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La entrada La leche al productor volvió a subir 2,7% en julio, aunque se teme que se detenga el proceso de recomposición de precios se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El precio promedio informado por el Ministerio de Agricultura para el mes pasado se ubicó en 32,15 pesos por litro o su equivalente en dólares oficiales de 32 centavos. Ese valor recorta la distancia con los costos, que rondan los 34 pesos.
Los productores reconocen que están mejor que hace unos meses, cuando la suba del valor de los granos en el mercado mundial puso en jaque a la actividad. Esa tendencia alcista cedió e incluso dio paso a cierta baja en los precios, que en el mercado local fue más pronunciada por el impacto de los derechos de exportación, el desdoblamiento cambiario y además el acuerdo al interior de las cadenas del maíz y el trigo para evitar una intervención mayor del gobierno.
La suba del precio de la leche tiene que ver con la mejora en las exportaciones, que aumentaron 22% en el acumulado del primer semestre según informó el INDEC. Esa descompresión del mercado doméstico fue la que permitió sostener los valores en dólares e incrementarlos en pesos.

Pero en el horizonte del sector aparecen algunos nubarrones que preocupan. Los consultores señalan que por un lado se nota la pérdida en el poder de compra del consumo. Por otro lado los precios de la exportación rondan los 3.500 dólares o menos para la leche en polvo y con pocas perspectivas de mejora según explicaron en el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA).
Además, influye el retraso cambiario que reduce los ingresos por exportaciones que se ven castigados por los derechos de exportación. Y finalmente hay problemas logísticos para cumplir con los despachos ya que el mayor comercio global en el hemisferio norte reduce la disponibilidad de barcos y contenedores.
Entre los productores dicen que es momento de moverse con cautela. Saben que este año habrá al menos 2% más de leche, según diferentes estimaciones, y que pronto estaremos ingresando en los meses de pico de oferta, lo que podría atentar contra la continuidad de las subas a partir de septiembre u octubre. Pero al mismo ese escenario tiempo podría ayudar a una mayor facturación por el aumento del volumen.
Lo que más preocupa a los lecheros son los rumores de una devaluación de la moneda local, que muchos economistas prevén para después de las elecciones lo que le impulsaría los costos de la producción y afectaría su resultado económico.
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]]>La entrada Importante mejora de los precios de la leche recibidos por los tamberos con la recuperación de la rentabilidad de la industria láctea se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En junio pasado el precio promedio ponderado de la leche a nivel nacional fue de 31,3 $/litro, una cifra 71,6% superior a la presente un año atrás, según datos de liquidaciones de 358 industrias recolectados por el Sistema Integrado de Gestión de la Lechería Argentina (Siglea).
Así, luego de “remarla en dulce de leche” durante varios meses, el valor de la leche finalmente logró superar a la inflación oficial, la cual fue del 50,2% en el último año.
En lo que respecta a la relación leche/maíz disponible Rosario, la misma se recuperó para registrar el nivel más favorable desde agosto de 2020, aunque aún se mantiene lejos del excepcional período de precios relativos que registró el sector lechero argentino en el ejercicio 2019/20.
En el promedio, de todas maneras, conviven diferentes realidades, dado que el valor medio en las cuencas Mar y Sierras y este de Entre Ríos superó los 32 $/litro, mientras que en el centro y sur de Córdoba no logró superar los 31 $/litro.
La recuperación del precio recibido por los tamberos –tal como anticipó el Observatorio de la Cadena Láctea a comienzos de este mes– vino de la mano de la recomposición de la rentabilidad en la industria luego de que el gobierno nacional procediera a flexibilizar el “cepo” vigente tanto en el mercado local como externo.
Eso se logró a fines de mayo pasado, con la firma de un “acuerdo lácteo”, el cual las empresas integrantes del Centro de la Industria Lechera (CIL), de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (Apymel) y de la Junta Intercooperativa de Productores de Leche (JIPL) se comprometieron a vender ciertos productos básicos a precios subsidiados a cambio de que el gobierno no interfiera en los precios del resto de los productos lácteos ni en las exportaciones.
Gracias a ese acuerdo, que el gobierno de Alberto Fernández viene respetando, en junio pasado la “canasta láctea” medida por el Indec pudo finalmente alcanzar a la inflación promedio de alimentos y bebidas luego de registrar importantes retrasos en los primeros meses de 2021.
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]]>La entrada Los productores tamberos de Santa Fe defienden el pago por calidad de la leche, pero abandonaron la negociación con el gobierno: “Lo que se está haciendo es dilatar” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>No es que Meprolsafé no quiera dar ese paso pendiente desde el acta acuerdo de San Francisco, firmada tras la crisis láctea de 2002. Sencillamente, según explicaron el presidente y el secretario de esa entidad, Marcelo Aymaro y Fernando Córdoba, no creen que el Gobierno nacional está dispuesto a modificar ese aspecto del negocio. Desde hace décadas, la leche en la Argentina se comercializa entre productor e industria en base a los litros entregados, sin reconocer los parámetros de calidad entre uno y otro tambo.
-¿La leche no era toda la misma?- le preguntó Bichos de Campo a Córdoba.
