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La entrada Crónicas Robadas: El productor de Rafaela que se cansó y comenzó a mostrar la otra cara de producir en el periurbano de una ciudad se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Se sabe que el trabajo agropecuario en los lindes de la ciudad de Rafaela debe sortear varios obstáculos para llevar a cabo su cometido. Pero esta vez un productor, harto de que se repitan estos episodios, decidió registrarlo en video para compartirlo con la opinión pública.
Muy enojado, le envió a Nuestro Agro dos filmaciones de hechos ocurridos la semana pasada en el sector que limita con el barrio 2 de Abril, donde son recurrentes los atentados contra las maquinarias y los trabajadores rurales que desempeñan tareas en ese sector. En esta ocasión, un tractorista recibió un piedrazo en el costado de su vehículo mientras transitaba por el camino rural que delimita el área suburbana.
Además de la inseguridad, el productor también mostró cómo conviven con la basura que se arroja en los caminos y el interior de los lotes. Un foco de contaminación que perjudica a animales y personas, tornando inviable el normal desarrollo de las tareas de producción.
Esta situación, se da en un momento muy particular de la política local, donde se encuentra en discusión una polémica ordenanza que pretende extender el límite agronómico de no utilización de fitosanitarios a una distancia de 1.000 metros desde la línea urbana. Un proyecto del kirchnerismo local que claramente pone en jaque la producción agropecuaria del periurbano, incluido el propio INTA Rafaela, que quedaría sin la posibilidad de continuar con su labor de ensayos agronómicos.
En este contexto, los productores afectados representados por la agrupación Productores Unidos de Rafaela y por la Sociedad Rural de Rafaela, exigen a los concejales que también prevean qué puede pasar en esos campos cuando se abandonen como consecuencia de la nueva legislación, en efecto estas dos denuncias anticipan algunas posibilidades.
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]]>La entrada Joya nunca taxi: Preparan una pulverizadora especial para periurbanos, que viene equipada con todos los sensores y hasta podría ser dirigida por un robot se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Hace unos días nos encontramos con Méndez en Tandil. El investigador ahora viste el traje de director de Innovación, Buenas Prácticas y Tecnología Agrícola del Ministerio de Agricultura. Y desde allí está realizando un saludable trabajo para que sus ideas se conviertan en acciones concretas: reunió a un conjunto de emprendedores de AgTech y fabricantes de maquinaria para dar vida al primer prototipo de una pulverizadora especial para trabajar en los periurbanos.
Se trata de un desarrollo muy prometedor que viene con todos los chiches: tiene un tamaño adecuado para esos lotes conflictivos que están cerca d elos pueblos, viene equipado con todos los sensores disponibles para hacer una pulverización inteligente, y con una estación climática que puede interrumpir el proceso en caso de que sople una ráfaga de viento. Además, en una segunda etapa, Méndez aspira a que sea manejada directamente por un robot.
Pero lo mejor es que se trata de un desarrollo colaborativo, entre los rpivados y el Estado. Joya, nunca taxi.

“Buscamos atacar un problema que tenemos hoy y que son las aplicaciones periurbanas”, explicó Méndez a Bichos de Campo. “¿Viste que el vecino denuncia la máquina que se mueve por el asfalto y que va a un determinado campo? Bueno, con este prototipo intentamos automatizar al sistema, y el paso que sigue es su robotización. Esta automatización no se rige por lo que ve y decide el que va arriba del tractor, sino que va con mediciones concretas”, agregó.
Mirá la nota con Andrés Méndez:
Cuando fue designado como director en el Ministerio de Agricultura, Méndez convocó a diversas empresas y emprendedores para, en conjunto, detectar diversos problemas a los cuales querían dar solución. La idea era, además, ayudar al productor a incorporar tecnologías que pudieran resolver dilemas concretos y darle mayor rentabilidad.
Lógicamente el principal problema que detectaron fue el de los conflictos por las aplicaciones de agroquímicos en zonas periurbanas, que en muchas zonas agrícolas están restándole una gran cantidad de tierras productivas al sector y generan enormes campos baldíos en torno a las localidades.
“En lugares como San Jorge, Santa Fe, la Corte Suprema puso más de 1,000 metros de restricción para la aplicación de agroquímicos, y para nosotros esto es más un problema que responde a de qué modo, en qué momento y cuánto se aplica un producto. Porque si vos igual respetaste esa restricción pero lo aplicaste mal al producto, lo tendrás flotando y si hay viento te lo llevará al poblado más cercano” a pesar de la prohibición de 1 kilómetro, reflexionó Méndez.

