Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Transición BIO: Buscan empresas interesadas en un viraje hacia una producción más sustentable en el sudeste bonaerense se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El programa estará destinado en primera instancia a la región sudeste de la provincia de Buenos Aires, particularmente para las localidades de Balcarce, Mar del Plata, Otamendi y Tandil, y buscará “empoderar a productores que produzcan de forma sustentable, otorgándoles herramientas para consolidarse y crecer, logrando ser económicamente viables e independientes”.
Será gratuito y consistirá de 12 encuentros y talleres, que se realizará entre septiembre y diciembre. Allí se llevará adelante un encuentro con especialistas para potenciar a las producciones de alimentos agroecológicos, pensando en el cuidado del ambiente.

“Como compañía global de alimentos y bebidas, en PepsiCo asumimos el compromiso de ayudar a construir un sistema alimentario más sostenible; y ese camino comienza con nuestra cadena de valor agrícola. En Argentina, el 100% de nuestro suministro de papa, maíz y avena está certificado por nuestro Programa de Agricultura Sostenible y por los sellos Rainforest Alliance y Global-GAP, que certifican la sustentabilidad económica, social y ambiental”, señaló Diego Hekimian, Gerente Senior de Asuntos Corporativos de PepsiCo Cono Sur.
A continuación agregó: “Celebramos la alianza de Fundación PepsiCo con Mayma, y el apoyo a Transición BIO, para promover la producción agropecuaria sustentable en regiones cercanas a nuestra planta de Mar del Plata, y con las cuales tenemos un fuerte vínculo, ya que de ahí proviene la mayor parte de nuestras papas.”
Desde la organización del programa indicaron que los productores podrán “re-definir su estrategia y sus proyecciones productivas y económicamente financieras. Adicionalmente, tendrán un espacio de mentoría grupal guiados por productores expertos de la Comunidad Mayma en donde podrán resolver temas concretos de su actividad, y contarán con ayuda para articular con instituciones locales de apoyo al emprendedor y productor”.
Los encuentros virtuales se realizarán al mismo tiempo en Chile, en las regiones de Metropolitana y Los Lagos, donde también se aplicará el programa.
La inscripción finaliza el 3 de septiembre y podrá realizarse en el siguiente link: https://www.mayma.lat/transicion-bio
La entrada Transición BIO: Buscan empresas interesadas en un viraje hacia una producción más sustentable en el sudeste bonaerense se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada A Néstor Pilli le cambió la vida saber qué precio va a recibir: por eso hace 26 años que trabaja con la industria procesadora de papas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Según Pilli, más allá de que fueron especializándose a través de las generaciones, la industria les ayudó mucho a elevar la vara a nivel tecnológico. Compañías globales como Mc. Cain en Balcarce y PepsiCo en Otamendi les marcaron la prioridad de lograr una buena papa de calidad industrial y Pilli es consciente de ello. “Trajeron variedades nuevas, tecnología y maquinaria, lo que nos hace estar a la altura de cualquier país del mundo en producción de papa”, remarcó.
Mirá la entrevista completa a Néstor Pilli:
Pilli explicó que para hacer papa es necesaria la rotación, debido al impacto que el cultivo genera en el suelo, motivo por el cual la mayor parte de los “paperos” recurren a producir en campos arrendados.
“Hay productores que tienen campo propio, pero lo ideal es que haya una muy buena rotación y no repetir, volviendo con papa cada 4 ó 5 años. Por eso la mayoría de los productores alquilamos acá, porque es la forma de cuidar los suelos”, expresó.
Acerca de cómo llegó a pasar de producir en fresco a hacerlo para la industria, Pilli manifestó que, luego de atravesar algunos inconvenientes, junto a su esposa, en la producción de papa para consumo interno, aprovecharon la aparición de las grandes compañías procesadoras para buscar un nuevo rumbo.
“Nos ofrecen un contrato donde ya sabemos qué precio vamos a recibir, siempre y cuando cumplamos con la calidad y rinde deseados; así empezamos a trabajar juntos y seguimos haciéndolo hace 26 años”, resaltó.
“Desde que apareció Mc. Cain Argentina en Balcarce somos productores de papa desde la primera hora y nos cambió muchísimo”, reveló el fundador de Papas Argentinas, alegando que ahora trabajan más tranquilos porque cuentan con su apoyo y además porque tienen una mayor certeza comercial.
