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La entrada Save Ralph: Un corto animado se volvió viral y abrió paso a la pregunta de cómo está Argentina respecto a la experimentación con animales de laboratorio se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Es innegable que el empleo de animales en la investigación ha sido esencial para el progreso de la vida humana. Las ciencias médicas han podido dar respuestas a múltiples patologías a partir del estudio de animales vivos. Sin embargo, la preocupación de la opinión pública y la comunidad científica por el estrés que perciben esos individuos durante los ensayos, ha impulsado debates éticos y la búsqueda de metodologías de investigación alternativas.

“No puede salir un producto al mercado si no se sabe si sirve y si es inocuo para su uso. Pero todo tiene límites. La base está en lo formulado en la década de 1960 por los biólogos ingleses Russell y Burch, que escribieron el libro “Principio de la técnica experimental humanitaria” y que instaura el principio de las ‘3R’”, explicó a Bichos de Campo Leopoldo Estol, veterinario y fundador de la Red Mundial de Médicos Veterinarios Especialistas en Bienestar Animal.
Cuando hablamos de las 3R nos referimos al reemplazo de animales a partir de la adopción de métodos que sustituyan el uso; a la reducción del número de animales, mediante estrategias que utilicen la menor cantidad posible de seres vivos para comprobar el objeto de estudio; y al refinamiento de las técnicas para reducir el dolor y las molestias de los animales utilizados.
Mirá el cortometraje completo acá:
https://youtu.be/E3APQcnZGag
En este punto es importante aclarar que la mayoría de las sustancias con las que se tiene contacto a diario han sido probadas en animales. Esto va desde los productos de limpieza del hogar hasta agroquímicos y fitosanitarios de uso ambiental. Su testeo no significa que la sustancia sea segura –la lavandina sigue siendo irritante- pero permite que el producto este acompañado por una etiqueta que aclare cómo debe ser usado.
Ahora bien, ¿qué legislación regula la aplicación de estos principios en Argentina? Lamentablemente ninguna.
A diferencia de lo que ocurrió en otros países, donde primero se reguló el uso experimental de animales en laboratorios –en Europa sucedió en la década de 1980 y abrió paso al estudio de métodos alternativos- y luego se avanzó en la prohibición de ciertas prácticas particulares, nuestro país nunca logró sancionar una normativa al respecto.

“En Argentina está vigente la Ley Nacional 14.346, sancionada en 1954, que garantiza la protección de la fauna en general, con prácticamente ninguna regulación para los animales de uso experimental en particular”, indicó a este medio Alejandra Romera, investigadora del Instituto de Virología del INTA y del Conicet.
En 2017, un proyecto elaborado por expertos de la Asociación Argentina de Ciencia y Tecnología de los Animales de Laboratorio, que buscaba otorgar un marco regulatorio a esta practicas, estuvo en danzas en el Congreso de la Nación pero no logró ser sancionado. El mismo garantizaba la creación de un organismo abocado específicamente al monitoreo de la actividad en los laboratorios.
Aun así, la comunidad científica se ha organizado y ha dado paso a la creación de Comités de Cuidado y Uso de Animales de Laboratorio (CICUAL) que trabajan en distintos centros de investigación públicos.
Entre sus objetivos se destaca el revisar y registrar todos los protocolos de investigación que incluyan animales de laboratorio; evaluar el uso y cuidado de los animales que se utilicen en el proyecto; aprobar los protocolos de uso y cuidado de animales y supervisar durante el proceso su cumplimiento.
“Los CICUALES funcionan perfecto en el ámbito público, pero en el privado hay poco control. Nadie va a supervisar cuántos animales se usan por ensayo o cuáles son las condiciones. Uno puede llenar un formulario declarando que trabajo bajo ciertas condiciones, pero de ahí a que haya una auditoria puede pasar tiempo. Sin una ley no se dio lugar a que los métodos alternativos crezcan”, señaló a Bichos de Campo María Laura Gutiérrez, investigadora del CONICET que desarrolla test alternativos.

Desde hace varios años, el laboratorio coordinado por Gutiérrez aplica una línea de investigación nueva que ha conseguido validar a nivel internacional ensayos que no hacen uso de animales.
Una de las metodologías más tradicionales, y que aparece en el cortometraje, es el estudio de “irritación y corrosión ocular en conejos”. A partir del cultivo de células de córnea animal, el equipo de Gutiérrez ha reemplazado la experimentación en individuos vivos. También trabajan con tejidos de animales sacrificados para otros fines como su consumo. El método fue nombrado como “opacidad y permeabilidad en cornea bovina”.