Para el ingeniero agrónomo queda claro que la determinación de áreas vedadas para los agroquímicos “no va a resolver el problema si se hacen mal las cosas”. Y por eso “debemos dar una solución tecnológica” al conflicto entre productores y sus vecinos urbanizados.
Con ese objetivo Méndez primero armó un registro de empresas AgTech que luego empezaron a evaluar cuáles podían darle soluciones para el periurbano. De ese trabajo nació este prototipo.

Una de las soluciones pasaba por utilizar una cantidad menor de agroquímicos en los lotes del periurbano, para lo cual se apeló al uso integrado de dos tecnologías de control localizado de malezas: Weed It y Weed Seeker. “Estas empresas competían, pero en este caso las juntamos entendiendo que debían ser un ecosistema de solución y no de competencia”, indicó el funcionario.
“Le llamamos ecosistemas dinámicos y colaborativos; dinámicos porque puede entrar y bajarse cualquier empresa en el medio, y colaborativo porque una empresa colabora con la otra para hacer un mejor producto”, resaltó.
-¿Y cómo funciona este equipo pulverizador?
-Aplica solo donde hay maleza. Anteriormente lo teníamos para trabajar sobre barbecho (detectando la presencia de malezas), pero ahora lo tenemos también para trabajar en cultivo en pie, ya sea maíz, trigo o soja. Al detectar la maleza solo aplicará allí donde la vea- explicó Méndez. Con este tipo de sensores, según las experiencias previas, la cantidad de agroquímicos utilizados puede llegar a reducirse hasta 80%.

“Teniendo el sistema estabilizado el equipo solo usará entre el 15% a 20% del total de agroquímicos. Y si el lote ya tiene pocas malezas será mucho más fácil. Es obvio que si está todo enmalezado va a tirar (el insumo) en todo el lote, pero a medida que se va cerrando el manchón de malezas tirará menos producto”, amplió.
Otro punto alto del prototipo fue colocarle una estación meteorológica en los extremos de las pequeñas alas, de modo tal de poder censar todo lo que va pasando con el clima en tiempo real. El equipo detecta lo que ocurre en el entorno en que opera la maquina.
“Esto significa que está midiendo en el aplicador y no es una red de estaciones meteorológicas. Si por ejemplo el aplicador te indica que en el lote hay 20 kilómetros de velocidad de viento, entonces no podré aplicar. Si el equipo te avisa que las condiciones no son aptas, el aplicador u operario debe cortar, aunque pronto desarrollaremos el sistema para que sea automatizado”, explicó Méndez.

Otra innovación que trae el prototipo se mete con las boquillas. “El tamaño de gota a aplicar es algo fundamental. El sistema australiano por ejemplo te indica que debes usar gotas de 300 micrones o más, que serían gotas grandes. Para nosotros antes era mejor aplicar gotas más chicas para que cubra en más lugares, pero hoy en zonas periurbanas cambia el esquema y se recomienda aplicar gotas grandes” que tiende a caer más rápido y entonces generan menor peligro de una deriva.
Otro de las novedades de esta maquinita es que trae un cobertor de botalón, que sirve para evitar que una eventual ráfaga de viento disperse las gotas a aplicar. Méndez aclaró: “Hay que mejorarlo todavía mas pero básicamente la idea es que ninguna ráfaga de viento perjudique el sistema de caída de gotas”.
Andrés Méndez: “El mundo va hacia una robotización, para diferenciar planta por planta”
“Nuestra idea es robotizar muchas cosas porque creemos que ahí se amplia la red de trabajo. Es decir, si hoy digitalizamos al agro con robótica, eso sería un llamador de gente joven para que desarrollen ideas digitales desde sus lugares de origen”, manifestó el director del Minagri. Por ahora la pequeña pulverizadora es arrastrada por un tractor, pero pronto se la podría ver funcionando sobre un robot que recibiría todas las órdenes a distancia.
Lo que Méndez confirmó con este proceso para generar un prototipo es que ya hay muchas empresas de AgTech con gente joven a cargo, desarrollando tecnologías para solucionar cosas cotidianas en el agro.
“Acá surge algo interesante y es que en el agro hay una parte que a pesar de usar mucha tecnología no tiene la mente tan abierta como sí la tienen los que hacen AgTech. Por eso es bueno generar un esquema que ayude a ambos y genere mayor rentabilidad, con esquemas de certificaciones, de trazabilidad, de códigos QR en la carne por ejemplo, y así lograr cosas que antes eran impensadas”.
