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La entrada ¿Cómo se educa a los chicos en una escuela agrotécnica? En la Ramón Santamarina de Tandil trabajan en una decena de cadenas productivas para que los alumnos aprendan y puedan elegir se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Todas las escuelas agropecuarias tienen más o menos los mismos entornos formativos La propuesta aquí es aprender a hacer haciendo. La idea siempre fue cerrar todas las cadenas agroalimentarias”, dijo a Bichos de Campo Daniel Picart, veterinario y docente de la escuela agrotécnica.

La institución cuenta con 450 alumnos que entre primero y séptimo año transcurren por los distintos módulos productivos.
Las cadenas involucradas son la bovina, tanto en ganadería de cría –la escuela cuenta con un rodeo de Angus- como en el tambo de vacas Holando. En ambos casos los jóvenes están en contacto con la preparación de los potreros, de las pasturas y cereales que servirán de alimento, con la conformación de las dietas y con la fabricación de subproductos a partir de la leche obtenida.
“En el caso de la cadena láctea, hay 137 vacas en ordeñe con 27 litros en promedio. Es un tambo semiautomático, por lo que los chicos están con algo moderno. Esa leche va a nuestra fábrica en donde aprenden a elaborar distintas variedades de quesos, que son premiados constantemente”, contó Picart.
Los alumnos también aprenden a preparar animales para exposiciones, a amansarlos, a enseñarles cómo caminar y a mostrarlos en las pitas.
Un proceso similar se replica con las cadenas ovinas y porcinas. En ambas los estudiantes interactúan con sus cuidados, la producción de su alimentación y sus dietas. En el caso de los porcinos, también participan de la elaboración de sus subproductos luego de su faena –que no se realiza en el establecimiento-.
“Viene la media res entera y en el sector de chacinados los alumnos aprenden a despostar, sacar los cortes comerciales y eventualmente preparar esa carne para venta, preparar un chorizo, una bondiola, entre otros”, aseguró el veterinario.
Mirá la nota completa acá:
La escuela cuenta además con un sector de maquinaria, en donde los alumnos aprenden sobre su uso y mantenimiento; un taller en donde se realizan pequeñas reparaciones rurales; un área de producción de dulces y conservas; un sector para obtener miel, un vivero y una huerta que provee de verduras al comedor escolar.
“Tenemos además un convenio con el INTA a través del cual los pollitos que nacen, alrededor de 400 todos los martes, se les venden y se distribuyen en el conurbano bonaerense en el programa ProHuerta”, indició Picart.
-¿Cómo van ingresando los estudiantes en cada área?- le preguntamos al docente.
-De acuerdo a la complejidad, de menor a mayor. Es de primero a séptimo año. En primer año, por ejemplo, trabajan con aves y abejas, un alumno de tercero con ovinos y porcinos, que son animales menores que implican menor riesgo, y un alumno de quinto trabaja en el tambo.
-¿Los chicos aprenden de todo y deciden lo que les gusta?
-Creo que es un poco la propuesta. A partir de eso ellos encuentran que es lo que más les gusta de las prácticas que han hecho. Creo que salen con una muy buena formación laboral.

-¿Alguna historia te emociona?
-El alumno que se queda, el que sale a las seis de la mañana de la casa y vuelve a su casa a las seis y media de la tarde, que estuvo todo el día en la escuela, incluso trabajando con lluvia, es un chico especial que le pone garra y compromiso. Uno ve la dedicación que le ponen y eso emociona.
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]]>La entrada Finalmente se aprobó por abrumadora mayoría la nueva ordenanza que regula la aplicación de agroquímicos en Tandil se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Más allá del contexto, fue este un caso extraño de coincidencia y trabajo compartido entre los bloques mayoritarios de Juntos y Todos, que soportó una fuerte presión de asociaciones ambientalistas que ya habían logrado demorar esta sanción.
El proyecto de ordenanza aprobado por abrumadora mayoría surgió de un largo trabajo de la Comisión de Trabajo, Producción y Medio Ambiente, que preside la concejal Maridé Condino y que buscaba modernizar una ordenanza anterior de 2011, y sobre todo superar un escenario en el que la justicia había determinado zonas en las que estaba prohibido utilizar este tipo de insumos agrícolas. Se trataba de votar antes del recambio de ediles del 10 de diciembre, justamente para poder dar conclusión a ese largo proceso.
El diario local La Voz de Tandil publicó hace unos días el texto de la ordenanza finalmente votada este lunes, y que iba a ser aprobada en realidad el 25 de noviembre pasado, cuando la sesión fue interrumpida por manifestantes de la llamada Asamblea Tandil, que reclamaba una audiencia abierta que finalmente se realizó la semana pasada. Hoy ese grupo de vecinos volvió a manifestarse, pero la crisis social por la muerte del joven provocó incidentes frente al municipio de los que ellos no participaron.
