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Ushuaia – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com .:: Periodismo que pica ::. Fri, 22 May 2020 22:37:57 +0000 es-AR hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.13 http://wi631525.ferozo.com /wp-content/uploads/2018/06/cropped-mosca-32x32.png Ushuaia – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com 32 32 Las huertas prosperan hasta en el fin del mundo: El efecto contagio de una técnica del INTA en Tierra del Fuego http://wi631525.ferozo.com/las-huertas-prosperan-hasta-en-el-fin-del-mundo-el-efecto-contagio-de-una-tecnica-del-inta-en-tierra-del-fuego/ Fri, 22 May 2020 14:02:50 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=39529 En primera instancia, muchos pensamos que en Tierra del Fuego, uno de los parajes poblados más australes del mundo, no se pueden producir frutas y verduras, y menos a cielo abierto. Pero todo lo contrario, se hacía desde hace bastante tiempo y ahora hay gente tratando de revalorizarlo. “Es una ardua tarea, la de convencer […]

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En primera instancia, muchos pensamos que en Tierra del Fuego, uno de los parajes poblados más australes del mundo, no se pueden producir frutas y verduras, y menos a cielo abierto. Pero todo lo contrario, se hacía desde hace bastante tiempo y ahora hay gente tratando de revalorizarlo. “Es una ardua tarea, la de convencer incluso a la propia gente de Ushuaia, de que sí se puede producir. De hecho, con nuestra condición insular, hasta hace poco tiempo atrás era una necesidad y no una opción producir frutas y verduras”, contó Kati Pohjola, técnica para el Programa ProHuerta del INTA en aquella gran isla.

Kati explicó a Bichos de Campo que “la clave de producir en una zona tan austral es elegir qué se puede producir y no ir en contra del clima, sino más bien estudiarlo junto a sus ciclos y focalizarse en lo que es viable producir. Ahora, lo que es una realidad es que a diferencia de otras zonas que tienen o la siembra de primavera/verano o la de otoño/invierno, acá hay un corte invernal, y tenemos un sólo período de siembra que es durante la primavera/verano”.

Pohjola, que derrocha entusiasmo y contagia a quienes quieren incursionar en hacer sus propias huertas en Ushuaia, Río Grande o Tolhuin,  comentó que “la tendencia es la de ir hacia sistemas de producción a cielo abierto” y no depender únicamente de los invernaderos.

“Hubo una moda de que en Ushuaia no se podía producir, o que se podía hacer sólo bajo cubierta, o en micro túnel o bajo invernadero. Pero eso pasa porque no se elije bien qué producir, sino que se elije producir lo que sea”, explicó la especialista.

Mirá la entrevista completa realizada a Kati Pohjola:

“Ajustando las especies que se elijen, son viables ambas experiencias de cultivos, tanto las de cielo abierto como las de invernadero. Entonces, también se podría optar por las especies más rústicas para cielo abierto, que es lo que se hacía en las huertas de las antiguas estancias, que sólo reservaban pequeños invernaderos para hacer plantines”, agregó Pohjola.

El clima cambió a nivel mundial y también lo hizo en Ushuaia. “El clima es mucho más variable y ya no están las estaciones tan marcadas. Eso dificulta la agricultura a diferencia de hace 100 años, pero aún es viable producir ciertas frutas y hortalizas a cielo abierto”.

¿Y cuáles frutas pueden cultivarse a cielo abierto en Ushuaia? “Podríamos plantar todo lo que es fruta fina, ahí tenemos la familia de las berries, entre las que destacan el corinto, el casis o grosella negra, la uva espina o grosella. También se pueden plantar cerezos. Y hasta hay algunos manzanos que acá tienen 40 o 50 años pero, al ser tan dura y ácida su fruta, se las puede usar para elaborar dulces”, describió Pohjola.

Sobre las verduras, Pohjola indicó que se puede plantar a cielo abierto “el ruibarbo, que es procedente de oriente, luego se adaptó en Inglaterra y de ahí vino para el sur de Chile y Argentina. Luego, tenemos todas las verduras de hoja, las familias de las coles, el kale que está tan de moda, repollos de todo tipo, brócoli, coliflor, lechuga, espinaca, acelga y rúcula.

