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La entrada Con el desperdicio de la pescadería de su pueblo, Alicia hace maravillas reutilizando las pieles de pescado se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Alicia cuenta que su emprendimiento nació 20 años atrás con el reciclado de papel y por el interés una materia prima disponible que se puede reutilizar. “Y en 2013 incorporamos las pieles de pescado siendo este material un descubrimiento muy importante para nuestro trabajo”, explica la artesana.

“Todas las pieles de pescado se pueden utilizar, dependiendo de la especie y región donde se encuentren nos darán distintas características”, dice y destaca que la diferencia con el curtido del cuero de vaca se basa en que el proceso se puede realizar a baja escala, de manera artesanal y ecológica, debido a que los tamaños de las pieles son pequeñas.
Además, los elementos que se necesitan son pocos, simples y fáciles de conseguir. “Por el momento teñimos con anilinas para cueros al agua pero tenemos proyectado poder teñir con tintes naturales”.
Y lo más interesante es que la materia prima que utiliza es el desperdicio de la pescadería local del pueblo donde vive: Sarmiento, en Chubut: “Ellos pescan, venden la carne y nosotros utilizamos la piel de la pesca habilitada. La intención es no depredar y usar el recurso que se encuentran disponible”.
Actualmente y post Covid, Alicia vende de manera presencial y online, con preponderancia de este último sistema. “La pandemia nos afectó mucho porque vendíamos en mayor medida en ferias artesanales, lo cual no pudimos seguir haciendo y entonces nos volcamos a las redes sociales y otros medios para la venta”.
Los productos que más salen en papel reciclado son cuencos (siempre con algún detalle de cuero) y billeteras en lo que es totalmente cuero. Otros objetos muy solicitados son recuerdos, aves en papel, llaveros, portadocumentos y libretas.

Lo que nota Alicia es que hay mucho interés de la gente por los cueros de pescado. Tal es así que ha realizado capacitaciones en varias oportunidades, tanto en línea como presencial y están preparando capacitaciones grabadas para el año que viene. “La gente se sorprende mucho al saber que se trata de cuero de pescado y los primero que preguntan es si tiene olor y si es resistente”, menciona con una sonrisa. La respuesta es que no tiene olor y que es muy versátil, resistente y duradero a pesar de ser un cuero muy delgado. “Tiene propiedades únicas que lo diferencian sustancialmente de los cueros tradicionales”.
Alicia cuenta que se capacitó en Sarmiento y en otras localidades vecinas que ofrecieron cursos en curtido de pieles de pescado para aprovechar los desechos de la pesca. Fueron cursos dictados por técnicos expertos y oceanógrafos, impulsados y financiados por la Universidad de la Patagonia, la Secretaría de Pesca de la provincia del Chubut, el Consejo Federal Pesquero y el CFI.