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]]>La entrada En un campo de 38 hectáreas que fue donado, ambientalistas crearon el primer parque agroecológico de Pilar se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“En el día de hoy, equinoccio de Primavera, y como la estación lo amerita, plantamos la semilla de la agroecología, se fundó el proyecto Parque Agroecológico Parada el Gallo”, contó la Organización Ambientalista en su página de Facebook. El predio tiene un total de 38 hectáreas que -afirman los embientalistas- fue donado por un productor de la zona. Está ubicado a solo 10 kilómetros de distancia del centro de Pilar, sobre la Ruta 25.
Javier Goldshtein, director general de Soberanía Alimentaria y Biodiversidad del municipio, estuvo en el acto de inauguración y contó a la agencia Télam que asistió “para identificar las potencialidades del predio para la producción agroecológica y desde nuestro Banco de Insumos y Herramientas ver cuáles podrían ser posibles de sinergias”.
“Desde el municipio tenemos el compromiso de acompañar los proyectos agroecológicos del partido, y las iniciativas de transición; y el desarrollo de un polo agroecológico que tenga como finalidad reducir la trazabilidad y producir localmente productos alimenticios de calidad libres de agrotóxicos, con una potencial incorporación de biodiversidad nativa al entorno es una enorme posibilidad”, destacó el funcionario, que lleva adelante en Pilar un progrtama de Soberanía Alimentaria que desarrolla huertas en comedores y merenderos y nodos productivos en las poblaciones vulneradas.

En su propia crónica, los ambientalistas afirman que también recibieron el apoyo de la responsable del INTA para la zona, la ingeniera Milagros Olleac , y otras organizaciones como Huerta Puerta 3, Amaranto y Buen Corazón.
“Junto al dueño del predio y a uno de los productores de alfalfa recorrimos el lugar contando un poco de la historia del Parada el Gallo, la ilegal radicación de industrias de tercera categoría y la interminable lucha de 20 años contra la impunidad de empresarios y malas políticas territoriales”, describieron los ecologistas.
Según detalló un comunicado de la organización, este novedoso Parque se gestó “a partir del diálogo con las 50 familias de la zona que se dedican a la agricultura, la cría de ovejas y gallinas, sobre la necesidad de reconstruir el ecosistema tras años de padecer la cercanía de industrias contaminantes y resistir el intento de un grupo empresario de instalarse sin los permisos correspondientes para emplazar un parque industrial de 132 lotes”.

El predio de 38 hectáreas y media fue cedido “por el heredero de la familia que tradicionalmente se lo alquiló a distintos productores”, se explicó.
En el nuevo Parque hay 5 hectáreas que actualmente son cultivadas por tres familias que realizan agricultura convencional, pero que están dispuestas a realizar la transición hacia la agroecología. En el resto del predio “hay buenos indicadores de la fertilidad del suelo, mucha presencia de polinizadores y predomina el trébol por sobre las gramíneas”, añadió la ONG.
Además, en el nuevo parque “existe un perímetro de arboles alótonos que se podría complementar con la creación de un biocorredor de especies nativas”, apuntaron desde la organización.

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]]>La entrada ¿Qué hacer si tu campo quedó dentro de un periurbano donde se prohíben los agroquímicos? En Córdoba, el INTA ensayó una serie de opciones para que siga siendo productivo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>De este gran anticipación dio cuenta Juan Pablo Ioele, ingeniero agrónomo y Jefe de la Agencia de Experimentación Rural del INTA Corral de Bustos, en el departamento de Marcos Juárez, provincia de Córdoba. Desde 2012, Ioele y otros extensionistas vienen investigando sobre formas alternativas de producción en los periurbanos donde el conflicto por el uso de agroquímicos se ha ido generalizando.
“Tuvimos zonas muy complicadas, con mucha presión social sobre la actividad agropecuaria. Desde la extensión absorbimos esa demanda y comenzamos a trabajar para dar soluciones”, contó esta experiencia el ingeniero a Bichos de Campo.
Mirá la entrevista completa acá:
El primer paso para tratar de dar respuesta fue armar un módulo de experimentación que fuera lo más parecido posible al modelo del productor de la región, teniendo como objetivo que se pudiera seguir comercializando esa producción con facilidad. Para eso los técnicos del INTA comenzaron a implementar rotaciones de cultivos que fueran comunes en la zona sur de Córdoba, que es de gran aptitud agrícola. Claro que tenían que prescindir en un 100% del uso de agroquímicos.
