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La entrada A las vacas ya las alcanzaron los pollos y cerdos: La producción sumada de carne aviar y porcina igualó en 2021 a la de la tradicional carne bovina se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En el tiempo en que los índices de la carne bovina variaron entre los 2,5 y los 3,4 millones de toneladas equivales a res con hueso, la producción aviar duplicó el volumen de producción desde el comienzo de este milenio, pasando de 900.000 toneladas a 2,3 millones. De esta forma, ese sector productivo añadió cerca de 1,4 millones de toneladas al desempeño nacional anual.

El sector porcino, por su parte, triplicó su volumen en el mismo período, pasando de producirse 200.000 toneladas por año a cerca de 700.000.
Este año la carne bovina retrocedió a 3 millones de toneladas y lo mismo representan pollo y cerdo en conjunto.
Según el informe, anualmente se producen en Argentina cerca de 6 millones de toneladas de carne, lo que representa alrededor del 2,3% de la producción cárnica mundial. Eso ubica al país en la séptima posición dentro de los máximos productores a nivel internacional.
Respecto a los datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos -USDA, por sus siglas en inglés- las exportaciones de carne argentina en el 2021 situarían a Argentina en el octavo lugar dentro de los mayores proveedores del mundo.
¿Qué razones habría detrás de estos –más que positivos- aumentos? Entre las cuestiones internacionales más salientes que condicionaron el desempeño del sector cárnico nacional se destaca la influencia de la pandemia, que afectó los fletes marítimos y las capacidades de transporte internacional en contenedores refrigerados, como informó en varias oportunidades este medio.
Se destaca también la Peste Porcina Africana (PPA) en China, que durante buena parte del 2020 y comienzos del 2021 apuntaló las exportaciones de cerdo de nuestro país ante la creciente demanda del gigante asiático.

Además, durante el 2021 continuó el proceso de de sustitución de la carne bovina por alternativas más económicas, lo que llevó a los sectores aviar y porcino a adquirir un mayor protagonismo en el mercado. Como consecuencia ambos tuvieron incrementos de demandan que alcanzaron récords históricos.
Finalmente destacarse las políticas de restricciones a la exportación de carne bovina, que llevaron a una reducción temporal de los precios al productor y una ralentización de los valores en góndola de esos bienes. Dicho freno en el comercio externo aminoró la producción total y redujo los envíos al exterior en un contexto de elevadas cotizaciones internacionales.
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]]>La entrada Se viene el verano y recuerdan que una pechuga de pollo está en la “tabla del descenso” del colesterol se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“En promedio, una porción mediana sin piel cubre menos de la décima parte del total sugerido de este tipo de grasas para una alimentación de 2000 kilocalorías diarios. La pechuga de pollo aporta tan sólo 45 miligramos de colesterol cada 100 gramos de carne, mientras que la pata tiene un contenido apenas superior”, indicó.
“Es un alimento magro por excelencia, ya que el 70% de su contenido total de grasas se encuentra en la piel y en un panículo adiposo abdominal, fácilmente removibles en forma manual desde antes de la cocción. El resultado es una carne con un contenido de grasas totales muy escaso y con predominio de grasas insaturadas, que contribuyen a mantener la salud cardiovascular”, añadió por medio de un comunicado.
El colesterol es un componente esencial de las paredes de las células y de la bilis, que es la sustancia que contribuye a la absorción de las grasas y de las vitaminas A, D, E y K por parte del organismo. Además, permite la producción de vitamina D y de varias hormonas.
El componente alimentario que mayor impacto tiene en los niveles de colesterol sanguíneo son las grasas saturadas, las cuales se recomiendan que no excedan el 10% de la energía diaria. Éstas predominan en alimentos tales como la carne vacuna, los fiambres, snacks, leche, quesos y yogures enteros, la manteca y la crema.
El colesterol que circula por la sangre puede ser de distintos tipos. Los más importantes son el Colesterol LDL, que es el que circula por la sangre en dirección a los tejidos. La mayoría del colesterol circulante es de este tipo. Comúnmente se denomina “colesterol malo” debido a que un nivel alto aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Y también está el Colesterol HDL, que es el generalmente llamado “colesterol bueno”, ya que transporta el colesterol desde otras partes del cuerpo de vuelta al hígado, desde donde se elimina. Tener un nivel alto contribuye a disminuir el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Si el nivel de colesterol LDL se encuentra elevado, se deposita en las paredes de las arterias y, con el tiempo, se acumula junto con otras sustancias. Así forma una “placa” que provoca la obstrucción y el endurecimiento de las arterias y hace que la sangre circule con dificultad.
