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universidad nacional del litoral – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com .:: Periodismo que pica ::. Fri, 23 Jul 2021 19:26:27 +0000 es-AR hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.13 http://wi631525.ferozo.com /wp-content/uploads/2018/06/cropped-mosca-32x32.png universidad nacional del litoral – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com 32 32 El veterinario influencer: Manuel Martínez adaptó su contenido educativo a las redes para llegar a mejor sus alumnos y ahora sus videos recorren todo el país http://wi631525.ferozo.com/el-veterinario-influencer-manuel-martinez-adapto-su-contenido-educativo-a-las-redes-para-llegar-a-mejor-sus-alumnos-y-ahora-sus-videos-recorren-todo-el-pais/ Fri, 23 Jul 2021 13:32:35 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=74096 El trabajo de un veterinario en el campo no conoce de domingos ni feriados. La cesárea de una vaca no se puede posponer por lluvia y un ternero con signos de intoxicación no se puede atender el próximo día hábil. De eso sabe mucho el entrerriano Manuel Martínez y no se queja. No sólo porque […]

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El trabajo de un veterinario en el campo no conoce de domingos ni feriados. La cesárea de una vaca no se puede posponer por lluvia y un ternero con signos de intoxicación no se puede atender el próximo día hábil. De eso sabe mucho el entrerriano Manuel Martínez y no se queja. No sólo porque le gusta sino también porque le da una excusa para recolectar material didáctico para publicar en sus redes.

Vet.manuelmartinez” es el nombre que tiene en su cuenta de Instagram –y recientemente también en Tik Tok- este veterinario de la localidad de Victoria, que ya está por llegar a los 22.000 seguidores.

¿Alguna vez pensó en ser influencer? Probablemente no, pero ese resultado colateral que se dio luego de buscar alternativas para conectar con sus alumnos en pandemia sí que le dio resultados. Al cabo que el que no se arriesga no gana.

“Yo estoy todo el día con esto. No tenía la posibilidad de compartirlo con la gente porque es un mundo muy distinto al que se imaginan. Prendió mucho en redes porque ni siquiera mis amigos sabían lo que yo hacía exactamente”, contó Manuel Martínez a Bichos de Campo.

Los primeros contenidos estaban destinados casi en su mayoría a sus alumnos del terciario agropecuario en el que enseña, ya que durante los inicios de la pandemia no podían salir al campo a hacer las prácticas de forma frecuente.

“Yo los remitía a algún libro, texto o plataforma dónde había material y no lo buscaban, no les copaba. Lo empecé a subir en redes, a las mismas aplicaciones que ellos usan, y se logró un poco de curiosidad”, recordó el veterinario.

Además del contenido técnico, la cuenta logró empatizar con los más jóvenes a partir del uso de recursos del mundo digital como videos y memes, que invitaban al espectador a través del humor. Eso se fue complejizando a medida que empezaron a aparecer en el radar estudiantes universitarios de distintas provincias, colegas veterinarios y hasta otros profesores.

Y para asegurarse el interés, Martínez no sube casos completos a las redes, acompañados de una biografía o gran descripción como suele estilarse. Lo que hace es publicar casos cuidando de no develar el final, para invitar al debate y a las preguntas. Es a través de los vivos de la plataforma en la que luego resuelven el misterio de forma colaborativa.

“No damos la respuesta hasta el último minuto del vivo. En los últimos que hicimos llegue a tener entre 600 y 700 personas conectadas. Yo lo muestro como una visita a la ferretería. A quien le interese después puede profundizar”, señaló el veterinario.

“Si bien hablo de cosas complejas trato de simplificarlo para que todos lo entiendan. Es súper difícil abarcar a todos porque un vivo puede ser muy interesante para un colega y muy complejo para un estudiante o paciente de campo. Lo más importante es tratar de contarlo con palabras sencillas”, agregó.

A medida que las salidas al campo se fueron retomando, Martínez aprovechó para sumar a su cuenta contenido que genera a partir de las visitas de sus alumnos. Además de recibir estudiantes de quinto año de la Universidad Nacional del Litoral, como parte de un programa de pasantías de la Facultad de la que también es ayudante graduado de cátedra, jóvenes de otras universidades del país arreglan citas para conocerlos y trabajar unos días con él.

Luego de tachar de su currículum la profesión de veterinario y docente, Martínez es también productor lechero, en un tambo que maneja junto a su familia. Ese trabajo, que también queda plasmado en sus redes, se destaca por mostrar una forma de crianza de los animales distinta. Algunas vacas lo abrazan, otras lo corretean hasta que se sube a la camioneta. ¿Martínez es también un gurú de los bovinos? Sus videos darían cuenta de que sí.

-¿Cómo llegaste a formar ese lazo con los animales?– le preguntamos.

