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La entrada Extienden por dos años más el uso excepcional de principios activos (menos el Fipronil) para combatir a langostas y tucuras se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El permiso de uso excepcional de esos insecticidas, que se había implementado a comienzos de 2018, se viene prorrogando desde entonces ante la aparición de focos poblacionales en Paraguay y el norte argentinos que, en caso de prosperar para transformarse en mangas, pueden generar daños enormes a cultivos agrícolas.
La medida –publicada hoy en el Boletín Oficial– sin embargo no habilitó más el uso de Fipronil, dado que en agosto pasado se dispuso que el mismo será retirado del mercado argentino hacia fines de 2022 porque presenta riesgo para las poblaciones de abejas.
También se prorrogó hasta el 31 de agosto de 2023 el uso de Cipermetrina, Deltametrina y Lambdacialotrina y de cebo en base a Dimetoato para el control de la plaga tucura sapo en todo el territorio argentino.
En los fundamentos de la medida se indica que se detectaron brotes de tucura sapo en las provincias de Chubut, Río Negro y Santa Cruz que ocasionaron daños en cultivos hortícolas, pasturas y pastizales naturales, así como en estepa y mallines.
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]]>La entrada Un ejemplar del picudo algodonero apareció por Cruz del Eje: ¿Andaría buscando un fernet? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Este ejemplar de Picudo del Algodonero (Anthonomus grandis Boheman) fue detectado en la zona de Los Chañaritos, Departamento Cruz del Eje, provincia de Córdoba, donde hay implantadas poco más de 200 hectáreas de algodón.
Frente al inusual hallazgo, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) estableció una serie de medidas preventivas para actuar de manera inmediata y evitar la dispersión de la plaga. La plaga, dicho sea de paso, es un dolor de cabeza para los productores de algodón en Chaco, Santiago del Estero, Formosa. Hace varios años que ingresó al país desde Paraguay y Brasil y no ha sido posible erradicarla. Más bien, se le ofrecen débiles resistencias. Y esto explica este inédito avance hasta Córdoba.

“La captura del insecto ocurrió en una trampa de la Red de Vigilancia oficial del Senasa, confirmado por el Laboratorio central del Organismo. Inmediatamente se implementó el Plan de Contingencia. El Plan contempla la comunicación oficial de la detección a las actores involucrados, intensificación de las medidas fitosanitarias predeterminadas y la sensibilización del área bajo contingencia, es decir, se aumentó la cantidad de trampas instaladas en la zona de la detección y la frecuencia del monitoreo de las mismas”, explicó el Senasa.
Además se monitorean los lotes con cultivo y se realizan controles en ruta de los transportes para fiscalizar el correcto encarpado. Cabe destacar que desde el inicio de la contingencia no se han detectado nuevas capturas de la plaga.
El Plan de Contingencia será implementado por 90 días y tiene por objetivo llevar adelante los procedimientos operativos ante una eventual aparición de Picudo del Algodonero en un área donde la plaga no se encuentra presente.
La provincia de Córdoba, que es considerada actualmente como Área Libre de la Plaga, tiene implantadas apenas 600 hectáreas de algodón para la campaña 2020/21. Del total del cultivo 350 hectáreas se encuentran en el Departamento Cruz del Eje, 200 en el departamento Río Primero y 50 hectáreas en el Departamento San Javier. Ahora toda la superficie cultivada se encuentra bajo vigilancia.
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]]>La entrada La Peña del Colorado: El curador de sembrados con la palabra, otro personaje sorprendente de los entornos rurales se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El escritor Alejandro Dolina, en su libro “Crónicas del ángel gris”, refuta a los ´refutadores de las leyendas´, quienes -dice- “no se limitan a demostrar que el mundo es razonable y científico, sino que también lo desean, y ese es su mayor pecado”. Por eso será que se escuchan explicaciones del tipo de “la luz mala sale del fósforo de las osamentas”; o “la leyenda del perro negro en los ingenios tucumanos, tiene origen en la leyenda inglesa del lobizón”; o “la del Cacuy, en Santiago del Estero, es la versión criolla del mito de Caín que mató a Abel, su hermano, en la Biblia”. ¡Pero qué lindo es soñar despiertos, soñar con las leyendas!
Habíamos comenzado con un texto sobre “Los componedores de caballos”, del libro El Tukma mágico, del maestro rural Octavio Cejas (QEPD), quien un día salió a grabar a la gente de su provincia, sobre lo sus experiencias fantásticas en el campo. En esta ocasión elegimos a los “curadores de sembrados”.