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]]>La entrada “Si la avicultura quiere crecer no le queda otro camino que exportar, el mercado interno está saturado”, afirmó el productor José Luis Birador se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“El mercado interno creció muchísimo. Debemos estar en los 47 o 48 kilos de pollo per cápita. Pero lo que se produce hoy en Argentina supera lo que puede consumir el mercado interno, porque se abastece en forma inmediata. Cuando no se puede exportar como pasa en estos momentos, es muy difícil y hoy por hoy está sobresaturado”, señaló el Birador a Bichos de Campo.
A continuación agregó: “Si la avicultura crecer no le queda otro camino que tener un horizonte para exportar”.
A diferencia de lo que ocurre en otros países, donde se produce un kilo de carne de pollo con menos de un kilo y medio de alimento, en Argentina las producciones integrados utilizan alrededor de dos kilos de grano por kilogramo de animal. Birador aseguró que este es uno de los mayores costos en los que incurren los productores, y que dado a que el alimento nunca escaseó en el país, la conversión de alimento a kilos no se consideró tan importante.
Mirá la entrevista completa acá:
-¿Qué influye en que seamos más deficientes convirtiendo alimento en carne?- le preguntamos.
-Uno de los principales factores pasa por las estructuras: los equipamientos y los galopes de pollo con tecnología. Estos animales dependen cada vez más del manejo y del medioambiente. Nosotros tendríamos que poder manejar el ambiente y la única manera de hacerlo es con estos tipos de galpones.
Birador se refiere aquí a las instalaciones que hacen uno de la tecnología “dark house”, cuyo revestimiento en lana de vidrio ayuda a que la temperatura en el interior se mantenga constante y no se gaste energía de más.

“Para obtener esos galpones hay que invertir números muy importantes, y la única forma de invertir en eso en con créditos. No hay otra manera”, aseguró el productor.
Esto se vuelve una meta casi imposible si se tienen en cuenta que no existen líneas de crédito destinadas al sector avícola. Es importante recordar que los productores integrados deben hacerse cargo de sus propias instalaciones y cargos energéticos, ya que la empresa que les brinda a los animales sólo se encarga de proveer el alimento.
Y asegún afirmó Birador, algo no menor es el hecho de que la mayoría de los productores integrados están apenas en la línea de subsistencia. Hoy las granjas crían en su mayoría entre 35.000 y 40.000 pollos, que aunque parece mucho, califican como pequeños productores. “Una familia tipo para vivir de esto debería tener no menos de 60.000 a 80.000 pollos. Si no es avicultura de subsistencia”, indicó.
-¿Sin créditos es imposible invertir?
-Es imposible. No hay forma de que un integrado con la rentabilidad que tiene hoy pueda construir otro galpón y menos de ese tipo. Si la persona vive de esto es imposible que pueda construirse algo con su propia ganancia.
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]]>La entrada Integrados y no tanto: Avisan que los costos son mucho mayores que los ingresos que cobran los productores que crían los pollos para las empresas avícolas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Según CRA, el proceso para obtener un pollo listo es de 72 días: 21 días de incubación previo al nacimiento y de 46 a 50 días de cría para llegar a un peso promedio de 3 kilogramos. La etapa que mayores cuidados requiere es la crianza, que implica el 70% de todo el tiempo empleado en el proceso.

“Para dar una explicación de por qué no se invierte en la renovación y/o ampliación de las instalaciones de cría, se lo debe atribuir directamente a que el productor constantemente es descapitalizado con el pago que se le otorga por la crianza de los pollos”, indicaron desde la entidad y agregaron: “El cobro se realiza a los 60 días de entregada la crianza, por lo que desde el momento que se produce el mayor gasto (el mayor consumo de gas se produce al principio de la crianza), hasta el momento que se recupera los mismos mediante cobro de crianza, pasan entre 90 a 110 días, que debe financiar el integrado en su mayor parte”.
