Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Veganos al ataque: ¿Qué piensan los chicos que piden que la humanidad deje de consumir carnes? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>¿Qué argumentan los activistas veganos argentinos? ¿Cuáles son sus demandas? ¿Se puede establecer una conversación sensata con ellos? Bichos de Campo habló con varios de ellos, algunos de los cuales venían de protagonizar el incidente en la Rural en el cual fueron “corridos” a rebencazos por algunos gauchos.
“Lo nuestro fue acción directa no violenta, porque repudiamos todo tipo de violencia y porque creemos que hay que cuestionar lo que hoy día se considera cultura y tradición. En una época la esclavitud fue cultura y tradición, y las mujeres fuimos consideradas seres inferiores, y todo eso estuvo avalado. Ahora creemos que el paradigma está puesto en los animales, los cuales son explotados en exposiciones como la de Palermo, y además se los usa en actividades como la doma, se usan sus cueros, su carne, y así se convierten en seres inferiores”, explicó Neve Potocnik, miembro de Animal Save Movement, movimiento que nació en Canadá pero que se replicó en varios países incluida la Argentina.
Frankie Koglot, integrante de Direct Action Everywhere (DXE), una organización internacional que cuenta desde hace un año con un capítulo en Buenos Aires y que se originó en San Francisco, Estados Unidos, expresó: “Luchamos contra el especismo que discrimina a los animales y los somete para utilizarlos como medio de transporte, como vestimenta y como alimento. Hoy todos esos usos, con la evolución que logró el ser humano, son arcaicos e innecesarios”.
Mirá la entrevista con Neve Potocnik y Frankie Koglot:
Potocnik afirmó que no es necesario para el hombre comer tanta carne para sobrevivir. “Nosotros somos veganos y estamos sanos. Hoy no es necesario consumir productos de origen animal para estar bien, y moralmente podemos decidir si participar o no de este acto. Antes se vivía en un ámbito más salvaje, pero hoy podemos decidir, cuando vamos al supermercado, si consumir maltrato y muerte. De eso se trata nuestra filosofía de vida”.
Koglot remarcó que para ellos “no hay violencia en lo que nosotros hacemos. No se trata de imponer la cultura vegana a los demás. Lo que hacemos es sacar a los animales de la ecuación, porque lo que precisamente es violento es el hecho de comérselos. Nosotros, al comer plantas, no dejamos víctimas en la ecuación. Además, el hecho de que una costumbre se haya arrastrado durante años, no la justifica como válida”.
“Estamos matando animales por el placer que nos da su sabor. Ya hay fisicoculturistas como Arnold Schwarzenegger que se hicieron veganos e incluso están preparando un documental junto a otros deportistas, porque consideran que tienen un mejor rendimiento en su actividad física desde que adoptaron una alimentación vegana”, añadió el activista.
La integrante de Animal Save Movement dijo que “más que ponerme en la piel del gaucho que tiene voz y una asociación como La Rural que lo defiende, me pongo en la piel de los animales que no tienen voz para defenderse. Ellos son las únicas víctimas de este proceso. Nuestra irrupción en la arena durante aquel desfile fue sin violencia, sólo con carteles para mostrar nuestro mensaje. Ellos (los gauchos), son los que nos violentaron, nos amenazaron con cuchillos y nos dieron latigazos”, se quejó.
Malena Blanco es fundadora, junto a su pareja, Federico Callegari, de una organización llamada Voicot (con V de vegano y de paz), que fue creada hace 5 años para cuestionar los hábitos alimenticios y los centros de explotación animal. “Somos publicistas y empezamos en la vía pública, divulgando afiches, tratamientos artísticos de expresión e investigación en mataderos. La idea de cosificar a los animales para comerlos, vestirnos y entretenernos, es parte de un sistema que tenemos naturalizado desde hace miles de años”, explicó Blanco.
Mirá la entrevista completa a la fundadora de Voicot:
“No necesitamos de animales para vivir. Podemos comer granos, legumbres, frutas y verduras. Incluso está el seitán que es una especie de carne vegetal y que reemplaza perfectamente a la carne animal”, explicó Malena haciendo referencia a una carne que está hecha a base de gluten del trigo.
Según la fundadora de Voicot, “la ganadería contamina más que cualquier otra industria y es responsable del calentamiento global. El grano que se les da a los animales podría usarse para combatir el hambre, pero acá se usa para alimentar al ganado. El 80% de la soja que se cosecha en Argentina está destinada a alimentar a los cerdos en China. El mundo está completamente desequilibrado porque repetimos esquemas milenarios. Es hora de pararse desde otro lugar para hacer un mundo más empático para todos”.