Pareciera que a medida de que avanza el progreso y el cálculo racional, las máquinas robotizadas y los drones en el campo, tenderían a desaparecer estos personajes mágicos. Fue famoso un debate de un cura jesuita, acusado de creer en la magia. Pero el cura se defendió argumentando que su comentario era científico porque había pruebas de que la mente humana podía influir sobre cosas y personas a kilómetros de distancia.
Sea así o no, lo cierto es que sigue siendo muy común, en pleno tercer milenio, que cuando a una persona le diagnostican una enfermedad terminal, sus familiares o ella misma, recurren a un cura sanador o a una curandera. Todo misterio será tal hasta que se demuestre lo contrario.
Hay personas que heredan habilidades especiales de sus mayores. Hay rituales especiales para su transmisión. Y ejercen un oficio que no debe ser rentado sino gratuito. No pueden contar los secretos de su habilidad. Algunos mueren sin habérselo pasado a alguien, siempre a través de un ritual estricto. Ronda lo mágico-religioso con halo de misterio. ¿Será que siempre será así, como las noches de luna llena?.
“En cambio Brizuela, un setentón que vive en Los Córdoba, departamento Río Chico, al sudoeste de la provincia de Tucumán, es ‘curador de sembrados’. Lo busca mucho la gente de la zona, en época de siembra de papa, tomate, pimiento, o cuando la plaga amenaza una cosecha. Yo mismo lo he visto ejercer su ‘oficio’ en Santa María y en Las Mesadas, en campos de papa semilla, y es impresionante. Llega al campo, plagado, de día o de noche, y camina todo el cerco sin compañía alguna – en eso es inflexible – mientras murmura cosas que nadie entiende. Amigo, créalo o no, al poco tiempo la plaga se va, y usted ve los gusanos caídos, muertos, como después de una batalla!” (Extractado y adaptado de El Tukma mágico. Autor, Mario Cejas).
Es curioso que avanza el cálculo científico y técnico acompañado de un desenfrenado afán de lucro que contamina el planeta y trata a la naturaleza como inferior a las personas, de modo contrario al modo religioso como la consideraban los pueblos originarios. Y además, promueve la superproducción de alimentos, pero estos sólo llegan a ser consumidos por una minoría, condenando al hambre a millones de personas. También resulta curioso que un gran movimiento mundial de personas civilizadas vuelven a sacralizar a la Tierra, llamándola “Madre”, como lo hacían los antiguos, y en Argentina lo hacen en lengua quichua, llamándola “Pachamama”.
Lo que es indiscutible, es la intención sanadora, desprendida del lucro, y con el espíritu comunitario que estos personajes misteriosos, como los antiguos chamanes, se siguen manifestando de modo ejemplar en la ruralidad.
Elegimos la canción Siembra, compuesta por el grupo Rialengo, que además fue animada en videoclip por Édgar Álvarez, dentro de un movimiento por volver a respetar a la Naturaleza.
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]]>La entrada El agrónomo Diego Benítez asesora a productores en el manejo de bioinsumos: “No hay una receta mágica para todo”, avisa se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Yo observaba que la agricultura convencional utilizaba una gran cantidad de principios activos químicos en horticultura y en cultivos extensivos, y no hay una receta mágica para todo”, dijo a Bichos de Campo.
Egresado de la Universidad Nacional de Luján, Benítez recorre el país asesorando empresas que quieren apostar a hacer una agricultura sin químicos. Nos lo encontramos trabajando en un emprendimiento hidropónico en Pablo Nogués, pero también asesora a productores de cultivos extensivos en medio de la pampa húmeda.
“Cada establecimiento tiene su problema y tratamiento puntual, por ende es imposible replicar los mismos tratamientos en todos lados. En la heterogeneidad está la estabilidad”, agregó el agrónomo.
Benítez explicó que en su empresa se ocupan de hacer la venta de bioinsumos, su distribución y el asesoramiento posterior de modo de generar una experiencia exitosa. “El interés suele surgir luego de hacer punta de lanza, porque ven que son tratamientos contundentes y que funcionan generando un beneficio”, aseguró.
Mirá la nota completa a Diego Benítez:
Benítez relató que en la facultad siempre le buscaba la vuelta a las enseñanzas que le daban los profesores. “Yo quería implementar tecnologías biológicas y sustentables para obtener alimentos más sanos, y en cada materia siempre buscaba el modo de generar controversias o polémicas por lo que nos explicaban y a la vez ya le buscaba la pata comercial”, rememoró.
Hasta que un día -a las 2 de la madrugada- surgió el nombre de su consultora. Contó que Agreening es la conjunción de tres palabras, verde, ingeniería y acuerdo. Hoy Benítez tiene incluso tres marcas registradas en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI).
