Error en la base de datos de WordPress: [Table 'wi631525_new.wp_ppress_plans' doesn't exist]SELECT COUNT(id) FROM wp_ppress_plans WHERE status = 'true'
La entrada Los molinos brasileños avisan que irán a la justicia en contra del aval del trigo transgénico argentino se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La asociación de molinos brasileños (país que depende bastante del suministro del trigo argentino) alertó que podría llegar a efectuar denuncias judiciales para que se analice en profundidad las consecuencias que tendría una decisión como esta tanto para la industria como para los consumidores.

“Solicitaremos a la Casa Civil de la Presidencia de la República que convoque de inmediato al Comité Nacional de Bioseguridad, integrado por varios Ministros, para analizar, de manera más integral, las implicaciones de la presencia de trigo transgénico en Argentina en el mercado brasileño”, avisó el presidente de Abitrigo, Rubens Barbosa.
Además, la organización empresaria hizo hincapié en que la decisión fue tomada sin tener en cuenta criterios en relación a la seguridad y sin profundizar en el estudio de las condiciones del mercado.
Sobre esto punto, especificaron que provocaría un impacto en “el deseo del consumidor brasileño” y que tendría “consecuencias para la cadena de trigo en Brasil”. Precisaron los molinos que incluso la decisión podría afectar las exportaciones de subproductos que comercialicen desde ese país, como la pasta, las galletas y el pan.
“Abitrigo analizará la toma de medidas cautelares para suspender la implementación de la decisión de la CTNBio hasta el pronunciamiento del Comité Nacional de Bioseguridad”, alertó al final del comunicado la organización.
La entrada Los molinos brasileños avisan que irán a la justicia en contra del aval del trigo transgénico argentino se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada ¿Cambiar tabaco por bambú? Dos fundaciones llevan adelante un proyecto de reconversión para los pequeños tabacaleros de Misiones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Aquí es donde también aparece la Fundación Sustentarte, que investiga soluciones sustentables tanto para el medio ambiente como para problemáticas sociales en la ruralidad. Bichos de Campo habló con Micaela Martínez, su directora operativa, sobre cómo piensan hacer para poner en práctica un proyecto que resuelva esta encrucijada: una industria tabacalera muy instalada, que sin embargo no deja de ser nociva para la población y sus propios productores.
Inspirados en un proyecto de Kenia, donde se realizaron pruebas exitosas de reemplazo de cultivos de tabaco por bambú, la fundación comenzó un proceso de investigación en las principales provincias tabacaleras como Jujuy, Salta y Misiones. En esta última, donde en general el tabaco es producido por colonos minifundistas, encontró con que las familias tabacaleras estaban atravesando una necesidad: “Cuando empezamos a indagar notamos que hay una necesidad por parte de los trabajadores de que surjan diversificaciones”, contó.

Apuntó más precisamente a los tabacaleros que no pueden acceder al “paquete tecnológico” brindado por el Fondo Especial del Tabaco (el FET administra un millonario paquete de ayuda al sector que surge de un 7% de la recaudación por la venta de cigarrillos), por no poder registrarse. De todos modos aclaró que “con o sin el apoyo estatal las prácticas son nocivas por el modelo de cultivo de tabaco actual. Los que reciben el paquete tecnológico por estar anotados, también sufren las consecuencias. Pero la vulnerabilidad aumenta en en esos productores que ya no son anotados”.
Según relató Martínez, esta falta de apoyo estatal los lleva a tener que desarrollar prácticas muy nocivas y sacrificadas en el proceso de cultivo y los posiciona en el lugar impredecible de no saber si cuando llegue la hora de cosechar podrán vender su producto. “El productor que está anotado sabe exactamente qué es lo que va a producir, tiene el paquete tecnológico para hacerlo y sabe que cuando coseche lo va a vender”, aclaró Micaela. Todo esto, en un contexto donde el consumo de tabaco va en tendencia al descenso.
La idea central, entonces, no está abocada a un reemplazo total del bambú por el tabaco, como podría indicar el nombre del programa , sino más bien a poder generar una alternativa para aquellos productores que ven en el presente y en el futuro una necesidad de diversificar su producción.
“Nuestro enfoque viene por reducir la vulnerabilidad social, económica y también ambiental que atraviesan las familias tabacaleras. No es una cruzada contra el tabaco. La idea es responder a una necesidad y con los resultados que se obtengan pensar una política pública que tenga que ver con el aprovechamiento de diversos cultivos para que puedan ser una salida para los productores tabacaleros de toda la argentina”.