-Hemos trabajado mucho con mi viejo, que también es veterinario, porque sabemos la importancia que tiene el cuidado y la mansedumbre de los animales. Desde que son chiquitas son criadas mansas y ponemos a la gente más responsable y dedicada en todas las etapas de la cría y la recría. Lo empecé a subir porque realmente me sorprende, no veo otros campos donde se tenga esa mansedumbre y creo que se puede lograr con poco.

Estas formas de crianza y sus beneficios son cosas que este entrerriano también comunica dentro del sector. “Nosotros no tenemos ni la mejor genética ni las mejores instalaciones a comparaciones de otros y producimos más que otros tambos de la zona. Eso es en parte el bienestar físico pero también el psicológico. La vaca particularmente por naturaleza es desconfiada y gregaria. El hecho de que un animal de otra especie le genere confianza significa que siempre la han tratado bien”, remarcó.

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Se viene la “lacteobolsa” y basta de derramar la leche http://wi631525.ferozo.com/se-viene-la-lacteobolsa-y-basta-de-derramar-la-leche/ Mon, 30 Oct 2017 12:23:12 +0000 http://bichosdecampo.com/?p=4799 El periodista Federico Aguer, del diario santafesino El Litoral, abre el sábado el suplemento agropecuario Campolitoral con una nota que ahora queremos  compartir en Bichos de Campo. El artículo habla de la posible llegada de la “lacteobolsa”, una suerte de silobolsa para conservar la leche. Escribe Federico en esta nota: A raíz del problema causado […]

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El periodista Federico Aguer, del diario santafesino El Litoral, abre el sábado el suplemento agropecuario Campolitoral con una nota que ahora queremos  compartir en Bichos de Campo. El artículo habla de la posible llegada de la “lacteobolsa”, una suerte de silobolsa para conservar la leche.

Escribe Federico en esta nota:

A raíz del problema causado por las periódicas inundaciones que sufre la región, muchos establecimientos tamberos tuvieron que permanecer aislados por largos períodos, lo que implicó la pérdida de grandes cantidades de leche al quedar sin el servicio de recolección diario.

Si bien no hay cifras oficiales, se estima que sólo en 2016 se tiraron alrededor de 14 millones de litros de leche cruda por día debido a las inundaciones sufridas en la región, las que afectaron a 100.000 puestos de trabajo que participan a lo largo de la cadena de valor y 3.600 establecimientos lácteos, aproximadamente.

Con la vista puesta en resolver este dilema, un grupo de estudiantes avanzados de diseño industrial de la UNL decidieron hacer algo, y desarrollaron una iniciativa sorprendente, que incluso fue aceptada en la prestigiosa plataforma INNOVAR. El desarrollo parte de una mirada distinta, motivado en la necesidad de romper los paradigmas lineales de hoy en día.

“El concepto de fondo es el de generar un puente, en tanto representación que permita generar respuestas en relación a la plataforma de la innovación. El concepto de puente consolida la idea de unir dos puntos para que un obstáculo deje de serlo”, le dice Valentín Ingignoli a Campolitoral.

Buscaron así reducir la humedad de la leche obteniendo un nuevo producto denominado leche concentrada, aumentando su vida útil, reduciendo su volumen, favoreciendo la capacidad del tambo y reduciendo pérdidas económicas. “El diseño se adecua a la producción de una línea de concentradoras de diferentes capacidades, adaptándose a las necesidades y características de los tambos de la región”.

missing image fileRomper los paradigmas: El equipo, que también está integrado por Marcos Argüello, Santiago Caloia, Felipe Porto y Valeria Arroyo, todos estudiantes de cuarto año de Diseño Industrial (FADU- UNL), que -motivados por los diseñadores industriales Manuel Bazán y Diego Tosello (titular y adjunto de la Cátedra de Taller de Diseño Industrial 4)- idearon un innovador sistema de producción y almacenaje.

“Empezamos a investigar problemáticas en salud, ganadería, vías de acceso, demografía y hasta de problemáticas de suelo. La investigación apuntando a desarrollar respuestas a esas problemáticas. Cuando las juntás, se empieza a ver la potencialidad, la viabilidad económica, el impacto social, económico, el rol del Estado. Y al comparar, empezamos a tomar un camino”, explican.

La idea con la que partieron es generar las plataformas para la innovación. Buscar el problema y plantear alguna tentativa de solución. “Creemos que nunca hay soluciones porque las problemáticas siempre están, hay respuestas para cada momento. La solución sería una sola, las respuestas, diversas”. Para entender del tema, estudiaron el entorno y fueron al campo. “Esto no está hecho desde Google, fuimos al tambo, inclusive volvimos después de una lluvia para dimensionar la problemática de primera mano”.

