Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada El agrónomo Orlando Boragno realiza un silencioso trabajo para mantener viva la fruticultura en el norte de la provincia de Buenos Aires se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
Fue en 1997 que Orlando Boragnano ingresó en la experimental como contratado y nunca más se fue. Hace 21 años que la coordina y hoy comienza a ver los resultados de ensayos que comenzaron mucho tiempo atrás y que muchas veces se pudieron sostener a costa de esfuerzo, porque no sobraba ni el personal ni había presupuesto.
Un buen ejemplo de las alternativas que ensayaron es que hoy cuentan con aboles de nueces pecan de más de 36 años de edad, que han logrado adaptarse de forma muy favorable a la zona. También realizan ensayos de higos, kiwis, zarzamoras y almendros, aunque estos últimos no son fáciles de cultivar y todavía no dan frutos a pesar de tener cinco años de edad. Orlando acepta que el norte de Buenos Aires no es la mejor zona para la especie. Pero dice que justamente su trabajo es probar.,
“Todavía están en la cocina. Los datos no nos conforman. Sabemos que tecnológicamente nos falta, habría que probar el control de heladas, probar con riego. Eso juega a favor en el desarrollo y en la parte productiva”, contó a Bichos de Campo.
Mirá la nota completa acá:
La clave del trabajo de Boragno está en la idea de que no existen los errores o los fracasos. Los agrónomos que integran la experimental saben que cualquier investi gación agrícola es un éxito por el hecho llegar a la producción de un nuevo conocimiento.
-¿Este país que vive a los apurones no parece estar demasiado preparado para la fruticultura?-le preguntamos.
-No. Los cultivos son plurianuales y su entrada en producción lleva su tiempo en menor o mayor medida. En el duraznero hablamos de 3 o 4 años, en el pecan de 7 a 8, el arándano al segundo año produce. Algunos tienen más o menos inversiones iniciales. Pero en el país hay carga de incertidumbre. Por ejemplo con el arándano tenemos un mercado interno insignificante. Es un producto basado directamente en la exportación y ahí juega la inestabilidad económica del país, los vaivenes del tipo de cambio etc.
Para Boragno lo cierto es que a quien le gusta la fruticultura, le gusta sufrir un poco. Afirma que para realizarla hay que tener pasión. De eso da cuenta el trabajo de todos los investigadores de la estación, que se esfuerzan por encontrar nuevas alternativas productivas para los productores de la zona.
La entrada El agrónomo Orlando Boragno realiza un silencioso trabajo para mantener viva la fruticultura en el norte de la provincia de Buenos Aires se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La otra cara del boom limonero: Al productor le llega solo 1 peso por limón se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Diana dialogó con Bichos de Campo y analizó los pros y contras de la actividad al día de hoy. “Lo alentador es que si bien estamos con una primavera seca, estamos notando una muy buena floración (factor que augura la producción futura). Con los campos llenos de flores, muy romántico”, contextualizó esta intensa defensora de la vida productiva.
Aquí la entrevista completa:
Pero la situación económica no es la mejor para los productores independientes de limón. “Nos pusieron retenciones y nos sacaron los reintegros a las exportaciones. Y si bien el dólar aumentó, también aumentan los insumos. El 60% de los costos de producción se lo llevan los fitosanitarios”, apuntó la productora. “Más el costo del gasoil, que usamos para regar”. Ambos productos se mueven al ritmo del dólar.
“Esta zona es la mejor del mundo para producir limones pero tenemos el puerto a 1.200 kilómetros, y el flete es muy caro”, añadió Diana, que además le apunto a la presión impositiva: “Los impuestos son altísimos”.

“Hacemos cultivos perennes, una plantación de cítrico dura cerca de 25 años, y todos los años uno apuesta y reinvierte. Pero no quiero hacer los números finitos porque me daría que debo colgar los guantes y dedicarme a otra cosa”, dijo Chediak. Y luego precisó: “En este momento me están pagando 1 peso la unidad de limón. O 110 pesos los 20 kilos, son”.
Haga usted mismo la conversión a dólares. De menos de 15 centavos por kilo.
