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La entrada El mundo al revés: Leonardo Rafael, el matarife que impulsó a sus pares a blanquearse, ahora reclama al Estado que controle a todos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Primero regresó Alberto Abad a la AFIP. Luego regresó Marcel Rossi a la ex ONCCA (que primero fue subsecretaría y luego fue degradada a Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario). Ellos armaron una gran política para formalizar la actividad mayorista que permitió multiplicar los niveles de recaudación: se armó un sistema donde cada operador (sea frigorífico o matarife) debía actuar con su propia matrícula y anticipar parte de sus impuestos antes de la faena de cada animal. Fue un éxito indudable: la cadena se ordenó en su etapa industrial y el fisco recaudó mucho más.
Pero esa ofensiva comenzó a flaquear cuando el Estado (y aquí sumamos también a ARBA, la agencia de control bonaerense) no pudo o no quiso o no supo dar la que algunos consideran “la madre de las batallas”: el control de las decenas de miles de carnicerías que existen, especialmente en el conurbano bonaerense, buena parte de las cuales ni siquiera está habilitada por Bromatología de cada ciudad, y la inmensa mayoría de las cuales no emite una factura ni que le reclames con Gendarmería.
Con el cambio de gobierno y la cuarentena que congeló todo, esta ofensiva para ordenar la cadena de ganados y carnes parece haber quedado en la nada. Marcelo Rossi insiste con su ferreo control sobre los mayoristas (incluso hizo instalar controladores electrónicos en todas las plantas de faena), pero la AFIP desmanteló su equipo profesional y quedó en la nada su promocionado Remito Electrónico de Carnes (REC), una plataforma en internet en la cual debían anotarse todas las ventas a la cadena minorista.
En este marco debe entenderse esta entrevista a Leonardo Rafael, presidente de la Cámara de Matarifes y Abastecedrores (CAMyA), que nació unos años atrás en medio de este proceso de blanqueo. Justamente, cuando los matarifes fueron obligados a tener cada uno su propia matrícula (antes operaban detrás de la matrícula del frigorífico o con “matriculines”, como se conoce en la jerga a los permisos medio truchos) Rafael se convirtió en impulsor de un fuerte blanqueo de ese eslabón que domina hasta 80% de la faena en el conurbano.
Mirá la entrevista a Leonardo Rafael:
“La actividad del matarife existía de toda la vida, pero en un momento había un paraguas, donde el frigorífico tenía la matricula y nosotros siempre estábamos ocultos detrás de un frigorífico”, recordó Leo. En aquellos tiempos, reconoció, muchas plantas acumularon una gran deuda impositiva con la AFIP (por el IVA y toros tributos nacionales) y con ARBA (por Ingresos Brutos), ya que no se podía trasladar los impuestos al siguiente eslabón de la cadena, que son las carnicerías.
Según el empresario, es imposible que los controles impositivos sobre la cadena de la carne funcionen si no se controla ese escalón final, previo al consumidor. “La madre de la evasión está en el último eslabón que es la carnicería. Mientras nosotros no podamos blanquear las carnicerías es muy difícil que nos podemos hacer cargo de que toda la trazabilidad de la carne, y el blanqueamiento de la parte legal y económica no va a poder llegar”, afirma el presidente de CAMyA.
Nuevo remito electrónico para mover la media res hasta la carnicería
¿Cuál parece ser el problema? Que ahora que blanquearon los matarifes se sienten los hijos de la pavota, porque los que no pueden trasladar los impuestos al comercio minorista ya no son los frigoríficos sino ellos. “Si yo tengo a las carnicerías que no me aceptan una factura, este esfuerzo que me exigió el Estado en algún momento no tengo donde descargarlo”, nos explicó el matarife.
Este sector tuvo hace unos días una reunión con la subsecretaria de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Provincia de Buenos Aires, Carla Sain, tratando de resucitar la agenda de controles. Y es que, sin que ARBA y AFIP logren cerrar el cerco sobre las carnicerías -Leonardo estima que son más de100 mil-, “nos encontramos nosotros como cuello de botella”, y acumulando deudas por impuestos que no pueden trasladar a los carniceros. En algunos casos, como son agentes de percepción, ese monto se traslada a consumidores y productores, encareciendo el precio de la carne o deprimiendo el valor de la hacienda
“A veces en este tema los organismos desconocen la actividad y se creen que apretando a un eslabón de la cadena es la manera de ordenarla. Pero en este caso es muy necesario el rol del Estado como policía. Necesitamos que salga a fiscalizar y a regular todo lo que quedó en ese gris”, declamó el directivo de los matarifes.
-¿Por qué no controla el Estado a las carnicerías?
-Ni siquiera tienen idea de cuántas son las carnicerías. Tenés carnicerías de todo tipo y en todo lugar. En provincia de Buenos Aires hay carnicerías en los garajes o en barrios donde es imposible el acceso. Pero algo hay que hacer.
-¿Y ustedes qué proponen?
-Yo creo que hay que apuntar más a los municipios. Acá hablamos de impuestos. Pero a mi me preocupa más la inocuidad del producto y las carnicerías muchas veces no están ni habilitadas. La primera obsesión debería ser por salud, no me cabe ninguna duda. ¿Cuál es la diferencia de exportar a China y vender carne al mercado interno? ¿Por qué los chinos tiene que tener una inocuidad y más control que los ciudadanos de la Argentina?
