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La entrada Los ganaderos suelen ser los más “rústicos”: Sergio Amuchástegui los reunió para aguantar el embate de la agricultura se publicó primero en Bichos de Campo.
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Sergio Amuchástegui, el fundador de Rústicos, quizás haya pensado inconscientemente en preservar el campo que él conocía, el del sur bonaerense, cuando a comienzos de los años 2000 el avance de la agricultura sobre las mejores tierras de la región comenzó a arrinconar a los vacunos.
Relató Sergio a Bichos de Campo: “Rústicos es un proyecto que se inició en Tres Arroyos, una zona agrícola muy buena. Con el avance de la agricultura, mucha gente se desprendió de las vacas y eran campos muy buenos. Por eso, para poder hacer ganadería había que ser buenos y competitivo. Yo quería generar algo donde se pueda dar valor agregado para que no se vayan las vacas de la zona donde yo vivo. Desde ese punto salió la idea original”.
Por eso salió Amuchástegui a convencer a muchos criadores de la región que tenían mucha tradición y muy buena genética Angus de que había que aguantar la parada y que era mejor hacerlo juntos. “Nosotros somos un grupo de criadores y cabañeros de más de 25 mil vientres de base, se armó un grupo muy fuerte. Acá no competimos contra nadie, competimos contra nosotros mismos tratando de producir cada vez mejor”, describió el fundador de Rústicos.
Escuchá la entrevista con Sergio Amuchástegui:
Lo que hicieron estos criadores fue reunir su oferta para comercializarla de mejor modo, obtener una rentabilidad más adecuada y aguantar el chubasco de una agricultura sumamente competitiva,que parecía arrasar con todo. “Se convirtió en un proyecto importante donde se venden más de 4 mil vientres por año. La base fuerte está en nuestra zona, pero después se fueron sumando algunas cabañas también. Tenemos una clientela muy grande y amigos que fueron invirtiendo en genética a través de los años”, describió Sergio.

Lo que hace la gente de Rústicos es organizar una serie de remates a lo largo del año, pero esa en realidad parece ser una excusa para juntarse, compartir experiencias de campo y desparramar de a poco la genética del sur bonaerense hacia otras regiones. “Se vende mucho para La Pampa, Mendoza, Entre Ríos, entre otras provincia. La comercialización se realiza a través de Alfredo S. Mondino”, contó su fundador.
-Hoy parece ser un momento excepcional para la cría, con precios récords para los terneros y las madres. ¿Por qué se produce esto en momentos en que el negocio de la carne está intervenido por el gobierno?
-Nosotros al comercializar defendemos al que vende, porque el que compra sabe cómo defenderte solo. Es cierto que estamos en un buen momento de precios y es el premio a los criadores que tomaron el camino de la inversión y de apostar a la genética.
-¿Un premio a los rústicos?
-El que está en la agricultura tiene un negocio de corto plazo que te da ganancias o pérdidas. La ganadería es un negocio a largo plazo y el criador es siempre más que optimista, porque cuando compra una vaquillona está pensando en dos o tres años para adelante. El criador por lo general piensa en el país posible y no en que actualmente tenemos. Entonces se juntan el optimismo y la pasión de un criador, porque el criador lo lleva en la sangre. La agricultura no es tan así.
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]]>La entrada Florencia ansía que su hija comience las clases en una escuela agrotécnica de Tres Arroyos, pero cree que “los chicos siguen sin tener todo el derecho a la educación que se merecen” se publicó primero en Bichos de Campo.
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“Esta escuela particular no es igual a las demás escuelas de la ciudad. Como mamá la elegí porque podía permitirle un vínculo a mi hija con el campo y con espacios al aire libre. Pero el año pasado quedamos las dos, ella y yo, viviendo en un departamento y esto de tener la escuela y el trabajo dentro del mismo hogar complicó la convivencia. Ella dejó de tener contacto con la escuela, con sus compañeros y con ese aire libre que yo quería para ella”, dijo Barrientos en diálogo con Bichos de Campo.
