Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Luego de dormir una larga siesta, ahora prometen que el proyecto oficialista sobre vandalismo rural será tratado en las próximas sesiones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Ahora parece que la iniciativa resucitó, porque, según aseguró Gutiérrez, el proyecto, que se encuentra durmiendo en la Comisión de Legislación Penal de Diputados, será “tratado en las próximas sesiones”.
Así se lo aseguró el diputado Gutiérrez al secretario de Agricultura, Jorge Solmi, durante una reunión que mantuvieron hoy jueves en la sede porteña del Ministerio de Agricultura. “Este es un pedido permanente de los sectores que nuclean la actividad ganadera, la agricultura, de los propios productores, que ven que sus cosechas son vandalizadas, que intrusan sus propiedades, que saltan los alambrados, que se destruye la propiedad y el trabajo de los argentinos por el solo hecho de dañar”, indicó Gutiérrez.
Solmi, según un comunicado ofcicial, declaró por su parte que “el agro ha progresado mucho, ha adquirido muchísima tecnología, pero la seguridad y la legislación no ha acompañado a ese ritmo. Es por eso que esta nueva legislación viene a incorporar modernidad a la producción agropecuaria y a proteger al sector de un delito contra el trabajo en el campo”.
El proyecto de Massa y Gutiérrez propone dictar prisión de dos a diez años al que “causare incendio, explosión, inundación, derrumbe, liberación de patógenos, tóxicos o energía, emisión de radiaciones, o cualquier otro proceso destructor capaz de producir estrago. Si hubiese peligro para la vida, el máximo de la pena será de doce años. Si el hecho produjere el estrago, la pena de prisión se elevará de cinco a quince años”. La cuestión es que en tal definición podría quedar comprendida la aplicación indebida de fitosanitarios en función de las múltiples disposiciones vigentes en las diferentes jurisdicciones municipales o comunales.
El proyecto promueve además crear la figura de “vandalismo rural”, por medio de la cual corresponderá una pena de dos a cinco años de prisión “cuando se afecte el normal desempeño o explotación de un establecimiento rural a través de la destrucción, inutilización, desaparición o cualquier otro modo de daño respecto de granos, semillas y cereales en parva, gavillas, bolsas, silos, tolvas, tanques o unidades de almacenamiento, o de los mismos todavía no cosechados; bosques, viñas, olivares, cañaverales, algodonales, yerbatales o cualquiera otra plantación de árboles o arbustos en explotación, ya sea con sus frutos en pie o cosechados; ganado en los campos o de sus productos amontonados en el campo o depositados; leña o carbón de leña, apilados o amontonados en los campos de su explotación y destinados al comercio; alfalfares o cualquier otro cultivo de forrajes, ya sea en pie o emparvados, engavillados, ensilados o enfardados; los mismos productos mencionados en los párrafos anteriores, cargados, parados o en movimiento”.
La entrada Luego de dormir una larga siesta, ahora prometen que el proyecto oficialista sobre vandalismo rural será tratado en las próximas sesiones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Un concejal de Rosario considera que los que rompen silobolsas son unos “extraordinarios pelotudos”. ¿Cuáles son sus argumentos? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Desde el año pasado, las entidades rurales han denunciado unos 150 casos de vandalismo contra estos silobolsas e incluso en la Cámara de Diputados debería debatirse un proyecto de ley de Sergio Massa para endurecer las penas de quienes cometen este tipo de ilícitos. Pero Blanco, que no proviene del agro, prefirió en su mensaje tratar de concientizar a los posibles atacantes. Luego de argumentar por qué la rotura de un silobolsa es atentar contra toda la comunidad, tildó a quienes llevan a cabo esos actos como “unos extraordinarios pelotudos”.
Mirá el video:
-¿Por qué se te ocurrió grabar este video?- le preguntó Bichos de Campo a este concejal que comenzó a incursionar en política en 2007 pero recién diez años después logró acceder al cargo que hoy ocupa.
-Tiene que ver con la bronca, con la indignación que me producen estos hechos. Esa bronca viene de lo que uno mamó, del formateo cultural que tuve desde chico. Mis padres eran dos inmigrantes españoles que antes de llegar a la Argentina vivieron de la tierra. Los dos labraron la tierra desde chiquitos y todas sus familias vivían de esa actividad. Cuando llegan a la Argentina no se dedican a eso sino a otra cosa. Mi padre arrancó con una piedra de afilar, luego se dedicó a la actividad gastronómica y luego a la construcción. Es el oficio que yo aprendí de él. A eso me dediqué durante 30 años antes de involucrarme en política.
