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La entrada A las vacas ya las alcanzaron los pollos y cerdos: La producción sumada de carne aviar y porcina igualó en 2021 a la de la tradicional carne bovina se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En el tiempo en que los índices de la carne bovina variaron entre los 2,5 y los 3,4 millones de toneladas equivales a res con hueso, la producción aviar duplicó el volumen de producción desde el comienzo de este milenio, pasando de 900.000 toneladas a 2,3 millones. De esta forma, ese sector productivo añadió cerca de 1,4 millones de toneladas al desempeño nacional anual.

El sector porcino, por su parte, triplicó su volumen en el mismo período, pasando de producirse 200.000 toneladas por año a cerca de 700.000.
Este año la carne bovina retrocedió a 3 millones de toneladas y lo mismo representan pollo y cerdo en conjunto.
Según el informe, anualmente se producen en Argentina cerca de 6 millones de toneladas de carne, lo que representa alrededor del 2,3% de la producción cárnica mundial. Eso ubica al país en la séptima posición dentro de los máximos productores a nivel internacional.
Respecto a los datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos -USDA, por sus siglas en inglés- las exportaciones de carne argentina en el 2021 situarían a Argentina en el octavo lugar dentro de los mayores proveedores del mundo.
¿Qué razones habría detrás de estos –más que positivos- aumentos? Entre las cuestiones internacionales más salientes que condicionaron el desempeño del sector cárnico nacional se destaca la influencia de la pandemia, que afectó los fletes marítimos y las capacidades de transporte internacional en contenedores refrigerados, como informó en varias oportunidades este medio.
Se destaca también la Peste Porcina Africana (PPA) en China, que durante buena parte del 2020 y comienzos del 2021 apuntaló las exportaciones de cerdo de nuestro país ante la creciente demanda del gigante asiático.

Además, durante el 2021 continuó el proceso de de sustitución de la carne bovina por alternativas más económicas, lo que llevó a los sectores aviar y porcino a adquirir un mayor protagonismo en el mercado. Como consecuencia ambos tuvieron incrementos de demandan que alcanzaron récords históricos.
Finalmente destacarse las políticas de restricciones a la exportación de carne bovina, que llevaron a una reducción temporal de los precios al productor y una ralentización de los valores en góndola de esos bienes. Dicho freno en el comercio externo aminoró la producción total y redujo los envíos al exterior en un contexto de elevadas cotizaciones internacionales.
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]]>La entrada Vengan veganos, que no tenemos miedo: En 2021 el mundo batió récord de producción de carnes, creció el comercio y también los precios se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Aparece la “carne vegetal”. Hasta las palabras son territorio de esta disputa.
El error está en creer que si estos grupos son cada vez más visibles y ganan en influencia, eso significa que todo lo demás esté decayendo. Es lo que propone la prédica del movimiento vegano, que se autopercibe desde la oposición activa contra “los que comen carne”. Desde esta visión binaria, los que dejan un bando pasan a ubicarse en el bando contrario.

Pero no sería tan así: la producción mundial de carnes (pollo, cerdo y vacuno) viene creciendo sin prisa y sin pausa. Y hasta “se puede afirmar que en el 2021 la producción de carne ha alcanzado su mejor desempeño histórico”.
Lo dice un informe elaborado por los economistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) a partir de datos preliminares del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés): en 2021 a nivel global se produjeron 263 millones de toneladas de carne aviar, porcina y bovina.
El récord previo a este año correspondía a los 262,5 millones de toneladas que se produjeron en 2018. Y para 2022 -según los cálculos del USDA-, podría producirse todavía más carne que ahora, con 263,2 millones de toneladas, una suba de apenas 0,1%.
¿Entonces qué pasa? ¿No es cierto que haya cada vez más gente que deplore el consumo de carne y elija alimentarse solo con vegetales? Sí, es cierto, pero este fenómeno se registra sobre todo en ciertas sociedades que en general han resuelto ya sus necesidades alimentarias básicas y pueden ponerse a pensar en ese tipo de dilemas. Pero el grueso dela humanidad bien lejos está todavía de llegar a eso. Por el contrario, en los países asiáticos están en un camino inverso, saliendo de una dieta basada en unos pocos cultivos para empezar a incorporar paulatinamente las proteínas animales.
