El equipo encargado de realizar análisis prospectivos del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) estima que en la próxima década las naciones del Mercosur seguirán consolidando su liderazgo en el mercado mundial de soja.
La expansión del consumo mundial de carne, particularmente en los países en desarrollo, seguirá impulsando la producción y el comercio de granos oleaginosos y harinas vegetales proteicas. Se proyecta que la demanda mundial combinada de carne vacuna, porcina y aviar aumente más de un 17% (a razón de un 1,8% promedio anual) hasta el 2030.
En ese escenario, la demanda china seguirá liderando el crecimiento continuo del comercio de poroto de soja durante los próximos diez años para pasar de 103,9 a 140,5 millones de toneladas entre 2020/21 y 2030/31.
“La participación de EE.UU. en las exportaciones mundiales de soja sería de alrededor del 34% en 2021/22 y se prevé que disminuya al 29,5% para el 2030/31”, estima el USDA en un informe publicado esta semana.
En lo que respecta al comercio mundial de harina de soja, se proyecta un aumento del 14,5% para alcanzar una cifra de 78,9 millones de toneladas para 2030/31, el cual se expandirá con mayor fuerza en Asia, América latina, África y Medio Oriente para abastecer las necesidades de la clase media emergente presente en esas regiones del mundo. Las compras realizadas por la Unión Europea, en cambio, permanecerían estables.
Se prevé que las importaciones mundiales de aceite de soja también aumenten en alrededor de un 13% durante el período para alcanzar 13,9 millones de toneladas para 2030/31, la mayor parte de la cuales seguirán destinándose a India, Bangladesh y Pakistán.
Se prevé que las exportaciones de aceite de soja de Argentina aumentarán a 7,8 millones de toneladas para 2030/31 para seguir liderando cómodamente ese mercado. “Aunque las exportaciones de aceite de soja de Argentina aumentan, este crecimiento se desacelera a medida que se utiliza más aceite de soja para producir biodiésel”, asegura el informe.
