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La entrada Crónicas Robadas: Empresas españolas invierten en Paraguay para agregar valor al langostino pescado en aguas argentinas se publicó primero en Bichos de Campo.
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“Comenzó la temporada de langostino salvaje patagónico en Paraguay. La afirmación parece una ironía, pero lo que en su momento se anunció como posibilidad se hizo realidad.
Las empresas Pamape SL y Wofco SA, ambas de origen español, desembolsaron inversiones a 6 kilómetros del río Paraná, en la ciudad de Hohenau, departamento de Itapúa, ubicada en cercanías de Posadas, la capital misionera.
Pamape y Wofco tienen entre sus clientes a empresas pesqueras patagónicas que les proveen langostino en bloques, donde será reprocesado a costos más competitivos para luego sacar un producto final de góndola al mercado europeo.
Ese langostino salvaje patagónico que se reprocesará en Paraguay se pesca en aguas nacionales y también en jurisdicción de Chubut. En Argentina se le hace un proceso mínimo, se los congela en pastillas y lo exportan a Paraguay; allí, las comercializadoras de alimentos de España, le aplican valor agregado y reexportan a Europa un producto terminado.
Las compañías ibéricas explicaron que optaron por invertir en Paraguay por “contar con costos competitivos”, dando por sentado que estas condiciones no las encontraron en Argentina de donde se proveen de langostino.
El diario La Nación de Paraguay reveló que “el gran proyecto generará un total de 400 fuentes de trabajo para los pobladores de la zona. La firma realizará el congelamiento y procesamiento del crustáceo dentro de la planta para luego ser exportado al exterior”, consignó respecto de la inversión en la ciudad de Hohenau.

La información añade que a planta estará instalada a 6 kilómetros del río Paraná y contará con la capacidad de elaborar 24 toneladas de langostinos diarios. El proceso de instalación ya se inició y se estima que tendrá una duración de aproximadamente 6 meses de trabajo.
“El inicio del proyecto tuvo la venia de la Municipalidad de Hohenau en conjunto con la Gobernación de Itapúa. Ambas instituciones firmaron un convenio con la compañía South Atlantic Company, fundada en Paraguay y compuesta por las empresas Pamape SL y Wofco SA, ambas de origen español”, detallan respecto de la sociedad que crearon en el vecino país para armar la planta de procesamiento.
El representante de la empresa South Atlantic Company, Lucio Tortosa, ventiló a la prensa paraguaya que “hicimos un trabajo de investigación abarcando distintas aristas y factores. Nos atrajo mucho, sobre todo el valor de la energía del país. Paraguay es muy competitivo. Hicimos comparaciones con otras naciones evaluadas, y Paraguay cuenta con todo lo necesario para poder ingresar dentro del rubro y afianzarse”, manifestó.
Las recientes rebajas de puntos de retenciones a las exportaciones pesqueras de Argentina y la suba para los “bloques congelados” no desaceleraría esa práctica comercial que ha tenido un sostenido crecimiento en los últimos años.
Una de las principales exportadoras de bloques de langostino para su reproceso en el exterior ratificaron que continuarán con esa modalidad, ya que no cuentan con incentivos y condiciones reales que hagan competitivos los costos de producción locales para elaborar productos de alto valor agregado.
En ese esquema es que se produce esta inversión de dos empresas alimenticias españolas que les interesa el “langostino salvaje patagónico”, se lo compran a pesqueras argentinas, pero optan por reprocesarlo en un tercer país donde hay menor presión fiscal, y los costos laborales son diferentes.
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]]>La entrada Con el desperdicio de la pescadería de su pueblo, Alicia hace maravillas reutilizando las pieles de pescado se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Alicia cuenta que su emprendimiento nació 20 años atrás con el reciclado de papel y por el interés una materia prima disponible que se puede reutilizar. “Y en 2013 incorporamos las pieles de pescado siendo este material un descubrimiento muy importante para nuestro trabajo”, explica la artesana.

“Todas las pieles de pescado se pueden utilizar, dependiendo de la especie y región donde se encuentren nos darán distintas características”, dice y destaca que la diferencia con el curtido del cuero de vaca se basa en que el proceso se puede realizar a baja escala, de manera artesanal y ecológica, debido a que los tamaños de las pieles son pequeñas.
Además, los elementos que se necesitan son pocos, simples y fáciles de conseguir. “Por el momento teñimos con anilinas para cueros al agua pero tenemos proyectado poder teñir con tintes naturales”.
Y lo más interesante es que la materia prima que utiliza es el desperdicio de la pescadería local del pueblo donde vive: Sarmiento, en Chubut: “Ellos pescan, venden la carne y nosotros utilizamos la piel de la pesca habilitada. La intención es no depredar y usar el recurso que se encuentran disponible”.
Actualmente y post Covid, Alicia vende de manera presencial y online, con preponderancia de este último sistema. “La pandemia nos afectó mucho porque vendíamos en mayor medida en ferias artesanales, lo cual no pudimos seguir haciendo y entonces nos volcamos a las redes sociales y otros medios para la venta”.
Los productos que más salen en papel reciclado son cuencos (siempre con algún detalle de cuero) y billeteras en lo que es totalmente cuero. Otros objetos muy solicitados son recuerdos, aves en papel, llaveros, portadocumentos y libretas.