Otra línea de investigación tiene que ver con el uso de huevos de gallina. “Al tener pocos días de incubación, los huevos generan una membrada muy vascularizada. Si bien tienen embrión adentro, está aprobado como método alternativo porque no desarrolló el sistema nervioso periférico y no tiene sensibilidad”, indicó la especialista.
Aun con estos avances es importante remarcar que hay determinados estudios que aún no puede ser reemplazados, como aquellos que buscan probar el efecto de un producto farmacéutico en un órgano, ya que se requiere un organismo complejo vivo.

En este sentido, Celina Vega, investigadora del Centro Investigación en Ciencias Veterinarias y Agronómicas del INTA dijo a este medio: “Siempre que se puede evitar llegar al uso del animal se evita, siempre que se puede minimizar la cantidad de animales a usar, se reducen. Ahí tenemos también un compromiso de cuánto podemos reducir para probar algo y qué pasa si te quedas con un número muy chico, y no te da la potencia estadística para concluir lo que vos necesitas concluir de ese estudio”.
Ahora bien, si no existe una entidad reguladora en Argentina, ¿cómo es que existen los sellos en ciertos productos que aseguran que no fueron testeados en animales?
“Ese logo se compra. Hay distintos sellos pagos que son privados. La certificadora te pregunta cuáles serán los testeos y procedimientos. Supuestamente esas certificadoras controlan esos métodos pero se desconoce bajo qué rigurosidad. En general son internacionales”, aseguró Gutiérrez.
Leopoldo Estol, por su parte, agregó que si un producto efectivamente aplicó las 3R debería incluirlo en la etiqueta del producto, además de tener el sello. Para que un producto sea verdaderamente libre del testo en animales, ninguno de los ingredientes que lo componen debe haber pasado por ensayos del estilo.
“En Argentina, al no haber una normativa que regule el uso de animales de experimentación, todo puede pasar. Hay cuestiones como el uso de analgésicos para evitar el dolor que sin una ley que lo regule, cada laboratorio operará a su conveniencia”, concluyó María Laura Gutiérrez.
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]]>La entrada Argentina ya no da pelea contra el proteccionismo: No firmó una declaración donde 79 países se comprometen a no trabar las exportaciones de alimentos básicos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Reconocemos el apoyo humanitario fundamental brindado por el PMA, que se hizo más urgente a la luz de la pandemia de Covid-19 y otras crisis. Por ese motivo, nos comprometemos a no imponer prohibiciones o restricciones a la exportación de productos alimenticios comprados con fines humanitarios no comerciales por parte del PMA”, señala el documento.
Como es previsible, la declaración –difundida este jueves– fue firmada por muchos de los principales exportadores mundiales de alimentos, tales como Australia, Brasil, Canadá, EE.UU., la Unión Europea, Nueva Zelanda, Paraguay, Reino Unido, Ucrania y Uruguay.

Pero en la lista faltan dos grandes exportadores mundiales de alimentos: Argentina y la Federación Rusa, dado que, precisamente, se trata de naciones que implementan derechos de exportación y restricciones operativas para concretar ventas externas de productos agroindustriales.
Además de Brasil, Uruguay y Paraguay –que integran el bloque del Mercosur junto con la Argentina–, otras naciones latinoamericanas que firmaron la declaración fueron Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guyana, Jamaica, México, Perú y Santa Lucía.
Brasil, por su parte, indicó que la declaración firmada ayer “está en línea con el compromiso del país en el marco del G-20 de continuar trabajando con las organizaciones internacionales para coordinar acciones e identificar y compartir buenas prácticas para facilitar los flujos internacionales de bienes y servicios necesarios para responder a la pandemia”.
“Brasil también ha seguido de cerca las discusiones a nivel de la OCDE sobre el impacto de Covid-19 en la seguridad alimentaria, en las que se destacó la capacidad del país para mantener sus compromisos mundiales de suministro de alimentos sin interrupciones. Así Brasil confirma su compromiso de promover la seguridad alimentaria no solo en el territorio nacional, sino en todo el mundo, ayudando a alcanzar el Objetivo número dos de Desarrollo Sostenible” de Naciones Unidas, añadió en un comunicado oficial.
En el contexto de la pandemia de Covid-19, Brasil comprometió raciones de alimentos, en el marco del PMA, para 5000 niños de 6 a 59 meses en Namibia y 1220 refugiados de la etnia peul (fulani) en Malí, además de 4000 toneladas de arroz para Líbano y otras 4000 para Mozambique.