Sin embargo, la directora de la ONG consideró que en Argentina se presentan “trabas” para poder llevar a cabo esta alternativa por el apego que tienen los trabajadores tabacaleros a la obra social que les brinda el Fondo Especial del Tabaco. Martínez tildó de “paradójica” esta situación, porque las consecuencias sanitarias que sufren los tabacaleros son a raíz de ese mismo cultivo.
-¿Están trabajando en alguna prueba de plantación de bambú con productores?
-Nosotros cuando pensamos esta intervención en el territorio, lo que nos pareció más adecuado fue trabajar con alguna cooperativa o asociación de productores que ya estuviesen en contacto con la diversificación. Así es como por recomendación de nuestra trabajadora social, entramos en contacto con una cooperativa que se llama Cooperativa Integral de Trabajo Wanda, que queda en esa localidad del norte de Misiones y está integrada por productores jóvenes, que algunos son hijos de productores tabacaleros y quieren cambiar esa realidad en la que viven y además evitar el éxodo rural, que es algo que ocurre porque las oportunidades para los jóvenes de la ruralidad son escasas y ya muchos no están dispuestos a trabajar del modo que lo hacían sus padres, de esa manera sacrificada. Nosotros nos acoplamos a esta dinámica y propusimos la plantación de bambú como recurso adicional para complementar con el faenado de pollos que ya hacían.
Sales y Sustentarte ahora apoyan con financiamiento la planta de pollos de la Cooperativa con la idea de generar un piso de ganancias que les permita después encarar una plantación de bambú. Por ahora el proyecto se encuentra en “fase de capacitaciones y estudios de rendimientos de las cañas”, explicó la directiva. La Cooperativa estaba produciendo 3.000 pollos mensuales, y al término del convenio que ambas entidades han firmado se proyecta llegar a fines de 2022 a los 30.000 pollos.

-En el caso de que las pruebas sean exitosas, ¿cómo se podría comercializar el bambú?
-En Argentina tenemos especies del género “guadua”. La guadua chacoensis, que es una especie nativa, se podría usar para maderables, como producir tableros, que en Misiones hay mucho desarrollo de esa industria. Después también hay estudios de la facultad de Agronomía de la UBA (Fauba), que han identificado propiedades del bambú para la industria forrajera. Despues tenemos otras especies, como las del Delta, del genero Filostaquis, que pueden dar brotes comestibles. También se puede utilizar para fitoterapéuticos, en cosmética. O para hacer harina del brote de bambú, algo que en Brasil se investigó mucho.
Martínez dio su opinión sobre el contexto actual de los pequeños tabacaleros: “El productor que planta tabaco no planta tabaco porque quiere que los consumidores fumen, lo hace porque es la opción más viable y rentable y porque es la única que conoce desde hace mucho tiempo”.
La entrada ¿Cambiar tabaco por bambú? Dos fundaciones llevan adelante un proyecto de reconversión para los pequeños tabacaleros de Misiones se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Para reclamar políticas diferenciales, la Federación Agraria comenzó a mostrar historias de pequeños productores de carne y hueso se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Así lo describió Vanina Fuyiwara, que se ocupa de la comunicación en la Federación Agraria Argentina. En esa entidad acaban de lanzar la campaña “Somos Agricultores Familiares”, con el fin de difundir y visibilizar quiénes son y cómo trabajan las personas que llevan adelante emprendimientos agropecuarios a una escala familiar, que sin embargo son afectadas con las mismas políticas que el Estado piensa para “el campo”, como un genérico que los invisibiliza.
Sobre esta idea retomó también Fuyiwara: “La campaña lo que busca es visibilizar esa diferencia que nos distingue y que entonces, cuando la gente piense en ‘el campo’ como este genérico, se les pueda poner un rostro, se pueda ver cómo es la producción de los productores que nosotros representamos”.

Un rostro y una forma de producir. Una familia entera. Como es el caso de la que compone Carlos Camargo, presidente de la filial del gremio en San Rafael, Mendoza, que en su emprendimiento “Finca Rincón Deseado” se dedica a la producción de uvas orgánicas para vinos artesanales, a la elaboración de aceites de oliva y al turismo rural, lo que les permite dar a conocer sus productos y lograr venderlos.
Esta alternativa que encuentra la familia Camargo para vender sus productos es algo muy común que ocurre en las pequeñas producciones y es otro de los puntos donde la campaña busca echar luz. “Nosotros con esto no buscamos plantear las necesidades desde el llanto, sino desde dar a conocer a ese productor que trabaja su propio emprendimiento, lo lleva adelante y no tiene tanto margen para tercerizar o para hacer grandes inversiones”, contaron desde la entidad a Bichos de Campo.
La campaña tiene como protagonista, hasta ahora, a cinco familias agrarias de todo el país. En Junín, Provincia de Buenos Aires, Daniela Ferreto, hija de productores agrícolas ganaderos, muestra su campo mixto. Ahí ella se ocupa de la venta de los “huevos de campo” que producen.
Por otro lado, en Ayacucho, Sergio Chiramberro filmó el criadero de gallinas que tienen para producir huevos, pavos y “pollos parrilleros”, que luego comercializan en la estación del pueblo.
En Rio Cuarto, Córdoba, los que están al frente de la filial federada son Dante Diaz y Mayra Centeno, dos personas que se ocupan de hacer Stevia agroecológica, hierbas para el mate y extractos, entre otras cosas y muestran la forma que tienen de producir la hierba de manera artesanal.