En el mercado de papa para consumo local en fresco, los valores recibidos por los productores suelen ser muy variables y no pueden proyectarse ni “cubrirse” en un mercado a término, lo que implica asumir un elevado riesgo en función de la enorme inversión que requiere el cultivo.
La entrada A Néstor Pilli le cambió la vida saber qué precio va a recibir: por eso hace 26 años que trabaja con la industria procesadora de papas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La multinacional PepsiCo anunció un agresivo programa para impulsar la “agricultura regenerativa” de los suelos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La compañía, según informó, persigue una meta ambiciosa para influir en los modos de producción sobre 2,8 millones de hectáreas, que es el equivalente al total de la tierra que utilizan sus proveedores de materias primas agrícolas a nivel mundial. Además hará una fuerte apuesta por la agricultura digital, para promover un ahorro sustancial de insumos.
“Cualquier plan para hacer frente a los desafíos urgentes que enfrenta el sistema alimentario mundial debe contemplar la agricultura, fuente de alimentación para miles de millones de personas y una herramienta clave para lidiar con el cambio climático y la desigualdad”, dijo el presidente del Consejo de Administración de PepsiCo, Ramón Laguarta, al anunciar la iniciativa de esta corporación para trabajar junto a sus “socios agrícolas para generar un impacto en todo el mundo”.
Los tres grandes objetivos que se propone este programa de “Agricultura Positiva”:
Por un lado pretende ampliar la adopción de prácticas agrícolas regenerativas sobre 2,8 millones de hectáreas. Estas prácticas persiguen la recuperación y conservación del suelo mediante el uso de materia orgánica y cultivos de cobertura que permiten mejorar la fertilidad del suelo, controlar la aparición de plagas e incrementar la biodiversidad.
¿De dónde salen las Lay’s? Pepsico muestra su perfil agroindustrial
Para fines de esta década, la compañía anunció su idea de reducir al menos 3 millones de toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero, incorporando tecnología inteligente que permita, entre otras cosas, un uso eficiente de agroquímicos (tanto fertilizantes como pesticidas) y el ahorro de agua. En conjunto, estas medidas permitirán a la empresa generar una menor huella de carbono en los cultivos.
Hasta ahora, la compañía (que ya hace rato descartó los cultivos transgénicos como opción) tenía un Programa de Agricultura Sostenible (SFP, por sus siglas en inglés) que la vinculaba con productores en unos 60 países. Esa será la base para este nuevo capítulo, al parecer más agresivo, de relacionamiento con sus proveedores.
Este es el video institucional difundido por la empresa:
La empresa también anunció que, para dar el ejemplo, seguirá extendiendo su red mundial de granjas de demostración, la cual aumentó en 2020 a más de 350. De éstas, más del 85% ya ha puesto en marcha prácticas de la llamada agricultura regenerativa.
En Latinoamérica, en 2020, se implementaron 7 nuevas centros de demostración, uno de los cuales queda en Nicanor Otamendi, en el corazón de la región papera argentina. El resto se ubican en Brasil (Paraná y Sao Paulo) y México (Los Mochis, Ciudad Obregón y Aramberri Nuevo León).
Otro capítulo de su apuesta a una mejor agricultura tiene que ver con mejorar la situación de las 250 mil personas que integran su cadena de valor agrícola y de las comunidades en las que opera, incluyendo el empoderamiento económico de las mujeres.
“En países en desarrollo, las mujeres representan casi la mitad de la mano de obra agrícola y trabajan a menudo sin formación, herramientas adecuadas y derechos sobre sus tierras. De acuerdo con la FAO, si tuvieran el mismo acceso a los recursos que los hombres, podrían aumentar el rendimiento de sus cultivos entre un 20 y un 30%, reduciendo el número de personas con hambre en el mundo en hasta 150 millones”, explicó el comunicado de la compañía.
PepsiCo también pretende “producir de forma sostenible el 100% de sus ingredientes clave, incluyendo no sólo cultivos de origen directo (papas, maíz, avena y naranjas), sino también los cultivos de terceros, como aceites vegetales y cereales”. Ya desde 2020, los cultivos que producen los proveedores de PepsiCo son “producidos 100% de forma sostenible en 28 países”, alardeó.