El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas distribuye, según asegura la propia organización, unas 15.000 millones de raciones de alimentos por años en las naciones menos favorecidas del mundo.
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]]>La entrada Marcelo Elizondo, tras la derrota de Trump: “Vamos a tener un mundo menos basado en arrebatos personales y más ordenado en normas internacionales” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El analista en comercio internacional Marcelo Elizondo se refirió primero a la cuestión interna que se abre tras esta reñida elección. “Trump fue un líder muy divisivo que tensionó y enrareció el escenario político. Con respecto a lo que queda, lo más probable es un gobierno de Biden con bastante limitaciones porque el Partido Republicano, aún perdiendo, hizo muy buenas elecciones y podría retener el senado. Además Biden es un candidato peculiar, es un hombre muy mayor, el más viejo en ganar las elecciones en Estados Unidos y podría no aspirar a dos mandatos. Será un presidente de transición, más un ordenador que un transformador”, explicó.
Elizondo dijo que en términos económicos lo más probable es que “seguiremos teniendo un dólar no muy fuerte en el mudo, políticas expansivas en materia fiscal, porque sigue vigente la pandemia, y a nivel internacional un política más institucional y diplomática” que la que ejercía Trump.
Con respecto a la guerra comercial con China consideró que no continuará en los mismos términos, aunque no perderá vigencia la disputa por el liderazgo económico global.
Escuchá la entrevista con Marcelo Elizondo:
“Lo que vamos a tener es la continuidad de la tensión entre dos potencias, por ver quién es el líder. China está con una visión extensionista internacional, al menos en su región, y Estados Unidos ve eso con recelo. Hay mucho en juego en términos económicos y estratégicos. Las diferencias se van a mantener, pero la modalidad ya nos será la guerra comercial sino en terrenos más convencionales”, evaluó el especialista.
A diferencia de lo que sucedió con la guerra fría entre Estados Unidos y Rusia, el eje del conflicto ya no está puesto en lo militar sino en “imponer reglas y estándares de producción internacionales al otro. Esto va a seguir, habrá tensiones y disputas, con las que tendremos que convivir. Vamos a tener un mundo menos basado en arrebatos personales y más ordenado en normas internacionales, instituciones, diplomacias”, definió Elizondo.
El analista consideró, en ese marco, que Estados Unidos recompondría sus relaciones con occidente y especialmente buscaría mejorar vínculos que la gestión de Trump lesionó con socios históricos de lso Estados Unidos, como la Unión Europea.
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]]>La entrada Los ex hablan del porvenir: Miguel Campos ve detrás de la crisis del coronavirus una posibilidad de volver a poblar el territorio se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Ya venimos de años malos y este año será peor. Por ende creo que estamos en una situación similar a la que se pudo vivir en 2002. No tenemos un Jorge Remes Lenicov que haga el trabajo sucio para acomodar los números para 2003, pero creo que alguna magia de ese tipo vamos a estar viendo”, dijo Campos a Bichos de Campo. En ese escenario, Campos manifestó que “el agro, asociado a la ocupación territorial puede generar una nueva fuerza de desarrollo que le dará al país el tiempo de rearmarse nuevamente”.
Los bionegocios, como le gusta a Campos llamarlos, desde lo alimentario hasta lo energético “tendrán un juego preponderante” en su visión, “independientemente de que no podamos apoyarnos en la exportación, porque parece ser que todos los países van a cerrarse un poco más. Y tampoco sabemos cuál será el grado de recuperación de China, que es un gran comprador para la Argentina. Creo que para lo que queda de 2020 y lo que venga en 2021, estaremos dependiendo de lo que podamos hacer por nosotros mismos, y la cadena agroalimentaria será un motor similar a lo que fue en 2003”.
Mirá la nota completa realizada a Miguel Campos:
Para Campos, “el sustento del agro va a ser, principalmente, reacomodar la economía interna, y al igual que en 2003, cuando la reactivación vino desde el interior, veo algo parecido ahora”, pero, aclaró, “mucho más lento y débil, porque esta vez no tenemos el sustento externo”.
Y entonces, ¿Qué habría que cambiar de la política agropecuaria para que el agro funcione como motor productivo? Para Campos, la respuesta está en “repensar el territorio y el esquema agropecuario argentino. Es necesario un re armado y re ocupación del territorio, de volver a los esquemas de granjas, con micro cuencas más especializadas e integradas, con productores de menos de 100 hectáreas, de re armado y re ocupación del territorio”.