Por eso este cuadro, concluyente, sobre el fenómenos de fondo:

Otro espejismo en esta discusión que solemos ver los argentinos es creer que la carne bovina es la más importante a nivel global, solo porque aquí es la carne más abundante. Pero a escala global, solo el 22% de la carne producida es bovina (57,7 millones de toneladas equivalentes a res con hueso), mientras que un 37,7% de la carne es de pollo (99,1 millones de toneladas) y el 40,3% proviene de los cerdos (106,1 millones de toneladas).
Los datos preliminares del USDA muestran que menos del 15% de la carne producida en el mundo se comercializa hacia otros países, es decir pasa de manos entre exportadores e importadores. En 2021 fueron unas 37,2 millones de toneladas, divididas casi en proporciones iguales entre los tres tipos de carnes. Los envíos de carne de pollo representó 34,9% del comercio (13 millones de toneladas), la porcina el 33,6% (12,5 millones de toneladas) y la bovina el 31,5% (11,7 millones de toneladas).

Como se observa, la tasa de crecimiento histórica del comercio de estas tres carnes es todavía muy superior a la de la producción. Esto confirma lo que decíamos antes: que muy lejos del debate de los veganos en contra del mundo hay una mayor proporción de personas que incorporan las carnes a sus dietas, pero como sus países no producen suficiente, entonces recurren al comercio.
Esta tendencia parece gozar de muy buena salud: “Se proyecta que las exportaciones en el 2022 superarán los registros del año previo, totalizando 38 millones de toneladas, lo cual resultaría en un incremento del 2,1%”.
Para tener una visión acabada de este fenómeno, vale observar que en 2000 -cuando arrancaba el milenio- se comercializaban 14 millones de toneladas de las tres carnes, contra los 37 millones actuales. La demanda internacional de carnes más que se duplicó en apenas 20 años.
Esto explica otro proceso de fondo: una suba de los precios del alimento. Los argentinos también solemos mirar con lupa casera este fenómenos y por eso erramos muchas veces a las recetas si suba la carne en el mercado local.
Un indicador que resume esta variable (el precio internacional combinado de las tres carnes) se ubicaba en 109,8 puntos en noviembre de 2021, cuando un año antes se encontraba en 93,3 puntos. Es decir que, más allá de alguna corrección bajista reciente, el crecimiento de los precios internacionales de la carne ha sido en promedio del 17,6%.
Dirían los productores, en este contexto: “Vegano, no te tenemos miedo”.
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]]>La entrada A partir del 1° de enero, los alimentos genéticamente modificados deberán estar etiquetados en Estados Unidos se publicó primero en Bichos de Campo.
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Hasta ahora. En los Estados Unidos a partir del 1° de enero de 2022 será obligatorio (hasta ahora era voluntario) etiquetar los alimentos que contengan ingredientes genéticamente modificados. Sucede que en 2016, el Congreso de ese país aprobó la Ley Nacional de Divulgación de Alimentos de Bioingeniería , que ordenó al USDA (Departamento de Agricultura) que estableciera un estándar nacional para identificar ese tipo de productos en los empaques. La ley permite hasta un 5% de ingredientes modificados genéticamente y se aplica a la mayoría de los productores e importadores de alimentos en ese país.
Incluso el USDA elaboró un listado de los OGM presentes en dicho país.
Fue el ex secretario de Agricultura de los Estados Unidos de Donald Trump, Sonny Perdue, quien anunció el Estándar Nacional de Divulgación de Alimentos Modificados por Bioingeniería el 20 de diciembre de 2018. La fecha de implementación de la norma era el 1° de enero de 2020, excepto para los pequeños productores de alimentos, cuya fecha de implementación es el 1 de enero de 2021. De todos modos, hubo un plazo de gracia y recién a partir de la semana que viene la normativa será de cumplimiento obligatorio.
Hasta ahora, según cuenta una ilustrativa crónica de la revista digital Moderm Farmer, se etiquetaba a la inversa, los alimentos que no contenían transgénicos. El Proyecto No OGM permitía poner en los envases un logo que “presenta una pequeña mariposa anaranjada que está posada sobre una hierba verde”. Esa etiqueta fue creada en 2010 por dos cadenas que querían brindarles a sus clientes información sobre los OGM. Para obtener la certificación, un producto debe contener menos del 1% de ingredientes transgénicos y eso debe ser certificado por un asesor externo.

