Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Martín Helbig se crió en los corrales y ahora trabaja para potenciar los Brangus y Braford en Misiones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“En ganadería siempre se trata de terminar productos con valor agregado, sin olvidarnos de que estamos en la cría, que es la primera etapa donde se deben ir cumpliendo los diferentes resultados productivos”, contó el especialista.
Helbig puntualiza en que hacer ganadería en provincias como Misiones no es tarea sencilla si se compara con otras zonas del NEA. “Acá tenemos suelos muy ácidos con un PH bajo, por ende las leguminosas no funcionan y por eso tomamos pasturas megatérmicas, lo que nos permite tener una alta carga animal con una ganancia durante 5 a 6 meses al año, mientras que en el invierno evaluamos cómo compensar lo que nos falte. También tenemos grandes precipitaciones y altas temperaturas”, describe.
Mirá la entrevista completa a Martín Helbig:
El ganadero sostiene que se requiere de un trabajo con mucho orden en cuanto a los índices productivos, tales como los servicios y las identificaciones donde van marcados datos como su fecha de nacimiento, su peso al nacer, quiénes son su padre y su madre, entre otros.
Para Helbig, es clave tomar todas las mediciones necesarias para quien compre estos animales y así sepa que está comprando con seguridad. “Estos toros están registrados tanto en la Asociación Argentina de Brangus como en la Asociación Braford Argentina“, remarca.
Sin embargo, Helbig asegura: “Todo es posible. Con las herramientas con las que contamos podemos lograr un toro de dos años y hay vacas que con 18 meses ya pudieron recibir su primer servicio, así que se puede”.

Criado dentro de los corrales desde muy pequeño pues su familia fundó en Virasoro la prestigiosa cabaña Tavé Retá, Helbig afirma “soy ganadero de alma”
, al tiempo que se siente parte de un nuevo desafío: el colonizar nuevas zonas para la ganadería. En su relato explica que en los asesoramientos que hace a empresas de la zona también intenta la incorporación de la ganadería forestal. “Tanto la ganadería como la actividad silvopastoril son actividades que van muy de la mano y que nos permite tener dos producciones en un mismo lugar”, resalta.
La entrada Martín Helbig se crió en los corrales y ahora trabaja para potenciar los Brangus y Braford en Misiones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El coordinador forestal del INTA, Pablo Peri, dice que hay un gran margen para cuidar el bosque y además hacerlo productivo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Lo que se pretende con ese documento es analizar las causas de ese fenómeno, pero sobre todo estudiar medidas que frenen al deforestación indiscriminada. A reducir este proceso ayudó la Ley de Bosques sancionada en 2006, pero ahora los expertos quieren sobre todo determinar qué se puede hacer para que convivan la preservación con el crecimiento productivo.

Según Pablo Peri, coordinador del Programa Nacional Forestal del INTA, la principal causa de la deforestación de bosques nativos fue el avance agrícola que tuvo consecuencias importantes.
Con este proceso “perdemos lo que denominamos servicios eco-sistémicos, es decir lo que el bosque nos da al sector productivo y a la sociedad”, explicó el técnico. Eso implica desde “la provisión de madera a la biodiversidad, a la regulación hídrica o la pérdida de suelo cuando perdemos capacidad productiva”, enumeró.
Escuchá la entrevista a Pablo Peri:
Peri explicó que cuando se desmonta en los territorios que conforman el Gran Chaco, el suelo “se saliniza porque suben las napas freáticas y al no estar el componente (forestal), quedan salinos e improductivos”. El IINTA, indicó Peri, está trabajando es la recuperación de esos suelos.
Pero además hay cuestiones que tienen que ver con los social: “Se genera una migración rural al disminuir la diversificación, porque disminuye la (necesidad de) mano de obra entonces”.
Peri sostiene que todo este análisis debe servir para tomar medidas y aclaró que si bien la Ley de Bosques ayudó a que se atenúe el proceso, hay que lograr conservar sin desincentivar el crecimiento productivo. Ambas cuestiones pueden convivir, indicó.

“Tenemos herramientas técnicas para acercar al productor y a los que toman decisiones, como los gobiernos provinciales o el nacional. Una de las alternativas interesantes es lo que denominamos manejo de bosques con ganadería integrada”, explicó. El programa se llama por su sigla MDGI y surge del acuerdo en los ministerio de Agricultura y Ambiente, a partir del cual se establecieron lineamientos técnicos “buscando el equilibrio y mejorando la existencia ganaderas. Así se evita el desmonte pero se focaliza también en la producción”, señaló Peri.
