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La entrada Un agrónomo en contra de los desperdicios: Santiago Harriague fabrica mochilas con bolsas de arpillera descartadas por la industria cervecera se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Me molesta que las cosas se normalicen por el simple hecho de que como todos lo hacen es natural. ¿Cómo puede ser que compres 20.000 litros de herbicida y te vengan en bidones de 20 litros? ¿Cómo puede ser que compres semillas y llegue un camión con 800 bolsas de 20 kilos? Estás generando un residuo que no deberías”, dijo a Bichos de Campo Santiago.

El agrónomo trabajó durante varios años vinculado a la producción de un campo de 15.000 hectáreas en Buenos Aires, en donde observó la cantidad de desechos plásticos que se descartaban en cada campaña. Como reciclar bidones de agroquímicos suponía un proceso por demás complejo, que implicaba tener protocolos muy específicos de seguridad e higiene, Harriague decidió abocarse al reciclado de las arpilleras que también se acumulaban en cantidad.
Pero contrario a lo que podría pensarse, las bolsas no provinieron de la industria semillera, sino de la cervecera. “Los primeros a los que les toqué la puerta fueron a los semilleros. Una de las empresas más grandes me dijo ‘¿Y qué ganamos nosotros?’. ¿Cómo que ganamos? El insumo que vos estás generando, vos mismo lo metes adentro del sistema”, recordó el emprendedor.
Gracias a un contacto que logró en un proyecto anterior de confección de materas, quien terminó llamándolo fue la cervecería Biere House, que no sabía cómo reutilizar las arpilleras en las que llegaba la malta. Fue con ese empujón que en octubre de 2020 puso manos a la obra y creó la primera tanda de mochilas formadas con estas bolsas, a las que les sumó desechos de banners de publicidad y otras bolsas plásticas para forrar y reforzar su interior.
“Quedaron muy buenas pero necesitaba hacerlas en cantidad. Empecé a buscar talleres de confección y en un momento pensé en que si estaba haciendo algo por el ambiente, podía sumarle también una pata social. Ahí conecté con la Fundación Formar, que me presentó a tres costureras de Lanús: Eli, Gladys y Tamara. Sin ellas no podría haberlo hecho”, aseguró Harriague.
El boca en boca fue lo que probablemente impulsó a otras cervecerías a sumarse al proyecto. Hoy ya son tres las proveedoras de la materia prima -Bier Haus, Jabalina y Abracadabra- que cada 15 días le entregan a Kaiapuni de forma gratuita las bolsas, que luego terminan en las manos de las costureras.
-¿Las cervecerías te venden o te regalan las bolsas?- le preguntamos a Harriague.
-Me las regalan. Si me las trataran de vender voy a un tacho y las saco, no tendría sentido.
-¿Por qué crees que esta vinculación se dio finalmente con las cervecerías?
-Porque tienen una noción de la sustentabilidad bastante más interesante que el campo. Hay cervecerías que quieren reutilizar hasta lo último de su producción. Y de hecho Eli, Gladys y Tamara ya no dan abasto. La semana que viene tenemos más reuniones para que se sumen nuevas chicas.
Kaiapuni requirió una inversión inicial de 3.000 dólares y hoy ya se sostiene por los ingresos de sus productos. Actualmente el stock está compuesto por neceseres, mochilas en dos tamaños y bolsos, que se caracterizan por ser piezas únicas. Sus valores van desde los 1.200 pesos a los 4.300.
Del proyecto hoy forma parte también Valentín Di Giacomo, estudiante de agronomía y hermano del mejor amigo de Harriague.
-¿Cómo ves a la demanda de este tipo de productos?
-A la gente la verdad es que le encanta lo que hacemos, nos felicitan y nos empujan a seguir. Al principio costó un poco porque muchos no entienden, pero cuando lo ven se empieza a vender mucho. Por mí que alguien más arranque a hacer lo mismo que yo, hay millones de cervecerías en el país. Bienvenida la competencia, no busco hacerme millonario sino aportar lo que puedo.
-¿Considerás que tus estudios te ayudaron a la concreción de este proyecto?