Ioele explicó que “nos encontramos con un problema. Los agroquímicos nos vinieron a solucionar muchas cuestiones del manejo que cuando no las tenés, te das cuenta de lo importantes que son. Así que en principio tuvimos problemas muy fuertes con algunas de las rotaciones que habíamos implementado. Ahí fue que empezó la idea de armar cultivos de servicio, que en realidad son los que te permiten hacer otro cultivo” para tener cubierta la superficie del lote todo el año y prescindir de algunas aplicaciones sobre el barbecho químico.
En ese momento, los cultivos de servicio o de cobertura no tenían la popularidad con la que hoy cuentan, y por eso fue una idea más que innovadora. ¿Cuál es esa idea? Hacer un cultivo que tiene menos renta o ni siquiera la tiene, pero que presta un servicio ecosistémico a la hora de preparar el ambiente a los fines de lograr el cultivo que sí se intenta conseguir. Por ejemplo, la vicia aporta Nitrógeno a los suelos que luego van a sembrarse con una soja o maíz.
“Uno de los que hicimos desde el principio fue la alfalfa. El productor de la zona está acostumbrado a manejar herramientas con la alfalfa y no agroquímicos, con lo cual fue mucho más sencillo. Encima el rollo hoy tiene precio. Pasó a ser una muy buena alternativa”, afirmó el agrónomo.
-¿La alfalfa no requiere de ningún tipo de aplicación?- le preguntamos.
-Obviamente que sí, si vos querés hacerla con todo. Vos siempre que estás trabajando en un lugar impedido de pulverizaciones, sabés que tu margen productivo será un poco diferente y estará dañado en algún punto. No tenés limitantes productiva sino sociales, con lo cual es lo mismo. Tenés que adaptarlas como limitante del sistema. Y no vas a tener un cultivo perfecto, pero si uno rentable.
En esos ensayos del INTA de Córdoba luego probaron ajustar este modelo a la agricultura más extensiva, y trabajaron con la vicia como rotación del maíz. El resultado fue exitoso. “La vicia cubre el suelo para que no llegue luz, aporta nitrógeno y materia orgánica. Nos ahorra herbicida y fertilizantes”, afirmó Ioele.

–A partir de toda esta experiencia, ¿han tenido casos exitosos?
-Sí. El más emblemático es el de Corral de Bustos. Allí lo que hicimos fue identificar cuáles eran los productores del periurbano, los hicimos trabajar en equipo junto al grupo de Cambio Rural y un asesor fitosanitario, que es el que regula en comunión con la municipalidad qué se aplica, cómo se aplica y cuándo se aplica. Hoy existe un registro para que el pueblo se meta y vea como se trabaja. Hay soluciones, lo que tiene que haber es ganas de trabajar entre todos.
-¿Crees que ese modelo se puede replicar en todos los pueblos si hubiera vocación de hacerlo?
-Exactamente. Tiene que haber vocación, dialogo e intereses puestos en esto. Porque hoy el periurbano es un lugar de muchísima visibilidad y muchas veces es usado como una herramienta política, para trabajar en contra o a favor de lo que se está haciendo. Hay que trabajar con todos los actores. Nosotros tenemos actores de la política, de la medicina, de los colegios, no solamente de la parte productiva, sino también de la parte urbana para que todos en comunión encontremos la vuelta.
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]]>La entrada ¿Qué es la “rurbanidad”? Según Mariano Winograd, una nueva oportunidad de hacer una producción inteligente en los confines de las ciudades se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Sin embargo, para Mariano Winograd, agrónomo y horticultor, “la idea de que hay una grieta es falsa” y por eso él habla de ‘rurbanidad’, un neologismo al que apela con la idea de mostrar que hay una gran posibilidad de construir consensos entre ambos universos, campo y ciudad.
“Hay un punto donde lo rural y lo urbano se encuentran, no hay conflicto pero sí más exigencias desde la ciudad”, dijo Winograd en diálogo con Bichos de Campo.
Mirá la entrevista a Mariano Winograd:
Winograd reconoció que puede ser que la ruralidad siempre lleve las de perder, pero también declaró que encuentra nuevas formas de ser y de producir. “De repente aparece la hidroponía, la posibilidad de hacer agricultura en el techo de un galpón, los chicos que hacían cannabis en el ropero y que sabían hacer agricultura con luz artificial. Todo ese conocimiento da la posibilidad de hacer fotosíntesis en todos lados. Es un momento muy interesante porque aparece la revancha de poder crear productividad y ganar terreno dentro de las ciudades”, remarcó.
