Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]
SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'


Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at /home/wi631525/public_html/wp-includes/wp-db.php:1519) in /home/wi631525/public_html/wp-includes/feed-rss2.php on line 8
Pellegrini – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com .:: Periodismo que pica ::. Wed, 05 Jan 2022 10:28:11 +0000 es-AR hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.13 http://wi631525.ferozo.com /wp-content/uploads/2018/06/cropped-mosca-32x32.png Pellegrini – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com 32 32 Pellegrini, que no es Carlos, renueva su oferta de turismo rural buscando la atención de los viajeros que van y vienen del sur http://wi631525.ferozo.com/pellegrini-que-no-es-carlos-renueva-su-oferta-de-turismo-rural-buscando-la-atencion-de-los-viajeros-que-van-y-vienen-del-sur/ Wed, 05 Jan 2022 10:28:11 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=89691 No, no es Carlos. Repetimos: no es Carlos, aunque el piloto automático auditivo siempre lo agregue. Es “Pellegrini”, a secas. Así se llama este lugar ubicado a casi 500 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires (sobre la Ruta Nacional 5) y a solamente 30 de Catriló, en la provincia de La Pampa, que se […]

La entrada Pellegrini, que no es Carlos, renueva su oferta de turismo rural buscando la atención de los viajeros que van y vienen del sur se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
No, no es Carlos. Repetimos: no es Carlos, aunque el piloto automático auditivo siempre lo agregue. Es “Pellegrini”, a secas. Así se llama este lugar ubicado a casi 500 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires (sobre la Ruta Nacional 5) y a solamente 30 de Catriló, en la provincia de La Pampa, que se le anima al turismo primero con el impulso de la obra del ingeniero Francisco Salamone que tiene una fuerte presencia y, luego, con todo lo que el distrito tiene para ofrecer.

Uno de los atractivos es el paraje de Bocayuva, ubicado a 10 kilómetros de la ciudad de Pellegrini, donde se ha armado un circuito pensado para que el visitante recorra la estación de tren como museo y los corrales donde años atrás se juntaba el ganado que se cargaba en los vagones para ir a Buenos Aires, con la idea de recuperar la historia y la identidad del lugar.

La visita se complementa yendo a conocer la capilla de Fátima con bellos mosaicos portugueses y una obra realizada en chapa por una artista local que también es bombero que homenajea a Juanita Bordoy, la famosa asistente de cocina de la más famosa todavía Petrona C. de Gandulfo cuyos libros descansan en las bibliotecas y alacenas de muchas familias argentinas.

Mary Perretti arregla maquinaria agrícola, es soldadora, artista y también bombero. ¿Quién da más?

El final ideal del recorrido es comiendo unas empanadas en la casa/bar/almacén que llevan adelante Ignacia y Diana, con impronta correntina, Gauchito Gil incluido.

Otro paraje que recibe visitantes es De Bary, ubicado a 15 “de Pelle” (como se dice por acá), donde Oscar y Meli, en su campo La Hormiga de 76 hectáreas ofrecen comidas (se destaca el pollo al disco), pasar el día en campo y, ya a la tarde noche, peña con guitarreada y baile. “Nos encanta recibir gente”, dicen a coro y se nota que es verdad porque todo el tiempo ofrecen cosas ricas para picar y tienen una anécdota para compartir.

La visita se completa con los bombones y chocos que elabora Sofia (nieta) y que se pueden ver en esta página de IG.

Volviendo a Pelle, lo que se destaca es que cuenta con una de las obras más imponentes y completas de Francisco Salamone: la municipalidad, que se yergue en medio de la plaza central, con su blanquísima y sublime prestancia y majestuosidad. Esta sensación se fortalece con la torre de treinta y cuatro metros que culmina con un reloj en ambas caras y con un interior en perfecto estado de conservación (ver los pisos, barandas y luminarias es un viaje al pasado y a la perfección del diseño).

Pero más allá de este despliegue de arte y urbanidad, lo lindo de Pelle es que a 10 cuadras del centro ya hay vacas. O sea, que ya hay campo y caminos rurales donde se ha armado un circuito de biciturismo para recorrer la zona y divertirse en familia, pasando por la laguna Sanquilcó, que significa “agua que salta o agua que brota” en mapuche.

Además, se ofrecen circuitos relacionados a las distintas producciones de la zona, como ganadería, huevos pastoriles y miel convencional y orgánica, conocer los talleres de distintos artistas, ya sea quienes trabajan con chatarra, madera y alambre como plateros que se especializan en obras más relacionadas a lo gauchesco, como rastras, cuchillos y mates, y la visita a la planta recicladora de residuos para ver cómo se procesan y reutilizan los distintos materiales.

Un punto aparte merece la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos, creada en 1906 y que en la actualidad cuenta con un teatro totalmente reciclado y que también brinda comidas y espectáculos. “Nació como un lugar de encuentro entre los inmigrantes y para poder seguir hablando el idioma” explica Elsa Catellani, presidenta de la entidad. “Nuestro objetivo era recuperar este edificio y que esté abierto a la comunidad y a los visitantes y lo hemos logrado. Nuestro lema siempre fue: `Si nuestros mayores pudieron, nosotros debemos`. Y lo hemos logrado”.

“Buscamos el desarrollo de emprendimientos y generar trabajo a través del turismo”, resume Joaquín Gastañaga, ingeniero agrónomo y director de Producción de Pellegrini. “Somos el lugar ideal para que la gente que va al sur haga un alto y tenemos mucho para ofrecer”.

Una de las cosas que se destaca es el Vagón de los Emprendedores, que está sobre la ruta y brinda la posibilidad de comprar productos caseros, lindos y típicos del lugar, ideal para “llevar un recuerdo”. También sirve para par un rato, comer algo y estirar las piernas.

“El Vagón abre de lunes a lunes de 9 a 21 y agrupa a agrupa a 23 emprendedores”, detalla Miriam Bonini, coordinadora del Club de Emprendedores Pellegrinenses, “y hay constante renovación de propuestas porque el vagón muchas veces funciona como disparador para testear y fortalecer los emprendimientos que luego siguen su propio camino y, por ejemplo, instalan un negocio”.