Ver: Miguel Campos: “A Cambiemos le faltan políticas para fomentar el desarrollo territorial”
El ex secretario de Agricultura de Néstor Kirchner consideró que es necesario volver a “desarrollar federalismo, empezar una nueva frontera agropecuaria donde la ciudad esté repensada en esquemas autosustentables, basados en energía solar, eólica, de biomasa. Esto implica que distribuyamos a la población de una manera más efectiva”.
Es casi filosófico el pensamiento de Campos, y él mismo lo admitió en la nota. “Creo que deberíamos volver a la granja multipropósito, a la rotación agricola ganadera, a los cultivos de servicio que no son más que los abonos verdes que nos enseñaron en la facultad hace 30 años y que hoy están tan de moda, y acá no quiero caer en el romanticismo de la agroecología. Hablo de reintegrar la empresita agropecuaria en un esquema mucho más territorial”, reflexionó.
Campos apuntó al agregado de valor en origen en medio de esta situación de pandemia. “Esto nos obliga a que esos ideales de agregar valor en territorio empiecen a ser necesarios, porque yo hoy tengo que darle salida a un montón de gente que no tiene trabajo. Vaca Muerta ya no es la panacea que nos mostraron, porque el valor del petróleo no es tal como para justificar la inversión en shale gas”, opinó.
Para Campos, “todo esto nos obliga a repensar también al Mercosur como nuevo esquema regional de unión aduanero. Solos, seguro que no salimos adelante, pero fronteras adentro, necesitamos repensar el territorio”.

Campos, que durante su gestión en Agricultura tuvo a Alberto Fernández como jefe de Gabinete, y tamibién a Felipe Solá, que fue el que mandó como agregado agrícola, se expresó al respecto de cómo vienen llevando hoy sus gestiones políticas. “Felipe está en un tema muy complicado, que es cómo repatriar a toda la gente que está afuera del país. Pero a pesar de estar tan abocado a ese problema, creo que escucha los mensajes que les mandan desde otras áreas y ambos están permeables en un sin número de temas. Ellos se dejan ayudar, el tema pasa por la prioridad que le pueden dar a cada cosa”, analizó.
En medio de la pandemia, Campos remarcó que “hay un refuerzo de todas las ideas del cambio climático, pensando en cuáles son las razones que nos llevaron a esto. En este sentido, veo al agro como una bolsa de carbono regional, un reductor del calentamiento global, y ahí también hay que buscar herramientas que nos permitan captar ganancias. No podemos seguir aceptando montones de cosas que se dicen del agro y que no son verdad, porque el agro como productor de alimentos y de biomasa, es un capturador de carbono neto, y eso, los países que contaminan deberían pagarlo de alguna manera. Para nosotros, eso implica un ingreso de divisas”.
La entrada Los ex hablan del porvenir: Miguel Campos ve detrás de la crisis del coronavirus una posibilidad de volver a poblar el territorio se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Los ex hablan del porvenir: Para Marcelo Regúnaga, “hay riesgos de un proteccionismo nuevo” luego de la pandemia se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“La economía argentina ya venía de una situación muy mala, y estos días además, tenemos una inflación como pocas economías de América Latina y el mundo tienen. La inestabilidad económica es un problema gravísimo que afecta a los que menos capacidades tienen”, advirtió el experto, dejando claro que nuestra situación será doblemente difícil.
Como asesor actual del IICA (Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura), Regúnaga expresó que debido a la irrupción del coronavirus “en la mayoría de las agriculturas de América Latina los productores más chicos, que trabajan en sus mercados de cercanía, y que dependen principalmente del mercado interno, ven dificultades para comercializar y ven una caída del consumo per cápita, algo que también se nota en muchas economías regionales” de la Argentina.
Mirá la nota completa a Marcelo Regúnaga:
Pero la Argentina es, además, “un productor importante de commodities”. De hecho, aclaró el economista, “el Mercosur es el principal exportador mundial neto de alimentos y commodities, y la ventaja hoy es que el agro es el único sector de la economía que, aunque no lo hace a pleno, puede seguir trabajando”.
El consultor aseguró que “después de esta crisis, la mayor parte de las economías urbanas, la industria manufacturera y el sector petrolero, quedarán muy afectados. El agro es el único sector que tiene posibilidades reales de ayudar al crecimiento de la Argentina y de la seguridad alimentaria mundial”.
Para Regúnaga, no sólo Argentina sino también todo el mundo, “deben repensar su estrategia de desarrollo económico, en particular para todos los países periféricos. Tenemos que revisar la estrategia de 80 años. Es una oportunidad histórica para repensar el crecimiento basado en el comercio exterior, que es lo que no se hizo en 80 años, y ese crecimiento parte de un sector que será el menos afectado dentro de la economía argentina, y que tiene un potencial de desarrollo muy grande”.