Por otro lado, el consultor frutihortícola mencionó el debate al que invitan personas como Juan Grabois y grupos agroecológicos diversos que consideran que en derredor de la ciudad lo único que puede haber es una agricultura basada en el soslayo de los insumos químicos. Por supuesto, el no está de acuerdo. Cree que se pueden hacer cosas interesantes sin renegar de las nuevas tecnologías.
“Lo que viene es una agricultura con más conocimiento, respetuosa del ambiente, más inteligente, más productiva y que usará de modo más eficiente sus recursos: menos agua para más cosecha, menos espacio para más cosecha y menos despilfarro de insumos energéticos, financieros y laborales para más productividad”, explicó.
En su visión de futuro a no muy largo plazo, Winograd consideró que “la gente irá a vivir a espacios menos agredidos ambientalmente y lejanos de las grandes ciudades, y la agricultura vendrá a espacios más próximos a la ciudad con agricultura sin suelo, con hidroponía, con fruticultura en macetas, con agricultura en los techos y sótanos”.

Durante la charla Winograd recordó cuando él mismo llegó al delta a los 12 años y tuvo un primer contacto con la que luego sería su profesión. “Vi pasar una canoa con canastos de mimbre y frutas, y descubrí que muchos de los que viajaban allí eran productores, la mayoría inmigrantes europeos. Creo que ahí es cuando decidí ser fruticultor. Pero es lógico que hubo cambios desde mi infancia a la adultez. La ciudad creció en algunos lados, y lugares como Nordelta que antes era un pajonal, terminó convirtiéndose casi en una ciudad”, relató.
“Yo soy optimista y creo que la Argentina se caracterizó por encontrar soluciones en los momentos problemáticos de la humanidad. El año 1789 fue un momento problemático, Napoleón invadía Europa y acá proclamamos la libertad e hicimos la Revolución de Mayo. En 1850 había pestes y acá en 1853 hicimos la Constitución y establecimos que todo hombre de buena voluntad que quisiera venir a vivir en el territorio era bienvenido”, resaltó, desbordando optimismo.
“Todo aquello me hace ver hoy al coronavirus en modo tragedia, pero no tanto por la existencia de una enfermedad puesto que hemos convivido desde siempre con bacterias y virus, sino por la actitud negativa del ser humano a creer que coartando la libertad vamos a resolver un problema de la humanidad. Por el contrario, la humanidad va a resolver sus problemas con más libertad, con más creatividad, con más innovación y con menos miedo”, concluyó.
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]]>La entrada La última innovación cordobesa en materia agropecuaria: Un marco para gestionar el ordenamiento territorial de las áreas periurbanas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Entre las innovaciones “Made in Córdoba” se incluye un marco legal para realizar aplicaciones (Ley 9164/2004), la receta fitosanitaria en línea, una red de estaciones meteorológicas para permitir la verificación en tiempo real de las condiciones adecuadas para realizar pulverizaciones y el programa de Buenas Prácticas Agropecuarias.
La última incorporación es un programa –coordinado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Córdoba– denominado “Integración con la Comunidad”, que tiene como propósito la realización de un relevamiento integral de las zonas periurbanas, de manera tal de que las autoridades municipales cuenten con información útil para gestionar el ordenamiento territorial.
No se trata de una cuestión menor porque en muchas situaciones el crecimiento desordenado de las ciudades termina colisionando con actividades productivas preexistentes que luego derivan en conflictos sociales, judiciales y económicos.
El programa piloto de esa metodología de trabajo –que es llevada a cabo por un equipo multidisciplinario de la Universidad Nacional de Villa María– ya se realizó en los municipios de General Deheza, Corral de Bustos y Adelia María. Y este año se está instrumentando también en Laboulaye y Colonia Italiana.
“El estudio realizado por el equipo técnico de la Universidad de Villa María ya finalizó y ahora comenzaremos a evaluarlo”, explicó el intendente de Corral de Bustos, Roberto Pacheco, a Bichos de Campo. “No podría ser más oportuno porque estamos justo en pleno proceso de elaboración de un plan estratégico para definir hacia dónde y de qué manera va a crecer la ciudad en las próximas décadas”, añadió.
Además de la caracterización de las zonas periurbanas, el programa está trabajando con investigadores del INTA para desarrollar mapas de servicios ecosistémicos en los cuales puedan monitorearse –de manera dinámica– variables hídricas, paisajísticas y de biodiversidad, como puede ser el caso de presencia de insectos polinizadores.
