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voisin – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com .:: Periodismo que pica ::. Thu, 17 Jun 2021 17:43:16 +0000 es-AR hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.13 http://wi631525.ferozo.com /wp-content/uploads/2018/06/cropped-mosca-32x32.png voisin – Bichos de Campo http://wi631525.ferozo.com 32 32 Pablo decidió que volvieran las vacas al campo familiar alquilado para hacer agricultura y entonces comenzaron a suceder “cosas lindas”: Ahora buscan la “máxima felicidad sustentable por hectárea” http://wi631525.ferozo.com/pablo-decidio-que-volvieran-las-vacas-al-campo-familiar-alquilado-para-hacer-agricultura-y-entonces-comenzaron-a-suceder-cosas-lindas-ahora-buscan-la-maxima-felicidad-sustentable-por-hectarea/ http://wi631525.ferozo.com/pablo-decidio-que-volvieran-las-vacas-al-campo-familiar-alquilado-para-hacer-agricultura-y-entonces-comenzaron-a-suceder-cosas-lindas-ahora-buscan-la-maxima-felicidad-sustentable-por-hectarea/#comments Thu, 17 Jun 2021 11:03:50 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=70421 Pablo Etcheberry maneja el campo de su mamá, Felicitas Melón Gil, ubicado en Pellegrini, provincia de Buenos Aires. En Santa Marta hay 385 vacas, 110 vaquillonas, 350 terneras, 25 novillitos, 13 toros (hacen ciclo completo menos este año que quisieron alivianar el campo) y 200 hectáreas alquiladas para agricultura. “La familia siempre tuvo Angus negro […]

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Pablo Etcheberry maneja el campo de su mamá, Felicitas Melón Gil, ubicado en Pellegrini, provincia de Buenos Aires. En Santa Marta hay 385 vacas, 110 vaquillonas, 350 terneras, 25 novillitos, 13 toros (hacen ciclo completo menos este año que quisieron alivianar el campo) y 200 hectáreas alquiladas para agricultura.

“La familia siempre tuvo Angus negro pero desde hace un tiempo sumamos algo de colorado, para tener un mix”, describe Pablo, que agrega que acaba de incorporar 33 vacas de la raza africana Tuli preñadas para ganar rusticidad, tener mayor docilidad, mejor resistencia al calor, facilidad de parto y un mejor rumen que les permite digerir cosas que al Angus se le complica.

“Me han criticado mucho por esta decisión, como que ´es una pena hacerle eso al Angus´”, dice riéndose, “pero la verdad es que es sólo una prueba y si no nos gusta o no funciona se puede volver atrás sin problemas”.

Actualmente realizan el primer entore a los 18 meses y tienen una carga de 3,7 vacas por hectárea y quieren bajar a 3 porque si no “es demasiado”. En cuanto a alimentación, hacen 100 hectáreas de pasturas (alfalfa, festuca, cebadilla) y usan las 200 hectáreas de rastrojo de maíz, soja y girasol durante cuatro meses al año.

“Este año queremos sumar 50 hectáreas de pasturas y en las 150 hectáreas que nos quedan nos gustaría hacer un manejo propio de agricultura con un poco de labranza para poder, en algún momento, llegar a una producción sin agroquímicos”, describe. “En la parte ganadera hace 6 años que no se pone ningún fertilizante, insecticida ni herbicida porque realmente tenemos un compromiso con el ambiente”. Agrega que utilizan un sistema de rotación diaria con parcelas móviles y terminan el engorde en corral móvil con granos.

“Queremos que el campo esté vivo en el sentido de que haya gente, que haya interacción con amigos, vecinos y con la familia”, reflexiona Pablo, luego de contar que durante varios años en el campo no hubo ganadería y estaba todo arrendado, hasta que un día decidieron volver a los animales, a pesar de que implicaba tener más trabajo y ya no sería sólo recibir el dinero del alquiler.

