Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada La UCR quiere impulsar una ley agrícola: “Hay que mirar al campo como parte del país y dejar de percibir que solo somos un país con campo”, explica Luis Migliaro se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Luis María Migliaro, dirigente radical de Pergamino y experto en el mercado agrícola, es actualmente el coordinador de esa Comisión dentro del radicalismo. Bichos de Campo lo consultó sobre esta iniciativa.

-¿Por qué salen ahora con la propuesta de una Ley Agrícola?
-El tema de la Ley Agrícola es algo que veninos pregonando desde hace mucho tiempo. Cuando hacíamos la campaña recorriendo la provincia, siempre remarcaba que Estados Unidos tiene el “Farm Bill”, que es una ley con un presupuesto muy abultado, que se vota por cinco años, con lo cual siempre trasciende el mandato presidencial, lo que demuestra que es una Ley de Estado y no de un gobierno.
-Pero Argentina no es Estados Unidos…
-No nos podemos comparar con Estados Unidos, es cierto. No disponemos de los fondos para aspirar a semejante avance, pero si podemos plantear una ley que se puede comenzar haciendo por un periodo más corto, dado nuestra permanente inestabilidad. Por ejemplo, tres años renovable por el Congreso por otros tres años, para comenzar. Es incomprensible no tener una ley para un sector como el agroalimentario, que en muchos casos actúa como motor de la recuperación de las crisis económicas internas o externas que cada diez años padece nuestro país, por lo menos en los últimos 40 o 50 años.
-¿Por qué aquí no hay una ley agrícola?
-A pesar de esa evidencia, no ha sido capaz la dirigencia política de generar algo para defender y fortalecer al sector que en forma sostenida genera divisas, que son siempre necesarias y en algunos momentos como el actual, imprescindibles. Esta es una asignatura pendiente de todo el espectro político.
-¿La Fundación Alem que plantea?
-Debemos aclarar que la Mesa Agropecuaria de la Fundación Alem es donde se debaten las ideas sectoriales que se proporcionan a nuestras autoridades partidarias de la UCR. En esta oportunidad, nos proponemos generar un espacio de debate y discusión, capaz de consensuar una Ley Agropecuaria, que tenga como primer objetivo dar un marco de previsibilidad al sector, para que los que tiene que tomar decisiones empresariales tengan un marco estable y permanente.
EE.UU. subsidia a los farmers con más dinero de lo que vale la cosecha de soja argentina
-¿Podría incluir subsidios, como en la PAC europea o en la Farm Bill estadounidense?
-Este sector no necesita subsidios ni prebendas, tampoco los quiere. Cuando se aplicaron, no lograron los objetivos buscados y terminaron siendo un nido de corrupción descomunal, que además nunca se aclaró. La Ley que propiciamos debe modificar la emergencia agropecuaria, remplazarla por un seguro multirriesgo, con un sistema de administración mixta, publico/privado, donde todos los productores paguen una mínima prima y los damnificados cobren en tiempo y forma. Además se debe inducir a los productores, con incentivos directos, para que utilicen las coberturas de precios que ofrece el mercado, para evitar los vaivenes de los precios. Esto son solo algunos de los conceptos que forman parte del documento y debe contemplar la ley.
-¿Tendrán el acuerdo de las entidades de la Mesa de Enlace?
-Hoy la dirigencia rural no representa a las bases. Y cuando hablan hacia sus dirigidos, suelen transmitir odios hacia los que no pertenecen al sector y que supuestamente viven gracias al esfuerzo que hace el campo. Ese no es el camino. Podemos seguir enumerando los temas que se deben abordaren en una ley de estas características, pero no avanzaremos si primero no logramos modificar este concepto actual que tienen los ruralistas, de que sólo el campo es el salvador de la patria.
-¿Y cómo sacar adelante una ley sin consenso social?
-Al campo se lo debe potenciar, para que duplique su producción, que incorpore tecnología a través de la ciencia y técnica, la genética, el manejo. Esto solamente lo puede lograr la política, a través de grandes consensos, como lo realizó en Brasil, Uruguay, Paraguay, por nombrar ejemplos cercanos. Hay que lograr que se mire al campo como parte integrante de un país y dejar de percibir que solo somos un país con campo.
-¿Qué plazos se proyectan para dar este debate?
-En esta mesa agropecuaria de la UCR, desde la coordinación logramos este año formar un espacio de debate. Comenzamos proponiendo la necesidad de crear una Ley de estas características. Íbamos a plantearlo en un Congreso Nacional del Partido que teníamos planeado hacer en marzo en el auditorio de la BCR (Bolsa de Rosario). Luego la pandemia no lo permitió. Pero de todos modos, algo demorados, avanzamos igual. En la Fundación Alem logramos discutir durante este año temas importantes, como el análisis de la propuesta sobre los cerdos, dado el proyecto de convenio con China, lo que generó un documento final. Abordamos la discusión de como vemos la agricultura de post pandemia. Analizamos con especialistas la aplicación del diferencial sobre los derechos de exportación a favor de los granos procesadores. Y más recientemente analizamos con especialistas y científicos el impacto que puede tener la incorporación del trigo HB4.