-Haber estudiado agronomía me abrió un poco la cabeza. Yo creo que el campo tiene que darse cuenta un poco más de todo lo que hacemos Se hacen un montón de cosas bien, pero también se hacen algunas cosas mal, y creo que falta un poco de humildad en el sector para atacar eso. Siempre decimos que somos el tractor del país pero no vemos lo que hacemos mal. Si nadie lo cambia, trataré de iniciarlo yo. Es un granito de arena.
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]]>La entrada ACA lanzó los primeros bidones reforzados para agroquímicos que son fabricados con plásticos reciclados por la propia cooperativa se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Para nosotros fortalecer la sostenibilidad en el agro es de gran importancia. Este es el primer bidón de fitosanitarios que utiliza material reciclado en su composición y este logro que se suma a los silos bolsas verdes y a todo el trabajo de recupero que venimos haciendo en nuestra planta de Cañada de Gómez, en la que logramos reciclar ya 11,6 millones de kilos de plástico. Nos sentimos muy orgullosos”, dijo Marco Prenna, el director de Insumos Agropecuarios e Industrias.
El desarrollo de estos bidones tri-capa se realizó en conjunto con la firma proveedora Plásticos Romano. Lo que los hace más particulares es que cada uno de esos envases contiene un 10% material reciclado, que fue generado en la planta de reciclado de ACA, en la capa intermedia del bidón.
La cooperativa de cooperativas informó que la fabricación de estos bidones se realizó bajo las normas ISO 9001, ISO 14001, OHSAS 1800 e ISO 45001, que aseguran la calidad de la materia prima y la inocuidad para el envasado de fitosanitarios.

¿Y cuál es el objetivo principal de esta iniciativa? Desde ACA se explicó que forma parte de un esfuerzo constante para “minimizar y recuperar los residuos del campo”, de acuerdo con su propia Política Corporativa de Gestión Sustentable. En este sentido, los nuevos bidones estarán identificados con el sello en relieve de “Compromiso Sustentable”.

“Los envases han cumplido satisfactoriamente todas las pruebas de control de calidad y las especificaciones vigentes, garantizando la seguridad del producto. Seguimos trabajando para mantener la mejora continua y evaluando nuevas alternativas en envases sustentables”, indicó Daniel Reinaud, jefe de Control de Calidad de la Planta de Fitosanitarios ACA en Campana.
Por su parte Flavio Luetto, gerente de la Planta de Recupero de Residuos Plásticos, señaló que el proyecto fue posible “gracias a que disponemos de la última tecnología europea en reciclado de polietilenos que nos permite obtener a partir de bidones usados de fitosanitarios un pellet altísima calidad y seguro”.
Desde Plásticos Romano, su representante técnico y comercial, Martín Ballejos, agradeció “la posibilidad de participar en la implementación de un envase que cumple con los requerimientos establecidos por la nueva Ley de Envases”.
De esta manera, ACA -una Cooperativa de segundo grado que nuclea más de 140 cooperativas primarias- se convierte en la primera empresa argentina que recicla el plástico elaborando la materia prima para la fabricación de bidones tricapa, cerrando el ciclo del plástico y continuando con su compromiso sustentable.
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]]>La entrada ¿Marlos de maíz en vez de carbón? “El Planeta nos está dando señales del daño que le estamos haciendo”, explica Martín Sffaeir se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>-¿Usted es ambientalista?
-No. Somos un grupo de amigos amantes de la parrilla y del buen comer. Y buscamos potenciar el “asadito” para todos sin importar sexo, edad ni tipo de alimento.
-¿Cómo se le ocurrió la idea de los marlos en reemplazo del carbón?
-Un día, charlando con amigos en el campo, salió el tema de que antiguamente se asaba con marlo y también se utilizaba para las cocinas económicas. Y surgió la idea de volver a probar esas maneras de cocción antiguamente utilizadas.

-¿Cuánto pasó desde ese momento hasta empezar a vender?
-Tardamos aproximadamente 8 meses. Fue un proceso que no fue fácil porque tuvimos que hacer muchas pruebas, conseguir la materia prima, darle una imagen a la marca, conseguir proveedores, etcétera.
-¿Qué le dijo su entorno?