“Pellegrini es un pueblo con muchísimo potencial turístico, en particular iniciando una propuesta de calidad vinculada a su cultura y patrimonio arquitectónico, a las tradiciones, al agroturismo y a la gastronomía rural”, destaca la licenciada Graciela Gallo, experta en desarrollo del turismo rural y presidenta de SIRIRI, Institución que contribuye con el impulso de la actividad en Argentina y Latinoamérica.

“Sus parajes tienen el encanto de las pequeñas poblaciones, sus calles de tierra, las casas típicas rurales con grandes y floridos jardines, y las plazas… entre muchos detalles que se van descubriendo al recorrer. No es raro ver a los pobladores haciendo sus tareas cotidianas o, si andan a la tardecita, compartiendo momentos familiares y con vecinos en la vereda. Es para disfrutar a paso lento y dejándose abrazar por la calidez de su gente”.

La entrada Pellegrini, que no es Carlos, renueva su oferta de turismo rural buscando la atención de los viajeros que van y vienen del sur se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
A Pedro le cambió la cabeza trabajar en África: Cuando volvió se asoció con familias rurales para criar gallinas libres en galpones ociosos http://wi631525.ferozo.com/a-pedro-le-cambio-la-cabeza-trabajar-en-africa-cuando-volvio-se-asocio-con-familias-rurales-para-criar-gallinas-libres-en-galpones-ociosos/ Fri, 17 Sep 2021 14:53:32 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=80115 En Pellegrini, provincia de Buenos Aires, dos familias se asociaron y están incursionando en el rubro avícola con la idea de transformar los granos que producen en proteína animal. Así fue como comenzaron con la idea de gallinas felices, pero con un sistema levemente diferente a los que ya se están conociendo.   “Somos una empresa […]

La entrada A Pedro le cambió la cabeza trabajar en África: Cuando volvió se asoció con familias rurales para criar gallinas libres en galpones ociosos se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
En Pellegrini, provincia de Buenos Aires, dos familias se asociaron y están incursionando en el rubro avícola con la idea de transformar los granos que producen en proteína animal. Así fue como comenzaron con la idea de gallinas felices, pero con un sistema levemente diferente a los que ya se están conociendo. 

 “Somos una empresa que produce maíz, soja, girasol, girasol confitero, cebada y trigo en 4.000 hectáreas alquiladas”, detalla Pedro Radio Brandoni, ingeniero agrónomo”. El fuerte es el girasol que se distribuye entre confitero y aceitero. El nombre de la empresa es Elguero Sa, que significa tierra cultivable en vasco.

Con ganas de desarrollar una nueva unidad de negocios, que llamaron Güenos Huevos, observan que existe un mercado donde se valora la producción de huevos de gallinas que están en libertad, y viendo que en muchos campos donde producen los granos hay infraestructura ociosa y personal con tiempo disponible, deciden encarar algo novedoso. Y a la vez con un fin social también, que es darle un ingreso extra a la familia que vive en el campo, promoviendo el arraigo rural.

A partir de esto implementaron un esquema  donde las gallinas que integran los planteles son de genética alemana, raza Lohmann Brown. Hoy tienen 2.500 gallinas repartidas en 3 módulos ubicados en 2 establecimientos de Pellegrini y 1 de Trenque Lauquen. Estos módulos son instalaciones en desuso que suele haber en los campos y es una forma de aprovecharlas y reconvertirlas. 

Ahí está la diferencia con otros planteos: no se trata de gallineros móviles sino de, por ejemplo, galpones que han quedado sin utilidad, donde se ponen funcionales mediante protocolos que desarrollaron cumpliendo las exigencias de espacio requeridos por gallina, metros lineales de agua y cantidad de comederos, como así también los metros exteriores para que los animales anden libremente.. 

“Cada módulo está a cargo de una familia, por eso decimos que capitalizamos gallinas, y nos integramos con las familias: nosotros damos el alimento, los nidales, el conocimiento de manejo , la iluminación, los maples y las gallinas, y la familia pone la infraestructura, la mano de obra, la luz y el agua”, resume Pedro.

Las gallinas ponen un huevo por día y el alimento lo fabrica la misma empresa con maíz, expeller de soja y de girasol y lo hacen por canje: entregan un equipo de girasol para elaborar aceite y se les devuelve el expeller, sumado a una fuente de calcio y núcleo de calidad. Todo está perfectamente calculado. Compraron las gallinas a las 16 semanas de edad, realizaron la adaptación y a las 20 semanas ya empiezan a poner huevos. Vienen vacunadas y con un plan sanitario específico para la raza.

“Nos interesa el bienestar animal, ya que las gallinas pueden pastorear, y fomentar el arraigo de las personas en el campo, que no migren a las ciudades, que las gallinas sean un complemento de la economía familiar de quien las tenga. Queremos seguir sumando módulos en distintos lugares del país y obtener un huevo de calidad para poder llegar a otros mercados que lo valoren”. 

Pedro cuenta que la idea surgió porque vio que hay una tendencia muy fuerte en Europa a prohibir las jaulas en pos del bienestar animal y que esto también iba a llegar a la Argentina y que era una buena idea. También influyó, quizás, el hecho de que haya trabajado 6 meses en Costa de Marfil y Sierra Leona, una experiencia que fue determinante y le cambió la forma de ver el mundo.

“África me cambió la vida… ves esa realidad y te das cuenta de un montón de cosas, es muy fuerte, aprendes a valorar muchas cosas. Agradezco haber tenido la experiencia porque me abrió la mente. África es hermosa, hay que ir y estar ahí para vivirla”.

“En este planteo las gallinas andan libres, donde son atendidas por las personas que viven en el campo (modulo), manejadas bajo un protocolo donde tratamos de que la gallina pueda desarrollar su potencial y cuidando su bienestar. La idea es llevar una vez por semana los huevos a Ciudad de Buenos Aires, apuntando a venderlos a un precio superior al del huevo convencional. Son 9 gallinas por metro cuadrado para cumplir con el estándar de gallina sin jaula y en el exterior una gallina por cada 4 metros cuadrados”.

