Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada No te comas el verso: apenas un 8,5% del área agrícola de la Unión Europea se encuentra bajo producción orgánica se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
La propuesta parece muy sensata, porque los valores de los alimentos con certificación orgánica –elaborados sin uso de insumos de síntesis química– son mucho más elevados que los producidos de manera convencional, aunque también son mucho más elevados los costos de producción de los mismos, lo que no siempre garantiza una ecuación de rentabilidad para el negocio.
Adicionalmente, las estadísticas muestran que ninguna nación puede vivir de la producción de alimentos orgánicos, ni siquiera la Unión Europa, que es el “paraíso” global en todo lo que tiene que ver con lo orgánico.
Los últimos datos disponibles muestran que apenas un 8,5% del área agrícola total de la Unión Europea (UE-27) se encuentra bajo producción orgánica y que un 67% de la misma recibe subsidios estatales, es decir, necesita asistencia de recursos públicos para ser viable económicamente.
En lo que respecta al rodeo bovino presente en la UE-27, aquel que se encuentra bajo producción orgánica no llega a alcanzar el 6% del stock vacuno total.
Al analizar las importaciones de productos orgánicos de la UE-27, se observa, por ejemplo, que en 2020 las compras de harina de soja orgánica fueron de casi 231.800 toneladas, cuando la Argentina coloca en el mundo más de 28 millones de toneladas de ese producto.
¿Y cuánto compró la UE-27 de porotos de soja orgánicos? Un volumen de 137.300 toneladas en 2020, cuando la Argentina exporta más de 5,0 millones de toneladas de soja.
Argentina se encuentra el puesto 12 del ranking de proveedores de alimentos orgánicos de la Unión Europa y, de hecho, se trata, por lo general, de un negocio lucrativo para las empresas que participan del mismo, pero el país –ningún país– puede vivir de las ventas de productos orgánicos porque sencillamente los valores de los mismos pueden ser asumidos solamente por una minoría de la población.
La mayor parte de la gente del mundo tiene ingresos medios a bajos y necesita alimentos nutritivos, pero a precios accesibles, para lo cual se requiere economías de escala, las cuales no son incompatibles con prácticas agronómicas regenerativas, siempre y cuando, claro, el Estado no se apropie de la mayor parte del valor agregado generado por las empresas agropecuarias.
La entrada No te comas el verso: apenas un 8,5% del área agrícola de la Unión Europea se encuentra bajo producción orgánica se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La Argentina no quiere perderse el tren de la agricultura orgánica y lanzó un plan para duplicar la producción certificada en 2030 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“La producción orgánica se encuentra cada vez más consolidada a nivel mundial” ya que los consumidores “muestran gran interés por conocer el origen de los alimentos y asegurarse que fueron obtenidos sin generar impactos negativos al medio ambiente”, afirma un documento del Ministerio de Agricultura que establece las directivas de una nueva política para estimular también aquí esas formas de producción. La meta de este programa oficial, validado hoy en el Boletín Oficial, es duplicar la oferta argentina de esos productos en 2030.
En ese trabajo se destaca que los orgánicos representan ya un mercado de 97 mil millones de dólares anuales. Y se afirma, casi como una exageración, que “estos alimentos orgánicos pueden convertirse en el mediano plazo en el nuevo commodity”.
Pero hay que subirse a ese tren. Por eso, a través de la Resolución 17/2021, publicada este miércoles en el Boletín Oficial, el Ministerio de Agricultura aprobó un nuevo “Plan estratégico del Sector de la Producción Orgánica”, consensuado con el sector privado. Allí se definieron una serie de objetivos y de medidas para lograr alcanzar por lo menos el furgón de cola.

Hay que aclarar que se empezó la carrera con el pie izquierdo, ya que el plan estratégico se aprobó al menos un año más tarde de lo fue planificado, pues las primeras actividades concretas estaban pautadas allí para marzo de 2020. Esta claro que la pandemia del coronavirus postergó todas las acciones.
Descargá desde aquí el Plan estragégico para la producción orgánica
La iniciativa se plantea objetivos bastante ambiciosos que están resumidos en el siguiente cuadro. Partiendo de una línea de largada previa al Covid, y establecida en 2019, se propone duplicar la producción orgánica para 2030, pasando de 166.423 toneladas a 332.846 toneladas. E incrementar además la superficie bajo certificación un 30%, para llevarla a 4.355.962 hectáreas. El mayor incremento planeado se daría en la superficie agrícola, la que esperan se duplique.