-Todos nos apoyaron. Les gustó la idea porque es algo nuevo, es el primer reemplazo ecológico del carbón. Algunos creyeron que nos iba a costar mucho llevarlo adelante. Ahora que ya es un hecho están todos sorprendidos con la repercusión.
–¿De dónde provienen los marlos? ¿Sirven todos?
-Los marlos provienen de provincia de Buenos Aires, es un descarte agrícola de la planta de maíz. Todos sirven mientras estén secos, nosotros nos aseguramos que estén con la humedad adecuada para ser embolsados.
–¿Las bolsas de cuántos kilos son?
-La bolsa pesa unos 5 kilos pero es estimativo porque los marlos no pesan todos lo mismo. Rinde como una bolsa de 3 kilos de carbón. El precio sugerido al público es 200 pesos.
-¿Cómo se enciende el fuego? ¿Hay que tomar algún recaudo?
-El encendido es muy sencillo ya que el marlo prende fácil. Se puede encender con un pedazo del mismo papel de la bolsa de marlo y una vez que hace llama en 5-6 minutos ya hay brasa para asar.
-¿Le da algún gusto a la carne?
-Según la mayoría de las personas que lo probaron (que fueron muchos entre amigos, conocidos, cocineros, parrilleros) consideran que le da un sabor ahumado particular muy bueno, no invasivo.

-¿Qué comentarios recibió de los usuarios?
-Desde que lanzamos el producto, hace menos de 20 días, recibimos muy buenos comentarios de la gente. Nos hablan a diario muchísimas personas por Instagram felicitándonos, gente que tiene el recuerdo que en el campo asaban con marlo. Justamente hoy una señora de San Antonio de Areco me escribió para comentarme que Marlo le recordaba a su infancia en el campo. Por otro lado muchos comentarios apoyando el tema de la sustentabilidad y el hecho de que no ensucie las manos.
-Viendo que este producto tiene muchas ventajas y además es ecológico. ¿Su idea era cambiar el mundo?
-No, nunca pensé tanto. En mi caso por ejemplo tengo una huerta orgánica, separo la basura y trato de reciclar todo lo que se pueda, y nosotros como socios y amigos (el grupo se completa con Joaquín Lopetegui, Tomas Lopetegui, Alejo Pérez Zarlenga, Luis María Zubeldía) tratamos de ser lo más sustentables posibles. El Planeta nos está dando vastas señales del daño que le estamos haciendo y creo que los cambios empiezan por algo, así que pensamos que ofrecer un producto ecológico y sustentable, es un aporte.
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]]>La entrada Crónicas Robadas: En vez de monedas o caramelos, dos mujeres promueven en Salta la entrega de semillas como vuelto se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Dos mujeres son las protagonistas de una nueva entrega de la página de los oficios. Juntas son potencias, no se puede hacer notas por separadas y se puede llegar a decir que el oficio de reciclar y reutilizar fue lo que las unió en una nueva aventura.
Ellas comenzaron a desarrollar una idea que golpea de frente a todo un viejo paradigma: la semilla como principio de la economía.
Su emprendimiento consiste en brindarles a los comercios de la ciudad una caja con sobres que contienen semillas de plantas que crecen en el Valle de Lerma para que las entreguen como vuelto.
Basta ya de caramelos, saquitos de té, caldos, vales sellados o firmados, papeles que reemplazan a las monedas de 5 pesos o más. Los quioscos de la ciudad tienen que comenzar a entregar semillas para que los vecinos comiencen a darle una vuelta de rosca a su forma de ver el mundo; es hora de comenzar a tener una huerta en casa.
Es otra mirada de ver el mundo. El proyecto tiene el nombre de “Moneda Verde” y es para comenzar a desarrollar la conciencia social sobre el manejo de la basura, la alimentación saludable y el cuidado del ambiente.
Las semillas son poderosas. Están envueltas en papel de diario El Tribuno que es 100 por ciento reciclable. Sobres pequeños que se colocan directamente en la tierra y se riegan.
“La idea es promover la huerta en casa. En los sobres están indicados los cortes y las profundidades de hasta dónde tienen que ser enterradas las semillas. Todo es biodegradable y de una huerta orgánica ubicada en Cerrillos. Son todas plantas que se dan en abundancia en el Valle”, dijo Rosana Ely Carabajal, quien es la que pone la pata de huerta.