En el caso de la Argentina, el 100% del suministro de papa, maíz y avena ya está certificado por el Programa de Agricultura Sostenible. Además el 100% de la producción de papa es certificada por Rainforest Alliance, un sello de calidad que incluye el cuidado del medioambiente y de las condiciones de los trabajadores del campo.
En abril de 2019, Bichos de Campo entrevistó en Balcarce a Arturo Durán, el director de agronegocios de Pepsico en Latinoamérica, que ya anticipaba esta ofensiva:
La entrada La multinacional PepsiCo anunció un agresivo programa para impulsar la “agricultura regenerativa” de los suelos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Paula Español: “Si seguimos viendo comportamientos especulativos, no nos va a temblar el pulso de cerrar las exportaciones de carne” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Así lo indicó hoy la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, durante una entrevista radial, en la que remarcó que si bien “estamos en conversaciones (con la industria frigorífica), esto realmente tiene que tener un parate”.
En lo que respecta a los productos agrícolas, Español comentó que no planean permanecer inactivos frente al importante aumento registrado por los mismos en el mercado internacional durante el último año.
“Estamos viendo una suba del 130% en dólares del aceite de girasol en un año (en el mercado internacional); entonces en un contexto así hay que avanzar con ciertas herramientas en la administración del comercio de este tipo de productos, que pueden ser subas de retenciones, encajes (sic), cupos (de exportación), es decir, hay medidas que se pueden tomar y que realmente se están evaluando”, advirtió.
En el caso concreto del aceite de girasol, si bien la funcionaria no lo mencionó, ya existe, a través de un fideicomiso específico, el compromiso del sector aceitero de destinar este una suma de 190 millones de dólares para mantener acotados los precios internos de ese alimento básico.
En lo que respecta a la decisión –tomada esta semana– de imputar a la filiales argentinas Mondelēz y PepsiCo, junto con Bagley (Arcor), por presuntas infracciones para intentar zafar del régimen de precios máximos implementado en el último año por el gobierno nacional, Español aseguró que eso no sucederá más gracias a la implementación de la flamante resolución 283/2021.
¿Qué dice esa resolución? Implementa el Sistema de Fiscalización de Rótulos y Etiquetas (SIFIRE), por medio del cual las grandes empresas de alimentos, perfumería, cuidado personal, aseo y limpieza del hogar deberán, cada vez que lanzan un nuevo producto, enviar el rótulo a Comercio Interior para que, en un plazo de hasta diez días hábiles, el mismo sea aprobado o no.
“Evitemos estos comportamientos y que realmente podamos hacer un análisis de los rotulados previamente para decir me parece que esto no va, que esto engaña a los consumidores, para que podamos tener otra dinámica y poder trabajar mejor”, explicó la funcionaria.
La entrada Paula Español: “Si seguimos viendo comportamientos especulativos, no nos va a temblar el pulso de cerrar las exportaciones de carne” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Ningunos papa frita: Los fabricantes de Pepsi sacan chapa como “empresa agroindustrial” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Con ánimo de sacarse de encima al mote de mera productora de “comida chatarra” y comenzar a vestirse como “una empresa agroindustrial” de fuste, PepsiCo empezó a mostrar ese detrás de escena, que tiene epicentro en Mar del Plata y alrededores, donde la compañía tiene una enorme fábrica que dispone de varias líneas de producción en las que por un lado ingresan productos agropecuarios sin procesar y por la otra punta salen los alimentos empaquetados.
Bichos de Campo y otros medios pudieron visitar ese complejo en ocasión de una convocatoria realizada por PepsiCo a sus proveedores de papas de toda América Latina. Esa reunión se realizó en un establecimiento modelo ubicado en Nicanor Otamendi, en el corazón de la región papera, que pertenece al ex piloto de carreras Walter Hernández.
El lugar se llama “Parque Papas” y tiene silos refrigerados para conservar esa hortaliza, un enorme lavadero/secadero y una planta de clasificación. De allí sale buena parte de la papa necesaria para alimentar la demanda de la fábrica de PepsiCo ubicada a unos 50 kilómetros de distancia, en el Parque Industrial General Savio, sobre la Ruta Provincial 88, que la multinacional adquirió en 1997 y en la que trabajan actualmente más de 750 marplatenses.