-¿Entonces se puede decir que la UCR puso en marcha un debate agropecuario interno?
-Como podrás visualizar, el Partido cuenta con muchos dirigentes, con conocimiento, capacidad y experiencia de gestión, para aportar sobre este y otros temas. Solo necesita una coordinación para poder expresarse. Esto es lo que hemos generado en este espacio de debate técnico pero con sustento político.
La entrada La UCR quiere impulsar una ley agrícola: “Hay que mirar al campo como parte del país y dejar de percibir que solo somos un país con campo”, explica Luis Migliaro se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Carlos Comas, de La Segunda: “En la Argentina tenemos muy buenos seguros para granizo, pero hace falta cubrir riesgos sistémicos” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En eso están las empresas aseguradoras que operan en nuestro país, las que ni lerdas ni perezosas comenzaron gestiones con el ministro de Agricultura, Luis Basterra, para ver la posibilidad de pensar en una cobertura integral destinada al sector, el famoso seguro “multirriesgo” que hasta ahora no pudo prosperar.
Basterra “nos escuchó, dijo que iba a estudiar el tema para armar planes pilotos”, comentó Carlos Comas, del Grupo Asegurador la Segunda.
Escuchá la entrevista completa con Carlos Comas:
La Segunda, mientras espera que el país se pueda dar un debate integral sobre los seguros agrícolas, apuesta por las suyas a sumar servicios y clientes. Por caso, este año lanzó una promoción con descuentos para los que hagan doble cultivo, como por ejemplo la rotación trigo-soja. En esos casos, que supone una mayor sustentabilidad, los productores tendrán una bonificación en la cobertura de las dos producciones.
Comas dijo que: “antes el beneficio era para el cultivo de segunda, pero apostamos a la sustentabilidad y a favorecer al productor en sus costos cuando hace rotaciones e incorpora cultivos”. Ese doble descuento implica una reducción del costo de producción en tiempos en los cuales la renta se ajusta por la presión impositiva, la suba de algunos insumos y los bajos precios en un escenario macroeconómico local y mundial complicado, añadió.
Comas cree que para reducir el riesgo del sistema agrícola es necesario que haya una mayor cobertura de parte de las aseguradoras. “En Argentina cuando hablamos de seguros decimos que el 50% de la hectáreas están aseguradas con coberturas de granizo y lo que falta son seguros para riesgos sistémicos como sequía y la inundación, fenómenos que abarcan grandes superficies y vemos que son cada vez más frecuentes”.
En el Gobierno que condujo Mauricio Macri hubo un intento por generar estas coberturas, pero la macroeconomía lo echó por tierra. El problema es que montra un sistema de seguros multirriesgo o por índices requiere de importantes desembolsos una vez que el clima afecta a la zona afectada.
La solución, dijo Comas está en las “interacciones público-privada”. Explicó: “Uno no puede asociar una cobertura por seca y que los productores paguen tasas excesivas. Hay que tener entonces una masa crítica elevada y que se puedan juntar gran cantidad de productores, quizás con algún subsidio”.
En nuestro país muchas veces se consideran esos subsidios a la producción como un gasto y no como el sostén de más inversiones que traen múltiples beneficios. Al respecto, el ejecutivo de La Segunda explicó que en otros lugares funcionan desde hace más de 40 años.
Dio el ejemplo de España: “Estuvimos el año pasado y ellos lo que querían (con estos seguros) es que el productor siga viviendo en el campo mientras que en Argentina (por no tener esas herramientas) las secas e inundaciones llevan a que la tierra cambie de manos y a que haya más concentración. No es sólo lo productivo sino lo social y cultural lo que hay que preservar” finalizó.
La entrada Carlos Comas, de La Segunda: “En la Argentina tenemos muy buenos seguros para granizo, pero hace falta cubrir riesgos sistémicos” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Sin avances concretos en la era Macri, las compañías insisten en la necesidad de tener un “seguro para catástrofes” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Llegó la cosecha récord 2018/19 y toda esa discusión volvió a quedar en segundo plano, pues la política siempre se las ingenia para que nunca parezca urgente lo que resulta verdaderamente importante. Como la emergencia climática pasó, ya no se discute tanto como antes la necesidad de contar con un seguro multirriesgo o en su defecto con la cobertura por índices que prometió implementar el propio gobierno, al menos como experiencia piloto.
Pero está llegando a su fin este periodo de gobierno y el problema persiste: la Argentina no cuenta con un sistema efectivo para permitir a sus productores seguir en carrera si los agarra una sequía feroz o una inundación de esas que todo lo tapan.