Lo que nota Alicia es que hay mucho interés de la gente por los cueros de pescado. Tal es así que ha realizado capacitaciones en varias oportunidades, tanto en línea como presencial y están preparando capacitaciones grabadas para el año que viene. “La gente se sorprende mucho al saber que se trata de cuero de pescado y los primero que preguntan es si tiene olor y si es resistente”, menciona con una sonrisa. La respuesta es que no tiene olor y que es muy versátil, resistente y duradero a pesar de ser un cuero muy delgado. “Tiene propiedades únicas que lo diferencian sustancialmente de los cueros tradicionales”.
Alicia cuenta que se capacitó en Sarmiento y en otras localidades vecinas que ofrecieron cursos en curtido de pieles de pescado para aprovechar los desechos de la pesca. Fueron cursos dictados por técnicos expertos y oceanógrafos, impulsados y financiados por la Universidad de la Patagonia, la Secretaría de Pesca de la provincia del Chubut, el Consejo Federal Pesquero y el CFI.

Tan bien aprendió que sus trabajos obtuvieron varios premios y distinciones: en distintos eventos: Feria Puro Diseño, Emitex, Exposición agro ganadera Rural CABA, Salón de la creatividad y el diseño Berazategui, Fiesta nacional de Artesanos Epuyén, Sello Origen Chubut, Premios Latinoamérica Verde, Sello Buen Diseño Argentino.
“Estoy convencida de que se puede generar trabajo genuino utilizando materiales de descarte y respetando el ambiente y sin generar nuevos desperdicios”, afirma Alicia. “Hay muchos recursos disponibles para crear productos de calidad y cada región puede tener su propia identidad”.
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]]>La entrada La FAO declara 2022 como Año Internacional de la Pesca Artesanal: Desde las playas de Mar del Plata, Luis Guidotti reclama la atención de los gobiernos se publicó primero en Bichos de Campo.
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“Fiskr” significa pescado en noruego y el logo de la cooperativa va acompañado de unas runas (símbolos mitológicos de las culturas nórdicas) cuyo significado es: “Lo imposible se hace posible”. Una frase emblemática a la cual Luis Guidotti (foto) se referirá, pero más tarde porque lo primero que manifiesta es que quiere ser un ciudadano con pleno derecho a ejercer su oficio de pescador artesanal.
“Queremos trabajar y mantener la cultura del trabajo, que en nuestro caso involucra a todas nuestras familias y cuida el recurso marino en vez de depredarlo”, explica. “Los pescadores artesanales hacemos todo de forma manual (no tenemos guinches para levantar la pesca) y usamos anzuelos y redes de espera, cuyo entramado permite capturar los tamaños autorizados de peces y que los más pequeños no queden atrapados”.

Alejandro Flores Nava (foto), oficial principal de Pesca y Acuicultura para América Latina de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), explica que en América Latina el consumo de pescados y mariscos de algunos países depende hasta en un 85% de la pesca artesanal y que para cientos de comunidades (muchas de ellas indígenas) el pescado es la única fuente de proteína animal.
“Además, la pesca artesanal provee de ingresos a más de 2 millones de familias en forma directa, así que su importancia social es innegable y creciente. No obstante, la mayoría de estas familias no cuenta con ningún mecanismo público de protección social y muchas no reciben ningún apoyo gubernamental en tiempos de crisis”, describe.
Luego añade que “el Año Internacional de la Pesca Artesanal y la Acuicultura 2022 es una oportunidad para visibilizar la importancia de los pescadores y pescadoras artesanales y de incluirlos en las agendas de desarrollo de los territorios”. Este viernes 19 de noviembre, la FAO realiza el lanzamiento oficial.

A pesar de todo lo bueno que ofrece la pesca artesanal como ser una fuente de trabajo, unir a la familia, cuidar los recursos naturales y ofrecer un producto difícil de superar por su calidad nutricional y frescura, Luis (y todos sus compañeros de la cooperativa) siente que el oficio no se valora y que la sociedad tiene un desconocimiento total tanto de lo que ellos hacen como de los recursos marítimos.
“El argentino vive a espaldas del mar y casi no consume pescado”, dice. “Es indispensable dar a conocer nuestro trabajo y fomentar el consumo de los productos de mar, por ejemplo incorporando el pescado en las compras públicas de alimentos y en las sugerencias nutricionales a la población”.

Carlos Bertola (foto), coordinador nacional de Pesca Artesanal de la Secretaria de Agricultura Familiar Campesina e Indígena del Ministerio de Agricultura, coincide con esta idea de visibilizar y acompañar desde el Estado: “La pesca artesanal ha estado siempre relegada y es momento de pensar en cómo llegar con políticas públicas a este sector que para nosotros es muy importante”, enfatiza. Luego agrega que según el RENAF, Registro Nacional de Agricultura Familiar, hay unos 20.000 pescadores artesanales en todo el país.
“Son pescadores con rostro humano, con familias y fundamentales dentro de la economía popular”, destaca Bertola. “Por eso hemos desarrollado distintas líneas de trabajo y otorgamos subsidios que tienen que ver con la asistencia en situaciones `de desastres` como incendios, bajadas del río o rotura de embarcaciones. A la vez es clave que los pescadores se organicen en cooperativas para tener más poder ante el acopiador y ante los frigoríficos, y poder obtener financiamiento para camiones o puntos de fileteado”.

