Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada ¿Qué se obtiene de la mezcla de bagazo cervecero y moscas? Fertilizantes, biogás y hasta un suplemento proteico aplicable a bovinos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>¿Y cómo lo hicieron? Nada más y nada menos que con moscas.
Luego de ser seleccionados por Xerendip Venture Builder como modelo viable para ser puesto en marcha, se conformó Mosquita Feed Co, la startup que hoy tiene a Ubieta y Speciale como coordinadores de un equipo de ocho personas, que reúnen lo mejor de la ciencia y los negocios.
Todo el trabajo gira en torno a la Mosca Soldado Negra o Hermetia illucens, que ya en el mundo está dando de qué hablar por su gran capacidad para reciclar varios sustratos orgánicos, como los estiércoles, alimentos y desechos de cultivos. Aún así, este proyecto se centra por el momento únicamente en el bagazo.
“La mosca soldado tiene capacidad para elegir cualquier tipo de desecho orgánico, pero apuntamos a esto porque encontramos una necesidad por parte de las cervecerías. El bagazo tiene casi un 80% de agua y transportar un residuo de poco valor con esa proporción termina siendo muy costoso. Mediante nuestro proceso lo revalorizamos. La economía circular es parte del alma de Mosquita”, dijo a Bichos de Campo Juan Ubieta.
El proceso consiste básicamente en criar las larvas de estas moscas que serán las encargadas de consumir el bagazo. El proceso biológico es de entre 9 y 14 días, y los residuos obtenidos de las larvas serán aquellos que se destinarán a la fabricación de subproductos como fertilizantes, biogás y hasta suplementos proteicos para animales.

“Las larvas se filtran en grandes tamices y todo el residuo que queda, el bagazo mezclado con los restos de larva, etc., eso se separa. Esa la Fracción Frass, es decir aquello que utilizamos para fertilización, biogás y complemento de alimentación animal, tanto mono como multigástricos: peces, pollos, gallinas vacunos”, afirmó Ubieta.
Ese subproducto puede ser utilizado como fertilizante o vendido a empresas que quieran fermentarlo para obtener biogás. También se lo somete a distintos procesos de centrifugado que dan lugar al aceite de mosca por un lado o Mosquita Oil, y al residuo o polvo proteico de mosca, el Mosquita Meal.
“Argentina tiene un potencial de revalorización de los desechos de la industria cervecera enorme, siendo este aproximadamente 81.000 toneladas de Mosquita Meal, 23.000 toneladas de Mosquita Oil y 365.000 toneladas de Feed & Frass”, indicó el emprendedor.
Hasta el momento el proyecto lleva invertidos 150.000 dólares gracias al apoyo de inversores privados. El objetivo es llegar a fin de año con una biofábrica en marcha y en 2022 empezar a trabajar a escala industrial.
La entrada ¿Qué se obtiene de la mezcla de bagazo cervecero y moscas? Fertilizantes, biogás y hasta un suplemento proteico aplicable a bovinos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Con cama de pollo y purín de cerdo se alimenta a una nueva planta de biogás en General Alvear: Ya provee energía a la red nacional se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Dando cuenta de esto, este martes se inauguró una nueva planta de biogás en General Alvear, provincia de Buenos Aires, de la mano del plan Renovar, que apoya los proyectos que generen energías renovables. Su capacidad es de 1 MV y ya está aportando energía a la red nacional manejada por Camesa, con un contrato cerrado por 20 años.

“Estamos convencidos de que Argentina tiene un potencial importantísimo para generar estas cuestiones que tienen que ver con la producción y un medioambiente amigable. Ese es nuestro objetivo”, comentó a Bichos de Campo Antonio Riccilo, directivo del Grupo Riccilo, que llevó adelante este emprendimiento.
La planta se encuentra ubicada junto a una granja porcina de 2.500 madres, que aporta sus efluentes como materia prima para la producción del biogás. El purín de cerdo es mezclado junto a cama de pollo que se obtiene de una granja cercana, también propiedad del Grupo Riccilo.
“Mezclamos los dos productos y a través de un proceso biológico, que dura de 30 a 40 días, se produce biometano que se utiliza para el funcionamiento del motor que inyecta a la línea”, explicó el productor.
Del sustrato obtenido como residuo, la parte liquida es usada para el riego y la parte sólida será comercializada como biofertilizante. “Hoy Argentina no lo tiene y el mundo lo usa y lo demanda”, aseguró Riccilo.