.-No es así. La leche tiene composición de grasa y proteína, que es lo que se llama sólidos útiles, y tiene una parte higiénica sanitaria que es la Unidad Formadora de Colonias (UFC), que son las bacterias, y las células somáticas. Eso te permite diferenciar las distintas calidades de la leche.
-Pero si la mayoría de le leche igual es agua…
-Más del 80% es agua. Pero lo que ocurre es que a través de los niveles de grasas y proteínas las industrias puede elaborar los distintos productos que lanzan al mercado. Nuestra entidad, desde que se fundó, está pretendiendo que la leche se pague por su condición de calidad higiénico sanitaria.
Mirá la entrevista con Fernando Córdoba:
Ciertamente que Meprolsafé, que agrupa a unos 400 tamberos de la principal cuenca productiva del país, viene peleando por el pago por calidad desde años remotos. El argumento principal es que cuando la industria paga por cantidad de litros de leche (sin tomar en cuenta los parámetros de calidad) lo que sucede es que se nivela para abajo y los tambos más pequeños terminan de algún modo subsidiando a los establecimientos más grandes. Según esta mirada, cuando más productiva es una vaca lechera suele suceder que su leche es de menor calidad.
En esta larga pelea, los dirigentes de Meprolsafé estuvieron a punto de tocar el cielo con las manos en 2015. Sucede que unos meses antes, en junio de 2014, el Ministerio de Agricultura dictó la Resolución 189/2914, que establecía que “el precio total obtenido por la leche entregada deberá conformarse de forma tal que, como mínimo, el 85% resulte de la ponderación de atributos de calidad composicional e higiénico-sanitarios y, como máximo, el 20% por otras bonificaciones”. En el pago del componente or calidad, además, el 65% debía corresponder a grasa y proteína y el 35% restante a la calidad higiénico-sanitaria.
En octubre de 2015, sin embargo, se preanunciaba el cambio de gobierno (de Cristina a Macri) y las empresas del Centro de la Industria Lechera (CIL) cuestionaron judicialmente aquella resolución. Aunque en dos instancias la justicia le dio la razón al gobierno, pero igual la gestión macrista decidió suspender todo ese proceso para ponerse del lado de las grandes usinas lácteas. La Resolución 229/216 hizo borrón y cuenta nueva, al crear el SIGLEA, un sistema de información de los precios de la leche pagados al productor. De los pagos por calidad no quedaron rastros.

Los tamberos santafesinos volvieron a ilusionarse con su reclamo histórico cuando a mediados de 2020, con el peronismo de nuevo en el poder, asumió en la Dirección de Lechería el mismo funcionario que había impulsado el pago por calidad en la gestión de Cristina. Videla, en rigor, declaró en varias oportunidades que el pago por calidad sería una de sus prioridades. E incluso convocó a una serie de reuniones con las entidades de productores para elaborar una propuesta definitiva. Es el espacio que acaba de abandonar, con decepción, la Meprolsafé.
“Lo único que se está haciendo es dilatar la puesta en marcha del sistema de pago por calidad, que ya estaba preparado en la anterior gestión”, definió Córdoba.
Luego explicó: “Lo que nosotros pretendemos es equidad, y que ningún productor termine subsidiando a otro productor. Generalmente en el litro de leche lo que da valor es el volumen. Pero un productor pequeño y mediano puede cobrar mejor que uno grande si tiene mejores sólidos y calidad. Eso es algo fácil de lograr si existen estímulos y que cada uno cobre por lo que entrega”. Las diferencias por calidad de la leche, pueden llegar a variar los precios en hasta 20%.
En las reuniones fallidas convocadas por Videla, los dirigentes lecheros santafesinos presentaron una nueva propuesta superadora de la planteada en la Resolución 189/14. Para ellos, debería emitirse una nueva resolución en la que se establezca como “leche de referencia” al producto definido por el Código Alimentario Argentino (CAA), que es aquel que tiene 3 gramos cada 100 cm3 de materia grasa y un 2,9% de proteínas totales en su composición.

A partir de allí, Meprolsafé propuso al gobierno que se diseñe un sistema de bonificaciones por calidad en el que la valoración de las grasas y proteínas deberá ser como mínimo del 65% y otro 35% deberá servir para puntuar las condiciones higiénico sanitarias. De un análisis de calidad a cada camión de leche que se envíe de los tambos a la industria, deberá salir entonces un precio justo para la leche.
A la par de este cambio, la entidad lechera reclamó que “es fundamental tratar de lograr un mecanismo de formación de precios, discutir de dónde sale nuestro precio, porque hoy no sabemos de dónde sale y lo fija unilateralmente la industria”.
-¿Y qué dicen las otras entidades que representan a los productores de leche?
-Algunas apoyan este reclamo. Pero hay otras que ni siquiera saben de qué estamos hablando. Algún dirigente argumentó que este no es el momento para hacer este cambio, dicen que mucha gente puede quedar en el camino. Pero nosotros creemos que es al revés. Con la información sobre calidad volcada en la Dirección de Lechería, sabemos que los tambos más chicos tenían un buen nivel de grasa y proteínas. Y las deficiencias en células somáticas y UFC se corrigen en poco tiempo, porque a veces es solo una cuestión de limpieza.
-¿Y por qué se oponen las industrias, siendo que a ellas recibir leche de mayor calidad les convendría?