“Empecé a trabajar en Coronda, Santa Fe, con la frutilla, en donde me recibió la familia Monti que decidió incorporar las tecnologías biológicas”, relató. Justamente la frutilla es una de las frutas que más mala fama tiene por toda la carga química con la que suele tratarse su cultivo. No se quedó solo con los cultivos intensivos sino que luego de especializarse y de obtener resultados con aquellos, pasó a replicarlos en cultivos intensivos como soja, maíz, sorgo, trigo, pasturas. Incluso trabaja en tambos con transición orgánica y en producción de carne.
“Hoy estamos por todos lados y encontramos una demanda muy puntual. Me llegan consultas de Salta o de Corrientes. Lo que pasa es que la mayoría va a lo convencional resolviendo un problema de modo rápido; en cambio solucionar un problema de un patógeno sobre una determinada hoja lleva mas tiempo”, manifestó.
https://twitter.com/BiologicosA/status/1358828086662430722?s=20
¿Cómo funciona alguno de sus tantos tratamientos biológicos? “Generamos un biofilm sobre cualquier superficie vegetal, el cual está formado por muchos microorganismos que son benéficos, los cuales a su vez compiten contra uno que es el que está generando algún tipo de daño sobre la hoja. Es como un equipo de 11 contra 1: lo rodean, no lo dejan crecer y lo terminan desplazando, e incluso en algunos casos lo matan. Y lo mejor es que en esos tratamientos no hay periodos de carencia. Es decir, vos inicias hoy el tratamiento y desde mañana podes vender tu producto”, describió.
El agrónomo incluso derribó aquella creencia general de pensar en microorganismos y tratamientos biológicos como un campo exclusivo de “hippies”, ya que que ahora entran en juego los laboratorios y hasta las empresas multinacionales.
“El de los biológicos es un campo de juego que se abre de modo cada vez mas rápido. Hay mucha tecnología y desarrollo detrás y los resultados son contundentes, porque no sólo controlan enfermedades sino que potencian crecimiento, aumentan rendimiento y generan renta al productor”, remarcó.
Ahora bien, para el agrónomo el juego se vuelve ciertamente mas complejo. “Tal vez tengas un poco mas de riesgos si no haces bien las cosas o si no entras en el momento oportuno, pero como yo digo, aplicamos ingeniera en la máxima expresión porque tenemos que tener en cuenta muchos mas factores que si usáramos las herramientas tradicionales”, admitió. También reconoció que pueden tardar un poco más en ver los resultados, pero éstos finalmente llegan.
“Acá pudimos controlar trips con estrategias biológicas y consideremos que el trip es una plaga muy difícil de controlar, pero nosotros lo logramos”. dice. Y sin utilizar agroquímicos.
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]]>La entrada Peligro hormigas: “Se debe regular su población, ya que una colonia puede estar formada por millones de ejemplares”, advierte el INTA se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Las hormigas negras son seguramente una de las visitas más frecuentes y menos queridas de nuestra huerta, dentro de las especies más conocidas están la roja (que pica), carpintera y la denominada ´hormiga argentina´, que son aquellas pequeñas que suelen abundar en las cocinas. Si bien cumplen un rol necesario en la naturaleza, generalmente suelen traer inconvenientes en los cultivos. Es así que se debe aprender a regular su población, ya que una colonia puede estar formada por millones de ejemplares”, dijo el técnico.
Las hormigas suelen convertirse en un problema en momentos específicos del año: a principios de primavera y finales del verano. Esto se debe a que tienen que aumentar sus reservas alimentarias, de manera de sobrellevar el invierno de la mejor manera posible. Por otra parte, suelen tener mayor actividad durante los crepúsculos.

El técnico indicó que, en el caso de las hormigas negras, son defoliadoras: cortan las partes verdes de las plantas. De todos modos, no se alimentan de ellas sino que lo utilizan como sustrato para ciertos hongos, que son su alimento real. Por eso “son muy selectivas en cuanto a los vegetales a cortar. Por lo general seleccionan plantas que tengan buena calidad alimentaria y no posean sustancias desagradables o tóxicas”.
En la huerta, las legumbres como habas o arvejas son las primeras en ser consumidas. El perejil suele ser atacado habitualmente; y en las plantas ornamentales, los rosales y jazmines pueden rápidamente ser consumidos, enumeró Pescio.
Por lo general, detalla el especialista, la estrategia que utilizan es atacar una serie de plantas por vez para luego pasar a otras, en orden de preferencia. Si la planta es muy pequeña, o ya fue atacada previamente, los daños pueden ser muy grandes. Si se trata de cultivos ya crecidos podrán sobrevivir aunque su crecimiento será fuertemente reducido.
La falta de riego también atrae a las hormigas y “se sospecha que esto se debe a que pueden detectar que hay mayor cantidad de nutrientes en la savia”, describe.