“Trabajamos con un veterinario, Bernardo Kojic, que nos dio una mano grande en el armado de los protocolos e hicimos charlas de capacitación con los responsables de los módulos”, explica Pedro. “Nos dan ganas de realizar estos proyectos para que la gente pueda desarrollarse y crecer económica y personalmente”. 

Bernardo Kojic nos explica la movida de las “gallinas felices”: Las multis ya piden en Argentina huevos “libres de jaula”

Jorge Vives es uno de estos productores de gallinas que se asoció al proyecto. “Vi un video en Facebook que hizo Pedro y al tiempo alguien me habló de esta posibilidad, así que me puse en contacto y en seguida arrancamos”, describe. 

“Hasta ahora la experiencia es muy buena, al vivir toda la vida en el campo siempre tuvimos gallinas aunque nunca en gran escala como ahora, que son 1200. Si el negocio va bien como parece, a futuro queremos construir otro galpón e incrementar la cantidad de gallinas pero lo iremos viendo paso a paso porque vivimos en un país que cambia de un día para el otro, así que a largo plazo mejor no proyectar”.

La entrada A Pedro le cambió la cabeza trabajar en África: Cuando volvió se asoció con familias rurales para criar gallinas libres en galpones ociosos se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
Leandro Graziano es tercera generación de apicultores y se animó a producir orgánico con 500 colmenas en La Pampa http://wi631525.ferozo.com/leandro-graziano-es-tercera-generacion-de-apicultores-y-se-animo-a-producir-organico-con-500-colmenas-en-la-pampa/ Tue, 24 Aug 2021 11:01:08 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=77359 Justo era el día de su cumpleaños 42, sin embargo Leandro Graziano, tercera generación de apicultores de la ciudad de Pellegrini, en Buenos Aires, nos recibe igual y de buena gana. Incluso, con agua caliente para que cada uno se arme el mate, que en este tiempo de pospandemia ha cambiado su consumo. En total, […]

La entrada Leandro Graziano es tercera generación de apicultores y se animó a producir orgánico con 500 colmenas en La Pampa se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
Justo era el día de su cumpleaños 42, sin embargo Leandro Graziano, tercera generación de apicultores de la ciudad de Pellegrini, en Buenos Aires, nos recibe igual y de buena gana. Incluso, con agua caliente para que cada uno se arme el mate, que en este tiempo de pospandemia ha cambiado su consumo.

En total, la empresa tiene 5.000 colmenas repartidas en más de 50 campos: la mayoría en Pellegrini, la otra parte en Neuquén y 500 en un campo de 15.000 hectáreas en la cercana provincia de La Pampa. ¿Por qué aquí? Porque son las que están en transición a la producción orgánica y para certificarse como tal deben estar a un radio de al menos 3 kilómetros de campos donde no se utilicen agroquímicos.

Es la primera vez que la familia Graziano incursiona en este tipo de producción certificada, ya que siempre produjo miel de forma convencional. Pero los tiempos y las demandan cambian y por eso decidieron dar este paso.

“El mercado cada vez más quiere productos sanos. El tema es que muchas veces no se pueden trasladar esos costos al precio del producto final”, explica Leandro. “Además, en este caso, no fue fácil encontrar el lugar porque como es algo a largo plazo necesitaba un campo confiable, que no cambiara de manos y así fue que encontré a un vecino de acá que tiene este campo ganadero y llegamos a un acuerdo”.

Parte del manejo es ir a visitar estas colmenas cada 20 días o cada vez que haga falta y, por supuesto, tomar recaudos especiales según lo que pida la empresa certificadora de orgánico, que en este caso es la OIA (Organización Internacional Agropecuaria). “Hay que tener mucho cuidado en la manipulación de la miel para no contaminarla, lo mismo que en la sala de extracción”, describe el apicultor. Ante la clásica pregunta responde: “Y a la varroa la controlamos con manejo”.

Leandro afirma que los rindes son iguales y hasta un poco mejores que en la producción de miel convencional y que el promedio general de todas las colmenas es de 25/30 kilos por temporada. “En la década del ochenta se sacaban hasta 80 kilos de miel por colmena, porque había mucha alfalfa y girasol, mientras que ahora hay soja y la abeja ahí no puede comer”, resume.

En la empresa hacen sus propias reinas y tienen una selección genética que ya lleva 90 años y de forma periódica traen genética italiana, más precisamente del Valle de Liguria, donde hay un criadero de reinas muy antiguo.

En cuanto a las ventas, son a granel y el 100% va a exportación, siendo los principales destinos Estados Unidos y Alemania. Recientemente han comenzado un proyecto de miel fraccionada, que saldrá al mercado con la marca propia. “El consumo de miel está en constante crecimiento, incluso a nivel local, y se siguen prefiriendo las de color claro”, explica Leandro.

“Dentro de este proyecto también pensamos como diferencial que el cliente pueda ver la trazabilidad de nuestro producto. Para eso los envases tendrán un código QR que al escanearse direcciona a la página de la empresa y ahí está toda la información de ese frasco de miel: dónde se produjo, cuándo y cómo se cosechó, todo para que el cliente sepa exactamente qué está consumiendo”.

La entrada Leandro Graziano es tercera generación de apicultores y se animó a producir orgánico con 500 colmenas en La Pampa se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
Benjamin Romaniuk elabora quesos en el paraje De Bary: “Aprendí el oficio de los queseros viejos y luego me fui perfeccionando” http://wi631525.ferozo.com/benjamin-romaniuk-elabora-quesos-en-el-paraje-de-bary-aprendi-el-oficio-de-los-queseros-viejos-y-luego-me-fui-perfeccionando/ Sat, 22 May 2021 13:47:45 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=67885 Dentro de todo, Benjamin Romaniuk tiene algo de suerte: el tambo al que le compra la leche para elaborar quesos está a 300 metros de su fábrica, así que se ahorra el transporte, y por lo tanto vehículo, acoplado y personal que se ocupe. Ese “algo” de suerte tiene que ver con que este joven […]

La entrada Benjamin Romaniuk elabora quesos en el paraje De Bary: “Aprendí el oficio de los queseros viejos y luego me fui perfeccionando” se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
Dentro de todo, Benjamin Romaniuk tiene algo de suerte: el tambo al que le compra la leche para elaborar quesos está a 300 metros de su fábrica, así que se ahorra el transporte, y por lo tanto vehículo, acoplado y personal que se ocupe.