Carlos Comas, gerente de riesgo agropecuario de La Segunda, es una voz autorizada para hablar de estos asuntos y comenzar a ensayar una evaluación de lo que sucedió hasta aquí. Su compañía es una de las de mayor inserción en el sector (emite el 25% de las agro-pólizas) y tiene una larga historia, ya que nación en 1933 de la mano de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).
Mirá la entrevista con Carlos Comas:
El balance del especialista, tras una nueva gestión de gobierno, es bastante decepcionante. “Por ahora no se llegó a hacer ningún tipo de producto, ninguna cobertura, sobre todo con los riesgos sistémicos, como es una inundación o sequía. Ahí lo único que puede actuar es la Ley de Emergencia, que es muy poco paliativa”, se sinceró Comas respecto de los resultados de la Mesa de Riesgo Agropecuario armada en el ámbito del Ministerio de Agricultura.
Pero las compañías especializadas (son 25 las que tienen trato con el sector agropecuarios sobre un universo de más de 180 aseguradoras) insisten en que la Argentina no debe demorar más tiempo el diseño de una herramienta que le permita hacer frente a estos eventos sistémicos. “El seguro es un resarcimiento económico. Nosotros estamos tratando de que se puedan realizar coberturas con un seguro catastrófico, donde el Estado pueda participar con una capa y a partir de ahí construir una cobertura” más sofisticada.
-¿Y cómo funcionaría este tipo de seguro para catástrofes cuando se desata una sequía o una inundación?
-Lo único que uno de entrada debería cubrir son los costos. Para los productores esto sería muy bueno porque cuando actúa un riesgo sistémico afecta a muchísimos productores y se pierde mucho, o sea que tener los costos cubiertos para la otra campaña va a ser buenísimo. Esto está en funcionamiento en muchos países. Nosotros deberíamos arrancar por eso- contestó Comas.
Ver Hugo Rossi: “Nos tocó el triste récord de declarar 95 situaciones de Emergencia Agropecuaria”
Claro que la discusión llega siempre al mismo límite: ningún seguro de esta envergadura puede funcionar si el Estado no destina parte de su presupuesto a disminuir el costo del sistema para el productor. En rigor, según el gerente de La Segunda, en el 90% de los casos en el mundo intervienen de alguna manera los gobiernos. Solo 10% de los seguros agrícolas se hacen enteramente entre privados.
“En estos casos, el Estado funciona como agregador, logra una dispersión, y con eso uno pude bajar la tasa. A partir de ahí en forma privada cada productor puede tener la opción de incrementar los niveles de aseguramiento”, explicó el especialista.
Para tratar de cerrar la cerrada negativa de las autoridades nacionales a invertir dinero en este tipo de coberturas (siempre la excusa es el déficit fiscal), la cámara de aseguradoras ya propuso a la Provincia de Santa Fe hace un ensayo. La propuesta etsá bajo análisis y, según Comas, “ha sido muy bien vista, pero hay que esperar que se ponga en funcionamiento con alguna partida o fondo para darle impulso”.
Dos fortalezas de este tipo de políticas de cobertura básica son que se pueden segmentar para una determinada región o según la escala de productores. También que no requiere de un costoso sistema de inspecciones, ya que “creemos que la Ley de Emergencia debe ir pegada a este seguro catastrófico, porque cuando se declara la Emergencia una región que sufrió una sequía o inundación, ya actúa automáticamente el seguro”, indicó el experto.
Mientras tanto, mientras los sucesivos gobiernos no decidan dar prioridad a este tipo de herramientas, en la Argentina seguirá existiendo casi como única opción el riesgo contra granizo, que explica el 99% de las coberturas vigentes, con 50% de las áreas de agricultura extensivas aseguradas.
Tampoco prosperarán otras opciones, que Comas conoce al dedillo pues se ofrecen al productor en otros lugares del mundo, como los Seguros Índice, en los que a partir de datos se puede estimar la pérdida de rendimientos. O los seguros de lluvia, que dispara una indemnización inmediata al productor si llegara a llover menos de lo que éste necesitaba. Mucho menos los seguros de ingreso o hasta de márgen bruto que existen en países como Canadá, donde los productores llegan a asegurarse un margen de ganancia.
“En la Argentina, en seguros agropecuarios solo se puede asegurar cantidad, no el precio, porque para eso están las bolsas de comercio. Acá no está regulado todavía”, nos aclara Comas. Pero que existe, existe.
-Lo que parece claro es que sin el Estado como socios no vamos a avanzar o todo será muy lento…
-Es fundamental que el Estado esté presente. Si queremos ser el supermercado del mundo le tenemos que dar estabilidad al sistema productivo. y eso te lo da el seguro.