-Entonces en principio cada Municipio debería tener claro cuántas carnicerías hay en su territorio.
-Por ahí sería la punta del ovillo. Hay que hacer responsables a los intendentes de la salud de sus ciudadanos. Hay lugares que son inaccesibles. Entramos nosotros quizás. Pero nosotros no podemos ni debemos hacer de agente de policía.
-En algún momento AFIP ordenó que todos operen con un Remito Electrónico cada venta al último eslabón. ¿Qué pasó con eso? ¿Quedó en la nada?
-Es más de lo mismo. Vos podés querer hacer cosas pero en la práctica no sucede lo mismo que lo teórico. Hay cosas que no pueden suceder. Por ejemplo, un carnicero raso, de cinco medias reses por semana, no puede seguir figurando como monotributista. Tiene que ser responsable inscripto, tener un contador, etcétera.
Las cuentas a favor de los que dice Rafael son claras. Si cada media res vale entre 20 mil y 30 mil pesos, el minorista que baje cinco por semana estará trabajando con unos 100 mil pesos por semana o hasta medio millón de pesos por mes. Y esto sin contar el pollo, el cerdo, los huevos o las menudencias.
“Los sistemas no están adaptados a la realidad. A nosotros los matarifes nos constó mucho adaptarnos cuando antes ni figurábamos. Pero ahora esta deuda que tenían los frigoríficos y nos la están pasando a nosotros”, advirtió el titular de la Cámara de Matarifes. Y agregó que muchos de sus pares, cansados de esta situación, “empiezan a buscar la alternativa de nuevo en matriculines, las matrículas alternativas”.
-Es decir, ¿volver a operar en negro?
-La realidad es que siempre se agarró por esos carriles. Pero nosotros no queremos seguir por esos carriles. Queremos que nuestro trabajo sea una práctica legal y pagar lo que haya que pagar. No queremos volver a pagar monotributo como cuando, al no ser considerados como matarifes, éramos comisionistas o fleteros. Lo mejor que nos puede pasar a todos es blanquear nuestra actividad, andar seguros, tranquilos.
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]]>La entrada Pellizcate: ARBA y AFIP acordaron que no harán falta dos trámites para quienes transportan alimentos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Aleluya.
Gastón Fossati, el director de ARBA, subrayó que “el convenio que firmamos con AFIP nos permitirá simplificar los trámites que deben realizar los contribuyentes cuando transportan mercaderías, beneficiando a los sectores de la producción”. En efecto, cada vez que un contribuyente gestione y obtenga un remito electrónico en AFIP para trasladar un producto, el organismo nacional intercambiará esa información con ARBA, lo que evitará la exigencia de tramitar el COT en jurisdicción de la provincia de Buenos Aires.
En los últimos meses, el organismo nacional ha puesto a rodar algunas iniciativas que obligan a los mayoristas de la carne y la harina a informar en su página web de cada traslado de mercadería a los comercios minoristas o distribuidores. En el sitio de la AFIP se genera un Remito Electrónico que es virtual, y que luego debe ser confirmado por le minorista una vez que recibió la mercadería, cerrando así el círculo de control.
Ahora ARBA dice que para ellos el RE también será suficiente. “Además de agilizar la operatoria del transporte, la medida contribuirá a optimizar la trazabilidad de granos, carne, animales, vegetales y frutas, generando un impacto positivo tanto en la formalización de la economía como en la disminución de la presión tributaria sobre los contribuyentes cumplidores”, consideró el organismo bonaerense.
El convenio entre ambos organismos incluye, más allá de la documentación electrónica referida al transporte de mercaderías, el intercambio de información sobre padrones, declaraciones juradas y otros datos de distintos impuestos. A la vez, hace hincapié en el trabajo en equipo para avanzar con el desarrollo de un sistema online de presentación unificada de IVA e Ingresos Brutos. Del mismo modo, prevé acciones conjuntas para mejorar los servicios al contribuyente y lograr la implementación de actas comunes en materia de fiscalización.
Información extraoficial obtenida por Bichos de Campo daba cuenta de que en materia de comercio de carnes, donde la AFIP lanzó días atrás un régimen de percepciones de IVA para aplicar una tasa de 2% en aquella ventas donde no se pueda mostrar una correcta registración fiscal (a quienes operen sin REC directamente se le descontará todo el IVA), ARBA haría lo propio con Ingresos Brutos, reduciendo la percepción actual de 8% a 2%, para ubicarla en la misma línea que la AFIP.
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]]>La entrada Habrá que retener todo el IVA a quienes comercialicen carne vacuna o porcina sin utilizar el Remito Electrónico se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La Resolución General 4588/2019, publicada este lunes en el Boletín Oficial, la AFIP argumentó que “a los fines de avanzar en la transparencia de la cadena de comercialización, resulta aconsejable establecer un régimen de percepción transitorio para las operaciones de ventas de carnes y subproductos comestibles derivados de la faena de hacienda de las especies bovinas/bubalinas y porcinas realizadas a los sujetos que no acrediten su condición tributaria”.