Tan bien aprendió que sus trabajos obtuvieron varios premios y distinciones: en distintos eventos: Feria Puro Diseño, Emitex, Exposición agro ganadera Rural CABA, Salón de la creatividad y el diseño Berazategui, Fiesta nacional de Artesanos Epuyén, Sello Origen Chubut, Premios Latinoamérica Verde, Sello Buen Diseño Argentino.
“Estoy convencida de que se puede generar trabajo genuino utilizando materiales de descarte y respetando el ambiente y sin generar nuevos desperdicios”, afirma Alicia. “Hay muchos recursos disponibles para crear productos de calidad y cada región puede tener su propia identidad”.
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]]>La entrada Eduardo Catania es el que quizás más sabe sobre acuicultura: una actividad con todo para crecer y poco explorada en la Argentina se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En una visita realizada por Bichos de Campo, Catania nos llevó de recorrida por sus estanques en San Vicente, al sur de la Región Metropolitana de Buenos Aires. Allí montó su emprendimiento de acuicultura y acuaponia en 1984 para criar truchas, pejerreyes y tilapias.
De mente inquieta pero apasionada por la actividad en la que se especializó, Catania es también docente y creó la Escuela de Acuicultura Productor Acuicola, de cuya cursada de 12 meses de duración se puede obtener un diplomado anual de Acuicultura Controlada para la Producción de Organismos Acuáticos con Acuaponia, con clases virtuales que luego se pueden complementarse con pasantías y prácticas en el establecimiento de Catania.
Mirá la entrevista completa a Eduardo Catania:
Catania está convencido de que la acuicultura está llamada a convertirse en la principal actividad de producción de alimentos de origen acuático en el mundo. La acuicultura aporta aproximadamente el 50% de los productos de origen acuático de consumo humano y todo parece indicar que este porcentaje se ira incrementando, debido a que la actividad viene creciendo de forma sostenida, mientras que la producción pesquera se ha estancado.
“Llegué a San Vicente en 1984, pero ya me dedicaba hacía tiempo al cultivo de peces; lo que pasa es que era costoso alquilar campos cada vez que se vencían los contratos. Entonces agarré una pala, empecé a hacer zanjones y comencé a cultivar peces acá”, recordó.
De formación aeronáutica en La Armada, Catania supo tener también una fábrica de muebles, pero dejó todo para dedicarse de lleno a los peces. “Como era joven en ese momento me importaba hacer lo que me satisfacía más y no pensaba tanto en la cuestión económica. Estudié biología de peces, química, física y todo lo relacionado a la acuicultura. Y de a poco fui armando acuarios y reproduciendo peces”, indicó.
Acerca de su pasión paralela, la docencia, Catania dijo que “mi problema es que me hice viejo y sinceramente necesito vivir 60 u 80 años más para poder enseñar y seguir aprendiendo. Me duele en el alma envejecer y no poder seguir transmitiendo lo que descubrí y sigo descubriendo”.
El especialista describió que lo que armó en su establecimiento es “un circuito único en el mundo. No tenemos efluentes. Alimentamos a los peces con un balanceado que fabricamos y los desechos, que antes se liberaban al ambiente, ahora van a un sistema de piletas aeróbicas y anaeróbicas, que transforman todos esos desechos, por medio de biodigestores, en energía eléctrica o calórica y nutrientes para la planta”, en referencia al biofertilizante obtenido como subproducto que se emplea para nutrir a cultivos hidropónicos.
https://www.facebook.com/acuiculturaintegrada/photos/a.627756084035017/2376477292496212/
Por otra parte, Catania destacó que la conversión del alimento balanceado en carne de pescado es muy eficiente. “Con la acuicultura se produce carne de modo eficiente y con la ventaja de que se trabaja sobre metros cúbicos hacia arriba y con densidades muy elevadas, mientras que cualquier otra producción animal se mide por superficie”, explicó.

El productor acuícola manifestó que “en un metro cuadrado podemos producir una tonelada de pescado por año y esto gracias a que trabajamos con una columna de agua de dos metros de altura. Es difícil que por metro cuadrado de superficie una producción como la de pollo pueda producir la misma cantidad de carne”.
Argentina come pescado pero no en la medida en que lo hacen en otras partes del mundo. El Departamento de Pesca y Acuicultura de FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) informa que en el mundo se consumen 20 kilos por persona por año, mientras que en la Argentina se consumen apenas 9 kilos. “Somos un país netamente exportador de pescados de captura; el pescado tiene mercado afuera, pero puertas adentro se podría consumir más si se le diera mayor difusión”, insistió Catania.
“Creo que es una actividad de la que suele conocerse poco y a la que se le ha prestado poca atención, y tampoco se ve mucha ayuda por parte de municipios y del gobierno”, confesó. Y aunque aclaró que el actual ministro de Agricultura, Luis Basterra, presentó en sus tiempos de diputado un proyecto de Ley de Acuicultura (Ley 27.231), que fue aprobado, lamentó que provincias como Buenos Aires no adhirieran al mismo.
De todos modos, el año pasado Basterra y el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Carlos Liberman, tomaron la decisión de darle jerarquía a la Acuicultura argentina, no sólo a través de la creación de una Dirección Nacional específica para el sector, sino también por medio de aportes reintegrables (créditos específicos) y no reintegrables (subsidios) para personas humanas o jurídicas que desarrollen la actividad de acuicultura por hasta un máximo de 1000 toneladas anuales.
“Eso sucede porque no se presta atención, se decide afrontar otro tipo de dificultades y entonces va quedando relegada la acuicultura, sin saber que esto puede producir mucho ya que no sólo obtenemos pescados sino también plantas, con la ventaja de que no cultivamos sólo por metro cuadrado sino también de forma piramidal, lo que nos permitiría duplicar la producción en una misma área”, expresó el especialista.
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]]>La entrada En Misiones arrancó la “cosecha de peces”, para atender la demanda en Semana Santa se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Acompañamos el inicio de temporada de cosecha de peces y con este trabajo de los productores se logra poner los alimentos en la mesa”, destacó Sebastián Oriozabala, ministro del Agro y la Producción de Misiones, quien asistió al lanzamiento oficial de esta inusual zafra, realizada además en el marco de la cuarentena.