La entrada Sin avances concretos en la era Macri, las compañías insisten en la necesidad de tener un “seguro para catástrofes” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Hugo Rossi: “Nos tocó el triste récord de declarar 95 situaciones de Emergencia Agropecuaria” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Este año pinta más normal en términos climáticos. En diálogo con Bichos de Campo, Rossi sostuvo que es un momento adecuado para pensar en diseñar herramientas más complejas para hacer frente a este tipo de contingencias y ayudar a los productores. En la última reunión de la Mesa de Riesgo Agropecuario, en diciembre de 2018, presentó el Proyecto de Gestión Integral de los Riesgos en el Sistema Agroindustrial Rural (Girsar).
“Con el Girsar, esperamos poner al día la infraestructura de datos agrometeorológicos, que en Argentina es muy obsoleta”, destacó.
Mirá el reportaje completo a Hugo Rossi:
Rossi comentó que “el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) tiene poco más de 100 estaciones agro meteorológicas, y hay unas 400 si contemplamos también a las redes privadas de las bolsas”. Y comparó: “Francia tiene 4.000 en una superficie mucho menor. Esto da cuenta de que la densidad y calidad de datos que tenemos es todavía muy pobre”.
El proyecto Girsar se ejecutará con un préstamo del Banco Mundial de 149,5 millones de dólares, que se repagaría en un plazo de 32 años. Se trata de un programa de seis años de ejecución.
“Ya firmamos el proyecto con el Banco Mundial, y de hecho ya lo estamos ejecutando, comprando software y hardware, precisamente en Francia, para empezar a poner al día de una vez esa infraestructura de datos agrometeorológicos. El primer paso es hacer que esas estaciones hablen entre sí, y para estandarizarlas, debemos consolidar una misma base de datos”.
Mientras se trabaja en estos aspectos, Rossi descartó que vayan a producirse por el momento avances en la tan prometida implementación de un seguro multirriesgo, porque “presupone un presupuesto para acompañar a la prima del seguro multirriesgo, como ocurre en algunos países del mundo, no en todos”. Se trata, en definitiva, de plata. La Argentina no la tiene.
“La realidad es que hoy no tenemos la posibilidad presupuestaria de hacerlo, aunque sí está claro que es el futuro y está claro que, en concepto de transferencia de riesgos, para algunos productos el Estado debe subsidiar la prima”, destacó el subsecretario.
Para Rossi, de todos modos, poner al día la información de las estaciones agrometeorológicas “es el primer paso antes de emitir una ley de Seguro Multirriesgo”. Explicó: “Si no tenemos al día esto, y no tenemos el dinero para subsidiar la prima, no podremos extender un seguro a un sistema escalable. Mientras tanto, trabajamos en otras tantas obras de infraestructura que también bajan el riesgo agropecuario”.
“Una vez que Argentina esté saneada desde el punto de vista fiscal, empezaremos a intervenir. De hecho el año próximo están previstos algunos fondos para que el Girsar haga los primeros pilotos de seguro multirriesgo”, prometió el funcionario.
La entrada Hugo Rossi: “Nos tocó el triste récord de declarar 95 situaciones de Emergencia Agropecuaria” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada ¿Quién rescata al productor? La Bolsa de Rosario reclama que el Estado subsidie los seguros multirriesgo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Luego de buscar y ensayar sin éxito un sistema de seguros agropecuarios en los últimos tres años, el gobierno de Cambiemos ha reconocido finalmente que no le encontró todavía la vuelta a esta asunto. Por eso, frente a las nuevas inundaciones en las provincias del norte, acordó con las entidades de la Mesa de Enlace y las aseguradoras que se tomará esta último año de gestión para lograr un acuerdo definitivo con el sector privado. La apuesta del equipo de Agroindustria es ver si en una nueva gestión macrista prospera algo más sólido, posiblemente a través de una Ley, y los productores (en especial los más pequeños) dejan de ser carne de cañón frente a un clima cada vez más inestable y violento.
En este contexto resulta interesante el pronunciamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que agrupa a sectores de la producción, la industria y la comercialización de granos. “La Bolsa de Comercio de Rosario apoya la sanción de una ley de seguros agrícolas por considerarla sumamente necesaria ante el evidente cambio climático”, se jugó la entidad en un informe que firman sus especialistas Patricia Bergero y Julio Calzada.
Este posicionamiento parte de un diagnóstico irrefutable: “En Argentina cerca del 99% del total de las sumas aseguradas de los seguros agropecuarios son coberturas ‘monoriesgos’ (usualmente contra el granizo) y apenas el 1% coberturas ‘multirriesgo'”, apunta el trabajo de la BCR.
A la vez, este endeble sistema de cobertura hace eje en los granos y es virgen en otras producciones no menos importantes. Precisa el informe que “la agricultura participa con el 99,95% del mercado de seguros agropecuarios, mientras que la actividad forestal posee el 0,03%, y la ganadería, por su parte, el 0,02%”.