La EATA está a unos 9 kilómetros de la ciudad de Tres Arroyos, nació siendo rural y en sus 34 hectáreas recibe cada año a 1300 alumnos y emplea a 210 personas. En condiciones normales, la escuela se caracteriza por tener una doble escolaridad y los chicos almuerzan allí. En el turno de mañana trabajan todas las materias programáticas y por la tarde realizan actividades relacionadas con el ámbito agropecuario.
La institución tiene un criadero de truchas, animales (vacunos, gallinas y conejos), una huerta y muchos espacios al aire libre. Los recreos son a campo abierto, cuenta con unos seis campos de deporte y seis canchas de fútbol.
Desde el primer día de su concepción, los lineamientos de la escuela se guían en la contención, la disciplina y el orden. “Es por eso me da tanta seguridad mandar a mi hija allí, porque cuidan y contienen a los chicos bajo ciertas normas. Además, como vivo en una ciudad agropecuaria, elegí esa escuela para que mi hija pudiera relacionarse con esas actividades”, declaró.
La realidad de Barrientos es muy parecida a la de muchos padres que anhelan que sus hijos retomen la escolaridad cuanto antes, con los protocolos necesarios, pero garantizando el derecho a la educación y a la socialización de los niños.
EATA ya cuenta con lo protocolos para iniciar el ciclo lectivo. La escuela dictará clases con las ventanas abiertas y, en la medida en que el clima lo permita, las dará también en el exterior. Será obligatorio que usen el barbijo dentro de las aulas y, sólo cuando salgan al recreo en campo abierto, podrán retirárselo. Se les permitirá llevar una colación, aunque el comedor y kiosco del colegio permanecerán cerrados y no se les permitirá compartir la comida.
Barrientos contó que ya tuvieron una reunión presencial de padres en la cual les explicaron que estarían las condiciones y protocolos dados para comenzar el ciclo lectivo 2021, el cual quedará programado para comenzar durante cuatro horas por día, en principio, tanto en los turnos mañana como tarde, tal como lo establece el plan jurisdiccional. El nivel de primaria, con 495 alumnos, quedará establecido sólo en el turno mañana y el de secundaria por la tarde.
“Mi hija, que asiste al nivel primaria, cursará de mañana y por la tarde tendría alguna que otra clase por Zoom, como hizo el año pasado, a través de una plataforma virtual”, informó la mamá de Catalina.

El 2020 definitivamente es un año para el olvido para muchos chicos y padres, sobre todo los meses de marzo y abril,que fueron un desconcierto. El 2021 debería, en ese sentido, ser diferente.

Pero lo que no le cierra a Barrientos es la disposición que determina un régimen de cursada de sólo cuatro horas diarias. “Esta escuela, si quisiera, podría funcionar con ochos horas presenciales, con todos los cuidados y recaudos necesarios, porque tiene el espacio y la capacidad para que la jornada sea completa. No todas las escuelas son iguales a nivel provincial. Siento que los chicos siguen sin tener todo el derecho a la educación que se merecen”, remarcó.
“Yo, al igual que tantos padres, elegimos esta escuela por un montón de conocimientos que iban a adquirir, y los mismos se están viendo truncados por disposición de un plan jurisdiccional que, en lo personal, no está tomando criterios lógicos. Más allá de que celebro este comienzo, y confieso que lloraré cuando vea entrar a mi hija a la escuela, creo que falta un paso más”.
La escuela recibe niños de 2 a 18 años, cuenta con un sistema de gestión de calidad conforme la Norma ISO 9001, tiene un convenio con la universidad de Cambridge en Inglaterra y ofrece una tecnicatura agraria que puede complementarse con la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) en una Licenciatura.
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]]>La entrada “El productor no quiere enemistarse con el Gobierno sino seguir trabajando”, dice Alejandra Bertolino desde la Fiesta Nacional del Trigo se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“La llevamos con mucho orgullo porque es algo que heredamos de nuestros abuelos. En pocos días la fiesta cumple 99 años, o sea que el año que viene llegaremos al centenario, ya que está presente en Leones desde 1922”, declaró con orgullo a Bichos de Campo Alejandra Bertolino, presidenta de la Sociedad Rural de Leones, una de las entidades organizadoras además del Club Leones.