La otra pata es la de reciclaje. “Utilizamos el diario que todos tiran y que tapan las alcantarillas. Con las semillas y las huertas promovemos la separación de la basura diferenciando todo lo orgánico para reutilizarlo como compost. Además, buscamos que la tendencia vaya a la alimentación saludable”, dijo Soledad Sales.

Cada caja que tienen para entregar a los comerciantes tiene 100 sobres con un costo total de 500 pesos. Es decir que es ideal para entregar vueltos de entre 5 y 10 pesos.
“Si bien ya venimos con este desafío por más de un año, en este mes de la Pachamama queremos darle la difusión total. Los sobres tienen la forma de un contenedor de almácigo, con forma de útero; todo es muy simbólico”, dijo Sol.
Hay semillas de acelga, cebolla, zanahorias, rabanitos, lechugas, zapallo tronquero, albahaca, perejil, rúcula y de otras tantas plantas aromáticas.
“En nuestra página en internet, además, se brinda toda la información para desarrollar orgánicamente la huerta. Hay todo un acompañamiento, no es solo entregar las semillas y nos olvidamos”, dijo Rosana.
Reconocimiento. Como si fuera poco, el proyecto de Sol y Rosana fue elegido por la fundación Mayma dentro de 35 proyectos nacionales y ya comenzaron a tener vinculación con grandes empresas, incluso con los organismos internacionales.
“Nosotras recibimos mucha capacitación de Mayma y acá queremos mencionar a nuestro mentor que es Nicolás Gada, quien fue el que nos iluminó el camino”, dijo riendo Sol Sales.
Por último, ellas quieren advertir que no es una idea que se hizo para ganar plata. Todo el dinero que se va recaudando está destinado a apadrinar a comedores y merenderos comunitarios con el fin, además, de desarrollar en cada uno de ellos más huertas orgánicas.
Sobre la fundación. Mayma es un programa de apoyo a emprendedores, donde, a los emprendimientos seleccionados se les brinda formación sobre aspectos de negocio, desarrollo de habilidades para emprendedores y permite que ese emprendimiento se conecte con otros. Es decir, es un programa de apoyo a emprendedores que da formación, conexión y visualización. Se hace una elección de los mejores proyectos Salta-NOA y luego van a una final nacional, donde compiten con Córdoba, Rosario, Buenos Aires y Puerto Madryn.
Este programa, que se implementa en Salta-NOA, se desarrolla gracias a la coordinación del Ministerio de Desarrollo Social de Salta y la Ucasal. El proyecto de Sol participó del programa de fortalecimiento para emprendedores de triple impacto a nivel nacional. Su proyecto fue elegido en Mayma NOA.
Si bien la huerta proveedora de semillas está en Cerrillos, el lugar del trabajo final está en la casa de Sol, que es una casa “normal” de un barrio del este capitalino.
Es un espacio donde todo está reciclado, donde hay restos de botellas plásticas y de tarros de lo que sea por todos lados, por las mesas, por las paredes, en los colgantes del techo y hasta en la cocina, se ven los vasos de botellas obsoletas cortados artesanalmente que aún siguen cumpliendo una misión útil en este mundo.
Eso es lo que cambia: cuidar el mundo. Es toda una filosofía de vida consecuente en donde hasta lo más mínimo tiene la finalidad de no provocar más contaminación, de manejar la basura de un modo más eficiente.
Se enmarca dentro de una visión de mundo que se denomina “Ecofullness”, en donde todo parte de un tratamiento diferente de la basura.
Esta movida la comenzaron las chicas por el año 2017 organizando caminatas ecológicas en donde se brindaban, a los participantes, bolsas para recoger basura de la calle.
Luego siguieron con la fábrica de juguetes ecológicos. Se construyeron más de 500 juguetes con telas, con plásticos, latas y otros materiales sacados de la basura y que se repartieron en Abra Pampa, Santa Victoria Este y en la localidad anteña de El Quebrachal.
En la casa aún hay rastros de muñecas de trapo y autos de madera.
También están en carpeta los proyectos del Jardín Comestible y la Huerta Kid.