Las políticas actuales deben atender, según el ex secretario de Agricultura, “a los pequeños agricultores pero también revisar las políticas macroeconómicas y hacer un gran apoyo a la inserción de la Argentina en el comercio mundial, tanto de commodities como de productos con mayor valor agregado”.
“Hay que revisar la estrategia de derechos de exportación, ir eliminando los impuestos distorsivos. Por ejemplo, permitiendo compensar retenciones por impuestos a las ganancias, pero también reducir los gravámenes de las provincias en concepto de ingresos brutos. Hay que sustituir los impuestos que nos quitan competitividad”.
Otro tema que destacó Regúnaga, y que se viene después del coronavirus, son “los problemas de barreras sanitarias y certificaciones para que el mundo confíe en nuestros alimentos, lo que implica replantear el rol del Senasa, pero también del INTA y del sistema científico, asignando mayor prioridad a los temas de sanidad y de seguridad alimentaria en general”
Regúnaga consideró que “la recuperación de China ya empezó. El mundo necesita alimentos, y esta es una realidad. Para 2021, el FMI plantea crecimientos en los principales mercados, y no hay que olvidarse que China tiene la mitad de los cerdos y una altísima demanda de carnes y de commodities, que son cosas que nosotros producimos”.
El ingeniero agrónomo manifestó que en el mundo de la post pandemia “los mercados internacionales estarán más administrados, y se ve un rol mas importante de la cancillería pensando en acuerdos que se puedan lograr entre países exportadores e importadores, de modo tal que uno y otro no pongan mayores barreras”.
Regúnaga cree que “habrá más barreras por delante, por lo que necesitaremos más certificaciones, la trazabilidad y a su vez, nosotros tenemos que avanzar mucho más en comercio electrónico, porque el llamado block chain implicará que cada chino estará comprando a través de su computadora, y el supermercado sabrá qué es lo que nosotros debemos garantizarle”.
“Por eso son claves las certificaciones ambientales y sanitarias. Si no, nos van a poner más barreras y ahí, tenemos que pensar en una posición agresiva frente a los organismos internacionales, para asegurarnos que las barreras sean científicas y que no se aproveche esto para un nuevo proteccionismo”.
Ver: Marcelo Regúnaga: “Seguimos negociando con la UE tratados que inicié yo hace 22 años”
Para Regúnaga, “hay riesgo de un proteccionismo nuevo. Los países, y esto pasó en la Primera Guerra Mundial, al principio se cierran y pretenden lograr el autoconsumo. Ese fue el origen de la política agrícola común, y fue un desastre para el mundo. Creo que ya aprendimos esas lecciones, porque volvimos a crecer cuando volvimos a integrarnos. Por ende, debemos tener políticas de comercio y de negociaciones internacionales más agresivas, con un Senasa más desarrollado que el que tenemos hoy, y con una Cancillería que esté mirando estos temas de un modo más agresivo también”.
Según el consultor en agronegocios, lo que se ve del gobierno de Alberto Fernández, por ahora, es el “atajar penales, y es muy urgente que empecemos a tener una actitud proactiva para empezar a ponernos a negociar con terceros países, concretar las negociaciones de libre comercio sobre las que habíamos avanzado, pero además, empezar otro tipo de relaciones bilaterales, porque estas tendrán mucha importancia para el futuro”.
Sin embargo, Regúnaga consideró que “desde cancillería se ven actitudes de empezar a pensar cómo hacer el día después y ahí está el gran desafío. Hay una oportunidad histórica, de tener al sector agroalimentario fortalecido, para que tenga una estrategia de crecimiento económico basado en el comercio exterior, con una participación de Estado más proactiva, porque el comercio del futuro tendrá más intervencionismo, no como las juntas de granos de otras épocas, sino a través de acuerdos”.
“Lo estamos viendo con Estados Unidos y China, que a pesar de pelearse, están haciendo acuerdos”, se despidió.
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]]>La entrada ¿Se acuerdan del G-20? El improductivo bloque de potencias reclamó que no haya trabas al comercio de alimentos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Después de su reunión en Buenos Aires, que de nada sirvió a los argentinos a los que tanto dinero les costó, el Grupo de los 20 debería volver a sesionar en Riad, Arabia Saudita, del 21 al 22 de noviembre de 2020. Veremos. Mientras tanto hay reuniones preparatorias y pronunciamientos, que la menos se realizan por teleconferencia y nos ahorran los gastos de costosos pasajes aéreos en primera. Este martes se produjo la cumbre de los ministros de Agricultura. Es el tema que nos ocupa.