Bertolino recordó que la festividad nació en la época en que los primeros inmigrantes comenzaban a transformar la zona en agrícola. “Eran tiempos en que se cultivaba con arados y caballos; hay fotos de nuestros bisabuelos realizando esas tareas”, rememoró.
Mirá la entrevista realizada a Alejandra Bertolino:
Es tradición que cada mes de febrero se lleve a cabo la celebración que rinde culto a un cultivo que se cosecha en verano. “Hubo algún momento en que el tiempo no nos acompañó y se quiso cambiar la fecha, pero siempre volvimos a hacerla en febrero”, destacó Bertolino.
Leones es la capital nacional del trigo, pero la fiesta de cierre de la campaña se disputó mucho tiempo con la localidad bonaerense de Tres Arroyos, en donde cada año se desarrolla una fiesta provincial. Lo que ocurre es que Leones fue de las primeras colonias agrícolas, mucho tiempo antes de que el trigo pasara a ser el cultivo más difundido en la región sur de Buenos Aires.
Aunque el trigo no sea el cultivo predominante ahora en esta región del sur de Córdoba, donde abundan el maíz y la soja, la ruralista aclaró que sigue siendo necesario en los planteos agrícolas y en las rotaciones que en la zona incluyen también muchos campos para pastoreo.
“Según el mercado se ha hecho colza y centeno y ahora también se está haciendo mucho cultivo de cobertura”, manifestó la dirigente. Pero enfatizó que el trigo se mantiene como una opción clave para la sustentabilidad.
“Ojalá que lo podamos seguir haciendo porque los años que no se hizo fue cuando más invasión de malezas tuvimos y hasta el día de hoy los investigadores luchan contra las malezas resistentes”.

Cuando habló de los años en que no se pudo hacer trigo en la zona la presidenta de la sociedad rural de Leones se refirió claramente a los años de intervención estatal y al temor de que se repita un escenario parecido con el actual gobierno. “Esperamos llegar a un acuerdo donde podamos seguir teniendo trigo”, indicó.
El pedido explícito de Bertolino a las autoridades es que se respeten las decisiones del sector. “El productor no quiere enemistarse con el Gobierno sino seguir trabajando, tener la posibilidad de aplicar tecnología e innovación. Entonces, estar alerta a las políticas de turno es malo, porque nos hace perder un montón de perspectivas a futuro cuando nosotros debemos producir para darle de comer a todo los argentinos. A ver si de una vez por todas la brecha se va cerrando”, concluyó.
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]]>La entrada Los padres de la agroecología: Eduardo Cerdá, el flamante director nacional, afirma que “no es lógico que el 70% de nuestra superficie agrícola sea ocupada por dos cultivos” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>De entrada, en diálogo con Bichos de Campo, el presidente de la Red Nacional de Municipios que fomentan la agroecología (Renama), considera que esta decisión refleja que hay mucho interés de parte de los consumidores por conocer la forma en que se producen los alimentos, pero también de parte de muchos productores, que comienzan a revisar su estructura de costos y sus prácticas diarias en el campo. En ese sentido, lanza una primera definición tajante sobre la agroecología: “No es retroceder sino avanzar hacia algo diferente”, afirma.
“La agroecología se está consolidando de a poco y su demanda es cada vez más grande. A su vez, hay que sostener la soberanía alimentaria de cada comunidad. El Estado debe propiciar el debate y por eso me parece atinada la creación de una dirección nacional de Agroecología”, dijo Cerdá, quien se involucró con este tema de trabajo desde el año 1996 luego de recibirse de agrónomo en la Universidad de La Plata.
Mirá la entrevista completa a Eduardo Cerdá:
El modelo actual de agricultura lleva, de acuerdo a Cerdá, a la concentración. “Vos fijate que cuatro empresas manejan el 75% del mercado de agroquímicos, y lo mismo pasa con la maquinaria. Y no es lógico que el 70% de nuestra superficie agrícola sea ocupada por solo dos cultivos. El productor tiene que entender que si se diversifica, diversifica su suelo”, remarcó.