Desde el domingo, en los municipios de 25 de Mayo y Campo Viera los colonos vienen realizando la cosecha de los estanques de los productores, con el traslado de los peces vivos en tanques con oxígeno y que luego se depositan en piletones de la Feria piscícola municipal. Los predios de venta de pescado tienen sala de faena acondicionados para que el consumidor pueda adquirir el producto fresco. Este proceso permite la venta directa; es decir un mayor rendimiento económico para el productor y un precio conveniente para el consumidor.
Sobre la cosecha de los primeros días, Oriozabala contó que entre el domingo y este miércoles se procesaron 700 kilos de peces provenientes de diferentes chacras. “Se vienen faenando variedades como pacú, variedades de carpa y sábalo; y se generó un buen espacio de comercialización”, resaltó el ministro.
En Misiones, la cría de peces se ha convertido en una actividad complementaria de mucha utilidad ara las chacras, donde convive con la yerba mate o el tabaco. De 240 productores que se dedicaban a la cría de peces antes de 2008, se llegó a más de 4.000 en la actualidad, según el gobierno provincial.
“Hoy, el colono, en su chacra, puede aprovechar el espacio aéreo al criar abejas, criar animales, cultivar especies vegetales y, a partir de las fuentes de agua que tiene en su propiedad, puede sumar la producción de peces: Un aporte a la economía familiar que favorece a su entorno y a su comunidad”, destacó un gacetilla del Ministerio del Agro.
En las chacras misioneras ya se cría pacú, dorado, surubí, sábalo, salmón, tilapia, salmón siberiano, cabezona y húngara. Todas las especies se destinan al consumo humano y se comercializan enteras o fileteadas sin espinas.
En la región, la piscicultura como actividad agropecuaria y comercial tiene su inicio en el año 1995, cuando la empresa Hreñuk SA (la productora de la yerba Rosamonte) empezó a desarrollar la cadena productiva del pacú. Luego, se sumaron otros productores de diversos municipios.
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]]>La entrada Sabores y saberes: Hay que comer pescado por lo menos una vez al mes, si la crisis nos lo permite se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El lanzamiento de esta campaña consistió en un almuerzo realizado en el noveno piso del CCK, con la presencia de autoridades, representantes del sector pesquero, de la cadena de comercialización, cocineros y con la prensa especializada. El chef Martín Molteni, reconocido por elaborar sus platos con productos regionales e identitarios de todo el país, estuvo a cargo de la confección de un menú muy variado.



Con la crisis de este año han caído las ventas de pescados y mariscos, cuyos precios siempre están dolarizados, por la razón de que los argentinos consumimos poco, y la mayoría se exporta. Cayeron las ventas y subieron los costos. La suba del dólar, y el incremento del gasoil, además, golpean al sector pesquero.
Un empresario marplatense que produce hamburguesas de pescado me explicó que una embarcación de altura o de media altura tiene un alto costo, ya que precisa unos 19 tripulantes, y consume 30.000 litros de gasoil, 20.000 kilos de hielo y víveres. Que este año le ha mermado la venta, pero que a pesar la crisis se pueden realizar acciones tendientes a cambiar la cultura, ya que se vende más el salmón rosado que el lenguado y el abadejo, siendo que estos últimos cuestan mucho menos. Y el mismo pez palo, que es muy rico, pero sin embargo tiene poco marketing.
Los más vendidos son la merluza, el filet de gatuzo, el pollo de mar o pez ángel, que no tiene espinas y es recomendado para dar a los niños.
El mejillón, la almeja y demás, menos el langostino, son importados, a causa de la marea roja.