A continuación se indicó que para el período de junio 2020 a junio de 2021, el pollo vivo aumentó un 198%, mientras que el productor que trabaja en vinculación con las empresas avícolas tuvo un incremento de los pagos mucho menor. Por ejemplo, en Buenos Aires los productores registraron incrementos por un 47,96%, mientras que en Entre Ríos fue de un 35,71%.
Por otro lado, se afirmó que suele manifestarse que el componente que más encarece el valor final del pollo es el alimento balanceado, cuyos componentes más importantes son maíz (60%) y soja (20%), pero que en verdad solo representa un 27,73% del valor final.

“Se puede llegar a comprender por qué aunque haya líneas de créditos blandas ningún productor las toma, simplemente porque no las puede pagar. No existe ningún contrato formal entre partes que hagan al cumplimiento de obligaciones por ambas (empresa y productor integrado), lo cual hace a la inestabilidad de la relación. La empresa puede decidir no entregarle pollos al retirar la última crianza, mientras que el productor al tomar un crédito se obliga a su devolución, independientemente de que crie o no pollos”, afirmaron.
Además, “se debe comentar que la mayoría de los elementos empleados en la construcción de los galpones y su equipamiento interno, para cría de pollos parrilleros, tienen su valoración en dólares, inclusive la chapa y el hierro empleado en la construcción de las estructuras”.
Cifras oficiales confirman que en abril los argentinos finalmente comimos más pollo que carne vacuna
Por estas cuestiones desde CRA recordaron que se presentó un proyecto en 2019 en la Cámara de Diputados, cuyo objetivo es sancionar una ley de integración que establezca pautas de trabajo entre la empresa y el productor avícola integrado, que otorgue certezas y favorezca la solicitud de créditos a futuro. Si bien el mismo no avanzó, el comunicado es claramente una excusa para introducir al productor integrado de pollos nuevamente en agenda.
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]]>La entrada ¿Y al final cuánto subió la carne vacuna en 2020? Con la explosión de fin de año, los precios aumentaron 75% en promedio se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El punto aquí no es remover el pasado ni el peligro de intervenciones sino dar cuenta de lo que pasó en 2020 con la cadena de la carne vacuna.
El dato duro entonces dirá que los precios de la carne vacuna entre diciembre pasado y el mismo mes de 2019 aumentaron 75%, según la última medición en supermercados y carnicerías publicada por el IPCVA (Instituto de Promoción de la Carne Vacuna).
Lo mismo pasó con los valores mayoristas de la ganadería. Prácticamente la misma suba de precios se registró en la hacienda. Los novillos aumentaron 75%, los novillitos un 72%, las vaquillonas el 71%, y las vacas lo hicieron entre 100 y 120% dependiendo de la categoría (si es para elaboración de conservas o para consumo humano directo).
Es también cierto que la mayor parte de esa suba se dio en el último bimestre del año y que en los meses previos los valores fueron lo suficientemente bajos, como para que los feedloteros perdieran mucha plata, hasta 8 mil pesos por animal enviado a la faena y que poco pudieron aprovechar la mejora.
La suba que tuvo la carne vacuna y la hacienda se explican sobre todo por el interés del consumo interno. La crisis económica profundizada por la pandemia golpeó a los salarios y aumentó la desocupación, pero el consumo de carne sigue vivo: el argentino quiere comer carne y mucha de la plata que no pudo gastar en ropa, artefactos o entretenimientos, la volcó a la carne vacuna.
Si en el año este alimento aumentó 75%, hasta noviembre la suba había sido del 54%. O sea que la mayor parte del incremento de los precios se concentró en el último mes del año. Coincidió con la llegada del calor y la flexibilización de las restricciones a los movimientos sociales. Esto implicó también la posibilidad de reuniones sociales o de salir a comer a una parrilla o restaurante. Juntarse en un asado.

Según el documento del IPCVA, el precio promedio de cierre de esta estadística fue de 157,42 pesos por kilo de pollo, 408,20 pesos por kilo de cerdo (pechito de cerdo), y de 529,13 pesos para el promedio de la carne argentina.
En esta ola de aumentos, claramente la más beneficiada fue la carne vacuna. Por lejos sigue siendo la preferida por los argentinos. El asado, corte más popular, terminó el año en 560,97 pesos por kilo, con una suba de 93%, de la cual el 29% se concentró entre noviembre y diciembre.