Los objetivos de este plan estratégico son incrementar además el número de productores orgánicos certificados, que actualmente serían unos 1.590. Y lograr un incremento efectivo en las exportaciones del sector, para pasar de 165 mil toneladas a 330 mil toneladas dentro de nueve años.
Como se ve, el de los orgánicos es un nicho de mercado de exportació, pues casi toda la producción tiene por destino el mercado externo. Para el mercado doméstico, de todos modos, el plan prevé que pase de las magras 556 toneladas de 2019 a un volumen de al menos 2.000 toneladas.
En el mundo, según el documento, existen actualmente 181 países que tienen registros de su producción orgánica, sumando un total de 69 millones de hectáreas, dos veces la superficie agrícola argentina de granos. Pero a escala global eso representa apenas 1,4% del total de tierras productivas.
Los países del continente americano poseen más de 11 millones de hectáreas certificadas, el 16% del total. Y América Latina y el Caribe representan de allí unas 8 millones. A su vez, buena parte de ese área está en la Argentina, donde para 2018 se certificaba un total de 3,6 millones de hectáreas.
De todos modos, hay una aclaración que siempre debe hacerse para no equivocar el análisis. De esta superficie certificada, aproximadamente 3,4 millones de hectáreas corresponden a la producción ganadera (y sobre todo a los ovinos de la Patagonia, que concentran el 88% del área) y solo 217.000 hectáreas corresponden a producciones vegetales.
Por grupo de cultivos, los cereales y oleaginosas fueron los que mayor superficie cosechada y alcanzaron el 51% del total del área, seguidos por los cultivos industriales con 34%, las frutas con 10%) y las hortalizas y legumbres con el 5%.
Como ya se dijo, la exportación es el principal destino de los productos orgánicos argentinos. Durante el 2018 el volumen exportado llegó a las 164.766 toneladas y Estados Unidos fue el principal cliente con 70 mil. Luego se destacan los mercados de la Unión Europea, con casi 60 mil toneladas.
El nuevo plan oficial para hacer crecer estos números se propuso básicamente ocho objetivos:
La entrada La Argentina no quiere perderse el tren de la agricultura orgánica y lanzó un plan para duplicar la producción certificada en 2030 se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada A las pruebas me remito: al menos hasta hoy en Entre Ríos la producción de sorgo orgánico sería inviable se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Ver Un chacarero entrerriano ofrece su campo para que le demuestren que la producción orgánica es viable
Los resultados por ahora no son nada novedosos. Para las demostraciones de su campo -ubicado sobre la Ruta Provincial 35-, se cultivó sorgo de manera agroecológica, y otra parte del lote se sembró bajo las normas que establecen las Buenas Practicas Agropecuarias.
Weber no tuvo más remedio que buscar lograr las 4 R para seguir con su actividad: Rentabilidad, Resiliencia, Reformulación productiva y Reconversión ambiental. ¿Parece mucho no? Lo es, pero veamos qué pasó.

“En las hectáreas en las que se utilizó herramientas tecnológicas basadas en insumos como fertilizantes y herbicidas es razonablemente bueno, con una expectativa de rendimiento de aproximadamente de 4.000 y 5.000 Kg/has”, explicó Weber, mientras que “la zona Agroecológica no ha logrado producir granos para la cosecha, por lo que se ha perdido el total de la inversión”.
“Este fracaso no nos hace bajar los brazos, seguiremos intentando lograr una producción sustentable sin agroinsumos”, resaltó el entrerriano, y reconoce que es una experiencia adaptativa y de transición en búsqueda de un equilibrio entre producción, ambiente y sociedad que “puede estar en un sistema intermedio, con reducción del uso de insumos, pero recurriendo estratégicamente a los mismos en como último recurso”.
Pero las demostraciones no terminan con este resultado que por ahora pone al equipo de la Agricultura Moderna arriba en el marcador por un punto Vs. Agroecologistas con agricultura orgánica, las hectáreas de Weber estarán disponibles para quienes quieran seguir buscando resultados para demostrar que lo orgánico es viable.
La entrada A las pruebas me remito: al menos hasta hoy en Entre Ríos la producción de sorgo orgánico sería inviable se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La empresa sanjuanina que viró a tiempo para no chocar contra el iceberg de los agroquímicos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El cambio no fue tan difícil, porque la producción en San Juan -con su clima seco- usualmente no requiere de muchas dosis y variedad de agroquímicos. Los hongos no prosperan y tampoco abundan otro tipo de plagas. “Eso fue una gran ventaja para poder volcarnos a lo orgánico”, reconoció Iglesias a Bichos de Campo.
El mayor problema entonces, era cómo acondicionar los productos cosechados para poder enviarlos grandes distancias sin que pierdan calidad. La empresa montó una planta de congelado con la idea de sostener este jugoso mercado. Los espárragos viajan en avión, el zapallo en contenedores reefers (refrigerados), al igual que el brocoli.
Aquí la entrevista completa con el titular de Iceberg agrícola:
En cuanto al mercado interno de estos productor ‘limpios’ de químicos, es algo que se va desarrollando cada vez más. Pero lentamente en las grandes urbes y no es algo con lo que el empresario cuente todavía como variable clave.
El foco claramente está puesto en los mercados consolidados. “Estos productos se producen en los países de consumo -Holanda, Alemania, Francia, Canadá, etcétera-, pero se está viendo cada vez más países de Centro o Latinoamérica desarrollan estas producciones focalizadas en la exportación”, contó Iglesias.

El productor orgánico aclaró que no todas son rosas y marcó los puntos en contra que enfrenta su actividad. “La producción orgánica apunta a rindes más bajos, posee más mano de obra y más riesgos, ya que si bien se trabaja de forma preventiva siempre puede aparecer una plaga que dañe los cultivos”, señaló.
Lo que ha impactado mucho en el negocio son las neo-retenciones que impuso recientemente el Gobierno, y que no distinguen entre productos convencionales u orgánicos, como sí sucedía durante el gobierno anterior. A los productos orgánicos, estos derechos de exportación les ha caído como un baldazo de agua fría. Iglesias consideró que las autoridades debe saber “lo que implica producir de forma orgánica a 1200 kilómetros de los puertos y generar los mercados, es complejo. Estamos esperando que esta medida se revierta”, confió.
La entrada La empresa sanjuanina que viró a tiempo para no chocar contra el iceberg de los agroquímicos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>