El quinto video subido -y el último por ahora- lo encuentra a José Romero, presidente de la filial Aimarauco, en la localidad Aimogasta, de La Rioja, eligiendo las mejores aceitunas para comercializar. Allí cuenta que su emprendimiento de elaboración de olivos está compuesto por 35 integrantes en forma de cooperativa.

“Compramos los insumos en común con la idea de salvar el producto y no estar dependiendo de los tiempos que imponen a veces los industriales de la zona. También para que se cumpla el valor agregado, trabajando con muchos esfuerzos y limitaciones pero con la convicción de que unidos vamos a salvar a la producción”, dijo convencido Romero en su video difundido por la gremial.
Fuyiwara también contó sobre las convicciones que en Federación Agraria comparten con su representación ampliada de todo el Mercosur, la Confederación de Organizaciones de Productores Familiares del Mercosur (COPROFAM): “Desde las nueve gremiales alrededor de los siete países que contempla COPROFAM, coincidimos -y trabajamos en casos de éxito- en que las políticas publicas diferenciadas y especificas permiten el desarrollo de este tipo de productores. Les dan oxigeno, les permiten dar un salto cualitativo y cuantitativo. La vinculación con las políticas publicas diferenciadas no tienen que ver con salir a buscar un auxilio, sino con poder pensar herramientas para estos productores que a esta escala les pueda posibilitar no solo la subsistencia ni la forma de mantenerse cerca de la tierra, sino también que les permita crecer manteniendo su tradición de cuidado”.
Por último, la comunicadora reflexionó sobre lo que representa el trabajo agrario para los afiliados a la gremial: “Nosotros pensamos a la producción no solo como una actividad económica sino también como un valor en cuanto al entramado sociocultural de vida en el interior y de vinculación y de pertenencia en las familias”.
La entrada Para reclamar políticas diferenciales, la Federación Agraria comenzó a mostrar historias de pequeños productores de carne y hueso se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Aromas del Terruño: Un programa sobre los hacedores del vino compite con La Nación y Bichos de Campo por el Martín Fierro al mejor programa rural se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Hoy competirán con este medio y nada menos que contra el programa agropecuario de La Nación Más por la estatuilla del Martín Fierro de cable al mejor Programa Rural. Representan orgullosamente al periodismo agropecuario realizado desde las provincias y que se transmite a través de Canal Rural.
La ficha les cayó un día: no había demasiada gente difundiendo la cultura del vino desde el interior del país. Esta revelación, más las habilidades técnicas de él y la capacidad de ella para las relaciones públicas, son las bases sobre las que este matrimonio fundó “Aromas del Terruño”, un programa dedicado a la difusión de la industria del vino en la Argentina y hasta en otras regiones del mundo. Entre ellas, una de sus favoritas e favoritos Napa Valley y Santa Bárbara, en California, donde están grabando actualmente.
Quince años después siguen siendo solo ellos dos quienes realizan el programa. “Eso nos permite viajar con más facilidad, o trabajar desde donde sea que estemos. Nuestra dinámica es: hacemos las entrevistas, Camilo las edita y yo hago la parte de relaciones públicas, logística e investigación previa del lugar que vamos a ir a conocer”, contó Karina.
Lo primero que recuerdan haber hecho fue un documental en Cafayate, Salta. “Era sobre unas tierras que se iban a dividir para quienes quisieran tener una bodega con su propia cepa de torrontes”. Hoy las propias bodegas los llaman a ellos cuando tienen un nuevo vino y hasta llegaron a ser corresponsales argentinos de una plataforma de vinos italiana, la “Wines Soundtrack”, dedicada a la misma tarea que ellos y que los convocó para difundir su programa desde su plataforma de podcast.
“Siempre hay material para comunicar”, dice Karina sobre lo que encuentran haciendo el programa, que también se ocupa de mostrar maridajes en los eventos que cubren, o nuevas técnicas que utilizan las bodegas, tanto en su espacio para elaborar el vino como en el campo donde cultivan las viñas. Ellos muestran todo. “Desde el ingeniero agrónomo hasta los tomeros, que son personas importantísimas de la viña y que madrugan a primera hora para dar agua a las viñas, especialmente en Mendoza”, especificó ella.