“La idea es reutilizar la materia prima para no contaminar tanto a nuestro ambiente”, dijo Sol al explicar que el proyecto de Moneda Verde se encuentra dentro de toda una forma de ver la vida.
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]]>La entrada Coco Niz es un bicho de campo en la ciudad de la furia: Recicla nuestras vidas desde una cooperativa de cartoneros se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Coco aprendió los oficios rurales, pero en aquellos tiempos la educación de los curas era muy rígida, salvo cuando llegaba de visita el obispo, dice. Y cuando andaba por los 13 años decidió fugarse y buscar su libertad. Jamás les guardó rencor a los curas porque gracias a ellos salió “todo terreno”, cuenta.

Recorrió muchísimos caminos de la Argentina, pero no vagando sino trabajando de “mencho” por los campos. Fue pialador, castrador, alambrador, ordeñador. Anduvo cosechando naranjas y hasta resina en un pinar. Fue cacharrero en Colonia Liebig para una famosa yerbatera, y colero en los arrozales. “Menos de chorro hice de todo”, dice.
Tuvo buena habilidad para el fútbol y jugó en un club importante. Pero un día del año 1977, pasados sus 20 años de edad, llegó en tren a Buenos Aires apenas con lo puesto. Vivió en la calle, debajo de un puente, hasta que se metió en una casa abandonada. Hoy recuerda que se sintió “de andar tirado como basura”. Anduvo cirujeando las bolsas de basura, buscando el mendrugo y se convirtió en cartonero.
Coco nunca había tenido una novia, hasta que por el barrio de Barracas, una de sus flores alcanzó la mirada de una bella mocita que estaba a cargo de unos tíos, venida de Formosa, de “ajuera”, como él. Cuenta que fue la primera sonrisa que “le movió la estantería”. Pasaba y pasaba por donde vivía María pero tardó tres meses en decirle algo, hasta que la tía de María Blanco –no podía tener un nombre más luminoso- lo invitó a tomar unos mates. Como Coco es buen cebador, su historia tuvo un buen desenlace. María fue su primera mujer y la que le dio el primer abrazo. Con el tiempo se fueron a vivir a un terreno abandonado y él hizo un ranchito de chapa. Llegaron a tener doce hijos.

Coco Niz cirujeaba de un modo contagioso: respetando a los vecinos, ofreciéndose para hacer changas, siempre servicial, y poco a poco otros cirujas se fueron sumando y los mismos vecinos lo ayudaron a registrar una cooperativa de trabajo, de cartoneros, con mucho sacrificio. Hasta hoy una de las dos sedes de la misma es donde él vivió con Blanca, en la calle Olavarría al 2900, de Capital Federal. Se trata de un predio de 1000 m2, en el barrio de Barracas. Luego sumaron otra sede en la Avenida Crovara 3300 de La Matanza, con 1700 m2, y allí se mudó con su familia.
La bautizaron “Cooperativa El Corre Camino”. Poco a poco fueron tomando una identidad ecológica y comenzaron a trabajar en forma de economía circular. Hoy la cooperativa agrupa a 300 cartoneros, unas 53 familias. Compraron 2 camiones, eliminando la tracción animal y humana, y les donaron una autoelevadora.
Pasaron, de ser “mendigos de las sobras”, a Trabajadores con Dignidad, Generadores de Soluciones y Aprovechamiento de los Recursos (no los llaman más basura). Alcanzaron certificación OPDS con la que pudieron brindar sus servicios a las empresas, con trazabilidad de los residuos sólidos urbanos (RSU) y separación en origen. Lograron ser “Parte del Negocio del Reciclado”, que es lo más revolucionario.
De indigentes, a ser contribuyentes: pagan IVA, Ingresos Brutos y Ganancias. Todos los integrantes están bancarizados. Y Coco ya está empecinado en que todos tengan obra social y hasta ya están proyectando construir 192 viviendas en dos manzanas. Hoy se llaman “Promotores Ambientales” y dan charlas a empresas de cómo separar sus residuos, y les retiran cartón, metal, vidrio, plástico y ocho materiales más.