Pero a partir del 1 de enero, el sello del USDA será de uso obligatorio. ¿Tendrá efecto en los consumidores de ese país? Es lo que se preguntó un equipo de investigadores de la Universidad de Cornell, cuyos estudios sugieren que estas nuevas etiquetas podrían pasar desapercibidas fácilmente.
“¿Necesitamos etiquetas obligatorias? ¿Si no tienen ningún efecto en el comportamiento del consumidor o en las compras de los consumidores? ¿Realmente tienen un propósito, cuando ya tenemos esta etiqueta realmente eficiente, voluntaria y sin OGM?” se pregunta Aaron Adalja, profesor asistente de gestión de alimentos y bebidas en la Escuela de Administración Hotelera de Cornell y coautor del estudio.
“En la comunidad científica, no hay evidencia comprobada que demuestre que los alimentos transgénicos tengan algún problema de seguridad o salud”, añade Adalja. “Pero dicho esto, ciertamente hay un gran segmento de consumidores que encuentran que esta tecnología es sospechosa”, aclara.
Como sea, el equipo de Cornell concluyó en que las nuevas etiquetas de divulgación obligatoria pueden no tener mucho efecto en las compras de los consumidores. Uno de los casos que estudiaron estos investigadores fue el del estado de Vermont, que en 2016 implementó una ley propia de etiquetado obligatorio, apenas treinta antes de que el Congreso aprobara el Estándar Nacional de Divulgación de Alimentos de Bioingeniería.
Por un corto tiempo, en Vermont convivieron la etiqueta voluntaria de no OGM con la etiqueta obligatoria de OGM. Eso les dio a los investigadores un excelente conjunto de datos. Aquí había un grupo definido de personas y un período de tiempo distinto: comportamiento de compra antes y después de julio de 2016.
“No encontramos diferencias, ni cambios en el consumo de productos transgénicos o no transgénicos en Vermont”, aseguró Adalja al medio estadounidense.
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]]>La entrada ¿Por qué el informe del USDA terminó generando una “fiesta alcista” para la soja? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El USDA indicó hoy martes que la cosecha estadounidense de soja 2021/22 sería de 120,4 millones de toneladas, cuando un mes atrás preveía 121,0 millones. Y los precios de los contratos futuros de soja en el CME Group “volaron”. ¿Tanto lío por tan escasa diferencia?
Sucede que, luego de la enorme presión compradora de China en 2020/21, EE.UU. se quedó con bajísimas reservas de soja: apenas 6,97 millones de toneladas cuando al finalizar el ciclo 2019/21 eran de 14,2 millones.
Eso implica que EE.UU. necesita un súper cosechón de soja para recomponer reservas internas y no puede prescindir de una sola tonelada del poroto respecto del volumen previsto.
Para intentar “camuflar” un poco el dato alcista, el USDA recortó la proyección mundial de demanda de soja en 2021/22 y luego hizo lo mismo con la estimación de exportaciones estadounidenses, lo que permitió así ajustar al alza el stock final interno de poroto, el cual, de todas maneras, sigue siendo muy bajo en términos históricos.
Con el ajuste realizado hoy por el USDA, en el presente ciclo 2021/22 EE.UU. ya tendría comprometida comercialmente casi el 58% de la oferta exportable teórica de soja, una cifra lejana al 80% presente un año atrás, pero bastante más elevada que la registrada entre 2017/18 y 2019/20.
En lo que respecta al maíz estadounidense 2021/22, si bien el USDA ajustó hacia arriba la estimación de cosecha al pasar de 381,4 a 382,5 millones de toneladas, también incrementó la proyección de consumo interno de maíz en EE.UU, con lo cual el stock final previsto fue recortado a 37,9 millones de toneladas cuando un mes atrás había sido previsto en 38,1 millones.
La mayor parte del crecimiento del uso interno de maíz se explica fundamentalmente por una mayor producción prevista de bioetanol y burlanda de maíz en EE.UU., fenómeno favorecido por la suba sustancial que vienen registrando los combustibles en el mercado internacional.
En la jornada de hoy también se registraron alzas importantes en los valores internacionales del petróleo, lo que contribuyó a sostener los precios del aceite de soja (insumo del biodiésel) y también del maíz.