Para Blanco se trata de “pensarnos como mejores seres en el planeta, y convertirnos en una mejor versión de nosotros mismos. Alimentarnos de animales que tienen sistema nervioso central, y que, por ende, sienten como nosotros, no es parte de este siglo”.
Rodrigo Balzardi y Michelle Castilha integran la organización Anonymous for the Voiceless, surgida en 2016 en Melbourne, Australia, y que se extendió a varios países como Argentina. Sus miembros consideran que “la explotación ganadera y animal no va más, porque no se alinea a los valores morales de los seres humanos”.
Mirá la entrevista a Rodrigo Balzardi y Michelle Castilha:
“El cambio pasa por uno, pero es fundamental terminar con el sufrimiento animal. Organizaciones mundiales avalan, y ya está comprobado, que una alimentación a base de plantas es posible. Entonces, si podemos estar sanos sin consumir animales ¿Para qué seguir con esta práctica de matarlos para comer? ¿Es cultural? En China por ejemplo, está bien comer perros, y en la India es pecado comer vacas porque son consideradas sagradas. De modo que si la cultura puede determinar lo que está bien, no hay un fundamento sólido que permita seguir explotando a los animales”, dijo Balzardi.
De acuerdo a Castilha, “todo ser sintiente comparte el derecho básico de no ser tratado como propiedad de otros. Al tener tantas opciones en este siglo, debemos empezar a cuestionar los cimientos de la tradición y la forma en que cada uno fue criado en este planeta. ¿Dónde dibujo yo la linea moral de considerar mascotas como un perro y un gato, que no se comen, y las vacas como alimento? Si tanto perros como gatos y vacas sufren y sienten dolor”.
¿Qué ocurre entonces con los millones de personas que por ejemplo, viven de actividades como la ganadera? Balzardi respondió que “esto es un negocio, un mercado, y el mercado va detrás de la demanda. En cuanto la gente cambie sus rutinas y hábitos de uso animal, y empiece a demandar productos que no contemplen su explotación, claramente se abrirá el mercado para que la gente pueda migrar de un trabajo a otro”.
Y concluyó: “Hace 100 años los animales que llamamos de consumo eran sólo el 2% (del total de la población mundial de animales) y hoy son cerca del 96%. Con esto quiero decir que esos animales no se reproducen así como así, sino que son inseminados de modo artificial y traídos al mundo para satisfacer la demanda del mercado actual. Creo que será progresivo, si empezamos a dejar de traerlos. No es que seremos superpoblados por ellos”.
Laura Krekcza, miembro de Animal Libre, una asociación creada en Chile en 2010, expresó que “nuestra propuesta es desarrollar el veganismo en diferentes sitios, pero con foco en Latinoamérica. El veganismo es un modo de vida que va más allá de comer carne. También implica saber de dónde viene el entretenimiento, o los productos cosméticos, que muchas veces son testeados en animales y hechos con ellos”.
Mirá la entrevista con Laura Krekcza:
“No somos veganos por una cuestión de modas, como se suele pensar. El veganismo comenzó hace mucho tiempo y la propuesta es hacer justicia y respetar a todos los seres sintientes por igual”, dijo Krekcza, al tiempo que denunció que “no es cierto que estamos financiados por intereses extranjeros.
“En mi caso, activo para Animal Libre desde 2015, pero también lo hago de modo independiente, y no estamos financiados ni motivados a activar por ninguna empresa. Lo hacemos porque pensamos que todos los animales merecen el respeto de vivir, y de poder nacer sin estar atrapados en un jaula, y sin ser material de uso y descarte de los seres humanos. La prédica del especismo es que todas las especies valen lo mismo”, declamó la integrante de Animal Libre.
Laura apuntó que “sin ir más lejos, la foto de la portada de la Rural de Palermo está tergiversada. Si nosotros empezamos a mirar realmente a los animales a los ojos, comenzaremos a notar una diferencia. Nadie puede decir que es feliz al matar a un animal”.