Su horario de trabajo es de 5 a 14. Dividen sus tareas en cuatro funciones: Atención al cliente, Logística, Separación de la basura en origen (clasificación, stockeado y enfardado) y Ventas. En plena Pandemia están con poco trabajo, pero no parados. Para vender sus materiales deben juntar como mínimo diez toneladas, y ahora les está costando alcanzar ese volumen.
Coco Niz dice que se siente un “bicho de campo” que debe sobrevivir en “la ciudad de la furia”. Sus oficios rurales no le sirvieron para la ciudad, pero sí pudo saber que se puede amar con los bolsillos vacíos, que la cooperación es una herramienta poderosa y que podía ser un auténtico líder: servicial, uno más en la cooperativa, que se ubica último y empuja el gran “carro”.
Recuerda cuando en el campo comía sólo el corazón de las sandías y descartaba el resto. Hoy en la ciudad le cuesta tanto comprar una sandía para compartirla en familia o con sus compañeros.
Recuerda cuando comía tortas fritas con grasa de pella, leche cuajada, calostro, criadillas, los “tapichí” o “vacaray”. Lo que más le gustaba comer allá era el puchero de chiquizuela y se espanta de que esté tan caro en la ciudad.
Se da cuenta de que todos los materiales que recicla son el descarte de la ciudad que se proveyó de los recursos naturales del campo y eso lo ayuda a sentir que lo sigue llevando en su corazón y en sus ojos.
En 2015, Coco Niz fue premiado con la Bandera de La Paz en el Salón Azul del Senado de la Nación. Pero va por más y sueña con agrupar a 5.000 cooperativas de todo el país para que muchos de sus paisanos que están en la marginalidad puedan tener un trabajo digno en vez de planes y acceder a una vida con salud, techo y comida. Es que Coco está lleno de esperanza. (Nota: estoy agradecido con mi amigo Adrián Cervera porque me presentó a Coco).
Coco toca la guitarra. Un día, el arquitecto Pedro Galuzzi conoció a Coco, a su cooperativa y al lema que los sintetiza, y escribió esta canción que se volvió el himno de la misma: “Tu basura es mi tesoro”.
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]]>La entrada Para crear conciencia sobre el reciclado, una empresa fabrica mochilas escolares con el plástico de los silobolsas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En este contexto, este emprendimiento acaba de unirse en una campaña en redes sociales con el objetivo de generar una mayor conciencia sobre la importancia del reciclaje. Silobag ya recicla silobolsas en desuso para fabricar camisolines para la emergencia por el coronavirus, pero además produce bolsos y mochilas. Ahora se alió con Trabi, una conocida fábrica de útiles escolares. En el marco del Día Mundial del Reciclaje, que se celebra cada 17 de mayo, ambas marcas convocaron a las artistas @puntaypincel @a2lettering, @aguspatronu, @maguvillar y @florfi_ilustradora, para que personalicen con sus diseños una de las mochilas realizadas por Silobag con los marcadores de Trabi.
Los diseños serán ideados bajo el lema “Salvemos al planeta” y serán sorteados durante el mes de mayo junto a un kit de productos Trabi en las redes sociales de las respectivas artistas.

“El objetivo es que nuestros seguidores redescubran los materiales, y que en vez de considerarlos basura, los reinventen”, dijo a Bichos de Campo Cinthia Fehling, directora creativa y una de las fundadoras de Silobag, marca que pertenece al ecosistema de Leaf Social. Esta marca ya elabora zapatillas con suelas hechas de caucho de neumáticos reciclados, sumado a EcoBolsas de vela náutica y EcoCarteras de Banners Publicitarios, entre otros ‘eco productos’.
En marzo del 2019, Silobag firmó un acuerdo con la empresa IpesaSilo para fabricar bolsas, bolsos y mochilas a partir del material de silobolsas usados. Pero ese acuerdo no implica sólo reutilizar o reciclar, sino que los productos serán comercializados con el fin de ayudar a varias fundaciones.
La Argentina es el principal productor de silobolsas del mundo, que en cuatro años duplicó su utilización para almacenar granos, pasando de 200 mil a 450 mil unidades al año. En el país se consumen cerca de 65 mil toneladas de plásticos cada año para fabricar diferentes productos para la agricultura, y de ese total, 40% se utiliza para producir silobolsas.