La nueva ordenanza tuvo un amplio proceso de discusión y consenso que los concejales iniciaron el 22 de junio de 2020, reuniéndose con distintos actores involucrados en la temática, como científicos, vecinos, la Mesa Agropecuaria: con representantes del Colegio de Ingenieros Agrónomos, el Círculo de Ingenieros Agrónomos, AAPRESID y aeroaplicadores. También expusieron los integrantes de la Junta Vecinal por un Ambiente Saludable Tandil, que habían promovido el amparo ante la justicia.
La nueva normativa modifica y amplía la zona de exclusión y la zona de amortiguamiento para la aplicación de los productos fitosanitarios, que serán de 60 y de 800 metros respectivamente. Las áreas de prevención se modifican sobre distintos espacios que comprenden las urbanizaciones especiales, las banquinas de rutas, los cursos de aguas, los campos deportivos, la circunscripción 1, las zonas A y B de los Centro de servicios rurales de 1ra categoría y los de 2da categoría (establecimientos educativos rurales, centros de salud y los establecimientos elaboradores de productos alimenticios).
Con respecto a los establecimientos educativos rurales se intensificaron los cuidados al momento de la aplicación. Habrá que mantener una distancia de 150 metros de exclusión y hasta 500 metros de amortiguamiento, además de la obligación a tener una barrera forestal, de acordar con las instituciones el horario de aplicación y como fundamental tener la escuela vacía.
Los concejales agregaron varias obligaciones para los aplicadores, referidas a la carga de agua del mosquito, la obligación de tener VTV de la maquinaria, la responsabilidad del ingeniero agrónomo, la responsabilidad compartida de la aplicación, la obligatoriedad de tener un certificado de aptitud física, el registro de operarios, la obligatoriedad de instalar en las maquinarias tecnología de aplicación selectiva y de georreferenciación de la trayectoria del equipo, la creación de una comisión de seguimiento y un artículo específico para realizar denuncias a quien esté incumpliendo la presente ordenanza.
Por otro lado, prohíbe la siembra en banquinas de todas las rutas nacionales y provinciales del partido de Tandil. Y se agregó la necesidad de trasladar los envases de fitosanitarios vacíos al Centro de Acopio Transitorio de la zona.
Este es el dictamen de comisión que se aprobó:
DICTAMEN DE COMISION DE ASUNTO 585-21La entrada Finalmente se aprobó por abrumadora mayoría la nueva ordenanza que regula la aplicación de agroquímicos en Tandil se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada ¡No fumiguen la democracia! Como la nueva ordenanza sobre agroquímicos no les gustaba, activistas impidieron una sesión del Concejo Deliberante de Tandil se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Dejemos crecer las flores, pero fumiguemos la democracia.
Se supone que la protesta, llevada a cabo por un colectivo denominado “Asamblea Tandil“, fue un hecho artístico a favor de la vida en los periurbanos de esa ciudad y en contra de la utilización de agroquímicos en un distrito donde la actividad agropecuaria es un sector clave. Pero finalmente este video muestra lo que sucedió: un grupo de intolerantes “fumigó” sus propias ideas sobre las de los concejales (quienes representan a todos los tandilenses) y evitó que los “brotes” del debate público pudieran crecer.
Los 20 concejales de Tandil finalmente no pudieron dar inicio al debate para actualizar las normas sobre agroquímicos. En un acuerdo entre los principales bloques, se habían propuesto tratar el tema de las aplicaciones de fitosanitarios antes del 10 de diciembre próximo, de modo de evitar que el resultado de la última elección pudiera alterar el extenso trabajo que mantuvieron los integrantes de la Comisión de Trabajo, Producción y Medio Ambiente durante largos meses. Querían evitar “dinamitar” las cientos de horas de diálogo.
Que todo tenga que empezar de nuevo fue lo que, en principio, parecen querer lograr los grupos de activistas ambientales que interrumpieron la sesión de ayer con el argumento de que no se había convocado a una audiencia pública previa para permitir el debate social sobre la nueva ordenanza.
“Consideramos que el texto de la ordenanza (por el proyecto consensuado) es contraria al estado de derecho”, argumentó a los gritos una de las activistas que interrumpió el debate en la legislatura tandilense, principal ámbito de la democracia en ese distrito.
¿Cómo se entiende el argumento de la Asamblea Tandil? En el distrito ya existe una prohibición para aplicar agroquímicos en torno a cierto sector del periurbano de la ciudad que, según los activistas, no se respeta, pero que es un dolor de cabeza para muchos productores. La medida fue dictada por un juez a partir de una cautelar reclamada por ese espacio ambientalista. Es decir: la norma que rige en la materia fue dictada por un juez, quien no tiene atribuciones para legislar.
Por eso los políticos de Tandil decidieron tratar de salir de ese embrollo judicial actualizando la ordenanza previa y construyeron un laborioso consenso entre los distintos bloques. En el texto, que no pudo ser debatido, los bloques del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio acordaron poner el acento en los controles y el cuidado de la salud, más que en las zonas de exclusión.