Para el ingeniero del INTA, la ganadería es una alternativa, tanto que actualmente en cerca del 70% de los bosques nativos se desarrolla algún tipo de producción animal. El desafío es también agregarle valor a otras producciones.
En esas regiones, por ejemplo, “hay productos forestales no madereros, como todas las plantas comestibles y fibras de origen vegetal”.
“Más del 75% de las comunidades indígenas está en bosques, ahí hay un desafío enorme en el agregado de valor y en darle al productor un mayor ingreso”, indicó el profesional.
Pero para eso se requiere un rol más activo del Estado, que “es como una especia de árbitro entre los intereses del mercado y los de la sociedad”, indicó. Debe, por ejemplo, “mantener el agua limpia, aumentar la biodiversidad o evitar la migración”.
Peri agregó: “Los técnicos y el sector político y los productores debemos sentarnos a tomar decisiones. El conocimiento de datos queda corto si uno se queda ahí nomás”.
La entrada El coordinador forestal del INTA, Pablo Peri, dice que hay un gran margen para cuidar el bosque y además hacerlo productivo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada “El 10% de las emisiones viene de la deforestación”, avisó Sebastián Fragni: Asesoró a un grupo que ganó más por cuidar el bosque que por la madera vendida se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
En esa consultora se dedican desde hace varios años en el país al desarrollo de proyectos forestales que contribuyan a la mitigación del cambio climático mediante la captura de carbono, utilizando a la forestación y al manejo de bosque nativo como una herramienta para fijarlo. En alguno de ellos, ya han llegado a vender bonos de carbono a empresas del Hemisferio Norte. Y llegaron a ganar más dinero con eso que con la venta de la madera.
Según el presidente de GMF, “las emisiones GEI a nivel mundial surgen de la dicotomía de una mayor necesidad de producción de alimentos y del avance de la frontera agrícola contra la fijación de carbono en bosque nativo”. De todos modos aclaró que el manejo de los bosques “así como está visto como un gran problema, también es una solución”.
Mirá la entrevista a Sebastián Fragni:
El cambio climático es un hecho incontrastable, la macana ya está hecha. Con lo cual, para Fragni, se trata ahora de “compensar” esas emisiones. “Hay muchas opciones; una es la forestación, que puede hacerse de modo tradicional con el adicional de incorporar especies nativas. Es decir, reconvertir un campo que originalmente fue bosque nativo, en un campo forestal clásico para producción maderera. La otra vía es la restauración del bosque nativo”, comentó el abogado que dirige el grupo GMF.
Fragni citó un ejemplo: “Tenemos una producción forestal en Corrientes que lleva 15 años, a través de los cuales vendimos madera por 500 mil dólares. Pero en esos mismos 15 años hemos fijado carbono por 460 mil toneladas, y ese carbono, en un precio de mercado rango mediano, podría comercializarse en 2 o 3 millones de dólares”, dijo. Es decir, el negocio ambiental multiplicó por 5 o por 6 el valor de la madera vendida.
El consultor contó que ya se ha podido vender carbono dentro de la actividad forestal. “Se hizo y se hace. En Argentina tenemos uno de los primeros proyectos forestales de fijación de carbono en lo que era el mecanismo de Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto, ese primer gran acuerdo climático donde los países más desarrollados invertían en tecnologías en países en vías de desarrollo, para hacer una fijación de carbono. Uno de esos proyectos de sustentabilidad fue el Santo Domingo del laboratorio Novartis, que lleva fijadas estas 460 mil toneladas, que fueron adquiridas por un grupo de Suiza”, describió.
Mirá un video sobre esa iniciativa:
-¿Al comprar esos bonos el grupo suizo quería lavar sus culpas ambientales?
-Más que lavar sus culpas, quería tomar conciencia y ser el primer jugador de esto, entendiendo que es inviable seguir haciendo negocios de esta manera, porque impacta en los costos de las empresas y de los seguros, en los accionistas y en la tasa de interés que toman en el negocio- respondió el especialista.