Desde Silobag afirman que en un año ya lograron reciclar más de 6.000 metros cuadrados de silobolsa, y aseguran que con el material reciclado a partir de estas, obtienen un producto tres veces más resistente que otros de similar calidad, impermeable y personalizable, ya que el mismo se puede dibujar y luego rediseñar fácilmente una y otra vez.
“Por eso nos acercamos a Trabi, para crear magia junto a los artistas y mostrar que la ecomochila es un canvas infinito. El diseño es temporal y dura cuanto tiempo vos quieras, porque es fácilmente lavable, permitiendo reinventar su diseño una y otra vez”, manifestó Fehling.
Ver: Los silobolsas no solo sirven para guardar granos: También los usan para fabricar delantales médicos
“El silobolsa nos da una mejor calidad que los materiales convencionales; tiene mayor resistencia al peso, a la fricción, y mayor durabilidad, porque fue pensado con un uso mucho más demandante que el de un simple producto de moda”, remarcó la joven empresaria.
Fehling se mostró muy preocupada por la presencia de plástico en el mundo. “Es gravísimo, tiene un corto periodo de uso y tarda más de 1.000 años en desintegrarse”, dijo, y agregó que, como solución a esto, “el reciclado requiere 70% menos de energía y emite 59% menos de Gases de Efecto Invernadero (GEI), que son los responsables, en gran medida, del cambio climático”.
En paralelo, y sumando su compromiso con el cuidado del medioambiente, la marca Trabi lanzó, junto a Fundación Caburé-í, una serie de packs de fibras con los tradicionales colores de la bandera argentina, en cuyo empaque figura el diseño de una especie o animal argentino en peligro de extinción. El objetivo de la propuesta, es concientizar a los más chicos acerca de la importancia de cuidar la naturaleza y el medioambiente.

“Hace muchos años que trabajamos en lograr la sustentabilidad en nuestro proceso productivo y en compartir este deseo de proteger al planeta con nuestros colaboradores y clientes. Sentimos que el día del Reciclaje era una fecha ideal para hacer hincapié en las pequeñas cosas que podemos aportar desde nuestros hogares”, explicaron desde esa compañía.
“El comportamiento de las personas, sus decisiones y acciones definen el tipo de mundo en el que vamos a vivir. Por eso nos enfocamos, hoy más que nunca, en abrirle la mente al consumidor sobre la importancia y los beneficios del reciclado. No existe acción pequeña, porque si las sumamos a todas, adquieren mucho poder. Y sólo trabajando en equipo lograremos el cambio que necesita el mundo”, concluyó Fehling.
Todos los interesados en sumarse a esta propuesta podrán hacerlo a través de las redes sociales de @silobags y @trabiok, o bien a través de las cuentas de las artistas que intervendrán las mochilas con sus diseños.
La entrada Para crear conciencia sobre el reciclado, una empresa fabrica mochilas escolares con el plástico de los silobolsas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Una buena para Pergamino: Por lo menos ahora tiene un centro para iniciar el reciclado obligatorio de los envases de agroquímicos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Este depósito de envases vacíos fue inaugurado por la fundación CampoLimpio, que fue creada por la industria de agroquímicos para cumplir con la Ley sancionada en 2016, que obliga al retiro de esos residuos plásticos de los campos, donde muchas veces quedaban tirados. “Los CAT son instalaciones que se utilizan para recepcionar, acondicionar y derivar los envases vacíos de fitosanitarios a los canales de valorización o disposición final”, explicó esa entidad.
Ver Si chancho limpio nunca engorda, Campo Limpio por lo menos comenzó a ganar algo de peso
De acuerdo con Horacio Silva, Presidente de CampoLimpio, “esta iniciativa es vital como eslabón de la cadena de producción con el fin de crear un círculo virtuoso que presenta un cambio cultural en el trabajo del campo. Este desafío puede cumplirse gracias al aporte de todos los actores empresas, gobierno, productores, buscando soluciones conjuntas que aportan al cuidado del ambiente para nuestro presente y futuro”.