Ese “algo” de suerte tiene que ver con que este joven quesero afirma una y otra vez que la única forma de lograr “algo” es trabajando duro y poniendo empeño, “más en este país donde el papeleo, las cargas impositivas y la dificultad para conseguir personal complican todo”, lanza de un tirón.

“Es muy difícil llevar adelante una fábrica debido, entre otras cosas, a la burocracia. Una vez me quisieron secuestrar la camioneta porque me faltaba un papel que se llama ´Ruta´, que yo ni sabía que existía porque era algo nuevo que había salido recién”, cuenta Benjamín.

“Los créditos son también muy complicados para sacar y a eso se le suma que los sindicalistas saben todos los derechos de los empleados pero no las obligaciones… en fin. Lo bueno es que tenemos un municipio muy presente especialmente la Dirección de Producción”, se consoló.

Estamos en Pellegrini, provincia de Buenos Aires, más precisamente en el paraje De Bary. Aquí se ubica la fábrica de quesos Potreritos que funciona desde el año 2000 y que diariamente procesa 5.500 litros de leche Holando para elaborar 550 kilos de quesos divididos cremoso o cuartirolo (el 60% de la producción); tybo o barra; pategras; sardo; reggianito, tipo fontina, tipo Holando y cremoso sin sal (variedad cuyo consumo viene creciendo de forma intensa y sostenida). Trabajan todo los días menos los domingos y los únicos feriados son Navidad, Año nuevo y el 1° de mayo).

“Como proyecto a corto plazo vamos a empezar a elaborar otras variedades de queso, muzzarela y un queso light y sin sal debido a la misma demanda de los clientes”, explica.

“A más largo plazo nuestro deseo es que Potreritos sea sinónimo de calidad, convertirnos en referencia de producto y sé que lo vamos a lograr porque a pesar de lo difíciles que son las cosas, estoy convencido de que cualquiera que le ponga ganas y esfuerzo sale adelante. Nosotros hoy todo lo que tenemos es nuestro, no le debemos nada a nadie y fuimos creciendo paso a paso, a medida que avanzábamos un poco invertíamos para seguir creciendo”.

Los clientes de Potreritos son mayoristas y minoristas: empresas familiares y negocios pequeños de la zona, que abarca también la provincia de La Pampa ya que Pellegrini está a 30 kilómetros del límite provincial.

En cuanto al suero y al famoso problema que representa (porque en grandes cantidades contamina el suelo) encontró una solución: se lo vende a una pequeña fábrica de lácteos de Salliqueló llamada La Familia que lo seca y lo exporta.

“Durante toda la pandemia de 2020 nos fue muy bien, vendimos más queso que antes y creemos que fue porque la gente se quedó más en su casa y empezó a cocinar”, reflexiona Benjamín mientras agrega que otro de los factores por los cuales cree que vende más cantidad de queso es porque a las fábricas grandes les conviene, con la leche, hacer leche en polvo porque es más rentable.

“Ahora, este 2021 viene más complicado… En el verano veníamos bien, pero en el último mes las ventas cayeron un 30%”, avisa.

“Aprendí el oficio de los queseros viejos y luego me fui perfeccionando; ahora hemos profesionalizado mucho nuestro trabajo, siempre trabajando con gente de De Bary, un paraje cercano”, cuenta Benjamín y concluye con un dato útil tanto para el caballero como para la dama: “el cremoso que no se derrite es porque no tiene, al menos, 15 días de estacionamiento y hay un dato para descubrirlo antes de comprarlo: ese queso suele tener pequeñas grietas en su presentación, mientras que un cremoso bueno es liso y firme”.

La entrada Benjamin Romaniuk elabora quesos en el paraje De Bary: “Aprendí el oficio de los queseros viejos y luego me fui perfeccionando” se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
Álvaro Etcheberry es platero de Pellegrini: “En Argentina sigue habiendo mucha demanda de estos trabajos” http://wi631525.ferozo.com/alvaro-etcheberry-es-platero-de-pellegrini-en-argentina-sigue-habiendo-mucha-demanda-de-estos-trabajos/ Sun, 18 Apr 2021 12:02:06 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=64399 Una lámpara sobre un escritorio de madera con mucho uso donde hay decenas de herramientas, utensilios y una silla vacía. En otro lado de la habitación, estanterías con mates, bombillas, cuchillos, alguna foto, más herramientas y un cilindro relleno con una masa espesa que remite a lacre. Uno espera que de un momento a otro […]

La entrada Álvaro Etcheberry es platero de Pellegrini: “En Argentina sigue habiendo mucha demanda de estos trabajos” se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
Una lámpara sobre un escritorio de madera con mucho uso donde hay decenas de herramientas, utensilios y una silla vacía. En otro lado de la habitación, estanterías con mates, bombillas, cuchillos, alguna foto, más herramientas y un cilindro relleno con una masa espesa que remite a lacre.

Uno espera que de un momento a otro se abra la puerta y aparezca un personaje que se sentará a la luz de esa lámpara y empezará a crear elementos que connotan aventura: un cuchillo, una hebilla pesada, un estilete, una marca personal metálica, una pulsera o hasta un peto. Para profundizar esta idea sandokaniana y nippurlagashiana, una daga a medio terminar descansa a un costado.