-Entonces te impactan las imágenes de silos rotos a pesar de que nunca te dedicaste a la actividad agrícola…
-Crecí viviendo con historias de vacas, caballos, patatas, de caldos que se hacían con productos que ellos sacaban de la tierra. Cuando tuve 10 años tuve la suerte de conocer la aldea donde habían nacido e involucrarme durante un mes en el trabajo de la tierra. Me sirvió para entender el sacrificio con el que ellos habían crecido. Comprendí como todo un pueblo, desde el herrero, el pintor, el albañil, todos ellos vivían de lo que se producía en el campo, porque a partir de ahí se generaba una cadena virtuosa de evolución económica para todos.
-¿Y tus padres qué dicen cuando ven un silobolsa roto?
-Cuando todavía vivían mis padres y veían los silos vandalizados les daba muchísima indignación. Supongo que es eso lo que me motivó a grabar el video siendo concejal de una urbe como Rosario. Pero también tiene que ver conmigo, que estuve 30 años en la construcción, donde he sido empleado y empleador. Durante todos esos años, diría que el 60/70% de las construcciones en las que me involucré tenían un denominador común, que era el derrame del campo. Es que la mayoría de los productores no se llevaban las divisas fuera del país, sino que invertían en Rosario para tener una alternativa de renta o para que sus chicos fueran a estudiar y tuvieran su departamento. Todo eso generaba un derrame muy virtuoso en la ciudad.
-¿Y por qué llamaste a los que rompen silobolsas como unos “extraordinarios pelotudos”?
-Primero me pareció oportuno dejar plasmado en un video que desde lo citadino también hay una comprensión de lo que se vive en el campo. El calificativo final tiene que ver con esa línea de pensamiento, que entiende que al tipo que se le ocurrió tajear un silobolsa no está entendiendo que es de lo que él mismo vive, aunque en su caso fuera de un plan social o incluso de la actividad delictiva. Todo tiene que ver con lo que produce la gente, la riqueza en términos de construcción de valor. Creo que un tipo que atenta contra quien produce un valor del que él mismo se beneficia, en definitiva está atentando contra si mismo. Atenta contra la canilla de agua, contra el dispensario, contra el pavimento, contra el hospital y la escuela. Me pareció que alguien que atenta contra si mismo, contra su propia familia o su comunidad, linealmente es un pelotudo. Y cuando atentan en esta escala, son unos extraordinarios pelotudos.

-¿Pero no incentivan los políticos este tipo de acciones?
-Desde la política hay que ponerse del lado del que labura, del que hace. Hay un sector político que discute qué hacer con el patrimonio y la riqueza de las personas, cuando la discusión pasa por qué se debe hacer con los impuestos que ese patrimonio y esa riqueza generan. Si todos los sectores nos pusiéramos de acuerdo en no atentar -aunque sea discursivamente- contra aquellos que producen valor, creo que se desalentaría a aquellos que se fanatizan cada vez que alguien dice oligarquía, empresarios, industriales o comerciantes, Son palabras que en otras partes del mundo tienen significados virtuosos, pero acá las bastardeamos. Todo aquel que produce trabajo y riqueza en este país está mal visto.
-Insisto, ¿no hay culpa de la política para que eso suceda?
-Obviamente aquellos que nacen y se educan escuchando la retórica política en contra de este sector, la termina incorporando como concepto básico, como una cultura. Es cierto que la política se ha construido durante décadas a partir del odio y la división. Siempre los problemas son culpa del otro. La política se pone en el medio mezquinamente y usufructuando esa división. Obviamente creo que ahí está el pecado original que nos acerca más a ser Etiopía que a ser Australia.
La entrada Un concejal de Rosario considera que los que rompen silobolsas son unos “extraordinarios pelotudos”. ¿Cuáles son sus argumentos? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Silobolsas destripados: CRA se ilusiona con un proyecto de Sergio Massa que está cajoneado en el Congreso hace diez meses se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Massa presentó su proyecto de ley para modificar los artículos 186, 189 e incorporar el artículo 184 Bis sobre Vandalismo Rural en el Código Penal, para subir la punibilidad a ante ese tipo de accionar, el 1 de julio de 2020, cuando arreciaban los ataques contra silobolsas utilizados por los productores para guardar sus cosechas. Desde ese momento, el único pasó que dio el Expediente 3243-D-2020 fue su giro a la Comisión de Legislación Penal, donde no fue tratado ni tiene dictamen favorable.

Ahora Massa prometió un trámite exprés para tratar esa iniciativa este mismo mes en el recinto. “Castigar a los que delinquen con los silobolsas es proteger el fruto del esfuerzo y el trabajo de mucha gente de campo que guarda ahí el resultado de su cosecha”, dijo Massa a La Nación.