Ver Nuevo remito electrónico para mover la media res hasta la carnicería
A partir de esa decisión, y con el REC ya en vigencia, el organismo tributario estableció en primer lugar que se impondrán percepciones “a los sujetos que no acrediten, mediante la respectiva constancia que disponga este organismo”, o bien de su condición de responsables inscriptos o de exentos del IVA, o bien figurar como parte del Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes.
“El régimen de percepción no será de aplicación cuando a) los agentes de percepción reciban -de parte de los adquirentes- copia de la constancia que acredite alguna de las situaciones indicadas en el artículo anterior. O b) Los adquirentes, declaren expresamente su condición de consumidor final a través de la aceptación del comprobante o factura que para tales efectos se emitirá de conformidad con lo que disponga este organismo”.
Es decir, la percepción se aplicará sobre las operaciones donde el comprador de la carne no logre demostrar que está en regla con la AFIP ni correctamente inscripto ante el organismo.
La mencionada percepción, según el artículo 5, “se determinará aplicando sobre el precio neto de la operación que resulte de la factura o documento equivalente -de acuerdo con lo dispuesto por el Artículo 10 de la Ley de Impuesto al Valor Agregado, texto ordenado en 1997 y sus modificaciones- la alícuota del 2%”.
Ver ¿Se terminó la paz en la Mesa de las Carnes? Los matarifes denuncian una “persecución” desde ARBA
Pero “cuando los traslados de carnes y/o subproductos vinculados a la operación no hayan sido documentados mediante el Remito Electrónico Cárnico establecido en la Resolución General 4.256 y sus modificatorias, la alícuota de percepción a aplicar será equivalente al 100% de la alícuota del impuesto al valor agregado”, estableció la AFIP. Desde fines de los noventa que la carne y sus derivados tributan un IVA de 10,5%.
Luego dispone la AFIP que “el importe de la percepción liquidada conforme deberá adicionarse al monto de la factura o documento equivalente correspondiente a la operación que la originó”.
La entrada Habrá que retener todo el IVA a quienes comercialicen carne vacuna o porcina sin utilizar el Remito Electrónico se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada No más prórroga: Desde ahora se exige el Remite Electrónico para todas las ventas de carne se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El REC está en las gateras desde mayo de 2018 y no se aplicó por las discusiones internas que se produjeron entre los diferentes eslabones de la cadena cárnica. Pero finalmente este lunes la AFIP emitió la Resolución General 4566/2019, que puso fin a las dilaciones. “Las disposiciones establecidas en la presente resultarán de aplicación a partir del día 1 de septiembre de 2019”, dispuso esa normativa, haciendo referencia a la resolución original que estableció la creación del Remito Electrónico.
En una segunda norma, la Resolución General Conjunta 4567/2019, la misma AFIP y el Ministerio de Agricultura brindan otra señal certera de que ahora si se acabó la pausa impuesta sobre la aplicación del mencionado REC. Se establece aquí que “la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario (la ex ONCCA) podrá disponer la suspensión preventiva del operador en el RUCA (Registro Único de la Cadena Agroalimentaria)” de aquellas empresas que no emitan los remitos.
Las faltas que la AFIP informará a Agricultura para dar de baja la matrícula apuntan a controlar a las firmas que “hayan efectuado o encargado traslados de carne bovina, bubalina y/o porcina y subproductos de faena de su propiedad no habiendo emitido el correspondiente REC en forma recurrente”, y a las que hayan movido carne en el mercado doméstico “indicando un destinatario que no se corresponde con el real, en forma recurrente”.
El REC debería funcionar de la siguiente manera: un mayorista de carne, antes de realizar un envío, debe informar del mismo a la AFIP mediante una página web especial. Luego, el minorista que recibe la carne deberá cerrar el círculo declarando al mismo organismo que recibió efectivamente la mercadería. Con este trámite obligatorio, la AFIP tendrá control total del circuito cárnico y podrá detectar operaciones en las que el alimento sea vendido en negro, sin pagar impuestos como el IVA, que en este caso es del 10,5%. No hay cálculos oficiales, pero se estima que la evasión en carnes suma miles de millones de pesos.
“Se entenderán como recurrentes las situaciones señaladas cuando las mismas superen los 10 traslados o el 10% de los traslados de un mes calendario”, precisó la segunda resolución. Es decir, el margen de tolerancia para la exigencia del REC será mínimo.
La aplicación efectiva del REC (que iba a iniciarse en noviembre de 2018) se había demorado en varias ocasiones por pedido de la propia cadena y ante imperfecciones en el funcionamiento del sistema informático de la propia AFIP. Este punto ya estaría subsanado y ahora hay que ver qué sucede en la Mesa de las Carnes, donde en la última reunión se había pedido una nueva prórroga. El temor es que las nuevas exigencias, en vez de blanquear el universo de las operaciones, deriven en la conformación de un mercado marginal de carnes, donde se esquiven todos los controles.