Lo que pasa es que a Pablo lo empezaron a mover razones más profundas. “Si esto fuera sólo un campo de soja no vendría nadie y no pasarían las cosas buenas que está pasando”, grafica.

 

Entre esas “cosas buenas” están las gallinas en pastoreo que lleva adelante su hermana Macarena, que es profe de teatro, vivía en el pueblo y que “nunca quiso saber nada con el campo”, pero que durante la cuarentena sintió deseos fervientes (y sorpresivos) de volver y de un día para el otro se encontró cosechando 920 huevos por día.

“Un día salí a caminar por el campo y me di cuenta de que nunca lo había recorrido entero, que había partes que no conocía”, cuenta graficando cómo era su relación con el predio familiar donde vivió hasta que se fue a estudiar a Buenos Aires. “Fue todo un (re)descubrimiento”, sintetiza.

“Mi hermano siempre tiene ideas nuevas y cuando me propuso esto en seguida me entusiasmé”, cuenta Macarena, que trabaja junto a Bauti en el cuidado de las gallinas y cosecha de huevos, incluyendo los que ponen en los árboles cercanos a pesar de que tienen un bonito gallinero móvil al que van a dormir a la noche, y que se complementa con un corral de malla plástica para que pastoreen tranquilas durante el día.

“El gallinero lo hizo mi hermano y me dieron una gran mano Santiago Debernardi y Bruno Vasquetto, de El Mate, que es en Argentina uno de los que tiene más experiencia tiene y arranqué con este sistema de producción donde se respeta el comportamiento natural de la gallina, no se usa luz artificial, está libre de jaula y tiene una parcela de 50 por 50 donde puede pastorear y escarbar”.

Una experiencia concreta con gallineros móviles: Santiago los incorporó pensando en crear recursos para sus trabajadores

La gallina se alimenta a pasto, complementando con granos. La diferencia nutricional del huevo se logra porque la gallina se encuentra totalmente libre de stress y por su alimentación natural. Además, con sus garras produce el regeneramiento del suelo, por eso es importante el cambio cada 7 días para dejarlo descansar.

“Cuando las cambiemos a la alfalfa, vamos a ir rotando una semana en la alfalfa entre 5 y 3 días después de que pasó la vaca, (o sea una vez qué pasó la vaca, esperamos 3 días) así se logra que la gallina haga una limpieza y se alimente de bosta, bichos y de las larvas que depositan las moscas y eso como alimentación es proteína pura”, recalca Maca.

“Vendemos en el pueblo y noto mucho interés de la gente, muchos me preguntan cómo es esta forma de tener gallinas porque quieren saber sobre el bienestar animal y recién cuando ven los videos del gallinero y del corral móvil ahí lo entienden bien y les encanta”.

Otro emprendimiento que se sumó hace poco fue el de Cata y Tomás Palazzo, que están criando ovejas Pampinta, que tienen en un corral móvil que ellos van moviendo según necesiten.

“Nuestro proyecto surgió hace 2 años cuando sacamos un crédito a través de la Ley Ovina pero al final lo dimos de baja porque nos faltaban instalaciones”, explica Luciana, la mamá de los chicos. “Y en la cuarentena avanzamos con la idea sobre todo para que ellos tuvieran algo lindo para hacer y pusieran en práctica lo que aprenden en la escuela agropecuaria”.

“Hace menos de un año que tenemos el corral móvil, lo hizo mi papá”, cuenta Cata mientras describe que los animales pastorean en la parcela que tienen asignada y van al corral a la noche para protegerlos de los depredadores. “El agua también es móvil, la tenemos en un tanque que llevamos a donde sea necesario”.

La electricidad del corral la obtienen a través de un panel solar que también se mueve y cuando hay poco pasto suplementan con rollo. Ahora acaban de comprar un carnero raza Dorper, para ganar en carne y rusticidad. Tanto la lana como los corderos los venden en la zona.