De la inauguración realizada en las últimas horas participaron el jefe de Gabinete de la provincia de Buenos Aires, Augusto Costa; el ministro de Agricultura de la provincia, Javier Rodríguez; y autoridades de la Secretaría de Energía de la Nación y de Camesa. Todos los capitales que demandó el proyecto son nacionales.
El evento sirvió al grupo Riccilo para dar a conocer un segundo proyecto que tiene en carpeta: otra planta de bioenergía ubicada en el partido de Saladillo, esta vez con capacidad para producir 2 MV. Utilizará los residuos de una granja de cerdos similar, pero también los de un feedlot estabulado que cuenta con un sistema de limpieza automático.
“Nosotros juntamos lo medioambiental, la generación de una energía limpia y renovable, y el tratamiento de residuos, y en el final nos queda un sustrato que convertimos en productos. Somos argentinos apostando a la producción y hace 30 años que estamos en esto”, remarcó Riccilo a Bichos de Campo.
La entrada Con cama de pollo y purín de cerdo se alimenta a una nueva planta de biogás en General Alvear: Ya provee energía a la red nacional se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Crónicas Robadas: En Colonia Caroya ya utilizan larvas de moscas para degradar los residuos orgánicos de los cultivos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Cuando Anabel Uanino, al frente de la Fundación La Huella y de la escuela Olga Cossettini, decidió traer a Colonia Caroya a Günter Pauli y sus ideas sobre economía azul, lejos estaba de pensar que en su Colonia Caroya natal se iban a desarrollar proyectos que se convertirían en negocios. Es que de la mano de Pauli, llegaban también dos “locos” lindos, Francois Nolet y Julien Laurençon, un belga y un francés con muchas ganas de despertar el potencial dormido que habitaba en la región y pusieron en marcha dos proyectos de economía circular.
Con la poda de los viñedos, desarrollaron el cultivo de gírgolas, un hongo comestible de reconocidas propiedades. Y, en paralelo, montaron el prototipo de la primera industria del “insecto”.
Las obreras de esta industria son las larvas de una mosca, la Hermetia illucens, también conocida como mosca soldado negra que es nativa de América y tiene la apariencia de una avispa.

¿Qué hacen estas larvas? Comer y comer y comer residuos orgánicos hasta aumentar su peso 4000 veces en 14 días. Son tan eficientes que si les das una tonelada de residuos orgánicos, te devuelven 400 kilos de humus y 250 kilos de larvas que pueden utilizarse en la alimentación de animales (peces, gallinas, cerdos, entre otros).
En una etapa posterior, con otro proceso, podrían obtenerse también 75 kilos de harina proteica y 23 kilos de aceite.
En Caroya, Frans y Julie le dieron forma a Procens, una empresa de biotecnología que brinda una solución integral para bioconvertir residuos orgánicos de municipios y otros actores de la agroindustria.
Desde Bélgica trajeron las primeras larvas de la mosca soldado negra y armaron un prototipo en un container marítimo que instalaron en Chacra de Luna. Con ese prototipo funcionando, pudieron convencer a inversores cordobeses de apostar por Procens.
Federico Uanino, Luciano Nicora, Gabriel Florensa, Lucas Emma, Germán Merlo, Roberto Viviani, Fedora Viviani, Sergio Asís, José Dib, y Martín Piazzoni se sumaron a la iniciativa que dio un enorme paso en estos días.
https://www.facebook.com/watch/?v=574282746557719
Desde septiembre, harán una prueba piloto con los residuos de la papa, mayoritariamente cáscara, en la localidad bonaerense de Balcarce para la firma canadiense Mc Cain, cuyos productos congelados se encuentran en la mayoría de las góndolas de los supermercados.
“En algún momento hay que tirarse a la pileta, salir a buscar gente interesada que te pueda apoyar. No se puede llegar solamente con la idea y decir necesito tantos millones para construir una planta. Hay que hacer demostraciones. Nosotros llevamos dos años antes de poder concretar esto”, dice Frans.

Y completa Julien: “El mensaje es que -pese a este contexto de pandemia, recesión, y casi default- logramos que inversores ‘ángeles’ de Córdoba se sumen al proyecto. Plata hay, aunque hay que saber captarla. Vendemos un sueño, es cierto, pero respaldado con mucho trabajo”.
Tendremos unas cuantas muy buenas noticias sobre ellos de ahora en adelante.
La entrada Crónicas Robadas: En Colonia Caroya ya utilizan larvas de moscas para degradar los residuos orgánicos de los cultivos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>