Los concejales que venían trabajando el tema ya habían adelantado a Bichos de Campo que la nueva ordenanza “no iba a dejar contento a nadie”, dando a entender que hacía equilibrio entre todos los sectores que pujan en el debate. Pero finalmente ni pudieron comenzar a tratarla porque la sesión fue interrumpida de malos modos por los activistas.
“Contaminación con agrotóxicos dentro de la ciudad, chequeada por el municipio y el INTA. Escuelas con agrotóxicos en suelo y agua. Pérdidas irreparables en viveros y huertas. Daño progresivo y permanente a nuestra salud. NOS ESTÁN ENVENENANDO. Un proyecto de ordenanza para limitar fumigaciones, presentado en Banca 21 y cajoneado. Una medida cautelar dictada por un juez, que prohíbe fumigaciones terrestres a menos de 500 metros y aéreas a menos de 2000 metros, e insta al municipio a llamar al diálogo para construir un proyecto de ordenanza: NO SE CUMPLE…”
Ese era el texto de uno de los volantes del grupo de vecinos que finalmente, con su irrupción, terminó “fumigando” sobre los caminos de la democracia. Finalmente, los concejales confirmaron la convocatoria para una reunión abierta a celebrarse la semana próxima. Según detalla el diario El Eco de Tandil, tendrá lugar el lunes 29 de noviembre desde las 17 en el Teatro Municipal del Fuerte.
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]]>La entrada Escondido entre las sierras de Tandil, el soguero Pablo Lozano convirtió ese viejo oficio rural en un arte que trasciende las fronteras se publicó primero en Bichos de Campo.
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-¿Vos que sos soguero, Pablo Lozano, nos podés explicar cómo es este arte y oficio?
-Primero tenemos que aclarar que en el campo, llamamos soga, no a la clásica cuerda, sino a una tira de cuero. Por eso también se llama `guasca` o `wasca`, que viene del quichua de los Incas y significa `tira`. Por eso al soguero también se lo llamaba guasquero. Las sogas de trabajo serían los cueros de trabajo: las riendas, el maneador, un cabresto. Acá en América no había ni caballos ni vacas. Llegaron los españoles, trajeron a estos animales y recurrieron a lo que tenían a mano. Al principio de modo rústico, es decir, no trabajaron el cuero curtido, al que llamamos `suela` o `vaqueta`, que es el cuero curtido o adobado, como ya se hacía en Europa. El gaucho de la colonia no salaba el cuero ni lo ablandaba con química alguna. Utilizaba el cuero crudo y cortaba los tientos con su cuchillo. Y esa es la diferencia entre el soguero y el talabartero.
-¿Soguero no es lo mismo que talabartero?
-El talabartero compra el cuero curtido. El soguero o guasquero trabaja con el cuero crudo, de modo que saca el cuero del animal recién carneado. En el caso del cuero caballar, a mí me lo provee un amigo veterinario, de caballos que se mueren o tienen que sacrificar. En el caso del cuero vacuno, cuando se carnea un animal en el campo.
Mirá la entrevista completa con Pablo Lozano:
-¿Y hay diversidad de cueros?
-No es lo mismo un cuero de un animal flaco, que gordo; joven, que viejo, ni el pelo de uno u otro, influye la raza y hasta la sanidad del animal. Para mí el cuero se comporta como la carne de ese mismo animal: si es novillo gordo, su carne será más rica, más sabrosa y más blanda, por su grasitud. Pues su cuero también tendrá más grasa y permitirá que se sobe más y que quede más blando. En cambio, si el soguero necesita de un cuero más duro o resistente, o rígido como en el caso de un lazo, pues buscará el cuero de un animal más flaco, por ejemplo, de una vaca que en el campo llaman ´de epidemia´, que se ha muerto de vieja, estresada y sin grasa.
-¿Vos tenés alguna preferencia?
-A mí me gusta mucho el cuero de la raza Shorthorn, porque me gustan los cueros blancos, que cuando los lonjeás te aparecen unas pecas marrones. Y cuando los preparás, es decir, lo carneás, lo estaqueás y lo sobás, es cuando te canta realmente para qué te va servir. Ahora tengo un cuero blanco de Shorthorn para hacer una cincha, que tiene muy lindas manchas tirando a ´coloradas´ y lo fui cortando de tal forma que esas manchas quedaran como un mapa. Uno empieza creando desde ahí como lo hace un carpintero o un ebanista, que elige las maderas”

-¿Y qué saca un soguero de los cueros?
-En cuanto a sogas de campo, todas, desde un maneador para amansar a un animal, un cabresto, maneas, bozal, riendas, cinchas, estriberas, lazos, que es donde comienza este arte. Luego, se fue refinando cuando el hombre quiso diferenciarse, distinguirse, para pasear un domingo o en un desfile, y aparecieron técnicas nuevas con creatividad. Porque como herramienta de trabajo la pieza debe tener todo lo necesario para su función, pero después uno le agrega una costura en forma de flor, por ejemplo. Lo primero es cuidar la función porque una manea no se debe cortar por débil, porque si se soltaran las patas de un caballo podrían provocar un accidente. Uno debe asegurar su fortaleza y después recubrirla con bellos adornos. Las técnicas son infinitas. A veces quiero sacar una técnica, pero me sale otra. Si me sale una nueva, la divulgo.