“En los chats de productores siempre hablamos de la máxima rentabilidad sustentable por hectárea y yo el otro día decía que, además de esto, creo que es hora de pensar en la máxima felicidad sustentable por hectárea. En eso estamos en Santa Marta”, concluye Pablo.

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En Balcarce engordan bovinos con un sistema Voisin que no es Voisin: Rotación intensiva, pero con pasturas implantadas y fertilizantes http://wi631525.ferozo.com/en-balcarce-engordan-bovinos-con-un-sistema-voisin-que-no-es-voisin-rotacion-intensiva-pero-con-pasturas-implantadas-y-fertilizantes/ http://wi631525.ferozo.com/en-balcarce-engordan-bovinos-con-un-sistema-voisin-que-no-es-voisin-rotacion-intensiva-pero-con-pasturas-implantadas-y-fertilizantes/#comments Wed, 16 Dec 2020 08:04:56 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=53650 Dice este informe del INTA sobre el Pastoreo Racional Voisin que “no es una simple técnica del manejo de los pastos sino un sistema de producción”, que aprovecha la energía del sol para producir más pasto y más carne, a la vez que se regeneran los suelos en un esquema de “producción orgánica y sustentable, […]

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Dice este informe del INTA sobre el Pastoreo Racional Voisin que “no es una simple técnica del manejo de los pastos sino un sistema de producción”, que aprovecha la energía del sol para producir más pasto y más carne, a la vez que se regeneran los suelos en un esquema de “producción orgánica y sustentable, es decir agroecológica”.

Esta definición sobre el sistema intensivo para la ganadería creado por el francés André Voisin en los años 50, corre a medias para lo que Bichos de Campo pudo ver en la estancia El Volcán, ubicada cerca de Balcarce. Allí engordan los bovinos en pequeñas fracciones de media hectárea de campo, y los hacen rotar aceleradamente como manda este método de ganadería regenerativa.  Pero no lo aplican sobre pasturas naturales sino sobre alfalfa y festuca implantada sobre tierras que vienen de la agricultura. Para peor, no le hacen asco a los fertilizantes o a los agroquímicos cuando hace falta.

Es un Voisin que no es Voisin, o al menos que no cumple con todos los preceptos que marca la agroecología, que en ganadería se ha volcado masivamente a este tipo de planteos de rotación intensiva debido a los efectos regenerativos que tiene sobre los suelos.

La estancia El Volcán, perteneciente a la empresa Los Lazos SA, del empresario Federico Boglione, es un vasto territorio ávido de nuevas tecnologías que buscan hacer más sustentable la producción. De entrada se nota un gran esfuerzo en la sistematización de los suelos agrícolas, para evitar la erosión hídrica propia de esta zona ondulada. También se utiliza una altísima rotación de cultivos (por suerte allí la soja es la menos importante), y se han incorporado con fuerza los cultivos de cobertura o “de servicio”.

En materia ganadera, unas 128 hectáreas de lomas han sido sistematizadas hace un año y medio para aplicar este Voisin que no es Voisin. El veterinario Pablo Veiga, responsable de este proyecto, cree que son los únicos en el país que por ahora lo aplican. Aunque todavía no han cerrado los números de la primera temporada, afirma que los resultados de combinar la alta rotación con pasturas implantadas y fertilización son notables, pues les permiten logran más de 800 kilos anuales de carne por hectárea.

Mirá la entrevista a Pablo Veiga:

https://youtu.be/gstW3TjopR4

El paisaje ondulado de la estancia muestra que el sector ganadero tiene muy distintos tonos de verde. Los potreros que explican estos matices son de media hectárea cada uno, pero pueden ser divididos por la mitad o hasta en tercio dependiendo de la disponibilidad de pasto y la dotación de vacas que haya que alimentar.

“Lo que permite esto es hacer un aprovechamiento del 80% de la disponibilidad de pasto, que al dejarlo descansar uno a los diez días va viendo el rebrote. En primavera podemos volver a entrar a los 20 o 25 días, y en invierno se le deja más descanso, pro siempre basado en la disponibilidad de pasto”, nos explicó Pablo.