Hoy los pescadores de FISKR se enfrentan a varios temas que tienen que resolver, pero quizás el primero y del cual se desprende todo es la necesidad de contar con un lugar propio para instalarse en el Puerto de Mar del Plata. Esto tendría muchos efectos positivos, como poder utilizar una dársena que facilite el acceso al mar y que sea un resguardo de las olas que hay que enfrentar hasta llegar al lugar de pesca. También tener una terminal propia para descargar el pescado y poder venderlo in situ, que Prefectura haga los controles en el mismo lugar y no tengan que desplazarse.
Pero sobre todo estar en el Puerto significaría un reconocimiento y la posibilidad real de cambiar los semirrígidos que hoy usan para pescar por unas embarcaciones que se llaman trackers (son lanchas) y que representan múltiples ventajas para el trabajo.
“Usamos semirrígidos porque, dado que no tenemos nuestra propia dársena, es la única forma de salir desde la playa para ir a pescar”, detalla Luis. “El semi tiene 99% de flotabilidad positiva, lo cual es clave para nosotros porque cuando encaramos las olas hasta que se sale de la rompiente la embarcación se llena de agua y si estuviéramos con un tracker nos hundiríamos”.

-Y entonces, ¿por qué les conviene un tracker para el trabajo?
-Porque para la pesca en sí es mucho mejor: el mantenimiento es más fácil (el semirrígido siempre se pincha o se rompe con los anzuelos) y permite manejar con más eficiencia las artes de pesca, porque por ejemplo al apoyar las trampas de cangrejos los semi se manchan con óxido y se deterioran, mientras que con los trackers eso no pasa.
-¿Qué tamaño tiene que tener una embarcación para ser de pesca artesanal?
-No pueden superar los 8 metros de largo, los motores pueden ser de hasta 100 caballos de fuerza y lo máximo que nos podemos alejar de la costa son casi 15 kilómetros. La pesca se realiza con redes de espera y se levantan manualmente, no usamos guinches. También se reparan a mano. Es un trabajo fuerte.
-¿Qué variedades pescan y a quién le venden?
-Pescadilla, corvina, gatuzo, besugo, brótola, pez gallo, pejerrey, langostinos con trampa y cangrejos; es la variedad costera, tal como dice nuestro permiso. En cuanto a la venta, al no tener trazabilidad siempre caemos en el acopiador. Pero ahora con la cooperativa queremos llevar nuestro producto a la cadena de comercio, por ejemplo a las pescaderías, y armar ferias barriales para acercar pescado a bajo costo.

En este punto, Luis menciona otro de los problemas urgentes que los pescadores artesanales deben resolver y para lo cual piden ayuda: facilitar la obtención de la licencia para pescar que hoy es complicada debido a la gran cantidad de pasos y papeleo.
“El problema es que aun cumpliendo con todo siempre pasa algo a último momento”, dice a modo de reclamo. “Hubo que matricular las embarcaciones, lo hicimos; hubo que sacar el Monotributo, lo hicimos; pero siempre se pide algo más que hace que al final no logramos la licencia. Entonces la cosa se complica porque un bote con sus artes de pesca no baja de 5 millones de pesos y representa trabajo para 7 personas en tierra, o sea que somos un gran aporte para la economía popular pero no nos sentimos apoyados”.
En cuanto a las otras cuestionen que tienen que resolver, Luis hace énfasis en que necesitan apoyo en la compra de un tractor para mover los botes cuando vuelven a la playa y créditos para poder pasar de los semirrígidos a las lanchas trackers cuando tengan su dársena en el puerto. Además, les gustaría tener un lugar para vender pescado fresco y que su trabajo sea parte de un circuito turístico para que quienes visitan Mar del Plata sepan de qué trata la pesca artesanal.

“El pescador artesanal siempre fue relegado, no se le da importancia ni se le tiene en cuenta, por eso para dedicarse a esto a uno le tiene que gustar mucho su profesión”, asegura. “Quienes integramos FISKR nos sentimos orgulloso de lo que hacemos e involucramos a nuestras familias y sentimos que luego de un año de trabajo como cooperativa estamos haciendo real la frase de nuestro logo de ´Lo imposible se hace posible´.
-¿En qué sentido?
-En que estamos teniendo visibilidad. Durante la pandemia empezamos a llevar pescado a los barrios y logramos armar una reunión con gente del INTA, de Prefectura, del Ministerio de Nación y del Municipio, y nos empezamos a hacer escuchar: hasta nos dieron una bajada náutica en la zona de Camet. Hay que entender que no solo el campo genera plata para la Argentina, la pesca también deja, y mucha. Pero hay que hacerlo ver, si no nadie se entera y seguimos en la misma.
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]]>La entrada Un premio al valor agregado: Reducen algunos puntos de retenciones a los productos pesqueros procesados se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Asimismo, se considera necesario realizar un esfuerzo fiscal con el objeto de lograr que los productos de exportación del sector pesquero enteramente terminados en los territorios provinciales incrementen progresivamente su presencia y participación en los mercados internacionales”.
Con estos dos argumentos, el gobierno nacional decidió rebajar las retenciones que pagan los tres principales productos obtenidos del Mar Argentino, pero siempre para las posiciones arancelarias de mayor valor agregado. El Decreto 754/2001, publicado este sábado en el Boletín Oficial, fue firmado por el presidente Alberto Fernández y por los ministros Juan manzur, Martín Guzmán y Julián Domínguez.
La nueva estructura de retenciones para la pesca establecida por la norma, en principio, rebaja del 5 al 1% el tributo que paga el langostino easy peel o Tail Long que sean exportados en envases de hasta 1 kilo. En el caso de envases mayores a ese peso, la alícuota será del 3%. A su vez, las colas de langostinos en envases de hasta 2 kilos también verán una reducción de retenciones que quedará en el 3%. También el langostino entero premium tendrá una reducción de los derechos de exportación y se ubicará en el 6%.
En cambio, la exportación de colas en bloques mayores a 2 kilos para reprocesamiento en otros países tendrá un incremento de 2 puntos porcentuales, lo que dejará los DEX en el 9%.
El langostino ha sido, por generación de divisas en los últimos años, el principal producto exportable del Mar Argentino.