“Antes los estribos eran de Plata 800 porque tenían que ser más duros debido a que tenían un uso diario e intenso”, describe Álvaro Etcheberry, platero de Pellegrini (´Pelle´, para los amigos), otra de las ciudades de la provincia de Buenos Aires con presencia de la obra del arquitecto Francisco Salamone. “Hoy trabajamos con Plata 925 que es más blanda porque tiene menos cobre y funciona muy bien”. También le gusta el ébano, madera oscura y dura proveniente de un árbol africano cuyo nombre científico es Diospyros crassifora.

Álvaro hace 20 años que es platero (no orfebre, aclara, porque este oficio implica una técnica más completa) y que trabaja con plata de recuperación, lo que significa que proviene de elementos (joyas, por ejemplo) que se venden y van a fundición, y no con el metal extraído directamente de la minería, que va para otros usos como la electrónica.

“Llegué a la platería porque mi suegro es soguero y un amigo de él me enseñó”, recuerda. “Arranqué como hobby en 1999 y aprendí mientras estudiaba Administración Agraria… finalmente me atrapó el oficio y aquí me quedé. Esa sensación de la pieza terminada es maravillosa”.

Dice que lo que más le piden son rastras, hebillas y cuchillos y, como regalo de casamiento, el clásico juego de cubiertos. A veces también ocurre, aunque mucho más esporádicamente, que le pidan alguna pieza religiosa para una capilla que alguien tiene en el campo. También hace bombillas y, para sacarse el gusto, lapiceras con cuerpo de ébano o de cuero.

“Creo que hay un resurgimiento del oficio y en Argentina sigue habiendo mucha demanda de estos trabajos”, asegura Álvaro, “y yo mismo he enseñado el oficio muchas veces. La clave es tener dedicación y que a uno le guste”.

El 90% de los clientes de Álvaro son argentinos, particulares, y también vende a dos negocios de Buenos Aires. Le gustaría vender afuera y dice que tiene muchas posibilidades, pero que es “muy pero muy complicado” mandar mercadería al exterior y eso lo frena.

Si bien siempre hay clientes y pedidos de los productos tradicionales, Álvaro también considera que es importante abrirse a nuevas posibilidades. Un par de años atrás trabajó junto al diseñador industrial Cristian Mohaded en la creación de una silla que es una pieza artística y que hoy está exhibida en el Museo de Arte de Philadelphia de Estados Unidos.

“Era una colección llamada Entrevero de objetos de diseño relacionados al arte y artesanía argentina compuesta por una silla, una banqueta, un sillón y una mesa. La silla estaba hecha en cuero crudo por un soguero de Tandil y tenía apliques de plata que hice yo, y se presentó en Art Basel que es una exposición de arte contemporáneo que está en distintas ciudades”.

“Fue una experiencia interesante, una puerta que se abre y que a uno le hace ver las cosas de otra manera y que me vino en el momento justo porque yo estaba buscando hacer algo distinto. Fue un proyecto de mucho aprendizaje porque es un mundo totalmente diferente al de uno y se aprende cómo se gestiona y se prepara un proyecto de este tipo. Me abrió la cabeza, entendí que uno puede llegar muy lejos y que un artista tiene la posibilidad de mostrar nuestro trabajo en otros ámbitos. Repetiría la experiencia sin ninguna duda”.

Mientras, Álvaro sigue en su taller creando piezas únicas para todo aquel que quiere tener algo distinto, hacer un regalo personalizado o jugar a ser un personaje de novela de aventuras en cualquier parte del mundo, tanto en los caminos de Sumeria como en los pastizales de la llanura pampeana.

La entrada Álvaro Etcheberry es platero de Pellegrini: “En Argentina sigue habiendo mucha demanda de estos trabajos” se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
Mary Perretti arregla maquinaria agrícola, es soldadora, artista y también bombero. ¿Quién da más? http://wi631525.ferozo.com/mary-perretti-arregla-maquinaria-agricola-es-soldadora-artista-y-tambien-bombero-quien-da-mas/ Wed, 31 Mar 2021 12:37:00 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=62711 Mary Perretti sostiene la máscara con una mano y la soldadora con la otra. “Ya me compré varias que se tienen solas pero se me rompen”, dice a modo de saludo y entre risas. “Me tengo que arreglar así”. Estamos en el taller de maquinaria agrícola que Mary comparte con Esteban, su pareja, donde arreglan […]

La entrada Mary Perretti arregla maquinaria agrícola, es soldadora, artista y también bombero. ¿Quién da más? se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
Mary Perretti sostiene la máscara con una mano y la soldadora con la otra. “Ya me compré varias que se tienen solas pero se me rompen”, dice a modo de saludo y entre risas. “Me tengo que arreglar así”.

Estamos en el taller de maquinaria agrícola que Mary comparte con Esteban, su pareja, donde arreglan “fierros grandes” y que además es el espacio de arte de Mary, que se ha convertido en la “artista chatarrera” de Pellegrini, en el límite de Buenos Aires con La Pampa.

Pero no todo fue tan directo. Mary llegó a esta ciudad, proveniente de San Luis, hace veinte años. Llegó con su pareja y con dos hijos, sin embargo fue difícil porque sentía que “no conocía a nadie”; se sentía sola. Y como suele pasar cuando uno no se siente bien anímicamente, aparecieron algunos síntomas físicos que la llevaron al médico. “Hacé algo, conectate con vos y con los demás”, fue la sugerencia.

Así fue como Mary empezó un taller de teatro mientras seguía haciendo artesanías como siempre había hecho, mientras su pareja, oriunda de Pellegrini, se puso a trabajar en el taller de su padre. Un día Mary empezó a ir al taller como quien no quiere la cosa… y hoy arregla maquinaria agrícola como si lo hubiera hecho toda la vida y, además, es toda una artista.

Listo. La nota podría terminar aquí… pero hay más.

“Empecé a soldar porque lo necesitaba para mis artesanías”, relata, y “me apasioné porque veo que todo se recicla, todo se transforma, la chapa es muy versátil. Ya desde hace un tiempo hago obras y las vendo, hice muchas para La Expo Rural de acá y ahora con la pandemia hago a pedido. Me encanta cuando me vienen con una idea que me entusiasma y a la vez yo le puedo poner mi impronta, como ocurrió con el avión que hice para el aeroclub o la obra de homenaje a Juanita Bordoy, la famosa asistente de Petrona C. de Gandulfo, que está en el pueblo de Bocayuva, a 10 km de acá”.

