedad Rural local. Encabeza la lista que enfrenta a Rogelio Frigerio.
Atilio Benedetti (precandidato a diputado por Entre Ríos). Productor agropecuario y empresario agroindustrial. Presidente de Tierra Greda S.A. Actual diputado y ex presidente de la Comisión de Agricultura. Va por la renovación de su banca, en tercer lugar, en la lista de Rogelio Frigerio.
Guillermo Bernaudo (precandidato a diputado por Entre Ríos). Ingeniero agrónomo y ex Secretario de Agricultura de la Nación durante la gestión de Mauricio Macri. Es suplente en la lista de Frigerio.
Daniel Kroneberger (precandidato a senador por La Pampa). Ex intendente de Colonia Barón. Va primero en una de las cinco listas de la interna de Juntos por el Cambio.
Luis Esteban Serradell (precandidato a diputado por La Pampa). Ingeniero agrónomo y propietario de una empresa de agronegocios. Va primero en una de las cinco listas de la interna de Juntos por el Cambio.
Carlos “Caico” Montoya (precandidato a senador por La Pampa). Veterinario y productor autoconvocado. Segundo candidato en una de las cinco listas de la interna de Juntos por el Cambio.
Ariel Rauschemberger (precandidato a diputado por La Pampa). Productor ganadero, contador público y actual diputado nacional. Va segundo en la lista del Frente de Todos.
Martín Maquieyra (precandidato a diputado por La Pampa). Proviene de una familia agropecuaria. Ex intendente de Colonia Barón y ex legislador nacional. Integra una de las listas de Juntos por el Cambio.
Lucila Lehman (precandidata a diputada por Santa Fe). De familia agropecuaria. La actual diputada va por la renovación de su banca, en segundo lugar en una de las cuatro listas de la interna de Juntos por el Cambio.
Gerardo Colotti (precandidato a diputado por Santa Fe). Empresario aeroaplicador de la zona de Cañada y productor autoconvocado. Va quinto en una de las cuatro listas de la interna de Juntos por el Cambio.
Luis Contigiani (precandidato a diputado por Santa Fe). Ex Ministro de Producción provincial y referente de Federación Agraria (FAA). El actual diputado nacional por el socialismo buscará renovar su banca por Primero Santa Fe.
Dieter von Pannwitz (precandidato a diputado por Santa Fe). El productor autoconvocado encabeza una de las listas de Juntos por el Cambio, la cual está integrada también por Jorge Isern, directivo de la Sociedad Rural de Rosario.
Juan Carlos Polini (precandidato a diputado por Chaco). Productor agropecuario e intendente de Coronel Du Graty. Encabeza la única lista de Juntos por el Cambio.
Cristian Klingbeil (precandidato a diputado por Misiones). Yerbatero y presidente de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM). Va en el tercer lugar en la interna de cinco listas de Juntos por el Cambio.
Sofía de Hagen (precandidato a diputado por Buenos Aires). Oriunda de Chascomús y de familia de productores. Dieciseisava en la lista que encabeza Santilli.
Adolfo Laborde (precandidato a diputado por Buenos Aires). Productor agropecuario de la zona de Olavarría que integra la lista de Avanza Libertad.
Juan Francisco Ramos Mejía (precandidato a senador por Buenos Aires). Director de Nuevos Negocios y Asuntos Legales del Grupo MonteClaro, dedicado a gestionar negocios agropecuarios en Uruguay, Paraguay y Argentina. Integra la lista de Avanza Libertad.
Pablo Cervi (precandidato a diputado por Neuquén). Ingeniero agrónomo y productor frutícola. Primer candidato de la única lista de Juntos por el Cambio.
Germán Jalabert (precandidato a diputado por Río Negro). Productor frutícola y cooperativista. Va primero en una interna de tres listas de Juntos por el Cambio.
Oscar Melo (precandidato a diputado por Tucumán). Ingeniero agrónomo. Segundo lugar en una interna con dos listas del Frente de Todos.
Alberto Colombres Garmendia (precandidato a diputado por Tucumán). Ex directivo de la Sociedad Rural Argentina y de la Sociedad Rural de Tucumán que integra la lista de Juntos por el Cambio.
Guillermo MacLoughlin (precandidato a diputado por CABA). Socio Director en MacLoughlin & Asociados y miembro de la Comisión de Impuestos de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap). Integrala lista del Frente La Libertad Avanza liderado por Javier Milei.
Osvaldo Simiele (precandidato a diputado por CABA). Dirigente de la Sociedad Rural de Buenos Aires y de la Sociedad Rural Argentina. Integra el séptimo lugar de la lista Avanza Libertad.
Dentro de los distritos que no han presentado precandidatos vinculados al agro se encuentran Jujuy, Formosa, Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja, San Juan, San Luis, Corrientes, Chubut y Tierra del Fuego.
El domingo 14 de septiembre tendrán lugar las PASO donde se definirán los candidatos para las elecciones generales del 14 de noviembre.
La entrada En las próximas elecciones primarias hay candidatos del agro para todos los gustos: La lista completa se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>