En el caso de la Merluza Hubbsi, se eliminan los derechos de exportación del filet congelado elaborado en tierra en envases menores a 1 kilogramo (estaba en el 5%) y lo reduce al 3% en el caso de envases de filet de mayor peso.
También se eliminan los derechos de exportación de conservas y preparaciones de pescados y mariscos procesados íntegramente en la Argentina (estaban en el 4,5%), sean estos platos preparados semi-listos o listos, en salsas o aceites.
Además, las anillas de calamar que estaban en el 7% quedarían en el 0%, mientras que el tubo limpio de calamar en envases de hasta 1 kilogramos pasa al 5% desde el 7% previo.
El Ministerio de Agricultura informó que los derechos de exportación de la corvina pasan al 5% en lugar del 7% y en el caso de la pescadilla, lenguado, mero, besugo, entre otros filetes congelados de especies de mar, las retenciones disminuyeron de 5 a 3%.
El subsecretario de Pesca y Acuicultura de la Nación, Carlos Liberman, indicó que “con esta medida acompañamos a las empresas pesqueras que invierten en nuestro país, que invierten en nuestra gente”. En el mismo sentido consideró que la rebaja de algunos puntos de retenciones ap0unta a generar un sector pesquero que “trabaje con buques argentinos, con marinería local, que descarguen en nuestros puertos, que procese y transforme la materia prima y que lo hace en nuestras plantas contratando más argentinos y argentinas y que elabora productos de calidad”.
El funcionario recordó que hasta 2020 tenían el mismo tratamiento en materia de retenciones todos los productos de la pesca, sin distinguir el agregado de valor. “Era injusto”, resaltó Liberman, al recordar que “ya el año pasado dimos un paso grande para cambiarlo” y que “hoy estamos dando el segundo para revertir esa inequidad y para lograr el objetivo de la pesca integral, con más argentinos y argentinas participando de ella”.
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]]>La entrada Denuncian que la industria pesquera descarta más de 110 mil toneladas de merluza por año: Son ejemplares juveniles que se arrojan al mar se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El descarte de ejemplares jóvenes de merluza Hubbsi, la especia más difundida en el Mar Argentino, se produce cuando además de la especie objetivo, se capturan otras de menor tamaño y valor comercial. Por ejemplo, cuando el objetivo es el langostino, el resto de la pesca acompañante se descarta, aún cuando puede servir de alimento. Y aún cuando sea clave para el mantenimiento de la biomasa pesquera.
Según la FAO, se estima que alrededor del 33,1% de las poblaciones de peces del mundo están sobreexplotadas y el 60% se está pescando hasta su límite biológicamente sostenible. En los últimos tres años, las exportaciones de la pesca marítima en nuestro país superaron los 2.000 millones de dólares. Peor en este caso, el descarte ni siquiera tiene un fin comercial.