Ver Todo lo que se puede hacer en Bocayuva: Un pequeño pueblo de Pellegrini que rinde homenaje al Gauchito Gil y a la famosa asistente de Doña Petrona

Mary también es bombero voluntaria desde hace 15 años. La primera vez que salió a apagar un fuego fue a los 6 meses de haber parido: sonó la alarma, arropó al bebé y le pasó la responsabilidad a su pareja. “No sé bien qué me mueve a ser bombero… quizás la adrenalina, hacer lo correcto, ayudar al otro”, intenta explicar.

De todos modos también cuenta que muchas veces la sirena suena para cosas como un accidente, sacar un panal de abejas o por el clásico gatito que se subió muy alto y parece que no puede bajar… hasta que con un saltito baja y todos se quedan mirándolo.

“Eso suele pasar mucho pero de todos modos nunca hay que subestimar una situación porque a veces realmente algún animalito no puede salir por sus propios medios y hay que ayudarlo. Como una vez que un cachorro quedó atrapado en un portón y no había caso”, recuerda.

Volviendo al tema de su trabajo como soldadora y al hecho de no ser una mujer “convencional”, Mary cuenta que al principio le pasó muchas veces que llegara un cliente y pusiera mala cara al verla a ella soldando.

Ahora ocurre que muchas veces le aclaran: “Mary, esto te lo dejo para que lo arreglés vos, no lo dejes a tu marido que se acerque”, cuenta que le dicen como broma y resarcimiento.

“Sí, las cosas han cambiado mucho, aunque todavía cuando mi suegro hace un asado entre todos los hombres del taller siguen sin invitarme”, concluye entre risas.

La entrada Mary Perretti arregla maquinaria agrícola, es soldadora, artista y también bombero. ¿Quién da más? se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
Dura como roble, Julia Balzarotti se las arregla sola y sostiene a su familia: “El campo es todo para mi, es vivir feliz con lo que hago y con lo que tengo” http://wi631525.ferozo.com/dura-como-roble-julia-balzarotti-se-las-arregla-sola-y-sostiene-a-su-familia-el-campo-es-todo-para-mi-es-vivir-feliz-con-lo-que-hago-y-con-lo-que-tengo/ Sun, 29 Nov 2020 11:49:28 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=52101 Todavía recuerdo el modo en que llegué a Julia Balzarotti. Fue a raíz de un programa de TV titulado “Productoras” que salió un tiempo en la TV pública los domingos y en canal doce de Trenque Lauquen. Carolina, la productora de ese programa, ya me había advertido que Julia era una mujer digna de conocer. […]

La entrada Dura como roble, Julia Balzarotti se las arregla sola y sostiene a su familia: “El campo es todo para mi, es vivir feliz con lo que hago y con lo que tengo” se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
Todavía recuerdo el modo en que llegué a Julia Balzarotti. Fue a raíz de un programa de TV titulado “Productoras” que salió un tiempo en la TV pública los domingos y en canal doce de Trenque Lauquen. Carolina, la productora de ese programa, ya me había advertido que Julia era una mujer digna de conocer. Y no se equivocó.

Cuando hablás por teléfono con ella lo primero que te transmite es fortaleza. A Julia no le entran balas y no es para menos porque actualmente es sostén tanto a nivel familiar como laboral, luego de que su esposo se enfermara y ella tuviera que encargarse prácticamente de todas las tareas del campo.

Con sus 71 años bien llevados, Balzarotti cuenta que nació en el campo y que desde entonces se quedó a vivir y trabajar allí. Su establecimiento llamado “La Mariana” está en la localidad bonaerense de Pellegrini,  sobre la Ruta 5 que une Santa Rosa, La Pampa, con la ciudad de Buenos Aires. “Para mi el campo es todo. Es una felicidad hacer lo que hago, aunque confieso que me gustaría hacer mucho más”, cuenta a Bichos de Campo.

Más de la mitad de su campo lo alquila a porcentaje de cosecha y el resto de su tierra la trabaja con hacienda encerrada y con algunas pocas vacas de cría. “Generalmente, toda la cría la mando a la zona de Ayacucho en donde vive mi hija, así que ella maneja esa parte”, describe.

Cada día de su vida se levanta temprano para atender la hacienda que tiene en su campo de Pellegrini, a la que raciona con silo de maíz, silo de sorgo y algunos rollos. También tiene algunos cerdos, algunas gallinas y una pequeña huerta. “Antes hacía quesos y criaba guachos, pero ahora los años pesan y no tengo personal fijo”, relata.

La productora manifiesta que una de las cosas que más le preocupa es que no ve gente comprometida y preparada para quedarse en el campo. “Hoy no se encuentra personal como años atrás; más bien veo que los jóvenes disparan del campo. No sé bien por qué, pero te puedo asegurar que la vida de ahora es mucho más fácil que la de antes y así y todo me es difícil encontrar gente que se quede en el campo de modo permanente”, confiesa.

Su esposo, que trabajaba junto a ella, sufre problemas de salud desde hace unos cinco años y entonces permanece en el pueblo, debido a que es oxígeno dependiente. “Él estuvo siete días con coma farmacológico; la verdad es que nunca pensé que saldría de esa pero lo hizo. Ahora vive en el pueblo y sólo en el verano y con los días lindos lo traigo al campo, pero luego tiene que regresar. Requiere permanentemente de electricidad. De todos modos doy gracias a Dios porque estamos bien”, manifiesta.

Así y todo, en su voz se percibe un cierto miedo y no es para menos en medio de una pandemia que a su esposo lo convierte en paciente de riesgo: hay que cuidarlo más que nunca. “Ante cualquier cosita vuelo al pueblo para verlo pero hasta ahora anda bien, cuidándose mucho y con muchos remedios porque se le sumaron complicaciones como diabetes”, describe con cierto pesar.