“Nosotros, los ministros de Agricultura del G20, estamos profundamente tristes por las devastadoras pérdidas y sufrimiento humanos causado por la propagación de COVID-19. Nos comprometemos a cooperar estrechamente y tomar medidas concretas para salvaguardar la seguridad alimentaria y la nutrición a nivel mundial”, dice el comunicado que los ministros de Agricultura de las potencias suscribieron luego de versa las caras por la pantallita.
Lo cierto es que las promesas de un mundo mejor por ahora quedarán para después. La pandemia trastocó todos los planes de las naciones desarrolladas, que en general han venido promoviendo un mayor intercambio comercial y el acatamiento de las reglas dela OMC (Organización Mundial de Comercio), aunque luego sus principales socios (Estados Unidos y China, sobre todo) sean los primeros en bastardearlas. Lo hicieron sin ningún disimulo sobre todo después de la publicitada cumbre de Buenos Aires.
Por eso, tome este comunicado con pinzas: lo más probables es que lo que aquí dicen los ministros de Agricultura ni siquiera se cumpla, ene spacial ahora que los gobiernos tienen la urgencia de frenar el Covid-19. A qué se comprometieron los ministros:
Desde su despacho en Buenos Aires, nuestro propio ministro de Agricultura, el formoseño Luis Basterra, participó de la reunión virtual con sus pares de las potencias. Contó un comunicado oficial que el argentino remarcó que “estamos viviendo momentos críticos” y advirtió que “el mundo posterior a la pandemia será sustancialmente diferente”. No hizo más declaraciones sobre qué es lo que cambiará, así que nos dejó pensando.
Puede cambiar para mal. O puede cambiar para bien y evitarnos en el futuro costosas reuniones internacionales, como la que sucedió en Buenos Aires en 2018, que finalmente dejan la sensación de que no sirven para nada.
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]]>La entrada Alberto Diomedi: “Hacer una reconversión del Alto Valle cuesta hoy 50.000 dólares por hectárea” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Este miércoles se reunían el secretario de Agroindustria, el Senasa y Cancillería con sus pares de Brasil, para discutir el protocolo ‘Carpocapsa Cero’ que pretende imponer Brasil. Esto cuesta. Imaginate que en una caja van 125 peras y en un camión van 1.000 cajas, lo que equivale a miles de frutas. Pero confío en que nuestras autoridades van a poder resolver este bloqueo”, comentó a Bichos de Campo, Alberto Diomedi, también productor de fruta y ministro de Producción de Río Negro.
Escuchá lo que nos decía Alberto Diomedi:
Ante la realidad de que en marzo suelen exportarse peras y manzanas por cerca de 18 millones de dólares a Brasil, Diomedi argumentó que “este conflicto arrastra muchísimos años de una política macro improductiva a nivel nacional y las consecuencias se van dando en todas las economías regionales. Por eso creo que no es momento de cargar las tintas, sino de solucionar el problema. Estamos dispuestos como país y como provincia en colaborar a destrabar esto, y en las próximas negociaciones hacer ajustes en favor nuestro para que no nos pongan tantas exigencias”.
Entre los problemas de arrastre, Diomedi dijo que “se necesita una reconversión frutícola, sacando los viejos montes, y pasar a nuevas conducciones, que son mas pequeñas y que permiten trabajar mejor, haciendo aplicaciones más mecánicas, sin darle tanto esfuerzo a un individuo, donde podés producir mayor cantidad de kilos por hectárea”.
De todos modos, Diomedi reconoció que será un proceso arduo y muy caro. “Hoy, hacer una reconversión por hectárea le cuesta 50.000 dólares al Alto Valle. Hace muchos años que Argentina no tiene financiamiento para que el sector productivo pueda hacer la reinversión que este sector necesita”, lamentó el funcionario.
Diomedi describió que en este proceso de deterioro “nos vemos plagados de vicios como cuestiones impositivas y arancelarias que hacen que el productor cada vez más tenga menos. Últimamente son todos reclamos desde nuestra parte. Creo que algún día debemos juntarnos y darle la importancia que realmente merece el sector productivo del país con las macro y micro regiones productivas. Sólo así saldremos adelante”, agregó.