“La disposición de corredores biológicos, con árboles, flores e insectos, es un aspecto fundamental para garantizar que las aplicaciones son seguras cuando se hacen de manera adecuada”, comentó Pacheco.
En ese marco, se estableció un programa, asistido por técnicos del INTA Marcos Juárez, para plantar 5000 algarrobos en sectores del área periurbana de Corral de Bustos, de los cuales ya se plantaron 1500 con la ayuda de un grupo de vecinos de la comunidad.
Una vez finalizado el programa piloto en los cinco municipios cordobeses, el propósito es diseñar una metodología de trabajo extrapolable a toda la provincia.
El municipio de Corral de Bustos es también pionero en el ordenamiento de la gestión de aplicaciones de agroquímicos al establecer en 2008 una ordenanza que determina un área de exclusión de 20 metros del éjido urbano y la obligación de controlar cada pulverización en sectores periurbanos con tarjetas hidrosensibles que verifiquen la no ocurrencia de derivas.
Ese procedimiento es verificado por un técnico designado por el municipio, para lo cual la empresa agropecuaria localizada en el periurbano debe dar aviso de cada aplicación con al menos 48 horas de anticipación.
“No se puede combatir el fundamentalismo con más fundamentalismo. Entendemos la inquietud de los vecinos y nuestro trabajo es generar certidumbre, para lo cual establecimos un marco adecuado”, concluyó el intendente de Corral de Bustos.
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]]>La entrada En General Villegas se aprobó una regulación sobre agroquímicos que prohíbe ciertos productos específicos en zonas periurbanas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>De los dos proyectos iniciales, uno de Juntos por el Cambio y otro del Frente de Todos, se llegó a la redacción de uno en forma conjunta, aunque esto no dejó a todos conformes.
El artículo que más conflicto generó fue la definición de un área de exclusión: el Frente de Todos estipulaba que debía ser de 300 metros, mientras que la oposición optó por no definirla. Después de varias consultas al CIAV, se estableció que ese primer cordón sería de soplo 40 metros.
“Estamos convencidos de que utilizando los productos que corresponde y las técnicas que hay disponibles, hoy lo de la franja es un detalle. Es más importante el control y cuidado que la franja física en sí”, señaló Dorna.
El proyecto define además un segundo cordón, o área de amortiguamiento, que será de 300 metros, aunque no fijos: podrán ampliarse en caso de chocar con un alambrado y superar así la cantidad fijada. Dentro de este cordón sólo podrán usarse productos de banda azul o verde y quedan prohibidos los siguientes compuestos: 2,4 D (en todas sus formulaciones), Picloram, Paraquat, Atrazina y Clorpirifos.
“La novedad de General Villegas es que excluyen productos con nombre y apellido”, afirma contento el presidente de CIAV. A diferencia de la ley provincial, que prohíbe el uso de algunos productos entre octubre y marzo, por su volatilidad en momentos de mucho calor, General Villegas definió su prohibición, dentro de ese primer y segundo cordón para todo el año.
Otro punto novedoso es que la aplicación de productos dentro de esta área de amortiguamiento deberá ser fiscalizada por un ingeniero agrónomo, inscripto en la municipalidad y con el curso de fiscalizador del Ministerio de Desarrollo Agrario de la provincia al día.
En cuanto a la fumigación aérea, se deberá realizar a 1.500 metros de cualquier zona periurbana. “Eso se venía respetando porque vos le pedías que fumigara cerca del pueblo y directamente te decía que no. Una máquina va a 70 centímetros del suelo y un avión a tres metros y medio, por lo que una deriva es inmanejable.”, aseguró Videla Dorna.
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]]>La entrada La comunidad agrícola de Pergamino dice que ya hizo suficiente “cuarentena” en el conflicto por los agroquímicos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Está arrancando una nueva campaña agrícola, la 2020/21, y todas las entidades del agro pergaminense se pusieron de acuerdo para reclamar a la justicia y a las instancias políticas locales que pongan fin a este grotesco de justicia, que en función de daño no del todo demostrado castiga a unos para supuestamente defender a otros.
La vigencia de la resolución de Villafuerte Ruzo, que es el mismo juez que investigó sin demasiado éxito la muerte del hijo de Carlos Menem en los años 90, ya ha durado mucho más tiempo que el aislamiento por el coronavirus. Esa medida cautelar “extendió hace casi un año el área de exclusión que prevé la Ordenanza Municipal 8126/14, de 100 metros a 1095 metros del límite urbano”, prohibiendo los agroquímicos en “un área muy superior a la de la zona implicada en la denuncia”.