-Muchas industrias temen que esa leche penalizada por baja calidad se vuelque al mercado informal, que existe y es muy grande. Pero la verdad es que nosotros pensamos que la industria hoy está muy cómoda y no quiere cambiar. Y no solo la industria. Muchos productores tampoco quieren cambiar. En las reuniones semanales, hay entidades que no les interesa el tema y otras que ponen piedras en el camino y no llevaron ninguna propuestas en concreto.
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]]>La entrada Las industrias lácteas hicieron un gran esfuerzo por mejorar el precio de la leche, pero para los tamberos no alcanza se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El valor promedio ponderado registrado a nivel nacional a partir de la leche recibida por un total de 354 industrias lácteas fue el mes pasado de 26,0 $/litro versus 24,2 $/litro correspondiente a febrero de este año.
Si bien la oferta de leche sigue creciendo de la mano del efecto inercial que viene de arrastre del muy buen año 2020 que tuvo el sector tambero argentino, la mayor parte de las industrias lácteas hicieron esfuerzos para ajustar los valores abonados en la liquidación de marzo a partir de dos factores de demanda bien diferenciados.
El primero son los canales comerciales minoristas que no están bajo la lupa de los agentes de la Secretaría de Comercio Interior y que, por lo tanto, tienen margen para ajustar precios de venta con libertad, algo que no es factible en las grandes cadenas de supermercados, en las cuales las compañías lácteas no pueden zafar –en el marco del programa oficial de precios máximos– de la obligación de vender leche fresca y en polvo, crema, dulce de leche, manteca y quesos cremosos, untables y rallados a precios mayoristas que en muchos casos no llegan a cubrir los costos.
Un ejemplo claro de tal fenómeno es Punta del Agua, empresa que cuenta con su propia red de comercios minoristas, que ajustó en un 15% el valor de la liquidación de marzo pasado para abonar entre 28,0 y 28,5 $/litro a sus remitentes.
El otro factor es el mercado internacional, que, si bien por el momento representa una promesa, generaría un cambio sustancial en el poder de compra de las industrias lácteas con perfil exportador.
La aparición de la demanda china, que llevó los precios de exportación de la leche en polvo entera de las compañías de Nueva Zelanda a niveles superiores a los 4000 u$s/tonelada, cambió el escenario global lechero.
En el ámbito de influencia del océano Atlántico los nuevos valores de referencia para la leche en polvo entera oscilan entre 3600 y 3700 u$s/tonelada, aunque por el momento las industrias argentinas exportadoras no pudieron concretar negocios por esos valores en volúmenes significativos.
Por el momento la mayor parte de los embarques se destinan a Brasil. De todas maneras, se espera que próximamente puedan comenzar a cerrarse exportaciones a los nuevos valores internacionales con Argelia y Rusia, dos naciones que tienen una mayor capacidad de pago luego de la recomposición del valor internacional del petróleo registrado en los últimos meses.
En ese contexto, si bien el programa oficial de precios máximos (“Precios Cuidados”) y la pauperización social presente en el mercado argentino representan un “techo” importante para que la industria pueda mejorar su capacidad de pago, lo cierto es que nadie quiere quedarse sin leche frente a la eventual caída de la producción que se está previendo para el segundo semestre del año.
Y es que la situación de los tambos de menor escala y eficiencia en la actual coyuntura no es la mejor y muchos han comenzado a reducir los niveles de intensificación, desprenderse de parte del rodeo y, eventualmente, comenzar a realizar planes de un abandono de la actividad
Al medir la evolución del valor promedio de la leche en “moneda maíz”, se observa que el mismo cayó casi un 30% en el último año, lo que muestra claramente la leche (un producto pesificado) quedó muy desajustado respecto a insumos dolarizados como granos, balanceados, semillas, fertilizantes, fitosanitarios, insumos veterinarios y arrendamientos o costo de oportunidad de la tierra.
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]]>La entrada Mejoró un poco el precio de la leche que reciben los tamberos argentinos pero en el último año acumula una caída del 32% en su poder de compra se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El valor promedio ponderado registrado a nivel nacional a partir de la leche recibida por un total de 356 industrias lácteas fue el mes pasado de 24,2 $/litro versus 22,7 $/litro correspondiente al primer mes del presente año.
Un dato clave es que el valor promedio presente en las diferentes cuencas lecheras no se alejó mucho del promedio, lo que indica que, si bien las empresas exportadoras –especialmente las “polveras”– tienen una capacidad de pago sustancialmente superior, en la actual coyuntura, a las firmas abocadas a abastecer el mercado interno, nadie quiere “sacar los pies del plato” para evitar una movida intervencionista por parte del gobierno nacional.

Al medir la evolución del valor promedio de la leche en “moneda maíz”, se observa que el mismo cayó casi un 32% en el último año, lo que muestra claramente la leche (un producto pesificado) quedó muy desajustado respecto a insumos dolarizados como granos, balanceados, semillas, fertilizantes, fitosanitarios, insumos veterinarios y arrendamientos o costo de oportunidad de la tierra.
El Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (Ocla) indica que desde septiembre de 2020 el tambo promedio argentino no logra cubrir los costos de producción con los precios recibidos luego de haber registrado un período de elevada rentabilidad entre febrero de 2019 y abril de 2020.