El ministro rionegrino concluyó: “Hoy todas nuestras exportaciones argentinas cayeron al 50% y nadie lo dice. Lo de Brasil no es una novedad, ya que hace poco le cerró el mercado de las bananas a Ecuador. Y eso es porque hay mayor proteccionismo. Por eso yo pongo todas las fichas a nuestras autoridades, para que resuelvan este conflicto, porque lo peor que podemos hacer en esta mesa de negociación es pelearnos. Si nos peleamos, nos cierran la puerta y no entramos más”.
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]]>La entrada Trump no achica ante China y otorga multimillonarios subsidios a sus productores se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En ese intercambio de misiles, grandes perjudicados resultaron los “farmers” estadounidenses, especialmente los productores de soja, ya que para entrar a China se deben pagar ahora aranceles de 25%, lo que se traduce en menos precio para los porotos.
Lejos de achicarse, el Gobierno norteamericano decidió multiplicar la ayuda oficial hacia los productores, que ya cuentan con los fondos de la Farm Bill (Ley Agrícola), y que suman 20.00 millones de dólares mediante pagos directos u otros mecanismos.
Ver El “revival” de un clásico de los ’90: la pelea contra los subsidios
Tiempo atrás se había anunciado el nuevo paquete de ayuda, que se terminó de definir hace pocos días y que según lo que comunicó el secretario de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), Sonny Perdue, comenzará a regir el 4 de septiembre.
El programa se llama Market Facilitation Program y cuenta con un presupuesto de 12.000 millones de dólares. Pero no sólo tiene como destinatarios a los productores de soja sino también a los de cerdos, leche, trigo, maíz, algodón y sorgo.
El desembolso de esa fenomenal suma de dinero se realizará en diferentes etapas. En la primera los productores de soja recibirán una compensación de 60 dólares por tonelada, lo que significaría un total de 3.629 millones de dólares. Ese valor equivale al 20% de la cotización actual de la soja, que ronda los 300 dólares por tonelada.
Pero con ser productor no alcanza para acceder al beneficio. Además se deben cumplir con otros requisitos. Los que recibirán el dinero serán los que hayan tenido ingresos inferiores a los 900.000 dólares como promedio anual entre 2014 y 2016. Además los beneficiados deben participar de los programas de conservación de suelos que mantiene el UDSA.
Ver Trump tiró la primera trompada y ahora sí estamos en “guerra comercial”
Luego de pasar esos filtros, los productores podrán recibir un máximo de 125.000 dólares por todos los productos compensados y comprendidos en el programa.
Además las autoridades de Estados Unidos anunciaron que comprarán a esos productores parte de sus cosechas para abastecer los planes sociales, para los cuál destinará otros 1.200 millones de dólares.
Por otro lado, el programa en cuestión “ayudará a los exportadores a identificar y acceder a nuevos mercados y a mitigar los efectos adversos de las restricciones de otros países”, dice el comunicado difundido por el USDA.
“El presidente Trump ha estado advirtiendo a China y otras naciones y enviando el mensaje claro de que Estados Unidos ya no tolerará prácticas comerciales desleales, que incluyen barreras comerciales no arancelarias y el robo de propiedad intelectual. En resumen, el Presidente ha tomado medidas para beneficiar a todos los sectores de la economía estadounidense, incluida la agricultura, en el largo plazo “, dijo el Secretario Perdue.
El titular del USDA aclaró que “es importante señalar que todo esto podría desaparecer mañana, si China y las demás naciones simplemente corrigen su comportamiento. Pero mientras tanto, los programas que estamos anunciando hoy le dan tiempo al presidente para que firme acuerdos comerciales duraderos en beneficio de toda nuestra economía”.
Los productores interesados en acceder a la compensación, indicaron desde el USDA, pueden postularse después de que la cosecha esté completa al 100% y puedan informar su producción total en 2018.
La entrada Trump no achica ante China y otorga multimillonarios subsidios a sus productores se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Contando los porotos: El INAI evalúa el impacto de la guerra comercial sobre la Argentina se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En este contexto incierto, pues no se sabe todavía a ciencia cierta hasta dónde puede escalar esta disputa comercial, el Instituto para las Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI) comenzó a medir el impacto posible de esta situación global sobre la estructura del comercio de la Argentina, pensando ya de cara a la próxima campaña.
Ver Informe del Instituto para las Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI)
Aplicando diversos modelos, “obtuvimos resultados más a largo plazo, pero sí es interesante para ver qué efectos pueden tener estas medidas. En nuestro análisis, mientras el precio FOB de la soja en Estados Unidos caería 4%, el precio argentino de la soja se vería favorecido en 6,5 dólares la tonelada”, comentó Sofía Perini, economista de Fundación INAI y una de las autoras de dicho análisis.