Según la medición del IPCVA, la carne avícola subió 58% en 2020 y de esa suba nada menos que 20% se concentró en diciembre, lo que da cuenta de que las empresas productoras de pollos no pueden ya cumplir con los precios a los que los obliga el gobierno a través de la Secretaría de Comercio Interior. Lo vienen diciendo: la suba de sus costos productivos ha sido de más del 80%, al menos en el caso de los granos.
Mientras tanto, la carne de cerdo -que tuvo un invierno que asustó a los productores-, terminó el año con una suba (¿moderada?) del 59%.
En definitiva, las tres carnes más consumidas le ganaron por varios puntos a una inflación general, que sería de un 40% aproximadamente. Esto porque la demanda interna quiere consumir carne, más allá de que en el caso de la vacuna el consumo aparente haya caído a 50 kilos, que fue casi lo mismo que en 2019.
El consumo local cuenta con 50 kilos de carne vacuna, otros casi 50 kilos de pollo (según la medición de los frigoríficos del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas) y otros 18kilos de carne porcina (de acuerdo a la medición también de los privados). Esas cuentas se sacan en base a faenas que no contabiliza el Senasa por no tener tránsito federal y en muchos casos por no ser formales.
Lo mismo sucede con la carne ovina, el Estado dice que se consume 1 kilo anual per cápita de cordero, pero los privados cuentan no menos de 2 kilos.
Así, la demanda acumulada se ubicaría cerca de 120 kilos por habitante y año, nada menos, que es casi la misma que la del año pasado y los precios “eppur si muove” gracias a lo que para la cadena debería ser una gran noticia y el festejo de tener al cliente más fiel de su lado.
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]]>La entrada Una Navidad con pechugas importadas: La producción argentina de pavos lucha por sobrevivir ante la competencia feroz de Brasil se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Es complicado producir. Estamos con falta de genética y el INTA Pergamino es el único que la provee a los productores que quedan. Hay muy poco apoyo del Estado a esta producción y se sabe que el pavo brasileño, el Sadia, entra a precios irrisorios de dumping a la Argentina”, dijo a Bichos de Campo Jorge Herman, productor de pavos hace más de veinte años en Mercedes, provincia de Buenos Aires.
Aún teniendo que recorrer más de 5000 kilómetros y pasar por todos los eslabones de la cadena, es decir la producción, faena, frío, transporte, impuestos y comercialización, la pavita brasileña, gracias a la economía de escala, ingresa con un precio más barato que la producida en la Argentina. Hoy en día, el precio por kilo de la pavita se consigue en el país a $450.

Es por este motivo que Herman, en el establecimiento “La Rubia”, que comparte junto a su familia, decidió virar su estrategia y producir pavos “a campo”, de una forma semi intensiva y con cuidados muy específicos para centrarse sobre todo en la calidad del producto final.
“El pavo no tiene grasa, la calidad biológica proteica es superior a todas las otras carnes. Los costos para los productores son inferiores a los de la carne vacuna y está ahí nomas con la carne porcina. Si hubiera más difusión de la actividad, de la bondad de la carne de pavo, sin duda las escalas serian distintas”, aseguró el mercedino.
Los insumos son los mismos que para criar pollos: sólo difieren las cantidades. Maíz, pellet de soja, soja extrusada o núcleo conforman la dieta básica. Los mayores recaudos deben tomarse en los primeros estadios del pavo, donde es más susceptible a contraer enfermedades –especialmente afecciones como la difteroviruela- o incluso a ser lastimado por otros ejemplares.
“De acuerdo con el manejo se pueden dar situaciones de canibalismo. En las actividades intensivas es muy bravo. Se da en toda la avicultura, pero no se difunde. Por eso se despica a la ponedora”, contó el productor, que agregó que esto no ocurre con producciones a campo, donde las aves cuentan con un mayor espacio disponible.
El otro gran problema se da con los frigoríficos. Cada vez es más difícil encontrar establecimientos que ofrezcan servicios para la faena de pavos. Aunque el proceso sea el mismo, donde la única diferencia está en el tamaño de las perchas y norias en las que se traslada al animal, los frigoríficos no tienen interés en trabajar con escalas productivas reducidas
“Es una limitante y la hemos trabajado también con el INTA Pergamino. Es un tema también para el pequeño productor de corderos o lechones. No hay inversiones públicas o privadas para solucionar esta traba”, se lamentó Herman.