El profesional reconoció que lo que hacen es muy semejante a un Voisin, pero en este caso con agregado de fertilizantes, de acuerdo con la tasa de extracción, y que “en el caso de que hiciera falta algún herbicida o fungicida también se le puede llegar a aplicar”.

Al leer esta nota, los agroecologistas deben estar maldiciendo en este preciso momento. Pero Veiga insiste en que no son tan rígidos respecto de utilizar insumos externos en el planteo. Cuando los necesitan y los análisis de suelos los aconsejan, hacia ellos van. “Se trata de utilizar lo menos posible, pero sí hay que devolver (con nutrientes) lo que uno extrae”, explica.

Hay un factor clave en este planteo de ganadería intensiva y racional a pasto, que es la disponibilidad de agua en el misma parcela, para evitar que los animales tengan que caminar en su búsqueda hasta una aguada o bebedero, y entonces desparramen la bosta y el orín (finalmente fertilizantes) en el mismo lugar del que comen.

Esto se logró con bombas que le meten presión a un sistema de cañerías subterráneas, y que distribuyen el agua en las 15 hectáreas. Cuando las vacas cambian de potrero, el encargado simplemente desenchufa la manguera de un lugar y la enchufa en el otro. Un flotante, luego, hace todo el trabajo, habilitando el flujo de agua en la medida que los bovinos la van consumiendo.

-¿Qué beneficios le encontrás a este sistema?- le preguntamos a Pablo.

-Que podemos tener muchísimos más animales por hectárea de los que teníamos antes, y que se pueden manejar los lotes en forma más uniforme. Mejora la docilidad de los animales.

-¿Y la producción aumenta?

-Todavía no cerramos el ejercicio, pero a esta altura vamos más de 800 kilos de carne por hectárea. Es impresionante.

En El Volcán tienen la conciencia muy tranquila por haber alterado el Voisin tradicional con el agregado de pasturas implantadas, fertilización y aplicaciones de agroquímicos si hiciera falta. Veiga nos enfatiza que en esta experiencia los objetivos ambientales se cumplen con crecer, porque las distintas mediciones muestran una recuperación de la materia orgánica y los minerales de los suelos. “La fertilidad mejora notablemente”, indica.

Estamos sin duda delante de un nuevo sistema, revisado y renovado, no tan dogmático en materia de insumos. ¿Tendrá nombre?

“Nosotros le llamamos sistema Elena Patrón”, nos dice el veterinario, haciendo referencia a una especialista uruguaya que los ha asesorado desde el inicio de este proyecto. Patrón es experta en manejo de pastos y agua. La hemos podido entrevistar en un reciente congreso de Fertilizar realizado en Rosario.

 

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Historia de un encuentro: A Alejandro Wells le decían que no podía prescindir del glifosato, hasta que un día apareció Guillermo http://wi631525.ferozo.com/historia-de-un-encuentro-a-alejandro-wells-le-decian-que-no-podia-prescindir-del-glifosato-hasta-que-un-dia-aparecio-guillermo/ Thu, 12 Mar 2020 13:06:24 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=35241 Alejandro Wells es un argentino que luego de toda una vida de trabajo en empresas multinacionales decidió descansar convirtiéndose en un productor agropecuario y para eso compró un campito de 300 hectáreas del otro lado del charco. ¿Por qué en Uruguay y no en Argentina? “Acá no había ningún tipo de retenciones, o problemas con […]

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Alejandro Wells es un argentino que luego de toda una vida de trabajo en empresas multinacionales decidió descansar convirtiéndose en un productor agropecuario y para eso compró un campito de 300 hectáreas del otro lado del charco. ¿Por qué en Uruguay y no en Argentina? “Acá no había ningún tipo de retenciones, o problemas con el tipo de cambio”, responde con contundencia.