En este sentido, la oposición más vehemente a la aplicación del REC surgió de los matarifes abastecedores que operan en el conurbano bonaerense, que argumentan que con el Remito la AFIP pretende que sean ellos quienes paguen los platos rotos por la falta de formalidad en el segmento de las carnicerías. El argumento es que muchos comercios minoristas se niegan a facturar por sus compras de carne. El REC justamente apunta a poner en evidencia ese mercado irregular.
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]]>La entrada ¿Qué esperan los dos viejitos críticos? Que se arme quilombo en el negocio de la carne se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Statler y Waldorf, de haber sido argentinos y haber trabajado en el negocio de la carne, estarían ahora más atentos y pendientes que nunca a la película que arrancó con el cambio de Gobierno y la creación de la Mesa de las Carnes. En esta aventura muchos muñecos de diferente prosapia apuntan a un objetivo común: la formalización total de los actores del negocio de los bifes y el asado. Pero después cada uno empieza a hacer las cosas por su lado, sin consultar a los demás. Y todo amenaza con desacomodarse de nuevo.
Por supuesto que esta es una trama forzada. Pero nuestros entrañables viejitos, como críticos tenaces que finalmente son, no pueden dejar de criticar desde su cómodo palco el desconcierto que parece haberse apoderado de los actores de esta historia, especialmente a partir de la decisión de la AFIP de intentar imponer el Remito Electrónico de Carnes (REC), como último recursos para emprolijar las cosas en el último eslabón de la cadena, el del comercio minorista, las carnicerías.
Ver Nuevo remito electrónico para mover la media res hasta la carnicería
El REC, un documento que obliga a los vendedores mayoristas de carne a informar a la AFIP sobre cada movimiento y luego a los minoristas a confirmar esa información, debía entrar en vigencia en noviembre pasado, pero hubo un periodo de gracia. A mediados de abril, el organismo tributario avisó que se comenzaría a exigir en serio. Y de hecho ha estado enviando intimaciones a los operadores (frigoríficos consumeros y matarifes) para que cumplan con esa resolución. Los viejitos se frotan las manos: se acerca la hora del desenlace, que ellos presuponen será un estrepitoso fracaso.
“El REC tiene un problema: al no estar inscriptas las carnicerías (ante la AFIP), es muy difícil de aplicar”, dijeron a Bichos de Campo fuentes del sector de los matarifes que están siendo intimados. Ellos denuncian que las carnicerías que trabajan en negro se niegan a aceptar que se les facture la media res como corresponde, y por lo tanto también eluden el Remito. Pero las consecuencia de esa desobediencia no recaen sobre los minoristas sino sobre sus proveedores, que son objeto de mayores retenciones de impuestos y pagos a cuenta.

“Además el REC tiene hoy problemas de sistemas en su implementación. La AFIP todos los días realiza algún ajuste nuevo en la aplicación, que está en permanente prueba, aunque al mismo tiempo ya está intimando a los matarifes inscriptos para que lo apliquen”, dijo la fuente.
Otro actor de esta comedia es ARBA, la agencia de recaudación bonaerense, donde se concentra el grueso de la faena. Ese organismo primero trabajó junto al resto de la cadena e aceptó imponer a partir de octubre de 2017 un nuevo sistema de percepción de Ingresos Brutos a los faenadores.
Relataron las fuentes que en este caso “en diferentes reuniones pedimos ajustes y solicitamos aclaraciones. Finalmente en abril de 2018 sacaron una norma aclaratoria donde fijaron la alícuota de 1,75% (como reclamaba la Mesa de las Carnes) hasta tanto el sector minorista se adapte e inscriba. Peor luego, a partir del 1 de enero de este año, volvieron al sistema anterior y fijaron en el 8% la alícuota para carniceros no inscriptos o con problemas impositivos”.
El problema aquí, al parecer nuevamente, es que la mayoría de las carnicerías no quieren inscribirse y entonces quien carga con mayores descuentos de Ingresos Brutos (el 8% ahora y no ya el 1,75% si el local minorista estuviera bien registrado) es el mayorista de la carne. “Es decir que ARBA nos hace responsables a los matarifes de tal situación. Al mismo tiempo comenzaron a reclamar diferencias de enero, febrero y marzo de 2019, desconociendo el acuerdo alcanzado”, se quejó el informante para hacer las delicias de Statler y Waldorf.
Por cierto, los intentos de registración de carnicerías que realizó la Secretaría de Agroindustria, creando una categoría especial en el RUCA (Registro Único de Operadores), dieron bastante poco resultado, pues hasta ahora se formalizaron allí solamente unas 7 mil empresas comercializadoras de carne, cuando se estima que el universo de minoristas supera holgadamente los 120.000 cuits.
Los viejitos, ante este escenario, se frotan las manos y critican a todos los actores de esta comedia de enredos. Esperan que todo explote por los aires antes de que caiga el telón.
Los matarifes advierten, quizás exagerando pero con todas las letras, que tanto la estrategia de la AFIP como la de ARBA de imponer condiciones unilaterales están destinadas a producir el colapso de todo el sistema de formalización del comercio cárnico.
Avisan los matarifes: “A nuestro modo de ver, esto solo va a generar que los matarifes que hoy estén ‘inscriptos’ le vendan a las carnicerías ‘inscriptas’ y que el resto vuelva a la informalidad, que es lo que pretenden los supermercados y los frigoríficos del Consorcio ABC (exportadores) para ganar porciones del mercado local”.