La entrada Veganos al ataque: ¿Qué piensan los chicos que piden que la humanidad deje de consumir carnes? se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada María Eugenia Segretin: “En la Argentina la regulación de transgénicos es muy estricta” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>“Uno de los objetivos de mi tesis era el de desarrollar cultivos de papa y tabaco- que eran los modelos vegetales con los que trabajaba en aquel momento- resistentes a enfermedades a través de la transgénesis, tratando de utilizar genes que sabíamos que conferirían resistencia a enfermedades obtenidas de distintas fuentes”, relata Segretin a Bichos de Campo
La edición génica, una técnica que irrumpió en 2013, es para Segretin “una herramienta más que permite generar en diversas aplicaciones un cambio más preciso en el ADN, y se parece más a algunas técnicas de mejoramiento convencional como la mutagénesis”.
Mirá la entrevista a esta investigadora del Conicet:
Desde el aspecto regulatorio, lo primero que uno debe hacer, según la investigadora es “determinar si el nuevo desarrollo seguirá por la vía que sigue cualquier producto convencional, o bien si será tratado como un nuevo transgénico”.
Segretin afirma que con las herramientas disponibles el desarrollo de estos nuevos productos a nivel de laboratorio “no es tan costoso”. Y de inmediato aclara: “La parte costosa del desarrollo de un transgénico es todo lo que viene después en materia de evaluación en términos de bioseguridad. Sabemos que los eventos transgénicos se regulan en todo el mundo. En Argentina la regulación de estos es muy estricta e implica años de trabajo e investigación, más ensayos a campo y evaluaciones moleculares, que deben determinar que la integración de esa secuencia de ADN es segura para el ambiente y para el consumo humano y animal”.
Ver: Daniel Salamone: “Queremos producir cerdos con órganos que sirvan para trasplantes humanos”
Los transgénicos tienen una aceptación muy amplia en la comunidad científica porque, asegura Segretin, “no solo se usan con fines biotecnológicos, sino con fines de investigación básica. Por ejemplo, si uno quiere saber cuál es la función de un gen determinado, antes era más complicado saberlo con metodologías anteriores, pero ahora, con la edición génica uno puede llegar de modo más rápido y certero. De modo que el impacto fue muy grande en tiempo”.
Segretin puso como ejemplo unos tomates que se desarrollaron para resistir a una enfermedad que afectaba también a otros cultivos y que está causada por un gen de susceptibilidad. “Es uno de los primeros genes que se usó en mejoramiento convencional hace 70 años, solo que en ese momento se conoció en cebada y no se sabía cuál era el gen ni cuál era su función, aunque sí se sabía que si ese gen estaba mutado y dejaba de funcionar, la planta o cultivo se hacía resistente a determinados patógenos”.
Con estas nuevas técnicas de edición génica desarrolladas, sabiendo cuál es ese gen en cuestión, se lo puede modificar para anular su función en los tomates y en otros cultivos. “Y así, luego de nueve meses uno puede tener una planta resistente a determinadas enfermedades de un modo más rápido y menos costoso que el que demandaría hacerlo por transgénesis”, explica la investigadora.
Luego, la idea es transferir ese desarrollo del tomate a otros cultivos. “Cada cultivo tendrá la limitación de que la metodología de cultivo in vitro para regenerar la planta completa editada, no siempre será la más eficiente. Eso depende mucho del genotipo con el que uno esté trabajando, independientemente de la metodología de mejoramiento que uno utilice”, describe.
-¿Y qué otros avances podemos esperar en materia de mejoramiento vegetal mediante edición génica?
-Si uno ve la cantidad de publicaciones que están saliendo a nivel mundial utilizando estas tecnologías para distintas aplicaciones, es probable que empiecen a aparecer un montón de desarrollos o que se presenten estos desarrollos frente a las entidades u organismos regulatorios de cada país.
Pero, aclara Segretin, ocurre lo mismo que en el caso de los transgénicos: estos desarrollos que se hacen en laboratorios deben enfrentar luego ensayos a campo para demostrar que sirven y son inofensivos, no tienen consecuencias no queridas. También para someterlos a una serie de eventos estresantes, es aspectos nutricionales o climáticos, que son condiciones que no se dan en los laboratorios.
Para que estas innovaciones lleguen al productor, asegura Segretin, “falta tiempo. Si el producto de esa edición génica se considera similar a un producto de mejoramiento convencional, los años que deban transcurrir en el esquema regulatorio son mucho menores y así llegarían al productor en tiempos más cortos. Pero debemos aclarar que si bien hay desarrollos muy avanzados, todavía no hay nada en etapa comercial”.
La entrada María Eugenia Segretin: “En la Argentina la regulación de transgénicos es muy estricta” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>