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]]>La entrada Cada argentino gastó este año casi 20 mil pesos por año para poder seguir comiendo carnes se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Las cuentas del Rosgan son las siguientes:
“Es decir que, en la compra de estos tres tipos de carne, el argentino promedio gastaría este año unos 19.000 pesos anuales. Comparado con el presupuesto estimado en 2018, el consumidor estaría gastando un 45% más –medido en precios corrientes- respecto de los 13.000 pesos del año previo”, explicaron los analistas del Rosgan. Efecto inflacionario a full, aunque a menor ritmo que los demás precios de la economía.
Ver Puede fallar: Los precios de las carnes sustitutas suben más aprisa que los de la carne vacuna
Si se mide este mismo presupuesto en valores constantes (neteados de inflación), el gasto medio estimado en consumo de carnes estaría contrayéndose este año un 3% anual. “Dentro de ello, tanto la carne vacuna como la porcina, verían reducido su gasto anual promedio en un 6% mientras que el consumo de pollo estaría expandiendo su nivel de gasto en un 13% anual”, se determinó en el trabajo.
El consumo de estas tres carnes no escapa a esta tendencia de caída del conusmo que muestra toda la economía. En los últimos años se ha comportado de manera muy estable fluctuando en torno a los 110 a 115 kilos por habitante, pero ahora “resulta llamativa la baja que se proyecta para este año respeto de los niveles promedio del 2018”, indicó Rosgan.
El mercado ganadero rosarino calculó los gastos promedio por argentino en base un consumo total de carnes en 2019 proyectado en cerca de los 110 kilos por habitante, lo que implicaría una contracción de más de 5 kilos respecto del nivel promedio de los últimos dos años.
De todos modos, no es el peor momento en este relación entre los consumidores y uno de sus alimentos preferidos. Dice el documento: “Notamos que la cifra dista significativamente del piso registrado en 2002, cuando producto de una profunda crisis económica y social, caíamos a niveles de 81 kilos per cápita”.
Eso sí, una diferencia ahora es que “la carne vacuna pierde más que proporcionalmente respecto del pollo y del cerdo, cuyos consumos se mantienen relativamente estables”.
Diez años atrás, en 2009, la carne vacuna representaba el 62% del consumo total mientras que actualmente representa apenas un 47%, es decir que ha perdido 15 puntos de participación, de los cuales 9 los capturó el pollo y 6 la carne de cerdo.
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]]>La entrada El pollo saca pecho: Reclama ser considerado a la altura de otras producciones, como la carne vacuna y los granos se publicó primero en Bichos de Campo.
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Prida se apura. El discurso es largo porque es mucho lo que tiene para decir sobre la avicultura a las autoridades. Pero todo puede ser resumido en el título de esta nota: el pollo saca pecho y pide ser mejor considerado por el Gobierno.
Prida también lo resume en este tramo del discurso: “Entendemos que tenemos una oportunidad para que el país intensifique la diversificación de su matriz productiva, más allá de la soja, el maíz, el trigo y la carne roja, y que incluya a los productos avícolas como un elemento fundamental de agregado de valor en su complejo agroindustrial. Pero necesitamos, esta vez, y de forma definitiva, que el Estado haga su aporte para que esto suceda”.
Había que apurarse, pero el gobierno de Cambiemos no lo hizo. Recién la semana pasada, según se supo en el acto, convocó Agroindustria a una mesa de competitividad específica para los productores de ovoproductos. Hasta ahora la temática específica de los productores de pollos y ponedoras era solamente incluida en la Mesa de las Carnes, donde manda en el temario la carne vacuna y su interminable agencia. No habóia un ámbito específico para los avícultores. Es lo que reclamó este martes Prida, minutos antes dle partido. Sacó pecho y recordó frente a las autoridades que:
Hasta aquí la parada. La necesidad de Capia y Cepa de remarcar que desde hace años juegan en la primera división y que así deben ser considerados. Luego la demanda de temas pendientes, que es larga. Prida resumió: “Tenemos proyectos pero necesitamos una planificación estratégica, común, colegiada, para los próximos 10 años, y así consolidar la avicultura del futuro”.

¿Que reclamaron los avicultores al gobierno? Lo siguiente:
“Muchas gracias”, cerró Prida. Y todos aplaudieron la velocidad con que leyó el discurso sobre el partido que quiere jugar la avicultura argentina en las grandes ligas. Celebraron la celeridad porque empezaba el otro partido.
