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La entrada La historia detrás de la foto: El productor Juan de Pian encontró una vaca de tambo que “murió dos veces” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En 1995 instaló el primer tambo en Tandil y en 2006 –las vueltas de la vida– ese fue el primer tambo que alquiló cuando decidió convertirse en empresario lechero. Luego dejó ese campo para alquilar un tambo en Balcarce, donde se encuentra en la actualidad.
Pero la historia que nos trae aquí tiene que ver con una visita realizada por Juan a un tambo de un colega, a quien conoció por medio de un grupo de WhatsApp llamado “tamberos argentinos”.
Juan, durante la recorrida que realizó con otros tamberos, se encontró con una pizarra en la cual había una anotación muy particular: una vaca que había “muerto dos veces”.
Desafortunadamente, durante la recorrida no se encontraba presente en autor de tan insólito registro, con lo cual no hubo manera de saber qué quiso decir exactamente el operario que la anotó. ¿La vaca fallecida había sido dada de baja por error en el pasado al ser confundida por otro ejemplar? ¿El trabajador del turno anterior la había dado por muerta cuando no era así y finalmente terminó muriendo en el turno siguiente? Misterio.
Cosa é mandinga pic.twitter.com/qpxjtcvta8
— Juan De Pian (@juandepian) November 13, 2021
El interés de Juan –quien cuenta con más de 300 vacas en ordeñe– por visitar diferentes establecimientos reside en una búsqueda orientada a mejorar el confort de los animales.
“En los últimos dos años realizamos una inversión para transformar la guachera de individual a colectiva, la cual está ahora en un galpón techado para resguardar a las terneras y terneros”, explica Juan a Bichos de Campo.
“Siempre me gustó lo que sucede en un tambo. Muchos años después de dedicarme a la actividad, al mirar un álbum de fotos en la casa de mi viejo, encontré una foto de mi bisabuelo en una chacra ubicada a la ladera de un cerro”, añade. Después de todo, es algo que quizás llevaba en la “herencia genética” y no lo sabía.
El tambero, quien comercializa su producción a la Cooperativa Nuevo Amanecer, está preocupado por los números del sector cuando finalmente se produzca la tan anunciada devaluación del peso argentino.
No se tratará, por cierto, de la primera crisis sectorial que le tocó vivir. “En otras situaciones similares hemos resignado producción para tratar de pasar el momento; nos hemos acostumbrado a sobrevivir a entornos extremadamente volátiles”, aseguró.
Bonus track. La empresa de Juan, Tambo La Cachila, tiene seis empleados, tres de los cuales son mujeres.
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]]>La entrada La “revolución silenciosa” de la lechería está distanciando cada vez más a los grandes tambos de los pequeños se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En Bichos de Campo hace tiempo que venimos hablando al respecto. Pero cuando el impacto de esa “revolución” se observa en cifras, los números no dejan de sorprender.
Datos oficiales, publicados por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (Ocla), reflejan que en apenas dos años los tambos que producen más de 10.000 litros diarios de leche pasaron a representar el 23,4% de producción nacional a un 28,0% con apenas un 5,2% de la cantidad total de empresas.
En la vereda de enfrente, el 48% del total de tambos producen actualmente apenas el 13,8% de la oferta argentina de leche con una producción inferior a 2000 litros diarios. Dos años atrás ese segmento representaba el 16,0% de la oferta total.
Otra manera de observar el fenómeno, que se replica prácticamente en todas las naciones productoras de leche, es analizar la evolución de la facturación mensual de leche del tambo promedio argentino, que este año registró un crecimiento sustancial.
La evolución de la facturación promedio del tambo argentino en los primeros ocho meses de este año es un 17,0% superior –medida en pesos constantes, es decir, ajustados por inflación– respecto del mismo período de 2019. Un crecimiento impresionante.
En la actual coyuntura, mientras que los sistemas lecheros “artesanales” experimentan cada vez mayores dificultades, los grandes tambos van ganando, año tras año, escala y eficiencia productiva en base a sistemas voluntarios de ordeñe, robotización, galpones que aseguran mayor confort animal ante las inclemencias climáticas, mayor control y estandarización de raciones, tecnologías remotas que permiten detectar celo y problemas de salud de manera individual y fuerza comercial propia o bien a través de “pools lecheros”.
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]]>La entrada Diagnóstico lechero: Cuando estar mejor no necesariamente significa estar bien se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>De todas maneras, ese fenómeno opera con dos velocidades: mientras que en junio pasado las grandes industrias lácteas tuvieron en promedio una capacidad de pago teórica de 35,9 $/litro, en el caso de las Pymes fue de 31,5 $/litro, según cálculos realizados por un equipo conformado por técnicos del Instituto Argentino de Profesores Universitarios de Costos (Iapuco) y el INTA.
La producción de leche argentina viene creciendo en el último año y medio, aunque en lo que va de 2021, con el deterioro de los precios recibidos por los tamberos, el ritmo de aumento se desaceleró.
“El sostenimiento de la producción tiene relación directa con la mejor oferta forrajera y el clima preferentemente seco, que mejora el rendimiento de las vacas, además de progresivos incrementos de productividad de los tambos que siguen en carrera”, explicó el analista de mercados lácteos Marcos Snyder.
Se trató de un logró extraordinario, dado que entre agosto de 2020 y mayo de 2021 –considerando al tambo promedio argentino– los precios recibidos no lograron compensar los crecimientos de los costos de producción.
De todas maneras, existen aún muchos semáforos amarillos para el sector, dado que el valor neto creado por la cadena láctea, que en mayo pasado parecía haberse recuperado luego de las pérdidas registradas en buena parte del período 2020/21, en junio se “desinfló” para ubicarse en apenas 146 millones de pesitos argentinos.
Buena parte de eso se explica por la pauperización del poder adquisitivo del consumidor argentino, que es precisamente el principal cliente del sector, mientras que los ingresos generados por las exportaciones siguen “recortados” por derechos de exportación combinados con “retenciones cambiarias”.
“Las ventas internas caen primero por el bajo poder adquisitivo de la población y eso se combinó con una actualización de precios de los lácteos, tras el importante retraso que hubo en 2020”, indicó a Bichos de Campo el director Ejecutivo del Observatorio de la Cadena Láctea (Ocla).
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]]>La entrada Las industrias lácteas hicieron un gran esfuerzo por mejorar el precio de la leche, pero para los tamberos no alcanza se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El valor promedio ponderado registrado a nivel nacional a partir de la leche recibida por un total de 354 industrias lácteas fue el mes pasado de 26,0 $/litro versus 24,2 $/litro correspondiente a febrero de este año.
Si bien la oferta de leche sigue creciendo de la mano del efecto inercial que viene de arrastre del muy buen año 2020 que tuvo el sector tambero argentino, la mayor parte de las industrias lácteas hicieron esfuerzos para ajustar los valores abonados en la liquidación de marzo a partir de dos factores de demanda bien diferenciados.
El primero son los canales comerciales minoristas que no están bajo la lupa de los agentes de la Secretaría de Comercio Interior y que, por lo tanto, tienen margen para ajustar precios de venta con libertad, algo que no es factible en las grandes cadenas de supermercados, en las cuales las compañías lácteas no pueden zafar –en el marco del programa oficial de precios máximos– de la obligación de vender leche fresca y en polvo, crema, dulce de leche, manteca y quesos cremosos, untables y rallados a precios mayoristas que en muchos casos no llegan a cubrir los costos.
Un ejemplo claro de tal fenómeno es Punta del Agua, empresa que cuenta con su propia red de comercios minoristas, que ajustó en un 15% el valor de la liquidación de marzo pasado para abonar entre 28,0 y 28,5 $/litro a sus remitentes.
El otro factor es el mercado internacional, que, si bien por el momento representa una promesa, generaría un cambio sustancial en el poder de compra de las industrias lácteas con perfil exportador.
La aparición de la demanda china, que llevó los precios de exportación de la leche en polvo entera de las compañías de Nueva Zelanda a niveles superiores a los 4000 u$s/tonelada, cambió el escenario global lechero.
En el ámbito de influencia del océano Atlántico los nuevos valores de referencia para la leche en polvo entera oscilan entre 3600 y 3700 u$s/tonelada, aunque por el momento las industrias argentinas exportadoras no pudieron concretar negocios por esos valores en volúmenes significativos.
Por el momento la mayor parte de los embarques se destinan a Brasil. De todas maneras, se espera que próximamente puedan comenzar a cerrarse exportaciones a los nuevos valores internacionales con Argelia y Rusia, dos naciones que tienen una mayor capacidad de pago luego de la recomposición del valor internacional del petróleo registrado en los últimos meses.
En ese contexto, si bien el programa oficial de precios máximos (“Precios Cuidados”) y la pauperización social presente en el mercado argentino representan un “techo” importante para que la industria pueda mejorar su capacidad de pago, lo cierto es que nadie quiere quedarse sin leche frente a la eventual caída de la producción que se está previendo para el segundo semestre del año.
Y es que la situación de los tambos de menor escala y eficiencia en la actual coyuntura no es la mejor y muchos han comenzado a reducir los niveles de intensificación, desprenderse de parte del rodeo y, eventualmente, comenzar a realizar planes de un abandono de la actividad
Al medir la evolución del valor promedio de la leche en “moneda maíz”, se observa que el mismo cayó casi un 30% en el último año, lo que muestra claramente la leche (un producto pesificado) quedó muy desajustado respecto a insumos dolarizados como granos, balanceados, semillas, fertilizantes, fitosanitarios, insumos veterinarios y arrendamientos o costo de oportunidad de la tierra.
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]]>La entrada La historia detrás de la foto: vacas lecheras que van a faena porque un tambero necesita alimentar a las sobrevivientes se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Pero, si bien se trata de una escena habitual en las rutas argentinas, esa imagen es particularmente triste porque se trata de vacas lecheras que apenas unos días atrás estaban en el tambo de Gustavo.
“La foto muestra la realidad por la que están atravesando los tambos chicos en la Argentina: no tenemos rentabilidad ni financiación”, comenta el productor lechero a Bichos de Campo.
Parte de la carga está integrada por “vacas de descarte”, es decir, vientres que no lograron preñarse y que, como tales, no tienen trabajo en un tambo. Pero el camión se integró además con muchas vacas que sí estaban produciendo leche.