Hoy martes el contrato Soja Enero 2022 CME finalizó en 445,3 u$s/tonelada con un alza intradiaria de 8,8 u$s/tonelada, mientras que para esa misma posición la Harina de Soja CME cerró en 372,4 u$s/tonelada con una suba de 10,5 u$s/tonelada y el Aceite de Soja CME en 1285,9 u$s/tonelada con una ganancia intradiaria de 11,2 u$s/tonelada. En tanto, el contrato Maíz Diciembre 2021 CME finalizó en 218,4 u$s/tonelada con una suba de 1,5 u$s/tonelada.
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]]>La entrada Estimaciones del USDA: Para 2022 se espera otra pobre temporada de exportación para las peras y manzanas del Alto Valle se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos) acaba de hacer su pronóstico para la actividad frutícola de la Norpatagonia. El informe anual Fresh Deciduous Fruit fue publicado por el sitio Portal Frutícola.
Proyectó el organismo estadounidense que la producción de manzanas frescas a 2021/22 aumentará solo en un 2%, y la estimó en 570.000 toneladas.
El USDA además prevé que la producción de peras frescas disminuirá en un 4% en comparación con la temporada 2021, y la estimó en 590.000 toneladas. “El clima había sido favorable para la floración de la fruta hasta principios de octubre cuando hubo una helada que afectó a la principal zona productora de manzanas y peras e Argentina”, indicó el USDA.
En este escenario productivo mediocre (la región llegó a producir 1,6 millones de toneladas de ambas frutas no hace mucho tiempo atrás), el USDA consideró que los exportadores de peras y manzanas continúan afectados por la falta de competitividad en los mercados internacionales con respecto a otros países del hemisferio sur. Jaqueados por las “condiciones económicas y financieras internas” de la Argentina.
El informe habla de “más de una década de aumento de los costos de producción y bajas ganancias que han deteriorado la sostenibilidad financiera de los productos frescos”. Como consuelo, se menciona que “algunas operaciones locales en Argentina han utilizado la tecnología para acceder a las nuevas variedades que demandan los mercados de exportación, con el fin de aumentar los ingresos”.

Para la campaña 2021/22, el USDA proyectó que las exportaciones de manzanas totalizarán 100.000 toneladas, debido a una mayor producción. Hasta septiembre pasado, la temporada 2021 ofrecía un pobre desempeño que ubicaba las exportaciones cerca de 90 mil toneladas, con lo cual no se espera una gran recuperación ni mucho menos.

Y para las peras, el organismo norteamericano prevé que la Argentina pudiera estar exportando 310.000 toneladas en la temporada 2022. Aquí se espera un leve recorte de los embarques de este año, “a causa a una menor producción y un mayor consumo interno”.
El consumo interno de manzanas y peras en 2021/22 se prevé que ascienda a 471.000 toneladas en el primer caso y en 280.300 toneladas para las peras. Pero en materia de exportación, “la falta de competitividad en los mercados de exportación sigue siendo uno de los principales obstáculos que afectan a los exportadores argentinos frente a los competidores del hemisferio sur”, apuntó el USDA.

Fuentes de la industria citadas en el informe señalaron que para que las empresas privadas que producen peras y manzanas recuperen terreno se necesitan inversiones públicas y privadas para financiar los desarrollos tecnológicos, la producción y la comercialización, tales como una mayor mecanización y la adopción de nuevas variedades, y para apoyar la eficiencia regional mediante la mejora de la logística y la comunicación. Según el USDA, “además de obtener ganancias en eficiencia que pueden reducir los costos de producción son clave para igualar a los competidores argentinos en el mercado internacional”.
Un informe de la cámara Frutas de Argentina marcó que, por el contrario, lel cambnio es de constante deterioro. La Argentina, que tiene un potencial de producción de frutas envidiable, está quedando prácticamente al margen de lo que sucede en el mundo, donde la producción en esa década se contrajo un 9%. Aquí el desplome habría sido mucho mayor y según datos de la FAO, la oferta argentina de todas las frutas se redujo de 8,1 millones de toneladas en 2008 a 5,32 millones diez años después. Esto es, se contrajo un 35%.
Dentro del ránking mundial de productores, que es liderado por China, India, Brasil y Estados Unidos, la Argentina retrocedió hasta la posición 17°. Como premio consuelo, dentro del Hemisferio sur es el segundo productor en volúmenes después de Brasil y está por encima de Chile, Perú y Australia. Este posicionamiento debería permitirle tener un muy buen posicionamiento en el comercio de frutas en contraestación. Pero tampoco sucede.