Desde Fundación Vida Silvestre, representante de la World Wide Fund (WWF) en Argentina, aseguraron que esos valores de descarte “reflejan un déficit de manejo histórico en la industria pesquera, que pone en riesgo los recursos pesqueros del país”.
“En este problema todos los actores tienen su cuota de responsabilidad: las autoridades, empresas, capitanes y tripulantes. Se ha naturalizado el dejar de lado el marco normativo, incorporando a la cultura del sector que el descarte ‘está bien’, a pesar de ser ilegal. No podemos seguir desperdiciando peces que componen nuestro patrimonio natural, indispensables para mantener ecosistemas sanos y productivos”, dijo Guillermo Cañete, Especialista en Pesca Sustentable y Planificación Espacial Marina de Fundación Vida Silvestre.
Por su parte Fernando Miñarro, Director de Conservación de Fundación Vida Silvestre, indicó que si la variable ambiental no se incluye en el modelo de desarrollo económico y productivo actual, éste no será justo y sostenible en el tiempo.
A través del documento “El descarte de merluza no solo es un problema biológico, también pone en riesgo las exportaciones y el empleo”, Vida Silvestre desarrolló cómo el cumplimiento de la Ley Federal de Pesca puede mejorar el desempeño de las pesquerías, aumentar la transparencia y trazabilidad y minimizar el impacto sobre el hábitat marino.
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]]>La entrada Rodrigo García Píngaro promueve cambiar las redes por jaulas: “Con el actual sistema de pesca mueren 12 mil tiburones por hora” se publicó primero en Bichos de Campo.
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–¿Qué significa pescar de forma sostenible?
-Significa reformular el modelo pesquero actual donde mueren 12.000 tiburones por hora y se ahogan 30 mil delfines en redes de pesca por año. Pescar sostenible y responsablemente es la única salida a la sobrepesca, (peces sobreexplotados casi hasta el colapso) y la contaminación con redes y aparejos plásticos. También significa apuntar al modelo de triple resultado donde la economía es una parte clave pero no la única y donde importa la subsistencia y soberanía alimentaria de pueblos que viven de la pesca, que son 3 mil millones de personas.
-¿Cuáles son los parámetros para pescar sosteniblemente?
-Se deberían basar en un enfoque integrado de los sistemas biológicos, lo que llaman modelos ecosistémicos. Actualmente los parámetros se basan en los stocks poblacionales, estimaciones basadas en modelos matemáticos de muestreos biológicos, que determinan la cantidad de peces pasibles de pescar. Cada especie tiene sus parámetros o volúmenes permisibles para que no esté en riesgo su captura; el problema es basar el manejo pesquero en los volúmenes de captura, ya que no contempla otras variables del ecosistema y que sostienen a la propia pesquería.
-¿Nos puede dar un ejemplo de un modelo mejor?
-La pesca selectiva, donde los peces llegan vivos y no ahogados (lo que implica deficiente estado sanitario), donde los sistemas de trampas o jaulas brindan mayor calidad al producto y mayor valor, evitando la pesca accidental y liberando vivos los peces no deseados.
-Esta pesca reglamentada, ¿beneficia o perjudica a los pequeños pescadores?
-La pesca reglamentada se basa en capturas permisibles para cada especie y, al mantener su población saludable, se benefician quienes dependen de esa pesca, mientras que si se superan los límites de captura se está amenazando a la especie y por lo tanto al pescador. El pescador tradicional que conoce los ciclos posee el conocimiento necesario para no trasgredir una reglamentación que ni siquiera precisaría tener. El problema es la “Tragedia del bien común” (Hardin, G; 1968) que sigue vigente, en el que muchos individuos actuando racionalmente en su propio interés, pueden en última instancia destruir un recurso compartido y limitado, incluso cuando es evidente que esto no beneficia a nadie a largo plazo.
-¿Cuánto debe pescar por día un pequeño pescador para poder vivir de eso?
-Originalmente se llamaba pesca de subsistencia o familiar, incluyendo de forma ocasional a vecinos de la comunidad. Hoy se ha trasformado en una microempresa donde cuando más pesquen más ganancia, dentro de los límites de una pesca ‘artesanal’ (10 toneladas de registro bruto por barca). Pero para alcanzar la pesca de hace 50 años atrás ahora precisan el doble o triple de esfuerzo como mínimo para obtener las mismas capturas y muchas veces lo obtenido es insuficiente y es pérdida.
Cada 8 de junio se celebra el Día Mundial de los Océanos. Este video es difundido por las Naciones Unidas para explicar la importancia de este fecha:
-Para una pesca sostenible, ¿debe cambiar el sistema de pesca en sí?
-La pesca actual artesanal se basa en redes (cada vez mayores y de menor abertura de malla) y en espineles (línea de anzuelos). La pesca con jaulas o trampas que mejor se adaptan a las barcas artesanales son circulares y se cierran para caber en cubierta. Llevan dentro una carnada que atrae al pez, que queda atrapado pero sigue nadando sin agonizar. Cuando se levantan, dependiendo de la capacidad, pueden ser hasta 50-120 jaulas por barca; los peces deseados se guardan vivos y los no deseados se liberan. Los leones marinos no las atacan como a las redes, los delfines no entran y tampoco tortugas o especies muy amenazadas como tiburones y rayas.
-¿Cuáles son las especies que se pescan comercialmente y cuáles están en peligro de ellas? ¿Y de las no comerciales?
-La pesca artesanal costera busca las mismas especies de siempre: tiburones gatuzo, angelitos y cazón, incluyendo corvina y pescadilla, ocasionalmente merluza. Las demás son despreciadas porque el consumidor no las conoce y la gastronomía tampoco. Todas estas mencionadas están o sobreexplotadas (corvina, merluza común y pescadilla) o amenazadas (tiburones y rayas).
-¿Existe algún Programa de Pesca Sostenible?
-Así es. Y es impulsado por la campaña Oceano Sanos de Uruguay y la Wildlife Conservation Society Argentina desde 2019. Está en fase de testeo y de apropiación del sistema de jaulas por pescadores conscientes del problema e interesados en una pesca de mayor calidad y valor. Se espera que al menos reduzcan en un 50 o 60% el uso de redes en una primer etapa, sustituidas por las jaulas de mejor rendimiento (esfuerzo horas hombre/valor producto final). El costo de mantenimiento y operativo de las jaulas es también menor al modelo de pesca con redes o espinel, diagnóstico que también se está llevando a cabo basado en experiencias exitosas.
-¿En qué regiones se aplicará y cuándo?
-Inicialmente en las comunidades tradicionales de Punta del Diablo y Barra de Valizas, incluyendo Cabo Polonio y La Paloma (Uruguay). Se esperan los permisos de pesca para la próxima zafra de brótola (septiembre), especie cuyo valor supera al menos 3 veces a la pesca tradicional. Ya existe interés en Argentina y Brasil para llevar la experiencia y comenzar el trabajo de adaptación y testeo. Y se proyecta este programa hacia la creación de una Red latinoamericana de pesca sostenible de pequeña escala.
-¿Es urgente el cambio?
-Respondo con cifras: en promedio, por cada minuto, las redes industriales de pesca hacen un arrastre de fondo marino a nivel global equivalente a una cancha de fútbol, llevándose consigo cientos de especies no deseadas incluyendo corales de profundidad (existen 50% menos) y provocando la muerte y descarte de un 60 a 80% de peces.
La entrada Rodrigo García Píngaro promueve cambiar las redes por jaulas: “Con el actual sistema de pesca mueren 12 mil tiburones por hora” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Sabores y saberes: En San Clemente del Tuyú, Claudio apuesta a los pescados ahumados se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Su nieto, Claudio Silva, apodado “El Conejo”, se había ido a estudiar a la escuela agraria de la ciudad de Ayacucho, pero al llegar al cuarto año decidió regresar a su hogar. Logró adquirir la libreta de marinero y se embarcó a sus 18 años, en 1995. Trabajó de embarcado hasta que en 2016, por un problema de salud, le pusieron una prótesis de cadera y no pudo hacerlo más.
Hoy Claudio tiene 42 años y maneja una de las cuatro pescaderías que hay en San Clemente. En “Ari-Mar”, en la calle 66, número 25, vende pescado fresco. Ademas maneja una lancha pesquera. Es una pequeña empresa, con dos pescadores en la lancha, que le proveen de lisas de mar.