Allí PepsiCo concentra el grueso de su apuesta agroindustrial en el país. Invirtió 176 millones de dólares entre 2008 y 2018, de los cuales casi 30 millones fueron desembolsados en el último bienio. Sobre un predio de 17 hectáreas, la fábrica fue comiendo terreno (ahora ocupa 4 hectáreas) y ganando líneas de producción. Hoy son 16 líneas para diferentes productos alimenticios (van desde las galletitas hasta las barras de cereal, pasando por los palitos o chizitos con gustos raros).
Pero la estrella es la línea de producción de papas fritas, que es una de las tres más modernas que tiene el grupo en todo el mundo. Las papas ingresan enteras y con cáscara en uno de los extremos. En el otro, un robot se encarga de armar los pallets con las cajas, listas para despachar al mercado. En el medio, un modernísimo equipamiento va “leyendo” las hojuelas de papa que circulan de a miles y a gran velocidad. Si detecta alguna con un defecto, la expulsa de la línea con un disparo certero de aire comprimido.
Hay que pellizcarse, sobre todo para creer la gran cantidad de papas fritas Lay’s que consumen los argentinos y los habitantes de países vecinos, como Chile y Uruguay. Es que esta planta procesa 200 toneladas de papa cruda por día. En total PepsiCo de Argentina absorbe la producción de unas 2.0000 hectáreas de papa pertenecientes a una decena de productores locales, entre ellos el campeón de TC Hernández. Están en Otamendi, Balcarce, Tandil y también la zona protegida para papa semilla de Tres Arroyos. Además hay un proveedor de Tucumán, desde donde se cubre la brecha en la que escasea la papa bonaerense.
“PepsiCo es una compañía agro-industrial.”, enfatizan los funcionarios de la empresa que nació en 1965 como fruto de la fusión entre la vieja Pepsi-Cola y Frito Lay. En el país, la primera de esas dos patas tiene presencia desde 1959 y hoy sus populares marcas de gaseosas son producidas y distribuidas a través de Cervecería y Maltería Quilmes. En el rubro alimentos, PepsiCo desembarcó aquí en 1993 y sus marcas parecen interminables: Lay´s, Twistos, Quaker, Toddy, Doritos, DeTodito, Pehuamar, Cheetos, Pep, Bun, KesBun, 3D’s, Tostitos, etcétera.
Para hacer esos productos, la compañía compra cada año localmente unas 50 mil toneladas de papa, 8 mil toneladas de avena, 3 mil toneladas de maíz, 17.500 toneladas de aceite de girasol, 13.500 toneladas de harina de trigo y otros productos agropecuarios. “El 100% de los proveedores son argentinos”, indicaron sus voceros.
Bichos de Campo aprovechó la visita a Mar del Plata para entrevistar al directos de Agronegocios de la compañía para América Latina, el mexicano Arturo Durán, quien brindó algunas claves de la relación entre la multinacional y sus proveedores locales.
“Argentina va muy avanzado con todo lo que es sustentabilidad en el campo”, elogió Durán a los productores nacionales, a quienes les exigen que certifiquen buenas prácticas agrícolas y otros menesteres de la tarea agropecuaria. El directivo también aseguró que PepsiCo está apuntando a una reducción en el consumo de agroquímicos entre sus proveedores y que tiene totalmente prohibida la utilización de materiales transgénicos.
La entrada Ningunos papa frita: Los fabricantes de Pepsi sacan chapa como “empresa agroindustrial” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Pepsico y el BID salen al rescate del girasol alto oleico se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Desde hace cerca de un par de décadas, la mayor conciencia ambiental y nutricional y la presión de los consumidores llevó a las grandes fábricas de alimentos del mundo a ir utilizando ingredientes más sanos, sustentables y con mejor calidad industrial.
En esta línea, la demanda de aceite de girasol alto oleico -que tiene un alto contenido de ácidos grasos insaturados y es menos susceptible a cambios oxidativos durante las frituras, el almacenaje o la refinación- viene creciendo fuerte a nivel global.