“Acá el cambio de paradigma es producir más con menos impacto. Se puede producir mayor calidad de alimentos con menos recursos. Hay que sacarle presión al bosque nativo con la frontera agrícola y recomponerlo, pero eso no se podrá hacer en tanto no tengas un driver económico que te lo permita, evitando desmontar y siendo premiado si mantenés el bosque nativo. Ahí se podrán llevar adelante acciones intermedias tales como el proceso integrado de ganadería en bosque nativo”, remarcó.
Proteger y trabajar en forma más racional el bosque nativo es, para Fragni, “un cambio de paradigma absoluto, y ahí habrá una diferencia cuando el precio del carbono sea más atractivo. Toda la cadena de producción es consciente de que la cuestión ambiental es crítica para su modelo de negocios”, consideró.
Según el presidente de GMF, “hay opciones más allá de deforestar todo y de meter soja a todo lo que da. Se puede buscar un punto intermedio haciendo mejores prácticas forestales o agrícolo-ganaderas, y así frenar la crisis climática feroz que tenemos”.
Fragni consideró que esto no es solo una cuestión de elite y de grandes compañías que necesitan lavar culpas. “Todos nuestros vecinos están muy adelantados en esta temática. Si no queremos perder mercados agrícolo- ganaderos, la forestación y el manejo sostenible de bosque nativo pueden ayudarnos a remediar muchos de esos impactos”, concluyó.
La entrada “El 10% de las emisiones viene de la deforestación”, avisó Sebastián Fragni: Asesoró a un grupo que ganó más por cuidar el bosque que por la madera vendida se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El INTA desarrolló un rolo autopropulsado para fomentar sistemas silvopastoriles sustentables en los bosques del Gran Chaco se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Según la Ley de Bosques Nativos 26.331, la superficie provincial se divide en tres tipos de zonas: La roja es zona de conservación y la verde zona de producción. En el medio las áreas pintadas de amarillo en el mapa se puede intervenir y producir pero siempre asegurando la sustentabilidad ambiental. Se trata de una superficie de 20 millones de hectáreas distribuidas en todo el Gran Chaco Argentino, con 5 millones solamente en la provincia de Santiago del Estero.
El INTA trabajo bajo la premisa de que no hace falta voltear todo el monte para hacer pasto en este tipo de campo. Es más barato, y deja un mejor ambiente para las vacas, hacerlo con tratamientos de baja intensidad. Y ahí surge el concepto de Rolado de Baja Intensidad (RBI), que fue tratado en el Congreso Nacional de Sistemas Silvopastoriles en 2012. Implica dejar senderos para que el impenetrable pueda ser aprovechado por los herbívoros y que con estas aperturas -disturbios- puedan crecer los brotes tiernos y hasta sembrarse pasturas como Gatton panic.
Para abordar esta problemática se trabajó junto a la Secretaría de Ambiente de la Nación, cuyos técnicos suelen considerar a la ganadería como destructora del bosque nativo. Pero mostrando los resultados de algunos ensayos del INTA, en 2015 se logró firmar el acuerdo MBGI (Manejo de Bosques con Ganadería Integrada). En dicho acuerdo se reconoció la necesidad de desarrollar maquinaria específica para la aplicación de los tratamientos silvopastoriles, siempre manteniendo la sustentabilidad del bosque.
En este sentido, el INTA de Santiago del Estero junto a la marca Zanello de Las Varillas, Córdoba, desarrolló el rolo autopropulsado Tatú MBGI, que trabaja con rolos de no más de 2,4 metros de ancho, es maniobrable y requiere de una alta capacitación del personal. De esta manera, se mejora significativamente la oferta forrajera y la accesibilidad, prácticamente sin afectar la cobertura arbórea y sus valiosas funciones ambientales, como aporte de materia orgánica, forraje para el ganado y hábitat de la fauna nativa.

El tratamiento más difundido en la región es el “rolado”. Consiste en el pasaje de un tractor o topadora que arrastra una herramienta denominada rolo, que es un cilindro metálico con cuchillas dispuestas de tal manera que al rodar encima de la vegetación leñosa provoca aplastamiento y corte. Simultáneamente se siembran pasturas, para mejorar la oferta forrajera.
Hasta el momento se venían difundiendo para la ganadería intensiva, tratamientos muy fuertes sobre la vegetación natural, con maquinaria pesada: desmontes, rolos muy anchos (más de 4 metros) y cadeneados. Pero era algo incompatible con la sustentabilidad del bosque. Por otra parte, existen tratamientos de menor impacto, como los de desarbustado manual. Sin embargo tienen la desventaja de ser muy costosos en mano de obra, y muy lentos en velocidad de avance.