Si bien ellos eligieron ese proyecto como forma de vida y oficio, no deja de ser un camino sacrificado por la situación del país. “Hay veces que hay que poner mucho el hombro en un país que no acompaña tanto. Por ejemplo, quisiéramos viajar mucho más”. Pero aclaró que dentro de lo que pueden hacer, lo hacen a gusto.
“Lo que queremos comunicar con este programa es que en una sola botella de vino hay mucho más de lo que vemos. Viene de toda una tradición y trabajo de muchas personas. Está el enólogo, que es el hacedor del vino. Pero antes de él hubo todo un proceso de personas trabajando para que luego ese vino termine en esa botella en la mesa”, terminó por decir Karina.
Los comunicadores del vino que hoy compiten contra Bichos de Campo (Canal Metro) y LN Campo (LN+) por el Martín Fierro son un matrimonio que ya lleva 24 años juntos y trabajando en lo que les gusta. Considera que la nominación de APTRA a “Mejor Programa Rural”ya es una forma de salir ganadores.
La entrada Aromas del Terruño: Un programa sobre los hacedores del vino compite con La Nación y Bichos de Campo por el Martín Fierro al mejor programa rural se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada A Ernesto Jáuregui lo gastan porque produce “maíz autista”, pero bajar la densidad de siembra fue la clave para consolidar ese cultivo en el oeste bonaerense se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>No es que en aquella región el maíz no se implantara. Se hacía. Pero había que tener mucha suerte con la lluvia para que el cultivo prosperara. Por eso Jáuregui y el resto de los socios de esa regional de Aapresid pusieron manos a la obra para investigar la siembra de maíces en baja densidad. La fórmula permitió estabilizar los rendimientos.
“Mis amigos del norte me joden con que estoy plantando ‘maíz autista’, porque no tienen contacto entre una planta y otra”, bromeó Ernesto. Pero ese ‘maíz autista’, como lo llamaron los productores de otras regiones, logra tener más recursos que uno plantado en una zona de mucha densidad.
“Así lográs que, comparada con una siembra en zona núcleo, la planta consiga tener el recurso que tendrían dos plantas de zonas de plantación más densa. Eso hace que llegue a una mejor formación y que logres un piso y la estabilidad de cosechar siempre”, explicó.
Podes mirar la entrevista completa acá:
En la zona de Guaminí y Carhué llueven habitualmente 600 milímetros al año (la mitad de lo que llueve en la zona núcleo agrícola), y esto siempre resultó una limitante para sembrar maíz, pues un año se obtenían unos 8.000 kilos por hectárea y al año siguiente quizás nada.
Frente a tan erráticos resultados, los socios de la Regional Aapresid se hicieron la siguiente pregunta: “Si con 70 mil plantas en Pergamino tienen un potencial de 14 a 15 mil kilos por hectárea, ¿por qué acá con la mitad de plantas no podemos lograr la mitad de rendimiento?”. La idea, según contó el agrónomo, no era generar el cultivo de maíz más rendidor sino, más bien, ver cómo podían hacer para adaptar esta plantación a una zona con restricciones hídricas y con un suelo poco profundo.

En los ensayos realizados por Jáuregui y otros productores han sido más que prometedores: “La idea es lograr un piso de rendimiento. Nadie ya hace un maíz acá pensando que en un año llovedor puede sacar 12 o 14 mil kilos sino pensando que en el peor de los años poder cosechar 3 o 4 mil kilos. Con planteos de entre 25 y 35 mil plantas por hectárea llegamos a tener esos resultados” como base.
Con esta vuelta de tuerca se están cubriendo dos flancos: por un lado se logra contar con el insumo maíz para la ganadería, ya sea como grano forrajero en las raciones o en la confección de silos húmedos. y por el otro lado pudo incorporarse ese cultivo a la rotación agrícola en una zona que “estaba trabajando con mucho trigo y girasol”.
La entrada A Ernesto Jáuregui lo gastan porque produce “maíz autista”, pero bajar la densidad de siembra fue la clave para consolidar ese cultivo en el oeste bonaerense se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Lorena Elorriaga preside la Rural de Salliqueló y lamenta la actitud de muchos políticos: “Pareciera que ven con alegría cuando a los productores se nos complica algo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Lorena Elorriaga, la primera presidenta mujer de la Sociedad Rural de Salliqueló, es casi una síntesis acabada de ese proceso de mixtura: ella es ingeniera agrónoma y durante muchísimo tiempo se dedicó a la siembra de grandes superficies para el grupo Los Grobo. Ahora sigue dedicada 100% a la agricultura, pero en un emprendimiento propio junto a su hermana, mientras a la vez le toca representar los intereses de los productores que han mantenido en alto la ganadería en este lugar.