Bergero y Calzada reconocen que existe un tercer tipo de cobertura, que es conocida como seguros por índices o paramétricos y que a sido ensayado también por el actual gobierno. “Bajo ciertas circunstancias, favorecería la reducción del costo de la prima (recorta monitoreo, controles documentales y verificación) y no depende del comportamiento del asegurado o del asegurador sino del fenómeno exógeno”, indicaron. Una cobertura de este tipo incluso está a disposición de los productores actualmente en el Rofex. Pero a todas luces también resulta insuficiente para atender el escenario global.
A juicio de los analistas de la BCR, en este escenario, el seguro multirrriesgo sería la mejor opción para dar certidumbre a los productores. Pero aclaran que “es evidente que el costo de los seguros multirriesgos atentaría contra su adopción generalizada” y apuntan que “hasta el presente el gobierno no brinda ninguna clase de subsidios a las primas”.
“La bajísima cobertura multirriesgo en el mercado argentino se debe a la ausencia de intervención del Estado en el subsidio de las primas y en la cobertura de catástrofes”, sentencia esta explicación, que recuerda que el Estado “sólo colabora en los casos de aplicación de la Ley de Emergencia Agropecuaria, que implica la postergación o exención del pago de impuestos en aquellas zonas donde haya ocurrido algún siniestro”.
Ver El fondo de Emergencia Agropecuaria quedó desactualizado y desde 2009 se sub-ejecuta
En este punto, la BCR consideró que es necesario impulsar una nueva Ley de Seguros Agropecuarios, y no descarta que el Estado deba poner más dinero público para que el sistema funcione. Pone la entidad rosarina ciertos parámetros para encarar -una vez más- esta negociación:
La entrada ¿Quién rescata al productor? La Bolsa de Rosario reclama que el Estado subsidie los seguros multirriesgo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Pese a la deserción del Estado, la cobertura por índices apunta a multiplicar por diez el área asegurada se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Pero la Argentina no es un país normal, que privilegie lo importante antes que lo urgente. Con la restricción presupuestaria que se vive en la administración pública, el ex Ministerio de Agroindustria finalmente discontinuó el plan para instalar paulatinamente un seguro multirriesgo por índices. Se suponía que en 2018 iba a realizarse un ensayo general con la cosecha de maíz, para ver cómo funcionaba este programa. Pero sin plata… difícil.
Ver archivo: ¿Cómo será la cobertura contra inundación y sequía que prepara el Gobierno?
La deserción, al menos por ahora, del sector público no quiere decir que el sistema de cobertura por índices no siga en carrera para los productores que quieran contar con una cobertura contra el daño que pueden provocarle una sequía o la inundación. La compañía S4 AgTech, que desarrolló la base de datos gigantesca que iba a actuar como soporte del trunco sistema estatal, está ofreciendo en este momento el producto para la campaña de soja en ciernes. Hasta el 20 de noviembre hay tiempo para cerrar trato y, según fuentes de la empresa, aspiran a multiplicar por diez el área asegurada.
Técnicamente está mal dicho eso de “asegurar”, porque en realidad no es un seguro el producto que ofrece S4 a los productores, a través de la red de corredores y agentes del mercado de futuros (hasta ahora era solo el Rofex, pero ahora se suman los del Matba). ¿Y entonces qué es? “Es un derivado financiero”, explica Santiago González Venzano, un ex asesor de los CREA que de golpe, años atrás, viró al negocio de las nuevas tecnologías agrícolas.
S4, en efecto, es una empresa que nació primero con el yeite de la agricultura de precisión, pero hace cuatro años decidió dar un golpe de timón para tratar de inventar un producto que resuelva el problema principal de los productores agrícolas argentinos, que es el alto grado de riesgo. Rodríguez Venzano lo explica bien cuando dice que hay pocos productores que desean comprar un aparatito AgTech para incrementar marginalmente la productividad de sus lotes, pero que son muchísimos los que pagarían si alguien les asegura que no perderán rendimiento debido a una catástrofe climática. Solo hay que convencerlos de que el servicio sirve y es accesible para su estructura de costos.
Que los productores argentinos han sufrido catástrofes en los últimos diez años es innegable: tres sequías padre en 2008/09, 2011/12 y en 2017/18, más una enorme inundación en 2016, como para cortar y no acostumbrarse.
Con el vértigo climático instalado entre nosotros, los sucesivos presidentes comenzaron a hablar de la necesidad de contar con un “seguro multirriesgo”, ya que en la Argentina quienes siembran solo tienen la costumbre de contratar seguros contra el granizo. Cristina habló del tema y Macri también lo hizo. Pero este tipo de seguro nunca prosperó porque es realmente caro y el Estado nunca se mostró dispuesto a subsidiar una parte de la prima, como pidne las compañías aseguradoras tradicionales.
Fue entonces que en la ORA (Oficina de Riesgo Agropecuario) se comenzó a estudiar la cobertura por índice, una opción viable para poder compensar a los productores al menos una parte de las pérdidas. La compañía S4, por las suyas, se puso a trabajar en un sistema exclusivo para los clientes de la empresa Syngenta, que terminó siendo la base para el índice que ahora sigue en carrera.