-¿Cómo te iniciaste?
-Yo vivía en Buenos Aires pero mi familia materna tiene campo acá en Tandil. Entonces veníamos los veranos y fines de semana, donde yo veía a los paisanos con admiración y quería parecerme a ellos y así me fue naciendo el gusto por las cosas de la tradición. Los veía haciendo sogas muy rudimentarias y a mí me atraían las manualidades. Un día, estando en el colegio, en Buenos Aires, le ví a un amigo una pulsera de cuero trenzado y le pregunté dónde la consiguió. Me dijo que se la había enseñado a hacer un tal Luis Flores, que vivía en el pasaje Anasagasti, en Palermo, cerca de donde yo vivía. Lo fui a ver y luego de unas bromas me empezó a enseñar.
-¿Luis Flores fue tu referente?
-Él fue mi maestro, buen soguero, gran investigador y difusor. Pasé a ser parte de su familia y me llevaba de vacaciones a Los Cocos, Córdoba, donde él tenía una casa. Y de ahí me llevaba a Catamarca, a Santiago del Estero, a La Rioja, a visitar a tejedoras, cesteras y artesanos del cuero. Lo hacía con la pretensión de recopilar las distintas técnicas, tomaba notas, luego las escribía y publicaba. Luis fue el que además abrió el juego de compartir esos conocimientos y luego empezó a hacer concursos en La Rural de Palermo, con 30 artesanos, donde todos aprendimos mucho. Ese es el lugar por donde todos pasamos y nos sirve para intercambiar saberes y para vender.
-¿Cada región se caracteriza por algún rasgo, en la soguería?
-Sí, por ejemplo, en el sur de Santiago del Estero, por Sumampa y Ojo de Agua, los artesanos del cuero se destacan por los lazos, que son fantásticos. En la zona pampeana es donde más se desarrolla el arte fino de los guasqueros, seguramente porque hay mayor poder adquisitivo. En Corrientes se usan mucho las trenzas gruesas, por la humedad del clima, para que les duren. Y en la provincia de Buenos Aires se usa más el cuero sobado. Es como el caso de los aperos, que varían según la topografía.
-¿Trabajás solo por encargo?
-Sí, pero las cosas que mejor me salen son las que no hago por pedido. Porque no tengo la presión de tardar un tiempo estipulado. Uno la puede dibujar, pero cuando empiezo a trabajar el cuero, puedo ver que algo no me gusta y lo deshago, de modo que no sé cuánto tiempo me va a llevar. Y por todo eso no puedo presupuestar la pieza. Y además me pasa que cuando termino la pieza, la miro y le encuentro muchos errores. Pero pasa más tiempo y ya no le miro los defectos y me gusta. La pieza que más tiempo me llevó confeccionarla, fue en 5 meses. El mejor maestro en este arte es el cuchillo, porque es a fuerza de oficio, por más que otro te enseñe.
-¿Y vos tenés alumnos?
-He tenido muchos alumnos y unos diez han salido muy buenos. Hace muchos años daba cursos de soguería en la municipalidad de Tandil a principiantes y avanzados. Hoy puede ser que vengan sogueros a mi taller, a perfeccionarse, o que yo vaya a dar algunas técnicas a otro lugar. Martin Theill vino a aprender a casa cuando tenía 15 años y es el mejor alumno que he tenido. De modo que pasó a ser mi ayudante durante 20 años y hoy ya arrancó solo, pero cada tanto viene a ayudarme, como hoy. Nació y vive en Tandil, es muy conocedor de las costumbres camperas y muy destacado en sus obras.
-¿Pensás que con el avance de la tecnología y del desplazamiento del caballo de los campos este arte corre riesgo de perderse?
-Hay gente que compra y no sabe lo que es un caballo y sólo quiere la pieza para colgarla de adorno. Cuando yo era chico no había tantos sogueros ni tanta diversidad de piezas y sólo unas pocas talabarterías. Sin embargo, hoy hay muchas y creo que en la medida de que la soguería crezca como arte, vivirá siempre y ganará nuevos adeptos. Y siempre harán falta maestros como lo fue Luis Flores, para que este arte y oficio no se pierda y se siga perfeccionando. Porque él decía: ´Si todo estuviese en los libros, los maestros estarían de más´.

La entrada Escondido entre las sierras de Tandil, el soguero Pablo Lozano convirtió ese viejo oficio rural en un arte que trasciende las fronteras se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada ¿Por qué los quesos de Tandil son tan ricos? La escuela fábrica Unidad Integrada Dr. Ramón Santamarina hace más de cien años que forma maestros queseros se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En su predio de 300 hectáreas, donadas hace más de cien años por María Gastañaga, viuda del empresario agropecuario Santamarina, existe una pequeña fábrica de quesos que procesa la leche obtenida por el tambo de la Escuela de Educación Agropecuaria Nº 1. Su particularidad está en que recibe periódicamente a distintos alumnos de la institución que trabajan y aprenden allí el oficio quesero.