“El manejo o control biológico requiere que se realice en forma integrada y no solo aplicando una receta”, dice el técnico. Es necesario “encontrar el equilibrio dentro de la huerta buscando que no ataquen a las hortalizas, en principio mediante la combinación de especies o presencia de aromáticas”.
Pescio recuerda que no todas las especies son iguales para las hormigas ya que algunas serán las primeras en ser atacadas, como las leguminosas (habas y arvejas). Y otras pueden ser consumidas en último término o bien repelerlas.
¿Cuáles son buenas repelentes? La menta, ajo y cebolla, ajenjo, lavanda, ruda, sésamo.

Dentro de las estrategias para el control, los cebos son muy atrayentes ya que pueden cumplir varias funciones. En el inicio de un ataque permiten “distraer” la atención sobre las plantas atacadas y dirigirlas al cebo. Además, pueden afectar la alimentación de las hormigas, como es el caso del arroz. Al mismo tiempo de permitir que las hormigas transporten sustancias toxicas al nido, para que luego ataquen a la honguera (como ocurre con el sulfato de cobre).
Las trampas son aquellas especies de plantas muy preferidas por las hormigas, a las que van a atacar en primer lugar, entre las que sobresalen las habas. Cuando aparezcan atacadas se comienza a preparar el control biológico. Los llamadores más utilizados son: cáscaras de cítricos, miel, granos de arroz partido.
Pescio diferenció entre los extractos macerados y purín: “Los que preparamos en casa son en realidad extractos vegetales”. En el Purín fermentado, las partes de las plantas se colocan en recipientes con agua: se cubre el recipiente y se revuelve todos los días hasta que ocurre un cambio de color en una o dos semanas. Hay que tener en cuenta que emana un fuerte olor. Se diluye en agua y se puede aplicar.

La Infusión consiste en colocar las plantas en agua hirviendo. Se deja reposar 24 horas, a diferencia de la maceración en la que se colocan los vegetales en agua durante no más de tres días .Un dato clave: no deben fermentar. En todos los casos se filtra el resultante. Y generalmente también se diluye para luego aplicarlo.
Una técnica más que recomienda el especialista es utilizar a los hongos verdes y azules que atacan a las frutas cítricas que pertenecen a las especies penicilium sp. A partir de esta familia de hongos se obtuvo la penicilina. La técnica consiste en tomar varias de esas frutas y realizar un macerado. Se filtra este líquido y se riega sobre la entrada del hormiguero: “El objetivo es ‘regar’ esporas de estos hongos sobre el hormiguero, las cuales germinaran en la honguera y eliminaran al hongo que utilizan las hormigas como alimento; provocando así su alejamiento de la zona”.
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]]>La entrada Alerta porque se detectaron langostas en lotes de soja y algodón del Chaco se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Se trata de langostas (Schistocerca cancellata) en estado juvenil (saltonas, ninfas N4 y N5) y adultas, por lo que el organismo sanitario nacional junto al Ministerio provincial pidieron a los productores que monitoreen en forma constante los cultivos.
En caso de constatar la presencia de la plaga recuerdan la obligatoriedad de realizar de manera inmediata tareas de control de la plaga a fin de disminuir las poblaciones y de esta forma, evitar que lleguen a adultos y se agreguen formando mangas que pusieran en riesgos los distintos cultivos.
Luego de recibir denuncias, el Senasa realizó monitoreos y constató importante presencia de langostas alimentándose en lotes de algodón de las colonias Pampa Alegría y La Chiquita.
También se realizaron monitoreos en Colonia Uriburu, Departamento Quitilipi, donde se observó la presencia y alimentación de estos insectos en lotes de algodón, soja y en menor presencia en el cultivo de sorgo y en Pampa Tolosa y La Florida, departamento General Güemes.
“Pudimos observar que la plaga se encontraba en estados ninfales avanzados y adultos, con tendencia a gregarizarse, es decir agruparse. Se pudo divisar aplicaciones en dichos lotes con buenos resultados y se continúa monitoreando su evolución en toda la provincia, indicó Julio González, técnico del Senasa.
https://twitter.com/SenasaAR/status/1376977059227054093?s=20
Se recuerda además que toda persona responsable o encargada de explotaciones agrícolas o ganaderas, autoridades sanitarias nacionales, provinciales o municipales, así como también aquellas personas que por cualquier circunstancia detecten la presencia de ejemplares de langosta, están obligadas a notificar en forma inmediata y de manera fehaciente el hecho a la Oficina Local del Senasa que corresponda a su jurisdicción; al correo acridios@senasa.gob.ar o través de la App Alertas Senasa, disponible en Play Store.