CRA eligió creerle. En un comunicado de prensa, la entidad ruralista afirmó que “los hechos de violencia a la propiedad privada se han repetido a diario el año pasado y se ha propuesto una ley contra los ataques a silobolsa. Celebramos la iniciativa del presidente de la Cámara de Diputados en llevar adelante este tema, a pesar de que se ha demorado un año en presentar el proyecto. El Estado deber dar respuestas y brindar seguridad a los ciudadanos”.
La entidad recordó que, según su propia contabilidad, en 2020 se han reportado la rotura de más de 130 silobolsa, “lo que equivale a, al menos, 5.700 toneladas de granos dañados e incontables daños a la producción rural a través de robo de maquinaria, incendios intencionales, robo de cosecha, robo de agroquímicos, entre otros”.
En aquellos meses calientes, Bichos de Campo dedicó un programa especial dedicado a analizar el tema de la creciente inseguridad rural:
La organización agropecuaria, conforme con que se tipifique el nuevo delito de vandalismo rural y se establezcan penas acordes para quienes los cometan, afirmó que “las leyes son las pautas de convivencia que nos otorga la República. Los delitos que no están tipificados en nuestro Código Penal, no pueden ser pasibles de ningún tipo de sanción al respecto”.
“Estos ataques anónimos van dirigidos a toda la sociedad” y “no hacen más que amedrentar a las personas del campo que, con su esfuerzo y producción, ponen a la Argentina de pie con cada cosecha”, apuntó la entidad.
También remarcó que en este tipo de ataques “el bien jurídico objeto de protección es la seguridad pública, ya que cuando se cometen los delitos que nos ocupan, no sólo se afecta la propiedad privada sino que se perturba, sin duda, la seguridad jurídica, el movimiento comercial, la producción nacional y la recaudación impositiva”.
Lo dicho, ahora crucemos los dedos.
La entrada Silobolsas destripados: CRA se ilusiona con un proyecto de Sergio Massa que está cajoneado en el Congreso hace diez meses se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Crespo, en Entre Ríos, también realizó un mapeo de establecimientos rurales para georreferenciarlos: “Llamabas a los bomberos pero nunca llegaba nadie” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Había un accidente y vos llamabas a los bomberos y les explicabas dónde estabas pero nunca llegaba nadie. Que cada establecimiento tenga un número identificatorio es como las casas que tienen calle con nombre y número”, contó a Bichos de Campo Mariela Gallinger, dirigente de Federación Agraria y Coordinadora el área Campo Ciudad de la Municipalidad de Crespo.
Ver también: Olavarría ya tiene su propio mapa de tranqueras para facilitar la identificación de establecimientos rurales
A partir de los censos realizados en 2013 y 2018, las autoridades locales, junto a la extensión rural del INTA de Crespo, efectuaron un relevamiento de 700 establecimientos activos y elaboraron un mapeo donde georreferenciaron a cada uno de ellos.

Todos los datos volcados en el proyecto, que son confidenciales y a los que sólo tienen acceso la Policía, Defensa Civil y los hospitales y ambulancias, se tradujeron en números de placa que cada productor colocó en la tranquera de su establecimiento.
“Un vecino vio humear una tapera, llamó a los bomberos y llegaron tan rápido que evitaron que se queme un trigal. La georreferencialidad le dio seguridad al productor y a la familia rural. Se sintieron contenidos y tenidos en cuenta”, aseguró Gallinger y agregó que esta iniciativa de desarrollo territorial también sirvió para desalentar el vandalismo rural.

En este sentido, Ricardo Decarli, jefe de la agencia local del INTA, dijo a Bichos de Campo que permanentemente se hacen diagnósticos de las necesidades tanto productivas como sociales presentes en la zona, de manera tal de buscar formular soluciones para resolver problemas.
En 2021 se realizará un nuevo censo para actualizar datos a los que se les añadirán la capacidad productiva de cada campo y se distinguirán los distintos tipos de producción.
La entrada Crespo, en Entre Ríos, también realizó un mapeo de establecimientos rurales para georreferenciarlos: “Llamabas a los bomberos pero nunca llegaba nadie” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Todas las formas del vandalismo rural: En tres meses, a Javier Mondino le quemaron rollos, le faenaron animales y le rompieron silobolsas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Y nos llegó el día! Impotencia, impotencia porque nadie hace nada! pic.twitter.com/XQaGtMkdGe
— Marcos Mondino (@marcosmondiii) November 27, 2020
“Hace diez días me faenaron un novillo de 400 kilos. Luego nos abrieron una silobolsa de trigo y otra de soja. Con el primer hecho quise hacer la denuncia en la policía pero no tuve respuesta. En la segunda oportunidad les dije que si no me tomaban la denuncia iba a ir hasta Rafaela y ahí me escucharon”, contó a Bichos de Campo, Javier Mondino, quien también es ingeniero agrónomo.