La escuela fue un actor clave en la formación de maestros queseros que, con los años, contribuyeron a crear en la región un importante polo de empresas elaboradoras de quesos. En la década del ´20 del siglo pasado la fábrica, entonces dirigida por el danés Chirstian Lauridsen, logró importantes premios e incluso exportar parte de la producción de Cheddar al Reino Unido. Posteriormente recibió también influencia de maestros especializados en la elaboración de quesos tipo italianos.
“Está lo que se llama comisiones, en donde los chicos vienen una semana en intensivo a trabajar a la fábrica. En esa semana el chico está en cada uno de los sectores trabajando. Después, en cada materia, por ejemplo la de agroalimentos, también se los hace venir una vez por semana”, explicó a Bichos de Campo Pablo Bacher, maestro quesero y profesor de la escuela Ramón Santamarina.
Pablo es un ejemplo de aquellos que se interesaron por este oficio luego de recibirse. Tras terminar el secundario en 2004 y haber hecho algunos trabajos en la fábrica, este maestro quesero tuvo la oportunidad de emplearse allí, primero por un verano y luego como trabajador formal de la cooperativa que administra a la planta quesera. Fue allí que aprendió todos los secretos de la producción de quesos.
“Diariamente recibimos acá la totalidad de lo que se ordeña en el tambo, aproximadamente 3000 litros de leche, y una parte se comercializa. Siempre tenemos excedente de producción porque se trabajan muchos litros leche. Si tomamos como referencia que precisamos 10 litros de leche para producir un kilo de queso, la fábrica está produciendo alrededor de 300 kilos de queso por día”, indicó Bacher.
Mirá la entrevista completa acá:
En la escuela se produce queso duro y semiduro, dulce de leche, ricota y queso cremoso. Sin embargo estos últimos dos artículos son exclusivamente para abastecer el comedor de la institución, mientras que el resto es comercializado en la zona.
Una de las especialidades de la Escuela Granja es el queso tandilense o banquete, de pasta semidura y corteza fina, con ojos pequeños, textura lisa y ligeramente pegajosa.
“Acá en Tandil se hace una de las catas de queso más grandes de Sudamérica y hemos obtenidos premios. Eso para nosotros tiene un doble valor porque no solamente tenemos que hacer un buen producto, sino interactuar con los alumnos para que ellos estén comprometidos en la elaboración”, afirmó el profesor.
-¿Es lindo trabajar produciendo quesos?- le preguntamos.
-Uno de los placeres es el hecho de estar acá metido, elaborando, y que después salgas a la ciudad y que reconozcan todo el trabajo que se hace acá, más allá del queso a la vista en un supermercado.
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]]>La entrada Emprendedores: Los hermanos Esponda abrieron en Tandil un centro de doma un mes antes de la pandemia y jamás les faltó trabajo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Es una palabra compleja y domar caballos implica muchas cosas. Un caballo bien domando lleva mucho tiempo y una persona puede decir que está bien domado y otra que no”, dijo tímidamente Esponda a Bichos de Campo. Es por esa diferencia de criterios que prefiere no etiquetarte como domador.
Aunque comenzó a trabajar con sus propios caballos de chico, su primer empleo formal llegó cuando terminó el secundario, en la cabaña de unos vecinos. Eso lo puso en contacto con otras personas que transitaban el mismo ámbito que él y obtuvo oportunidades que lo llevaron incluso a preparar animales en Brasil. Y en febrero de 2020, un mes antes del inicio de la pandemia, los hermanos Esponda abrieron “La Tapera”.
“Para nosotros fue una gran incertidumbre, pero gracias a Dios durante toda la pandemia tuvimos y seguimos teniendo mucho trabajo. Las pruebas se pararon, pero la gente siguió domando igual a sus caballos. Creo que es como abrir cualquier otra empresa”, aseguró el adiestrador.
Mirá la entrevista completa acá:
Los caballos que se reciben en La Tapera pueden tener distintos destinos. Algunos contratan servicios de doma, mientras que otros buscan la preparación de su caballo para el trabajo a campo. También comenzó a haber recientemente clientes que apuntan al mejoramiento morfológico del animal para participar en exhibiciones y competencias.
Para Esponda en la actividad el factor clave es la rutina. La doma, por ejemplo, implica muchos meses de trabajo continuo y muchas horas de contacto con el animal. Si lo que se busca es mejorar la morfología integral, se deben atender distintas cuestiones, como la musculatura, el engorde y la preparación del pelo, entre otras.
“Lleva mucho trabajo y tiempo. Para en una prueba como la del Freno de Oro, un potro tiene que llegar más o menos a los tres años de edad: tiene que pasar primero entre ocho meses y un año de doma, paar luego ir a una soba, es decir, trabajar en el campo, y después volver a entrenar entre ocho meses y un año más”, indicó el joven.