En caso de requerir asistencia técnica para efectuar el control podrán comunicarse con los técnicos del Senasa, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) o el Ministerio de la Producción del Chaco y sus correspondientes delegaciones.
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]]>La entrada El Senasa promete mayores controles sobre la red de centros para tratamientos cuarentenarios se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Mediante la Resolución 892/2020, que fue publicada este lunes en el Boletín Oficial, creó el “Sistema de Gestión de Centros de Tratamientos Cuarentenarios” bajo la órbita de la Dirección de Sanidad Vegetal. Suele tratarse de cámaras de frío o de fumigación donde las cargas pueden ser tratadas para eliminar el peligro de ciertas plagas.
“El Sistema tiene como objetivo implementar, coordinar y controlar la aplicación de los tratamientos cuarentenarios sobre los artículos reglamentados que circulen por el territorio nacional”, explicó la resolución. Entre otras cosas, deberá “coordinar las acciones tendientes a la habilitación o rehabilitación” de esas plantas y un mantener un cronograma de inspecciones. Esa red de centros cuarentenarios usualmente están enfocados en brindar tratamientos contra la Mosca de los Frutos, la Lobesia Botrana y otras plagas frutales.
¡Atrás Mosca de los Frutos! Balance de una lucha sanitaria que resultó exitosa
La normativa define que habrá un cuerpo de inspectores, que podrán pertenecer tanto a las filas del Senasa como al “ente sanitario designado por los correspondientes acuerdos” entre el organismo y el sector privado. Un ejemplo es la Funbapa, que participa en la administración de la Barrera Sanitaria Patagónica.
“La Dirección Nacional de Protección Vegetal realizará los controles de gestión que estime convenientes, como así también las supervisiones que la Dirección de Centro Regional pertinente considere, a efectos de verificar el cumplimiento de las normas que regulan los centros de fumigación y el desempeño del personal actuante en los centros de tratamientos cuarentenarios”.
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]]>La entrada Gustavo Ferraris del INTA repasa las estrategias de los productores para hacer frente a un año agrícola definitivamente seco se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Todo este combo genera dudas y temores entre los productores, que necesitan tomar decisiones agronómicas acertadas para alcanzar el mejor rinde posible en la campaña 2020/21, aunque no es una tarea imposible.
El ingeniero agrónomo y experto en nutrición de cultivos, Gustavo Ferraris, del INTA, explicó a Bichos de Campo que pese a las adversidades que se presentan, “hay mejores tecnologías de la información y de procesos que permiten adoptar estrategias de mitigación frente a un año seco como el presente, donde se incrementa la población de plagas que afectan fundamentalmente a la soja, tales como trips, arañuelas y oruga bolillera”.

Una de las estrategias de mitigación más importantes que, según Ferraris, tomó el productor en esta campaña es el ajuste en las rotaciones. “Ha aumentado, por ejemplo, la superficie de maíz de siembra tardía que se empieza a implantar por estos días en detrimento del temprano, y eso es algo que ha funcionado muy bien en campañas previas con ciclos La Niña, ya que en esos períodos se reducen las precipitaciones durante la primavera pero tenemos una compensación hacia febrero o marzo que es cuando ocurre la floración de estos cultivos”, declaró el especialista.
Frente a este escenario, Ferraris manifestó que hay otros cultivos como el sorgo que “resisten mejor a la sequía y a los golpes de calor, y el contar con buenos precios hizo que su superficie creciera de modo notable”.
Otra gran herramienta de manejo de cultivos tradicionales extensivos como el maíz o la soja bajo pulsos secos es el sistema de siembra directa. Ferraris argumentó que “este sistema no provoca una gran remoción del suelo y deja una cobertura de residuos, mejora las condiciones físicas del suelo tales como la porosidad y favorece el aprovechamiento de las lluvias, reduciendo la evaporación y bajando las temperaturas en los meses de verano”.
El Magister en Ciencias del Suelo dijo que “también hay una serie de estrategias complementarias como por ejemplo, la selección de grupos de madurez un poco más largos en el caso de la soja, o apelar a siembras más tardías. A los productores les aconsejamos que utilicen algunas de estas opciones porque funcionan durante los años secos”.

“Inclusive está bueno hacer el aprendizaje acerca de cómo se comportan determinadas micro regiones donde la disminución o la intensidad de las precipitaciones es más frecuente en algunas zonas que en otras, y eso se da de modo sistemático y repetido a través de los años. En esos casos, donde tenemos ambientes o suelos más desfavorables debemos tomar medidas más drásticas de conservación de la humedad, bajando densidad de siembra o bien cambiando las rotaciones hacia cultivos que sean más tolerantes”, agregó el ingeniero agrónomo.