Julia Balzarotti cuenta que sólo hizo la primaria aunque siempre le gustó leer y de hecho es una pasión que sigue cultivando en sus ratos libres. “Me hubiera gustado ser médica veterinaria o ingeniera agrónoma pero las cosas no se dieron porque antes la vida no era tan fácil como ahora. Éramos seis hermanos y por situaciones económicas no pudimos tener las condiciones”, explica.

Pero Julia no parece renegar por las oportunidades que hubiera querido tener y no tuvo. “Entiendo mucho más ahora a mis padres, y no los culpo; además pienso que a veces no se precisa de tanto estudio para ser y hacer en esta vida. Yo nunca dejé de hacer mi trabajo pero también me gusta escuchar y aprender de los que saben más que yo”, describe.

Eso sí, Julia admite que es una persona de carácter muy fuerte y a veces hasta porfiada pero es entendible que las circunstancias de la vida la hayan llevado a eso. “Hace unos años estaba con mi marido, con mi hija y con mi suegro pero de repente me vi obligada a encontrar otros modos de trabajar”, afirma.

Este fragmento del programa de TV “Productoras” resume brevemente cómo es la vida de Julia Balzarotti en el campo:

https://www.facebook.com/Productoras.MinasCorajudas/videos/1862583540725896

Julia responde que no percibe machismo en el campo y retruca: “Creo que no es problema de sexo sino de seso. Tanto mujeres como hombres pueden complementarse perfectamente. Conozco veterinarias tan buenas como veterinarios que hacen las mismas labores, y veo mujeres manejando grandes explotaciones de modo excelente; y entonces me podrán decir que a veces puede haber diferencia de fuerza física pero yo creo que más vale la maña que la fuerza”.

“No niego que las mujeres necesiten más visibilidad porque creo que eso sí hace falta. Hay muchas que trabajan a la par de los hombres y la verdad es que me encanta. Tendría que haber muchas más, y ser más reconocidas también”, aclara.

De lo que sí reniega la productora es de la falta de oportunidades para crecer en la actividad agropecuaria, y de que no todos los políticos son comprometidos y honestos. “No veo interés político hacia nosotros, tampoco aparecen créditos accesibles para que podamos seguir trabajando, y ojo que yo no pido que me regalen nada, sólo quiero que me dejen trabajar en paz, que dejen de llenarme de impuestos porque luego estos no van a hospitales ni a educación; en una palabra, se los roban”, responde tajante.

Otra de las cosas que faltan en un país como Argentina, según Julia Balzarotti, es “seguridad jurídica, y al no tenerla no vienen a invertir; eso es algo que deben resolver los políticos. A su vez veo que estamos llenos de sindicatos que lo único que hacen es ponernos más trabas”.

La productora opina que “se necesitan más políticos que defiendan al sector agropecuario; tienen que entender que este sector es un pilar fundamental de la economía que realmente genera divisas de forma directa o indirecta. Todos hablan del campo y que sin el campo no hacemos nada, pero resulta que después el campo es el oligarca y el de las 4 x 4. Yo creo que todos tenemos derechos si trabajamos con esfuerzo y sacrificio”.

El trabajo a campo es a cielo abierto, y de acuerdo a la productora, “con lluvias, heladas, vientos, incendios e inundaciones debemos seguir adelante; lamentablemente en esos momentos nadie corre por nosotros, en cambio nosotros sí vamos por los demás y somos más solidarios en montones de situaciones”.

Julia remarca una y otra vez que “debe haber más créditos accesibles que puedan ser devueltos como se acostumbraba antes. Yo recuerdo que una vez mi padre sacó un crédito en el banco Pampa y la policía y el banco dieron seguimiento de todo lo que hizo mi padre, que en ese momento compró unas vaquillonas. Debemos estar acostumbrados a devolver y no a que nos regalen; a ser derechos y devolver lo que nos prestaron pero eso sí, con intereses bajos y no con usura como ahora”.

La productora reconoce no estar formada ni preparada para ser política, pero asegura que “hay que cambiar muchas cosas en este país y lo más importante es tener honestidad para llegar lejos; no creo que un político deshonesto pueda sacar un país adelante”.

Al mismo tiempo Julia hace un mea culpa hacia dentro del sector agropecuario y declara que “los dirigentes agropecuarios, sin importar a qué entidad pertenezcan, deben estar más unidos y estar al servicio del productor y no del primer gobernante de turno”.

Su relato es tan simple y contundente que da gusto quedarse hablando con ella. “Al campo hay que darle para que produzca y sobre todo para que pueda agregar valor a su producción; cuando hagamos esto tendremos muchas más fuentes de trabajo. Por eso quiero, tanto para el campo como para la Argentina toda, que nos dejen trabajar en paz. Basta de parches y basta de mentiras porque hoy nos dicen una cosa y mañana es otra”, protesta.

No todo es queja en sus palabras. Julia no reniega de haber nacido y haber sido criada en el campo. “Mientras pueda no lo dejaré nunca. Una sabe que en algún momento tendrá que delegar pero por ahora sigo firme. En esto quizás sea medio tozuda pero es que el campo es todo para mi, es vivir feliz con lo que hago y con lo que tengo”, confiesa con orgullo.

Y reconoce: “Ya con mi edad y con mi forma de pensar creo que, o me sacan corriendo o no me queda ninguno cerca desde el momento en que pienso en darles una pala para trabajar, pero así es vivir en el campo, y te tiene que gustar”.

Sin medias tintas ni medias verdades, Julia Balzarotti es eso, todo o nada, fuerza y valentía pura, dura como roble pero aguerrida a su familia y a su tierra. Más productoras como ella por favor.