La entrada ¿Qué esperan los dos viejitos críticos? Que se arme quilombo en el negocio de la carne se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Los matarifes retrucan a AFIP y ARBA: “Nosotros no podemos hacernos cargo de algo que ellos no pueden controlar” se publicó primero en Bichos de Campo.
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“Hace dos años y medio le insistimos al Gobierno que implemente el sistema del REC en la calle. Hoy es inaplicable porque no tenemos el eslabón final que es el carnicero. Es decir, no hay un registro formal de carnicerías”, dijo a Bichos de Campo Leonardo Rafael, presidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA).
Escuchá lo que nos decía Leonardo Rafael:
“Estamos de acuerdo en que debíamos ingresar a este sistema, y por eso creamos la CAMyA. Pero también debemos decir que los organismos son muy perversos. ARBA intimó a mas de 200 frigoríficos y matarifes a inscribirse como agentes de percepción del Impuesto sobre Ingresos Brutos. Están haciendo ajustes hasta de 8 millones de pesos a algunos matarifes, siendo que todavía no está implementado el 1,75%”, dijo Rafael, en alusión a que, una vez inscriptos, los operadores cárnicos debían comenzar a retener el 1,75% del valor total de cada venta en el caso de las carnicerías inscriptas en Ingresos Brutos, mientras que en el caso de las no inscriptas esa proporción crece a 8%.
Ver ARBA y AFIP se vuelven a cortar solas y amenazan dinamitar la Mesa de las Carnes
La Administración Federal de Ingresos Públicos de Argentina (AFIP), en tanto, impulsa rl REC como método de control a las carnicerías. El Remito es desde noviembre pasado (aunque no se exigía todavía) el único documento válido para el traslado de carnes, con el objetivo principal de controlar la evasión en los mercados minoristas. Pero en la práctica, falta ver si podrá ser aplicado.
Según Rafael, el REC “todavía no fue puesto en marcha, porque hay complicaciones en cuanto a la implementación del sistema web service. En la práctica hay muchas idas y venidas no contempladas en el sistema, y por otro lado, hasta tanto no aparezca el carnicero inscripto, no tenemos a quién emitirle ese REC”, se excusó. Los matarifes se resisten, de este modo, a actuar como “controladores” de los minoristas a los que les venden carne.
De acuerdo con el dirigente de los matarifes que abastecen de carne el Conurbano, el problema es que “durante muchos años la cosa se manejó mal. Es una cultura de arrastre, y por eso cuesta tanto hoy visualizar a los carniceros. Debería ser un trabajo de AFIP y de ARBA, y no de los frigoríficos y matarifes”, enfatizó.
Luego explicó que en ambos organismos “aducen que no tienen gente para sacar a la calle y hacer ese trabajo. El tema es que tampoco nosotros podemos hacernos cargo de algo que ellos no pueden implementar”.
La entrada Los matarifes retrucan a AFIP y ARBA: “Nosotros no podemos hacernos cargo de algo que ellos no pueden controlar” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada AFIP insiste con el REC y se inicia la temporada de cacería de carnicerías se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“El tiempo de la inducción se terminó. El martes empezamos de verdad”, informaron desde el organismo que dirige Leandro Cuccioli al matutino porteño. Ese funcionario había dicho la semana pasada que el 60% de las carnicerías figuraban en los padrones de la AFIP como monotributistas, lo cual era imposible porque ya el valor de vender una media res por semana supera los mínimos de facturación establecidos para esa categoría. Deberían ser responsables incriptos.
“No cierran los números, si cada uno no paga lo que tiene que pagar, las industrias no funcionan y la gente no invierte. Estamos metidos hace mucho tiempo en ese círculo”, dijo Cuccioli, anticipando que se venía esta ofensiva para instalar un Remito Electrónico que hasta ahora ha sido un fiasco, un poco por las dificultades informáticas para implementarlo (esa es la excusa) y sobre todo por el desacuerdo que existe en la Mesa de las Carnes sobre este mecanismo.
El REC es la estocada final que pretende dar la AFIP para tener control absoluto de todas las operaciones con ganados y carnes que sucedan en el país, para así poder cobrar el IVA de 10,5% y eventualmente poder imputarle otros tributos al contribuyente. Esta ofensiva oficial por blanquear la cadena se inició con el sistema de pago anticipado diseñado por la Dirección de Control Comercial Agropecuario, que permitió un blanqueo de las ventas mayoristas. Pero empezó a hacer agua al llegar a las carnicerías, un rubro en el que muy pocos entregan factura.
Ver Una picadora de carne: A 15 días de su arranque, ya piden suspender el Remito Electrónico
Con el Remito en funcionamiento, en el planeta ideal que imaginó la AFIP, cada frigorífico o matarife que vende carne a este último eslabón informa por internet de esta operación a la Administración tributaria. Luego, el carnicero que recibe y vende esa carne al consumidor debería ingresar con el mismo código a informar la concreción de la entrega. Si esto no sucede, querrá decir que esa carne se vendió en negro, sin factura. La AFIP podría caerle entonces a ese comercio, pero también a su proveedor.