La prueba del Freno de Oro es de las favoritas del tandilense y consiste en una evaluación general del caballo, que no solo comprende la morfología, sino su versatilidad, docilidad, velocidad y trabajo con o sin presencia de ganado.
“Es la prueba más linda, la que a mí me parece la más exigente: son tres días de prueba. Es donde vos tenés que demostrar tu trabajo, tu conocimiento y la habilidad del caballo. Es un binomio”, aseguró Esponda.

Otra particularidad de La Tapera es la pasión que sus dueños tienen por los caballos criollos. Si bien trabajan con todo tipo de razas, incluso con aquellos que están avocados al polo, los hermanos Esponda tienen un particular interés por los criollos.
“La doma es la doma, para un criollo, un colero, lo que fuere. Yo soy partidario del pensamiento de que doma hay una sola. Pero a mí hermano y a mí nos gusta mucho el ambiente y la raza criolla, tenemos muchos colegas con quienes compartimos distintas exposiciones por el país”, afirmó el tandilense.

-¿Necesitás capacitarte mucho para esto o es un oficio que se va transmitiendo?- le preguntamos a Esponda.
-Todos necesitamos capacitarnos constantemente para poder brindar un mejor servicio y poder lograr un mejor resultado.
-¿Te imaginás haciendo otra cosa?
-Yo creo que si algún día me toca alejarme de los caballos será algo durísimo para mí. Uno al final no lo termina tomando como un trabajo, es una pasión que uno lleva adentro. Trabajar de lo que te gusta no tiene precio. No sé si me vería trabajando de otra cosa la verdad.
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]]>La entrada Maíz de segunda en el sudeste de Buenos Aires: Una opción que le compite a la soja en lo económico y la supera en lo ambiental se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Detrás de él hay un lote donde algunas semanas atrás había cosechado maíz y ahora tenía una cebada sembrada encima. Desde hace casi un lustro se hacen ensayos con el maíz de segunda en este campo mixto, donde la premisa que los mueve es poder producir el 100% de alimento para toda la hacienda y un criadero de cerdos de más de 400 madres. Ensayando con tiempos y ambientes surgió lo del maíz de segunda, al que Guazzelli define como “una posibilidad de cultivar maíz arriba de los cultivos de invierno”.
En el caso del lote donde hicimos la entrevista, el maíz se había sembrado sobre un cultivo de arveja, pero lo más frecuente es que se hiciera sobre una cebada.
Mirá la entrevista a Santiago Guazzelli:
Hoy, en este establecimiento, casi el 25% de la superficie de maíz que hacen es “de segunda”, que es algo bastante novedoso para la ruralidad del sudeste bonaerense.
“Estamos muy contentos de que se pueda llevar a cabo esta forma de producir maíz porque es muy rendidora: en los últimos cinco años, el promedio de producción es de aproximadamente 5 mil kilo por hectáreas. Se trata de un cultivo de segunda que le compite perfectamente a la soja, ya que le gana en rentabilidad y sobre todo en beneficios para el sistema”, agregó Guazzelli, en referencia al aporte ambiental de esta rotación.

Entre estos beneficios, el ingeniero agrónomo explicó que el cultivo sobre otro cultivo hace un gran aporte a los balances de carbono en los suelos. Después de tantos años de agricultura no muy bien rotada, la materia orgánica del suelo podría haberse resentido y estas fórmulas permiten comenzar a revertir ese proceso. “Estas son cosas que en el mediano plazo van a poder recomponer esa materia orgánica”, aseguró el socio de la regional Tandilia de Aapresid.
-¿Cuándo se siembra y cuándo se cosecha el maíz de segunda?
-Se siembra arriba de un cultivo de fina, aproximadamente entre el 20 y 25 de diciembre y se cosecha, más o menos, a fin de agosto. En general lo cosechamos seco. En este caso, donde estamos parados, para poder entrar con la fina decidimos cosecharlo anticipadamente. Así que lo cosechamos en junio con un 27% de humedad. Lo embolsamos y se lo dimos de comer a la hacienda.

Para Guazzelli, los maíces de segunda en el sudeste de Buenos Aires llegaron para quedarse. Cada vez son más los productores que adoptan esta alternativa y crecen las empresas semilleras que investigan y buscan proveer de híbridos cortos que posibiliten una producción más rendidora para poder llevar adelante esta rotación .
“Toda esta tecnología que están trayendo las empresas, de híbridos más cortos con más potencial de rendimiento y bastante genética importada, creo que nos van a permitir pasar del cultivo de nicho a un gran cultivo. Estos híbridos hiper-precoces y precoces nos van a dar la posibilidad de que el maíz de segunda se extienda sobre gran parte de la superficie de fina”, finalizó el agrónomo.
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]]>La entrada El Agrotecnológico de Tandil se propuso ser una fábrica de emprendedores: “Les damos las posibilidades para que inicien la actividad en nuestra institución”, afirma su director se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El Instituto cuenta con dos tecnicaturas: una es la de “Técnico en Promoción y Desarrollo de Emprendimientos Agropecuarios” y la otra es la de “Técnico en Industria Agroalimentaria”. Ambas duran tres años y tienen como requisito la presentación del título secundario.