La mayor parte de las industrias lácteas no tiene en lo inmediato urgencias por originar leche porque, debido a los precios favorables registrados en 2019 y parte de 2020, se realizaron inversiones que generaron un “envión productivo” cuyos efectos inerciales persisten hasta la fecha.
Datos oficiales de la Dirección Nacional Láctea indicaron que en 2020 la producción argentina de leche fue de 11.113 millones de litros versus 10.343 millones en 2019.
La entrada Mejoró un poco el precio de la leche que reciben los tamberos argentinos pero en el último año acumula una caída del 32% en su poder de compra se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Pese a que subió 5% en diciembre, la Argentina sigue pagando a sus productores la leche más barata del mundo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Sin embargo, por el impacto de las políticas en cada uno de los países lecheros, los tamberos de la Argentina suelen cobrar por el producto bastante menos de lo cobran sus pares de otros lugares del mundo. El precio en la divisa estadounidense con que cerró 2020, y que sirve para hacer la comparación, quedó en 0,258 dólares por litro. Eso en dólares oficiales.
En pesos, que es la moneda en la que cobran los productores realmente por su producto, el valor promedio de la leche en la Argentina cerró el año en 21,36 pesos por litro. Según el panel Siglea, que recoge los datos de los pagos de 348 empresas, hubo una fuerte recomposición de los valores en diciembre pasado, de 4,9%, la más alta de todo el año. Pero aún así los valores se quedaron respecto de la inflación general de la economía.
Con el 5% de diciembre, los tambos completaron el año con una suba de sus ingresos en pesos del 27%, cuando se estima que el promedio de los precios de la economía subieron en torno a 35%. Pero en dólares la leche cerró 2020 en los mencionados 258 centavos de dólar, lo que implicó una caída del 8% -en moneda fuerte- respecto de diciembre de 2019.
Pero esa caída del valor de la leche en dólares es todavía mucho peor si se compara contra el valor del dólar del mercado libre, cuya cotización es bastante mayor. El CCL (contado con liquidación), por ejemplo, cotizaba a 145 pesos por dólar. En este caso, el valor local de la leche al productor sería de solo 0,147 dólares por litro.
Esa cifra es la mitad de lo que se considera el valor histórico adecuado para producir leche en el país de modo más o menos rentable. Ese valor deseado su ubica en torno a los 30 centavos de dólar
Así se confirma que en la Argentina los productores cobran el precio más bajo del mundo, al menos entre los principales países productores. En Uruguay, los valores sí se acercan a esa suma deseada de 0,30 dólares. En Brasil, Europa o los Estados Unidos, los precios primarios de la leche están más cerca de los 40 centavos. Este es el gráfico comparativo que elaboró el Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA) en base a los valores de noviembre pasado.

Lo curioso es que en este país pagarle mal al productor no significa cobrarle menos a los consumidores. Es un clásico de la lechería: la enorme brecha entre el primer valor y lo que se paga al final de la cadena.
En este momento, sin embargo, el precio de la leche al consumidor local está bastante contenido y es una queja constante de la industria láctea este bozal, que se sostiene porque hay muchos lácteos dentro del programa de precios máximos instalado por la Secretaría de Comercio Interior. En especial, el sachet de leche.
Según el consultor Marcos Snyder, en este momento la leche fluida en la Argentina ronda los 0,76 dólares por litro (a valor oficial). No es uno de los valores más bajos del planeta, pero también está muy lejos de ser el más caro.

En su cuenta Dairylando, Snyder incluyó a propósito en la comparación el valor de la leche en Alemania, ya que hace pocos días el presidente Alberto Fernández se preguntó por qué los argentinos debían pagar la carne tan cara como los alemanes. Luego se confirmó que aquí la carne era mucho más barata que allá. Y lo mismo sucede con la leche.
En dólares, la leche al consumidor hoy solo estaría más barata en Brasil y en Colombia que en la Argentina, eso en el plano regional. En Chile llega a valer mucho más, pero al productor del otro lado de la cordillera también se le pagan bastante más que a los sufridos tamberos locales.

En una comparación más amplia, los precios de la leche en la Argentina no solo son bajos para los productores. También los son para los consumidores, aunque luego cueste pagarlos. Es que los 76 centavos de dólar a que cotiza aquí el litro de leche fluida, trepan a 83 centavos en Rusia, a 97 centavos en España, a 1,03 dólares en Alemania, a 1,41 dólares en Italia y a más de 2 dólares por litro en China.
La entrada Pese a que subió 5% en diciembre, la Argentina sigue pagando a sus productores la leche más barata del mundo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El nuevo presidente de la Industria Lechera se plantó contra una posible intervención: “En su momento fue nefasta”, recordó Ércole Felippa se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Felippa habló con Bichos de Campo. De entrada reconoció la crisis del sector productivo, que no logra cubrir los costos de producción. El precio promedio que reciben los tamberos mejoró un poco en el último tiempo, pero apenas supera los 20 $/litro, cuando los costos de producción en los tambos se fueron a cerca de 25 $/litro en promedio. El directivo del CIL consideró que el atraso en los precios también complica a las industrias.