“No creo que el modelo agrícola actual aguante mucho más. El INTA establece que hemos perdido entre el 40% y 50% de la materia orgánica del suelo. Todo país o cultura que perdió su fertilidad no existe más. Si no empezamos a mirar cómo cuidarlo con la expectativa de mejorarlo, es muy difícil que generemos plantas sanas. Sino tendremos que usar más agroquímicos para compensar, y así no podremos tener nunca un sistema inmunológico fuerte. Esto tiene que ver con tu comida”, resaltó Cerdá.
Como muestra del creciente interés, el agrónomo recordó que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) realizó una capacitación el año pasado que estuvo dirigida exclusivamente a descubrir qué es la agroecología, cuáles son los diferentes enfoques y cómo se traduce en prácticas agrícolas. Se inscribieron unos 40 mil participantes y en la segunda edición ya eran 100 mil.
Los inicios de Cerdá como promotor de la agroecología se ubican en Tres Arroyos, donde fue director de Producción del municipio y luego director del Plan Estratégico del mismo, a fines de los noventa. “Ahí ya hablábamos de agroecología. Yo fui alumno de Santiago Sarandón, y años más tarde, me invitó a editar un capítulo de su libro, que consistía en contar los desafíos de una gestión municipal sustentable: el caso Tres Arroyos. Ahí dejamos muy en claro que los costos por producir se iban a disparar”, relató Cerdá.
El agrónomo de la UNLP destacó que “Tres Arroyos, era en ese momento, la capital nacional del trigo y un lugar donde se fertilizaba. En ese momento, cerca del 2000, con varios productores discutíamos que de seguir con ese esquema, los costos iban a triplicarse. Y en efecto, producir una hectárea de trigo que costaba entonces 100 dólares, pasó a costar 400 dólares en 2015”.
Lo que más le llamaba la atención a Cerdá era que en sólo 10 años los productores argentinos pasaron a duplicar sus costos para producir, mientras que -mirando los modelos productivos actuales-, no creció tanto la productividad media de los cultivos. En el caso del trigo, “hoy la media en Tres Arroyos anda entre 4 mil y 5 mil kilos la hectárea, cuando el costo está entre 3 y 4 veces más que lo que salía en los ´90, entre 300 y 400 dólares”, manifestó.
“En su momento llegamos a calcular el PBI de Tres Arroyos, y el mismo era equivalente al de un pueblo de Suiza, teniendo 14 bancos con sólo 60 mil habitantes. Eso hablaba de un municipio que movía plata. Bueno, yo advertía que si bien el municipio tenía suelos muy buenos, sólo el 14% de esos suelos eran clase 1, y el resto eran clase 2, 3 o 4. Que antes teníamos 12 cultivos o productos y que ahora nos achicábamos. Y a la vez, que estábamos perdiendo los cultivos recuperadores de fertilidad, reemplazando la fertilidad que nos daban las pasturas por fertilizantes químicos”, explicó Cerdá.
Atento a todo esto, Cerdá comenzó a trabajar para lograr un modelo de transición hacia la agroecología en el establecimiento “La Aurora”, un campo de 650 hectáreas ubicado en el sur bonaerense, que fue premiado por la FAO como una de las 52 experiencias mundiales de explotación con agroecología, porque ya no utilizan agroquímicos y obtienen rindes superiores a otros campos con modelos tradicionales de agricultura.
El establecimiento fue adquirido en 1981 por Juan Kiehr y Erna Bloti, y hasta 1997 el modelo agropecuario seguido también era el tradicional. La fecha coincide con la introducción de la soja transgénica en la Argentina. Ellos viraron hacia la agroecología con ayuda de Cerdá y otros técnicos como Martín Zamora, que hoy maneja los programas agroecológicos del INTA. Allí, cuenta Cerdá, se bajaron los costos directos por hectárea en la zona, que en manejo convencional eran de 350 dólares a unos 100 dólares bajo el manejo agroecológico. Este ahorro de 250 dólares es el que se traduce en una mejoría del margen bruto.