A pesar de tener una guardia rural que patrulla la zona –Los Pumas- el vandalismo es moneda corriente y para los vecinos a veces se trata no de un ilícito con móviles económicos sin simplemente hechos guiados por el afán de destruir propiedad privada. “Hace tres meses en el mismo campo donde abrieron las silobolsas, había sesenta rollos y los prendieron fuego. Se salvaron unos veinte”, recordó Mondino.
Junto a ese campo de 150 hectáreas que el ingeniero alquila, un productor vecino sufrió la faena dos vacas y el robo de 10 lechones, también en pocos días, comentó el damnificado.
Pareciera que el lanzamiento del “Mapa del Delito Rural”, tan promocionado por la provincia santafecina hace un año, pasó por alto localidades como la de Vila. Esta plataforma informática, que serviría para llevar un registro de todas las denuncias realizadas por productores y poder darle un seguimiento a las mismas, no tiene razón de ser si luego las denuncias no son registradas.
“Lo más indignante es que las autoridades no te den bola. Con la apertura de bolsas tuve suerte porque no llovió y pude recuperar los granos. Ahora con el animal uno podría pensar que es gente que tiene hambre pero no creo, todas las semanas están faenando animales. Se está comercializando carne clandestina básicamente”, afirmó el productor.
La entrada Todas las formas del vandalismo rural: En tres meses, a Javier Mondino le quemaron rollos, le faenaron animales y le rompieron silobolsas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada La desgracia que atrae soluciones: Empresas tecnológicas tienen puestos los ojos en frenar el vandalismo de los silobolsas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Como en otros casos que ya hemos descripto en Bichos de Campo, este proyecto supone el uso de sensores que se colocarán dentro los silobolsas para registrar parámetros de temperatura, humedad, dióxido de carbono y también de movimiento. Los productores podrán saber en tiempo real si el producto ha sufrido descomposición o ingreso de agua, y por consiguiente pérdida de calidad. También se informará sobre roturas a través de un portal web con conexión a computadoras y smartphones.
“Las sinergias que podemos obtener con Wiagro y Grupo Datco nos van a permitir ofrecer a los productores locales una solución eficiente y accesible en un momento en el que el control en tiempo real de sus activos almacenados en los campos tiene especial relevancia para el agro”, sostuvo José Fava, gerente de Nodosud.
El proyecto se realizará especialmente en el sur de Córdoba, sur de Santa Fe y norte de la provincia de Buenos Aires, donde Nodosud ya cuenta con una red de fibra óptica de 1300 kilómetros de extensión y abarca a 75 poblados rurales. La asociación estará a cargo de la instalación, calibrado y mantenimiento de los dispositivos.

Los recursos y la infraestructura que serán puestos por las partes permitirán lograr un mejor nivel de conectividad en la región a un bajo costo y poner en valor las soluciones de Internet para el agro.
La entrada La desgracia que atrae soluciones: Empresas tecnológicas tienen puestos los ojos en frenar el vandalismo de los silobolsas se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Luis María Migliaro: “El silobolsa es una herramienta de trabajo, no la caja de seguridad de los especuladores” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>
En la década del 90 el productor de granos incorpora una nueva herramienta que fue diseñada en otros países, para almacenar forrajes, por ejemplo maíz picado. Nos referimos al “silobolsa”. En el país se lo comenzó a utilizar para almacenar granos en las nuevas zonas donde históricamente no se hacía agricultura extensiva, carente de infraestructura, como Entre ríos, Chaco, Santiago del Estero, Salta, Tucumán, triplicando en pocos años la producción total de granos.
Básicamente fueron tres los factores que facilitaron el adoptar el uso del silobolsa:
La inquieta y permanente inventiva de los productores y de los fabricantes los llevó a desarrollar y perfeccionaron las maquinas dedicadas al llenado de los silobolsas, como también diferentes modelos para la extracción de los granos.
Esta dinámica logró incorporar al silobolsa como un instrumento más, que vino para quedarse y sumarse a los elementos necesarios para la producción y comercialización de los granos.
Ya comentamos el motivo por el cual se comenzó a utilizar el silobolsa en las zonas marginales o nuevas zonas agrícolas. Pero también se empezó a utilizar en la zona núcleo de producción de granos. Veamos cuáles fueron las razones más relevantes de esta modalidad.