Con la gran irrupción de la siembra directa, cuenta Lorena que a los productores ganaderos se les hizo bastante difícil de entrada competir por la tierra con los nuevos emprendedores agrícolas, que ofrecían márgenes mucho más elevados por la tierra. Lo que surgió de todo aquel proceso fue, a decir de Elorriaga, “un modelo bastante más intensivo”.
“La ganadería que se hace hoy acá se hace de manera más intensiva, tiene una agricultura que la soporta para poder propiciar proteínas y alimento. Se intensificó, se acercó todo a un corral o a un lote menos productivo e incorporamos granos a su dieta, se incorporó mucha genética y nueva tecnología, como silos de maíz. De alguna manera tuvimos que empezar a ponerle dos pisos a los campos y ver cómo conviven estos nuevos sistemas mixtos, o este nuevo ordenamiento de la actividad agropecuaria en la zona”.
Mirá la entrevista con Lorena Elorriaga:
La ingeniera agrónoma, con 25 años de experiencia en el rubro agrícola, afirma que en los últimos tiempos se está notando una vuelta de tuerca en este proceso de intensificación en el que muchos campos está volviendo de a poco a repoblarse de bovinos.
“En realidad la ganadería nos dio un sentido más como productores y de alguna manera diversificó las actividades que hacemos”, explicó Elorriaga, en referencia a que esta reinvención ganadera permitió diversificar riesgos, ingresos y actividades, pero con una alta exigencia. “Una hectárea que deja de ser agrícola, si se hace ganadería, tiene que ser equivalente en su rentabilidad para que no existe lucro cesante”, explicó.
Pero en medio del relato de este proceso de fondo, de esta historia repleta de desafíos para la adaptación de los productores, a Lorena le saltó la chapa de gremialista agropecuaria: “La verdad es que hemos usado mucho la cabeza para que la ganadería pueda seguir siendo competitiva. Ahora, toda esa ingeniería que haces te la desarman en 15 minutos con un anuncio en una mañana”, se quejó. Se refería claramente a los dirigentes políticos y al más reciente anuncio adoptado por el gobierno en materia de cierre de las exportaciones de carne vacuna.

“Nosotros agregamos 100% de valor en cada cosa que hacemos. En 16 meses logramos construir un animal que llega a pesar 520 kilos”, remarcó la dirigente sobre la potencialidad productiva de un campo mixto. Y sin embargo, a pesar de demostrar tener una buena capacidad de adaptación a los cambios, los productores de Salliqueló sienten que no tienen un gobierno que valore ese trabajo.
“Logramos ser competitivos con un mundo que no solo no le pone cepo y trabas al trabajo de los productores agropecuarios sino que además los cuida. Nosotros erramos una cosecha y tenemos que seguir pagando ganancia e impuestos. Necesitamos que aparezca un Estado que nos deje trabajar”, reclama la dirigente rural.
En la misma línea, Elorriaga criticó las enormes dificultades actuales que atraviesan los productores para conseguir insumos de uso cotidiano, entre ellos las gomas para la maquinaria, los alambres para los corrales o los herbicidas para los cultivos. Cuando Bichos de Campo estuvo en Salliqueló, lo más difícil de conseguir eran los fertilizantes para potenciar los rendimientos agrícolas. Su precio había saltado a más del doble que pocos meses atrás.
Elorriaga consideró este tipo de situaciones como una falta de eficiencia por parte del Estado para lograr una actividad agropecuaria más potente. Y no culpó a un partido en particular, sino a toda la clase política que no hace el esfuerzo de comprender los procesos agropecuarios y la ventaja de fijar reglas claras para los productores, sean de granos o de carne.

“Si tenemos cultivos fertilizados, tendremos mayor productividad, mayor producción y por lo tanto mayor capacidad de exportación. Si fuera así, al Estado nacional hoy le ingresarán muchas más divisas. Sin embargo, parece que ven con alegría cuando se nos complica más algo”, se lamentó.
La presidenta de la Sociedad Rural de Salliqueló dijo que la situación va a cambiar cuando se respeten los acuerdos que se hacen en las mesas de trabajo entre los respectivos gobiernos y el sector productivo. “Si nosotros nos sostenemos nos pueden seguir sacando huevos. Aahora, si nos funden en el intento, en poquitos años vamos a ser más Venezuela que Argentina. Mi problema es la clase política. Necesitamos acuerdos que se sostengan en el tiempo.”, concluyó Lorena.
La entrada Lorena Elorriaga preside la Rural de Salliqueló y lamenta la actitud de muchos políticos: “Pareciera que ven con alegría cuando a los productores se nos complica algo” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada ¿Qué es la Intensificación Ecológica? El modelo de producción que propone Esteban Jobbagy para dejar atrás la “mezquindad” agrícola actual pero a la vez proteger el ambiente se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La mezquindad de la agricultura local se produce, según Jobbagy, debido a la convergencia de circunstancias económicas, políticas y territoriales. En un modelo como este, argumento, se minimizan costos en vez de maximizarlos. Se utilizan prácticas que finalmente terminan configurando una agricultura semejante a una “minería del suelo”, en vez de acudir a inversiones en fertilizantes o equipos de riego, como lo haría una agricultura de perfil “opulento”.
Jobbagy mostró este cuadro tratando de mostrar las diferencias entre el modelo mezquino que tenemos y uno opulento.