Fueron logrando así un trabajo de recolección de información en fuentes especializadas, conocimientos públicos, relaciones con otro temas y análisis de datos.

Volviendo a esa idea del puente, Ingignoli destaca que implica romper con la linealidad y los paradigmas instalados. “Cuando vamos por un camino y te encontrás con un río, no eliminás el río para pasar. Generás un puente. Y siguiendo con esa analogía, nosotros no pretendemos resolver el tema del camino anegado, porque nuestras respuestas son de diseño”.

missing image fileSiguiendo con ese permanente brainstorming (tormenta de ideas), vieron que el proceso de evaporación de la leche ya se había realizado en el país, pero luego se abandonó. “Queda como una leche condensada pero sin azúcar. El proceso se utiliza en otros países pero acá se optó por la leche en polvo que se puede mantener por más tiempo. Sin embargo, vimos que a pequeña escala, la leche evaporada es viable. Con eso aumentamos el almacenaje a 60 días, y permitimos que el tambero la pueda mantener para luego comercializarla”.

El concepto de sistema. El desarrollo incluye dos dispositivos físicos y uno virtual: la evaporadora, la lacteobolsa y una plataforma on line. La primera, que concentra la información del producto final, permite la posibilidad de generar la leche evaporada que uno desea, de acuerdo a la calidad y la humedad, con las características deseadas, teniendo la posibilidad de producir leches regionales con una especificidad determinada. El equipo reduce hasta el 60 % del agua, facilitando el almacenamiento.

Luego, se deposita en la lacteobolsa, que almacena el producto. “Es transportable, lavable, almacenable, permite transportar hasta 4 plegadas en la caja de una camioneta”, sostienen los diseñadores.

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Según expresaron, una lacteobolsa guarda la producción de hasta un ordeñe, y 4 la de todo un mes, en un tambo chico, “que son los que primero desaparecen”. Además, destacan que se trata de un material que se puede termosellar, que repele los rayos UV, y que tiene el mismo pico que se conecta con el camión cisterna.

“El sistema guarda información, que por ahora se limita a la fecha de almacenaje y bajo qué condiciones se hizo. La fecha de vencimiento, el porcentaje de humedad, el volumen de carga, y lo más importante: tira alarmas visuales para que el tambero pueda estar viendo esos indicadores para poder organizarse con la planificación que hoy no tiene. Con esto le estamos dando tiempo al tambero y a la leche. De las 48 horas prolongamos la vida útil de la materia prima hasta 6 días en el tambo”.

Dale Me gusta. La última instancia se llama CONECTAMBO, una plataforma operativa que tiene como objetivo potenciar, facilitar, gestionar y planificar las actividades intervinientes en los sistemas de extracción, logística, producción, comunicación e información correspondientes a los productores tamberos de la cuenca lechera santafesina y toda la cadena productiva regional.

“CONECTAMBO genera beneficios en todas las aristas de la cadena productiva para cada uno de los actores intervinientes, y sobretodo en relación a los vínculos entre ellos, generando asociaciones ganar ganar”, agregan los jóvenes. “Funciona como una red social que también permite llevar un control de las bolsas, y le posibilita hacer conocer su CV lácteo a la industria o al Gobierno, y ayuda a potenciar la unión entre los productores con clientes directos”.

Finalmente, destacan que las ventajas para el tambero van más allá de terminar con la pérdida de materia prima por las malas condiciones climáticas. “El productor obtiene datos precisos para la toma de decisiones correctas, y garantiza controles en cada etapa productiva. Favorece el fortalecimiento al incrementar las relaciones de cooperación, posibilita alianzas, mejora la competitividad del mercado, genera productos regionales, el tambero puede negociar en mejores condiciones, obtiene beneficios de precios más competitivos, apertura de nuevos nichos de mercado”. Hasta tanto se reparen los caminos, este puente, si es bien aprovechado, promete una verdadera revolución tranqueras adentro.

Alimento personalizado. Según los diseñadores, en este nuevo escenario planteado, “se hackea la cadena de producción láctea fortaleciendo el papel del productor primario, generando nuevas alternativas de mercado, y posibilitando la incorporación de nuevos actores”. Y el tambero, al poder almacenar la leche concentrada y existir nuevos nichos de mercado, adquiere la posibilidad de decidir qué destino darle a su producción. “Así, comienza a tener un papel más fundamental en la cadena, en la que nuevos actores intervienen interactuando de forma directa con él”. Sin la necesidad de intermediarios y pudiendo adquirir productos personalizados.

Esto posibilita la creación de asociaciones estratégicas, ampliando las posibilidades para crecer en el negocio. “Permite la creación de alimento personalizado para cada vaca, de acuerdo a su condición, o alarmas de vacunación personalizados”.

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