La Argentina frutícola tampoco juega en las ligas mayores entre los exportadores de fruta y la razón es que sus embarques también retrocedieron fuerte en el periodo histórico bajo análisis, de unas 1.406.951 toneladas en 2008 a solo 1.021.264 den 2018. Ese volumen no se ha recompuesto en los últimos tres años y promete volver a achicarse en 2022. Las peras y manzanas usualmente constituyen la mitad de los volúmenes exportables.
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]]>La entrada Sonamos Don Inodoro: China demandará más carne vacuna en 2022 mientras los argentinos seguimos pensando en qué comeremos esta noche se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La altísima demanda de carne (de todo tipo) desde China es el factor estructural que permitió a la Argentina exportar carne vacuna en volúmenes récord, hasta que su propio gobierno decidió bajarse del tren en mayo pasado, poniendo límites a esas exportaciones para no afectar sus chances electorales con una suba de los precios internos del alimento.
¿Pero qué sucederá en 2022? ¿Volverá a pasar ese tren? ¿Volveremos a subirnos o lo dejaremos pasar de largo?
Esa son las preguntas que deberían estar haciéndose los funcionarios, empresarios y productores ganaderos de la Argentina. Es lamentable, pero la agenda local no parece estar pensando demasiado en ello y así desprecia las posibilidades de obtener divisas frescas de un mercado internacional de carnes absolutamente demandante. En rigor, solo en septiembre pasado ingresaron por ese concepto más de 300 millones de dólares, una cifra récord aún a pesar del recorte de los volúmenes decidido por el gobierno.
Las chances de incrementar todavía más ese flujo de divisas, según el siguiente gráfico publicado por la Bolsa de Comercio de Rosario en base a datos del USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos), se mantendrían en 2022, e incluso crecerán. Es que se espera que el gigante asiático realice importaciones por 3,25 millones de toneladas equivalentes a res con hueso de carne bovina, con un nuevo crecimiento de 8,3% respecto de las 3 millones de toneladas enviadas en 2021.

China, como se ve, seguirá siendo el año entrante la locomotora imparable que arrastra un tren al cual la Argentina debe decidir si subirse o no, porque permanecer en el estribo no parece aconsejable. Si se cumple el pronóstico del USDA, sus importaciones de carne vacuna representarán el 32,2% del total del comercio mundial, contra 29,8% de este ciclo. Es decir que 1 de cada 3 kilos de carne bovina que se exporten en el mundo, tendrán como destino al gigante asiático.
Hay otra manera de verlo: las 3,2 millones de toneladas de carne vacuna que China importará en 2022 son equivalentes a toda la producción anual de la Argentina.
“La irrupción de la Peste Porcina Africana (PPA) ha sido un punto de inflexión para el mercado de carnes. En dos años China perdió un tercio de su producción de carne de cerdo, generando un bache de oferta que cambió por completo la matriz mundial de comercio”, es la principal explicación para este fenómeno.
Sucede que en 2018 China producía 54 millones toneladas de carne porcina, ,mientras que consumía 55,3 millones e importaba el 1,5 millón de toneladas que le faltaban. Pero dos años más tarde, su producción local caía a algo más de 36 millones de toneladas. Pero solo logró importar un máximo de 5,3 millones de toneladas en 2020, resintiendo su consumo.
En ese contexto comenzaron a incrementar sus compras de todo tipo de carnes, en especial la carne vacuna. Hasta que decidió bajarse, era un proceso claramente beneficioso para la Argentina.
“Inicialmente fue una especie de salvataje que intentó apagar el fuego generado por la abrupta caída de la producción porcina. Localmente China producía unas 6,4 millones toneladas de carne vacuna y su consumo, hasta hace 3 años, era de 7,8 millones de toneladas. Por tanto, su necesidad de importación se limitaba a unos 1,4 millones de toneladas anuales”, rememora el informe del Rosgan.
Pero desde entonces la demanda no ha parado de crecer. Para 2021 China importaría las citadas 3 millones de toneladas, es decir más del doble de lo importado 3 años atrás. Y para 2022 su necesidad de importación aumentaría a las citadas 3,25 millones.
“Sin embargo, lo que comenzó siendo un salvataje temporal, terminó arraigándose mucho más fuerte en la cultura asiática de lo que se esperaba.
Sonamos Don Inodoro: parece ser que a los chinos les gustó en serio esto de comer carne vacuna.

