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valles cordilleranos – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com .:: Periodismo que pica ::. Thu, 25 Jun 2020 00:34:52 +0000 es-AR hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.13 http://wi631525.ferozo.com /wp-content/uploads/2018/06/cropped-mosca-32x32.png valles cordilleranos – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com 32 32 ¡Falta el agua! El científico Ricardo Villalba nos da una clase magistral sobre el cambio climático y sus consecuencias sobre la producción http://wi631525.ferozo.com/falta-el-agua-el-cientifico-ricardo-villalba-nos-da-una-clase-magistral-sobre-el-cambio-climatico-y-sus-consecuencias-sobre-la-produccion/ Wed, 24 Jun 2020 13:18:22 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=41184 El Cuarto Informe de Evaluación de IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) elaborado en 2007 fue el que marcó los lineamientos políticos ante el fenómeno del cambio climático. La amenaza de que cambien todos los entornos en el planeta, según palabras del investigador Ricardo Villalba, “está entre nosotros aunque no lo percibamos […]

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El Cuarto Informe de Evaluación de IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) elaborado en 2007 fue el que marcó los lineamientos políticos ante el fenómeno del cambio climático. La amenaza de que cambien todos los entornos en el planeta, según palabras del investigador Ricardo Villalba, “está entre nosotros aunque no lo percibamos en el día a día”. Villalba es mendocino y en su provincia todo se hace mucho más visible: “En la zona cuyana el cambio climático se manifiesta con efectos desfavorables sobre el recurso clave, que es el agua”.

“El cambio climático está produciendo una disminución de la precipitación nívea en Cordillera, y un aumento de las temperaturas”, explicó Villalba a Bichos de Campo. El investigador, que fue uno de los autores de aquel informe del IPCC, recordó que “el último gran año de buenas nevadas en la Cordillera de los Andes fue el 2005”, y destacó que la retracción de nieve “es un proceso que va a acompañarnos durante todo el siglo”.

“Desde el 2010 a la actualidad, las nevadas estuvieron por debajo de los valores medios. Los colegas chilenos la llaman la mega sequía, porque al igual que Mendoza, La Rioja y San Juan, ese país vive 10 años consecutivos con precipitaciones por debajo de la media”, agregó el investigador.

Mirá la entrevista completa realizada a Ricardo Villalba:

Villalba explicó que la Cordillera de los Andes es un excelente regulador de sistemas, porque tiene la capacidad de captar la humedad que viene del Pacífico y que se deposita allí en forma de nieve en invierno, mientras que en verano, cuando se derrite, pasa a formar parte del caudal de los ríos. Cuando hay exceso de nieve, esta pasa a formar parte de los glaciares, los cuales en situaciones críticas también aportan a la oferta de agua de los ríos.

El investigador forma parte del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla), que es la unidad ejecutora del Conicet en Mendoza. Ese organismo es responsable, entre otras cosas, de llevar adelante el inventario nacional de glaciares que se realiza cada cinco años. “Hay una ley nacional para la protección de los glaciares, que fue fuertemente impulsada por el Ianigla”, recordó Villalba.

El inventario relevó, informó el científico, más de 16.600 glaciares y más de 5.700 kilómetros cuadrados de hielo en todo el país. “Es mucho mayor que la superficie de la ciudad de Buenos Aires. En la cuenca del río Mendoza, la superficie de glaciares inventariada es de 500 kilómetros cuadrados; es decir que la superficie cubierta de hielo que tiene la cuenca de ese río es 10 veces el tamaño de la ciudad de Mendoza”.

Villalba advirtió que la retracción de glaciares es muy marcada y se puede notar tal fenómeno en glaciares individuales. “El inventario se volverá a hacer dentro de 5 años y allí tendremos una figura bien completa acerca de cuál ha sido la retracción. Pero uno lo nota cuando visita el lugar y observa que el glaciar está 200, 300 metros o incluso 2 o 3 kilómetros más atrás”, remarcó.