De acuerdo a Ferraris, en estos últimos años “se apeló a implementar un sistema mucho más amigable, con la posibilidad de rotar y con mercados más abiertos, lo que al productor puede darle rentabilidades similares con diferentes cultivos; este momento no es como el que tuvimos en 2008 o 2011 donde se dio una gran proporción de monocultivo de soja, sino que hay más rotación, lo que significa que los suelos están en mejores condiciones y que hay más coberturas de residuo sobre la superficie, lo que nos permitirá amortiguar mejor los efectos de la sequía”.
En cuanto al uso de los agroquímicos, el agrónomo del INTA Pergamino manifestó que “la fertilización mejoró notablemente, lo que le permite a la planta tener mejores fortalezas ante las adversidades, y también aprendimos a utilizar mejor los herbicidas e insecticidas y a tener a disposición productos más específicos, más residuales y con mucha menor toxicidad”.

“En años secos se dan más aplicaciones, cambia el perfil de los productos utilizados y es más difícil lograr aplicaciones exitosas. Por ejemplo, se usan más insecticidas para plagas como araña, trips y oruga bolillera, y se usan menos fungicidas para control de enfermedades ya que, al haber menos humedad en el ambiente, en general la presión tiende a bajar”, remarcó Ferraris.
Sin embargo, el agrónomo aclaró que “las aplicaciones en años secos como este se vuelven más dificultosas porque al haber menor humedad relativa y mayores temperaturas, se generan condiciones predisponentes a que se den más perdidas por evaporación de productos aplicados, con lo cual habrá que tener mas cuidado en el uso de aceites y coadyuvantes, y buscar los mejores horarios del día para que esas aplicaciones sean mas efectivas, tratando de aplicar cuando los cultivos no estén tan estresados”.
Por último, Ferraris expresó que “uno de los grandes desafíos que tenemos es poder implantar sojas de segunda sobre trigo, el cual, aunque ha sufrido estrés hídrico, cuenta una gran habilidad para tomar agua del suelo ya que tiene un sistema radicular muy potente y prácticamente tiene agotado el perfil hasta los dos metros de profundidad”.

Actualmente la condición de cultivos en sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires es variada de acuerdo a Ferraris. “A medida en que nos vamos hacia el oeste o el norte las reservas son menores que hacia el sur; zonas como Pergamino o Venado Tuerto se vuelven un lugar de transición, es decir, se está mejor que en Córdoba pero peor que en el centro bonaerense, donde las lluvias fueron buenas”, explicó.
Los trigos tienen una perspectiva de rendimiento media inferior a las ultimas dos campañas, pero Ferraris cree que “se pueden alcanzar rendimientos aceptables”. Los maíces tempranos están en buen estado, con una fenología de 6 a 7 hojas y buen nivel de crecimiento; hasta ahora no sufrieron estrés hídrico pero tampoco tienen reservas, por ende dependen de las precipitaciones para dar buenos rendimientos.
La soja de primera recién comienza su ciclo. Ferraris declaró que “por suerte, gracias a las buenas lluvias de fines de octubre se pudo implantar la mayor parte de la superficie, aunque en zonas como Pergamino no se pudo implantar todo. Queda una parte sin sembrar que esperan hacerlo luego de la próxima lluvia, siendo probable que más hacia el llenado de grano puedan usufructuar un retorno de las precipitaciones”.
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]]>La entrada Investigadores de la Fauba descubrieron que no hay nada peor para la soja que un salivazo de chinche verde se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Entrevistado por Sobre la Tierra, el medio de la FAUBA, Jorge Zavala, docente de la cátedra de Bioquímica de la FAUBA e investigador del Instituto de Investigaciones en Biociencias Agrícolas y Ambientales (INBA-UBA/Conicet), explicó que muchas veces los agricultores recién advierten los daños causados por la chinche verde en la soja tras la cosecha, cuando es demasiado tarde porque los granos ya quedaron afectados en su poder germinativo, en la calidad industrial y en el rendimiento.
Ante esta situación, Zavala lidera un grupo de investigación que estudia las interacciones de las chinches con el cultivo de soja. El grupo ha publicado diferentes estudios complementarios que abordan la problemática desde el punto de vista del cultivo, la chinche e incluso las bacterias que habitan en el intestino de estos insectos.
Podés consultar la publicación completa publicada en la revista Scientific Reports, del grupo Nature.
“Inicialmente estudiamos el efecto bioquímico de la picadura de la chinche en la soja, para conocer los mecanismos de defensa de la planta en relación a los que pone en práctica frente a otros insectos. Nuestro último trabajo publicado permitió demostrar que en realidad no es el daño mecánico que el insecto genera con su estilete suctor lo que afecta a la planta, sino la composición de la saliva”, explicó Romina Giacometti, docente de la cátedra de Bioquímica de la FAUBA e investigadora del INBA, quien es la primera autora de la publicación.