El presidente de Renama admitió que hace 25 años no veía la dimensión que tomaría por estos días la movida agroecológica. Pero aclaró: “Decíamos que esto iba a ser como el cigarrillo. Antes los colectivos traían ceniceros. En un restaurante era impensable pedir que dejaran de fumar y hoy pasa lo mismo. No es lógico que los cultivos tengan agroquímicos, y los tenemos en el suelo, en el aire y en las nubes”.
Acerca de los cultivos transgénicos, Cerdá consideró que “todos perdieron calidad alimenticia”. Remarcó que “38 países de la Unión Europea ya los prohibieron, y a su vez, la Unión Europea ya estableció que quiere bajar en un 50% el uso de agroquímicos”.
Para Cerdá, a partir del agotamiento del modelo anterior, es posible producir cuidando el suelo con rendimientos similares y menores costos. “Así tendremos mejor balanza y la posibilidad de acceder a más mercados. Tenemos que tener la mirada de que el campo debe dar valor agregado”, concluyó.
La entrada Los padres de la agroecología: Eduardo Cerdá, el flamante director nacional, afirma que “no es lógico que el 70% de nuestra superficie agrícola sea ocupada por dos cultivos” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada (de nuestro archivo) Agustín Barbera, extensionista del INTA, ayuda a los productores a encarar “la transición hacia la agroecología” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Alambrado de por medio, Agustín se para del lado agroecológico del campo y desde allí nos explica qué deberían observar y pensar en cada uno de sus establecimientos aquellos productores interesados en abandonar la agricultura que utiliza fertilizantes y agroquímicos, para avanzar hacia ese modelo menos dependiente de los insumos externos.
Ver Luego de ocho años de ensayos, el INTA mostró los resultados económicos de la agroecología
Lo primero que hay que hacer, a su criterio, es no ser dogmáticos ni encasillarse dentro de uno u otro bando. “Tenemos que tratar de no pararnos de un lado o del otro, sino pensar que todos estamos inmersos en un mismo sistema que va tendiendo hacia un mismo lado”, asegura este becario del INTA en la Chacra Experimental Integrada Barrow.
La situación inicial de cada campo es fundamental, según Barbera, para saber cómo puede encarar una transición hacia la agroecología. “No es lo mismo si vos gastás un 50% de tu costo anual en herbicidas que en fertilizantes. La estrategia sobre la que avanzaremos dependerá de la situación inicial del campo. Y así gastaremos más energía desde el acompañamiento, en disminuir el uso de los mayores costos”, indica Barbera.
Mirá el reportaje completo realizado a Agustín Barbera:
“Lo más fácil es bajar el uso de los fertilizantes, los cuales son fácilmente reemplazables por leguminosas”, afirma el agrónomo. Para Barbera, “la vicia realiza ese manejo sistémico que siempre proponemos, porque fija nitrógeno, tiene una buena mata de raíces que va creciendo, porque produce buena cantidad de biomasa, y deja el suelo provisto para el cultivo siguiente con buena fertilidad y baja densidad de malezas”.
Ver: El INTA le hace lugar a la agroecología y hasta enseña a quienes buscan practicarla
Barbera realiza un gran elogio de la vicia como cultivo de servicio. “Hace muchos años que se usa, pero nosotros debemos buscar que se ensamble a lo que nosotros queremos lograr. La vicia, además de fijar mucho nitrógeno, tiene facilidad de competir muy bien con las malezas porque tiene zarcillos que se van trepando a las malezas y las va suprimiendo. Por eso las dejamos crecer para compita bien con la maleza”, describe.
Respecto de otras leguminosas que puedan hacer su aporte a las rotaciones agroecológicas, el joven agrónomo dice que es necesario “saber en qué zona estamos para saber qué leguminosa utilizar. En esta zona utilizamos trébol blanco o rojo, o en alguna situación de un suelo marginal usamos algún lotus. Pero la clave no es cuál será la leguminosa en sí. Que los cultivos siempre estén asociados es un pilar fundamental para la agroecología”.


Agustín afirma que los productores que quieran ensayar la agroecología tienen que cambiar sobre todo un chip en su modo de pensar. Ellos, desde el INTA, ya trabajan asesorando a más de 40 productores en transición, que involucran más de 20 mil hectáreas productivas en el centro y sur de la provincia de Buenos Aires.