¡Falta el agua! Para Rubén Villodas, resulta impostergable “hacer más eficiente el riego agrícola en Mendoza”

¿Será posible que se revierta esta tendencia? Villalba cree que lamentablemente no, y que la respuesta debe venir de un uso mucho más eficiente del recurso hídrico. “En este momento la eficiencia en el uso del agua está en el 50% o menos. El riego por goteo en la provincia es de un porcentaje muy bajo. Nunca tendremos el 100% de eficiencia, pero tenemos margen para aumentarla”, detalló.

No obstante, aclaró que el riego por goteo tampoco es la solución definitiva, ya que “en un momento determinado, ese sistema termina creando una asociación salina alrededor de las plantas, y se vuelve necesario regar con el sistema tradicional”, observó. Agregó que otro problema es que, al igual que en la zona pampeana, aumentan las lluvias de verano, con lo cual, son más de 200 milímetros anuales los que recibe Mendoza”.

Ese aumento de lluvias trae según Villalba otras complicaciones en cultivos como la vid, porque, “suele venir acompañado de tormentas convectivas”. Estas a la vez provocan al famoso granizo de Mendoza y San Juan. Además, “cuando empieza a llover, el productor tiene la uva y no la puede sacar, y ahí comienzan las enfermedades criptogámicas, que ocurren como consecuencia de una mayor humedad que no es favorable para la vid”, resaltó.

Ver: ¡Falta el agua! En San Juan perforan 100 nuevos pozos ante las escasas nevadas en la Cordillera

A su vez, el aumento de temperaturas deteriora la calidad de los vinos. Por eso, el investigador aconsejó “estar preparados para saber cómo vamos a vinificar en situaciones de ese nivel, cómo se va a manejar el viñedo y qué va a pasar con el incremento del dióxido de carbono en la atmósfera sobre la fertilización de la vid; todos temas asociados al cambio climático”.

“Esto requiere toda una decisión a nivel de productor y del Estado provincial, en mejorar los sistemas de regadíos, la eficiencia del transporte de agua, y tener un manejo muy inteligente combinando las fuentes de agua de la provincia, donde la fuente pacífica disminuirá en el tiempo y la atlántica irá compensando”, concluyó.

Si querés ampliar el tema del Cambio Climático podés mirar este programa especial de Bichos de Campo realizado en julio de 2019:

 

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¡Falta el agua! Para Rubén Villodas, resulta impostergable “hacer más eficiente el riego agrícola en Mendoza” http://wi631525.ferozo.com/falta-el-agua-para-ruben-villodas-resulta-impostergable-hacer-mas-eficiente-el-riego-agricola-en-mendoza/ Wed, 17 Jun 2020 14:12:48 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=41053 La crisis hídrica se convirtió en una normalidad en Mendoza durante la última década. Desde el Departamento General de Irrigación, que tiene una importancia superlativa en la provincia, proponen regular los caudales de acuerdo a la características y clima de cada región, e insisten en un plan de infraestructura que haga más eficiente el consumo […]

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La crisis hídrica se convirtió en una normalidad en Mendoza durante la última década. Desde el Departamento General de Irrigación, que tiene una importancia superlativa en la provincia, proponen regular los caudales de acuerdo a la características y clima de cada región, e insisten en un plan de infraestructura que haga más eficiente el consumo de agua potable, en donde hay muchas pérdidas, y en el sector agropecuario, que utiliza el 90% de agua disponible en la provincia para regar los cultivos, en especial las vides. 

“Esta es la sequía más larga que tenemos registrada. Hace 10 o 12 años que los caudales de agua del deshielo están por debajo del promedio histórico”, dijo a Bichos de Campo Rubén Villodas, director de Gestión Hídrica del Departamente General de Irrigación en Mendoza.

Villodas, que también fue consultor en sistemas de riego del Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap) y de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), manifestó que “el reparto del agua se da en un 90% para la agricultura, y luego, un 4% para abastecimiento poblacional, otro tanto a la industria y por ley, nada de agua para la actividad minera”.