En rigor, a pesar de que en China “ha estado recuperando su stock de cerdos a ritmos impensados, tras encarar una profunda reconversión productiva con mega estructuras altamente tecnificadas y celosamente controladas desde el punto de vista sanitario”, la demanda de carne vacuno no ha dejado de crecer. Parta 2022 se espera que el consumo de carne vacuna crezca otro 4%, mientras que la ingesta interna de carne porcina retroceda ese mismo porcentaje.
Este fenómeno puede está explicando además que se hayan frenado de repente la demanda de carne de cerdo desde China, que había beneficiado también a los productores locales.
Por eso los precios siguen siendo muy elevados en materia de carne vacuna y se separan de los de la carne de cerdo, “Los valores que hoy está pagando China se sitúan entre un 40% y un 50% por sobre los valores pagados un año atrás, superando en algunos casos incluso los últimos récords conseguidos allá por noviembre de 2019”, remarcó este informe.
Los principales beneficiados con esta demanda son tres países: Brasil, Argentina y Australia. Internacionalmente se estima que -de todos modos- su mayor oferta en 2022 (unas 170 mil toneladas adicionales) no podrá hacer frente al crecimiento de la demanda desde China, que sería de 250 mil toneladas el año entrante.
Brasil, por ahora, ha sido suspendido del mercado por algunos casos de Vaca Loca atípicos, que todavía debe subsanar. Con Australia, en tanto, China mantiene un conflicto comercial y político. Estados Unidos, en tanto, tendría una ligera caída en su saldo exportable.
“La Argentina se enfrenta a una oportunidad excepcional para capitalizar este escenario, de cara ya al próximo ciclo comercial”, concluye con lógica el informe del Mercado Ganadero.
Sonamos, Don Inodoro.
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]]>La entrada El USDA acomoda los números en plena cosecha gruesa estadounidense para impulsar bajas generalizadas de precios se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) hoy dio una “manito” para incentivar ese proceso el emitir un informe de oferta y demanda global de commodities agrícolas claramente bajista para ambos productos.
El informe del USDA incrementó la estimación de la cosecha de maíz estadounidense 2021/22 (381,4 millones de toneladas versus 380,9 millones previstas un mes atrás), al tiempo que redujo la proyección del uso interno del cereal, con lo cual el stock final previsto de la campaña en EE.UU. ahora es estimado en 38,1 millones de toneladas contra 35,7 millones pronosticado en el informe anterior.
Algo similar ocurrió con la soja, donde el USDA proyectó un aumento de la cosecha estadounidense 2021/22 (121,0 millones de toneladas versus 119,0 millones un mes atrás), al tiempo que también incrementó el stock inicial del ciclo 2020/21.
Si bien la situación de la soja en EE.UU. seguiría siendo ajustada con un stock final 2021/22 estimado en apenas 8,1 millones de toneladas versus 14,2 millones dos campañas atrás, el ajuste realizado hoy por el USDA generó un esperable impacto bajista en las cotizaciones de la oleaginosa.
El “premio consuelo” para la soja argentina es que EE.UU. está experimentando serios inconvenientes logísticos para exportar harina de soja y la demanda internacional se está focalizando casi exclusivamente en los proveedores sudamericanos (especialmente la Argentina, que es el primer proveedor global del producto).
La restricción logística estadounidense coindice con una demanda inusual de harina de soja por parte de India, nación que recientemente debió modificar a los “apurones” la normativa regulatoria para aprobar el ingreso de harina de soja elaborada con porotos transgénicos ante el faltante crítico de ese producto.
En ese contexto, la soja Rosario –a pesar de las enormes dificultades generadas por la bajante del río Paraná– es actualmente la más cara del mundo.
La entrada El USDA acomoda los números en plena cosecha gruesa estadounidense para impulsar bajas generalizadas de precios se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Parece joda: el USDA se tomó más de tres años para responder una petición y finalmente dijo que no puede decir nada sobre el tema consultado se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Tres años y medio después de recibir la petición, el USDA finalmente respondió para decir –¡chan!– que no tiene atribuciones para exigir etiquetados de alimentos.
“La Administración de Fármacos y Alimentos (FDA) es la encargada de regular el etiquetado de tales alimentos en base a lo dispuesto en el Acta Federal de Alimentos, Fármacos y Cosméticos”, respondió, por medio de una carta, Matthew Michael, director del Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria del USDA (FSIS).