Según Barbera, “el esquema es muy diferente en el sistema agroecológico. Si no queremos entrar con la herramienta del agroquímico, lo que tenemos que hacer es utilizar todas las herramientas que tengamos para prevenir los problemas. Entonces la base de todo es construir la fertilidad del suelo, que se logra con diversidad de raíces, incorporando las leguminosas, con un reciclado de nutrientes”, enumera.
Todo arranca con un suelo vivo y sano, según Agustín. Pero con eso solo no alcanza. “Si yo hago un solo cultivo, una sola variedad de especie, estamos invitando a las plagas más o menos a que vengan a comer. Entonces, tener otra especie o distintos tipos de variedades en un mismo lote también actúa como freno, porque le estamos ofreciendo un paisaje diversos a las plagas”, nos enseña Barbera.
La posición que el productor en transición debe asumir frente a las malezas también debe alterarse por completo. “Las malezas son muchas veces el cuco del sistema agropecuario. Nosotros tratamos de prevenir que estén, pero sabemos no vamos a lograr nunca que no estén. Entonces lo que hay que hacer es que convivan con otras especies”, indica el técnico. La idea es entonces “contener” la población de malezas más que “eliminar” la población de malezas.
La entrada (de nuestro archivo) Agustín Barbera, extensionista del INTA, ayuda a los productores a encarar “la transición hacia la agroecología” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Retenciones bajo la lupa: Jorge Saénz Rosas, de CREA, señala que ese impuesto afecta a las rotaciones y la sustentabilidad del sector agrícola se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Cuando se sacaron las retenciones a los cereales en 2016, empezó a aumentar claramente las superficies sembradas con estos cultivos, siendo este un factor clave para la rotación de cultivos y sustentabilidad de los sistemas”, mencionó el productor en Bichos de Campo.
Aquí la entrevista completa con Jorge Saénz Rozas:
De este modo, para Saénz Rozas, la persistencia de las retenciones ha generado un mapa agrícola que finalmente no es sustentable, porque ha llevado al abuso de los cultivos de mayor renta y menor costo, en especial la soja.
Dijo también que “la tecnología aplicada se ve afectada por las retenciones”. Y que “los productores terminan haciendo planteos más defensivos”, refiriéndose al menor uso de insumos, fertilizantes, genética o bien herramientas de agricultura de precisión. Queda claro que las retenciones terminan siendo nocivas para quienes espiran a desarrollar una agricultura más armónica con el medio ambiente.
Para Saénz Rozas, además, las retenciones han tenido un impacto en el despoblamiento en el ámbito rural. “Porque el dinero no vuelve al campo, y los accesos se tornan cada vez más complicados”, señaló.
La entrada Retenciones bajo la lupa: Jorge Saénz Rosas, de CREA, señala que ese impuesto afecta a las rotaciones y la sustentabilidad del sector agrícola se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada AgroPeriodistas: Desde Tres Arroyos, Horacio Mazzola remarca que por los controles de tránsito “se cortó el abigeato” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La cuarentena lo encontró en Tres Arroyos, epicentro de la zona más triguera de la Argentina. La cosecha del cereal hace rato que había terminado, pero todavía quedaban lotes de maíz y de girasol por levantar. Mazzola cuenta que en aquel partido bonaerense ha habido una gran cooperación con el poder público para no entorpecer las tareas rurales. “El intendente no tiene problema en ese sentido. Ha cerrado las localidades balnearias para que la gente no vaya a pasar el fin de semana largo. Pero se está trabajando muy bien con el sector agropecuario”, nos contó.
Mirá la charla completa con Horacio Mazzola desde su lugar de cuarentena:
Mazzola nos informó que en esta importante región productiva, los productores se están cuidando bastante de no mandarse macanas, pues hay conciencia. Lo graficó con una frase: “Vos podés ir a trabajar al campo, pero no irte con la familia al campo a comerte un cordero”.
“Acá las agronomías también siguen operando sin problemas, porque trabajan todo por pedido, mediante whatsapp o correo electrónico. Se están extremando todas las medidas. Lo que se puede llegar a complicar algo es el tema del banco el lunes”, informó Horacio, quien como en otras regiones del país ve que la crisis del Coronavirus ha provocado tensiones en la cadena de pagos vinculada al sector agropecuario.