Un microempresario de San Clemente del Tuyú, que se especializa en pescados ahumados, me explicó que en el Partido de la Costa no se vende merluza, ya que no es zona de pesca de este pez tan masivamente consumido. En cambio, las pescaderías ofrecen pescados frescos del día, como la lisa, la pescadilla de banco, la brótola y el lenguado, que pueden resultar más ricos que la merluza. Nuestra mejor merluza se exporta a España.
Escuché que los carniceros remarcan su mercadería con un 30% a 35%, pero que las pescaderías lo hacen en un 1.000%, dato que no pude corroborar y menos aún, que alguien me diera razones de tal diferencia.
Una amiga argentina, casada con un español, que reside en México, subió a las redes una foto de un pulpo que estaban asando a la parrilla. Lo hierven durante dos horas en agua, para que resulte tierno. El agua se puede aderezar con alguna hierba aromática. Luego lo escurren, lo salan, lo asan, y finalmente lo trozan en una fuente, le agregan pimentón dulce y aceite de oliva, y parece que es un manjar.
Un empresario pesquero, de Mar del Plata, me sugirió también dos recetas:
Una es de calamares rellenos: para el relleno, se fríe ajo, cebolla, morrón y los tentáculos, todo picado bien chiquito, en aceite. Aparte, colocar del día anterior con leche y dejar que el pan se ablande. Luego, revolverlo con el sofrito anterior, agregarle sal y pimienta, y terminar de fritar.
Para la salsa hay que freir ajo, cebolla y morrón, echar tomate y sal. Al apagar el fuego, echar pimentón dulce y si es muy espeso, agregarle agua y una pizca de azúcar para cortarle la acidez.
Una vez frío, el relleno, meterlo en los tubos de los calamares con una cuchara y cerrarlos con un palillo de madera. Luego, cocinar los tubos rellenos en la salsa preparada durante unos veinte minutos. Rociar con aceite de oliva.
La segunda receta es de bastoncitos de filet de merluza, marinados.
Bichos de campo informa sobre política agropecuaria, pero en realidad, los términos campo o agro corren el riesgo de no graficar lo que pretenden abarcar de la realidad, como cuando los habitantes de nuestro Noroeste dicen “Pacha”. Es decir, todo el medio ambiente que incluye la tierra, los ríos y lagos, el mar y hasta el aire. Incluyendo a los seres vivos que habitan los ríos, el mar y las aves que pueden volar por el cielo. Y todo bicho que camina por el fondo del mar, o nada por él, puede ir a parar también al asador.
Como soy de Necochea, donde tenemos mar y río, me crié comiendo cornalitos, pulpos, paellas y cazuelas de mariscos, hasta cangrejos y caracoles de mar. Me la pasaba pescando pejerreyes, corvinas, lisas, tanto en la playa, en el puerto y en el río. Mi padre compraba un pez limón, lo limpiaba, lo condimentaba, siempre con algo diferente, y lo hacía a la parrilla, envuelto en papel “manteca”, el de calcar. Hoy se usa el papel de aluminio, pero si no se quitan las escamas, puede obviarse el papel.
Es muy recomendable comer pescado fresco al menos una vez por semana. Pero ojalá se propagase esta costumbre de comer pescados o mariscos, al menos todos los días 19 de cada mes.
Con la crisis que sufre la mayoría de los argentinos, yo les sugiero poner un billete debajo del plato, pero con el deseo comunitario o social de pedir la buena fortuna para los que menos tienen y para que en nuestro país el sueldo básico y las jubilaciones comiencen a crecer en su poder adquisitivo, de una buena vez y sin detenerse.
Me quiero despedir dedicando a todos los trabajadores de la industria pesquera una cumbia colombiana, “El Pescador”, del colombiano José Barros, interpretada por el grupo Santadiabla, en la voz de Micaela Farías Gómez, con arreglos de ella y del guitarrista mendocino Martín Morales.
Aclaremos que el origen de la cumbia se remonta al género musical nacido en los valles de Colombia, y que por eso, se ha llamado “vallenato”. Este se toca con acordeón, por influencia de la migración europea, y la cumbia no se toca con acordeón, sino con gaitas indígenas y tambores de origen africano, de los descendientes de esclavos, según me enseñara la propia Micaela. Escuchemos su bella voz:
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