Sin embargo, Pohjola declaró que “la gran vedette de la primavera verano en la zona austral es el ajo violeta santacruceño, y también, aunque de menor tamaño, la papa y papines andinos. Con algunas dificultades, dependiendo del suelo y su preparación, también se puede hacer zanahoria, remolacha, nabo, arvejas y habas”.

Pese al enorme abanico de posibilidades que permitiría una huerta en Ushuaia, Pohjola explicó que “se perdió esa cultura de la huerta porque el estanciero tuvo que elegir qué tarea destinarle a la gente que empleaba, y cuando empezó a llegar a la isla mayor abastecimiento de frutas y hortalizas provenientes del norte, se desvalorizó la labor de huerta, porque las personas que se dedicaban a esa tarea fueron derivadas a la producción lanar”.

“Hasta que, de repente, los nietos de estancieros empezaron a darle nuevamente valor a esa producción hortícola, tanto en el marco de producir para turismo rural, ya sea para enfocarse en la producción agroecológica, o bien para producir hortalizas orgánicas e incluso para producir semilla orgánica que está tan cotizada. De modo que, cada estancia, revalorizó, desde diferentes enfoques, el regreso de la figura de la huerta a las estancias”, reveló la técnica del INTA.

En el marco de esa revalorización huertera en la región  más austral del mundo, Pohjola se puso al frente de una capacitación en horticultura que se dicta desde hace un año y medio. “En función de esta demanda es que empezamos a capacitar a la gente y entusiasmarla en la producción de huerta”, comentó Pohjola.

“La denominación de salida laboral es ´Operador Hortícola´. Se trata un trayecto profesionalizante de un año de duración dividido en dos cuatrimestres con 12 horas cátedra semanales, en donde hay una mitad teórica y una práctica. El programa cuenta con validez nacional, lo homologa la provincia de Tierra del Fuego y se dicta sólo en Ushuaia”, dijo.

El curso anual se dicta en el Centro Educativo y de Formación Laboral de Ushuaia (CEFLU), y se realiza en conjunto con el Centro Educativo y de Formación Laboral Ushuaia. 

Pohjola aclaró que la capacitación se realiza en modo contra estación: “Empezamos en agosto y terminamos en julio”, manifestó. La técnica reforzó el hecho de que mucha práctica en estancias y chacras, razón por la cual realizan salidas de fines de semana y acampan”.

Otra de las tantas cosas que aprenden en el curso es el manejo de maquinaria pequeña de campo. “Enseñamos a usar tractores, moto cultivadoras, herramientas manuales normales, y también la tarea de limpieza, afilado y mantenimiento de las mismas”, destacó la técnica del INTA Ushuaia. 

Incluso, Pohjola agregó que quieren sumar “un módulo que enseñe a confeccionar herramientas de labranza”.

El curso está destinado a mayores de 18 años, sin límite de edad, y el público que asiste cada año “es muy variado”, según la técnica y docente.  

“El año pasado se recibieron unas 22 personas y ahora estamos capacitando a 23 más, mayores de 18 años. No se piden muchos requisitos. Solo ganas”, concluyó Pohjola.

Si desean más información acerca del curso de Operador Hortícola, pueden contactarse con la AER Ushuaia al 02901 433 441 o mandar un mail a Kati Pohjola: pohjola.kati@inta.gob.ar

 

 

 

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A caballo, ni el Coronavirus lo frena: Marcos Villamil iniciará una cabalgata por toda la Argentina que le llevará un año http://wi631525.ferozo.com/a-caballo-ni-el-coronavirus-lo-frena-marcos-villamil-iniciara-una-cabalgata-por-toda-la-argentina-que-le-llevara-un-ano/ Wed, 18 Mar 2020 15:26:53 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=35915 Marcos Villamil tiene 27 años; desde los 17 que cabalga y tiene un sueño: recorrer la Argentina, de punta a punta, con sus tres caballos: Mora, Tordo y Wayra. Son unos 8.500 los kilómetros que espera recorrer este joven ingeniero agrónomo, cuyo viaje registrará diariamente en su cuenta de Instagram, que se llama como su […]

La entrada A caballo, ni el Coronavirus lo frena: Marcos Villamil iniciará una cabalgata por toda la Argentina que le llevará un año se publicó primero en Bichos de Campo.