La pesca de la lisa es compleja y quien pesca lisas no pesca otros peces, me aclara Conejo. Pero vende otros pescados, que compra a otras ocho lanchas ajenas y a frigoríficos.
Quienes saben veranear en ese lugar turístico tan familiar conocen los clásicos pescados ahumados que comúnmente se vendían y se venden todavía en aquellas pescaderías. Con un ahumado artesanal, el pescado se vende por mitades colgadas, como salamines, a la vista del público. Es la penca del pescado, con cola y con hueso, sin despinar; sólo que sin cabeza y sin las vísceras. Se la entregan al cliente envuelta en un rústico papel madera.
Las pescaderías de San Clemente cocinan y ahúman los pescados, de modo artesanal, en un horno durante 6 horas. En el caso de la pescadería Ari-Mar, el horno es de 2 por 2 metros y cuenta con ventiladores para imitar a los hornos convectores eléctricos. Peor funciona a fuego de leña de quebracho. Posee cuatro carros con estantes para colocar las pencas y ahumarlas.
Le gusta contar al Conejo Silva cómo aprendió a ahumar, porque fue a los ponchazos, a fuerza de ensayo y error, ya que le fueron dando indicaciones, pero no aprendió el oficio con prácticas en un lugar ajeno.
En 2016, Claudio anduvo de viaje por el sur y se trajo una trucha ahumada, que al probar una vez llegado a San Clemente no le gustó. Y como entendido en ese rubro, consideró que no había sido elaborada de la mejor manera. Pero así fue como comenzó a probar de envasar pescados al vacío, en filetes despinados, sin cabeza y sin cola, de modo artesanal. Compró la máquina de envasado al vacío y dejó de vender los tradicionales pescados ahumados envueltos en papel.
Pero las pescaderías no poseen habilitación para ahumar, y por más que uno adquiriera la habilitación como rotisería, lo que le permitiría cocinar, aún le faltaría el permiso para distribuir el producto. De modo que fue adquiriendo las habilitaciones pertinentes como planta de ahumados, que acondicionó al lado de la pescadería y de su casa, para poder distribuirlos muy pronto en todo el territorio argentino. Su principal foco está puesto en algunos restoranes de Capital y de Gran Buenos Aires, más que en las pescaderías.