La comparación de los perfiles productivos de los países que analizó el ingeniero agrónomo sirven para ver como un país como Estados Unidos, de perfil “opulento”, genera mayor productividad, aunque finalmente su método productivo predominante resulte más contaminante.
En cambio, en Argentina la producción tiene todavía un uso reducido de recursos externos, y su rentabilidad es menor. También lo es el impacto de la agricultura sobre los ecosistemas.
Sin embargo, aclaró el académico, hay que tener en cuenta los contextos de cada país: el perfil productivo mezquino de la Argentina es propio de un país con “gravámenes del Estado”. Es decir, de un país que castiga a sus productores cobrándoles retenciones y que no subsidia la posibilidad de un aprovechamiento mayor del territorio y las prácticas que se realizan sobre el mismo.
Desde la mirada de Jobbagy, existen “tres grandes avenidas” que coexisten en los tiempos que corren. Por un lado la agricultura y quienes la defienden por su alto grado de sustentabilidad económica y alimentaria. Por el otro, quienes proponen “soluciones verdes”, preocupados por proteger “los servicios de los ecosistemas”, y como último eslabón, quiene pregonan la “conservación” de a enorme variedad de especies que hay en el planeta. Según él, estas tres esferas aún dialogan poco, pero no descarta que a menudo se puedan encontrar soluciones “win-win” (que ganen todas las partes) para las tres posiciones.

Ahí es donde entra lo que el investigador llamó “Intensificación Ecológica”. Se trata de un perfil productivo que la Argentina debería adoptar para integrar dos cuestiones que le competen: el cuidado de sus suelos y el aprovechamiento máximo de sus posibilidades agrícolas.
Jobbagy definió a este modelo como una forma de “sacar más producción de la misma superficie pero usando pautas inspiradas en la ecología”.

Entre estas prácticas citó la utilización óptima de la lluvia como forma de contrarrestar los excesos hídricos que tiene el modelo de “mezquindad” actual. También “poner a trabajar” a la vegetación con el fin de sacar nitrógeno en los cultivos de invierno y de servicio. En síntesis, usar una estrategia productiva que reemplace el uso de insumos externos -como la utilización de agroquímicos- por una que obtenga servicios a partir de los componentes internos de la tierra.

Por último, Jobbagy destacó a Córdoba como una de las pocas provincias que supo integrar las cuestiones ambientales, con las de agricultura y con el manejo de los recursos hídricos, aplicando programas de buenas prácticas agrícolas y fomentando cultivos de servicio y de invierno, algo que “no se ve a nivel nacional”. También elogió el trabajo de organizaciones no gubernamentales, como la Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa (Aapresid) y su estrategia de Municipios Verdes.
La entrada ¿Qué es la Intensificación Ecológica? El modelo de producción que propone Esteban Jobbagy para dejar atrás la “mezquindad” agrícola actual pero a la vez proteger el ambiente se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Leandro Ayala se vinculó con el cannabis en la galería Bond Street y ahora quiere desarrollar a partir de ese cultivo una agroindustria en el Chaco se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Hoy Ayala dirige otras seis unidades de negocios vinculadas con ese cultivo, entre ellas un medio especializado en esta nueva industria. La última novedad es que está organizando una muestra dedicada a las variedades industriales, la “ExpoIndustria Cannabis & Cáñamo”, que tendrá lugar en Resistencia, Chaco, el 19, 20 y 21 de noviembre.