Wells, que venía de trabajar en el área de commodities en Suiza, dio un cambio de timón radical en su vida hacia 2008, en medio de la crisis mundial financiera que desató el gigante financiero Lehman Brothers. “Es ahí cuando entendí que el dinero en un banco podía desaparecer de un día para el otro, y que era mejor tener algo que uno pudiera tocar siempre que se respete la propiedad privada. Así es que compré este campo, sin pensar en el potencial ganadero que tendría”, comentó Wells.

“La Cristina”, al que bautizó así en honor a su esposa, , están ubicado en el departamento Colonia, y actualmente cuenta con 300 animales que se engordan en base al sistema de Pastoreo Racional Voisin (PRV), una técnica creada hace varias décadas por el francés André Voisin, que busca un método productivo respetuoso del ambiente, que no depende de insumos o agroquímicos.

“En Europa hay mucha conciencia del daño que causan los agroquímicos sobre el sistema productivo actual. No es sólo una visión personal, sino una visión neutra de que, lo que estamos haciendo a nivel de agricultura industrial, no funciona”, remarcó Wells, quien también admitió que cuando llegó con su visión, recibió críticas que sostenían que no había forma de producir sin un paquete tecnológico. Así, por lo menos duplica los índices productivos de su zona.

“Yo no soy un Mesías que caí con una idea. Hay ejemplos exitosos en Estados Unidos y hay libros sobre este método Voisin que datan de los años ´60. Lo que ocurre es que a los ingenieros agrónomos no se nos enseña esta técnica”, declaró el ganadero, que antes de abrazar la producción agroecológica había ensayado un esquema de producción tradicional.

“Luego de tres o cuatro años de producir muy poca carne, decidí contratar cinco ingenieros agrónomos que me aseguraron que, para incrementar la producción, debía invertir en un mosquito (una máquina aplicadora) y echar glifosato”, comentó.

Mirá el reportaje completo realizado a Alejandro Wells:

¿Y cómo fue que sucedió el click? Fue gracias a un encuentro.

“Un día me cae Guillermo Rossi, que en ese momento estaba por recibirse de ingeniero agrónomo, quien me dijo que quería apostar al pastoreo racional, porque había leído bastante del tema por fuera de la facultad. Por fin había alguien que estaba dispuesto a jugarse por un sistema productivo de este tipo”, celebró Wells, quien recordó que en aquel momento no había una red de campos que trabajaran de este modo en Uruguay, Hoy Wells asegura que gracias a aplicar este método de producción, logró duplicar su productividad.

El establecimiento de Wells cuenta con 220 hectáreas de superficie de pastoreo, dentro de las cuales existe un esquema racional de 125 potreros, de entre 1 y 2 hectáreas promedio, todos interconectados por un sistema de vías que facilita el manejo del ganado.

El empresario, que dejó todo el diseño en manos de Rossi, asegura que el método de PRV es más redituable que los demás métodos de producción a pasto. “Este sistema es muy rentable para el chacarero, porque puede producir más sin insumos, sus costos son más bajos. Pero al mismo tiempo, no es un negocio para muchas industrias, porque no se necesitan semillas, agroquímicos, tractores ni diésel. Sólo se requiere de electricidad para los cercos”, reveló Wells, que además obtiene parte de la energía que necesita de fuentes renovables.

Ver: Cruzando el charco, dos “gurisas” agrónomas quieren ayudar al ganadero tradicional a implementar modelos más sustentables

Para Wells, la pregunta clave que cualquier productor debe hacerse ante la demanda de producir más es a qué costo hacerlo. “Cuando traemos esa pregunta a la mesa, ahí empezamos a ver que muchos sistemas productivos no cierran, o bien que cierran menos que este. En este caso, se obtiene una rentabilidad neta con costos prácticamente cero, salvo la inversión inicial, que tampoco es tan grande, de poner bebederos y cercos eléctricos”, reflexionó.