En 2017 Silva ya registró su marca de “Ahumados Nello” en honor a su abuelo Dardanello. Hoy se pueden conseguir en su local, “Ahumados de la Bahía Samborombón”, no sólo de lisa, sino también de anchoa de banco, de corvina negra, de palometa y de bagre blanco de mar. También vende durante la temporada baja en cinco ferias “Pulpo” del partido de la Costa, que se montan los sábados en su ciudad y en las demás de esa región.
Hasta ahora sólo un amigo de las otras tres pescaderías de San Clemente lo imitó y comenzó a envasar al vacío, pero sin apuntar a salir de su local. Claudio tampoco sueña con agrandar mucho su pequeña empresa, porque prefiere disfrutar de su familia y de sus amigos, en fin, trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Solo desea crecer un poco, para alcanzar un piso de ventas que le permita vivir tranquilo. Los ahumados tienen buena aceptación y salida durante el verano, para los turistas, pero al caer las ventas en invierno, necesitó salir a ganar otros mercados fuera de su lugar en el mundo.
Los argentinos consumimos poco pescado, pero además no tenemos cultura de consumo de ahumados, siendo que tenemos tanta fruición por el humo del carbón en los asados, que no es lo mismo, claro. Cuenta Claudio que le costó conseguir bibliografía sobre ahumados.
Por eso, Claudio “El Conejo” Silva me dice que halló un hueco o nicho en el mercado argentino, con mucho futuro, y que puede ir a contrapelo de la crisis. Lo conocí en el evento de declaración de los días 19 como día de consumo de pescados y mariscos. Descubrí a un joven simpático, bonachón y generoso, un trabajador inquieto que necesita superarse, con una ética personal y social ejemplar. Le está yendo bien y se lo merece. Ojalá le siga yendo así.
Le deseamos todo lo mejor y le dedicamos a él, a su familia y a sus compañeros de trabajo un chamamé de Ramón Ayala con música de Antonio Tarragó Ros, dedicado a los pescadores, no de mar, sino de río: “El río vuelve”, dulcemente interpretado por las Hermanitas Duarte, de Chajarí, Entre Ríos.
La entrada Sabores y saberes: En San Clemente del Tuyú, Claudio apuesta a los pescados ahumados se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Si los 29 es día de ñoquis, a partir de ahora los 19 deberían ser el “día del pescado” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La iniciativa había sido anunciada en la Exposición Rural de Palermo de 2018 por parte del ministro Luis Miguel Etchevehere. El dictado de la norma correspondiente llevó más de un año de tiempo. Pero ya se estaban haciendo algunas acciones de promoción, especialmente en la Provincia de Río Negro.
Nada que no se sepa. Tan vulgar como que el 29 el el día del ñoqui. Los argentinos tenemos un enorme litoral marítimo, grandes lagos y ríos, pero vivimos de espaldas al pescado y los mariscos. Dice la Resolución que el consumo aparente per cápita a nivel nacional es de 4,8 kilos por año, lo que apenas representa un 50% del consumo promedio en Latinoamerica y el 25% del promedio mundial, que se calcula en 20 kilos.
Ver página oficial de la Campaña “Comé Pescado”
El documento oficial que instituye un día especial en el mes para tratar de fomentar el consumo toma datos de 2017 para establecer que la Argentina tuvo una significativa producción pesquera de más de 765 mil toneladas de productos del mar, de las que exportó casi 500 mil por 1.900 millones de dólares. Es decir, es un modelo de negocios pensado para la exportación que casi no presta atención a “un mercado interno muy poco desarrollado”.
Somos pescados, porque casi no comemos pescado a pesar de lo bueno que es. Agricultura destacó que “el consumo de pescados y mariscos tiene un rol preponderante en la nutrición y la seguridad alimentaria mundial, representando una fuente valiosa de nutrientes y micronutrientes sumamente importantes para obtener dietas diversificadas y saludables”. Y recordó que se ha formado una Mesa de Promoción del Consumo de Pescados y Mariscos, a través de la cual se llevan a cabo distintas actividades con los actores del sector. Fue allí que se decidió avanzar con establecer cada día 19 como “el día del pescado”.
Dice el artículo 1° de la resolución: Institúyese el día 19 de cada mes como el día preferencial para la ingesta de pescados y mariscos argentinos, a fin de promover su consumo, en el marco de la campaña promocional “Pescados y Mariscos Argentinos ¡Sabores que te hacen bien!”, bajo el lema “El 19 de cada mes comemos pescado”.
La norma establece además que la Subsecretaría de Pesca deberá impulsar de ahora en más “distintas actividades relacionadas con la importancia del sector pesquero y acuícola y las bondades del consumo de pescados y mariscos, incluyendo la organización de seminarios, charlas, talleres y simposios en las distintas jurisdicciones”.
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]]>Desde joven a Raúl también le dio por escribir poesía, si bien nunca lo tomó como un oficio. Como le gustaba salir a pescar por los lagos y los briosos ríos cordilleranos, en una de esas andanzas, esperando un pique, vio un manzano solito a la vera del río Limay, y se imaginó que algún fuerte viento sureño habría llevado una semilla de manzano hasta ese lugar. Y Raúl comenzó a llenarse de palabras en su alma, que pronto necesitó volcar en un blanco papel. Lo tituló a ese poema “El manzano y el Limay”.
Aquel acontecimiento poético llegó a tener trascendencia nacional, y entonces Raúl, dijo: “Todos tenemos un río adonde ir a soñar. Y nosotros, los del Comahue, lo tenemos al Limay”. Limay significa en lengua mapuche o mapudungun: “transparente”, “limpio”, cristalino. El punto axial de la zona del Comahue se encuentra en la confluencia de los ríos Negro, Neuquén y Limay, zona rica y poblada, conocida también como Alto Valle del Río Negro. La ciudad principal es Neuquén (que significa “arrollador”).Comahue es una voz de origen mapuche que significaría “lugar de riqueza”, o también “lugar donde el agua hizo daño”, en cierta manera, una definición de “valle”.
Un día se enteró de un concurso de poesía, en el cual el reconocido César Isella musicalizaría a los elegidos como los mejores, y los incluiría en su próximo disco a editar. Su poema resultó seleccionado, e Isella le puso una música tan emotiva, con arreglos tan bellos, que se convirtió hasta hoy, en una de las canciones más emblemáticas del cancionero patagónico, incluida en un disco de antología, Frágil Amanecer.

Por semejante acontecimiento, tal vez aquel lugar de pesca habría sido su lugar en el mundo, pero fatalmente aquel manzano que él hizo famoso, al poco tiempo quedó sumergido bajo el agua de la represa de Piedra del Águila.
Y con los años, Ferragut y sus amigos comenzaron a elegir como su lugar de pesca a un verdadero paraíso, al que ahora sí él ha declarado su lugar en el mundo, y adonde desearía que, el día que le tocara partir, esparcieran sus cenizas para fundirse en cuerpo y alma con ese majestuoso paisaje, el lago del Paimún. Éste es uno de los dos lagos que conforman una trilogía con el Huechulafquen y el Epulafquen. Huechu significa “grande”, y lafquen, “lago”. Epu significa “dos”. Están dentro del Parque Nacional Lanín, en el Departamento Huiliches, que significa “gente del sur”.
Como todo pescador ama los asados al aire libre, es común que los pescadores tiren los frutos de su pesca sobre la parrilla, pero también es común que lleven una provisión de carne vacuna o de cordero, por si acaso la pesca resultara infructuosa. Un día a Raúl, alguien le enseñó a tirar a la parrilla un pecetode vaca, entero, y asarlo a la sal gruesa. Raúl preguntó como cualquier sensato mortal, si no resultaría muy seco, pero le respondieron que no.