Tatú MBGI, en este contexto, aparece como una herramienta que combina robustez, maniobrabilidad y seguridad para las tareas de rolado en montes nativos, resolviendo los problemas de la maquinaria habitualmente utilizada para realizar estas tareas. El equipo está montado sobre un tractor Zanello articulado de 160 HP, cuyo eje trasero se ha reemplazado por un rolo, manteniendo su tracción. Cuenta con protecciones integrales de cabina, motor y cubiertas.
El equipo tiene un ancho de trabajo de 2,6 metros y un largo total (incluyendo pala frontal) de 7 metros, convirtiéndolo en el equipo de rolado más corto y maniobrable del mercado. El peso total del equipo (sin lastre en el rolo) es de 8700 kilos, distribuidos en un 60% en el tramo frontal, y 40% en el trasero. Con un agregado de agua de 1700 litros, el peso quedaría distribuido en 50% en cada eje, y un peso total de 10500 kilos.
Cuenta con una pala frontal con una parrilla de empuje, diseñada para inclinar el arbustal sobre el que avanza el rolo desde una posición de 1,5 metros, reduciendo así el esfuerzo del rolo, el gasto de combustible, mejorando la visibilidad del avance del equipo y reduciendo la cantidad de hojas y ramas que ingresan al motor.
“En INTA Santiago desarrollamos todo esto desde un equipo conducido por el doctor Carlos Kunst. Hoy el equipo está trabajando en nuestro campo experimental, donde además de buscar ajustes y mejoras, pretendemos dar un impulso a la producción ganadera de nuestro campo, en el cual tenemos más de 6000 hectáreas de bosques nativos casi sin intervención”, señaló el ingeniero forestal Marcelo Navall, del INTA Santiago del Estero. El equipo espera que para mediados del año que viene el rolo ya esté en el mercado y atienda las crecientes demandas por parte de los productores del norte argentino.
La entrada El INTA desarrolló un rolo autopropulsado para fomentar sistemas silvopastoriles sustentables en los bosques del Gran Chaco se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Pelearse con la sombra: El gran desafió que impone el Delta a los productores se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Sebastián Tamashiro, redactor del medio universitario Sobre la Tierra, vinculado a la Facultad de Agronomía de la UBA (Fauba), nos cuenta que hicieron algunos investigadores de esa casa de estudios para enfrentar un problema que es serio. La sombra que producen las plantaciones adultas reduce la disponibilidad de pastos y restringe la cantidad de animales que los campos pueden sostener.
Una experiencia de la Fauba en ese territorio logró, sin embargo, duplicar la oferta anual de forraje al incorporar pasto ovillo a esos pastizales.
“En el Delta del Paraná se puede desarrollar de forma óptima la ganadería porque sus pastizales son muy productivos. Pero los pastos que crecen bajo las plantaciones forestales son muy escasos en invierno. Como alternativa a esta situación, los productores isleños siembran cultivos forrajeros anuales, o verdeos, bajo el monte forestal, con resultados muy variables”, explicó Patricia Cornaglia, docente de la Cátedra de Forrajicultura de la FAUBA.
“Ante esta situación, probamos enriquecer la cubierta vegetal con pasto ovillo (Dactylis glomerata), una gramínea perenne que tolera la sombra y que crece en otoño, inverno y primavera. Lo agregamos en plantaciones forestales que presentaban muy baja cobertura en su estrato más bajo. Logramos una productividad anual de 2000 kilos por hectárea, un número más que interesante comparado con los 1200 kg que alcanzamos sin pasto ovillo”, explicó la investigadora.
Ver César Fuentes, un veterano que vio crecer la forestación en el delta bonaerense
“Disponer de buen forraje en verano y en invierno es alentador para combinar la ganadería con la forestación en la isla. Es decir, la producción silvopastoril”, resaltó Cornaglia a partir de los resultados del estudio publicado en la revista Agroforestry Systems.
La investigadora aclaró que la idea no es reemplazar el pastizal que crece bajo el monte forestal, sino aumentar la cobertura vegetal en estos campos. Además, destacó que así también se podría también reducir la erosión y la compactación del suelo del Delta.