“La Cristina” logró en mayo de 2017, la certificación como Empresa Ganadera B, tras un riguroso proceso donde demostró su rentabilidad y compromiso tanto medioambiental como social, lo que coloca a la empresa como ejemplo mundial en la producción ganadera natural sustentable.

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Cruzando el charco, dos “gurisas” agrónomas quieren ayudar al ganadero tradicional a implementar modelos más sustentables http://wi631525.ferozo.com/cruzando-el-charco-dos-gurisas-agronomas-quieren-ayudar-al-ganadero-tradicional-a-implementar-modelos-mas-sustentables/ http://wi631525.ferozo.com/cruzando-el-charco-dos-gurisas-agronomas-quieren-ayudar-al-ganadero-tradicional-a-implementar-modelos-mas-sustentables/#comments Wed, 11 Mar 2020 17:47:15 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=35608 Josefina Garese y Lucia Bauer son dos ingenieras agrónomas que vieron una buena veta laboral en la difusión del Pastoreo Racional Voisin (PRV) en Uruguay. Comenzaron con un emprendimiento llamado GROU Agro, a través del cual ofrecen asesoramiento a productores para llevar adelante planteos rentables y sostenibles desde el punto de vista ambiental. Son jóvenes […]

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Josefina Garese y Lucia Bauer son dos ingenieras agrónomas que vieron una buena veta laboral en la difusión del Pastoreo Racional Voisin (PRV) en Uruguay. Comenzaron con un emprendimiento llamado GROU Agro, a través del cual ofrecen asesoramiento a productores para llevar adelante planteos rentables y sostenibles desde el punto de vista ambiental.

Son jóvenes de 25 años que luego de terminar su carrera en Paysandú, prefirieron desafiar la lógica imperante que las llevaría a trabajar en ámbitos en los que no serían de su gusto, en especial la venta de insumos, para emprender un camino juntas como asesoras en ganadería regenerativa. Actualmente trabajan en la Estancia La Cristina, que forma parte de la red uruguaya de ganadería regenerativa. El campo, perteneciente a un argentino llamado Alejandro Wells, está ubicado en el paraje Puntas del San juan, departamento de Colonia. Allí Josefina y Lucía arman cursos especiales con otros jóvenes que, como ellas, piensan que hay que cambiar muchos modos actuales de producir. 

Aquí la entrevista completa con las jóvenes agrónomas uruguayas:

“Estamos muy comprometidas con la agricultura regenerativa y con mostrar que hay otras alternativas, que lo que se ve normalmente no es la única opción”, reflexionó Garese.

“Ambas tenemos una conciencia ambiental muy fuerte, y queríamos enfocar nuestra carrera a algo que ayude al medio ambiente, que regenere los recursos. Y en el pastoreo racional, en la agroecología, encontramos todo lo que vemos positivo, como el cuidado del medioambiente y la rentabilidad. Nos parece que es una alternativa que necesita más difusión y más formación”, agregaron.

Finalmente, las “gurisas” expresaron: “Hoy el mundo va hacia eso y creemos que es bueno estar preparados para afrontar las demandas. Hay países que buscan alimentos que se produzcan de esta manera  y se paga más por eso. Por eso vemos que en Uruguay tenemos que apuntar a buscar mayor calidad”.

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Federico Otto reconoce una gran limitante de la agroecología: “Hace falta investigación y desarrollo en maquinaria” http://wi631525.ferozo.com/federico-otto-reconoce-una-gran-limitante-de-la-agroecologia-hace-falta-investigacion-y-desarrollo-en-maquinaria/ Wed, 04 Mar 2020 14:19:50 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=35221 Federico Otto es un joven ingeniero agrónomo recibido en la Facultad de Ciencias Agrarias en Oro Verde, en Paraná, Entre Ríos. Hoy, a sus 30 años, decidió volcarse de lleno a la producción agroecológica y es asesor de varios productores que quieren modificar sus modos de producción. Lo encontramos en Las Piedras, Gualeguaychú, donde está […]

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Federico Otto es un joven ingeniero agrónomo recibido en la Facultad de Ciencias Agrarias en Oro Verde, en Paraná, Entre Ríos. Hoy, a sus 30 años, decidió volcarse de lleno a la producción agroecológica y es asesor de varios productores que quieren modificar sus modos de producción. Lo encontramos en Las Piedras, Gualeguaychú, donde está implementando un sistema de ganadería regenerativa para mostrar a los productores de esa zona que es posible producir sin apelar a insumos químicos.