En la Mesa de las Carnes, la pretensión de imponer el Remito Electrónico divide aguas entre sectores bien diferenciados a lo largo de la historia. Los que más lo reclaman (para evitarse una competencia desleal) son los grandes frigoríficos exportadores, mientras que usualmente rechazan este tipo de controles las cámaras de la industria y los matarifes dedicados a atender el mercado doméstico y que suponen que detrás de medidas como el REC se esconde la pretensión de concentrar el negocio en unos pocos frigoríficos y en los supermercados.
Por ejemplo, por estas mismas horas, el presidente de la Federación de la Industria Frigoríficas Regional (FIFRA), Daniel Urcía, alertó que “en este contexto económico, social y electoral creemos que no debería ser puesto en vigencia”. El empresario consideró consideró que “debería postergarse la punibilidad de la norma hasta el 1 de enero de 2020 y trabajar en la identificación de los comercios que lo hacen de manera irregular”.
Ver Nuevo remito electrónico para mover la media res hasta la carnicería
En ese sentido, Urcía reveló que en estos seis meses de prórroga la AFIP “hizo notificaciones a operadores registrados y los que no están registrados no están enterados”. Es decir, dio a entender que el organismo fiscal salió a cazar carnicerías en el zoológico.
Otro sector que ve con malos ojos el REC es el de los matarifes, y con argumentos parecidos, ya que así como está diseñado el sistema serán ellos y los frigoríficos (aplicando diferentes retenciones de IVA) los que deban actuar como controladores de sus clientes carniceros, asumiendo una responsabilidad que le cabe a la propia AFIP y a los organismos provinciales. Desde la flamante cámara de matarifes, además, están en puja porque ARBA les ha venido reclamando a ellos pagos por aportes no hechos por los carniceros.
Ver Miguel Schiariti: “¿Qué remito? Si 85% de las carnicerías no están registradas”
Se estima que hay unas 70 mil carnicerías, pero una escasa porción de ellas se han inscripto en un registro oficial creado por Agroindustria a fin de que se regularicen. Muchas de ellas, además, figuran a nombre de monotributistas de origen oriental que no resultan ser una presa fácil para los sabuesos. Por eso desde hace décadas que aplican intrincados sistemas de pagos a cuenta, percepciones y remitos electrónicos.
Cabe decir que en el marco de la Mesa de las Carnes, al principio de este plan de trabajo, la AFIP prometió frente al presidente Mauricio Macri estudiar otras alternativas, como un impuesto a la venta final de la carne, que se cobrara directamente al mayorista como un porcentaje sobre el precio o como un monto fijo, de modo de obtener así una mayor recaudación sin necesidad de intentar este mecanismo de control sobre el eslabón final de la cadena. Pero entre cambio de autoridades y otras urgencias, la AFIP nunca presentó alternativas y por eso ahora insiste con el remito.
Para tener dimensión del problema, en la Argentina se produjeron 3 millones de toneladas de carne vacuna y 2,5 millones se destinaron al mercado interno, que paga el IVA. A un valor promedio de 200 pesos por kilo de carne, estamos hablando de unos 500 mil millones de pesos de facturación. Aplicando la alícuota del 10,5% (el FMI anda diciendo que hay que volver a subirla a 21%), estamos hablando de una recaudación teórica de 55 mil millones de pesos.
La entrada AFIP insiste con el REC y se inicia la temporada de cacería de carnicerías se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Víctor Tonelli: “Los que se blanquearon y cumplieron se comen el garrón, porque no tienen a quien facturarle” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Pero los empresarios también reconocen que hay temas en los que no se pudo avanzar, huesos duros de roer. Y no ocultan su disconformidad por el retraso en algunas medidas anunciadas y que ayudarían a encaminar esas cuestiones pendientes.
Víctor Tonelli, coordinador técnico de la Mesa de las Carnes, se refirió en concreto a dos temas que preocupan: la normalización fiscal del comercio minorista y las retenciones a los cueros sin curtir.
En diálogo con Bichos de Campo, dijo sobre el primer tema que “el comercio minorista es la batalla final de la formalización de la cadena. Avanzamos enormemente en la etapa de compra de ganado y el control de la faena, pero nos encontramos con que hay una proporción muy significativa de los minoristas que no están inscriptos” ante la AFIP.
El consultor consideró que “el Estado debe inducir a los monotributistas a inscribirse. Y si (el comerciante) no puede ser monotributista (por su volumen de facturación), o bien se inscribe como responsable inscripto o bien se debería generar un régimen especial que considere a la categoría carnicería”.
Escuchá la entrevista completa con Víctor Tonelli:
Tonelli dijo que los carniceros mueven un producto de alto valor (la media res) pero obtienen una renta usualmente baja, por lo que es necesario darle una solución desde lo fiscal para que formalicen sus operaciones y dejen de lado la evasión, que ahora complica a los eslabones que se blanquearon con la promesa oficial de que luego se avanzaría sobre la venta minorista.
Ver Los frigoríficos exportadores advierten que hay flaquezas en la lucha contra la evasión
“Si les damos una solución vamos a llegar más rápido a los resultados. Si lo que pretendemos es correrlos con el garrote se van a esconder ,y los resultados estarán alejados. En el medio, mientras tanto, los que se blanquearon y cumplieron se comen el garrón porque no tienen a quien facturarle”, explicó Tonelli, con contundencia.