“La dos (tecnicaturas) forman una cadena en definitiva. Por un lado, estamos vinculados a la producción de la materia prima y, en el otro, a la transformación de la misma”, dijo a Bichos de Campo José Alberto Saluzzo, ingeniero agrónomo y director del terciario.
Mirá la nota completa acá:
“El propósito nuestro es que los alumnos sean emprendedores, inculcar esta actividad en ellos. Les damos las posibilidades para que inicien la actividad en nuestra institución. Hemos tenido muy buenos casos de alumnos que han iniciado su actividad aquí, los hemos acompañado en una primera etapa y después se han ido por su propia cuenta”, explicó Saluzzo.
Por supuesto, la experiencia lograda permite también mejorar las aptitudes de aquellos que buscan oportunidades en el mercado laboral. Los egresados se han insertado en sectores tan diversos como el ganadero, lechero, alimentario y hasta en equipos comerciales de empresas de maquinaria agrícola.
El Instituto cuenta con un tambo que tiene entre 120 y 140 vacas en ordeñe diario, y cuya producción se destina a la fabricación de quesos que luego se comercializan en la región.
También cuenta con un molino propio que busca recrear las situaciones presentes en la cadena de trigo. Para eso, de las 297 hectáreas con las que cuenta la escuela, 240 fueron destinadas a la producción de trigo, entre otros cereales de invierno. El objetivo a futuro es sumar una sala de panadería.
“Con nuestra oferta educativa año a año mantenemos una matrícula de estudiantes que asisten porque desean profundizar esas disciplinas. Les gusta trabajar en el sector. La matricula nuestra tiene aproximadamente un 25% de alumnos que vienen del nivel secundario asociado de la escuela”, señaló el director.
Y a continuación aseguró: “Creo que desde el Instituto estamos aportando gente capacitada para iniciar actividades nuevas en el sector de la agroindustria, al igual que acompañar las inversiones que hay. Incluso que ellos emprendendan actividades”.
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]]>La entrada Así deben ser las cosas: En Tandil dejan la grieta de lado para discutir una nueva ordenanza sobre agroquímicos que seguramente “no dejará conforme a nadie” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>A primer a vista, el debate se produce como debería ser: los concejales de los principales partidos políticos están dejando la grieta de lado para encarar la discusión con objetividad y por eso prometen para antes del 10 de diciembre una nueva ordenanza “que seguramente no dejará conforme a nadie”, según anticipan María Condino (UCR) y Juan Ariel Risso (Frente de Todos).
“Estamos modificando una ordenanza que ya tenemos desde 2011 y llegó el momento de cambiarla porque avanzó la tecnología y entonces era necesario encontrar un texto nuevo. En el medio de la redacción surgió un conflicto que terminó en una cautelar presentada por una asociación de vecinos, pero nosotros ya teníamos la intención de cambiar la normativa”, dijo Condino, cuyo partido desde hace 18 años gobierna en Tandil.
La realidad es que gobierne quien gobierne, hay un conflicto en Tandil entre vecinos que denuncian a los aplicadores y los productores que necesitan utilizar agroquímicos en ciertas parcelas de los perirubanos.
-¿Podrá la política aliviar tensiones?
-Bueno, lo que hicimos fue incorporar esas voces en la discusión, tomar sus intenciones, conceptos e ideas pero también las demás. Lo que pasa es que la pandemia no colaboró, tuvimos que hacer mucho zoom y no pudimos hacer grandes asambleas, pero sí hicimos más de 20 reuniones con todos los actores que conforman esta discusión- remarcó la concejal radical.
Mirá la entrevista completa a María Condino:
Condino se refirió al trabajo de la Comisión de Trabajo y Medio Ambiente del Concejo Deliberante, conformada por concejales de distintas fuerzas políticas. Y reforzó: “Nos reunimos con todos, hablamos con médicos, con gente que hace agroecología, con productores, con asociaciones vinculadas al medioambiente, con gente del nivel provincial y nacional y hasta con gente de otras ciudades a las que les pasa algo parecido de lo que sucede en Tandil”.
Y aclaró: “No nos vamos a ir a ninguno de los dos extremos y vamos a redactar una ordenanza que sea buena para Tandil, o sea no vamos a copiar el modelo de ordenanza de otra ciudad porque hay ciudades más agrícolas o más ganaderas que otras, y hay diversas producciones. Nosotros medimos la cantidad de hectáreas que puede implicar una exclusión”.
“Lo que probablemente suceda es que, una vez que salga la ordenanza, ambos lados estén enojados con los concejales de todos los bloques pero si eso pasa quiere decir que la ordenanza fue buena”, afirmó la concejal.