“Son descartes buenos, es decir, son vacas que en una situación normal de la lechería seguirían estando en el tambo; pero hoy, ante la problemática de tener un precio de venta de la leche que no llega a cubrir los costos de producción, nos vemos obligados a desprendernos de vacas para poder hacernos de efectivo y afrontar las siembras”, explicó Gustavo.
El productor tiene por delante las siembras de maíz –para confeccionar silos– y de verdeos de invierno, dos inversiones mayormente dolarizadas que debe afrontar con los ingresos pesificados que genera el tambo.
“Esto pasa porque, además de la falta de rentabilidad del tambo, no tenemos financiamiento. El camión con vacas es para financiar la siembra de silo de maíz y de verdeos”, comentó.
“El financiamiento del Banco Provincia es prácticamente nulo y la tarjeta Procampo (de esa entidad) está muerta. Y a eso hay que sumarle los requisitos estrafalarios que piden para poder obtener un crédito y el hecho de que los montos autorizados alcanzan para cubrir una pequeña proporción de las inversiones requeridas”, añadió.
Gustavo actualmente cuenta con un rodeo lechero de 135 cabezas que producen 2800 litros por día. La familia de Gustavo vive exclusivamente de lo generado por el tambo.
“La producción de leche de este año no va a ser misma que en 2020; mientras sigamos cuatro a seis pesos (por litro) debajo de lo que tendríamos que cobrar (para tener rentabilidad), va a ser muy difícil que podamos invertir en vacas, en dar más balanceado, en hacer un poco mas de silo por las dudas; vamos a estar muy justos y lamentablemente habrá tambos que salgan de la actividad”, expresó.