Todos estos cambios se dan enmarcados, según el funcionario, “dentro del cambio climático. Ahora transitamos lo que los meteorólogos llaman variabilidad climática. Lo pronosticado para nuestra zona es mayor cantidad de lluvias en verano y menos nieve en invierno”.

Villodas aseguró que “gran parte de la gestión de este momento apunta a tomar medidas de adaptación al cambio climático. No son otras medidas más que usar el agua de forma más eficiente. Mendoza tiene graves pérdidas en el consumo de agua a nivel poblacional, pero también hubo falta de inversión en infraestructura durante muchos años”.

En ese sentido, expresó la necesidad de tecnificar el riego dentro de las fincas. “Es importante hacer más eficiente el riego agrícola, que se lleva el 90% de agua de la provincia. Se está trabajando en construir reservorios de agua, como por ejemplo pequeños embalses al lado de los canales, lo que permitirá guardar el agua en un sector para aprovechar en otra ocasión”, observó.

Mirá la entrevista completa realizada a Rubén Villodas:

El funcionario explicó que “Mendoza tiene cinco grandes cuencas en donde distribuye el agua, y nuestra gestión se basa en manejar los embalses para poder distribuir el agua de riego, y además pronosticamos cuánta agua habrá cada año para poder planificar su distribución”.

De las cinco cuencas que tiene Mendoza, destacó que “hasta el año pasado los mayores problemas los tenía el río Tunuyán, pero en este momento los dos ríos que peor están son los del sur, el Atuel y el Diamante, porque en los últimos años no lograron recuperar los embalses”.

“En Mendoza tenemos acumulados de lluvias de 200 milímetros en todo el año, cuando Buenos Aires está arriba de los 1500 milímetros. Pero esos acumulados se dan con 4 o 5 tormentas de verano que no hacen otra cosa que traer más conflictos que beneficios, por granizo y roturas. Por eso, el agua de lluvia en Mendoza casi no se tiene en cuenta para la planificación sino la que es pura y exclusivamente de las nevadas”, agregó Villodas.

 

“El gran despertar de los cultivos acá es en primavera, que es justo cuando se da el mayor déficit de agua, ya que aunque haya nevado no hay todavía alta temperatura para derretir esa nieve; por eso los embalses guardan agua en otras estaciones del año como otoño e invierno, para entregarla en primavera”, resaltó Villodas.

El funcionario comentó que la provincia tiene 9 estaciones automáticas de medición de nieve en alta montaña, por arriba de los 3000 a 4000 metros. “Cada día recibimos el reporte de todos los parámetros metorológicos, y con eso hacemos el seguimiento de la nieve que hay cada temporada. Además, hacia agosto y septiembre vamos en helicóptero y medimos ciertos lugares para terminar de armar un gran pronóstico que presentamos cada 30 de septiembre, donde informamos qué volumen de agua se distribuirá para riego”, describió.

Villodas manifestó que “todas las jefaturas de las cuencas pueden planificar con ese pronóstico, cómo regarán en el año durante la temporada de riego que comienza en primavera; y además hacemos un seguimiento diario de los embalses para ajustar lo que se pronosticó”, al tiempo que comentó que, “aunque llueva, no hay forma de guardar ese agua. Por eso, lo lógico es dejar de regar donde llovió y guardar ese agua en los embalses”.

Acerca de cómo percibían esta temporada, el director de Gestión Hídrica de Irrigación en Mendoza dijo que, “generalmente, en fase Niño se producen nevadas importantes en la Cordillera, y por el contrario, en fase Niña, se dan sequías. Pero este año no habrá una fase tan marcada; se espera que sea neutro, lo que no ayuda a pronosticar”.

“Pero los modelos globales indican que habrá un bajo nivel de lluvias y por ende la sequía y la crisis continuarán un año más, con seguridad”, reconoció.

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