Sabe Ércole de lo que habla, ya que tiene un pie en cada sector: es productor y además presidente de la cooperativa láctea Manfrey, ubicada en la localidad cordobesa de Freyre. Se fundó hace 75 años con el objetivo de producir y exportar manteca. En la actualidad produce toda la gama de lácteos: desde leche fluida, en polvo, postres, yogures, quesos y dulce de leche para el mercado interno y externo.
“La actividad se ve desacoplada porque quienes producen leche, producen pesos, y los que producen granos, producen dólares. Eso tiene impacto negativo fuerte sobre todo sobre el sector primario, cuyos precios no cubren sus costos. A nivel industrial pasa algo parecido, porque con una inflación en el último año de 35-37%, los aumentos autorizados este año por el gobierno fueron de solo 5%”, explicó.
Escuchá la entrevista al flamante presidente del CIL:
Felippa haló de una especie de “efecto tenaza” sobre los eslabones productivos de la cadena lechera. De un lado está la política de precios controlados y del otro los derechos de exportación (que en el caso de la leche en polvo representan un 9,0% del valor FOB). Ambos restan ingresos y producen pérdidas económicas a quienes producen, sean tamberos o industriales.
“Hay que tener en cuenta que este año se da una importante participación de las exportaciones, que aportan 3000 millones de dólares y en volumen representan 22-23 % de la leche producida en el país. Eso tiene una retención de 9% y hace que la cadena no pueda aprovechar los recursos que el mercado está dejando”, se quejó.
Felippa cree que esas políticas van a repercutir en la oferta de leche de 2021. “Eso va a tener impacto en el mediano plazo, muchos productores dejaron o redujeron el uso de concentrados en el ganado y eso va a achicar la producción para el año que viene”, vaticinó.

Y agregó que, “si bien el mercado interior va a estar bien abastecido, no está en riesgo, eso va a significar menos exportaciones y menos dólares que ingresan al país, que entran de manera genuina y sin tener que salir a pedir prestado”.
Al nuevo presidente del CIL lo consultamos por otras temas que fueron rumor en el sector en las últimas semanas y que despertaron temores de medidas que en el pasado causaron grandes perjuicios, como el precio de corte en las exportaciones (una suerte de “retención móvil”) que se aplicó en tiempos del ex secterario de Comercio Interior Guillermo Moreno.
“En su momento fue nefasto, porque eso significó una retención encubierta de más de 60%. No lo veo aplicable además. La leche en polvo en ese momento valía más de 5000 u$s/tonelada y ahora está en 3000 u$s/tonelada. Esas medidas no hacen más que generar una mochila de plomo que termina afectando de manera negativa a la actividad”, sostuvo.
“La Argentina tiene ventajas comparativas y competitivas que deberían significar menores costos de producción, pero todas las regulaciones terminan impactando de manera negativa y es una de las cuestiones que explican porque la actividad lechera no crece hace veinte años”, añadió.
Otro tema que preocupa al sector productivo es el esquema comercial. Los tamberos desde siempre entregan la leche y la industria -una vez que la procesa y comercializa- define un precio que el productor cobra con un mes de retraso. Por eso muchos pregonan la necesidad de institucionalizar de alguna manera el intercambio comercial mediante un contrato o mercado que defina el precio. Esta misma semana, Meprolsafé (Mesa de productores lecheros de Santa Fe) despidió el año reclamando el cumplimiento del “Acta de San Francisco”, firmada en 2002 por integrantes de la cadena láctea junto a funcionarios de las provincias producoras de leche y en la cual se acordaron diferentes aspectos necesarios para impulsar el desarrollo del sector.
Solidaridad forzosa: El retraso de los precios de la “canasta láctea” acumula casi 25 puntos
Al respecto, Felippa consideró que “indudablemente hay mucho para mejorar y para darle transparencia al mercado. Se avanzó mucho en ese sentido. La información que brinda el Siglea (Sistema Integrado de Gestión de la Lechería Argentina gestionado por la Dirección Nacional de Lechería) todos los meses con precios y una serie de datos, ayuda a determinar algunos parámetros para fijar precios. Obviamente todo lo que se pueda hacer para dar previsibilidad ayuda y sirve”.
Pero de inmediato aclaró que “acá el problema es que tenemos que tener una agenda de temas comunes entre los principales eslabones, que sean como la Biblia y estén fuera de discusión, más allá de quien esté en el gobierno”.
-¿Cuáles son esos temas que deberían ser consensuados con la cadena y que serían la base de una política de Estado?
-Primero exportar, generar condiciones de crecimiento para que la Argentina tenga mayores posiciones exportadora. Tener elementos que mejoren competitividad de la cadena en el sector primario e industrial. Y de alguna manera que haya previsibilidad en materia de precios y que no pase esto de que se decide poner un precio máximo que en todo un año casi no se cambia y que impacta en todos los eslabones de la cadena y termina destruyéndolos.
Finalmente, preguntamos si considera posible que la cadena lechera tenga, como sucede en Uruguay, un fondo anticíclico que permita compensar los momentos de crisis o la falta de dinero. Al respecto, Ércole señaló que “esos fondos son excelentes herramientas que funcionan en casi todos los países. Pero no debemos olvidarnos que estamos en la Argentina. Quién lo aplica, maneja o administra son cuestiones que en la práctica son difíciles de llevar a cabo”.