Giacometti consideró que la chinche tiene “una maquinaria sofisticada para alimentarse”. Este insecto posee el estilete con el cual pica los granos de la soja y, a medida que va succionando, también va inyectando saliva con enzimas que degradan los tejido de las semillas. “Se trata de una forma eficaz de digerir y absorber el valor nutricional de los tejidos vegetales y el contenido de las semillas, pero, en esta carrera armamentista, la planta tampoco se queda atrás y se defiende”, explicó.
“Este trabajo de investigación nos permitió estudiar e identificar las enzimas que participan en la digestión de las semillas picadas. Por ejemplo, pudimos comprobar la actividad de enzimas amilasas que degradan el almidón y de proteasas capaces de digerir las proteínas de las semillas”, describió Zavala.
Agregó que además “encontramos varios aminoácidos, posiblemente como producto de la degradación de las proteínas. Por otro lado, las enzimas digestivas pueden actuar disminuyendo defensas físicas de las semillas contra el ataque de plagas”, explicó.

Añadió: “Nuestro estudio muestra que la saliva posee una alta actividad de enzimas pectinolíticas, que degradan las pectinas y ablandan la pared celular, permitiendo que las chinches se alimenten más fácilmente. Sin embargo, encontramos otros compuestos orgánicos que le permiten a la semilla detectar el daño de estos insectos y activar pasos metabólicos de alarma, que aumentan la producción de compuestos de defensa”.
Giacometti detalló que “cuando la planta detecta las moléculas que contienen la saliva de la chinche, como respuesta genera un mecanismo específico de defensa, mediante un conjunto de hormonas que viajan, como una alarma, por toda la planta. Estas enzimas vinculadas con las defensas van avisando sobre el peligro de otro posible ataque a las otras semillas que se están desarrollando, a las hojas y a las raíces. Es un mecanismo muy interesante, ya que como respuesta, se sintetizan hormonas y metabolitos secundarios para que, ante la llegada de otro insecto, se modifiquen los compuestos volátiles y el sabor de lo que va a ingerir y, muchas veces, se genere un efecto de rechazo”.
La investigación de la FAUBA involucró la colecta de chinches en el campo, su cría y su reproducción en el laboratorio. Luego se llevó adelante un laborioso trabajo para recolectar la saliva de los insectos y un registro fotográfico del proceso, que incluyó imágenes descriptivas del aparato picador-suctor por microscopía de barrido electrónico. Además se realizó un análisis de proteómica en Argentina y otro de metabolómica en Estados Unidos, entre diferentes estudios, para caracterizar la saliva del insecto.
Durante cuatro meses, Giacometti y un grupo de estudiantes de doctorado recolectaron la saliva de más de 2 mil insectos de manera artesanal, gota a gota. Los insectos se enfriaron para ralentizar su actividad y metabolismo, luego se colocaron hacia arriba y, cuando volvieron a la temperatura ambiente, los investigadores recogieron la saliva secretada con la ayuda de un microscopio y una pipeta. En total, se logró juntar un mililitro de saliva, suficiente para avanzar en la investigación.

Con parte de esa saliva, la investigadora viajó a la Universidad de Georgia, Estados Unidos, para completar los estudios en el laboratorio del investigador Arthur Edison, mediante un proyecto de colaboración entre la National Academy of Sciences y el Conicet. Allí evaluaron los metabolitos y las proteínas que están presentes en la saliva con tecnología de resonancia magnética nuclear.
Zavala indicó que los actuales cultivos transgénicos de soja poseen la tecnología Bt, que brinda protección contra los insectos lepidópteros, pero que no controlan a la chinche. “Entonces la única forma de controlarlas es con insecticidas, y generalmente se aplican dosis altas”, advirtió. Ante esta situación, consideró que se podrían desarrollar nuevas investigaciones aplicadas en el laboratorio, que representan una alternativa al uso de productos químicos.
“Estas investigaciones nos sirven para entender qué compuestos son los que la planta de soja detecta específicamente y actúan para aumentar las defensas. En la medida que los identifiquemos, en el futuro podemos manipularlos y aplicarlos de alguna manera para que la planta de soja tenga más defensa y la chinche no la quiera comer”, agregó Zavala.
Giacometti agregó que “a futuro se podría trabajar sobre esas proteínas que la chinche inyecta en la planta y recorrer un camino inverso como para proteger genéticamente al cultivo de la soja ante el ataque de estos insectos”.