Esta disposición judicial a modo de cautelar y basada en “principios precautorios” alcanza una superficie total de aproximadamente 6.000 hectáreas y “afecta directamente a más de 100 productores que desarrollan sus actividades en esta área generando un impacto social y ambiental negativo en la comunidad”, según señaló un comunicado la comunidad agropecuaria local.
En mayo de 2019, Bichos de Campo realizó un programa especial contando el origen del conflicto:
El comunicado que pide el fin de la cuarentena por agroquímicos en ese partido es potente. El reclamo de los productores es tan honesto que incluso éstos han dejado atrás las profundas grietas que separaron en los últimos meses a la filial de la Federación Agraria del resto de las entidades rurales. Por ejemplo, frente al aumento de las retenciones a la soja, el trigo y el maíz, los principales cultivos en esa zona.
Firman este pedido común para que cese esta cuarentena la Federación Agraria, la AIANBA (Asociación de Ingenieros Agrónomos del Norte de Buenos Aires), la CEDASABA (Cámara empresaria de distribuidores de agroquimicos, semillas y afines bonaerense), CONINAGRO, los grupos CREA Pergamino y Arroyo del Medio, la Regional Aapresid Pergamino-Colón, la Sociedad Rural de Pergamino, y la Sociedad de Cerealistas del Norte de la Provincia. Villafuerte Ruzo no debería hacerse el desentendido.
El escrito es bueno porque parte de reconocer que algunos productores pueden haber hecho macanas y no las justifica de ningún modo. No hay aquí una posición corporativa. “Las situaciones conflictivas que se vienen dando en las zonas periurbanas, en particular en Pergamino, se deben a que, por un lado, desde el sector de la producción no se han tenido en cuenta todas las precauciones necesarias para prevenir los riesgos y evitar los posibles efectos perjudiciales al ambiente y la salud”, admite.
Pero a la vez, aclara la comunidad agrícola que los riesgos de usar agroquímicos se reducen a mínimas expresiones cuando los productores y aplicadores hacen las cosas como se deben hacer. “Los conflictos entre los que por un lado quieren realizar una actividad productiva en forma responsable y los sectores de la sociedad que pretenden riesgo cero evitando el uso de fitosanitarios autorizados, no van a resolverse en la medida en que no haya acuerdos y consensos que posibiliten compatibilizar ambos puntos de vista. En la búsqueda de estos consensos deben ocuparse ambos sectores, junto con la autoridad Municipal que tiene un rol muy importante”, afirmaron las entidades.
En ese sentido, los productores de Pergamino indicaron que la falta de resolución política y judicial de este conflicto ambiental (con grandes pizcas de contenido ideológico), está provocando daños que deberían considerarse. “En la campaña pasada, estudios realizados en el INTA han mostrado una importante reducción de la superficie cultivada y además los cultivos realizados han sufrido una merma sustantiva en los rendimientos por la competencia de malezas y el daño de enfermedades y plagas que no pudieron ser controladas”.
Ver Estamos envenenados de hipocresías: Tres productores presos por una mala aplicación de agroquímicos
Estos impactos pudieron ser medidos en primera persona, ya que el predio del INTA quedó localizado en el área de exclusión definida por el juez. “La institución verificó pérdidas significativas en los cultivos realizados”, se insistió. Lo mismo sucedió con la Escuela Agrotécnica,-
La veda judicial que la política local no logra desenredar “asimismo afecta, en forma directa, ensayos que se vienen realizando desde hace décadas para estudiar distintos métodos para el control de adversidades bióticas y el movimiento y la degradación de los agroquímicos en el suelo (estudios en lisímetros), entre otros temas, ya que han sido interrumpidos por estar localizados dentro del área de exclusión”, advirtieron las entidades agropecuarias.
En este escenario, y cuando ya se debería estar sembrando el trigo que se cosechará en verano, los productores de Pergamino comunicaron al resto de su comunidad que a partir de la presión social se han producido varios avances que podrían dar mayor tranquilidad sobre un buen uso de agroquímicos en el partido bonaerense. “Hubo un continuo accionar de las instituciones del sector tendiente a la reducción de los riesgos en el uso de los fitosanitarios y de establecer una mayor comunicación con los restantes sectores involucrados”, se explicó:
“Si consideramos a la ampliación del área de exclusión como una medida transitoria, una especie de cuarentena para dar un tiempo razonable al periurbano de Pergamino para que disponga de todos los elementos y procedimientos para hacer posible una producción agropecuaria sustentable, con las garantías para la seguridad del ambiente y la salud de la población, estos requerimientos han sido
cumplimentados”, afirmaron las organizaciones rurales.