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Marcos Villamil tiene 27 años; desde los 17 que cabalga y tiene un sueño: recorrer la Argentina, de punta a punta, con sus tres caballos: Mora, Tordo y Wayra. Son unos 8.500 los kilómetros que espera recorrer este joven ingeniero agrónomo, cuyo viaje registrará diariamente en su cuenta de Instagram, que se llama como su proyecto de viaje: Abrazarte Argentina.

“No quiero ser un manojo de sueños sin cumplir. Quiero conocer la Argentina cara a cara, por mis propios medios, y que no me la cuenten por la TV. Sentir que estuve yo en cada uno de sus rincones con mis caballos, y haber conocido a tanta gente diversa para seguir nutriendo mi punto de vista sobre la Argentina”, relata a Bichos de Campo.

De todos modos, Marcos es loco lindo pero no rebelde sin causa: su idea es partir con sus tres caballos desde sus pagos en General Alvear el 1 de abril, pero solo si se levanta la emergencia sanitaria en el país a fin de marzo decretada por el presidente Alberto Fernández. “Vale aclarar que mientras se mantenga la cuarentena no voy a salir con mis caballos. Si debo postergarlo, lo haré”, avisa. Según sus cálculos, en la cabalgata que planea realizar durante un año, y recorriendo un promedio de 35 kilómetros por día, habrá andado unos 245 días, mientras que los restantes 120 días los pasará descansando en los lugares a los que llegue con sus animales.

El mismo Marcos Villamil nos cuenta sus planes:

Marcos es nacido y criado en Capital Federal, pero confiesa que aprendió el oficio de cabalgar, como dice él, “haciéndolo”. Su familia tiene un campo, “El Centinela”, en General Alvear. Sintió que el bichito le picaba cuando a su tío de San Antonio de Areco le regalaron un caballo. “Y yo de mandado nomás como soy, le dije que me animaba a llevárselo desde General Alvear”.

Así fue como, a sus 17 años, recorrió 400 kilómetros con ese caballo regalado, en un trayecto en el que confiesa, le pasó de todo. “Perdí la billetera el primer día y ahí es donde dije: ‘O sigo o me vuelvo’. Pero como soy cabezón y aventurero, seguí. Estuve 4 días sin dormir, casi al costado de la ruta y si veía al caballo bien, avanzaba. Nunca fui amigo de los celulares, y lo dejé encima en modo avión, con lo cual nunca vi los llamados de mi madre”, recuerda entre risas y no tanto.

El joven ingeniero agrónomo confiesa que en aquella primera travesía hacía entre 60 y 70 kilómetros por día, pero por inexperiencia, porque agotaba al animal. Por eso, ahora piensa hacer un promedio de 35 kilómetros por día alternando entre sus tres caballos. “Yo cabalgaré con uno, llevaré un segundo caballo de tiro, y el otro me seguirá suelto”, explica. Es que “cuando el vinculo con ellos se hace fuerte, ya hasta te siguen solo”. Agrega que viajará con los tres por “una cuestión de seguridad”, ya que por lo general las cabalgatas se hacen con dos caballos. “Yo tengo el pro de que son mis caballos, y no me genera un trabajo extra manejar 3 al mismo tiempo”, aclara.

Marcos se entusiasma en su relato y traza su recorrido en el mapa, indicando su cronograma de viajes. “Empezaré en el norte argentino. Haré Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, y por ahí subiré hasta Santiago del Estero, Salta, y La Quiaca en Jujuy. Desde allí bajaré siguiendo por Salta, Tucumán, Catamarca, Córdoba de vuelta, San Luis, La Pampa, y seguiré bajando hasta Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, terminando el trayecto en Ushuaia. Ojalá pueda terminar ahí, en abril de 2021”, comenta.