“Cuando el FSIS detecta que un producto no elaborado con proteínas animales es etiquetado como ‘carne’, FSIS refiere esa información a las FDA (para que ese organismo dedica qué hacer al respecto”, añadió Michael.
En EE.UU., así como también en muchas otras naciones del mundo, se ofrecen alimentos elaborados en base a proteínas aisladas de legumbres que se comercializan con el término de “carne” vegetal.
En lo que respecta a las tecnologías en desarrollo orientadas a elaborar cultivos de células animales en laboratorio con fines alimenticios, el funcionario del USDA indicó que en el organismo se está evaluando el tema, para lo cual abrió una consulta pública sobre el tema.
18-01-Final-Response-09162021La entrada Parece joda: el USDA se tomó más de tres años para responder una petición y finalmente dijo que no puede decir nada sobre el tema consultado se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El informe del USDA resultó bajista para el maíz por un ajuste de la cosecha final en EE.UU. se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) incrementó hoy la proyección de cosecha de maíz estadounidense 2021/22 a 380,9 millones de toneladas versus 374,6 millones previstas un mes atrás. Con ese volumen, la oferta exportable del cereal estadounidense en el ciclo sería de 62,8 millones de toneladas , una cifra que, de todas maneras, sería inferior a las 69,7 millones del período comercial 2020/21.
El ajuste al alza de la cosecha estadounidense se instrumentó a partir de una mejora del rendimiento final estimado junto con un pequeño aumento en la superficie final cosechada.
En cuanto a Sudamérica, el USDA prevé una cosecha total de maíz de 118 y 53 millones de toneladas en Brasil y Argentina, respectivamente, aunque tales cifras, claro, dependerán de lo que suceda con el clima estival 2021/22, el cual podría estar influenciado por una fase Niña.
El informe mensual del USDA resultó claramente bajista para los precios de los futuros de maíz del CME Group, aunque, en los hechos, no modifica de manera sustancial el “primer tiempo” del partido mundial del maíz 2021/22, mientras que, clima mediante, lo único cierto hasta el momento es que existe una gran intención de siembra del cereal en Sudamérica.
En cuanto a la producción de soja de EE.UU., no hubo grandes cambios respecto de las estimaciones realizadas un mes atrás, dado que el USDA pronosticó una cosecha de 119,0 millones de toneladas con una oferta exportable de 56,8 millones y un stock final bajísimo de 5,0 millones y prácticamente similar al stock final del ciclo 2020/21 (4,7 millones de toneladas).
La entrada El informe del USDA resultó bajista para el maíz por un ajuste de la cosecha final en EE.UU. se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada En 2021 los productores de EE.UU. tendrán el mayor ingreso desde 2013, pero uno de cada cuatro dólares recibidos provendrá de subsidios estatales se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El USDA además calculó que el ingreso neto efectivo en 2021 sería de 134.700 millones de dólares, cifra que está referida a los ingresos obtenidos por ventas de cosechas y producciones de la campaña en curso como de las anteriores.
La mayor parte del crecimiento se explica por la suba de los precios del maíz y de la soja, además de una recuperación importante del volumen de negocios en el sector ganadero.
Pero la noticia es que casi el 25% del ingreso neto obtenido por los productores estadounidenses en el presente año 2021 provendrá de subsidios estatales.
Después de alcanzar un récord de 45.687 millones de dólares en 2020, este año los subsidios aplicados al agro de EE.UU. serán del orden de 28.000 millones de dólares, debido a que buena parte de las ayudas extraordinarias por la pandemia de Covid-19 fueron desactivadas.
Los pagos extraordinarios por la emergencia de pandemia serían este año de 9300 millones de dólares, mientras que las ayudas para pequeñas empresas agropecuarias alcanzaría una suma de 8700 millones de dólares.
El resto de los subsidios corresponde a los programas de ayuda tradicionales del USDA, que abarcan diferentes producciones, tales como el plan que asegura un ingreso mínimo a los productores lecheros (Dairy Margin Coverage Program), que en 2021 desembolsaría 800 millones de dólares vesus 200 millones en 2020.
La entrada En 2021 los productores de EE.UU. tendrán el mayor ingreso desde 2013, pero uno de cada cuatro dólares recibidos provendrá de subsidios estatales se publicó primero en Bichos de Campo.
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