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]]>La entrada La carne vacuna dejó de aumentar y ahora se espera un rebote en el consumo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Desde diciembre, cuando empezó una veloz escalada en los precios de la hacienda, de a poco los matarifes y frigoríficos fueron trasladando la mejora al precio de la carne en la góndola. Pero el consumo, castigado por la crisis económica y pese a que la oferta de hacienda para el mercado doméstico es reducida, le puso freno a la suba de la carne, y en consecuencia también a la del mercado ganadero.
Por eso en marzo y abril el ganado para faena no tuvo incrementos. La excepción es lo que sucede con la vaca, que gracias a la alta demanda China sigue aumentando. En febrero el novillo en el Mercado de Lineirs cotizó en 60 pesos por kilo vivo, el novillito cotizó en 65 pesos y las vaquillonas en 62 pesos. Son los mismos promedios que los alcanzados el mes pasado.
Desde la industria frigorífica dijeron que no esperan incrementos del precio de la hacienda al menos hasta la llegada de la primavera, ya que a partir del mes próximo comenzará a aparecer en el mercado lo que se fue encerrando en los feeedlot, es decir el ganado liviano que tiene como destino la atención de los grandes centros urbanos.
Además hay bastante hacienda en recría que también se ofrecería al mercado desde la finalización del invierno.
Esa mayor oferta tranquilizaría al mercado del consumo y además serviría de ancla inflacionaria luego de un arranque con índices altos en los primeros meses del año. En este primer tramo de 2019 los incrementos en el rubro alimentos fueron mayores incluso al promedio de los precios de la economía.
Los industriales de la carne creen que el freno en el precio y la mayor oferta esperada para el invierno ayudará a que el sector recupere parte del consumo promedio perdido en los últimos meses, que cayó por debajo de los 50 kilos anuales por habitante en marzo pasado.
Además, los fuertes aumentos en los precios de la carne vacuna impulsaron la demanda de pollos. Eso pese a que en abril la carne aviar tuvo un aumento de 4,2% y de forma interanual subió nada menos que 112%, más que la carne vacuna, según la misma medición del IPCVA. Por su parte el cerdo aumentó 3,3% en abril y 70% interanual.
Referentes del negocio de la carne vacuna creen que ahora su producto tiene precios más competitivos y eso ayudará a que el ciudadano vuelva a preferirla por sobre las carnes sustitutas.
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]]>La entrada Funcionaba la teoría de la sustitución: El pollo y el cerdo están reemplazando la caída de la carne vacuna se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La reducción en la oferta de cortes vacunos es consecuencia de una caída en la faena de 5%, gatillada por la menor oferta, especialmente de hacienda liviana procedente de los feedlots. Estos faltantes a su su vez impulsaron una fuerte corrección de los precios, que llegó al 85/90% interanual.
El sector vacuno cedió espacio en su mayor mercado, el doméstico, y esto fue rápidamente aprovechado por las carnes sustitutas. Los datos oficiales del primer bimestre indican que la oferta para el mercado local de carne de pollo aumentó 12% y que el consumo promedio volvió a los 44 kilos por habitante y por año. Sólo en los dos primeros meses del año el mercado interno dispuso de 38 mil toneladas más de carne aviar.
Roberto Domenech, el titular del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (Cepa), dijo hace pocas semanas a Bichos de Campo que debieron recurrir al stock en cámaras para atender a ese incremento del consumo derivado del faltante de la especia bovina.
También el sector porcino aprovechó el hueco que le dejaron. La producción en enero-febrero de 2019 fue de 97 mil toneladas, 8 mil más que en el mismo período del año pasado.
La menor oferta de carne vacuna dejó al consumo interno por debajo de los 50 kilos y con una diferencia de apenas 10% con el consumo de pollos.
De todos modos, con la sustitución de una carne por las otras, el mercado interno sigue teniendo altos niveles de abastecimiento, que llegan a casi 110 kilos sumando a las tres especies citadas y contando con el aporte de 1 o 2 kilos de carne ovina por habitante y por año.
La entrada Funcionaba la teoría de la sustitución: El pollo y el cerdo están reemplazando la caída de la carne vacuna se publicó primero en Bichos de Campo.
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