Y aquel avezado asador le explicó los pasos a seguir:previamente, lo pasa por agua, es decir lo moja para que la sal se le pegue en todo su derredor. Lo pasa por sal gruesa para que ésta se le pegue en lo que serían sus tres lados, y luego lo echa sobre los fierros de la parrilla a fuego moderado. Cuando nuestro compañero, Longoni, escuchó esta forma de cocción, observó atinadamente, con ojo de asador consuetudinario, que “pareciera que la sal sellara todo su exterior y provocara que el poco jugo de la carne del pecetoquedara concentrado en su interior, y de ese modo, quedarajugoso y muy sabroso”. “Prueben, y después me cuentan”, dijo Raúl, asintiendo, que ya lo ha adoptado como una de sus formas favoritas de asar y de lucirse como asador. El peceto, que se extrae de los cuartos traseros del ganado bovino, resulta ser una carne poco jugosa que se acostumbra cocinar al horno o a la olla, pero jamás a la parrilla. En general se la mecha con verduras o ciruelas o manzanas, de modo que debe ser un plato tradicional en el Alto Valle.
Propone, Raúl, ya entrando en detalles,ir cambiando al peceto, de posición sobre la parrilla. El peceto tiene como tres caras, y hay que asarlo de cada ladodurante unos 20 minutos o media hora, y luego la otra cara y finalmente, la otra. El resultado es un manjar.
Desafío a Raúl en esta nota a hacer su peceto a la parrilla, pero con una pequeña variante: a la sal de vino tinto. Para ello se puede colocar sal gruesa en un vaso y echarle un poco de vino para que tome el color y el sabor, y luego dejarla secar. No debe sobrarle vino líquido. O mejor, esparcir sal gruesa en una fuente y salpicarla con vino tinto hasta que quede totalmente teñida. Después se puede dejar secar al sol a orillas del Paimún, o arriba de la parrilla, a fuego suave. Pues imagínense asar el peceto a la parrilla con sal de vino tinto… Ya se nos hace agua la boca y nos brillan nuestros ojos de sólo pensar en asarlo a la espera de algún pique, viendo al volcán Lanín reflejado en el lagoPaimún. Yacompañándolocon un buen merlot de Río Negro y espiando al poeta, al que seguramente se le estarán ocurriendo nuevosversos, que ojalá se tornen, una nueva canción.
Les advierto que luego de escuchar este maravilloso diálogo entre un manzano y un río, Ustedes no dejarán de soñar con estar o a orillas del Limay, o del lago del Paimún, y mirando para todos lados a ver si aparece el mágico poeta del Comahue, Raúl Ferragut, quien ahora, además de un río, tiene un lago adonde ir a soñar. “El manzano y el Limay”, musicalizado e intepretado por César Isellajunto al Grupo Cantoral.
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]]>Aquí en la Argentina, sin embargo, todo es diferente. Se extraen del mar entre 700 mil y 800 mil toneladas anuales, mientras que la oferta de los peces de criaderos llega a solo 4.000 toneladas.
El estado apenas embrionario de la acuicultura local fue discutido hace unos días en un seminario realizado en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Allí se recordó que el origen histórico de la actividad data de mitad del siglo XIX, cuandos, para fomentar la pesca deportiva, se introdujeron en los ríos y lagos cordilleranos los primeros ejemplares de trucha traídos de Europa y los Estados Unidos.
Luego, en los años 80, aparecieron los primeros criaderos estables en el sur del país y una década después se instalaron empresas de mayor envergadura en la represa de Alicurá. Finalmente, en este derrotero, a principios del siglo XXI se inició la cría de otras especies de aguas cálidas en el norte del país, en especial el pacú.
Queda claro que, más allá de estos progresos, la Argentina dejó pasar el tren varias veces. Del otro lado de la Cordillera, Chile comenzó a desarrollar la acuicultura en la misma época y hoy es el segundo productor mundial de salmónidos. Produce 1,23 millones de toneladas de carne que exporta a todo el mundo, incluso más de la que obtiene la Argentina de su actividad pesquera.
Hay muchos otros ejemplos en la región. Brasil produce 700 mil toneladas anuales, Ecuador 370 mil, México 195 mil, Perú 115 mil y Colombia unas 90 mil.
Debe ser repetido: con una geografía extensa, más de 4.000 kilómetros de costas y una gran reserva de agua potable, la Argentina produjo en 2016 apenas 4.000 toneladas de peces de criadero.
La mayor parte de ese volumen proviene de dos empresas: la yerbatera misionera Rosamonte y la chaqueña Teko, que combina la piscicultura con arroz. En ambos casos se cultiva el pacú, una especie autóctona que explica la mitad de la producción, con 1.946 toneladas.
La trucha, en los criaderos del sur del país, aporta otras 1.413 toneladas. El resto surge de pequeñas producciones en cautiverio de surubí, carpas y dorados. Además hay algunos emprendimientos pequeños para criar esturiones en La Rioja o tilapias en Entre Ríos y Corrientes, un pez con mucha demanda en todo el mundo, con una carne semejante a la de la merluza pero que aquí no ha prendido todavía.
En el seminario, la coincidencia general fue que la Argentina está ahora en mejores condiciones que nunca para comenzar a sembrar peces. No solo porque sigue intacto su potencial para hacerlo y tiene una oferta de alimentos balanceados importante.
Además de las cualidades naturales, al parecer ha habido avances organizacionales importantes. Por ejemplo, los investigadores del Conicet, el Inta y las universidades de todo el país ahora trabajan enlazados en una red llamada “Refacua”. Y básicamente porque desde fines de 2015 el país cuenta con la Ley 27.231, que regula la actividad y prevé diversos estímulos financieros e impositivos para los emprendimientos de este tipo. El subsecretario de Pesca, Tomás Gerpe, reveló que, aunque demorada, la reglamentación de esa norma estará lista este mes.
Los desafíos inmediatos parecen estar claros. En el sur del país se intentará aprovechar el potencial productivo que podría llegara 30 mil toneladas de truchas, para exportar y reemplazar paulatinamente las importaciones de salmones chilenos, que suman unas 6 mil toneladas anuales. En el norte, la idea es multiplicar las especies y seducir al consumidor local, para tener mercados más estables para los pequeños productores.
Artículo publicado en el suplemento Agro de Télam el 11 de agosto de 2017
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