En este caso, este CAT se encuentra ubicado dentro del Parque Industrial Pergamino (Av. Arturo Frondizi 1150) y recibirá los envases vacíos de fitosanitarios de los productores de la zona, que deben ser entregados limpios mediante el proceso de triple lavado o lavado a presión y perforados. La entrega de los mismos se podrá realizar los días jueves de 9 a 17 horas.
Marita Moisés, que está al frente de este CAT, afirmó que “estamos muy contentos con la respuesta de los productores”. Y explicó: “En sólo tres jueves hemos logrado nuestra máxima capacidad de acopio. Este Centro es un ejemplo de integración, particularmente estamos muy comprometidos en crear un verdadero modelo operativo para toda la sociedad local”.
Este el el séptimo centro que se suma a la red de CampoLimpio en la Provincia de Buenos Aires. Ernesto Ambrosetti, director ejecutivo de esa fundación, dijo que estos CAT “se presentan como parte primordial de la estrategia de articulación del sistema de logística para la recuperación de los envases destinados al reciclado o a la disposición final”.
La entrada Una buena para Pergamino: Por lo menos ahora tiene un centro para iniciar el reciclado obligatorio de los envases de agroquímicos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La cooperativa ACA recuperará desde este año las 6 mil toneladas de plástico que envía al campo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En diálogo con Bichos de Campo, el gerente de insumos agropecuarios de ACA, Víctor Accastello, exhibió el compromiso de la empresa con el medio ambiente y explicó cómo se recicla ese enorme volumen de plástico en su moderna y novedosa fábrica de recupero ubicada en Cañada de Gómez, en Santa Fe.
“Enviamos al campo 5.000 toneladas de silo bolsa producidos en la planta de Gral. Pico (La Pampa); y 1.000 toneladas de envases de bidones plásticos desde nuestra planta de Campana (Buenos Aires). Una verdadera locura por el daño ambiental”, admitió.
Luego contó que “desde hace tres años que nos pusimos en marcha y salimos por el mundo en busca de la mejor tecnología de reciclado. Visitamos Alemania e Italia, especialistas en la materia. Y así fue, que elegimos la mejor tecnología y pusimos la planta de recupero en Cañada de Gómez con una capacidad para 7 mil toneladas al año. De modo que se pueda recuperar todo el plástico que ACA envía al campo”, enfatizó.
Aquí la nota completa con Víctor Accastello:
La nueva planta tiene un año de vida y recuperó el año pasado 2.000 toneladas de plástico, por estar todavía en una etapa de puesta a punto. Pero se espera ya para este año que recupere las 6.000 toneladas de plástico que distribuye ACA entre sus socios.
Accastello aclara que esta planta solo cubre lo fabricado por ACA, que representa 10% del plástico usado en el agro argentino. “Se necesitarían 10 plantas como estas para absorber todo el plástico utilizado en el país”, señaló.
Ver: Claudio Soumoulou: “ACA hoy es el quinto grupo entre los de capitales nacionales”
-¿Y para qué se utiliza este plástico recuperado?- preguntó Bichos de Campo al gerente de la cooperativa más grande del país:
“El plástico de baja densidad, proveniente de silos bolsa, termina aprovechándose por la industria para fabricar mangueras, cables, bolsas de consorcio, etcétera. Y el de alta densidad, proveniente de los bidones, sirven para postes, varillas, durmientes, separadores de obras viales, etcétera, siempre que no estén en contacto con la alimentación humana o animal”, señaló Accastello.

El proceso es semejante a una gran molienda y termina ofreciendo un pellet plástico. “Hay distintos sistemas de lavado por fricción para sacarle todas las impurezas que tenga el plástico usado. Luego hay distintos sistemas de secado por centrifugado y térmicos; y una extrusión final para obtener el pellet”, explicó Accastello.
“Lamentablemente todavía no es rentable en la Argentina producir estos pellets. En Europa sí y llegan a valer un 80% del valor del polietileno virgen. Acá hay mucho mercado informal y sería bueno que entren otros jugadores”, juzgó. el gerente de ACA.
Que de todos modos insistió: “mantener un campo limpio es una obligación de todos los que estamos vinculados al campo”.
La entrada La cooperativa ACA recuperará desde este año las 6 mil toneladas de plástico que envía al campo se publicó primero en Bichos de Campo.
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