Mirá la entrevista completa a Juan Ariel Risso:
Por ahora, en el debate no se establecieron áreas vedadas: las distancias precautorias serán lo último que se establecerá pues el acento de la nueva ordenanza está puesto primero en otros aspectos. Risso explicó que “primero debe estar consensuado todo lo que tiene que ver con el control de salud, con los registros, con saber quién aplica y en qué condiciones lo hace, además de abarcar toda la cuestión tecnológica que va a ser obligatoria. Todo eso es clave”.
“¿Qué seguridad le damos a ese vecino o vecina que vive al filo de, por ejemplo, la circunscripción 1 que tenemos en Tandil y que es la última calle que divide lo urbano de la zona rural? Ahí sabemos que la discusión no pasa solamente por cuántos metros de exclusión sino por la seguridad, al menos hasta que podamos tomar las medidas como corresponde”, planteó el concejal del Frente de Todos de Tandil, quien dijo que la fijación de una posible franja de exclusión quedará para el final.
“Se generan discusiones donde al final preguntan ´Pero ¿Y cuántos metros?´ pero ya sabemos que ahí no está la discusión, sino en que hay que controlar bien y generar los mecanismos tecnológicos que hoy están vigentes para que todo sea más efectivo, y también hay que tener en cuenta una cuestión cultural y de capacitación para el productor que es el que en definitiva toma la decisión en su campo sobre qué hacer y qué no hacer”, concluyó el político tandilense.
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]]>La entrada Fabio Knell es chacarero y también aplica agroquímicos en la zona de Tandil: “Muchos me trataron de genocida, pero yo soy solamente un apasionado de la producción” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Fabio se ha convertido además en el presidente de la flamante Organización Aplicadores de Productos Fitosanitarios de Tandil, constituida en 2020 para tratar de defenderse de esos pesados calificativos. Ellos organizaron días atrás una jornada a campo en la escuela agrotécnica local, para mostrarle a sus vecinos que se pueden hacer las cosas bien en torno a las aplicaciones de agroquímicos.

Con su “mosquito” de fondo, Knell comentó a Bichos de Campo que el objetivo de esa actividad “fue poner en conocimiento de toda la comunidad y profesionales que hay montones de herramientas tecnológicas para garantizar aplicaciones cada día con mayor calidad y seguridad”. En Tandil, en estos momentos, se está discutiendo una nueva ordenanza para regular esa actividad.
“Hay que ir desmitificando todo ese concepto tan nocivo al respecto de las aplicaciones y de los productos fitosanitarios”, remarcó Fabio, al tiempo que señaló que “la mala visión va creciendo a partir de la desinformación o información malintencionada, lo que genera que la gente que no tiene la chance de acercarse a profesionales del sector incorpore conceptos erróneos y se siente atemorizada”.
Knell aclaró que, de todos modos, la “condena” social que apunta contra ellos no parte de la mayoría de la sociedad sino de “grupos que están muy radicalizados en su forma de ver las cosas que más que cuestionar una aplicación, cuestionan un sistema productivo”.
Mirá la entrevista completa a Fabio Knell:
“¿Hay cosas que corregir y mejorar? Sin duda, pero estamos en ese camino de mejora y al mismo tiempo tenemos que hablar de la perdurabilidad de los sistemas”, declaró Knell, quien se definió como “orgullosamente chacarero, nacido y criado en el campo”.
-¿Y cómo llegaste a este rubro de las aplicaciones?
Knell contó que después de un paso por la función pública unos años, el productor volvió a producir en un campo familiar del sur bonaerense y también empezó con servicios de pulverización hasta que armó su propia empresa en 2008: Knell Servicios Agrícolas Tandil.
Para Fabio, la solución a las controversia social que provoca su actividad “no pasa por prohibir las aplicaciones sino por incorporar más tecnología y capacitar más” a los aplicadores.
“Como prestadores de servicios y dentro del marco legal, somos los más permeables a incorporar conocimientos, porque anualmente tenemos una capacitación obligatoria, y también porque siempre pensamos qué cosa nueva incorporar para generar ese vínculo de fidelización con el cliente, entonces la cosa pasa por ahí, por ser cada vez más profesionales y por tratar de tener todas las herramientas disponibles”, dijo. Su máquina, detrás, estaba equipada con varias de esas tecnologías.

“Por supuesto que estaría bueno el acompañamiento de las entidades financieras con un préstamo acorde a las inversiones que hay que realizar y con plazos también acordes, pero bueno, esa es una cuestión macro que escapa a nosotros. Igual, el camino claramente va por ahí: por no subestimar tanto el conocimiento y tecnología de tanta gente que viene desarrollándolo”, resaltó.
-Esta pregunta es brutal, pero te la debemos realizar ¿No te sentís un asesino?
-De ninguna manera. Muchos se empecinaron en tratarme de genocida a través de las redes sociales, pero yo soy solamente un apasionado de la producción. En primer lugar yo convivo con la maquina y manipulo productos fitosanitarios, trabajo arriba de la maquina y mis hijas muchas veces están conmigo o me asisten en la logística, así como también tengo gente que trabaja conmigo; entonces el más interesado en cuidarme, cuidar a mis hijas y a mi gente soy yo.
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