Ayala se considera un militante cannábico, por su necesidad de transformar realidades, pero a la vez se siente un empresario, por su manera de hacerlo desde un lugar productivo. Con ese ímpetu organizó este evento sobre la industria del cannabis nada menos que en Chaco, una provincia que considera tiene gran potencial para la industrialización del cannabis y, además, a la que le vendría bien crear nuevas fuentes de trabajo. Según su definición, allí se asentarán las bases de lo que será “el nuevo paraíso cannábico” para Argentina.
-¿Por qué elegiste el Chaco para hacer esta Expo?
-Porque las provincias del norte siempre tuvieron mayores grados de desigualdad. Entonces nuestro objetivo era poder hacer un entramado productivo en el Chaco. Además en materia de cannabis, en el norte se puede producir a gran escala. Jujuy ya puso primera. San Juan, La Rioja y Mendoza están yendo por el mismo camino. Y, particularmente, la provincia del Chaco reúne ciertas condiciones políticamente estratégicas, por estar cerca de Paraguay o Brasil, que nos invita a llevar esta matriz productiva.
En el evento espera una asistencia de 120 mil personas a lo largo de los tres días. Tendrá talleres académicos, charlas y un “congreso” donde científicos, médicos e ingenieros agrónomos expondrán las virtudes del cannabis del cáñamo, la variedad de la misma planta que tiene fines industriales y no se utiliza para el mercado recreativo.
Para el empresario cannábico, hoy es el mejor momento para impulsar un desarrollo del cultivo a gran escala. “Tiempo atrás no había mucha gente que hable de esto. Hoy Argentina ya cambió: te podes inscribir en el Reprocann (Registro del Programa de Cannabis), podes cultivar. Definitivamente la coyuntura es otra”, remarcó, aunque sin dejar de mencionar “algunos atropellos” que todavía se cometen contra los cultivadores desde las fuerzas de seguridad.
La entrada Leandro Ayala se vinculó con el cannabis en la galería Bond Street y ahora quiere desarrollar a partir de ese cultivo una agroindustria en el Chaco se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada El lado bueno de la fuerza: Se comenzaron a aprobar proyectos para aprovechar las imágenes generadas por los satélites argentinos SAOCOM se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación informó en las últimas horas que la CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales) ya aprobó dos proyectos que sacarán provecho de dichos satélites, en el marco de una convocatoria para investigación, financiada por el Programa PROSAT II del BID. Las iniciativas utilizarán la información satelital para monitorear e investigar la superficie terrestre para el monitoreo de incendios rurales y de las superficies agrícolas y forestal.
Si bien en la convocatoria se aprobaron diez proyectos en relación a las temáticas forestales, humedales, de ordenamiento territorial, salud y de los sectores frutícola y vitivinícola, son estos los dos primeros proyectos que se pusieron en marcha. Uno responde al nombre “Desarrollo de un sistema geoespacial integrado de alerta y respuesta temprana a incendios de vegetación”, que está a cargo de Agencia de Extensión Rural Cruz del Eje del INTA. El otro, denominado “Desarrollo de una plataforma integral de incendios forestales, rurales y de interface de la República Argentina”, pertenece al Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP).
“Cada proyecto posee un cronograma con entrega de productos intermedios y finales, con plazos de entre 6 y 12 meses de ejecución. Se espera que los proyectos restantes comiencen a trabajar en las próximas semanas. En este tiempo también se daría a conocer la aprobación de otros proyectos de investigación que aplicaron a esta serie de convocatorias abordando los temas de estudios sobre nieve y glaciares”, prometió la cartera de Ciencia y Tecnología.
Laura Frulla, gerenta de Observación de la Tierra de la CONAE, explicó que a partir de la convocatoria a este tipo de iniciativas, la Argentina tendrá sistemas automáticos, generados por cada proyecto de investigación, que responderán “al monitoreo de incendios en zonas vegetadas, de la calidad del agua, de cultivos, de humedales, del medio ambiente, de zonas urbanas, del ordenamiento territorial de las regiones, de glaciares y de zonas cubiertas por nieve”.
Los proyectos serán posibles gracias al sistema que forman los satélites SAOCOM 1A, puesto en órbita en agosto del 2020, y su gemelo el 1B, que fue lanzado en 2018. Ambos poseen un “Radar de Apertura Sintética”, lo que genera una capacidad de monitoreo importante y una buena identificación de los fenómenos que suceden en la superficie terrestre.
Además de los dos proyectos mencionados, relacionados con el manejo de los incendios, la CONAE aprobó los siguientes proyectos:
La entrada El lado bueno de la fuerza: Se comenzaron a aprobar proyectos para aprovechar las imágenes generadas por los satélites argentinos SAOCOM se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada “Único e irrepetible”: Así es el Salame de Tandil contado por Juana Echezarreta, integrante de una familia de vascos que llevó esa receta del campo a la ciudad se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Para esto último no hay discusión: la Denominación de Origen (DOC) que consiguió este producto declara que en esa localidad se elabora un salame con una receta “única e irrepetible” y que “no hay en el mundo uno similar a ese”.
La historia de esa denominación de origen se la contó a Bichos de Campo Juana Echezarreta, que forma parte de la familia que fundó la fábrica de salamines Estancias Integradas, y que se mudó hace tiempo a la ciudad de Tandil corrida por una gran inundación que los obligó a dejar la vida en el campo.
Allí, según recordó Juana, hacer salamines era toda una tradición. “Tengo historias de carneadas desde que tengo uso de razón”, describió.
Mirá la entrevista a Juana Echezarreta:
Juana conserva gratos recuerdos de esa infancia rodeada de la cultura de inmigrantes europeos que llegaron hasta el paisaje serrano de Tandil, en el centro de la Provincia de Buenos Aires, y que se reunían en los campos para crear la mejor receta de salamín y otros fiambres y chacinados.
“El salame de Tandil es una receta que pudo haber venido de Lombardía o de La Toscana, de Italia, pero que se fusionó con otras recetas que quizás trajeron los españoles con sus salchichones o los franceses con sus salchichas de carnes maduradas en pimienta, hasta que se elaboró esta especie de receta única”, dijo Echezarreta.
Que los productos tradicionales de una comarca sean identificados con una denominación de origen controlada (DOC) responde a una estrategia que surgió en Europa pero luego se extendió a otras latitudes. Aquí, en la Argentina, los primeros protocolos comenzaron a gestarse en los años 90. La Denominación es una suerte de protección de la marca y solo lo tienen los productos que se identifican con el lugar donde hace cierto producto siguiendo un determinado protocolo.
Echezarreta lo resumió con la palabra francesa “Terroir”, que habla de la unión de la tierra con la gente que allí produce. “Es una serie de protecciones de marca que se le da al producto para resguardar el saber de oficio ancestral que lo atraviesa y protegerlo para la región. Además implica que ese producto no sufra alteraciones o copias que puedan llegar a invalidar el origen del producto”. En al caso del salame de Tandil, Juana recomienda fijarse muy bien antes de comprarlo, porque hay varios productos truchos en el mercado que utilizan esa marca o la expresión “tandilero”, que no tiene nada que ver con la DOC.
Al mando de la fábrica familiar de chacinados, y dueña del secreto de muchas otras recetas, Juana explica que el saber ancestral del que habla no solo se reduce a la forma de hacer la carneada o elaborar el salame, sino que es toda una cultura que llega hasta la forma de atar el producto: “El salame de Tandil tiene un atado con doble lazado, que es una atada especial que se fue enseñando de generación en generación. Todo eso puesto en valor forma la denominación de origen”, relata.