Un productor, cuando hace un análisis de costos, ya sea en zona núcleo o marginal, y analiza el Margen Bruto por hectárea de un cultivo, uno de los ítem que más impactan son los gastos de comercialización y fletes cortos (del campo a la planta), además de que existen diferencias impositivas entre compra/ventas versus los canjes de granos por bienes o servicios.
Con el uso del silobolsa, ese productor tiene la opción de administrar el flujo de las entregas de granos, es decir coordinar los pagos de la campaña actual, armar la compra de los insumos o bienes que necesita adquirir para la próxima campaña (ya sea en el sistema de compra/venta o canje, como más le convenga). El silobolsa le permite organizar los cupos de entregas y eliminar el costo del acarreo a planta, ya que los granos van directamente al destino final. Así pagan un solo flete en lugar de dos movimientos, como también se ahorran los gastos operativos de descarga y carga en las plantas intermediarias.
El uso del silobolsa es un hecho que demuestra que el productor, que ya es eficiente tranqueras adentro, también puede negociar desde una posición de mayor fortaleza su cosecha tranqueras afuera, ya que opta por vender o canjear y negocia el lugar y fecha de la entrega de sus granos. También negocia el transporte mejorando su ecuación comercial.
Esto se llama eficiencia, no es especulación.
Es un instrumento virtuoso, es móvil, no es una instalación fija. Su valor no es comparable al de construir una planta de acopio, que es para muchos es un objetivo inalcanzable.
La difusión del silobolsa no es producto de la improvisación sino la acumulación de muchos años de trabajo. De más de 100 años. El productor argentino es herencia del proceso en el que el país recibió a inmigrantes del viejo continente (italianos, españoles, alemanes y de tantos otros lugares del mundo) que vinieron huyendo de las nefastas secuelas de la Guerra, se afincaron en nuestras pampas, con ese conocido slogan: venían para “hacer la América”.
Muchos de ellos lo lograron, lo hicieron con trabajo y esfuerzo, luchando contra la adversidad, en precarias condiciones de vida, contra las inclemencias del clima, las enfermedades e injusticias. Continuaron convencidos de que había futuro y mucho por hacer.
Así se formó la denominada “Patria Gringa”, con hijos y nietos de inmigrantes que persistieron con la voluntad para seguir luchando. Ellos no detuvieron el ingenio y la inventiva permanente para mejorar la producción.
Los chacareros comenzaron trabajando con maquinarias y herramientas que provenían de Europa y de Estados Unidos, como arados, guadañadoras, espigadora, todos elementos para ser traccionados por caballos. Luego vinieron los tractores y las primeras cosechadoras autopropulsadas, toda una revolución.
La zona agrícola de la Argentina se concentraba principalmente en tres provincias, el norte de Buenos Aires, el sureste de Córdoba y en el sur de Santa Fe, donde ya existían infinidad de herreros, que moldeaban los hierros a fuerza de fragua, yunque y martillo.
Podemos identificar que en esa zona nacieron las pequeñas fábricas de maquinaria. Muchas de ellas crecieron llegando a ser grandes industrias de implementos agrícolas que hoy tiene el país. Esas herramientas se fueron inventando con la idoneidad de esos herreros, verdaderos artesanos, con el aporte e ingenio y experiencia de los chacareros, que sabían lo que necesitaban.
Hoy se sigue escuchando la opinión del chacarero, mezclado con la de un nuevo actor, el contratista rural, sumando la incorporación de la Ciencia y Tecnología que cruzó en forma transversal a todas las actividades, dando un salto cualitativo, con siembras de precisión, con dosificadores variables de fertilización, monitores de siembra, foto-lectores de malezas para economizar el uso de herbicidas y cuidar el medio ambiente, cosechadoras con mapeo satelital de los rendimientos georreferenciados.
Nada está más alejado de la realidad es escuchar a alguien decir que un silobolsa es sinónimo de “especulación”. Esto es lo que algunos afirman y es una gran mentira, propia solo de ignorantes o de voceros tendenciosos. Son los que dicen en forma despectiva e irónica que el productor que hace silos bolsas es un “especulador financiero”.
Lo que está haciendo es demostrar mayor eficiencia, defendiendo el trabajo que hizo durante todo el año, tratando de buscar la mejor forma de vender sus granos, ya sea para pagar los impuestos, mantener a su familia, obtener una renta y comprar los insumos que necesita para continuar sembrando.
La entrada Luis María Migliaro: “El silobolsa es una herramienta de trabajo, no la caja de seguridad de los especuladores” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>