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]]>La entrada Arturo Videla regresó a la Dirección Nacional de Lechería: “Este sector mueve mucho en facturación y divisas, pero movería mucho más si se pusiera de acuerdo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En diálogo con Bichos de Campo, Videla reconoció que “el sector tiene muchos deberes pendientes”. Y citó: “Tiene que haber una mejor articulación entre producción, industria y los trabajadores, y también una mejor articulación con el sector público en su posicionamiento como sector estratégico”.
“Queremos que producción e industria puedan mirarse juntas en el mediano y largo plazo, y nos posicionemos mejor como otro sector importante de la economía regional y nacional, porque la lechería también puede ser un sector estratégico al momento de lograr el ingreso de divisas”, remarcó Videla.
Mirá la entrevista completa a Arturo Videla:
-Lo que pasa es que, como la torta no crece, generalmente algunos crecen a costa de otros que se caen ¿Qué hacer frente a esto?
-Hay un fenómeno mundial de concentración en la producción primaria que tiene diferentes porcentajes. En Argentina es del 3%, pero si vos mirás la historia de la lechería y sus diferentes crisis, la realidad es que el sector ha demostrado crecimiento y una apuesta importante a la producción y al valor agregado. Es cierto que se fueron muchos productores, pero no tantas industrias, y recién en el último período vimos un impacto fuerte sobre el sector cooperativo lácteo, lo que habla de las propias gestiones de esas cooperativas, pero también de la realidad del mercado interno e internacional.
-¿Y cómo te parás como funcionario frente a un productor que se cae? ¿Debe intervenir el Estado y hacer políticas activas? Porque en la gestión macrista, la constante era que el Estado no debía intervenir…
-A mi me parece que debemos hacer la mayor cantidad de gestión posible para facilitar el desarrollo de la lechería a nivel nacional, que nos permita seguir abasteciendo un mercado interno que absorbe el 80% de la producción nacional, pero también tener una clara estrategia para convertirnos en proveedores confiables del mercado y en un jugador de peso. Creo que el Estado debe llevar adelante programas que tengan una mirada al respecto de ese pequeño productor, casi de la agricultura familiar, que tiene una maquina de ordeñe de dos bajadas y hace su leche y queso en una cuenca pampeana. Debe haber un monitoreo y un plan integral de trabajo de acompañamiento que incluya la capacitación las buenas prácticas, el poder llevarlo a un proyecto asociativo o cooperativo.

Durante su charla, Videla recordó su trabajo junto al ex ministro Casamiquela, que falleció hace unos pocos días. “Era un señor como persona y como funcionario, y siempre llevamos adelante una mirada y una política de acciones en función de todo el sector”, se emocionó.
“Lo mismo queremos hacer ahora, un plan de mejoras para el productor, poder cerrar este tema pendiente del sistema de pago por calidad, mejora de caminos rurales, red secundaria y terciaria, no sólo para que salga la producción de allí, sino también para que ingresen la educación y la salud a la ruralidad; lograr conectividad y trabajar sobre un plan de infraestructura o de viviendas rurales”, afirmó Videla.
El director de Lechería también hizo mención al hecho de poder otorgar financiamiento en la actividad lechera. “Ya presentamos los programas y estamos esperando se arbitren las medidas para saber con cuánto margen contaremos. Siempre apuntamos a financiar al pequeño productor y a la mediana industria, con bonificación de tasas por convenio firmado entre el Ministerio de Agricultura y el Banco Nación”.
-Mientras en Brasil la lechería crece con productores de 20 a 30 vacas, acá se caen productores que tienen un rodeo de 200 animales. ¿Cómo se explica eso? ¿Es la macroeconomía? ¿El Estado ausente? ¿Qué razones lo explican?
-Hay varias razones. Desde la macroeconomía, desde cómo se acompaña en el Estado nacional y provincial. Hablé con varios actores desde que regresé y casi todos reclaman algo que dejó de hacerse: la capacitación y la formación que permitirían a ese pequeño y mediano productor optimizar el manejo de la explotación, de los procesos productivos, del manejo de sus rodeos y así cumplir con la calidad y pedir un mejor precio por su materia prima. Hay mucho interés por lograr capacitación tanto en la producción como en la linea de procesos de la industria, pero eso tiene que estar articulado y estar acompañado de financiamiento, de políticas activas y de actores en el territorio como el INTA y el INTI, que permitan un monitoreo de realidad de cada cuenca.

-¿Cómo se aplicaría esta política de pagar la leche por calidad y cuánto tiempo llevaría?
-El tiempo depende de la voluntad de los actores. Nosotros ya estamos interactuando con el INTA y con el INTI. La FunPel (Fundación para la Promoción y el Desarrollo de la Cadena Láctea Argentina) hizo un resumen que se aportó a demás actores de la producción. Es decir que está todo para analizar, procesar y hacer un trabajo a nivel de comisión técnica, llevándolo al Consejo Federal Lechero, a las provincias, para que allí también quede bien claro cuál es el plan de acción a seguir. Por supuesto, presentarlo también al sector productivo e industrial a través de diferentes jornadas que se pueden hacer. Ahora, este programa y plan de trabajo también tiene que conseguir financiamiento una vez que se defina su implementación. Debe ser obviamente, inclusivo. Es un camino pendiente pero que debemos transitar sí o sí.