¿En qué consiste? En base a imágenes satelitales de la Nasa tomadas desde 2000 a esta parte (se actualizan cada 8 días y toman de a cuadrantes de 6 hectáreas), la compañía identifica qué se sembró en cada lote agrícola y conoce el denominado “índice verde” (que marca el desarrollo de las plantas en los diferentes estadíos del cultivo). Pasando esa información por el tamiz de complejos algoritmos, construye luego el “índice sequia”, que finalmente arroja el grado de riesgo que atraviesa cada cultivo en tiempo real.
Como los satélites pasan cada semana, ese indicador de sequía va modificándose con el correr de la campaña. Por eso el “derivado climático” que ideó S4 se puede tomar al principio de la campaña y no a mitad de recorrido o el final. Así actúa como un “put” o como una cobertura de precios que el productor tiene disponible en el mercado de futuros. Cada empresa agrícola puede “cubrirse” del riesgo climático pagando un porcentual del dinero que pone en juego y que quiere cubrir, y que usualmente varía entre 2 y 4%.
Pero a diferencia de una cobertura de precios, donde el “put” se modifica según las cotizaciones oscilantes del mercado internacional, este contrato tiene un valor fijo que se abona al inicio de la campaña y se establece según el índice histórico de sequía o inundación en cada localidad. Luego, según la situación climática vaya agravándose, se activarán los pagos.
El Rofex publica el índice de S4 para cada localidad. Busque aquí la suya.
Podría parecer todo un gran chamuyo si no fuera porque en la campaña pasada, signada por una feroz sequía que se llevó 30 millones de toneladas de soja y maíz, el sistema terminó pagando 82 millones de dólares a los productores damnificados por la sequía. Estos pagos fueron automáticos y no necesitaron de una inspección presencial del daño provocado en cada lote por la falta de lluvias. Se aplicó el “índice de sequía” surgido de los algoritmos de S4 y se giró dinero a aquellos productores cuyos campos estuvieran ubicados en distritos donde objetivamente se confirmó que la falta de lluvias había provocado daños generalizados.
¿Y quién pagó? Aquí Rodríguez Venzano describe lo que cree que es la gran fortaleza del sistema de índices. Luego de un mes de exámenes, lograron convencer a una de las principales reaseguradoras del mundo, la alemana Munich RE, de que el seguro por índices era la vuelta de tuerca que se necesitaba para construir un modelo de seguros agrícolas que de otra manera sería muy costoso y dependería siempre de subsidios estatales.
Debido a la feroz sequía, en el año del debut del sistema en la Argentina los de Munich RE perdieron mucha plata, ya que habían recibido primas por casi 8 millones de dólares (7,5 millones por sequía y 300 mil dólares por inundación), un 10% del dinero que debieron cubrir. Pero el negocio está pensado a largo plazo y entonces las ganancias aparecerían para todos. Se estima que el seguro por índice reintegra en un plazo de 20 años a los productores que lo toman cerca del 70% del dinero que invirtieron para estar cubiertos.
Tan fino miden las cosas los alemanes, que la argentina S4 ya construyó los índices por sequía e inundación de Brasil y Estados Unidos, además de realizar pruebas piloto en Ucrania. Es decir, los socios aspiran a que el sistema funcione también en las principales regiones agrícolas del mundo occidental.
Por ahora, al cabo del primer año, en la Argentina su penetración ha sido leve, pero aún así la cobertura por índice superó al seguro multirriesgo que, sin apoyo estatal, lanzaron algunas empresas, y que apenas cubrió 0,5% del área sembrada. Aquí hay una razón de costos, pues se estima que el seguro multirriesgo cuesta un 8% del capital asegurado, mientras que este “derivado climático” vendido en el Rofex apenas demanda 3%. Y luego, en caso de que se active el índice por sequía, se cobra automáticamente, sin necesidad de expedientes ni inspecciones.
Ya lo contamos: a pesar de la deserción temporal del Estado en esta iniciativa, Rodríguez Venzano aspira en la campaña sojera 2018/19 a multiplicar por diez la superficie agrícola bajo esta novedosa modalidad de cobertura. El ex asesor CREA sabe que, como en otras innovaciones, hay resistencias culturales a vencer entre los productores, que son poco propensos a asegurar sus cultivos (salvo que sea contra granizo) y toman estas cosas más como un costo extra que como una inversión.
El tiempo, y la próxima sequía o inundación, nos dirán quién tenía la razón.