Hasta 2010, Argentina no contó con el marco legal que permitiera proteger un producto con este tipo de sellos, pero una vez que se aprobó la Ley 25380, que da lugar a denominar un producto alimenticio que tenga estos atributos, las principales familias productoras de salamines de Tandil se pusieron en marcha. Así fue como la fábrica Cagnoli (familia Cagnoli), Las Dinas (familia Panighetti), Granja El Reencuentro (familia Etchechoury) y la mencionada Estancia Integradas (de la familia Echezarreta), unieron esfuerzos para dar con la receta más tradicional, que se repitiera en todos.
Luego presentaron el protocolo ante el Ministerio de Agricultura, que les terminó de otorgar el sello que los denomina como un producto único e irrepetible. Hubo otro proceso semejante con el Salame Típico de Colonia Caroya, en Córdoba, aunque en este caso solo se reconoció la Indicación Geográfica (IG).
En Tandil, con el correr de los años, sacaron provecho de este trabajo mancomunado. Echezarreta, que además es concejal en su ciudad por Juntos por el Cambio, contó qué cosas produjo la unión de las familias y empresas dedicadas a la producción de ese salame.
Este proceso, relató la empresaria, “nos ayudó a formarnos asociadamente con las otras fábricas para trabajar de manera más corporativa y traccionar en los distintos eslabones de la cadena” de producción porcina. Desde esta mirada, el salame en la góndola es solamente como “una foto”, pero de ahí para atrás hay todo un trabajo para conformar un cluster productivo que trabaje detrás de obtener un producto de mejor calidad.
“Necesitamos que el criadero de cerdos esté en óptimas condiciones, tener una genética determinada que esté estandarizada y a mi me permita descansar en la calidad de la misma, tener profesionales como ingenieros agrónomos o veterinarios que intervengan en el proceso para tener un producto así en las góndolas”, enumeró la especialista en salamines.
Para Echezarreta, además, la unión de fuerzas permitió construir en Tandil una economía regional estable que genera confianza. “Hoy te puedo decir que tranquilamente le puedo comprar a cualquier proveedor de carne de Tandil porque me garantiza un umbral de calidad que de otra forma no lo tendría”, dijo la dueña de Estancias Integradas.

-Con todo este trabajo… ¿por qué se te ocurrió además que había que involucrarse en política- le preguntamos a Juana.
-Las entidades agropecuarias siempre han tenido resquemor a participar y lo ven como que la política está en un lugar y nosotros en otro, y que tenemos que defender nuestros intereses desde este lado. Pero a mi me parece que hay que empezar a cambiar ese proceso- explicó Juana mientras acomodaba una nueva tanda de salamines en el secadero de su pequeña fábrica.
La entrada “Único e irrepetible”: Así es el Salame de Tandil contado por Juana Echezarreta, integrante de una familia de vascos que llevó esa receta del campo a la ciudad se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>