-O sea que no será algo de un día para el otro, sino que será un proceso gradual… ¿Sería obligatorio o voluntario?
-No, no puede ser voluntario. Tiene que ser una obligación que el sector asuma, de darle a la lechería argentina un hito que marcará un antes y un después.
-¿En otros países se paga por calidad?
-Sí, claro. Los países como Australia, Nueva Zelanda, Canadá o Estados Unidos, que son nuestros principales competidores, pagan y premian la leche por calidad a ese productor que con mucho esfuerzo apuesta por entregar al proceso industrial una materia prima en condiciones óptimas. Esa es una tarea pendiente de nuestro sector, y nosotros tenemos que poder hacerlo realidad.
-Si hasta el momento no se logró un acuerdo es porque evidentemente a alguien no le interesa lograrlo. Seguramente la mirada sospechosa se dirigirá a la industria ¿Creés que este vez si hay condiciones para avanzar?
-Yo creo que si, y creo que también hubo errores en la experiencia anterior, quedando cosas pendientes. Por eso este tema vuelve a escena y no tiene discusión entre los productores, esto de querer que se le reconozca el pago de su materia prima. Además la industria precisa manejar leche de calidad para optimizar los procesos de sus productos.
-Es como al discusión de los frigoríficos. Estamos matando terneritos muy livianos y si les das animales más pesados a la industria, esta se supone que mejorará su proceso industrial. Algo parecido pasa con la leche…
-Si, y además el productor logrará mejores condiciones de precio. Pero hay que acompañar ese proceso con capacitación y financiamiento para mejorar procesos de control de calidad.
-En cuestión de tiempos, ¿cómo ves esto? Porque ya pasaron nueve meses de gobierno y tu nombramiento fue de los últimos que se hicieron
-Es nuestro deseo el lograrlo de acá a fin de año, con un plan de agenda y trabajo durante todo el año que viene. Es esa nuestra convicción de trabajo a nivel de dirección nacional de Lechería para lograr ese acuerdo que precisamos.

-¿Es todo malo lo que hizo el macrismo en materia lechera? ¿Cómo evaluás esa gestión?
-Bueno, mucha de la información que en la gestión de Alejandro Sammartino dio lugar al SIGLeA (Sistema Integrado de Gestión de la Lechería Argentina) se construyó en la gestión de la cual yo fui subsecretario. En ese momento había una subsecretaria del Estado para el sector, dos direcciones nacionales y dos direcciones simples, mientras hoy es una dirección simple con dos coordinaciones. Esa información que se traduce en el SIGLeA, que luego dio lugar al Observatorio de la Cadena Lactea (OCLA) llevado adelante por Jorge Giraudo, y que depende de la FunPel, es lógico que permite obtener mucho datos, pero se puede mejorar mucho más. En esa línea de trabajo estamos, porque queremos mejorar las estadísticas para la toma de decisiones de los actores del sector, lo que a su vez implica una mayor interacción con otros organismos del Estado, Aduana, Cancillería, AFIP o el propio Senasa. Yo quiero generar acuerdos y generar políticas en base a eso.
-Casi todos los actores de la lechería coinciden en que se debería mejorar el perfil exportador para liberar excedentes como los que se insinúan esta primavera y así evitar una crisis. ¿Cómo se logra eso?
– Requiere articulación público-privada. Durante mi gestión anterior con Julián Domínguez, hicimos la plataforma de exportación de Apymel, y nos enfocamos solo en China. Llevamos a casi 100 empresas para que participaran de ferias, y muchas de ellas llevaron adelante su primera experiencia de exportación; eran Pymes de diferentes provincias del interior. Por suerte esta plataforma continúa, y hay que fortalecerla, construyendo la agenda con Cancillería y con la Agencia de Comercio y Exportación. Y había un ida y vuelta porque los chinos también visitaban nuestras cuencas y participaban acá de rondas de negocios. Esa fue una política de darle fuerza al comercio exterior lácteo.
Mamá, ¿me decís un sinónimo de ‘estancamiento’? Lechería, hijo… Lechería
-Da la sensación de que se viene una gran aspiradora china también en lácteos ¿Comparten ese diagnóstico desde el Estado?
-Yo lo tengo claro, y lo estamos trabajando de modo interno con el subsecretario de Ganadería, José María Romero, y con el ministro de Agricultura, Luis Basterra. Estamos convencidos de que China sigue siendo nuestro gran desafío, y hay que poner mucha energía en ese trabajo.
-Aunque no es un tema que te corresponda, los productores se quejan mucho de las negociaciones con el gremio Atilra en las paritarias, por este aporte gremial de 12 mil pesos acordado. Dicen que se terminará descontando al productor ¿Cómo se logra una lechería grande con avivadas de este tipo?