La entrada Pese a la deserción del Estado, la cobertura por índices apunta a multiplicar por diez el área asegurada se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Seguro multirriesgo: si te he visto, no me acuerdo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Hace unos pocos meses, y cuando todo eran rosas entre las entidades de productores y el Gobierno, los funcionarios del Ministerio de Agroindustria anunciaron que se pondría en marcha un seguro multirresgo. El objetivo era lograr una herramienta que ayudar al productor a tener algunas cobertura ante situaciones de emergencia, como las inundaciones de hace pocos meses o la actual sequía.
Se dijo, en un principio, que se iban a realizar pruebas piloto que servirían para estudiar la metodología, que la idea era implementar una cobertura que funcionaría en bases a índices elaborados con la información histórica que maneja la cartera agropecuaria, y en base a la cual se determinaría si tal o cual productor estaba inundado o en seca como para disparar la cobertura.
El subsecretario Hugo Rossi, encargado del tema en Agroindustria, explicó la iniciativa en el programa Bichos de Campo que se emite por Radio Rivadavia hace unos siete meses. Pero desde entonces no se supo mucho más del tema, ni sobre las pruebas piloto ni sobre la implementación del seguro.
Ver “¿Cómo funcionará el seguro agrícola multirriesgo que preparan en Agroindustria?”
El seguro multirriesgo es una herramienta que el sector reclama desde hace años pero que las compañías aseguradoras no se animan a ofrecer porque se fundirían casi inmediatamente, debido a que no podrían hacer frente a los siniestros o la póliza para hacerlo sería muy cara. Por eso es necesaria la participación del Estado, la famosa PPP, participación público-privada.
En tal sentido, Gustavo Oliverio, de la Fundación Producir Conservando, señaló que el del seguro “es un tema que no resolvió, aunque el sector necesita de ese tipo de políticas para contrarrestar problemas como el cambio climático”.
Oliverio dijo que mientras se suceden las sequías e inundaciones, el que más sufre estas situaciones “es el productor más chico, que va quedando afuera, y se acelera la concentración. En otros países, como es el caso de los Estados Unidos el sistema funciona bien y le da al productor la posibilidad de cobrar gran parte de su rinde promedio”, contrastó el presidente de Producir Conservando.
La cuestión es que, mientras tanto el proyecto oficial no muestra resultados, en menos de un año se pasó de una inundación que dejó a muchas zonas muchos meses bajo agua a la sequía más impactante en décadas.
Según el economista de CRA, Matías Lestani, hasta el momento la seca causó pérdidas por 87.000 millones de pesos o si se lo quiere medir en la moneda norteamericana, unos 4.350 millones de dólares.
Las pérdidas podrían ser todavía mayores si en breve no cambia el clima, lo que no está previsto, y eso obligará a las bolsas de cereales y al propio Ministerio de Agroindustria a hacer nuevos recortes en sus estimaciones de producción.
La entrada Seguro multirriesgo: si te he visto, no me acuerdo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La Mesa de enlace descubrió que hay muchos problemas en el Campo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Poco más de dos años duró el “romance” entre el gobierno de Mauricio Macri y la dirigencia rural. El impulso inicial que generó la quita de retenciones, la devaluación y la eliminación de trabas como los Roes quedaron tapadas con el paso del tiempo por los problemas de la macro economía y otros sectoriales que volvieron a generar descontento entre los productores.
Desde el arranque de la gestión Macri fueron pocas las críticas de los dirigentes del sector, en el último tiempo y con un poco más de fuerza CRA (y Carbap) junto con Federación Agraria fueron las que comenzaron a hacerse eco de los problemas y demandas de los chacareros.
Dicen los dirigentes fuera de micrófono que más allá de las medidas iniciales no hubo otros grandes cambios y que “esto es más de lo mismo”, en referencia a la gestión de Cristina Fernández a la que se criticó por la alta inflación en pesos y en dólares y la falta de competitividad entre tantas otras cuestiones.
Si “esto es más de lo mismo no se entiende porque se demoran los cuestionamientos”, la luna de miel parce haber durado demasiado o será que los une el espanto…
Esos problemas fueron motivo de un comunicado de parte de la Mesa de Enlace que se difundió ayer a última hora y en el que piden una reunión el ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, con la excusa del aniversario de la puesta en marcha de la resolución 125 que estableció ´las retenciones móviles y dio origen al conflicto campo-gobierno que a su vez permitió dar a conocer a la sociedad los problemas del sector.
La Mesa de Enlace pide reunión a Etchevehere porque considera que hay varios temas por resolver. En el comunicado expresan que: “los dirigentes de las cuatro entidades analizaron la situación actual del sector y coincidieron en la preocupación que generan los siguientes temas que afectan a los productores agropecuarios: la sequía, los incendios, las inundaciones, las situaciones de emergencia que existen a lo largo de todo el país, la alta presión tributaria y la reciente reforma fiscal, además del financiamiento.
Los dirigentes remarcaron, también, la necesidad de avanzar en el abordaje de la ley de semillas y en la implementación de un seguro multiriesgo, entre otras cuestiones”.