La movida pegó en la Argentina, que hace diez años atrás llegó a tener la mitad de la superficie de girasol sembrada con variedades de alto oleico, de acuerdo con un estudio realizado por la consultora AgriStrat. Pero hoy, en vez de haber crecido, apenas ronda un 15% del área.
Ese estudio fue encargado por la alimentaria estadounidense PepsiCo y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en el marco de su alianza Agro con Propósito. El martes lo presentaron en un acto que contó con representantes del Ministerio de Agroindustria y de la Coordinadora de Productos Alimenticios (Copal), entre otras entidades.
Pepsico es, como otras multinacionales del sector alimentario y exportadoras, una gran demandante de aceite alto oleico, especialmente beneficioso para los productos fritos. En cuanto al BID, creó hace cerca de un año y medio en Washington un área de agronegocios que busca desarrollar cadenas de valor en América Latina, la única región del mundo netamente exportadora de alimentos.
Más cantidad pero no calidad. En la Argentina, las retenciones a la exportación que sostuvo el gobierno kirchnerista hasta su final, a fin de 2015, desalentaron la producción de girasol (como la de cereales), ya que esta oleaginosa tributaba derechos de exportación enormes, pese a que desde antaño produce el aceite más consumido en el país y se siembra en zonas marginales: la exacción alcanzaba el 32% en el caso de los granos y 30% en los productos de su industrialización (aceite, harina, pellets y tortas). Esa política llevó a que los productores optaran por producir soja, y así cerraron varias plantas de molienda más orientadas a girasol, mientras la soja además incorporaba un mercado adicional, el biodiésel.
Según Alejandro Reca, de AgriStrat, el girasol fue el cultivo que más respondió a la reducción a 0% de las retenciones agrícolas (a excepción de la soja) que implementó el gobierno de Mauricio Macri: su producción aumentó 30% el primer año y 15% este. “Pero el incremento cuantitativo no se vio acompañado de una mejora de la calidad. En este rubro estamos yendo del speciality al commodity, al revés de la idea de ser el supermercado del mundo”, sostuvo.
Un problema clave que desalentó la producción de alto oleico tiene que ver con la poca transparencia de los precios y la falta de claridad de la demanda de los grandes usuarios, que suele aparecer a fin de año, una vez que el cultivo está implantado.
Si bien el alto oleico tiene una prima de US$ 15 este año, los problemas de segregación, los descuentos por calidad y las deficiencias en la logística también desalientan su producción. Otros temas que aparecen como conflictivos tienen que ver con lo regulatorio, la disponibilidad de semilla y la coordinación de la cadena de valor.
Puntas de solución. Más allá del trabajo público-privado en la solución de algunos de esos temas, una propuesta del estudio fue fomentar la formación de pequeños clusters productivos en las zonas de cultivo, como Chaco y el norte de Santa Fe, que fueron las zonas que más respondieron con el girasol.
La idea es montar plantas que, a diferencia de los mega complejos sojeros de los puertos en torno de Rosario, sean mucho más pequeñas, para acaparar la producción de 2.500 a 3.000 hectáreas, y solo muelan, sin refinar. Esto daría una gran ventaja logística, ya que evitaría transportar el grano entero, que tiene un 40% de cáscara y otras cosas, y trasladar solo el aceite.
A nivel de la demanda, la recomendación fue trabajar a nivel local con la información para los consumidores y, a nivel internacional, apuntar a abastecer a los vecinos Chile y Brasil y luego China e India, en lugar de pelear la Unión Europea, donde Ucrania y Rusia le llevan una ventaja enorme a la Argentina.
La entrada Pepsico y el BID salen al rescate del girasol alto oleico se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada ¿De dónde salen las Lay’s? Pepsico muestra su perfil agroindustrial se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Los que conocen el negocio de la papa en la Argentina coinciden en que su industrialización, que comenzó con las Bun en 1958, trajo cambios importantes en un sector bastante saltimbanquis, que así como a veces ha llenado los bolsillos de algunos productores, otras ha visto muchas hectáreas con papa abandonada en el suelo porque el precio no pagaba las labores de recolección y embolse.