Escuchá el reportaje completo a Sofía Perini:
“Es muy difícil pensar en que alguien pueda reemplazar la producción de soja de Estados Unidos y el nivel de importación que muestra China”, aclaró de entrada la economista. Aunque luego advirtió que podría haber cambios en la estructura del comercio, pues China aplicó aranceles elevados solamente sobre las importaciones del poroto de soja de Estados Unidos pero no sobre los subroductos, que son los que más exporta la Argentina.
Según evaluó Perini “la Argentina podría aprovechar estos mercados, vendiendo a China por ejemplo, poroto de soja, maíz, trigo, carne bovina y leche en polvo, entre otros”.
El estudio del INAI también analiza los mercados de Canadá y la Unión Europea (UE), que hicieron algo similar a China frente a las decisiones proteccionistas de Donald Trump y listaron una serie de productos norteamericanos a los cuales les impondrían un arancel adicional. “En ese caso, descubrimos que Argentina podría exportar a la UE maní, maíz, poroto de soja y arroz, mientras que a Canadá podría llegar con conservas de carne y confituras o mermeladas”, afirmó Perini.
En medio de una pulseada global, “Estados Unidos comunicó recientemente que impondrá nuevas medidas arancelarias por 200.000 millones de dolares a productos provenientes de China, por lo cual asusta no saber si será tan beneficiosa esta escalada proteccionista. La clave pasa por ver las oportunidades de Argentina en medio de esta guerra”, concluyó Perini.
El INAI funciona gracias al aporte de las bolsas de cereales de Buenos Aires y Córdoba, de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), del Centro de Exportadores de Cereales (CEC), la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), la Federación de Centros y Entidades Gremiales de Acopiadores de Cereales y la Cámara Argentina de Biocombustibles.
La entrada Contando los porotos: El INAI evalúa el impacto de la guerra comercial sobre la Argentina se publicó primero en Bichos de Campo.
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]]>Bienvenido el mundo a la guerra comercial más anunciada de la historia. Tomen asiento, hagan sus apuestas y eviten los sacudones.
La primera trompada de Trump se lanzó a la medianoche del este de Estados Unidos (04.00 GMT del viernes). El golpe consistió en imponer aranceles o tasas aduaneras al comercio de 818 categorías de bienes que usualmente Estados Unidos compra de China, Se trata en especial de componentes industriales y de tecnología, aunque también figuran en la lista bienes de consumo, como bombitas de luz LED y cigarrillos electrónicos.
Como el aumento de los aranceles rondan en promedio el 25%, ese mismo será el porcentaje de encarecimiento que se registre en el valor de la mercadería china que ingresa a Estados Unidos, lo que implica una estrategia de defensa de la producción local, que ahora será más competitiva frente a la importada.
Por ahora el comercio afectado implica transacciones anuales por 34 mil millones de dólares (el equivalente a todas las exportaciones agrícolas argentinas), pero se trata solo de una primera fase de un “castigo total” por 50.000 millones, según anunció la Casa Blanca a mediados de junio. Los aranceles por los 16.000 millones de dólares que faltan deberían entrar a regir en las próximas dos semanas.
Como en una pelea callejera que tarda en arrancar, hasta ahora todo habían sido amenazas entre las dos potencias. Beijing siempre dijo que no quería ingresar en una fase de guerra comercial y que no tiraría la primera trompada, pero este jueves -cuando el golpe de Trump se hizo latente-, China avisó “para defender los intereses del país y su población se ha visto forzado a realizar los contraataques necesarios”, según señaló un comunicado del Ministerio de Comercio.
“Las medidas de EE.UU. están esencialmente atacando las cadenas de suministro y de valor globales. Están abriendo fuego contra todo el mundo, incluido contra ellos mismos”, sentenció el vocero del Ministerio de Comercio chino, Gao Feng.
Ver: Finalmente un día China estornudó y nosotros que no tenemos soja
La respuesta anunciada por China ante el castigo estadounidense englobaría sanciones a 545 productos estadounidenses, entre los que destacan la carne de cerdo, el trigo, productos lácteos, el arroz y la soja. Es decir, aquí si empieza a tallar el conflicto en la salud de algunos negocios que son vitales para la economía argentina. De hecho, las cotizaciones de los granos producidos por el país se han visto influenciadas muy negativamente por este amague de guerra en las últimas semanas.
¿Y si China contraataca qué podría suceder? El propio Trump ha dicho que lanzará otra trompada más, esta vez arancelando productos chinos por otros 200.000 millones de dólares. Y después con otros 300.000. Y así. Hasta que explote todo…
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