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]]>En el caso de MSU, la firma comandada por el empresario argentino Manuel Santos Uribelarrea, que también tiene presencia en el negocio de la energía, terminó la campaña con una superficie sembrada de 158.500 hectáreas (incluyendo doble cultivo). Un año antes había sembrado 166.00 hectáreas. En tanto, para la campaña 2021/22 se estima un área de siembra de 167.589 hectáreas, con un aumento de 5,7%.
En este marco, la producción de los cultivos resultó ser 16% inferior a la campaña previa, es decir 734.839 toneladas, versus 874.258. En tanto, la ganancia después de impuestos fue de más de $1.338 millones que se compara con una ganancia de $541 millones del ejercicio anterior. Mostrando de esta manera, un incremento interanual de más del 140%.
Desde la empresa explican además, que respecto de la aplicación variable de insumos, es decir, aplicar más insumos (semillas, fertilizantes) en las partes del lote en donde el rinde puede ser mayor y menores cantidades en las partes donde no puede aprovechar esos recursos, en la campaña 2019/20 se llegaron a realizar 7.288 hectáreas bajo esta práctica, mientras que en la 2020/21 la superficie se elevó a 10.500 hectáreas, la cual se mantendrá en aumento.

Por otra parte, en un camino similar, la firma LIAG sembró en la campaña 2020/2021 un total de 86.900 hectáreas y obtuvo alrededor de 309.200 toneladas, lo que representa un leve retroceso respecto a la campaña previa cuando obtuvo poco más de 316.000 toneladas, con la única diferencia que en ese momento sembró 6% menos, es decir 82.100 hectáreas.
Mientras tanto, el resultado de su ejercicio cerrado en junio pasado trepó hasta los $1.000 millones, cuando un año antes había sido de $424 millones. Nuevamente la suba internacional de los commodities jugó un papel estratégico aunque también pesaron sus otras unidades de negocios ya que también opera en la producción e industrialización del algodón y el engorde de hacienda.
Un dato que remarcan desde la empresa es que a raíz de los altos precios de arrendamientos agrícolas, tanto en la zona central como en zonas marginales, se redujo la superficie explotada en esta unidad de negocio en comparación a la campaña previa, y más aún respecto de los niveles de campañas anteriores, descartándose campos por no cumplir con la tasa de retorno mínima esperada. De esta manera, la superficie explotada bajo esta modalidad se ha ubicado en el orden de las 4.000 hectáreas, en un único establecimiento (-23% respecto de las 5.200 previas, en dos establecimientos).
Finalmente, ambas empresas para la próxima campaña, proyectan posibles inconvenientes climáticos derivados de La Niña pero al mismo tiempo proyectan que esta situación podría generar un sostenimiento de los precios internacionales de los commodities.
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]]>La entrada Jorge Scoppa, de la Federación de Contratistas, anticipa un año a cara de perro para negociar el servicio de cosecha con los productores se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El año es complicado. El aumento de las retenciones que aprobó el presidente Alberto Fernández de la noche a la mañana, que hasta ahora las ubican en el caso de la soja en 30% y en 12% para el maíz, impactó de lleno en el precio que el productor paga por la recolección.

“Estamos ante una buena cosecha pero con incertidumbre en lo que respecta a los valores. Si bien hoy está sostenido lamentablemente no podemos pensar que se mantengan con los cambios constantes y la actualidad económica del país”, señaló Jorge Scoppa, presidente de la Federación de Contratistas de Máquinas Agrícolas (Facma), en diálogo con Bichos de Campo.

Como si fuera poco, la oferta de créditos en pesos para que los contratistas puedan hacer sus inversiones, tener nuevas tecnologías y así aumentar la competitividad y la capacidad de trabajo, casi no existe. “Los números del contratista no están bien por el tipo de cambio y las inversiones nuestras son en dólares. No vamos a poder invertir sino tenemos crédito. Por más que tengamos una buena cosecha va a servir de transición y amortizar las cuotas, pero no para nuevas inversiones”, comentó Scoppa, invitando a la banca privada a ampliar y pesificar sus carteras crediticias.
En la próxima edición de Expoagro, entonces, los bancos tendrán que mostrar toda su artillería para que la mega muestra del campo atraiga a este tipo de cliente, que es ni más ni menos quien hace sonar la campana de las empresas de maquinaria agrícola ante una venta.
“El contratista necesita que vuelva el crédito del Banco Nación por sobre todo, que subsidie la tasa. El Estado recauda entre 6 y 7 mil millones de dólares por retenciones al campo, y debería devolverlo a través del banco”, pidió el titular de la Federación.
“El contratista es el último eslabón de ajuste y Facma está en contra de estos impuestos distorsivos”, así se refirió Scoppa en relación a las retenciones. Pero a su vez, dio a conocer quienes en el sector agropecuario son más aguerridos en la disputa de si pagar un quintal más o no por el servicio prestado.
Para sorpresa de algunos y para confirmación de otros: “El problema son los grandes pooles de siembra o grandes establecimientos que son los que más te pelean el precio, sobre todo al final de la cosecha. Y los grandes contratistas trabajan muy por debajo de las tarifas”, reveló el presidente de Facma.

Actualmente el valor de la tarifa orientativa por el precio de la cosecha de soja 19/20, según AgroContratistas, va desde los 74 dólares a 89, dependiendo un rendimiento estimado entre 28 y 40 quintales la hectárea.
En Argentina, los contratistas rurales son responsables de más de 60% del componente de labores de la producción granaria, y sobre todo en los últimos años ha tenido un auge, y lo va a seguir teniendo, ya que para amortizar equipos de gran porte se necesita un gran número de hectáreas, por lo que no es la mejor opción económica para un productor pequeño o mediano tener su maquinaria propia también.
Según Facma, el promedio de antigüedad de las maquinas es de 10 años. “No tendríamos que superar los 7 años, pero si seguimos así va a haber un estancamiento que se va a notar en el futuro”, advirtió Scoppa.
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