Una consecuencia impensada de los controles montados en algunas zonas rurales del sur bonaerense, que además de tener muchos bovinos tiene gran cantidad de población de ovinos, es que habría cesado un frama cotidiano que padecen los productores: las carneadas ilegales en el campo. Según Mazzola, “se cortó todo el malandranaje, el abigeato. Al estar cerrados los caminos, (quienes provocan esos hechos) no tienen por donde salir, pues hay varios caminos de tierra con terraplenes y solo se accede por un camino”.
La entrada AgroPeriodistas: Desde Tres Arroyos, Horacio Mazzola remarca que por los controles de tránsito “se cortó el abigeato” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Roberto Cittadini, un veterano del INTA que promueve la agroecología. “En una agricultura convulsionada, hay conciencia de que debe reformularse el modelo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Roberto Cittadini, un veterano profesional del INTA capacitado en Francia, es uno de los responsables de esa criatura. Cuando le preguntamos el por qué de semejante convocatoria, nos respondió que la agroecología “es la ciencia interdisciplinaria, porque es la combinación de la ecología, de la agronomía y de las ciencias sociales”. Por lo tanto, atrae públicos de todos lados.
Cittadini, que es sociólogo rural graduado en la Universidad de Mar del Plata, hizo un doctorado de Desarrollo Rural en Francia y desde allí regresó con la idea de este curso de formación, que lo convirtió en un fuerte promotor de la agroecología en Argentina. “Tengo toda una trayectoria de trabajo en el Inta ligada a las dinámicas de innovación socio técnica, abocado a tratar de comprender los modelos productivos de los ´80, trabajando en enfoque de sistema y fundamentalmente prestando atención a los procesos de transición, los procesos de cambios socio técnicos”, explicó a Bichos de Campo.
Ver El INTA le hace lugar a la agroecología y hasta enseña a quienes buscan practicarla
Cittadini relató que tuvo responsabilidad en los programas de desarrollo de Pro Huerta, donde se trabaja en esencia, con enfoque agroecológico. Luego migró un tiempo a Europa. “Puntualmente me tocó participar de una experiencia muy interesante que hizo el INTA en 2013, que empezó en el laboratorio que tiene el organismo argentino en Montpellier, Francia, donde cuatro investigadores concursamos para ejercer cargos en este instituto y generar investigaciones compartidas con equipos de Francia. Justo en ese momento, en ese país se estaba implementando la transición hacia la agroecología como política pública”, describió.
“En Francia, ellos llegaron a la conclusión de que el sistema productivo intensivo, que fue el gran éxito de la Revolución Verde y de la modernización luego de la segunda Guerra Mundial, tenía externalidades negativas, tales como las que vemos acá, o incluso peores en lo que hace a contaminación de ríos y afluentes”, agregó.
Acerca del modelo agropecuario predominante en la Argentina y sus “externalidades”, el investigador mencionó que “en el ambiente del INTA siempre hubo gente como yo que tuvimos un espíritu crítico desde hace mucho tiempo. Ya en los años ´90, viendo los procesos de exclusión de la agricultura familiar y de concentración de la tierra, teníamos esa preocupación. Yo siempre fui promotor y busqué el desarrollo de la agricultura familiar, y veía que estos modelos tendían a excluirla. Entonces, en ese momento, la preocupación inicial no era por el ambiente sino por la cuestión social”, relató.
Mirá el reportaje completo realizado a Roberto Cittadini:
Según Cittadini, “ellos- los franceses- tienen problemas hasta en el mar. Las playas de Bretaña están llenas de algas, producto de los nitratos que surgen de la producción intensiva de cerdos y de la ganadería. Hay una crisis ambiental importante y un cuestionamiento muy fuerte de parte de la sociedad, que empuja la necesidad de un cambio”.
Además, el técnico comentó que “ellos viven las influencias de las dinámicas que se dan a nivel global, por ejemplo de parte de la convención internacional de Cambio Climático, que está preocupada, como todos, por el impacto de este fenómeno. En este punto, la agricultura contribuye en un 30% a la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Hay una conciencia en el ambiente científico y en la sociedad que es necesario cambiar”.