Según ellas, “están dadas todas las condiciones para levantar la medida precautoria en tan amplia área de exclusión”.
“El resultado tiene que ser el retorno a la producción en forma sustentable en la zona periurbana, amigable con el ambiente y la salud de la población y con el consenso de toda la sociedad. El tiempo que se dispone es escaso por el contexto económico social muy delicado para muchas familias de la comunidad, por lo que es necesario redoblar los esfuerzos en pos de este objetivo”, se ilusionaron.
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]]>La entrada Agroquímicos en el último cinturón del conurbano: La fórmula de Marcos Paz para que haya paz entre vecinos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El agronómo Juan D’Alessandro nos contó que Marcos Paz tiene unas 50 mil hectáreas de las cuales el 80% es zona rural. Unas 30 mil hectáreas se explotan con agricultura extensiva y además hay entre 30 y 40 productores hortícolas. “Esto claramente es periurbano”, definió.
Hace dos o tres años, D’Alessandro fue convocado por el intendente Ricardo Pedro Curutchet para, a partir de su profesión, intentar mediar entre los vecinos de la ciudad, varios productores “ecologistas” que denunciaban la aplicación de agroquímicos, y los productores “convencionales”, la mayoría de ellos contratistas que sembraban soja bajo el sistema de arrendamiento. La discusión se ponía cada vez más espesa y había generado una primera ordenanza que impuso una zona de exclusión de 1.000 metros alrededor de todas las escuelas para el uso de agroquímicos.
“El intendente me dijo: ¿Juan, encargate de este problema’. Soy mediador entre los actores. Estoy encargado de la mesa de ordenamiento productivo local, donde están los contratistas rurales de un lado y del otro lado los agroecologistas del campo y los urbanos”, contó el agrónomo.
Mirá la entrevista completa con Juan D’Alessandro:
La movida “agroecológica” en Marcos Paz parece bastante intensa. Tanto que todos los jueves se realiza una feria de productos de ese sistema productivo en cercanías de la estación de tren, que se repite los sábados en el jardín botánico. En este contexto, el sector “ecologista” generó primero una ordenanza para promover ese modelo que prescinde de los agroquímicos y las semillas transgénicas. En este entorno, dice D’Alessandro, “los productores de a poco van entendiendo otras cuestiones. Entendieron que algo tienen que cambiar y que tienen que ceder”.
-¿Y que proponen los contratistas extensivos?- preguntamos.
-Ellos tienen una propuesta de trabajar con Buenas Prácticas Agrícolas (BPA). Pero yo no les doy la razón, ni un poco. Conozco todo el país y he trabajado sobre el tractor en muchos lados. Las buenas prácticas como están hoy son un problema, porque no se aplican. No las cumplen ni en las quintas de verdura ni los que siembran extensivamente. Acá, en Marcos Paz, hay un productor que trabaja muchísimo mejor que los otros y uno se da cuenta de la diferencia cuando realmente aplican las BPA- nos contestó.
El delegado municipal, en el mismo sentido, dejo que “en estos dos o tres años que llevamos de trabajo, recorriendo el campo veíamos mosquitos aplicando con viento para el lado de las casas, o lloviznando. Si vos ves cómo trabajan, decís ‘muchachos paremos acá’. Y en ese punto tienen razón los ecologistas que dicen ‘prohibamos, porque esto es un desastre'”.
En este contexto, en el camino de buscar consenso, el funcionario relató que se decidió impulsar una nueva ordenanza que impondrá multas bastante elevadas a quienes apliquen agroquímicos cuando no se den las condiciones ambientales para hacerlo. Pero la norma además impondría incentivamos para que los “convencionales” comiencen a sembrar sin usar estos insumos de síntesis química.
“Vamos a tener un scoring. Y ese puntaje va a implicar después un descuento en los impuestos que pagan los campos en las medida que no apliquen agroquímicos”, indicó el mediador de la municipalidad. Estos descuentos se aplicarán además a los contratistas que utilicen mano de obra local.
-¿Y cómo se imagina el final de la película?- le preguntamos a D’Alessandro.
-Marcos Paz, como todos los cordones periurbanos, tiene que ser sembrados agroecológicamente, sin agroquímicos. Nosotros lo que necesitamos es que acá haya empresarios y contratistas rurales que muestren que se puede producir sin agroquímicos, para mostrarles a la gente que eso se puede hacer.
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