La docente destacó que el pasto ovillo se usa frecuentemente en sistemas silvopastoriles de Nueva Zelanda, un país que comparte condiciones productivas y ambientales con la Argentina. “Por eso le propusimos a los productores probarlo en sus campos”, relató.
“Tras meses de trabajo en conjunto, ellos pudieron ver los buenos resultados en sus propios lotes y los tomaron como una demostración de que se puede aumentar la cantidad de animales en el agroecosistema al reducir el bache invernal de alimento”., expresó la agrónoma.
Ver Papel Prensa y su mayor fortaleza: la producción forestal en el delta inferior del Paraná
Esta escasez de pasto en inverno se da porque la mayoría de los pastizales de la región tienen su pico de productividad en verano. Como alternativa a esta situación, los productores isleños siembran cultivos forrajeros bajo el monte forestal. Esto es posible ya que, a diferencia de otros sistemas silvopastoriles, las especies forestales más difundidas en el Delta, los álamos y los sauces, pierden las hojas en invierno y permiten que la luz solar alcance el suelo. Patricia afirmó que esta particularidad junto con la adaptación de las producciones forestales, hacen pensar un futuro promisorio para la silvicultura isleña.
Desde principios del siglo XX, en el Delta se producía madera para elaborar cajones con los que se transportaban frutas y hortalizas hacia los mercados metropolitanos. A partir de los ‘50, la industria papelera fue el destino principal de los árboles de la isla. En ese entonces, las vacas sólo se criaban para el consumo propio y apenas frecuentaban las forestaciones para protegerse del sol.
En los últimos años, la ganadería de la región Pampeana comenzó a desplazarse hacia tierras más alejadas ya que no puede competir con la alta rentabilidad de cultivos como la soja o el maíz. El Delta fue una de las zonas en donde se introdujeron estos animales y los organismos estatales fomentaron que se combine con la ya presente silvicultura. “Todavía podemos mejorar muchos aspectos de la producción silvopastoril en las islas y junto con la contribución de los productores locales, estamos en camino”, concluyó Cornaglia.
La entrada Pelearse con la sombra: El gran desafió que impone el Delta a los productores se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Un kit para desarrollar una ganadería que no haga pelota el bosque se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La presentación se realizó en el marco del Segundo Congreso Internacional del Gran Chaco Americano, en Santiago del Estero. La idea de este kit es brindar herramientas para lograr una producción ganadera compatible con la conservación del bosque.
Para conocer, leer y descargar el material podés ingresar en: vidasilvestre.org.ar/
La iniciativa construida entre funcionarios, técnicos y ambientalistas propone el aprovechamiento del bosque de una manera integral, que sirva como una alternativa de desarrollo sustentable frente a los cambios en el uso del suelo, a través del Manejo de Bosques con Ganadería Integrada (MBGI). Este tipo de manejo apunta a lograr una producción rentable de carne y de productos maderables y no maderables, de manera compatible con la conservación del bosque nativo, su biodiversidad y sus servicios ecosistémicos, en el marco de sustentabilidad ambiental, económica y social del que tanto se habla pero tan poco se hace.
La Fundación Vida Silvestre recordó que “el Plan Nacional de MBGI se formula en un escenario de deforestación y degradación de los bosques debido a la expansión de la frontera agrícola, (principalmente de cultivo de soja), el avance de una ganadería no sustentable, el desarrollo de la infraestructura, la tala destructiva, entre otros”. La idea ahora es cambiar esa historia para desarrollar un “plan de producción sustentable” compatible con lo que establece la Ley de Bosques.
Fernando Miñarro, Director de Conservación de Fundación Vida Silvestre Argentina explicó por qué es clave hacer este esfuerzo: “El Gran Chaco americano es uno de los biomas con mayor biodiversidad de Sudamérica y es el más importante después de la Amazonia, pero se encuentra gravemente amenazado por la deforestación”.
“En los últimos 35 años hemos perdido alrededor de 12 millones de hectáreas de zonas boscosas, afectando cientos de especies de plantas y animales. En gran medida estas pérdidas se han debido al avance de la frontera agrícola con el cultivo de la soja y en los últimos años en particular con una intensificación ganadera con modelos pastoriles que no han tenido en cuenta al bosque. Por esta razón, hemos tomado el desafío de buscar modelos ganaderos que pongan por delante la conservación y el manejo sustentable del bosque”, añadió.
La entrada Un kit para desarrollar una ganadería que no haga pelota el bosque se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>