En ese sentido, consideró que “está faltando una visión más pragmática para resolver los problemas y dejar de lado la visión de que el que no paga muere. Si hubiera visión flexible y positiva para resolver estaríamos en posición superior”. Se refería claramente a la actitud de los funcionarios de AFIP.
El otro tema importante entre los pendientes para la Mesa de las Carnes es el de las retenciones históricas que penalizan la exportación de los cueros sin procesar y constituyen una protección para la industria curtidora local.
“Estamos muy molestos porque de boca de funcionarios del más alto nivel nos dijeron que estaba resuelto y que antes de fin de año estaba la resolución, pero no ocurrió anda. Mentras se mantiene el sistema que solo protege al grupo de las curtiembres y hay un abuso de poder de su parte que asfixia a gran parte de la industria frigorífica”, manifestó Tonelli.
El especialista ganadero agregó que mantiene las esperanzas de que haya avances en el tema porque se “está acumulando cuero en las fábricas, ya que las curtiembres no retiran el de algunas categorías como la vaca conserva”.
Tonelli dijo que no desconocen que la demanda de este producto se redujo a nivel internacional, lo que complica al negocio del cuero, pero aclaró que eso no justifica las varias décadas de protección estatal que tuvieron un manojo de curtiembres cuya actividad fue en definitiva subsidiada por toda la cadena, desde el consumidor de carne, pasando por la industria y terminando en el ganadero.
“La situación es casi de una extorsión que tiene como apalancamiento la imposibilidad e que los frigoríficos exporten cueros”, añadió. El sistema, para fijar estas retenciones que nominalmente son de 10%, toma como referencia los valores de Chicago, que no se corresponden con los locales. Por eso lleva a importantes descuentos de precios a los frigoríficos por ese subproducto de la faena de bovinos. Esto complica el ingreso sobre todo los las fábricas que prestan servicios a los usuarios o matarifes.
Ver En Industria se demora la baja de las retenciones a los cueros crudos que había prometido Macri
En tal sentido, el coordinador de la Mesa de las Carnes indicó: “Históricamente el cuero fue el 70% del subproducto, que hoy vale 6 pesos por kilo res, lo que quiere decir que (el cuero) debería valer 4 pesos. Pero no llega ni a 2 pesos, menos de la mitad de los niveles históricos. Estamos hablamos del cuero de novillo, que es el más caro. Lo que molesta es que esto sucede por una protección inconstitucional de parte del Estado a una industria que se aprovecha del resto de la cadena para hacer pingues ganancias”, expresó.
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]]>El empresario designado por Macri para coordinar una Mesa tan variada que incluye a ganaderos, consignatarios, matarifes y frigoríficos es David Lacroze. Fue él quien anticipó a Bichos de Campo que, tras una suerte de “retiro espiritual” entre los diversos dirigentes de la cadena, se decidió plantear ante los funcionarios nacionales “una prórroga del remito electrónico hasta que se pueda implementar bien”.
Diseñado por AFIP como un documento que ampara el tránsito de carne desde el mayorista al minorista, el REC comenzó a regir oficialmente el 1° de noviembre, aunque ha habido algunos problemas en el sistema de Internet y muchos operadores (en especial los matarifes y los frigoríficos del consumo) se han retobado, porque se les exige a ellos actuar como ariete para que los carniceros blanqueen su actividad y paguen los impuestos.
Por eso, para evitar que estos roces terminen quebrantando la unidad de la Mesa de las Carnes y se malogre el intento oficial por formalizar todo el sector, según indicó Lacroze, se decidió plantea ante el Gobierno una prórroga de la aplicación efectiva del REC hasta tanto no se cumplan otros factores del plan, como la corrección de alícuotas de Ingresos Brutos que cobran las provincias sobre el comercio de carne vacuna.
En diálogo con Bichos de Campo, Lacroze razonó que además han cambiado los contextos, debido a la baja rentabilidad que se registra en la actividad ganadera y el difícil momento que atraviesan las ventas internas de carne por la caída del consumo.
“A los productores con los precios en baja e impuestos en alta, ¿qué les vas a pedir? El negro crece con el malhumor. Y el carnicero evade porque no puede ser competitivo, con los impuestos que tenemos. Ese es el gran problema de la Argentina, la presión impositiva que tenemos no nos permite ser competitivos”, dijo Lacroze.
Mirá la entrevista completa con David Lacroze:
Más allá de estos tropiezos, el ganadero señaló que la Mesa de las Carnes se encuentra en un gran momento. “Hace una semana nos reunimos 32 personas de las 25 cámaras que nuclean la Mesa para fijar la agenda que le llevaremos el martes al presidente”, reveló. Y contó: “En esa reunión estuvimos todo el día escuchándonos. Porque el problema de la Argentina no es la economía sino la grieta. Hay broncas ancestrales, la producción que no entiende a los frigoríficos. Los frigoríficos que ‘cagan’ a la producción…”
El coordinador de la Mesa, como representante de la Sociedad Rural Argentina, indicó que para revisar la agenda pendiente de temas en el plan oficial se invitará a esa reunión al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, porque muchos temas dependen de una negociación con las provincias, en especial para que se produzca una rebaja pareja de la presión impositiva sobre la cadena productiva.