La continuidad de suministro y la homogeneidad de producto que requieren las fábricas hizo que desarrollaran un sistema de producción a través de contratos pre-establecidos, lo que generó estabilidad y previsibilidad a sus proveedores, a la vez que les impuso más presión sobre calidad y eficiencia. Ahora a quienes trabajan para la industria no les es posible sacarse la grande una cosecha, pero saben lo que cobrarán, cobran a tiempo y tienen ayuda financiera para mejorar la producción.
Sobre cómo lleva adelante ese sistema habló Pepsico, líder en ventas de papafritas chips en el país con varias marcas -entre ellas Bun-, en un evento con productores en las cercanías de Mar del Plata, donde decidió mostrar su perfil agroindustrial y su anclaje en el campo argentino.
Para elaborar sus snacks salados y dulces, la empresa compra cada año 51.000 toneladas de papa, 10.000 de avena y 2.000 de maíz, por unos 390 millones de pesos. Esos cultivos se hacen todos bajo contrato, en 4.800 hectáreas manejadas por 18 productores, según contaron Nelson Campos, gerente de Agronegocios de la empresa para el Cono Sur, y Guillermo Cascardo, responsable de Cultivos en la Argentina.
En el caso de la papa, para que tenga la calidad que la fábrica y el producto final precisan, la empresa les provee sus propias variedades a los productores, bajo un convenio de exclusividad, pactando un precio, una cantidad y una calidad de antemano. Estas variedades son fundamentalmente las clonadas Frito Lay (FL), que desarrolla en su laboratorio estadounidense de Wisconsin y multiplica en el país, unas papas redondas blancas/cremas, con altos sólidos, a diferencia de las papas alargadas con sólidos medios que prefiere la industria de las papas bastón congeladas (McCain y Farm Frites) y de las de bajos sólidos que se destinan al consumo en fresco, que representa el 70% del total. Anualmente, se producen en el país 2,5 millones de toneladas.
Todos los productores de Pepsico tienen que certificar sobre manejo de bosques con Rainforest Alliance, y la argentina es la única filial del mundo en la que el 100% de sus proveedores de papa están certificados con normas de buenas prácticas agrícolas Global GAP.
En lograr esas complejas certificaciones, que les suman valor pues se trasladan a otros cultivos de los campos, Pepsico colabora con sus proveedores, al igual que para que incorporen tecnología, tanto para mecanizar la siembra y cosecha como para postcosecha. En esto utilizan un mecanismo tipo leasing a varios años con la papa como moneda, lo que facilita las cosas, ya que, según explicaron, el costo de una hectárea de papa es de 7.000 dólares, y una cosechadora de papas va de 250.000 a 500.000 dólares.
“La inversión es muy grande para soportarla solo. La industria da tranquilidad y seguridad en el precio, y nos financian toda la inversión en tecnología, que se hace mirando el largo plazo”, dijo Alfredo Pereyra, de EzeMax Papas, proveedor de la empresa.
Lo que ya se viene es inversión en tecnología de riego, para mejorar la eficiencia en el uso del agua, una de las metas de la empresa para 2025.
El 80% de la papa que compra Pepsico -que equivale al 9% de la que se industrializa en la Argentina- proviene de la zona de Balcarce, Otamendi y Tandil. Esos cultivos terminan en marcas como Lays y Pehuamar, y se encuentran en el radio de la planta que la empresa tiene en Mar del Plata desde 1997, que con 12 líneas de producción y 759 empleados es una de las más importantes de la zona. El resto llega del Norte de la provincia de Buenos Aires y del NOA.
La avena que compra la empresa proviene del sudeste y norte de Buenos Aires, y se destina a sus marcas Quaker y Toddy, mientras que el maíz procede del sudeste bonaerense y va para los Doritos.
Pepsico fue fundada en Estados Unidos en 1959 como empresa de bebidas, y en 1993 incorporó la división de alimentos. Desde 2001, la empresa está presidida a nivel global por una mujer india. En la Argentina, la producción y distribución de sus gaseosas, aguas saborizadas y jugos la hace a través de Quilmes. En alimentos, además de la planta marplatense -a la que mudó líneas tras el reciente cierre de la de Vicente López-, la empresa tiene una en el barrio porteño de Barracas y otra en la provincia de La Rioja.
La entrada ¿De dónde salen las Lay’s? Pepsico muestra su perfil agroindustrial se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>