Otto impulsa una ganadería bajo el antiguo método Voisin, nombre del francés creador de la teoría del pastoreo racional. Aquel sistema consiste en empotrerar el campo en pequeños lotes para luego hacer un sistema rotativo de alta carga instantánea y así evitar la selectividad de los pastos más preferidos por los animales. Esto permite que las especies más valiosas y nutritivas puedan recuperarse luego de un tiempo de descanso. El modelo imita a la naturaleza de las manadas antes que intervenga el hombre, donde los animales se iban moviendo en grupos por temor a los predadores.

Nada sobre esta teoría aprendió el joven en la facultad, así que tuvo que leer libros escritos por los gurú del pastoreo racional. “Existen herramientas que sería interesante que los estudiantes en la universidad puedan adquirirlas, aquellas respecto a la agroecología, agricultura orgánica, entre otras”, sugirió Federico en una charla con Bichos de Campo.

Aquí la entrevista completa con el agrónomo:

En su ensayo en el campo experimental de Gualeguaychú Otto maneja cargas de 1,6 Equivalente Vaca (se considera al animal promedio de 400 kilos de peso, que gesta y cría un ternero hasta el destete a los 6 meses de edad con 160 kilos de peso, incluido el forraje consumido por el ternero), un número que en la zona oscila cerca de 0,6 EV/ha.

En base a estos resultados, todo parecería indicar que la ganadería agroecológica no tiene problemas en ganar adeptos. Pero por alguna razón estas prácticas en ganadería no tienen una replica en la agricultura extensiva.

¿Por qué no despega la agricultura agroecológica?- le preguntó Bichos de Campo a Federico Otto.

El joven consultor señaló que hasta el momento los planteos mixtos (agricultura con ganadería) son los que están mostrando resultados. Y explicó: “La vaca es un factor muy importante para el reciclado de los nutrientes, pues sabemos que el 75% de lo que comen vuelve al suelo”.

Ahora, pensando en un modelo 100% agrícola en aquellas zonas bien fértiles, con cultivos de servicio para evitar la fertilización y el uso de agroquímicos, queda claro que falta mucho camino por recorrer.

Otto reconoció que para que estas técnicas puedan masificarse hacen falta sobre todo maquinarias adaptadas, especialmente los rolos faca que permitan trabajar sobre los cultivos de servicio para luego poder entrar a sembrar los cultivos de renta con un equipamiento de siembra directa.

En ese sentido, mientras perfecciona esas técnicas, Federico aclaró: “No vemos a la agricultura agroecológica como una vuelta al arado y aquellos métodos de roturación de suelos”. Es decir, descarta que el arado vaya a convertirse en una herramienta demandada, salvo en situaciones puntuales.

Otto aclaró que estos esquemas agroecológicos no buscan altos rindes sino que miran la rentabilidad integral de los sistemas. “Por ahí logramos 200 kilos menos, pero con costos mucho más bajos”, destacó.