Este viaje que emprenderá Marcos, al que muchos pueden llegar a considerar una locura, lleva indefectiblemente a trazar un paralelo con lo que fue el viaje de los famosos caballos criollos Gato y Mancha, los que guiados por el suizo Aimé Félix Tschiffely marcharon desde Buenos Aires a Nueva York, Estados Unidos, recorriendo más de 21 mil kilómetros.

Marcos, que conoce muy bien la historia de estos caballos ilustres, asegura que “no es la literatura gauchesca la que cría en mi este sueño, sino la experiencia. Desde chico siempre busqué generar mis escritorios a partir de la experiencia. La realidad es que yo sueño con unir nuestra Argentina a caballo. Cada vez que recorro, conozco mas personas vinculadas a cabalgatas, como es el caso de Benjamín Reynal, que vive en Bariloche, y que hizo una cabalgata de 5.000 kilómetros en 1998. El partió desde Lincoln y recorrió el Litoral, luego Chaco, Salta, La Rioja, San Juan y Mendoza”.

Acerca de sus caballos, ya fueron compañeros de aventuras de Marcos. “A Mora la tengo desde 2009, y en 2012 empecé a domar a Wayra. Con ellas dos y dos amigos, hice una cabalgata de 1.000 kilómetros en 2014. Durante la misma, me sirvieron a Mora y es ahí que nació Tordo, mi tercer caballo”, cuenta Marcos.

Hoy Mora tiene 14 años, Wayra 10 y el Tordo 6 años. Luego hizo otras cabalgatas. Y fue a partir de esa cabalgata de 2014 que se dio cuenta de lo lindo que era recorrer la Argentina a caballo. “Conocí muchas familias y lo lindo de su gente y su hospitalidad. Cerca de 50 campos me abrieron las puertas. La potencia que tiene viajar a caballo no se compara con nada. Y es desde el año 2017 que quiero hacer esta cabalgata de mas de 8.000 kilómetros, la que ahora emprenderé, porque en ese momento no pude hacerlo”.

El agrónomo, que antes trabajó en Lartirigoyen y luego en Banco Galicia, tuvo que dejar su ultimo trabajo en el banco, y no se arrepiente de haberlo hecho: “No me quiero convertir en un viejo con mirada cerrada y sesgada. Quiero poder ser ese anciano al que le veas los ojos y veas vida y libertad en ellos. Ese es mi faro”, confiesa.

Más allá de que Marcos asegura que cuenta con un colchón de dinero para emprender viaje, admite que recibió algunos sponsoreos: Swiss Medical lo cubrirá durante todo el viaje, y también lo acompañará con productos de cuero la talabartería Arandú, y con elementos de supervivencia la casa Pescalandia. “Yo tenía algún dinero guardado, y además quería que este viaje fuera autosustentable. Además, tengo el apoyo de una asociación internacional formada por un francés, llamada The Long Riders’ Guild quienes compartirán mi viaje en su web”, declara.

Algo en lo que se detiene Marcos durante su conversación con Bichos de Campo es en el nombre del proyecto: Abrazarte Argentina. “Es muy representativo. La razón por la cual yo hago esto es porque quiero conocer los rincones de nuestro país. En un momento en que hay tanto palo y palo, quiero poder dar un mensaje positivo de esa Argentina increíble, poder agarrar mis 3 caballos y recorrer 8500 kilómetros, no tiene comparación”, relata el joven.

“Entrar en un puesto, que me reciban en su lugar, poder comer con ellos y hablar, en momentos de desconfianza y temor. Quiero rescatar que hay otra cara de la Argentina. No es todo ventajismo, también hay una Argentina de mirada tranquila, de pausa, el camino de tierra y la gente que te ofrece hasta lo que no tiene para darte”, resume Marcos.

El Instagram es la red social elegida por Marcos para relatar su día a día y se llama Abrazarte Argentina. Desde allí se podrán seguir su viaje, sus aventuras, y la gente que conocerá en cada rincón de la Argentina, de norte a sur, de modo diario. Un loco lindo que sueña con mostrar otra Argentina.

¿Lo conseguirá? Hay mucho más de esta historia en el próximo episodio…

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