La entrada Investigadores de la Fauba descubrieron que no hay nada peor para la soja que un salivazo de chinche verde se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Los castores acechan en la Patagonia: Los investigadores dicen que no queda otra que erradicarlos, pero cuesta mucho tomar la decisión se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Investigadores de INTA y Conicet trabajan desde hace más de una década en estudios que buscan determinar la mejor forma de erradicarlos para evitar su propagación en el continente. Recientemente se evaluaron las distintas técnicas de trampeo para aumentar su eficacia. Del proyecto participaron también investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, el Instituto de Ciencias Polares, Ambiente y Recursos Naturales de Universidad Nacional de Tierra del Fuego, la Dirección General de Áreas Protegidas y Biodiversidad de Ushuaia, Tierra del Fuego, y la Wildlife Conservation Society.
Los castores son roedores herbívoros que se alimentan principalmente de la corteza de los árboles. No son autóctonos sino que fueron introducidos en 1946 a Tierra del Fuego –en donde siguen viviendo hasta el momento- para desarrollar una industria peletera que luego no prosperó. Dado que no tienen un predador natural, se reprodujeron sin control. Pueden llegar a medir un metro de largo y a pesar entre 25 y 30 kilogramos. Viven en madrigueras protegidas por embalses que ellos mismos construyen.

“Se ha producido una transformación drástica de la vegetación de ribera que rodea los cursos de agua. Han transformado el paisaje de bosques ribereños en una zona con una gran cantidad de árboles muertos, que posteriormente, cuando las castoreras se abandonan o se destruyen por la misma acción del clima, terminando siendo pastizales o arbustales”, explicó a Bichos de Campo Adrián Schiavini, doctor en Ciencias Biológicas y director principal del proyecto.
Uno de los peligros de estas madrigueras es que durante la época de deshielo en primavera, la presión del agua hace que estos diques revienten y todo el material inunde zonas de planicie. Schiavini recordó que en los últimos 30 años se produjo el corte de la Ruta 3 al menos en tres ocasiones por esta problemática.
Otro foco de atención son los posibles riesgos sanitarios para el hombre ya que el castor puede transmitir dos enfermedades: Tularemia y Giardiasis. La primera es de origen bacterial y puede generar ulceraciones en la piel entre otros síntomas. La segunda en cambio es ocasionada por un parásito que puede encontrarse en el agua y generar diarrea severa. Si bien aún no hay suficiente información que evidencie la presencia de estas enfermedades zoonóticas, hasta que estos roedores desaparezcan las alertas seguirán prendidas.

A pesar de que la erradicación fue resistida por algunos grupos de defensa de los derechos de los animales, no existe otra estrategia alternativa que logre controlar una población de este tamaño, que amenaza con introducirse en territorio continental, y que además también afecta al sur de Chile. Por año los castores puede llegar a moverse 6 kilómetros.
La idea de esterilizar a los castores mediante anticoncepción externa fue descartada, ya que para asegurar su efectividad no se pueden dejar individuos sin tratar. “Uno debe entregárselo a todos y cada uno de los castores de la provincia y estar seguro de que lo pudo hacer. Si quedan tres o cuatro individuos enteros el proceso arranca de nuevo y la inversión que uno hizo termina en la nada”, aseguró Schiavini.
Por su parte Pablo Jusim, becario de Schiavini e integrante del proyecto, indicó que regresarlos a su territorio original tampoco es una opción. “Más allá de que logísticamente es prácticamente imposible agarrarlos y llevarlos, hay cuestiones de enfermedades que si los castores las tienen acá y los llevamos para allá, se pone en riesgo la población de Canadá. Sería una sobrecarga muy importante del ambiente”, dijo.
En 2008 Argentina y Chile firmaron un acuerdo binacional que tenía como objetivo restaurar los ambientes afectados. Allí se recomendó realizar pruebas piloto para capacitar a los cazadores y analizar la efectividad de las trampas. Las experiencias, que comenzaron en 2014, fueron financiadas por el Fondo Ambiental Mundial.

El proyecto suponía que luego de las pruebas, la provincia se encargaría de transformar esas acciones en algo cotidiano de la administración territorial. Sin embargo esto no ocurrió. “La provincia levantó la pata del acelerador y actualmente tenemos a los castores recolonizando la zonas que fueron oportunamente liberadas”, contó ofuscado Schiavini.
Mientras tanto, del lado chileno se comenzó a implementar un sistema de alerta temprana para detectar la presencia de castores en territorio continental. Los investigadores esperan que pronto se pueda hacer lo mismo en la provincia de Santa Cruz, ya que hubo denuncias de avistamientos de castores por fuera de Tierra del Fuego, aunque las mismas no fueron del todo comprobadas.
La fecha próxima de reunión, dilatada por una prórroga del proyecto y por el inicio de la pandemia, sería el año que viene y ambos países deberán compartir sus resultados y definir una estrategia de acción.
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