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Los Lorens cuentan cómo hacen para meter 1,7 vacas por hectárea en la Cuenca del Salado, regenerado además el suelo http://wi631525.ferozo.com/los-lorens-cuentan-como-hacen-para-meter-17-vacas-por-hectarea-en-la-cuenca-del-salado-regenerado-ademas-el-suelo/ http://wi631525.ferozo.com/los-lorens-cuentan-como-hacen-para-meter-17-vacas-por-hectarea-en-la-cuenca-del-salado-regenerado-ademas-el-suelo/#comments Fri, 11 Oct 2019 11:49:44 +0000 https://bichosdecampo.com/?p=28554 Walter Lorens y su hija Soledad trabajan juntos un campo ganadero familiar de solo 95,5 hectáreas, que se ha convertido en uno de los mejores ejemplos locales del Pastoreo Racional Voisin (PRV), una técnica diseñada por el francés André Voisin en la primera mitad del siglo XX, que intenta instalar el concepto de agricultura regenerativa. […]

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Walter Lorens y su hija Soledad trabajan juntos un campo ganadero familiar de solo 95,5 hectáreas, que se ha convertido en uno de los mejores ejemplos locales del Pastoreo Racional Voisin (PRV), una técnica diseñada por el francés André Voisin en la primera mitad del siglo XX, que intenta instalar el concepto de agricultura regenerativa. El campo queda en plena Cuenca del Salado, dentro del partido de Castelli, donde el promedio de carga animal es de 0,7 vacas por hectárea. Con esta técnica de manejo, los Lorens logran multiplican ese indicador hasta 1,7. Cuidando el suelo, además.

“Es todo un desafío. Cuando nos iniciamos hace más de 20 años en este campo que heredó mi esposa, empezamos a proyectar un modelo productivo en donde una de las cosas que más nos preocupaba era cómo hacer lo más rentable posible esta exigua superficie. En ese momento nos conectamos con gente que hacía pastoreo racional intensivo o Voisin. Nos interiorizamos, hicimos algunos cursos y de a poco lo empezamos a implementar. Hoy por hoy está totalmente sistematizado”, contó Walter Lorens a Bichos de Campo.

Mirá el reportaje completo realizado a Walter y a Soledad Lorens:

Mucho antes de practicar este modelo productivo, Walter relató que “el campo estaba arrendado y se hacía ganadería convencional extensiva. Era un único potrero de 95,5 hectáreas y así funcionó como tal durante muchos años, con una sola bebida en todo el potrero. Por ende tuvimos que remontar una cuesta bastante compleja que nos llevó mucho tiempo de inversión, pero que hoy está rindiendo sus frutos”, afirmó.

Su hija, Soledad, que es zootecnista, relató que “dividimos el campo en lonjas o franjas de 100 metros de ancho por el largo que nos da el campo, y tenemos unas 20 franjas que luego vamos subdividiendo con boyero eléctrico (en parcelas de ) entre 0,7 y 0,8 hectáreas, dependiendo de la época del año y de la carga que tengamos lo vamos ajustando. O sea que esos potreros flexibles con el boyero nos permite armar la superficie que necesitemos. Esos 20 potreros incluso podríamos subdividirlos a una cantidad de entre 90 y 120”.

Ver Gustavo Llobet, docente de la UNR: “Que los suelos se regeneran dejando rastrojo en superficie es una premisa falsa”

Las vacas de cría van rotando por esas pequeñas parcelas en plazos muy breves, todas juntas. Según Walter, ahí está la calve de todo el esquema: en el reposo.

“Hay que darle el tiempo suficiente a la planta que fue comida hoy, para que recupere energía, rebrote y una vez rebrotada, acumule energía nuevamente para la próxima comida. Si uno respeta esos tiempos, en el final del período de crecimiento, esa planta desarrolla lo que Voisin denominó como la ´llamarada de crecimiento´, onde triplica su producción de materia verde, con lo cual la productividad de esa superficie se multiplica”, nos explicó el innovador ganadero. Algunos pastos, bajo este esquema, solo tienen vacas encima durante 5 días al año. Y acumulan hasta 360 días de descanso y recuperación.

La entrada Los Lorens cuentan cómo hacen para meter 1,7 vacas por hectárea en la Cuenca del Salado, regenerado además el suelo se publicó primero en Bichos de Campo.

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