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]]>La entrada Spoiler Alert: comenzó una nueva temporada de la serie de terror para los tambos argentinos se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El precio de la leche al productor para el mes de octubre del 2020 fue de 19,59 $/litro, mientras que el costo de producción (gastos directos + estructura + amortizaciones + retribución empresarial – recuperos) fue de 20,72 $/litro, es decir, registró una tasa de rentabilidad del -1,2%.

Al evaluar la situación a nivel regional, según un informe publicado por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (Ocla), se evidencia que ningún tambo pequeño logra cubrir actualmente los costos de producción, mientras que los únicos tambos medianos que siguen ganando plata a la fecha son los bonaerenses (no casualmente los de mayor escala).
Pero en algunas cuencas, como la del sur y noreste de Córdoba, Villa María y Entre Ríos, la pérdida de rentabilidad afecta a todos los tambos, según los modelos productivos que siguen mes tras mes los investigadores de INTA.

La última vez que el sector atravesó una crisis de ingresos, en el año 2018, se registró una nueva fase de cierre de tambos junto con una reducción del rodeo lechero en muchas de las empresas que lograron seguir en el negocio. Ahora, además de precios insuficientes, aparece también el fantasma de una restricción hídrica estival que afecte eventualmente la disponibilidad de recursos forrajeros.
Lo que está sucediendo con los tambos, de alguna manera equipara los tantos con el resto de la cadena, dado que las Pymes lácteas vienen perdiendo toneladas de dinero en el último año, al tiempo que las grandes industrias están, en promedio, cambiando la plata (situación que, vale remarcar, es promedio, porque aquellas que tienen muchos productos dentro del programa oficial de precios máximos están operando con números rojos).

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