Lo del seguro multirriesgo merece un comentario: se lo anunció como una herramienta que traería grandes soluciones pero nunca más se supo nada y los funcionarios no quieren ni mencionar el tema.
La lista de temas mencionada parece acotada, teniendo en cuenta los reclamos de otros sectores. Por caso, los referentes de la producción lechería se reunieron ayer con el subsecretario Alejandro Sammartino, y la semana que viene serán recibidos por el presidente Mauricio Macri, pero este tema no figura en la agenda de las cuestiones que quieren hablar los directivos de la Mesa de Enlace con el ministro Etchevehere.
Tampoco forma parte de esa agenda el problema de las producciones regionales afectadas por la continua suba de los costos principalmente del combustible y de la energía eléctrica que complica a la producción de arroz, frutas, limones y vino por nombrar sólo a algunas.
En dos años el Gobierno de Macri implementó algunas medidas prometidas que dieron gran impulso al sector, pero luego el agro cayó en el olvido. Más allá de algunos avances en los controles comerciales al sector de la carne vacuna, poco se hizo por mejorar la competitividad y rentabilidad de la producción agropecuaria. Mientras tanto los problemas y el enojo se acumulan.
La entrada La Mesa de enlace descubrió que hay muchos problemas en el Campo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Luis Borsani: “La Emergencia Agropecuaria no resuelve con qué dinero volvemos a producir” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“En el caso del seguro agrícola, pensamos en uno del tipo multirriesgo y voluntario, en donde participan todas las compañías de seguro especializadas que vienen trabajando las coberturas, aunque de manera parcial, debido a que no pueden globalizarse por los costos de las pólizas. Por eso es clave involucrar al Estado, formando una institución en conjunto con las aseguradoras privadas, en donde, a través de un fondo de sustentabilidad, se puedan realizar aportes para subsidiar una prima que sea accesible a todos los productores”, comentó Borsani en el programa Bichos de Campo.
Borsani insistió en “reforzar y dinamizar el sistema de asistencia por Emergencia y Desastre Agropecuario, el cual ayuda en parte a postergar pagos, pero lo que no se resuelve es el capital de trabajo, es decir, con qué dinero volvemos a sembrar el año entrante. Y lo que resolvería esto es la indemnización que otorga un seguro agrícola”.
Mirá el reportaje completo al diputado Luis Borsani:
Respecto del monto disponible para atender la Emergencia Agropecuaria, de 500 millones de pesos, Borsani dijo que lo asignado “quedó histórico, y por eso es necesario reforzarlo e instrumentar un sistema integral que complemente a otro. Con un seguro agrícola a veces no alcanza, porque sólo se indemniza al productor para que luego vuelva a empezar”.
Sobre la llamada “ley del mosto”, el diputado dijo: “El proyecto de ley estimula la edulcoración de bebidas con una base de jugos naturales, lo que le da, además de mayor calidad, un plus de proteínas y vitaminas”. Explicó que “la ley fija un diferencial de impuestos internos, los cuales bajan del 8% al 4% cuando se edulcora bebidas con 10% de jugos naturales”.
Frente a esta agenda de propuestas, de todos modos, Borsani reconoció que en el Congreso “es muy difícil alcanzar consensos y conciliar, y en épocas como esta de Legislativas, se maximizan las diferencias a los efectos de generar ofertas electorales. Esperamos destrabar, entre los proyectos de ley pendientes, el de reforma tributaria, porque son muchos los impuestos que les caen a los productores”.
La entrada Luis Borsani: “La Emergencia Agropecuaria no resuelve con qué dinero volvemos a producir” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Carlos Comas: “Una cobertura para sequía o inundación requiere de una interacción público-privada” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
En su conversación con Bichos de Campo, Comas explicó que “los seguros contra granizo y adicionales como helada y viento es lo tradicional, lo que piden los productores argentinos. Hoy el país tiene unos 18 millones de hectáreas aseguradas de un total de 32 millones y hace cuatro campañas que este porcentaje mantiene una meseta. Todo lo que es cobertura de inundaciones o sequía no se desarrolla. Para que el productor pueda tomar estas coberturas, debe haber interacción público- privada, ya que estas primas son más altas y requieren, muchas veces, de subsidios estatales”.
El subsecretario de Emergencia Agropecuaria, Hugo Rossi, anticipó el mes pasado que el Ministerio de Agroindustria estudia la implementación de un seguro multirriesgo para cultivos extensivos, que incluiría este año las primeras pruebas piloto para maíz. Al respecto, el directivo de La Segunda declaró que “los seguros índices son el futuro para herramientas más modernas. Tuvimos conversaciones con la gente de Agroindustria, y les dijimos que esas pruebas piloto deben ser enmarcadas dentro de la Ley de Seguros existente y puesto a prueba junto a las compañías de seguro”.
La entrada Carlos Comas: “Una cobertura para sequía o inundación requiere de una interacción público-privada” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>