-Mis últimos cuatro años de gestión, de 2021 a 2015, participé de los convenios salariales entre las cámaras empresarias y el gremio Atilra que en ese momento firmaban el CIL (Centro de la Industria Lechera), la Junta Intercooperativa cuando SanCor era SanCor, y Apymel que recién comenzaba a consolidarse como institución. Nosotros apoyamos mucho al armado del sector pyme, y en un seminario de Apymel logramos sentar a Miguel Paulón como presidente del CIL, a Pablo Villano como presidente de Apymel, un representante de los productores, el secretario general del gremio Atilra (por Héctor Ponce), y nosotros como Estado., Fueron dos días de trabajo cuando finalizábamos la gestión, para planificar la construcción del sector desde cada mirada. Hoy me encuentro con esta foto de desencuentro, con esta locura de que va a faltar producto, que habrá desabastecimiento o que se tirará materia prima, y ojo que eso también lo leen nuestros posibles clientes del mercado internacional. Por eso pienso que hay que hacer una autocrítica y hay que volver a acercar a las partes en mesas de consenso. Te doy una primicia que retomo de la gestión anterior: vamos a retomar el Registro de Operadores Lácteos que es el relevamiento que se hace de todos aquellos que producen y procesan leche en todo el país. Trabajaremos firmes en esto, para llegar al próximo escenario, en marzo que viene, con otra realidad y no con este nivel de tensión y locura que se instaló a través de los medios de un lado y del otro.
-Pero es que, si se caen elefantes blancos como SanCor, si la lechería no crece, no habrá lugar para los laburantes tampoco. Serán los que pierden primero que nadie…
-Mirá, yo viví en una cuenca, la de Villa María, he sido productor lechero, y conozco las demás cuencas y al sector. Tanto el productor como el industrial son gente de trabajo que apuesta a producir, y al igual que los trabajadores, viven en las mismas ciudades y pueblos. ¿Qué empresario no va a querer que a sus trabajadores les vaya bien, sabiendo que tienen buen ingreso de salario en relación a la media? Es mucha la gente vinculada a esta actividad de modo directo e indirecto. Creo que hay que hacer un esfuerzo y dejar de lado discusiones que alimentan la grieta, para buscar el mejor posicionamiento de todos los actores de la cadena. Este es un sector que mueve mucho en facturación y en divisas. Movería mucho más si se pusieran de acuerdo.
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]]>La entrada Los productores lecheros enfrentan un escenario cada vez más complicado: Sus ingresos están congelados y sus costos suben fuerte se publicó primero en Bichos de Campo.
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En los últimos informes del SIGLEA, los tamberos aparecen cobrando 18 pesos por litro de leche, centavos más o menos. Mientras tanto se va deteriorando por caso su poder de compra de algunos insumos claves, como por caso el maíz. El cuadro del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) indica que el poder de compra de maíz en el último año se deterioró 19% y el poder de compra de la soja hasta 30%.
Otra forma de medir la pérdida del poder de compra de la leche es contra la capacidad de compra de las vaquillonas que reponen los tamberos. Para eso se requieren actualmente de 6.000 litros de leche, lo que significa un incremento del 48% respecto de los litros que se precisaban en el primer semestre del 2019.

Esta suba visible de los costos da cuenta de cómo se complicaron las cuentas de los tamberos, de lo difícil que les resulta para la lechería compertir con la agricultura. También explica en gran medida los malos resultados económicos de los tambos chicos, que suman el 50% del total de los establecimientos pero apenas el 18% de la producción de leche.
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]]>La entrada Una pregunta a Jorge Chemes: ¿Cómo le pega la devaluación a la lechería? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Sin dudas, la devaluación le pega fuerte a la lechería y la descoloca. Todos los insumos se compran en dólares y se venden en pesos. Es como recibir una bofetada en el momento en que estábamos levantándonos del piso. Estamos en la antesala de un momento donde empezaremos a ver comprometida la rentabilidad de los tambos”, dijo a Bichos de Campo Jorge Chemes, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas CRA),
Escuchá la entrevista completa realizada a Jorge Chemes en Bichos de Campo:
Acerca de si se puede seguir produciendo leche sin conocer el precio de lo que se entrega, sobre todo para el caso de los tambos medianos o chicos, ya que nunca se logró un mecanismo comercial que le permita al productor saber cuánto vale su mercadería, Chemes respondió que “no se puede. Ni nosotros sabemos cómo podemos aguantar entre los que seguimos sobreviviendo”.
“En cualquier parte del mundo vos necesitás saber qué va a pasar hacia adelante, necesitás previsibilidad, y nosotros no sabemos siquiera cuánto vamos a cobrar la leche que estamos entregando hoy. Creo que este es un aspecto a corregir rápidamente y a generar señales claras para que no vayamos hacia atrás”, agregó el dirigente.
En función del avance que se hizo en trabajo público- privado, Chemes explicó que “avanzamos con el SIGLeA Sistema Integrado de Gestión de la Lechería Argentina) y en el diálogo con diferentes sectores, pero hay temas en los que se ve resistencia para poder abordarlos, y uno de ellos es el ordenamiento de la cadena lechera y la institucionalización, algo en lo que, desde CRA, no hemos podido avanzar y ese es un objetivo claro que tenemos desde nuestra entidad. Esperemos que el próximo gobierno lo tenga en cuenta, yo no lo puedo garantizar”.
“Hay diferentes intereses dentro de la cadena y a hay muchos a los que no les conviene que se avance sobre estos temas, entonces se generan trabas para que esto no funcione. Si el productor chico no tiene condiciones claras y una herramienta de salvataje, será muy difícil que muchos puedan continuar”, concluyó Chemes.
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