La entrada Dura como roble, Julia Balzarotti se las arregla sola y sostiene a su familia: “El campo es todo para mi, es vivir feliz con lo que hago y con lo que tengo” se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
La banca pública trata de resucitar la actividad productiva con créditos subsidiados y fondos de inversión atados a la soja http://wi631525.ferozo.com/la-banca-publica-trata-de-resucitar-la-actividad-productiva-con-creditos-subsidiados-y-fondos-de-inversion-atados-a-la-soja/ Sat, 24 Oct 2020 12:24:08 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=49910 Se suman anuncios que tienen la misma métrica: la banca pública está diseñando nuevas líneas de créditos o fondos de inversión, en términos ventajosos en medio de esta crisis macroeconómica, para diferentes actividades productivas. La idea es reactivar la economía, a ver si funca. El Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), por su lado, […]

La entrada La banca pública trata de resucitar la actividad productiva con créditos subsidiados y fondos de inversión atados a la soja se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>
Se suman anuncios que tienen la misma métrica: la banca pública está diseñando nuevas líneas de créditos o fondos de inversión, en términos ventajosos en medio de esta crisis macroeconómica, para diferentes actividades productivas. La idea es reactivar la economía, a ver si funca.

El Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), por su lado, puso en marcha nuevos créditos para inversiones y exportaciones de Pymes. La línea se llama “Inversión Productiva” y tendrá un monto total de 2.000 millones de pesos, e incluye préstamos de hasta siete años de plazo, con dos años de gracia. En este esquema, el Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (FONDEP) subsidiará 12 puntos de tasa durante los tres primeros años, tomando como referencia la tasa Badlar Privada + 6 puntos. Pero se estableció además que en los primeros 24 meses la tasa final para las empresas no podrá superar el 24%.

Las empresas podrán pedir hasta 75 millones de pesos para desarrollar sus proyectos.

Dentro de ese programa, habrá un cupo del 15% del monto total para el sector vitivinícola y de un 20% para empresas lideradas por mujeres.

El Ministerio de Desarrollo Productivo asigna un cupo específico de $300 millones en créditos subsidiados para la vitivinicultura

Por primera vez se asignó un cupo específico para financiar inversiones que beneficia desde la producción de uvas para vinificar, vender en freso o pasas, a la elaboración de vinos, espumantes y la fabricación de jugo concentrado o mosto.

Este dato fue destacado por la Coviar, la Corporación Vitivinícola. “Por primera vez, dentro del monto total se asignó un cupo exclusivo del 15% del total (300 millones de pesos) para financiar inversiones en el sector vitivinícola, desde la producción de uvas para vinificar, vender en freso o pasas, a la elaboración de vinos, espumantes y la fabricación de jugo concentrado o mosto”, se explicó desde ese organismo mixto.

El lanzamiento de estos créditos estuvo encabezado por el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas;  el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa; el secretario de la Pequeña y Mediana Empresa y de los Emprendedores, Guillermo Merediz; y el titular del BICE, José Ignacio de Mendiguren.

La asignación de un cupo específico de financiamiento para la vitivinicultura “es parte del plan del Gobierno Nacional de impulso a las exportaciones vitivinícolas anunciado para llegar a los 1.000 millones de dólares en vinos fraccionados. Se sumó este anuncio al aumento de más del 100% en los reintegros a las exportaciones recientemente otorgado.

También se presentó la línea BICE Internacionalización, con un cupo total de 35 millones de dólares para créditos de prefinanciación de exportaciones con un plazo de hasta 6 meses. Los primeros exportadores (o que no realizaron exportaciones en los últimos 3 años) podrán solicitar un monto de hasta 200 mil dólares y contará con tasa del 4%. En el caso de los exportadores frecuentes, podrán pedir hasta 300.000 dólares, con una tasa del 4,5%.

Esta línea contará además con el respaldo de garantías de FOGAR, con un desembolso en una primera etapa de $250 millones, que permitirá acompañar en un 100% créditos por un total de $1.000 millones en los casos de primeros exportadores o exportadores no frecuentes. Las empresas solicitantes también podrán acceder a la línea a través del aval de Sociedades de Garantías Recíprocas o de Fondos de Garantías Provinciales.

“Vale la pena recordar que hace un año la tasa de interés a la que debían financiarse las empresas era del 80, 90 o 100% anual. Obviamente ninguna empresa podía sobrevivir con semejante tasa de interés y cuando cae el financiamiento cae la producción, la inversión, se reduce el empleo y la economía entra en un período recesivo. Eso es lo que queremos revertir”, dijo el ministro Kulfas.

Desde al Banco Nación, por otro lado, se anunció el lanzamiento de “Pellegrini Agro”. Se trata de un producto diseñado por Pellegrini SA, que lanzó un Fondo Común de Inversión para invertir en activos financieros que acompaña la evolución del precio de la soja, con una cartera en instrumentos de cobertura (futuros y opciones) de soja y dólar.

En este caso, más que prestarle plata en pesos a quienes producen, el Estado pretende generar herramientas de inversión para quienes no saben qué hacer con sus pesos y quiere evitar que los vuelquen hacia el mercado del dólar libre, recalentando las cotizaciones de esa divisa.

Por eso, la propuesta del BNA “le brinda al inversor una herramienta para invertir en una cartera que copia del precio de la soja en su valuación en dólares link y al productor, un instrumento para obtener cobertura ante la evolución del precio FAS teórico en pesos, esto es, el precio de la soja valuado en pesos en el Puerto de Rosario. Además, permite gestionar la liquidez de su negocio, disminuir el riesgo de pérdida de grano almacenado en silobolsa o costos de almacenamiento hasta su venta y optimizar el costo impositivo”, se explicó.

Daniel Otero, presidente de Pellegrini Fondos Comunes de Inversión, explicó que “este instrumento proporciona al inversor dispuesto a asumir un riesgo alto, una alternativa más en términos de diversificación de cartera incursionando en inversiones agrarias, sin necesidad de ser un experto en tema”.

Destacó como otro atractivo de este nuevo fondo la provisión de una cobertura eficiente sobre la cosecha porque “invertimos en futuros de soja, de dólar y en diversos activos financieros del sector”.

La herramienta permite suscribirse con una inversión mínima de 1.000  pesos y rescate en 48 horas.

La entrada La banca pública trata de resucitar la actividad productiva con créditos subsidiados y fondos de inversión atados a la soja se publicó primero en Bichos de Campo.

]]>