“Yo quiero que el presidente anuncie en un momento el año que viene que los impuestos se van a reducir, porque el mal humor mata todo y hay mucho mal humor ahora”, se ilusionó el dirigente.
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]]>El viernes, la Asociación de Frigoríficos de Córdoba (Afic) y la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe (Cafrisa), agrupadas en FIFRA, enviaron al Administrador Federal de Ingresos Públicos, Leandro Cuccioli, una carta pidiendo que se adopte esa medida, es decir que se postergue para más adelante el REC, que es un documento que por Internet debe generar el frigorífico o matarife que distribuye carne por cada cargamento que distribuye entre las carnicerías. El comercio minorista, luego, en teoría debería “cerrar” el remito avisando que recibió la mercadería, lo que permitiría a la AFIP tener la trazabilidad de cada media res que ingresa al mercado.

“Cuando se discutió el tema en la Mesa de las Carnes, frente al presidente Mauricio Macri, sostuvimos que era indispensable lograr un acuerdo con las provincias para que reduzcan las alícuotas de Ingresos Brutos para matarifes y abastecedores y fundamentalmente con el comercio minorista. Pero solo en la provincia de Buenos Aires y en CABA se produjo un avance, mientras que en el resto de las jurisdicciones existe una diversidad de alícuotas. Llegan al 5%, haciendo que los comercio directamente no se inscriban”, dice la nota enviada a la AFIP.
El cordobés Daniel Urcía lo explicó de un modo más llano a Bichos de Campo. Explicó lo siguiente: “La carga tributaria es muy pesada para el comercio minorista. Tenemos de 2,5% (de alícuota de Ingresos Brutos) en Buenos Aires, que ya es elevada, hasta el 8% en otros casos, que es imposible de pagar. Pero tomemos como referencia una media de 4%. Si sumamos 1% de tasa municipal y 1,5% de diferencial de IVA, el carnicero debería estar pagando 6,5% en impuestos. Es decir, sobre un valor de venta de 500 mil pesos estaría pagando 30 mil pesos de impuestos. En definitiva, pagaría más en impuestos de lo que obtiene para vivir”.
Ver En medio de un mar de dudas, comenzó a regir el remito electrónico de carnes
Según el directivo de la industria, es esa elevada carga fiscal y no otra la razón por la cual los carniceros no están bien encuadrados en la AFIP, en un círculo vicioso que conduce a más evasión.
Escuchá el reportaje completo a Daniel Urcía:
Según Urcía, con la vigencia del REC, ahora “el Estado le pide al matarife que si la carnicería no está blanqueada no le venda. Ergo le dice ‘cerrá tu negocio’. ¿Porque quién va a dejar de vender para cerrar su negocio?”. Por eso, el directivo de FIFRA cree que en tanto no se corrija la cuestión lo que se buscará en el mercado de la carne es un nuevo “dibujo” para poder seguir operando sin quedar en falta ante el organismo recaudador.
El directivo de Fifra además se mostró molesto en el modo en que se impuso el remito electrónico, que hasta el momento solo contó con el apoyo explícito de los frigoríficos exportadores más grandes nucleados ene l Consorcio ABC.
“La Mesa de las Carnes avaló el REC solo como herramienta, pero no ponerlo así. Nunca lo escuché. Es más, lo que sí escuché fue al coordinador David Lacroze decir que la Mesa no tenía posición definida”.

Por eso pidió prudencia y explicó: “Tenemos que entender que la lógica del carnicero de no estar inscripto en IVA no es porque sea evasor”.
Según Urcía, lo que se debe hacer es trabajar en paralelo en los diferentes temas si se pretende normalizar el comercio de carne vacuna. Así hizo referencia a otras cuestiones pendientes, como el retraso en la puesta en funcionamiento del centro de monitoreo de la Dirección de Control Comercial Agropecuario, desde el cual se planea controla la faena vacuna en todas las plantas.
Ver Anticipan que el Remito Electrónico de AFIP se extenderá a diversos sectores alimenticios
Urcía recalcó “las ganas que le pone la Dirección de Control”m pero aclaró que el organismo dependiente de Agroindustria “no contó con el presupuesto para montarlo”. En ese sentido contó que el equipamiento para montar el centro de control se compró “con el aporte del IPCVA, ya que el Estado no tuvo la partida cuando hay una normativa que castiga el peso mínimo de faena y que acumuló en depósitosen cauciones en los últimos años 100 millones de pesos en Banco Nación. Pero el estado no los puede disponer, no tiene 1 palo para montar el centro de monitoreo”.
“Hay que corregir algunas cosas para que el Estado sea más eficiente”, pidió el industrial.
Finalmente el referente anticipó que hacia fin de mes podría haber otra reunión de la Mesa de las Carnes con Macri en la que espera poder repetir estos argumentos. “No me gusta contarle un relato a ninguna autoridad, la buena noticia de hoy puede ser el fracaso de mañana”, estableció.
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