Sin embargo, Cittadini aclaró que “el modelo agropecuario intensivo es muy sólido, y las cámaras de productores y agricultores son defensoras del modelo tradicional. Pasa lo mismo que acá, y es que la agroecología se ve como una cuestión ambientalista, y como que vienen a cuestionar a quienes fueron los líderes del gran salto productivo que dio Francia. Hay dificultades de entendimiento”.
La diferencia, dijo Cittadini, es que “el gobierno francés impulsó la agroecología de modo abierto, lo que no garantiza que hubo éxito, sino que están en proceso aún. Es una agricultura convulsionada. Pero en los laboratorios y universidades, las agroecología ya es un eje central de las investigaciones agronómicas. Hay un nivel de conciencia de que hay que reformular el modelo, e integrar el sistema de la producción a la dinámica ecológica, ser mucho más respetuosos con la naturaleza. La idea es que hay que buscar un modelo que sea más amigable con el medio ambiente”.
La entrada Roberto Cittadini, un veterano del INTA que promueve la agroecología. “En una agricultura convulsionada, hay conciencia de que debe reformularse el modelo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Marcelo Miguens asesora campos en transición hacia la agroecología: “Muchos hijos de productores quieren volver al campo y producir de un modo diferente al de sus padres” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Miguens trabaja con varios grupos de campos que están técnicamente “en transición”: uno que abarca productores de Tandil, Ayacucho y Mar del Plata; otro llamado “Los Percherones” en Coronel Pringles, y otro grupo que abarca productores de Tres Arroyos y Dorrego, llamado “Agroecología Extensiva II”.
“Es un sistema de producción que engloba no solo lo económico sino que también hace hincapié en lo ambiental y en lo social”, explicó Miguens a Bichos de Campo.
“Implica cambiar la mirada. Se te queman un poco los papeles cuando no tenés la herramienta para controlar ciertas cosas. Entonces hay que manejar rotaciones, construir fertilidad, y los tiempos son diferentes. Pero este sistema es mucho más lindo en lo agronómico”, añadió.
Mirá el reportaje completo realizado a Marcelo Miguens:
Según el asesor, la agroecología “es vida, y es un desafío personal acompañar al productor y ver que lo que está haciendo implica no aplicar insecticidas o fungicidas. Sin ser fundamentalista, creo que lo ideal es ir hacia una transición, acomodando el sistema, con énfasis en regenerar los suelos y la vida en el. Y a partir de ahí, construir fertilidad para hacer cultivos agrícolas y hacer un manejo planificado de la ganadería”.
Para el técnico de Cambio Rural, los nuevos protagonistas de la agoecología son los jóvenes: “Veo muchos hijos de productores que quieren volver al campo y que quieren producir de un modo diferente al de sus padres”.
Pensar en cómo se produce es la clave, según Miguens. “Es una cuestión de sistema. En el sistema convencional los costos son muy grandes. Ahora se busca más estabilidad”, expresó.
Si se aborda un modelo agroecológico, Miguens asegura que “se ahorra en insumos, sobre todo urea, herbicidas, insecticidas, fungicidas, semillas, ya que se trata de no usar tantos híbridos sino más variedades ya sea de maíz o de sorgo. De modo tal que el productor pueda hacer su propia semilla, y ahí reducirá costos”.
“La mayoría de los planteos son mixtos, mezclan agricultura con ganadería, lo que da más equilibrio. Es lo que se hacía antes. Los campos de esta zona eran mayormente mixtos, después se dejó de lado la parte ganadera y se hizo hincapié en la agricultura con alta carga de insumos”, agregó.
Para Miguens, no hay recetas escritas dentro de este sistema: “Todo depende de los objetivos del productor y de lo que quiera. Por ahí resigna un poco de rendimiento pero quiere calidad de vida o vivir de otro modo. Quizás quiere que sus hijos corran alrededor de la casa sin sentir una deriva de un herbicida. Y eso… ¿Qué valor tiene y cómo se cuantifica?”, preguntó.
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