Pero aferrada a su terruño y a su actividad, Chediak se ocupó de mostrar la preocupación que existe en Tucumán por la posible llegada del HLB, la temible bacteria que se mete en el torrente sanguíneo de los cítricos y los deja secos en muy pocos meses. “Hoy en día el HLB está en provincias limítrofes a Tucumán”, alertó la productora. La llegada de la “chicharrita”, el insecto que hace de vector de la enfermedad, parece inminente y los limoneros no quieren depender de insecticidas para frenarla.
“En parte me estoy volcando al pecán por esta amenaza”, confesó con tristeza Diana.
La entrada La otra cara del boom limonero: Al productor le llega solo 1 peso por limón se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Agro-grafías: La nuez pecán, una inversión que rinde se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El rinde argentino actual ronda las 800 toneladas anuales, un número bajo para la superficie total ocupada. Pero esto se debe a que el 70% de los árboles plantados son jóvenes y están todavía lejos de su potencial de producción. Dentro de pocos años se alcanzarán las 10 toneladas por hectárea. Hoy la mitad de lo producido queda en el país y la otra mitad se exporta.
En el mundo, los grandes jugadores del pecán son Estados Unidos, México y China. Los dos primeros concentran la mayor superficie plantada, con 95% de la producción mundial, totalizando 220.000 toneladas anuales. China y Estados Unidos, a la vez, son los principales importadores de dicha nuez.
El fruto se vende al mundo con cáscara, aunque algunos productores las pelan por demanda del mercado local y sacan un poco más de precio. Son todavía muy pocos, pues el equipamiento para hacerlo es importado y muy caro.
La larga vida de esta especie comienza como el típico establecimiento de una especie forestal: hay que tener mucho cuidado los primeros años con los ataques de hormiga y las plantas deben regarse adecuadamente para favorecer el correcto enraizamiento.
Una vez que se analizó el ambiente (temperaturas y tipo de suelo), se decide la variedad a sembrar. El INTA Delta ha desarollado tres variedades distintas para las diferentes zonas del país: una funciona en un clima templado húmedo, otra es ideal para el frío y la tercera para ambientes áridos.
Los gastos de implantación se calculan en unos 6.000 dólares por hectárea. Cerca de la mitad de esa inversión se va en los materiales, las plantas, el laboreo del suelo, el control de malezas, etcétera. Los 3 mil restantes hay que destinarlos al equipo de riego. Se aconseja un buen sistema: por goteo para las primeras etapas y por aspersión para el resto de la vida de la plantación. Un adecuado y abundante riego será necesario para alcanzar el rinde potencial de los árboles, que es directamente proporcional a la disponibilidad de agua.
La densidad de plantación aconsejada es de 100 plantas por hectárea, con un diseño de 10 por 10 metros. La unidad básica económica se consideran 30 hectáreas, teniendo en cuenta que el rinde máximo llegará luego de los 18 años.
Al respecto, a los 5 años la plantación de pecán arroja 100 kilogramos de nuez por hectárea. A los 10, llegará a las 1.000 kilos, y a los 18 años alcanzará el pico de 2.000 kilos por hectárea. Siempre y cuando se haga un buen manejo del agua.
Una vez que la plantación se haya establecido de forma adecuada, no requiere de elevados controles. Se trata de una especie bastante “rústica” que hasta se puede adaptar a manejos orgánicos, porque no requiere grandes cantidades de fitosanitarios y la fertilización se puede hacer vía compost, usando con los mismos residuos que deja el árbol y desechos animales.
El precio internacional actual ronda los 5 dólares por kilo de nuez. El precio neto quedaría en 3,5 dólares/kilo, teniendo en cuenta un 30% de costos fijos (fitosanitarios, poda y cosecha). Entonces, se deduce un margen potencial de unos 7.000 dólares por hectárea pasados los 18 años.
Las etapas productivas se pueden resumir de la siguiente forma: en septiembre la brotación; en octubre ocurre la floración y polinización; en diciembre el cuaje; en enero el crecimiento del fruto; en febrero y marzo el llenado del mismo; en abril la maduración; y en mayo será el turno de la cosecha.
En cuanto a la mecanización requerida para la recolección de los frutos, un elemento primordial es contar con el “shaker” o sacudidor de árboles, que permite concentrar la cosecha y evitar pérdidas. Sin esta herramienta habría que esperar a que las nueces caigan solas y la cosecha se podría extender hasta durante dos meses.
La entrada Agro-grafías: La nuez pecán, una inversión que rinde se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>